El Ascenso del Héroe del Crepúsculo.
Capítulo XXII Parte I.
El grupo se encontraba detenido a la entrada de un frondoso bosque que se abría ante ellos. Siendo más allá del medio día, por alguna extraña razón el tiempo se veía tal como si fuese a llover, a pesar de que la humedad no podía olerse en el aire.
Sea lo que fuere, no era una buena señal para el grupo en lo absoluto.
Habían optado por un pequeño descanso del trote en llegar a su destino, aprovechando para comer. Encendiendo un pequeño fuego para preparar una sopa improvisada cortesía de Link, mientras era ayudado por Raphtalia y Filo.
Naofumi por su parte se encontraba usando sus habilidades de Alquimia para elaborar pociones, con una decena de pequeñas botellas a su lado, usaba un mortero además varias hierbas que se encontraban a sus pies.
-Mm… —Murmuro Naofumi mientras usaba un escudo que irradiaba luz para convertir las hierbas en un líquido espeso y meterlo en una botella que tenía entre manos.
Raphtalia con una taza de sopa caliente recién hecha, se sentó en una roca cercana al fuego, mientras Link hacia lo mismo seguido de Filo, todos con la intención de almorzar antes de seguir.
-¿La aldea a la que iremos está al otro lado de este bosque, no?—Raphtalia pregunto mientras miraba al rubio.
-Si. —Respondió Link cuando termino de darle una probada a su sopa.
La semi-humana se vio un poco incomoda ante la afirmación de Link, pero trago saliva para decir:
-Entiendo… ¿Pero ir no sería peligroso? Hay una epidemia allí…—Expreso con desconfianza.
-No seas tan negativa, Raphtalia. —Naofumi le dijo sin mirarla mientras seguía con su trabajo.- Aunque sí que es cierto que es peligroso… Es un riesgo que hay que tomar, creo… Tal vez… En fin, el punto es que iremos.
La semi-humana suspiro por la falta de decisión de Naofumi, pero entendió su punto, a pesar de que al menos el Héroe del Escudo no lo dijera directamente todo el tiempo, intentaba ayudar a la gente, al igual que Link.
-¿Por eso el amo está haciendo cosas sospechosas con las botellas?—Filo pregunto con curiosidad infantil, su mala elección de palabras hizo que Naofumi negara con la cabeza
-No son sospechosas, y las estoy haciendo por si acaso. —Contesto el, mientras apilaba otra botella con un pequeño corcho a su lado.-Estas… Pociones, son para tratamientos básicos.
Silencio.
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Raphtalia miro incrédula, cuando dijeron que irían a una aldea cuya particularidad es que rondaba una mortal enfermedad no dieron muchos detalles debido a que solo lo habían discutido Naofumi y Link.
Aunque… Ella solía ser junto con Filo la última en levantarse por lo que era entendible el que no se enterara de mucho…
Sin embargo lo que no se esperaba es que fueran a un lugar tan peligroso sin un plan.
-¿Tratamientos básicos? ¿Iremos a ayudar con tratamientos básicos?—Pregunto ella con pura incredulidad.
Naofumi solo se encogió de hombros.
-Yo no soy médico, ni siquiera soy un profesional… Con suerte cuando vayamos a la aldea podremos hablar con alguien y ver si podemos hacer algo. —Respondió mientras finalizaba con otra botella.
-Eh… —Murmuro Raphtalia lentamente, sin estar nada convencida
-Estaremos bien. —Link le dijo para darle confianza, el escepticismo de la semi-humana no era infundado en lo absoluto, solo estaba preocupada por resguardar la salud de todos.
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Ella aun sin estar del todo convencida, asintió y siguió bebiendo de su sopa. Link dirigió su mirada a las botellas que Naofumi tenía a su alrededor.
-Para ser unas echas "Por si acaso", veo bastantes pociones allí, creo que hasta más de diez. —Comento el rubio con curiosidad.
-Mientras más tomes, mayor es el efecto… —Respondió para después apuntarles con el dedo a todos.- No crean que son basura porque no soy un veterano, eh. Que he condensado el efecto de muchas pociones… Con suerte y es seguro…
Silencio.
Todas las miradas del grupo se centraron inmediatamente en Naofumi, el cual solo sonrió con nerviosismo y trago saliva.
-¿Qué dijiste en lo último?—Pregunto Link con el ceño fruncido.
-Es broma, es broma. —Aclaro rápidamente Naofumi mientras subía ambas manos en señal de paz, para después levantarse y señalar a las pilas de botellas.- Esta es mi creación, recupera heridas leves e incluso ayuda contra el mal sueño.
-¿Acaso eso no existe ya? —Link pregunto mientras entrecerraba los ojos, Raphtalia solo sonrió.
-No intentes menospreciar lo que hago… —Naofumi murmuro con el ceño fruncido, pero después de un pequeño suspiro apunto al rubio con el dedo.- En fin, Link, ¿Recuerdas el veneno que nos diste en la mina?—
Esa pregunta llamo poderosamente la atención del rubio.
-¿Qué yo les di qué?
-Me refiero a esa… Poción de color rojo que sabía a vómito, la que curaba todo. —Recordó Naofumi con una mueca asqueada.
-Sí, me acuerdo. ¿Qué hay con ella?
-He estado intentando imitarla, en realidad ni siquiera he hecho una prueba más haya de comprar algunas hierbas con propiedades altamente curativas y regenerativas. —Explico Naofumi con varios asentimientos antes de llegar al punto.- ¿Cómo se fabrican en tu mundo?
Link solo se encogió de hombros.
-Ni idea. Yo solo las compraba. —Fue la sencilla respuesta del rubio, desilusionando a Naofumi.
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-Que va, sea como sea, fabricare una también. —Dijo con seguridad.- Reuniré todos los materiales que haga falta y creare la mejor medicina que este mundo haya visto.
-Te apoyo. —Raphtalia soltó mientras levantaba su mano, recibiendo una sonrisa de parte de Naofumi.
-Supongo que yo también. —Link también se unió cruzándose de brazos.
Filo por su parte solo miraba a las botellas con desconfianza, por lo que permaneció algo más callada que el resto.
-A Filo estas botellas no la convencen… —La niña dijo con los ojos entrecerrados.
Naofumi bajo la cabeza con decepción, pero ignorándola se recompuso con rapidez, girando su mirada hacia la entrada del bosque.
El pesado ambiente solo parecía empeorar más mientras miraban al bosque que debían de cruzar, el propio sentido común, más que todo el de Link y Raphtalia les decía que no fueran.
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-Esto me da muy mala espina, la verdad…—Comento sin dejar de ver hacia la entrada, el bosque era muy frondoso sin embargo el camino debería ser solo atravesarlo para llegar a su destino.
-A mí también, entiendo que hay una enfermedad corriendo… Pero que el clima este así no es nada normal. —Raphtalia estuvo de acuerdo.
-Sí, pero de todas formas, ya estamos aquí, así que deberíamos avanzar. —Naofumi dijo caminando con rapidez hacia su pequeña pila de botellas y cargándolas.- Filo, prepárate para partir.
El Héroe del Escudo camino y coloco sus botellas en una caja en la parte trasera del carro, mientras Raphtalia le miraba.
-¿No comerás primero?—La semi-humana le pregunto, ya que él era el único quien faltaba por probar la sopa que habían preparado.
-No. Ya comeré más tarde. Primero tenemos que hacer esto antes de que me arrepienta. —Respondió mientras se subía al carro de un salto.
Raphtalia suspiro, pero asintió y siguió al pelinegro, Link no dijo mucho y subió también para conducir a Filo. Y cuando todo estuvo listo ella empezó con un ligero trote mientras entraban al bosque.
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Solo fue cuestión de segundos para notar como el aire se hacía más pesado y un sentimiento de opresión llenaba el pecho de Link, posiblemente por la atmosfera que hubiera sido corrompida.
Pero a pesar de aquello, nadie hizo ningún comentario, mientras Filo seguía avanzando hasta finalmente atravesar el bosque, tarareando una canción sin percatarse de nada de lo que estaba ocurriendo.
Con el pasar de los segundos, cuando la aldea se hizo visible en un camino ascendente, Filo acelero la marcha para llegar a su destino.
En momentos, el grupo ya había entrado en la villa, la cual tenía un aspecto lúgubre y desolado, no era en absoluto algo agradable a la vista.
La muerte podía olerse desde la distancia, como si en estas localidades se hubiera vuelto algo cotidiano, lo cual, era inquietante, por decir lo menos.
Link, que una vez cerca del portón del pueblo había bajado de Filo y optado por caminar no podía dejar de mirar de un lado a otro, viendo el deplorable estado en el que se encontraba todo.
Los edificios hechos de madera en su mayor parte parecieran a punto de caer en cualquier momento, sumado al hecho de que no habían personas en las calles llevaron al rubio a pensar si el lugar había sido evacuado o similar.
-Amigo, esto se ve horrible… —Naofumi murmuro mientras saltaba del carro y se colocaba al lado de Link.
Raphtalia les siguió, mientras al igual que lo había hecho el Hyliano segundos atrás, intentaba ver si podía distinguir a alguien en el lugar, sin éxitos.
-¿Habrán evacuado este lugar?—Intuyo ella mientras aún seguía buscando personas con la mirada.
-Es probable… —Apoyo el pelinegro.
-No. Es imposible. —Link dijo mientras los miraba a ambos y negaba con la cabeza.
Silencio.
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-¿Y porque?—Pregunto Naofumi con una ceja levantada.
-Solo piénsalo, si no se ha podido detener la epidemia, lo lógico sería que para que no se esparciera en todo el reino nadie pudiera salir del pueblo. —
-¿Estás seguro? Si no han podido detener esto, considerando como está el pueblo y como era la edad media en mi mundo… Es probable que el Rey o Mein se hubieran desecho de ellos. — Naofumi expreso con incomodidad.
-E-eso ya sería demasiado… —La semi-humana les dijo con disgusto al solo pensarlo.
-Es cierto…—Link dijo, pero después suspiro.- Pero, para la mayoría de personas de la alta sociedad los que están debajo de ellos no significan nada…
-Triste, pero es verdad. —Apoyo el Héroe del Escudo con una expresión abatida.- De todas formas, es solo un pensamiento, busquemos a ver si encontramos a alguien.
Filo solo miraba a todo el grupo charlar en su forma de Filolial, sin tener nada que decir realmente por lo que solo se limitaba a escanear todo lo visible para intentar encontrar algo que pudiera comer, porque el hambre de ella no tenía fin.
Cuando el grupo empezó a caminar en la aldea para intentar localizar a alguna persona, ella les siguió en silencio, caminando un poco por el este, donde un camino de tierra llevaba hacia un pequeño edificio de roca, que parecía ser una iglesia.
Al parecer era la edificación más estable de todo el lugar, y con las puertas cerradas a simple vista, podría ser que personas estuvieran allí. Por lo que Link empezó a tocar para intentar llamar la atención.
-¿En serio, Link? ¿Vas a tocar la puerta?—Pregunto Naofumi sorprendido.
El aludido le ignoro, ya que a pesar de que esto era un aparente pueblo fantasma, si alguien estuviera en el edificio una entrada ruidosa podría no ser muy buena idea.
Siguió tocando unos momentos más, hasta que escucho el sonido de un pasador, que indicaba que la puerta estaba trancada anteriormente, mientras que con un crujido se abrían con lentitud.
-Quien molestara ahora… —Escucharon a alguien murmurar mientras las puertas se abrían.
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El grupo se sorprendió cuando se la encontraron a ella, de nuevo, siendo que no la veían hace semanas desde que Filo nació, Alesia, vestida completamente de negro les miro con una expresión sorprendida.
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-Oh, Saludos… —Dijo la pelirroja aun sin quitar su expresión sorprendida.
Silencio.
-¿Alesia, que haces aquí?—Pregunto Naofumi mientras ladeaba la cabeza, la pelirroja por su parte coloco una pequeña sonrisa.
-En este lugar hay una delicada epidemia que está lapidando a muchos, por lo que yo, como vendedora de medicinas no podía simplemente ignorarlo. —Ella respondió mientras se cruzaba de brazos e inflaba el pecho.- He venido a ofrecer mis servicios.
-Ya veo, en pocas palabras nos estas diciendo que viniste solo por dinero, ¿Verdad?—Naofumi le dijo, atravesando lo que él creía que era palabrería bonita para disfrazar los claros hechos.
-¿Qué? No. He vendido mis existencias a un precio racionable para ellos…—Se defendió ella, sintiéndose ofendida por el comentario del pelinegro.
Link, antes de que ambos pudieran discutir, carraspeo su garganta para llamar la atención de todos y preguntar.
-Los aldeanos… ¿Están aquí?—Pregunto el héroe del crepúsculo con un ligero rastro de esperanza.
Alesia cambio su expresión a una más neutral y asintió con rapidez.
-Si. Están aquí. Muchos han fallecido, pero la mayoría ya han sido tratados, aunque… Volverán a desmejorar. —Explico la pelirroja con el ceño fruncido y un suspiro.
-¿Y eso porque?—Esta vez fue el turno de Naofumi de preguntar, pero la pelirroja solo le ignoro antes de dar la vuelta para entrar en el lugar.
-Deberían preguntarles a los doctores, ellos les proporcionaran la información de primera mano. —Ella les dijo con voz tranquila.- Vamos, los llevare con ellos.
Y dicho esto, Alesia entro en el lugar, dejando a los demás para que la siguieran. El grupo por su parte se miró entre ellos antes de asentir para confirmar su entrada, no sin antes Link voltear a ver a Filo.
-Filo, quédate aquí. Asegúrate de decirnos si algo pasa y no te vayas muy lejos ni te comas nada. —Ordeno el rubio con rapidez antes de entrar.
-¡Filo entiende!—Acepto ella con un asentimiento.
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Cuando entraron, la construcción interior de lo que sería una linda iglesia había pasado a convertirse en un hospital improvisado que al parecer no daba abasto para la situación delicada en la que se encontraban.
Prueba de ello es que había algunas manchas de sangre seca por el suelo, además de que el olor del lugar definitivamente NO estaba bien lo que colocaba en manifiesto que muchos habían muerto aquí.
Con una rápida mirada encontraron a la pelirroja, lo cual fue muy fácil ya que era la única persona que se encontraba allí, esta les hizo un gesto de la mano para que se acercaran.
Cuando la alcanzaron, ella camino un poco seguida de los demás, deteniéndose frente a una puerta, la cual toco con paciencia por unos momentos, hasta que se abrió con lentitud.
Del otro lado abrió una mujer joven de cabello corto, vestida de blanco fue rápidamente identificable como una enfermera, quien miro al grupo con cautela.
-¿Quiénes son ellos?—Pregunto.
-El grupo del Héroe del Escudo, han venido a ayudar y quieren hablar con ustedes. —Alesia respondió con simplicidad.
Ella callo por momentos, pero se apartó de la puerta para dejarles vía libre para pasar, y así lo hicieron, todos excepto la pelirroja, quien opto por quedarse afuera.
Entraron en una pequeña habitación de piedra, la cual contaba con solo una mesa y algunas sillas que Naofumi y Raphtalia usaron para sentarse, mientras Link solo se paró al lado de la semi-humana.
La enfermera se dirigió a ellos y bajo un poco la cabeza en señal de respeto.
-Permítanme buscar al Curandero, un momento por favor. —Ella les dijo antes de salir con rapidez.
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Y en menos de un minuto, ya había vuelto a la habitación, seguida de un hombre grande vestido con una gran túnica, él tenía un semblante tranquilo y saludo al grupo con la mirada.
-Doctor, ellos son el grupo del Héroe del Escudo. —Les presento la enfermera, y el hombre dio un asentimiento en respuesta.
-Mucho gusto. Soy el curandero de este pueblo. —Se presentó con cortesía.- He escuchado que han venido a prestarnos algo de ayuda.
-Exactamente. —Raphtalia dijo con un asentimiento.
-Pero antes… ¿Qué está pasando en este lugar?—Link fue el primero en preguntar.
La enfermera miro al doctor con angustia, pero decidió ser ella las que diera las noticias.
-Como sabrán, este pueblo padece una terrible epidemia… —Ella dijo con lentitud.- Llego de repente y no entendíamos que pasaba, pero después de analizar las cosas… Creemos que todo se debe al viento que ha venido de las montañas de los monstruos.
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-¿La montaña de los monstruos?—Pregunto Naofumi mientras alzaba una ceja.
-Si. Un punto de interés para viajeros veteranos, aunque no era muy concurrido antes ya que habitaba un dragón muy fuerte en la cima. —Respondió el Doctor esta vez.- El Héroe de la Espada lo derroto hace casi más de un mes…
-Entiendo… —Link expreso con el ceño fruncido mientras la ola de compresión golpeaba su cerebro…
Ren.
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No había que ser muy listo para ver las claras conexiones entre todo el asunto solo con mencionar al Héroe del Espada.
-Maldito Ren… —Gruño Naofumi palmeándose la cara con irritación, al parecer también lo había entendido.
-Mm… No entiendo. ¿Qué tiene que ver el Dragón con la epidemia?—Raphtalia pregunto sin comprender la situación, recibiendo una mirada incrédula de los demás, haciendo que se sintiera incomoda.
-Sí, se me olvidaba que aun eras una niña. —Naofumi dijo con un pequeño tono burlón, haciendo que la chica frunciera el ceño. – Los cadáveres se pudren, y la carne descompuesta podría haber generado algún veneno al mezclarse con el aire… ¿No es así?
-Efectivamente. —Respondió la enfermera.
-Lo que me lleva a preguntarme porque Ren haría algo como esto… —Link dijo con los brazos cruzados.
-Por imbécil, ni más ni menos. Aun se piensa que esto es un videojuego. —Naofumi dijo con disgusto para después mirar hacia las dos personas frente a él con expectación.- ¿Tienen algún plan? ¿Algo para detener la epidemia de raíz?
Silencio.
-No, Héroe… —La enfermera respondió con pena.- Los monstruos encontrados en la montaña son peligrosos, además de que somos los únicos médicos de este pueblo, no podemos deshacernos del cadáver.
-Hemos pedido ayuda, pero los demás héroes están ocupados. —El Doctor les dijo con un suspiro abatido.- Lo único que pudimos hacer fue encargar más medicinas al gobernador que nos fueron traídas por esa mujer pelirroja.
Naofumi asintió a las palabras del hombre, mientras que aun en su asiento paso la mirada hacia Raphtalia buscando algún tipo de respuesta a lo que planeaba hacer a continuación, pero ella solo se encogió de hombros.
Su vista fue a Link, quien estaba sereno, pero con una expresión conflictiva, cuando se dio cuenta de que Naofumi le miraba fijamente, sus rasgos mostraron desconcierto, pero cuando entendió respondió con un simple asentimiento.
El Héroe del Escudo suspiro con pesar a sabiendas de que estaba a punto de aceptar hacer un trabajo desagradable por voluntad propia y sin ninguna posible recompensa.
Pero, el objetivo del viaje era cumplir su rol como héroe, fortalecerse para las olas y limpiar su nombre, por lo que podía matar dos pájaros de un tiro con ello, debería despachar un cadáver de un dragón y luego podrían usar la montaña para subir algunos niveles.
-Nosotros nos haremos cargo… —Naofumi dijo mientras levantaba una mano, llamando la atención de tanto el doctor como la enfermera, quienes colocaron una mueca de asombro.
-¿E-enserio?—Pregunto la mujer con sorpresa.
-Si.
-Es muy peligroso héroe… —Fue el doctor quien le aconsejo, pero Link coloco una mano en su hombro.
-No se preocupe por eso, nosotros nos desharemos del cadáver del Dragón. —Link confirmo de nuevo.
La expresión de ambos médicos cambio de desesperanza a una radiante felicidad, que hizo que Naofumi se riera de buena gana, llamando la atención de todos los presentes.
-¿Qué sucede?
Silencio.
-Es que… Maldición, de Héroe a sepulturero hay mucho trecho. —Dijo el con una sonrisa divertida.- Pero en fin, cuenten con nosotros.
Y a pesar de la situación, tanto el doctor como la enfermera imitaron su sonrisa, aquella que significaba el depósito de confianza en ellos.
-El dragón habitaba en la montañas de los monstruos… ¿Pero dónde exactamente?—Pregunto Link.
-En la cima de todo, Héroe. Allí debería estar su cadáver. —Respondió el Doctor.
-Bueno, chicos… Manos a la obra. —Naofumi dijo antes de levantarse con el objetivo de salir para encargarse de su nueva misión.
Link y Raphtalia estuvieron de acuerdo, siguiendo al pelinegro, mientras con un asentimiento tanto al Doctor como a la enfermera, se disponían a ir directamente a la montaña para acabar de una vez con la epidemia.
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Cuando el grupo salió hacia las afueras del edificio con el objetivo de ir inmediatamente a cumplir con la misión que habían acordado, la escena que se encontraron fue cuanto menos, curiosa.
Tanto Filo como Alesia se encontraban acuclilladlas en el camino mientras aplastaban con los dedos de sus manos el suelo, la niña tenía un puchero en su rostro mientras que la pelirroja tenía una sonrisa.
-¿Qué se supone que están haciendo?—Link pregunto con curiosidad, Alesia después de unos momentos le miro aun sin cambiar su expresión.
-Matando hormigas. —Respondió ella simplemente, antes de levantarse cuando vio la mirada de desaprobación que le enviaba Naofumi.
-Mujer, eres una mala influencia para Filo, no te le acerques. —Ordeno el pelinegro con seriedad mientras tomaba a la rubia con protección.
La pelirroja frunció el ceño, pero negó con la cabeza mientras que con un gesto de la mano le restaba importancia al asunto.
-No me eches la culpa. A ella le picaron las hormigas y dijo que se las iba a comer…
Con ese comentario, la mirada de todos recayó en Filo, quien con una sonrisa nerviosa miro hacia otro lado con vergüenza. Alesia por su parte se cruzó de brazos para mirar a Link y preguntar.
-¿Los Doctores les han instruido sobre la epidemia?
-Si. —Respondió Raphtalia.
-Entonces, asumo que ya saben lo que tienen que hacer, ¿No?
Silencio.
Naofumi coloco una expresión curiosa, mientras ladeaba la cabeza mirando a la pelirroja con sospecha.
-¿Por qué tengo el presentimiento de que sabias esto?
Ella solo se rio en respuesta, para después rascarse la nuca con ligera incomodidad.
-Bueno, en realidad ya sabía lo del Dragón, ambicione subir pero… Desistí. Me encontré con cosas allí a las que era mejor evitar.
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-¿Te refieres a los monstruos, verdad?—Link pregunto con curiosidad.
-Esto… Expresemos que si… —Respondió ella ligeramente titubeante.
Naofumi y Link entrecerraron los ojos ante esto, pero decidieron no preguntar, mas sin embargo el pelinegro decidió ir al grano rápido.
-¿Quieres acompañarnos?—Pregunto Naofumi.- Si hay monstruos peligrosos, mientras más ayuda, mejor.
-No. —Contesto Alesia simplemente.
Silencio.
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Cuando el grupo la miro con una ceja enarcada ella levanto las manos con rapidez.
-Esperen, ¡Sé que en la Ola se vieron cosas extrañas de mi parte! Pero la razón por la que yo me veía tan fuerte para ustedes es porque nuestra diferencia de nivel era demasiada.
-¿Qué tengas una brecha grande comparada con nosotros no quiere decir que si serias de ayuda?—Link inquirió con los brazos cruzados.
-Sí, pero…
-Si no quieres ir, solo dilo. —Naofumi presiono mientras se palmeaba la cara.
-Eso mismo, no quiero ir. —Aclaro la pelirroja.
Naofumi, Raphtalia y Link suspiraron ante la poca disposición de la chica, mas sin embargo decidieron no presionar, aunque ella volvió a llamar la atención de todos cuando carraspeo su garganta.
-Si van a despachar un cadáver precisan equipo, ¿No?—Pregunto retóricamente, antes de señalar hacia el norte de la aldea.- Cerca de la salida a la montaña hay una cabaña, busquen allí lo que precisen. Los Doctores me dijeron que podía tomar las herramientas cuando ambicione subir.
El Héroe del Escudo asintió ante la pequeña ayuda proporcionada por ella, ya que en realidad no se le había ocurrido ese pequeño detalle, es decir, iban a deshacerse del cadáver de un dragón, y si estos eran como se les representaba en su mundo, sería un trabajo difícil, aun si tuvieran las herramientas necesarias.
-Gracias, Alesia. —Naofumi dijo antes de girarse para irse, con Raphtalia siguiéndolo y Filo un poco más atrás, pero antes de que Link pudiera emprender camino con los demás…
-¡Espera, Link!—Le llamo la pelirroja, haciendo que la atención de todos fuera a ella de nuevo.- Me gustaría dialogar contigo un momento mientras ellos buscan el equipo, ¿Podemos?
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-Mm… Esto me huele muy… Sospechoso. —Le susurro Naofumi a Raphtalia con una mueca divertida, siendo ignorado por ella.
-C-claro. —Respondió Link un poco descolocado por la repentina petición de la pelirroja. Cuando se dio cuenta, su grupo ya estaba yéndose en búsqueda de las herramientas necesarias para su misión.- ¿De qué quieres hablar?
Ella camino un poco hasta detenerse cerca la pared de la iglesia.
-¿Cómo has estado?—Pregunto mientras apoyaba su espalda en la pared de la iglesia y se arrastraba hasta sentarse en el suelo.- ¿Qué tal la profesión de héroe?
Link se quedó en silencio por un momento, tanto porque se esperaba una pregunta francamente diferente además de meditar una respuesta adecuada para darle.
-He estado bien, la mayoría de las veces…—Expreso con lentitud mientras se cruzaba de brazos.- ¿Y tú, como has estado?
-Muy bien, en realidad… Tan absolutamente bien que estoy quebrada. —Soltó ella con una sonrisa orgullosa que en segundos se transformó en un ceño fruncido.
Link se rasco la nuca con una sonrisa nerviosa, sin saber que responder exactamente a lo que ella le había dicho, optando por permanecer callado.
-Bromas aun lado, hay varias cosas que quiero decirte… La primera y principal es que, yo… Quiero unirme a tu grupo. —Soltó ella sin más, haciendo que Link prestara toda su atención inmediatamente.
Silencio.
-¿Perdón?
-He dicho que quiero unirme a tu grupo. —Volvió a decir Alesia.
-Esto… Bueno…
-Sé que es repentino y todo, pero me gustaría viajar contigo. —Insistió ella de nuevo.
Link abrió los ojos con una pizca de sorpresa, mas sin embargo asintió.
Es decir, no había razón para rechazarla, conocía a la pelirroja desde hace tiempo, y el mismo había sido testigo de su fuerza en batalla, además, podría decir que ya se había acostumbrado a su extraño actuar.
-Por mí no hay problema en que te unas, sin embargo, el grupo es de Naofumi en realidad. —Dijo Link, y no mentía, ya que el opto por ir junto al pelinegro desde el inicio del viaje a pesar de él mismo también ser un héroe.
-Ya veo… Pero da igual, no quiero unirme al grupo de ese idiota, quiero unirme a ti, Link.
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-¿A grandes rasgos no sería lo mismo ya que ambos estamos en el mismo grupo?
Ante la pregunta de Link, Alesia se sobo el puente de la nariz con ligera irritación, pero después de un largo suspiro procedió a explicar.
-No. Todos los héroes tienen sus grupos principales, tu eres el único en la historia que fue invocado por error, ¡Pero sigues siendo un héroe! Así que debes tener tu grupo, y quiero formar parte de él.
Link pensó, si bien su título de Héroe en Melromarc era solo un honorifico que no servía para nada mas allá de haberlos salvado de ser ejecutado cuando los inculparon de violación, era cierto que era considerado un héroe como los demás…
Las palabras de ella tenían sentido…
-Tienes razón, pero… Aun es raro que me quieras unirte al grupo así como así… —Comento Link aun sin estar convencido del todo, Alesia ante esto coloco una expresión seria.
Silencio.
-Link, te preguntare algo… —La pelirroja dijo mientras se levantaba y le tocaba el pecho con el dedo índice.- ¿Tú le preguntas a un vendedor de libros por que vende libros?
-Mm, no. De hecho, nunca he ido a una tienda de libros.
-Bien, ¿Y tú le preguntas a una mujer por su peso?
-Bueno, nunca lo he hecho…
-¿Tú le preguntas a un carnicero porque corta carne?
-Pues… No. —El rubio respondió un poco desconcertado por las raras cuestiones que ella le estaba presentando.
-¡Es lo mismo conmigo!—Alesia expreso mientras con su dedo intentaba empujar a Link, en vano ya que este no se movió ni un centímetro.- Pero si tanto quieres saber, te lo diré… Estoy quebrada… Gracias por tu falta de tacto, eres el mejor.
Link retrocedió unos pasos ante esto, pero se apresuró a disculparse.
-Y-ya veo, no te preocupes, solo era simple curiosidad, no quería ofender. —se disculpó Link con una sonrisa nerviosa ante su falta de sensibilidad.
Alesia solo agito una mano para restarle importancia.
-Descuida… De todas formas, esa no es la razón principal por la que quiero unirme a ti. —Le dijo ella, cambiando su enojo por una sonrisa.- En realidad… Eres muy… Interesante.
Silencio.
-¿A qué te refieres?
Alesia solo rio, mientras caminaba y daba vueltas alrededor de Link, escaneándolo con la mirada.
-Es obvio; No hay razón para no unirse a ti, eres un buen tipo y todo lo que te rodea es un enigma. —Soltó ella mientras se detenía frente a Link con los brazos detrás de la espalda.- Me gustaría saber más de ti y que hagamos un buen equipo.
Link con una torpe sonrisa se rasco la nuca, podría contarle lo que quisiera de él, sino fuera por el hecho de que olvido la mayoría de las cosas ocurridas desde que derroto a Ganondorf.
Curioso era el hecho, de que recordaba cómo había sido tragado por la arena en el desierto Gerudo, y recordaba que estaba por aquellos lares en… Busca de una forma de ver a Midna de nuevo…
¿Verdad?
Fue sacado de sus pensamientos cuando Alesia empujo la frente del rubio con la punta de su dedo, haciendo que retrocediera para intentar recuperar el equilibrio perdido.
-Entonces, ¿Me aceptas?—Pregunto ella con una sonrisa y la mano extendida hacia él.
Link, ya habiendo recuperado el equilibrio, la miro por un momento, antes de asentir y estrecharla con confianza.
-Claro. Bienvenida al grupo, a mí también me… —Decía Link con un asentimiento antes de ser interrumpido por ella.
-No, no. Aun no me des la bienvenida. —Alesia expreso en respuesta a sus palabras.- Seré parte del grupo cuando ustedes vuelvan de la montaña, no antes, porque no voy a subir allí.
Link se sorprendió ante ello, habiendo olvidado la negativa de la chica a subir, pero antes de que pudiera protestar, un silbido llamo la atención del rubio a la lejanía.
Volteándose, diviso a lo lejos a su grupo, quienes le decían que se acercara con gestos de las manos, al parecer ya tenían todo listo, y como las herramientas no eran visibles a simple vista deberían de estar guardadas en el carro.
Alesia le palmeo la espalda a Link con un gesto amistoso.
-Bueno, te llaman, futuro Jefe. Ya nos veremos de nuevo más tarde. —Ella le dijo mientras comenzaba a caminar hacia dentro del edificio donde se encontraban los pacientes.- Suerte en tu luch… Digo, en tu trabajo.
Y sin decir más, entro, dejando un poco descolocado a Link con esa última declaración que había corregido con rapidez.
-¿Acaso iba a decir lucha?—Link se preguntó a sí mismo, antes de negar con la cabeza e ir con Naofumi y los demás.
Entendía el mensaje, ya que en la montaña habitaban monstruos peligrosos más la conocida indiscreción de la pelirroja, era obvio que cuando subieran alguna lucha estallaría entre ellos mismos y los monstruos que habitaban allí.
Sin perder más tiempo, se apresuró a ir junto a los demás.
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A medida que subían la montaña, Link empezaba a tener un sentimiento de pesadumbre sobre el pecho aun mayor del que tenía cuando entro a la aldea, mientras su estómago se revolvía mientras más avanzaban.
Él no se sentía mareado en lo absoluto y no tenía ningún tipo de malestar más allá de las dos dolencias anteriormente mencionadas, y por un momento pensó que se había contagiado de la epidemia del pueblo.
Aunque, el pensamiento poco después fue descartado, ya que no tenía sentido alguno, nunca tuvo contacto directo con los que padecían la enfermedad, además de que no sentía que estuviera mal.
Por lo cual, siguió su camino, sentado en la parte trasera del carro, mientras Naofumi llevaba las riendas de Filo esta vez.
Todos usaban pañuelos a modo de cubre bocas, para evitar que el aire tan viciado de la montaña hiciera mella en sus cuerpos, algo que parecía ineficaz, al menos para Link.
Todos los demás parecían estar en perfecto estado, más que todo Filo, quien cantaba alegremente mientras andaban.
-Filo es muy caprichosa, ¿No crees, Link?—Raphtalia le pregunto, sentada del lado opuesto a él.
El rubio solo le miro y le regalo un asentimiento en respuesta, si bien habían guardado en un principio las herramientas en el carro, el plan original había cambiado… Acordando venir a pie con algunas herramientas para desollar el cadáver y posteriormente deshacerse de él…
… Mas sin embargo, Filo había protestado para que llevaran el carro consigo, haciendo un infantil puchero y diciéndole a Naofumi que no se moviera hasta que el no estuviera de acuerdo.
Por lo que al final, Naofumi termino aceptando.
-¿Puedes creer que sus argumentos eran que el carro contiene recuerdos de toda una vida?—Volvió a preguntar ella mientras negaba con la cabeza, Link sonrió ante esto.
-Solo lleva viva poco más de un mes, pero su punto es válido. Prácticamente el carro lo tenemos desde que ella nació. —Respondió Link mientras se acomodaba en su asiento.
Seguían su andar relativamente rápido, y mientras más se acercaban a la cima, el sentimiento de opresión en el pecho de Link se hacía mucho más grande…
El punto era… ¿Por qué se sentía así?
Ya a estas alturas, sabía lo que tenía…
Miedo.
No había razón para tenerlo, solo irían a la montaña a deshacerse de un cadáver, incluso sonando mal, había hecho cosas peores antes, y aun a sabiendas de todo eso, no pudo sacarse el miedo del corazón.
Con una mano apretando su pecho en búsqueda de calma, llamo la atención de Raphtalia, quien se acercó un poco hacia él, colocando ambas manos en sus hombros.
-¿Estas bien, Link?—Ella le pregunto con preocupación.
-S-sí. No es nada. —Respondió el rubio dándole una sonrisa para calmarla.- Es solo que me siento algo nervioso.
-Ya veo. —Dijo Raphtalia mientras se acomodaba de nuevo.- Ya sabes que si algo te molesta, puedes decirnos.
Link asintió mientras se cruzaba de brazos, no tenía mucho que decir en realidad, ya que ni el entendía lo que le estaba pasando, pero hablar siempre era una forma de distraerse.
-No sé cómo explicarlo, solo me siento un poco nervioso, ya sabes…
-¿Oh? ¿Tienes miedo de limpiar un cadáver?—Raphtalia se burló con una risita y Link siguió su juego con otra igual.
-Vaya, la influencia de Naofumi te está afectando… —Expreso el Hyliano mientras reía.
-¿Qué yo que?—Naofumi dijo, sentado tomando las riendas de Filo pero sin mirar atrás.
-¿Cuánto falta para llegar?—Link pregunto, ignorando la anterior pregunta del pelinegro.
Este solo se encogió de hombros, mientras afilaba la vista, sorprendiendo al grupo cuando en vez de responderles, lo que hizo fue suspirar con abatimiento.
-Ya falta poco… Pero tenemos problemas.
El Héroe del Escudo apunto hacia adelante, haciendo que el par se acercara a él y asomaran sus cabezas para intentar ver lo que Naofumi les señalaba, divisando a una gran turba de enemigos.
-¿Luchamos contra ellos?—Pregunto Naofumi con irritación.
-Son demasiados… —Respondió Raphtalia con una mueca afligida.- De vencerlos, podemos, pero tardaríamos mucho tiempo.
Link callo por un momento, mientras se acercaban más y más a los enemigos, al ver que tanto Naofumi como Raphtalia estaban indecisos, tomo una medida muy arriesgada.
No podían perder tiempo.
-¡Filo!—Grito Link para llamar la atención del ave, haciendo que Naofumi se tapara sus oídos ya que el rubio exclamo prácticamente en ellos.
-¿Qué pasa, papa?—Ella pregunto mientras giraba su cabeza para mirar al rubio.
Esperaba no arrepentirse de esto…
-¡Máxima velocidad hasta la cima!—Volvió a gritar Link.- ¡Llévate a todos por delante!
Naofumi y Raphtalia abrieron los ojos con terror cuando el rubio dijo aquellas repentinas palabras.
Filo solo sonrió con malicia.
Link fue tomado por los hombros y zarandeado por una Raphtalia temerosa que tenía una expresión de puro horror.
-¡Link!—Raphtalia chillo con desesperación, siendo ella la que siempre era más afectada por las altas velocidades de Filo.
-¡Filo, no…!—Naofumi gritaba, pero fue interrumpido cuando la Filolial siguió las ordenes de Link, acelerando a máxima velocidad en un abrir y cerrar de ojos.
En cuestión de segundos, el mundo se deformo para ellos debido a la gran rapidez a las que se estaban moviendo.
Naofumi tomaba lo que podía para estabilizarse, mientras Raphtalia se sostenía por las tablas de madera del carro. Link por su parte, estuvo a punto de salir volando al no tener nada de que sujetarse.
Y tan rápido como acelero, se detuvo, y cuando el mundo volvió a la normalidad, se encontraban ya en la cima.
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A Naofumi le temblaba todo el cuerpo, pero se las arregló para bajar de pie, solo para que estos cedieran y cayera al suelo al tener poca estabilidad, Raphtalia aún no se movía de donde estaba y Link ni siquiera podía levantarse.
Naofumi se apoyó sobre sus codos y giro en dirección hacia donde habían venido, dándose cuenta de cómo había una gran estela de polvo que cubría todo el camino que Filo había corrido.
Y se extendía por mucho.
-N-no puede ser… ¿Qué tan rápida es Filo?—Naofumi pregunto con asombro mientras se las arreglaba para sentarse.
Su cuerpo temblaba, ya que ella era tan rápida que incluso el espacio se distorsionaba cuando alcanzaba grandes velocidades, el sentido del equilibrio tanto de Naofumi como del resto del grupo dejaban de responder.
El pelinegro escuchó el sonido del metal golpeando contra el suelo, y Naofumi volteo la mirada para ver a Link, quien había caído de espaldas al intentar bajar.
-¿Q-que demonios, Link? ¿Acaso estás loco?—Pregunto el Héroe del Escudo con voz temblorosa, aun sin recuperarse del todo.
Link no respondió y solo sonrió con los ojos cerrados, a duras penas se sentó en el suelo, con la opresión en su pecho remplazado por la adrenalina pura.
-¡Filo hizo un buen trabajo!—Exclamo ella con una sonrisa.
Naofumi se abstuvo de regañar a Filo, al menos por ahora, pero cuando se dio cuenta de que ya podría caminar con relativamente pocos problemas, se levantó en búsqueda de Raphtalia, que era la única que aún no había bajado.
Cuando miro hacia dentro del carro, la encontró hecha un ovillo en el suelo, con su cola cubriendo sus piernas y aferrando sus manos a la madera.
-Raphtalia, baja de allí. —Naofumi le dijo con la voz más tranquila y suave que pudo reunir, ella le miro con lentitud, pero negó con la cabeza.- Vamos, baja. Ya es seguro.
-N-no.
-Que bajes.
-No.
-Raphtalia, tienes que bajar. —Volvió a insistir Naofumi con un suspiro.
-Que no.
Ante la negativa de la semi-humana, Naofumi frunció el ceño, antes de mirar a Filo.
-¡Filo, vuelve a la aldea con Raphtalia a MAXIMA velocidad!
-¡Filo lo hará!—La Filolial fue interrumpida antes de poder siquiera terminar su frase.
-¡Espera, espera! ¡Voy a bajar!—Ella grito con rapidez antes de moverse para bajarse, con ayuda de Naofumi, ya que la semi-humana aún no había recuperado del todo su equilibrio.
Una vez abajo, se sentó en el suelo mientras se abrazaba a sí misma para intentar calmarse, no sin antes lanzarle una mirada vacía al rubio.
Link la ignoro, y se levantó en dirección al carro, para buscar las herramientas que habían conseguido, que consistían en algunos picos y un par de palas, no era lo óptimo, pero debería ser suficiente para hacer el trabajo.
Y se sorprendió cuando vio que no habían salido volando.
-Creo que antes de siquiera hacer algo, deberíamos ver el cadáver. —Link expreso a los demás, solo obteniendo una respuesta de Naofumi quien asintió.
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Raphtalia levanto un poco la mirada quedándose así por varios segundos, mientras su cola se erizaba ligeramente, pero luego hundió la cabeza entre sus piernas volviendo a su posición anterior.
-… El cadáver debe estar cerca, porque huele horrible… —Menciono ella con tono vacío aun abrazándose a sí misma, obteniendo la atención de todos.
-Yo no huelo nada. —Naofumi dijo mientras se encogía de hombros.
-Detrás de nosotros… Allí debe estar. —Respondió la semi-humana mientras apuntaba con un dedo hacia una pequeña subida de rocas detrás de ellos.
Naofumi se sorprendió por esta característica de Raphtalia, sinceramente para el… La raza de semi-humanos parecían cosplayers muy buenos de gatos u otros animales similares ya que no tenían características especiales recalcables… O al menos así era a simple vista.
Obviando su cambio de apariencia a medida que suben de nivel, claro.
-¿Así que tu raza tiene buen olfato por lo que veo, no?—El Héroe del Escudo pregunto y Raphtalia simplemente asintió.
-Entonces, deberíamos ir y ver el cadáver para hacernos una idea de cuánto tardaremos. —Link comento al grupo antes de comenzar a caminar.
Naofumi se levantó, y ayudo a Raphtalia a hacer lo mismo, mientras el rubio fue el primero en escalar la pequeña subida de piedras que había tras de ellos para localizar su objetivo.
La segunda fue Raphtalia, y el último fue Naofumi, que cuando subió, fue sorprendido por la grotesca vista que se encontró ante él.
. . .
-Maldición, debí comer antes de venir… —Murmuro Naofumi con asco.
La vista fue asquerosa e impresionante a partes iguales, árboles secos por doquier producto del viciado ecosistema gracias a las toxinas generadas por el cadáver y moscas por doquier alrededor de los imponentes restos del dragón.
El olor que Raphtalia había mencionado en un principio ahora estaba presente tanto para Link como para Naofumi, putrefacción era lo único que podía olfatearse en el área.
-Que horrible. —Raphtalia comento, asombrada.
Link se acercó un poco más al dragón, mientras el rancio olor penetraba su cubre bocas aun más, pero sin inmutarse ante esto, el cadáver estaba sobre una gran roca, y la sangre seca estaba por doquier a su alrededor.
-Es grande… Tardaremos en despacharlo. —Link murmuro acercándose más.
Naofumi empezó a seguir a Link, cuando este último detuvo abruptamente su caminar y retrocedió con cautela, llamando la atención tanto del pelinegro como de Raphtalia.
-¿Sucede algo, Link?—Naofumi pregunto con desconcierto.
El rubio no respondió, sino que solo apunto hacia una de las manchas de sangre del dragón que anteriormente se encontraba seca en el suelo, había vuelto a su estado líquido poco a poco mientras viajaba hacia al cadáver.
Era una vista demasiado escalofriante.
-Muy bien, eso es extraño, muy extraño… —Dijo El Héroe del Escudo con nerviosismo mientras también retrocedía con Link.
Cuando el terreno aledaño había quedado limpio de sangre, su piel putrefacta volvió a unirse, sus huesos dejaron de ser visibles y sus ojos comenzaron a brillar intensamente de un color rojo, mientras se erguía en cuatro patas y levantaba sus alas.
Alzo la cabeza para dar un rugido ensordecedor que creo una pequeña corriente de viento a su alrededor.
El grupo atónito como estaba por aquel extraño suceso, solo pudieron retroceder, mientras el Dragón les miraba fijamente con una hostilidad más que evidente.
-Es… Alduin… —Murmuro Naofumi mientras tragaba saliva y en conjunto con el grupo, retrocedían a paso lento.
Sin embargo, con un segundo rugido, el Dragón cargo hacia a ellos…
Continuara…
Buenos días, tardes, noches o cualquier otra cosa, aquí estoy con la primera parte del nuevo capítulo de esta historia. Muchas cosas pasaron últimamente, por lo que no he podido subir nada hasta este momento.
Anduve bastantes días sin señal, tanto así que me coloque a hacer una novela visual usando RenPy, y en nueve días tuve una demo completamente funcional de… 10 Minutos.
Se llama Project Midnight y estoy en proceso de pulir la demo para ver que tal.
En fin, viendo como fue el capítulo anterior, entendí que creyeran que era relleno porque en sencillas cuentas lo es, aunque me gusta dar un poco de el para dar trasfondo y bases en las relaciones de personajes.
Aunque de todas formas, tomare nota de ello.
Entre otras cosas, ya hemos llegado al Dragón Zombi, y tal cual el título de este capítulo lo dice, es la primera parte por lo que seguiremos directamente con los acontecimientos restantes en la siguiente actualización, que con suerte será más tardar en una semana.
En realidad, el capítulo entero estaba escrito desde hace rato, mas sin embargo le faltaba varias correcciones en general, de las que me iba a montar a ello, sin embargo todo cambio… Cuando la nación del fuego ataco.
No, en realidad, la señal ataco, ya que como estuve más de diez días sin ella, me dije a mi mismo como "Diablos, mejor lo corrijo luego si de todas formas no puedo subirlo."
Y así seguí por días, y días, hasta que la señal volvió por sorpresa y me he puesto a ello.
Por eso este capítulo se divide en dos partes, pero ya la siguiente está hecha, solo a falta de una corrección mayor, aunque estoy pensando en ampliarla un poco sin salirme de la planificación… Ya que la siguiente parte estará bien loca, y quiero hacerlo lo mejor posible.
Entre otras cosas… ¡Al fin termine Dark Souls II! Un juegazo, súper recomendado, cumple sobradamente en todos los aspectos, gráficamente muy bueno, Jugablemente espectacular y el apartado sonoro es brillante…
El juego es muy desafiante, no al nivel de los Monster Hunter, pero ofrece un buen reto para quien este cansado de jugar todo con aquellos modos difíciles de otros videojuegos que más que difíciles, parecen un "Modo Niñera."
Oh, y tengo que decirlo la voz del Heraldo de Esmeralda es BRUTAL. Y Majula, oh, Majula, como ame esa villa y su música.
También he aprovechado y desempolvado mi viejo DS (De nuevo xD) para jugar GTA Chinatown Wars, Uf, obra maestra sin alguna duda y para mí el mejor GTA que he jugado (Solo detrás de San Andreas)
Huang Lee es un personajazo, de los mejores protas de los GTA. Los diálogos son desternillantes, las misiones fueron muy variadas y algunos secundarios son oro puro, como Chan o Kenny.
Me gustaría agradecer a Roy04 y L por su reviews. Espero que este capítulo sea de su agrado y lamento la gran demora.
De todas formas, ¡Nos vemos en el siguiente capítulo!
Respondiendo a los reviews.
Roy04:
Holanda Roy, gracias por tu review.
Descuida, entiendo que pensaras eso, ya que en retrospectiva, lo escribí como un pequeño descanso para dar un poco de desarrollo a los personajes, por lo que pudo parecer un relleno en sí.
A pesar de todo, me alegro que consideres que el capítulo fue bueno, y si bien solo algunas pequeñas cosas del capítulo anterior podrían tener relevancia en los siguientes (Véase tienda de empeños), lo demás podría haberse considerado irrelevante.
¡Estoy de acuerdo! No había absolutamente nada más poderoso en el Universo de Zelda que los Cuccos, es que ni siquiera Ganondorf se metía con ellos xD.
Exacto, eso siempre me hizo pensar mucho, es decir, el hecho de que si Mein jamás hubiera traicionado a Naofumi, tendríamos a él siguiéndolo tal cual perro a su amo.
Jajaja, cierto, aunque no se les pueda culpar del todo, hay algunos héroes (Como Itsuki) que no merecen ningún tipo de contemplación por todo lo que causan en sus "ayudas" y su falta de responsabilidad ante sus actos.
Había escuchado la traición de Mein a Motoyasu en las novelas, a ver si alguno de estos días me las pongo a leer, que las tenía listas pero como me coloque a jugar GTA Chinatown Wars (Juegazo) las deje aparcadas antes de siquiera comenzar.
¡Un saludo y nos vemos en el siguiente capítulo!
L:
¡Hola L, gracias por tu review!
En realidad, la escena de Link jugando a las traes era un guiño a aquella escena del Majora's Mask, si bien no fue descrita para evitar alargar el capítulo más de lo necesario.
Sí, me pareció bastante divertida de escribir esa escena por el mismo hecho de que me entretuve cada segundo, más que todo con la búsqueda de Raphtalia y Filo, y como nuestra loli favorita hacía de las suyas.
Con respecto al vendedor, si xD, se le fue mucho la Olla con lo de comprar la espada maestra, especialmente cuando incluso le ofreció su casa y su tienda para ello. Siendo sincero, la parte que mencionas sobre el uso de la fuerza para arrebatar la espada maestra estuvo sobre la mesa…
Aunque finalmente fue descartada ya que en realidad no pensé que encajara mucho con el tono del capítulo en sí mismo, y decidí dejarlo como uno de esos vendedores necios pero en su mayor parte honrados xD.
Y tal como dices, la introducción de esta tienda es dejar palpable un comodín en el caso de que se pudiera necesitar dinero, aunque antes necesitaríamos saber con certeza las finanzas de Link en rupias, para no inventar cantidades estratosféricas xD.
Intentare colocar en siguientes capítulos más información sobre las existencias de sus objetos (Rupias, Flechas, Bomba y demás)
Oh, dios mío… Amigo, he de decir que la historia de fondo que me expones para Beruka ha sido fantástica, a tal punto en el que me hubiera gustado introducirla, ya que si bien, ella tiene su trasfondo, historia y lugar en la trama, creo que lo que has expuesto va muy en consonancia con el lore del Fic y de la serie en general.
Simplemente genial, lo digo en serio.
Con respecto a lo del Dragón, ya al fin he logrado introducirlo en el borrador, y con suerte aparecerá próximamente, y esa rivalidad entre Filo y el dragón(a) de Link tenía que pasar si o si xD.
Bien dicho, si bien no conozco mucho a Rishia, intentare ponerme al día con las novelas para saber más de ella, obviamente Raphtalia y Naofumi son tal para cual, y Filo es como una hija, y por más raro que suene, un conocido sugirió este ship y quede como que…
:O
Hay pocas candidatas y Rishia a primera vista se ve factible, y más por lo que me expones aquí, tomare muy en cuenta tu opinión.
Con lo del grupo de la Perra… Ya veremos en siguientes capítulos :)
P.D: Gracias por el pésame, amigo.
Nos vemos en el siguiente capitulo.
