Capítulo 3.- Primera vez para todo.


- Peter... Peter... Peter! - Dijo una voz un poco chillona.

- Cinco minutos más, tía May... por favor... - Gimió Peter.

- No soy tu tía May, ¡así que saca tu perezoso trasero de esta cama!

- Leopardon, por favor...

- ¡Peter Benjamin Parker, es tarde para la escuela! ¡Levántate! - Dijo una voz de mujer mientras tocaba a la puerta de la habitación de Peter.

- Ya estoy arriba, tía May... - Dijo el adolescente de cabello castaño.

Peter Parker bostezó ruidosamente y miró el techo durante unos segundos, luego se sentó mientras suspiraba y se encontró con la mirada molesta de su kwami.

- Tu alarma ha estado sonando durante veinte minutos. - Espetó Leopardon.

- ¡¿Veinte minutos?! - Dijo Peter con consternación. - ¡Maldición, llegaré tarde a la escuela!

El descuidado adolescente trató de levantarse, pero quedó atrapado en las mantas y las cobijas, por lo que cayó de cara al suelo, gimiendo de dolor.

El kwami suspiró y sacudió la cabeza mientras volaba para revisar al adolescente.

- ¿Estás bien, Peter? - Dijo el kwami.

- Creo que me rompí la cara. - Dijo Peter.

- Entonces tienes suerte de que no puedas volverte más feo, así que levántate.

Peter sobó su adolorido rostro y se levantó, luego se quitó rápidamente la pijama y rápidamente se puso su camisa azul, sus jeans y agarró su sudadera antes de correr a tomar su mochila, mientras Leopardon se ocultaba en uno de los bolsillos internos de la sudadera del chico.

Sin embargo, antes de que pudiera abrir la puerta, una mujer con algunas canas en la cabeza, lo agarró por el hombro.

- ¿No estás olvidando algo, Peter? - Preguntó la mujer.

Oh, claro, lo siento, tía May. - Dijo Peter mientras besaba a su tía en la mejilla. - Nos vemos más tarde.

- No sólo eso, tu almuerzo. - Dijo la tía May con una sonrisa mientras le entregaba una bolsa de papel.

- Oh, eso también... Bueno, nos vemos en la tarde, May.

- Ten cuidado y que tengas un buen día en la escuela.

Con eso dicho, Peter salió corriendo del apartamento en el cual vivían él y su tía, y se dirigió a la escuela. Sin embargo, cuando estaba a punto de llegar a la entrada, oyó una fuerte explosión cerca. Luego se estrelló contra alguien y cayó al suelo, ya que iba corriendo sin mirar por dónde iba.

Entonces Peter oyó un quejido femenino, el cual le hizo mirar hacia abajo y ver que se había topado con Marinette.

- ¡Marinette! - Dijo el joven mientras se levantaba para ayudar a la chica. - Oh, dios mío, lo siento mucho, me distraje por esa explosión. ¿Estás bien? No te lastimé, ¿verdad?

- Está bien, Peter, yo tampoco estaba mirando por donde iba. - Dijo Marinette mientras se levantaba. - Es mejor que vayas adentro a buscar refugio.

- Lo haré. - Dijo el adolescente de cabello castaño mientras entraba a la escuela, antes de susurrar para sí mismo. - Pero no para refugiarme.

Peter corrió al baño y dejó a Leopardon volar fuera de su sudadera.

- ¿Por qué hay tanta conmoción? - Preguntó el kwami.

- Verdi parece estar trabajando temprano hoy, así que ¡preparémonos! - Dijo Peter mientras descubría el brazalete en su muñeca izquierda. - ¡Leopardon, telarañas!


(Mientras tanto)


Como todas las mañanas, Adrien Agreste estaba siendo conducido a la escuela mientras miraba distraídamente por la ventana, pero a diferencia de todas las mañanas, el conductor se vió obligado a pisotear el freno y patinar para detener el auto, mientras el grupo de personas corría frente al coche.

Pronto, Adrien salió de su estupor y miró al frente, viendo a la gente corriendo. Inmediatamente después de eso, él abrió la puerta del auto, ignorando las instrucciones de Natalie de quedarse adentro y corrió hacia un callejón, mientras Plaga salió volando de su escondite.

- ¿Qué pasa ahora? - Dijo Plaga.

- No lo sé, pero cuando hay una multitud corriendo en pánico, nada bueno puede estar pasando. - Dijo Adrien. - ¡Plaga, las garras!

Poco después, el joven modelo, ahora como Chat Noir, usó a su bastón para llegar a la azotea de un edificio y corrió en la dirección de donde la gente corría. Luego soltó un grito ahogado al ver a alguien vestido con un traje verde con una máscara amarilla que parecía una chispa de electricidad, disparando rayos eléctricos a un coche, haciéndolo explotar y mandando piezas a volar mientras el hombre del traje verde se reía malévolamente.

Poco después, vio a dos figuras vestidas con trajes rojos, balanceándose a cada lado de la calle, haciendo que el villano riera mientras sonreía maliciosamente.

- Ladybug, Spider-Man, los estaba esperando. - El villano verde se rió entre dientes. - ¿Dónde está el otro? Si no me equivoco, también había un gatito en su equipo.

- ¡Aquí estoy! - Dijo Chat Noir mientras saltaba a la calle. - Siento llegar tarde, me topé con algo.

- No te preocupes, ni siquiera hemos empezado, así que hay mucho tipo malo para patear, para los tres. - Dijo Spider-Man.

- Yo no estaría tan seguro de eso, trepamuros...

Dicho esto, el villano hizo una X con los brazos mientras que la electricidad comenzaba a acumularse en su cuerpo, luego desató la energía en una especie de onda de choque que electrocutó a los héroes y los lanzó hacia atrás, mientras el atacante reía maliciosamente.

- ¡Enfréntenlo! ¡No son rival para el poder de Electro! - Dijo el villano.

Spider-Man gruñó y se levantó, luego se lanzó hacia el villano, quien disparó más rayos eléctricos al héroe. Sin embargo, Spider-Man evadió los rayos con bastante facilidad y disparó una hebra de telaraña al pecho de Electro y la usó para tirar del villano y golpearlo contra un coche.

Entonces, Electro gruñó y disparó un rayo contra él, que fue detenido por Ladybug, quien estaba girando su yoyo a manera de escudo.
El villano verde y amarillo descubrió sus dientes y cargó más eléctricidad en sus manos, pero antes de que pudiera atacar, Chat Noir le dio una patada en la espalda y lo hizo caer de cara contra el suelo, donde Spider-Man comenzó a cubrirlo con telarañas.

- ¡Ladybug, usa tu amuleto encantado! Mis telarañas no lo contendrán por mucho tiempo y no creo que una descarga eléctrica como mi Mordedura vaya a funcionar en él! - Espetó Spider-Man.

- ¡Estoy en ello! - Dijo Ladybug mientras lanzaba su yoyo hacia arriba. - ¡Amuleto...!

De repente, Ladybug y Spider-Man fueron arrojados hacia atrás por una onda de choque eléctrico, de nuevo, haciéndolos estrellarse contra algunos coches, luego

Electro se volvió hacia Chat Noir con una mirada asesina mientras su cuerpo entero emitía un potente campo eléctrico que resplandecía furiosamente.

- ¡Te voy a freír por eso! - Dijo Electro mientras empezaba a volar.

- Ok, definitivamente no esperaba eso... - Dijo Chat Noir mientras se ponía en posición de combate. - ¡Inténtalo, Chispita!

- ¡Soy Electro!

Dicho esto, Electro cargó contra Chat Noir, quien apenas pudo evadir el campo eléctrico del villano, sin embargo, Electro giró en el aire y disparó inmediatamente contra la espalda del héroe gatuno, el cual golpeó a Chat Noir y lo hizo caer al suelo con un ruido sordo. Sin embargo, se levantó rápidamente, evadiendo otro rayo en el proceso y cargó contra Electro, con su bastón listo para atacar.

Electro sonrió y disparó varios rayos contra Chat Noir, quien los evadió con varios saltos y giros de barril, entonces el héroe felino hizo girar su bastón mientras se extendía y golpeó a Electro en la cabeza, haciéndolo caer al suelo.

Después de que el villano cayó al suelo, Chat Noir se lanzó sobre Electro y trató de darle un puñetazo en la cara, pero el villano rugió y creó otro campo eléctrico alrededor de él para electrocutar a Chat Noir, luego se lo quitó de encima con una patada y miró al héroe mientras cargaba más electricidad en sus manos, y finalmente, disparó la energía al héroe felino y mantuvo un flujo constante, electrocutándolo y sonriendo maliciosamente al tiempo que Chat Noir comenzaba a retorcerse y gritar mientras varios miles de voltios corrían por su cuerpo.

En ese segundo, Ladybug se levantó y miró a Electro mientras torturaba a su compañero de lucha contra el crimen, entonces ella cargó contra el villano con su yoyo listo para atacar.

- ¡Déjalo en paz! - Rugió Ladybug mientras le lanzaba su yoyo a Electro.

El villano verde y amarillo sonrió y dejó de atacar a Chat Noir mientras evadía el yoyo de Ladybug y le disparó otro rayo. Ladybug evadió el ataque cuando su yoyo volvió a su mano, luego la giró, tratando de golpear al villano, pero simplemente creó otro campo eléctrico alrededor de él, deteniendo fácilmente el ataque de Ladybug. Justo después de eso, Electro se lanzó contra Ladybug y la agarró por los hombros, golpeándola contra el suelo mientras hacía que veinte mil voltios de electricidad corrieran a través de su cuerpo. La heroína francesa gritó de dolor mientras Electro seguía con su ataque, lo que hizo que Chat Noir apretara los dientes.

Entonces el héroe gato trató de ponerse de pie, pero la electricidad había dejado sus extremidades completamente entumecidas y estaba agotado, lo que le hizo gruñir en impotencia, ya que no podía hacer nada más que sentir cómo todo se estaba volviendo negro para él.

Mientras tanto, Spider-Man se levantó y ciegamente se lanzó contra Electro, derribándolo y logrando que dejara de atacar a Ladybug, pero electrocutándose en el proceso, ya que Electro todavía tenía un campo eléctrico a su alrededor.

Después de eso, Spider-Man saltó sobre Electro y se puso en posición de batalla mientras su oponente gruñía y se levantaba de nuevo.

El héroe araña disparó varias hebras de telaraña a Electro, quien disparó pequeños rayos eléctricos a las hebras, quemándolas en el aire, pero como estaba concentrado en la telaraña que venía hacia él, no vio que Spider-Man había saltado y venía a él con una patada voladora, la cual golpeó a Electro en el pecho y lo hizo estrellarse contra un auto.

Luego, Electro apretó los dientes, destruyó el coche con una potente onda de choque eléctrico y se abalanzó sobre Spider-Man para estrellarlo contra el suelo mientras cargaba una bola eléctrica para acabar con el héroe.

- ¿Alguna última palabra, trepamuros? - Sonrió Electro.

- Estás a punto de ser golpeado... - Dijo Spider-Man.

- ¿Por quién? ¡Tus fastidiosos amigos están demasiado heridos para incluso levantarse...!

De repente, Electro fue atacado y Spider-Man cayó al suelo, riendo un poco.

- Estaba faroleando... Eso no lo vi venir... - Jadeó Spider-Man para sí mismo.

Por otro lado, Electro gruñó y se levantó con una mirada asesina, cargando más electricidad para freír al otro héroe que lo había atacado.

Sin embargo, se sorprendió al ver que Chat Noir y Ladybug todavía estaban en el suelo.

- ¿Quién se atrevió a desafiar el poder de Electro? - Rugió Electro.

En ese segundo, un rayo eléctrico le golpeó en la espalda y lo hizo caer la cara primero de nuevo, luego lanzó otra onda de choque eléctrico mientras rugía y se volvió, encontrando a una chica que tenía un traje muy similar al suyo, excepto el suyo estaba compuesto por dos guantes largos, pantalones deportivos y una blusa sin mangas que dejaba su ombligo descubierto.

- ¡¿Te atreves a no sólo atacar al poderoso Electro, sino también copiar su traje?! ¡Te destruiré por eso! - Dijo Electro mientras creaba otro campo eléctrico alrededor de sí mismo.

- Sí, anciano. - Rió la niña mientras creaba un campo eléctrico propio. - Sólo puede haber un maestro de la electricidad en el mundo ¡y esa soy yo, Descarga! ¡Y después de que te haga pagar por destruir todo lo por lo que había trabajado, destruiré a los que no pudieron proteger a París!

Electro y Descarga se lanzaron el uno al otro, pero una vez que sus campos eléctricos chocaron, los dos gritaron de dolor y fueron lanzados hacia atrás, causando una poderosa onda de choque que destruyó todas las ventanas cercanas.

Mientras tanto, dentro de la mente de Electro, éste escuchó una risilla mientras una extraña y brillante figura verde aparecía frente a sus ojos.

- ¡¿De qué te ríes?! - Le espetó Electro la voz risueña en su mente.

- Es simplemente hilarante, Hawk Moth es muy entretenido. - Dijo la voz en su mente. - Esta es la tercera vez que copia a alguien para crear un villano. La gente suele decir que la imitación es la forma más sincera de adulación, pero para mí es simplemente hilarante.

- ¡Aún así, puedo aplastar a esa pequeña mocosa!

- No tengo duda de eso, Electro, tu poder viene de mí, después de todo, y yo soy mucho más poderoso de lo que Hawk Moth jamás será. - Rió el Duende Verde entre dientes. - Pero nuestro trabajo está hecho.

- ¡¿Qué quieres decir?! ¡Todavía no he freído a la araña y sus amiguitos! ¡Sin olvidar a esa imitadora!

- Lo sé, pero tendrás tiempo para eso más tarde, deja ese lugar y asegúrate de hacer que Descarga te siga lejos de esos mocosos, y luego piérdela en el camino.

- ¡De ninguna manera, Duende!

En ese segundo, Electro sintió un dolor insoportable que venía de su pecho.

- ¿Realmente piensas que es una buena idea ir en contra de los deseos de quien puede matarte con un simple pensamiento? - Rió el Duende maliciosamente. - ¡Haz lo que te dije antes de que te mate y le dé tus poderes a otra persona, Dillon!

- ¡Está bien! ¡Tú ganas! ¡Sólo detén el dolor! - Rogó Electro.

En ese momento, el dolor se detuvo, así que Electro se levantó y comenzó a volar de nuevo, mientras Descarga se ponía de pie.

- Creo que mi trabajo aquí está hecho. - Dijo Electro.

- ¡No irás a ningún lado cuando termine contigo! - Replicó Descarga.

- Puedes intentarlo, pero nunca me atraparás, niña.

Con eso dicho, Electro se alejó volando, lo cual hizo que Descarga gruñera furiosamente.

- ¡No te escaparás de mí! - Rugió la villana mientras volaba tras Electro.

Mientras tanto, Spider-Man había logrado recuperarse un poco de la pelea con Electro y ahora se estaba arrastrando hasta sus compañeros heridos. Una vez que se acercó lo suficiente, el héroe estadounidense jadeó horrorizado al ver algunas rasgaduras en los trajes de los héroes franceses y quemaduras en sus pieles.

Inmediatamente, Spider-Man se levantó cansinamente y sintió una punzada que venía de su lado derecho, lo que le hizo doblarse un poco en señal de dolor y poner su mano sobre la parte de donde venía el dolor. Después de eso, Spider-Man miró hacia abajo y vio un rasgón en su traje y que había algo de sangre en su mano.

El héroe arácnido suspiró pesadamente y disparó un poco de tela a su lado, haciendo una mueca de dolor tan pronto como el parche de telaraña tocó su piel. Luego miró a Ladybug y Chat Noir e hizo lo mismo con sus quemaduras, suspirando de alivio al oírlos quejarse de dolor.

Después de eso, Spider-Man levantó a sus compañeros de lucha contra el crimen cuidadosamente y saltó hasta el techo de un edificio cercano, tratando de mantenerse consciente mientras su cuerpo le suplicaba que dejara de moverse.

Una vez que llegó al techo, el héroe americano notó que una especie de niebla empezó a cubrir el área, cubriéndolos lentamente mientras Spider-Man jadeaba pesadamente. Entonces, una mujer de edad avanzada apareció delante de los jóvenes héroes. La anciana estaba sentada en una extraña silla con una especie de telaraña en la espalda, y llevaba gafas rojas, un vestido negro rojizo con una araña blanca en el pecho que le cubría las piernas por completo.

- Pensé que te había dicho que fueras más cuidadoso, muchacho. - Dijo la anciana mujer.

- Ahora no, Madame Web... - Jadeó Spider-Man. - Necesitamos la ayuda de Strange, no tus regaños por lo que sea que hice mal esta vez...

- Definitivamente necesitas ambos, Spider-Man.

El héroe estadounidense gruñó y la anciana frente a los héroes maltratados sólo rió un poco entre dientes.

- Pero hoy, sólo quería hablar contigo un poco, y no te preocupes, Stephen ya ha sido alertado de tu estado, él estará con ustedes tres para ayudarlos lo antes posible. - Dijo Madame Web.

- Dudo que quieras hablar del clima... - Gimió Spider-Man.

- ¿Te importaría ser serio por una vez? Es muy molesto cuando actúas como un mocoso mimado.

- Hey, guardián de un Miraculous o no, todavía soy sólo un niño, ¿no es así?

- Por supuesto que lo eres. - Dijo Madame Web.

- ¿Estamos muertos...? - Gimió Ladybug.

- No, todavía no estás muerta, niña.

- ¿Quién eres tú?

- Mi nombre es Cassandra Webb, pero puedes llamarme Madame Web.

- ¿Dónde estamos? ¿Dónde está Electro? ¿Lo derrotaste?

- Tranquila, estamos en un paisaje mental. - Suspiró Spider-Man.

- ¿Qué significa eso?

- Significa que Electro los derrotó y se escapó. - Explicó Madame Web con calma.

- ¡¿Lo dejaste escapar?! - Espetó Ladybug a Spider-Man.

- ¡No lo dejé escapar! ¡Hawk Moth envió a otro villano tras nosotros, si no hubiera estado más enfocada en atacar a Electro, estaríamos muertos! ¡Así que incluso si hubiéramos logrado derrotar a Electro, Descarga definitivamente nos hubiera matado y Hawk Moth tendría poder ilimitado! - Replicó Spider-Man rápidamente.

- Por una vez, tienes razón, Spider-Man. - Soltó Madame Web. - Pero aún así, deberías haber usado palabras más amables. Ladybug y Chat Noir nunca habían experimentado la derrota, no es extraño que ella estallara de esa forma, ella está preocupada porque si falla, la gente pagará el precio.

- Y eso ya pasó. - Suspiró Ladybug mientras miraba a Chat Noir.

En ese segundo, Ladybug dejó que una lágrima corriera sobre su mejilla al ver a su compañero tumbado en el suelo brumoso. Ella estaba segura de que no había forma de que ella olvidara sus gritos de agonía cuando Electro lo atacó.

Y se sentía culpable por ello, si hubiera sido más rápida, ellos habrían derrotado a Electro y Chat Noir nunca habría salido herido.

Mientras tanto, la extraña silla de Madame Web levitó a su lado, luego la anciana respiró hondo antes de hablar de nuevo:

- Cosas como esta están destinadas a suceder en el camino que has tomado, niña. No puedes dejar que te derroten, porque si te das por vencida, Hawk Moth y el Duende Verde ganarán, pase lo que pase.

- Pero no podemos vencer a Hawk Moth... mucho menos venceremos al Duende... - Ladybug suspiró y cayó de rodillas. - Se lo dije a Tikki desde el principio... solo soy un desastre...

Spider-Man frunció el ceño e hizo que Ladybug se levantara de modo poco amable.

- Escucha, he pasado por algo muy similar, si no es que mucho peor, y sí, conozco el dolor de fallarle a alguien... mucho más de lo que querría... y si hay algo que he aprendido es que si te rindes, más gente saldrá lastimada y todo será tu culpa, porque tienes el poder de defender a los que no pueden defenderse solos. Eso es lo que significa "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad". - Dijo Spider-Man.

- Spider-Man tiene razón. - Dijo Madame Web. - Algo así iba a suceder algún día, un enemigo que ninguno de ustedes iba a poder vencer. Y no te equivoques, jovencita, esta no será la última vez, así que tendrás que mantener la frente en alto y enfrentarte a todo lo que te espera.

Ladybug no se sentía mejor por las palabras de Madame Web y Spider-Man, pero tenía que admitir que tenían razón. Ella estaba destinada a perder al menos una vez contra un enemigo y lo único que podía hacer ahora era pensar en una forma de derrotar a Electro y Descarga, antes de que pudieran causar más daño.

- Tienes razón... - Susurró Ladybug mientras ponía su mano sobre el pecho de Chat Noir. - ¿Él va a estar bien?

- Tu compañero es fuerte, Ladybug, él sobrevivirá cosas aún peores. - Sonrió Madame Web. - Además, estás siendo curado mientras hablamos. Por ahora, debo irme, pero recuerda lo que te dije, Ladybug.

- ¿Eso es todo? ¿Sin acertijos, sin pruebas, sin charlatanería? - Preguntó Spider-Man con un tono de sorpresa.

- Sí, está bien cambiar la fórmula por una vez, además, tu nueva amiga es mucho más educada y amable que tú. - Rió Madame Web, haciendo que Ladybug hiciera lo mismo.

- Gracias, Madame Web. - Sonrió Ladybug.

- ¿Lo ves? Podrías aprender algunos modales de ella.

Spider-Man rodó sus ojos bajo su máscara mientras Madame Web empezaba a desvanecerse. Entonces la niebla comenzó a desaparecer, junto con Ladybug y Chat Noir, y finalmente, él mismo también comenzó a desaparecer.

Justo después de eso, Spider-Man sintió una punzada muy familiar que venía de su lado, así como vendas alrededor de su torso.

- Deberías quedarte quieto, Spider-Man, estás muy herido. - Dijo una voz masculina con acento asiático.

- Lo sé... Puedo sentirlo... - Gimió Spider-Man. - Espera... ¡Ladybug y Chat Noir! ¡¿Dónde están...?! Oh... mala idea...

Spider-Man se encogió de dolor mientras agarraba su costado adolorido y lentamente se recostaba de nuevo sobre el tapete en el que estaba. Entonces un hombre asiático calvo se acercó a él y le dio una especie de taza, llena de una bebida caliente.

- Bebe esto, y no te preocupes, tus compañeros están bien, he atendido sus heridas como mi amo me lo pidió. - Dijo el calvo.

- Eso es un alivio... - Suspiró Spider-Man mientras tomaba la copa. - Gracias de nuevo, Wong...

- Yo diría que no es ningún problema, pero has estado aquí un par de veces y yo estaría mintiendo si dijera que no se ha vuelto algo molesto.

- Lo siento... No es mi intención salir tan herido, tantas veces.

- Supongo que no es raro que los adolescentes sean impetuosos y se metan en problemas porque, como se dice comúnmente, muerden más de lo que pueden masticar.

Spider-Man sonrió y miró la taza en su mano, luego levantó la cabeza un poco para tomar un sorbo de la bebida que Wong le había dado y no pudo evitar atragantarse dado que el líquido era increíblemente amargo. Sin embargo, se obligó a tragarlo e hizo una mueca de disgusto puesto que el regusto amenazaba con quedarse para siempre en su boca.

- ¿Dónde estamos? - Susurró la voz de Ladybug.

- Estamos en el Sanctum Sanctorum, la humilde morada de mi maestro, el doctor Stephen Strange. - Dijo Wong mientras se volvía hacia Ladybug. - Mi nombre es Wong.

- ¿Quién es Stephen Strange?

- El Hechicero Supremo, maestro de todas las artes místicas y uno de los guías de Spider-Man.

- ¿Ese tipo es el que mencionaste que te enseñó acerca de nuestros Miraculous, cabeza de red? - Chat Noir rió débilmente.

- Veo que te pareces mucho a Spider-Man, los dos son lo suficientemente rudos para sobrevivir casi a morir y ustedes dos tienen un extraño sentido del humor. - Sonrió Wong mientras servía dos tazas más del té amargo que le había dado a Spider-Man. - Beban esto, les ayudará a sanar mejor.

Chat Noir y Ladybug hicieron lo que Wong les había dicho, pero en el momento en que la sustancia amarga tocó sus papilas gustativas, ellos no pudieron evitar escupir la bebida, ruborizándose de vergüenza cuando notaron que habían empapado a Wong.

- Lo siento... - Dijeron Ladybug y Chat Noir.

Wong solo suspiró y agarró una toalla cercana para secarse.

- Todo esto me va a hacer perder los estribos algún día. - Suspiró Wong. - También me tomé la libertad de reparar sus trajes, mientras tanto, descansen y quédense quietos.

- ¿Nuestros trajes? - Dijo Ladybug y Chat Noir mientras se revisaban.

- Tranquilícense, he usado un hechizo, mi maestro me pidió que reparara sus trajes porque estaban tan maltratados como ustedes.

- Gracias... - Dijo Chat Noir.

- No hay necesidad de hacerlo. - Dijo Wong mientras se inclinaba.

Entonces, el hombre calvo salió de la habitación mientras los héroes suspiraban pesadamente.

- ¿Qué vamos a hacer ahora? - Preguntó Chat Noir.

- Debemos encontrar una forma de derrotar a Electro y Descarga, el problema es que no podemos tocar a ninguno sin arriesgarnos a que nos electrocuten. - Dijo Spider-Man.

- Tal vez mi Amuleto Encantado podría ayudarnos con eso. - Dijo Ladybug.

- Es probable, pero ya que hay dos de ellos y sólo puedes usarlo una vez, estaríamos en graves problemas porque dudo que podamos vencer a cualquiera de ellos en sólo unos minutos, y mucho menos sólo Spider-Man y yo. - Suspiró Chat Noir.

- Odio admitirlo, pero así es, no creo que solo Chat Noir y yo podamos vencer a cualquiera de esos condensadores vivientes. - Suspiró Spider-Man. - Por lo tanto, sugiero que guardemos el Amuleto Encantado para el último de ellos que venzamos.

- De acuerdo. - Dijo Ladybug.

- Mientras tanto, trataré de ver si puedo diseñar trajes aislantes para nosotros, que al menos nos den alguna protección y nos hagan capaces de golpearlos. - dijo Spider-Man.

- ¿Puedes hacer eso? - Dijeron Ladybug y Chat Noir con sorpresa.

- Hice ingeniería inversa con mis lanza-telarañas y sus cápsulas de fluido de telarañas en dos meses, creo que hacer unos trajes de goma, o al menos guantes de goma o algún tipo de desviador eléctrico, no será ningún problema. - Dijo Spider-Man con confianza.

- ¿Qué está detrás de esa máscara? ¿Algún tipo de científico? - Chat Noir rió entre dientes.

- No, sólo un sujeto con mucho tiempo libre, pero de todos modos, tendré que trabajar en los trajes tan pronto como vuelva a casa, de lo contrario, perderíamos un tiempo valioso e imagínense todo el caos que Electro y Descarga pueden causar...

- ¿Qué podemos hacer para ayudar? - Preguntó Chat Noir. - Si vas a hacer trajes para nosotros, creo que al menos deberíamos ayudarte.

- No creo que puedan, a menos que puedan conseguir suficiente tela de goma, y sepan cómo unirla y tomar medidas corporales.

Ladybug y Chat Noir sonrieron y rieron de todo corazón ante la declaración de Spider-Man, ya que podían hacer todo eso sin ningún problema.

- Por lo que noto, no podría estar más equivocado, ¿no? - Spider-Man rió entre dientes.

- Tendrías razón. - Dijo Ladybug. - Sé un poco sobre cómo hacer ropa.

- Y yo puedo conseguir los recursos. - Sonrió Chat Noir.

- Y yo que pensé que estábamos en un lío. - Soltó Spider-Man. - Tenemos que trabajar rápido, los trajes deben estar listos tan pronto sea posible.

- Puedo tener la tela de goma para mañana por la tarde. - Dijo Chat Noir.

- Excelente, puedo trabajar en los desviadores eléctricos para darle a los trajes un poco de protección adicional, entre tanto. - Dijo Spider-Man.

- Puedo fabricar los trajes en menos de dos días. - Dijo Ladybug.

- Entonces está arreglado. - Dijo el estadounidense. - Chat, tan pronto como consigas la tela, dile a Ladybug que la recoja, y una vez que tengas los trajes listos, llámame para tomarlos y agregarles los desviadores. Una vez que todo esté listo, les avisaré y les entregaré sus trajes.

- Si todo va bien, deberíamos poder vencer a Electro y Descarga en dos días... aunque me gustaría que no nos tomara tanto tiempo.

- Pero espera, ¿cómo te llamaremos? - Señaló Chat Noir.

Spider-Man suspiró y movió su mano hasta la hebilla de su cinturón de utilidad, presionó un botón en ella y la desprendió del cinturón, luego la levantó hasta su rostro, la miró por la parte de atrás, comenzó a presionar algunos comandos en la pantalla en la parte dorsal de su Señal Arácnida y de repente, se escuchó un pitido.
Chat Noir y Ladybug tomaron sus armas y las abrieron, sorprendiéndose al ver que Spider-Man los estaba llamando.

- Listo, logré vincular sus comunicadores al mío. - Dijo Spider-Man mientras suspiraba y ponía su Señal Arácnida de vuelta en su lugar. - No sé ustedes, pero creo que tenemos que irnos ahora.

- Todo esto va a dolerme en la mañana... pero estoy de acuerdo. - Se quejó Chat mientras se sentaba.

- Um... ¿Sr. Wong? Estamos listos para irnos. - Dijo Ladybug.

- Eso he oído. - Dijo Wong detrás de los héroes. - Aunque yo recomendaría que se quedaran aquí por lo menos una hora más, teniendo en cuenta el daño que han sufrido.

- Tendremos que arreglárnoslas, la gente que nos interesa debe estar muy preocupada. - Dijo Spider-Man.

- Claro, preocupada... - Suspiró Chat Noir.

- Como deseen, prepararé el portal.

Wong salió de la habitación una vez más cuando los héroes heridos se levantaron cansadamente.

Una vez que estaban de nuevo en pie, Ladybug y Chat Noir intentaron caminar hasta la puerta, pero Spider-Man los detuvo.

- Yo no recomendaría seguirlo, el Sanctum Sanctorum es... bueno, decir que es el lugar más raro que jamás verán es quedarse realmente corto. - Dijo Spider-Man. - Tenemos que esperar hasta que Wong vuelva o nos perderemos, créanme, hablo por experiencia.

Los héroes franceses asintieron y todos miraron a su alrededor mientras esperaban.

Pocos minutos después, Wong abrió la puerta y le hizo un ademán a los jóvenes héroes para que lo siguieran. Ladybug, Chat Noir y Spider-Man obedecieron a Wong y lo siguieron por un pasillo con varias puertas, el cual lucía como cualquier otro pasillo de una mansión de aspecto antiguo.

- Esto no es tan raro como dijiste que era, cabeza de red. - Espetó Chat Noir.

- Oh, confía en mí, los corredores son sólo para engañar a los incautos. - Dijo Spider-Man.

- Spider-Man una vez se perdió en una de estas puertas y cuando el maestro Strange lo encontró, estaba temblando como un cachorro aterrorizado. - Dijo Wong.

- Bueno, sí, ¿quién no lo estaría si fueran absorbidos por una habitación en la que uno solo puede flotar interminablemente en una especie de dimensión llena de cosas espeluznantes y colores psicodélicos?

- ¿Seguro que no te golpeaste la cabeza un poco fuerte? - Ladybug rió entre dientes.

- Los reto a ustedes dos a abrir cualquier puerta ahora...

- Si bien eso sería entretenido para tí, mi maestro no estaría complacido en lo más mínimo si se perdieran y él tuviera que interrumpir su meditación para encontrarlos antes de que se lesionen más. - Dijo Wong mientras se detenía frente a una puerta. - Así que les recomiendo que usen esta puerta, ésta los llevará directamente a la Torre Eiffel.

- Gracias una vez más, Wong, y dale las gracias al buen doctor también, sin él y sin tí, estaríamos muertos. - Dijo Spider-Man.

- No fue casi ningún problema, pero sugiero que ustedes tres sean más cuidadosos en el futuro.

- Seremos más cuidadosos. - Dijo Ladybug. - Gracias por tu ayuda.

Wong se limitó a hacer una pequeña reverencia y se alejó mientras Chat Noir abría la puerta. El trío heroico atravesó la puerta y se encontró en el lugar donde Spider-Man había hablado con Chat Noir y Ladybug, luego oyeron una puerta cerrarse, lo que les hizo mirar atrás de ellos para ver que el portal se había desvanecido.

Entonces los tres jóvenes suspiraron y se miraron.

- Bueno, creo que es hora de irnos, tenemos que hacer esos trajes rápido. - Dijo Chat Noir.

- Estoy de acuerdo, pero traten de mantener un perfil bajo, si Descarga o Electro acorralan a cualquiera de nosotros, estaremos acabados. - Dijo Spider-Man.

- En efecto. - Dijo Ladybug mientras volvía la vista hacia la ciudad. - Buena suerte.

- Tú también, mi Lady. - Dijo Chat Noir con una sonrisa.

Spider-Man disparó una hebra de tela, Ladybug lanzó su yoyo en la parte superior de un edificio cercano y Chat Noir saltó sobre una barandilla mientras extendía su bastón, luego los tres héroes se dispersaron por París, dirigiéndose a sus respectivos hogares.

El héroe arácnido rápidamente llegó al edificio en el que vivían él y su tía May, y luego entró a su habitación por la ventana rápida y silenciosamente mientras su disfraz empezaba a desaparecer en un destello de luz.

Justo después de eso, Peter y Leopardon se dejaron caer sobre la cama y suspiraron profundamente mientras el adolescente buscaba en el bolsillo la barra de chocolate que siempre llevaba consigo.

Entonces Peter le quitó la envoltura al chocolate y lo dejó junto a su kwami, quien rodó encima de él y empezó a roerlo.

- Tengo que llamar a tía May para que sepa que estoy bien. - Dijo Peter.

- Estás todo menos bien, chico. - Dijo Leopardon mientras rompía un pedazo de la barra de chocolate. - Incluso yo sigo sintiendo las descargas eléctricas.

- Lo sé, pero quiero llamarla para decirle que no estoy muerto, después podré empezar con los desviadores de energía, voy a tener que llamar al señor Stark también, necesito algunos recursos.

- ¿No estás tomando demasiado ventaja de la oferta de Tony?

- Tal vez, pero él me dijo que podía pedir casi cualquier cosa si yo lo necesitaba, ya fuera para la escuela o para el trabajo, y eso incluye mi tiempo como Spider-Man.

- Si tú lo dices, sólo trata de no fastidiar a Stark. - Dijo el kwami.

- No lo haré, no quiero estar en el lado malo de un miembro fundador de los Vengadores.

Peter sacó su teléfono y marcó rápidamente el número de su tía, pero sólo escuchó estática.

- Maldición, Electro y Descarga deben haber destruido las comunicaciones. - Dijo Peter. - Bueno, supongo que debería ir a verla, pero primero, ¿dónde está mi Identificación de Vengador?

- Tu escritorio, debajo del primer cajón. - Dijo Leopardon mientras seguía comiendo su barra de chocolate.

Peter se levantó de la cama y abrió el primer cajón de su escritorio para mirar debajo de él, encontrando una pequeña tarjeta pegada a él. El adolescente tomó la tarjeta y presionó un botón en ella.

- Señor Stark, necesito ayuda. - Dijo Peter.

- El Sr. Stark y los Vengadores están ocupados en este momento, pero él me ha ordenado que asista su llamada. - Respondió una voz robótica.

- Genial, JARVIS, el señor Stark dijo que podía pedir cualquier cosa que necesitara, y necesito seriamente algunos materiales para un traje especial.

- Haré una lista y cargaré el costo a la cuenta del señor Stark, ¿qué necesita, Spider-Man?


(Mientras tanto)


Dentro de su habitación oscura, cuya única fuente de luz era una ventana, el Duende Verde miraba a través de dicha ventana mientras un destello de luz aparecía detrás de él, lo que lo hizo girar y encontrar a Electro detrás de él con los brazos cruzados y un ceño fruncido en su cara.

- ¿Por qué me ordenaste irme? Estaba a punto de ganar. - Espetó Electro.

- No siempre se trata de ganar, Electro. - El Duende Verde sonrió. - A veces se trata de enviar un mensaje.

- ¿Mensaje?

- Sí, a partir de ahora, el pueblo de París sabe que sus héroes pueden ser derrotados, se dan cuenta de que los dos bichos y el gato de callejón no son perfectos ni invencibles.

- ¡Podríamos haber hecho eso y matar a los mocosos!

- ¡Cállate, Electro! Tu mente simple no puede comprender que tengo un plan mucho más grande para todo lo que hago, y confía en mí, una vez que todo esto haya terminado, los Miraculous de Ladybug, Chat Noir, Spider-Man e incluso el de Hawk Moth serán míos, ¡y así nadie será capaz de detenerme!

- ¿Y cuál es tu plan?

- Formaré un equipo para dominarlos, un grupo de los villanos más poderosos para destruirlos.

- Bien, lo que digas, ¿qué hago ahora?

- Esperarás, esa chica Descarga atraerá a la trepa-muros y a sus amiguitos pronto, y una vez que la derroten, te enviaré a probar sus habilidades una vez más.

- ¡No soy tu conejillo de Indias, Duende!

- ¡Serás lo que te diga que seas, Electro! ¿O quieres volver a ser el perdedor Max Dillon?

Electro gruñó y miró fijamente al portador del Miraculous, él quería freír al estúpido loco de cara verde, pero sabía que el Duende Verde tenía control total sobre él, así que se quedó en silencio y miró al suelo en la derrota.

Mientras tanto, el Duende le dio la espalda y volvió a mirar por la ventana.

- Eso pensé. - Dijo el Duende. - Ahora, ve y descansa tanto como quieras, no creo que Spider-Man y sus amigos sean capaces de derrotar a Descarga en un buen rato.

Electro desapareció en un destello mientras el Duende sonreía ampliamente.

- Muy listo, Hawk Moth, pero copiar a mis villanos te ayudará tanto como el carbón ayuda a apagar un incendio. - El Duende Verde rió entre dientes. - Pero no importa, pronto descubrirás que soy un ser superior a ti.

Dicho esto, la ventana poco a poco comenzó a volverse opaco, dejando el Duende Verde en la oscuridad.