Capítulo 11.- El Nuevo Duende.


(Momentos después de vencer a la Súper-Modelo y al Lagarto)


Harry Osborn estaba furioso.

A pesar de haber hecho un esfuerzo sobrehumano para salvar a la gente, todos se atrevieron a llamarlo un villano. Y peor aún, a abuchearlo.

Todo era por culpa de Spider-Man... el maldito y jodido Spider-Man.

Él y sus estúpidos amigos habían hecho eso.

Y no conforme con eso, habían causado la akumatización de Mary Jane y lo habían dejado en ridículo.

Ahora el joven Osborn estaba quitándose el casco de su armadura mientras maldecía por lo bajo a Spider-Man, Ladybug y Chat Noir.

Mientras tanto, no muy lejos de ahí, el Duende Verde sobrevolaba el área en su planeador, observando a su hijo mientras éste lloraba de rabia y frustración. Con eso en mente, el Duende Verde estaba furioso también, después de todo, Spider-Man ahora se había atrevido a herir a su hijo.

Pero a pesar de eso, ahora el villano estaba sonriendo, pues gracias a la estupidez de Spider-Man, él podría ayudar a su hijo a vengarse y destruir al trepamuros y sus amigos al mismo tiempo.

Pero antes de que pudiera malignizar a su hijo, el Duende Verde notó una pequeña mariposa oscura volando cerca de él, cosa que lo hizo sonreír y apuntarle con su dedo índice al akuma. Segundos después, el akuma fue destruido por un rayo verde que el archienemigo de Spider-Man había disparado de su dedo, mientras reía entre dientes y metía su mano en la mochila que tenía, sacando una pequeña hada azul de la mochila, la cual prontamente fue cubierta por energía oscura, tornándola de un color verde.

- No, no, no. - Dijo el Duende Verde mientras soltaba al hada. - Éste es mío, Hawk Moth. Ahora, vuela mi pequeño duendecillo, ayuda a mi hijo a vengarse de esa peste arácnida.

El pequeño duendecillo verde voló hacia el joven que se había llamado American Son, mientras Harry veía su reflejo en el plexiglás roto de su casco.

"¿Por qué...? ¡¿Por qué yo?! ¡Yo sólo quería ayudar a la gente!" Dijo Harry para sí mismo mientras lloraba de frustración.

Justo en ese momento, el duendecillo se posó sobre el casco de Harry y se fusionó con éste, tornando el objeto de un color verde oscuro al mismo tiempo que una figura verduzca aparecía delante de los ojos de Harry.

- Nuevo Duende. - Dijo la voz del Duende Verde en la mente de Harry. - Soy el Duende Verde, París no supo apreciarte como American Son y prefirieron a un montón de fracasados sobre tí, ahora yo te otorgo el poder para destruir a esos fracasados y demostrar que eres un verdadero héroe. Pero a cambio quiero que me traigas los Miraculous de Ladybug y Chat Noir, y a Spider-Man, ¿aceptas el trato que te ofrezco?

- Por supuesto que sí, Duende Verde... - Sonrió Harry con malicia mientras se levantaba y volvía a ponerse el casco.

Un aura oscura cubrió al joven Osborn, transformando su armadura, cambiando su coloración de azul, rojo y blanco a verde oscuro y negro, y cambiando su casco con un plexiglás naranja por uno con un forma de máscara de duende de color verde oscuro con la boca abierta, mostrando algunos colmillos plateados y con lentes amarillas en vez de ojos.

Una vez transformado, el Duende Verde descendió en su planeador y se detuvo frente al Nuevo Duende, luego ambos intercambiaron miradas y el Osborn mayor sonrió ampliamente.

- Mírate, te pareces tanto a mí. - Dijo el Duende Verde con un dejo de malicia.

- Como sea... - Dijo el Nuevo Duende.

- Tranquilízate y sígueme. Te ves bien y eres fuerte, pero puedes mejorar con mi tecnología. Creo que tengo algo perfecto para tí.

Con eso dicho, el Duende Verde levantó el vuelo mientras su planeador liberaba un cable, al cual se aferró el Nuevo Duende, luego ambos soltaron una carcajada mientras se alejaban hacia la guarida del Duende Verde.


(Varias horas más tarde)


Spider-Man estaba desesperado.

Tras haber pasado toda la noche en vela, columpiándose de un lado a otro por cada calle y callejón de París sin detenerse, ni siquiera para ir a su casa para quitarse y guardar lo que quedaba de la armadura Iron Spider, el joven héroe seguía sin encontrar ni rastro de su amigo Harry, lo cual lo preocupaba a sobremanera.

No sólo Harry se las había arreglado para estar en la lista de amenazas potenciales de la policía parisina, la Interpol, S.H.I.E.L.D. y los Vengadores, sino que en su estado de ánimo, el Duende Verde o Hawk Moth podían usarlo como peón para herir a inocentes, lo cual empeoraría su situación ante las agencias de seguridad y los héroes. Y Peter Parker no iba a permitir que su mejor amigo fuera usado como una retorcida marioneta para los fines malignos de un maníaco como cualquiera de esos dos.

Aún si tenía que faltar al examen de matemáticas, a la escuela en general y preocupar lo suficiente a su tía May como para que ella forzara a medio mundo a buscar a su sobrino perdido, quien no contestaba su celular.

- ¡¿Dónde demonios estás, Harry?! ¡¿Cómo es posible que siquiera puedas esconderte con una armadura reluciente que tiene los colores de la bandera de Estados Unidos?! - Se preguntaba Spider-Man a sí mismo en voz alta.

En ese momento, el joven Parker se detuvo en el costado de un edificio y suspiró, el cansancio y las heridas de la pelea con Harry finalmente estaba cobrándole factura. Pero para su suerte, los sistemas de soporte vital y auto-reparación habían entrado en funcionamiento y estaban ayudándole un poco.

Y mientras el joven Parker intentaba mantenerse en pie de guerra, dispuesto a enfrentarse a quien fuera y a lo que fuera con tal de encontrar a su mejor amigo, un muchacho de su edad lo observaba a la lejanía con una sonrisa de satisfacción. El muchacho tenía una armadura y un casco que asemejaba una cara de duende y estaba parado en una especie de planeador que lucía como una tabla de snowboard pero mucho más pequeña y delgada, de color plateado con detalles en verde y morado. Dicho muchacho era nadie más que el Nuevo Duende y mientras éste último observaba a Spider-Man alejarse con sus telarañas, una especie de forma luminosa apareció frente a su rostro mientras sus ojos obtenían una coloración morada alrededor de ellos.

- ¿Qué es lo que quieres, Duende Verde? - Preguntó el muchacho.

- Tranquilo, sólo quiero saber si estás listo. - Preguntó la voz del Duende Verde en su cabeza.

- Claro que lo estoy, ese insecto trepamuros no es nada comparado conmigo.

- Por supuesto que no lo es. Tú eres alguien a mi imagen y semejanza, Spider-Man no tendrá oportunidad contra tí.

- Así es, prepárate... Pronto tendrás su Miraculous.

Con eso dicho, el joven activó un extraño aparato sobre el que iba parado, similar al planeador del Duende Verde pero más reluciente y más similar a una tabla de snowboard voladora, delgada y pequeña.
Mientras tanto, por otro lado de la ciudad, Marinette Dupain-Cheng estaba caminando hacia la escuela, teniendo una expresión de preocupación, incertudumbre y cansancio, pues si bien no había pasado la noche en vela como su compañero Spider-Man, pero sí había pasado varias horas despierta intentando buscar a Harry Osborn, o más bien dicho a su alter ego de armadura, American Son. Tras haber enfrentado al Lagarto, Súper-Modelo y American Son, las cosas estaban bastante más tensas de lo habitual, con gente manifestando inconformidad ante empresas como OsCorp e Industrias Stark, y los Estados Unidos en general, pues los franceses le echaban la culpa a los estadounidenses por todo lo que había pasado en París, ya que los causantes de todo (Spider-Man, Iron Man, el Duende Verde, el Doctor Octopus, el Lagarto, Shocker, la Coneja Blanca, Grizzly, el Arenero, el Buitre, Electro y Norman Osborn), eran de la nación de las barras y las estrellas.

Pero para Marinette, los únicos culpables de todo el caos y la destrucción en París eran quienes fuera que estuvieran tras las identidades del Duende Verde y Hawk Moth.

Al llegar a la escuela, Marinette se detuvo un segundo en la entrada y se dio la vuelta para ver atrás de ella, contemplando la ciudad en una ennervante calma, donde ella sabía que era cuestión de tiempo para que el Duende Verde volviera al ataque, esta vez con American Son bajo su control.

En ese momento, Marinette se dispuso a entrar a la escuela y en el instante que se dio la vuelta, una explosión pudo oírse muy cerca de ella, seguida de un par de ráfagas repulsoras que terminaron impactando un costado de la escuela. Inmediatamente después de ello, el pánico comenzó a esparcirse, lo que hizo que Marinette mirara hacia arriba y viera a Iron Spider con un traje bastante dañado, peleando con nada más y nada menos que el Duende Verde, pero esta vez, el maníaco estaba usando una armadura e iba volando en un planeador diferente.

Aprovechando el miedo y la confusión, Marinette corrió dentro de la escuela y se metió al baño, dejando salir a Tikki de su pequeño bolso.

- Eso no se oye bien... - Comentó Tikki.

- Y se pone peor, creo que ese no es el verdadero Duende Verde... - Dijo Marinette. - Creo que era American Son, o mejor dicho, ese es Harry...

- Oh no, otra vez tendrás que enfrentar a un amigo tuyo.

- Pues entonces haré lo que siempre hago en esas situaciones: Salvar a mi amigo akumatizado. ¡Tikki...!

Justo antes de que Marinette pudiera terminar su frase, la entrada del baño voló en pedazos, lanzando a la diseñadora a estrellarse contra la pared, mientras una risa malévola se acercaba a ella.

Pocos segundos después, Marinette sacudió su cabeza para tratar de librarse del zumbido en sus oídos y el aturdimiento causados por la explosión, y mientras su vista se iba aclarando, ella soltó un grito ahogado al notar que el falso Duende Verde se estaba acercando a ella.

- Marinette Dupain-Cheng... - Dijo el Nuevo Verde con malicia. - Sabes... no es correcto intentar huir de tus amigos...

- ¡Harry, este no eres tú! ¡Hawk Moth o el Duende Verde te están usando! - Espetó Marinette.

- ¡Harry ya no existe! ¡Yo soy el Nuevo Duende! - Dijo el villano.

- ¡Aléjate de ella! - Rugió Spider-Man.

Con eso dicho, Spider-Man usó una línea de telaraña para arrojar al Nuevo Duende contra una ventana, mientras el planeador del villano iba tras él.

Entre tanto, Spider-Man aterrizó frente a Marinette, la levantó en brazos y salió de la escuela con varios saltos acrobáticos, en dirección hacia la casa de Marinette. Una vez que estuvieron sobre el balcón sobre la habitación de la diseñadora, Spider-Man bajó a Marinette y la miró con preocupación.

- ¿Está bien, señorita? - Preguntó Spider-Man.

- Sí... pero Harry... - Dijo Marinette.

- Él estará bien, dudo que lo pueda lastimar con un ataque como ese. Pero no se preocupe por su amigo, señorita, lo liberaré del control del Duende Verde a como dé lugar, pero por el momento, tiene que esconderse.

- Eso haré, Spider-Man.

Momentos después, Spider-Man saltó del balcón y se columpió de vuelta a la escuela, mientras Marinette entraba a su habitación y dejaba salir a Tikki del bolso otra vez.

- Spidey necesita ayuda, Tikki, ¡motas! - Espetó Marinette rápidamente.

Mientras tanto, en cuanto Spider-Man estuvo dentro del territorio de la escuela, éste recibió una bomba calabaza, la cual detonó justo frente a él y lo hizo caer aparatosamente al suelo, pero por fortuna, la dañada armadura que llevaba logró protegerlo del impacto.

Pocos momentos después de su caída, Spider-Man hizo un giro acrobático en el suelo y logró evadir un par de bombas calabaza más, para luego usar una línea de telaraña para regresarle una última bomba al Nuevo Duende.

Sin embargo, entre el polvo y el humo causados por la explosión, la risa del Nuevo Duende podía oírse aún.

- ¡Harry, tienes que volver en tí! ¡El Duende Verde te está usando! - Espetó Spider-Man mientras los sistemas de su armadura se reiniciaban.

- Spider-Man miente, sólo tiene miedo de que puedas derrotarlo. - Dijo la voz del Duende Verde en la mente del Nuevo Duende.

- ¡Yo soy el nuevo y mejorado Harry Osborn, Spider-Man! ¡Lo que American Son no pudo lograr, yo sí lo haré! - Rió el Nuevo Duende mientras apuntaba los repulsores de su armadura al trepamuros.

Justo antes que el Nuevo Duende pudiera atacarlo de nuevo, Spider-Man apuntó sus propios repulsores contra su amigo malignizado y ambos dispararon al mismo tiempo, logrando que sus ataques colisionaran y los hicieran caer hacia atrás gracias a la onda de choque causada por la colisión de rayos repulsores.

Luego, Spider-Man se puso de pie con un giro acrobático y vio al Nuevo Duende saliendo de una nube de polvo, aún sonriendo malévolamente.

- ¿Eso es lo mejor que puedes hacer? Los Vengadores te sobreestimaron muchísimo. - Dijo el Nuevo Duende.

- ¡Harry, tú no eres así! ¡Debes recuperar el control de tu mente y tu cuerpo! - Espetó Spider-Man.

- ¡Estoy en completo control de mi cuerpo y mente, trepamuros!

Con eso dicho, el villano sacó una bomba calabaza de su deslizador y la arrojó contra Spider-Man, quien simplemente la esquivó.

Luego el Nuevo Duende intentó abalanzarse contra Spider-Man, sólo para ser rápidamente repelido con una fuerte patada al abdomen por una figura quien usaba un traje negro. El recién llegado hizo una pirueta en el aire hacia atrás y cayó frente a Spider-Man, revelando ser Chat Noir, mientras el Nuevo Duende trataba de volver a estabilizar su planeador.

- Lamento haber tardado, Spider-Man, pero tuve un pequeño contratiempo. - Dijo Chat Noir. - Pero por lo visto, llegué justo a tiempo.

- ¡Ah, el gato de callejón ha llegado! ¡Sólo falta el bicho! - Dijo el Nuevo Duende.

- ¡Y hela aquí! - Dijo Ladybug mientras aterrizaba junto a sus compañeros. - ¡Harry, tienes que calmarte!

- Has hecho bien tu trabajo, Nuevo Duende, ahora pasa a la fase dos. - Dijo el Duende Verde en la mente del Nuevo Duende. - Y asegúrate que la chica del Ladyblog y el fotógrafo del Clarín tomen buenas fotos de la derrota de sus amados héroes.

- En eso estoy, Duende Verde. - Dijo el Nuevo Duende.

Con eso dicho, el villano malignizado sonrió y soltó una carcajada, luego activó su planeador y dio la vuelta para comenzar a alejarse.

- ¡Tras él! - Dijo Spider-Man mientras disparaba una hebra de telaraña al planeador de su enemigo.

Momentos después, Ladybug lanzó su yoyo hacia una farola mientras Chat Noir extendía su bastón para ir tras el Nuevo Duende.

Por otro lado, Mary Jane Watson había recibido una llamada esa mañana, la cual la había dejado sin aliento. Según la tía May, su amigo Peter no había llegado a dormir a su departamento y no respondía su teléfono, y cuando llamó a Harry para preguntar si él sabía algo sobre el desaparecido fotógrafo, pero todas sus llamadas iban directo al buzón de voz. Como tal, la joven modelo había salido de su habitación en el Hotel Grand Paris para buscar a sus amigos e intentar conseguir algo de ayuda en la escuela donde ambos estudiaban.

Y la pelirroja, al ver a la joven reportera que siempre seguía a Ladybug, Chat Noir y Spider-Man, Mary Jane sintió que debía preguntarle a ella.

- ¡Alya! - Gritó Mary Jane.

- ¡No tengo tiempo, MJ! ¡Tengo que ir tras ellos! - Dijo Alya.

- ¡¿Dónde están Harry y Peter?!

- ¡Sólo puedo asumir que Peter está siguiendo a Iron Spider también!

- ¿Iron Spider?

- ¡Spider-Man!

- ¡¿Para qué?!

- ¡Es el fotógrafo de Spider-Man, ¿no?!

- ¡Sí, pero dudo que esté siguiéndolo ahora!

- ¿Tienes una mejor idea?

Mary Jane rodó los ojos y siguió corriendo junto a Alya.

Mientras tanto, Spider-Man, Ladybug y Chat Noir habían llegado a la Plaza de la Concordia, donde el Nuevo Duende estaba sobrevolando el icónico lugar mientras reía a carcajadas.

- ¡Ya basta, Harry! ¡Tienes que detener esto! - Espetó Spider-Man.

- ¡Por supuesto, pero no del modo que tú crees! - Rió el Nuevo Duende.

En ese momento, Ladybug sintió un escalofrío recorrer su espalda al escuchar las palabras del Nuevo Duende, pues le hicieron recordar la pesadilla que había tenido varias semanas atrás.

Pero en un arranque de adrenalina causado por el estrés acumulado de los últimos ataques de villanos, Ladybug apretó los dientes y los puños para luego arrojar su yoyo con toda su fuerza hacia el Nuevo Duende, logrando golpearlo fuertemente en la cabeza, luego retrajo su arma y volvió a arrojarla, logrando amarrar el planeador del villano malignizado.

Después, en un arranque inesperado de fuerza, Ladybug tiró de su yoyo y le arrebató el planeador al Nuevo Duende.

Al ver a su amigo caer, Spider-Man abrió los ojos de par en par, luego disparó un par de líneas de telaraña al Nuevo Duende y tiró de ellas, haciendo que en lugar de estrellarse en el suelo, sólo golpeara el suelo con rudeza y rodara por varios metros.

- ¡¿Qué rayos fue eso, Ladybug?! - Espetó Spider-Man.

- ¡No lo sé! - Replicó Ladybug, sintiéndose asustada ante sus acciones. - ¡Eso simplemente pasó!

- Cálmense, respiren hondo. - Dijo Chat Noir mientras extendía su vara. - Ahora, esto todavía no acaba.

Con eso dicho, Spider-Man y Ladybug suspiraron, luego los dos fruncieron el ceño y miraron al Nuevo Duende, quien se estaba levantando.

Después, el villano dió un salto hacia atrás y su planeador lo atrapó en el aire, luego el Nuevo Duende hizo un giro acrobático con su planeador y activó una especie de torretas, las cuales dispararon contra los héroes, haciendo que Spider-Man creara un escudo de telaraña, y que Ladybug y Chat Noir esquivaran el ataque saltando en direcciones opuestas.

- ¡Enfréntenlo, ustedes tres están acabados! - Dijo el Nuevo Duende. - ¡No podrán vencerme!

- ¡No sé si lo hayas notado, pero has recibido más ataques que cualquiera de nosotros! - Espetó Chat Noir.

- ¡Deja de perder el tiempo, Harry! ¡Quítales los Miraculous y tráeme a Spider-Man ahora! - Ordenó el Duende Verde en la mente del Nuevo Duende.

- ¡Entréguenme sus Miraculous y sus fines serán dolorosos pero rápidos! - Ordenó el Nuevo Duende.

- Es hora de terminar con esto. - Dijo Ladybug. - ¡Amuleto...!

En ese momento, los tres jóvenes sintieron una poderosa punzada que surgió desde su interior, recorrer sus cuerpos y esparcirse como fuego en un campo seco, cosa los los hizo doblarse del dolor y gritar en agonía mientras caían de rodillas al suelo.

Tal hecho hizo que el Nuevo Duende sonriera con malicia y sacara otra bomba calabaza de su planeador para activarla y lanzarla débilmente hacia los héroes.

La bomba rebotó en el suelo un par de veces, luego rodó hasta estar frente a Ladybug, Chat Noir y Spider-Man, quienes abrieron los ojos de par en par justo antes de que el explosivo detonara y los lanzara hacia atrás, logrando quemar parte de sus máscaras y de sus trajes.

Una vez que los héroes cayeron de espaldas al suelo, el Nuevo Duende sobrevoló el lugar donde llacían los adolescentes, quienes seguían gimiendo y retorciéndose, pues sus cuerpos les dolían como nunca antes.

- ¿Tan rápido se van a rendir? - Preguntó el Nuevo Duende con una risa maliciosa. - Creí que iban a detenerme.

- Lo... haremos... - Declaró Chat Noir.

- ¿Qué nos pasa...? - Preguntó Ladybug.

- No sé, pero no podemos... - Dijo Spider-Man antes de gruñir en dolor. - ... no podemos... rendirnos...

Aún sintiendo que cada célula de sus cuerpos les punzaba dolorosamente, Ladybug, Spider-Man y Chat Noir se forzaron a ponerse de pie, mientras intentaban no desmayarse de dolor. Por otro lado, el villano malignizado estaba riendo por lo bajo y sonriendo detrás de su máscara.

- Debo admitirlo, ustedes son extremadamente aguerridos. - Dijo el Nuevo Duende. - Eso hará más divertido el destruirlos...

Con eso dicho, el Nuevo Duende se lanzó contra los héroes y rápidamente golpeó a Spider-Man en el mentón, haciéndolo caer hacia atrás, luego bloqueó una patada de Ladybug y un golpe de la vara de Chat Noir, atrapando la pierna de la heroína y el arma del héroe con facilidad, para luego mandar a ambos héroes a estrellarse a varios metros de distancia.

Spider-Man se las ingenió para rodar en el suelo y esquivar por poco una bomba que liberó navajas voladoras, luego capturó una de las navajas con una línea de telaraña y se la regresó al Nuevo Duende, quien la bloqueó con el brazo y sonrió antes de abalanzarse sobre Spider-Man, únicamente para que el arácnido le disparara una bola de telaraña al rostro y lo cegara, dándole tiempo a Ladybug para amarrar su brazo con su yoyo mágico y girarlo hacia Chat Noir, quien lo recibió con un poderoso golpe directo a la cara con su vara, la cual sostenía como si fuera un bat de béisbol.

Mientras el Nuevo Duende se recuperaba del ataque de Chat Noir, los héroes de París jadearon pesadamente y cayeron de rodillas al suelo de nuevo, sintiendo que sus cuerpos les rogaban dejar de moverse, en un intento por calmar el intenso dolor punzante que recorrían cada centímetro cúbico de sus seres.

Por otro lado, el Nuevo Duende gruñó y sacudió su cabeza para acomodar sus pensamientos mientras una figura luminosa aparecía frente a sus ojos.

- ¡Eres una decepción tras otra, Harold! - Gritó el Duende Verde en la mente del Nuevo Duende. - ¡No puedes ni siquiera completar una simple misión!

- ¡CÁLLATE! - Gritó el Nuevo Duende.

- ¡Demuestra que me equivoco, entonces! ¡Completa la misión y muéstrales a todos que no eres un fracaso!

El Nuevo Duende se puso de pie y gruñó, luego mentalmente le comandó a su planeador atacar por la espalda a los jóvenes héroes, pero Spider-Man reaccionó a su Sentido Arácnido, por lo que el héroe de rojo y azul usó una línea de telaraña para tomar la vara de Chat Noir y se dio vuelta para lanzar el arma con toda su fuerza, logrando atravesar el planeador y hacer que terminara partiéndose a la mitad tras caer al suelo.

Tras esto, el Nuevo Duende gruñó y tomó un pequeño cuchillo de su cinturón de utilidad para lanzárselo a Spider-Man, logrando clavar el objeto en la mano del trepamuros.

Pero por otro lado, Spider-Man apenas si sintió la cuchilla clavándose en su carne, pues el dolor que recorría su cuerpo era mucho más intenso.

Por otro lado, en cuanto Ladybug vió el cuchillo clavado en el brazo de Spider-Man, ella apretó sus dientes y miró con furia al Nuevo Duende, luego se puso de pie y lanzó su yoyo hacia arriba, pero éste fue prontamente derribado por otro cuchillo por parte del Nuevo Duende. Ladybug soltó un grito ahogado, luego miró al villano malignizado y sintió cómo el tiempo ralentizaba mientras otro cuchillo se dirigía hacia su corazón.

Pero momentos antes de que la navaja pudiera alcanzar a la heroína, algo inesperado pasó y ello fue que Chat Noir se puso frente a ella, buscando protegerla con su cuerpo, luego el héroe gatuno gruñó mientras el cuchillo se clavaba en su hombro.

- Ya me harté de ustedes tres. - Gruñó el Nuevo Duende.

- ¡Harry, ya detente de una buena vez! - Espetó Spider-Man. - ¡Ya no quiero tener que lastimarte!

- ¡Qué lástima porque es lo único que yo quiero hacerles a ustedes!

- ¿Harry? - Preguntó una voz detrás del Nuevo Duende.

- ¡Dejen de llamarme Harry!

En ese momento, el Nuevo Duende se dio la vuelta y soltó un grito ahogado al ver a una mortificada y aterrada Mary Jane Watson a unos cuantos metros de él, teniendo a una igualmente mortificada y aterrada Alya Césaire justo detrás de ella, filmando todo lo que sucedía en la Plaza de la Concordia.

- MJ... - Suspiró el Nuevo Duende.

- ¡¿Qué demonios crees que haces, Nuevo Duende?! - Espetó el Duende Verde en la mente de su hijo. - ¡Concéntrate en la misión! ¡Puedes usar a esas dos niñas como rehenes!

- No... no puedo hacerlo... ¡No quiero hacerlo! - Rugió el Nuevo Duende. - No lastimaré a MJ...

- ¡Hazlo!

- ¡No!

En ese momento, el Nuevo Duende comenzó a sentir un dolor excruciante en el pecho, como si le estuvieran estrujando fuertemente el corazón.

- ¡Haz lo que te ordeno! - Rugió el Duende Verde.

- ¡No puedo! ¡MJ es mi amiga!

- ¡Harry, tienes que volver en tí! - Dijo Mary Jane mientras se acercaba a su amigo. - ¡Tú no eres una mala persona!

- ¡Señorita Watson...! - Gimió Chat Noir. - ¡Aléjese...! ¡Es muy peligroso...!

- No, yo no puedo quedarme cruzada de brazos mientras un amigo mío me necesita.

Con eso dicho, Mary Jane se acercó cautelosamente al Nuevo Duende, quien seguía gimiendo y gruñendo mientras el Duende Verde seguía torturándolo.

- Harry, mírame. - Dijo MJ mientras ponía sus manos en los hombros del Nuevo Duende. - Harry, tú no eres así, no eres un villano, eres un buen sujeto. No dejes que el Duende Verde te vuelva su marioneta.

- ¡TÓMALA COMO REHÉN PARA HACER QUE SPIDER-MAN Y SUS AMIGOS SE RINDAN! - Rugió el Duende Verde en la mente del Nuevo Duende.

- ¡DÉJAME EN PAZ! - Gritó el Nuevo Duende.

El Nuevo Duende gruñó y apretó los dientes como un poseso, luego empujó a Mary Jane lejos de él, mientras daba algunos pasos hacia atrás y soltó un grito agónico antes de caer de rodillas al suelo.

Mientras tanto, Ladybug jadeó pesadamente y vió a su amigo malignizado caer al suelo de rodillas, cosa que la hizo apretar los puños y los dientes mientras se preparaba para terminar con el combate de una buena vez para que el Duende Verde dejara de lastimar a Harry.

- ¡Amuleto Encantado! - Gritó Ladybug mientras se las arreglaba para lanzar su yoyo hacia arriba.

Una pequeña horda de mariquitas salió del yoyo y creó una fotografía con un marco de color rojo con puntos negros, la cual cayó al suelo inceremoniosamente y se rompió.

El viento sopló fuertemente en ese momento, haciendo que la fotografía dentro del marco saliera volando y terminara cerca de Mary Jane, quien notó que no era sino una vieja fotografía de los tiempos en los que ella, Peter, Harry y Gwen estudiaban en la Preparatoria Midtown. Una de las primeras fotos que Peter había tomado, donde los cuatro estaban riendo juntos mientras limpiaban el desastre que habían hecho tras una de las fallidas obras que Mary Jane y Gwen habían organizado.

En ese momento, Mary Jane frunció el ceño con decisión y tomó la fotografía, luego se volvió a acercar al Nuevo Duende y cautelosamente puso la fotografía frente a ella para que el Nuevo Duende pudiera verla.

- Harry, mira esto. - Dijo Mary Jane. - Este eres tú, el verdadero tú, no eres la marioneta del Duende Verde.

- ¡OBEDÉCEME! - Rugió el Duende Verde.¿

- ¡NO! - Gritó el Nuevo Duende.

Mientras tanto, en la guarida del Duende Verde, ante las negativas de Harry a obedecerlo, el Duende Verde gruñó y presionó un botón en sus guantes, los cuales brillaron y comenzaron a emitir una onda, la cual le permitía controlar la armadura del Nuevo Duende a distancia. Una vez que tuvo completo control de la armadura, el Duende Verde levantó su brazo y lo movió con la palma abierta, haciendo que la armadura lo imitara y apuntara los repulsores del traje contra Mary Jane, quien dio un paso hacia atrás, pero pronto frunció el ceño y se acercó más a su amigo malignizado.

El repulsor del traje comenzó a cargar energía, cosa que hizo que los héroes y el chico malignizado se alarmaran.

- ¡No...! - Gruñó el Nuevo Duende.

- ¡Señorita Watson! - Dijo Chat Noir.

El tiempo pareció detenerse para casi todos los presentes, luego los repulsores del traje del Nuevo Duende dispararon y MJ soltó un grito ahogado. Los repulsores alcanzaron su objetivo y causaron una enorme nube de polvo, haciendo que el Nuevo Duende se congelara ante lo que había hecho.

Sí, era cierto que no le había importado causar cientos de daños, aterrorizar a la gente y haber intentado destruir a Ladybug, Spider-Man y Chat Noir, pero muy dentro de él, el Nuevo Duende seguía siendo Harry Osborn, y al ver a Mary Jane tan asustada y preocupada por la transformación que había sufrido, despertó a su verdadero yo.

Claro, aún tenía el maníaco deseo de acabar con los héroes de París, pero por ningún motivo lastimaría a su amiga.

Sin embargo, él acababa de hacerlo. No intencionalmente, claro, pero eso no lo hacía menos culpable.

En ese momento, el Nuevo Duende se quitó la máscara y la arrojó lejos de él para luego gritar al cielo.

Mientras tanto, Spider-Man sólo pudo atinar a soltar un grito ahogado y derramar una lágrima, preparándose mentalmente para lo peor, cuando un ruido sordo fue escuchado, luego sintió algo que había rodado hasta tocar su pierna, cosa que lo hizo bajar la mirada y encontrarse con la máscara del Nuevo Duende.

Al verla, el héroe arácnido cambió de semblante de inmediato, reemplazando su mirada de angustia y shock por una de completa furia.

Ignorando el dolor que aún lo paralizaba, Spider-Man levantó el puño y lo estrelló con toda su fuerza contra la máscara, destruyéndola con facilidad y liberando el duendecillo.

Sin siquiera mirar a la pequeña hada, Spider-Man la purificó y volteó a ver a su amigo, quien era envuelto por un aura oscura la cuál reemplazó el traje verde del Nuevo Duende por la armadura azul, blanca y roja de American Son, pero la expresión de Harry no había cambiado.

En ese momento, el polvo levantado por los rayos repulsores disparados por el Nuevo Duende se disipó y aunque todos esperaron ver a una muy malherida Mary Jane Watson, lo único que vieron fue a Mary Jane sosteniendo en brazos a un herido Chat Noir, quien tenía un agujero en la parte trasera de su traje y una gran quemadura amoratada en la espalda.

- ¡Chat Noir! - Dijeron Spider-Man y Ladybug.

- Estoy bien... Sólo me duelen los órganos internos, huesos, piel, cabello y traje... - Dijo Chat Noir con una débil risa forzada.

- ¡La foto! - Dijo Ladybug. - ¡Necesito la fotografía, Mary Jane!

Mary Jane intentó moverse para tomar la fotografía, pero al hacerlo, Chat Noir soltó un grito de dolor, lo que hizo que la pelirroja se quedara quieta.

Sin embargo, Alya, quien continuaba grabando todo, corrió a tomar la fotografía y el marco y rápidamente se los entregó a Ladybug, quien lanzó ambos al cielo.

- ¡Ladybug Milagrosa! - Gritó Ladybug.

La ya usual horda de mariquitas salió del Amuleto Encantado, luego se esparció por toda la ciudad y reparó todo el daño provocado por el Nuevo Duende, para terminar envolviendo a American Son, Spider-Man, Ladybug y Chat Noir, reparando las armaduras y los trajes de los héroes, sanando sus heridas y curando los dolores que seguían en sus cuerpos.

Tras eso, Spider-Man y Ladybug se pusieron de pie, luego Ladybug corrió hacia su compañero herido mientras Spider-Man levantaba el casco de American Son y caminaba hacia él.

- ¿Estás bien? - Preguntó Ladybug a Chat Noir.

- Sí, de hecho, me siento mejor que nunca. - Dijo el héroe felino.

- Es bueno oírlo, pero por favor, nunca más hagas algo tan suicida.

- Si no lo hubiera hecho, la adorable pelirroja aquí presente ya no estaría entre nosotros.

Ante el comentario, la chica pelirroja soltó una risilla mientras se sonrojaba, luego ella y el héroe felino se pusieron de pie.

- Gracias por salvarme, Chat Noir. - Dijo la pelirroja.

- Para eso estamos los héroes, señorita. - Dijo Chat Noir mientras hacía una caravana.

MJ rió otra vez y le dio un corto beso en la mejilla, lo que hizo que Chat Noir se congelara y se sonrojara, luego el héroe soltó una risilla la cual fue cortada de golpe cuando Ladybug volteó a ver a Spider-Man y American Son, al mismo tiempo que Alya dejaba de grabar.

- Harry, ¿estás bien? - Preguntó Spider-Man.

- No... no sólo es por la paliza que recibí ni por haberme convertido en el Nuevo Duende, sino también porque estuviste en lo correcto todo el tiempo... no soy un héroe... - Suspiró American Son.

- Harry, no es tu culpa, no sabías lo que hacías...

- ¡Claro que lo supe! ¡Yo ataqué a Mary Jane!

- Vimos lo que pasó, Harry, y no fuiste tú, tú te resististe pero apuesto que el Duende Verde fue quien controló tu armadura y te obligó a dispararle a MJ. - Dijo Ladybug.

- Es cierto, Harry, tú nunca lastimarías a tus amigos. - Dijo Mary Jane. - Ahora, quítate esa cosa y vayamos a decirle a tu padre y Janice que estás bien.

- Sí, pero creo que debería dársela a Spider-Man, aunque eso implique que mi padre se moleste conmigo por robar este traje...

Spider-Man se sorprendió al escuchar la declaración de Harry, luego frunció el ceño un poco mientras Harry hacía que su armadura se convirtiera de nuevo en mochila.

Después, el joven Osborn se quitó la mochila y se la extendió a Spider-Man, quien suspiró y dobló su propia armadura para luego negar con la cabeza y bajar el brazo de Harry.

- Quédatela, es tuya. - Dijo Spider-Man.

- Pero yo causé muchos problemas al usarla. - Dijo Harry.

- Nada que cualquier otro héroe no hubiera hecho en su primer intento. - Dijo Spider-Man con una sonrisa. - Por ejemplo, Ojo de Halcón fue confundido con un ladrón y se metió en aún más problemas al huir con la entonces criminal buscada, Viuda Negra. Y ya ni hablemos de lo que yo hice en mis primeros días.

- ¿Estás seguro que es una buena idea? - Preguntó Ladybug a Spider-Man.

- Debo estar de acuerdo con Ladybug, además de su inexperiencia, es sólo un chico con armadura. - Dijo Chat Noir.

- Y yo debo admitir que tienen razón. - Suspiró Harry.

- Eso es cierto, pero como dije, todos los héroes, incluso nosotros tres, fuimos inexpertos. - Dijo Spider-Man. - Y por otro lado, Iron Man no es más que un hombre en una lata, tal como él. Y no olvidemos que el Duende Verde parece estar reuniendo un equipo de villanos, así que entre más ayuda tengamos, mejor.

- ¡¿Vas a poner a mi amigo en peligro?! - Espetó Mary Jane.

- No, pero sí le daré la opción de ayudarnos si así lo quiere, lo único que quiero es que se quede con la armadura. Así que, ¿qué dices, American Son? ¿Quisieras ayudarnos?

- Eso quisiera, pero no creo que sea la mejor opción, además de que me abuchearon y me desprecian, seguro que mi padre me regresa a Estados Unidos y me deshereda...

- De lo último no estás seguro, además la ciudad ya fue reparada con el Amuleto Encantado de Ladybug y puedes remediar lo de tu imagen mostrando que de verdad eres un héroe.

En ese momento, un pitido llamó la atención de Ladybug y Chat Noir, luego ambos miraron sus Miraculous y vieron que les quedaba poco tiempo.

- Tenemos que irnos, Chat Noir. - Dijo Ladybug. - Y en serio espero que sepas lo que haces, Spider-Man.

- Confíen en mí y en Harry, él tiene madera de héroe.

Ladybug y Chat Noir usaron sus armas para alejarse, luego Spider-Man suspiró y sintió a alguien tocando su hombro, provocando que él se volteara y encarara a Mary Jane.

- ¿Podrías ayudarme a buscar a mi amigo Peter? - Mary Jane preguntó. - Está perdido desde anoche.

- Eh... yo... Intenta buscar en Industrias Stark, seguramente ese nerd fastidioso está distraído trabajando ahí.

Inmediatamente después, Spider-Man disparó una línea de telaraña y se alejó, dejando al trío de adolescentes en el lugar.

Mientras tanto, Ladybug aterrizó en su balcón y su transformación terminó en ese preciso momento, haciendo que una exhausta Tikki cayera en manos de Marinette.

- ¿Estás bien, Tikki? - Preguntó Marinette.

- Sí pero... ese extraño dolor... - Dijo la kwami. - ¿Por qué crees que haya sido causado?

- No lo sé, pero tenemos que averiguarlo cuanto antes, si Mary Jane no hubiera distraído a Harry, él probablemente nos habría matado y el Duende Verde tendría nuestros Miraculous.

- Mary Jane es muy valiente, ¿sabes? Sé que no te agrada mucho, pero tienes que admitir que aún sin poderes, ella es muy valiente y altruista, además de ser una buena amiga.

- Sí, eso es cierto. - Suspiró Marinette. - Pero por ahora quiero alejar mi mente de todo lo que está pasando, y ambas necesitamos descansar.

- Te has vuelto más responsable, Marinette.

- No, sólo estoy cansada.

Una vez dicho esto, la joven diseñadora entró a su habitación y colocó a Tikki en un cojín para luego poner una galleta junto a ella y dejar que la kwami se alimentara para luego dejarse caer sobre su cama y soltar un suspiro.


(Mientras tanto)


Tras terminar su transformación, Peter Parker sacó rápidamente su teléfono y Leopardon tomó la identificación de Vengador del chico para informarle a Tony que necesitaban una coartada, mientras el adolescente marcaba velozmente el número de su tía May.

- ¡Peter! - Dijo la voz preocupada de May Parker una vez que contestó la llamada. - ¡Por todos los cielos, ¿dónde estás?! ¡¿Estás bien?! ¡¿Por qué no llegaste anoche y por qué no me contestabas?!

- Lo siento, tía May... - Dijo Peter. - Es que anoche me llamó el señor Stark para mostrarme un par de proyectos en los que podía participar y me quedé las instalaciones...

- ¡¿Pero por qué no me llamaste ni me contestabas?!

- Es que... me quedé sin batería... Sí, eso y los akumatizados dañaron la red de comunicaciones.

- ¡Casi haces que llame a conocidos míos que tienen contactos en S.H.I.E.L.D. para encontrarte!

- Lo siento, no era mi... Espera un momento, ¿cómo es que conoces a personas que tienen contactos en S.H.I.E.L.D?

- ¡No es importante! ¡Sólo ven aquí para que te castigue por toda la eternidad!

- Ya voy, ya voy, no te preocupes, estoy bien, te lo aseguro.

Peter colgó el teléfono, luego se metió en un callejón y se escondió lo mejor que pudo, luego su kwami salió de su sudadera y le entregó la identificación de Vengador.

- Esa IA es bastante quisquillosa. - Dijo Leopardon. - No quería contactarme con Stark porque yo no era tú.

- Es un sistema de seguridad que el señor Stark implementó debido a las múltiples trampas que el Barón Zemo les tendió a los Vengadores, sólo los dueños de las identificaciones pueden contactar a los demás Vengadores. - Explicó Peter.

- Pues al menos logró convencer a JARVIS de avisarme que necesitabas contactarme. - Espetó la voz de Tony Stark a través de la identificación de Vengador.

Peter se congeló un momento, luego miró su identificación y vió a Tony Stark mirándolo con molestia.

- ¿En qué estabas pensando, Peter? - Preguntó Tony. - ¿Qué te hizo creer que no ir a tu casa era una buena idea?

- Yo... Es que... No se lo puedo decir, señor Stark...

- Tú sabes quién está debajo de esa mala copia de mis trajes, ¿no?

- Err...

- No me contestes, lo sabía... - Dijo Tony antes de suspirar. - Sólo puedo suponer que es uno de tus amigos y es por eso que no quieres decirme, no importa, mientras tengas la armadura en tu poder o mientras la hayas destruido.

- Claro... claro... sí sé dónde está...

- ¡Por amor de dios, Peter! ¡Pones en riesgo a gente inocente de nuevo!

- Le aseguro que la armadura está en buenas manos...

- Más te vale, porque si American Son vuelve a causar un sólo lío más, despídete de esta credencial, la armadura y tu estancia en París, porque será obvio que tú no estás listo para una misión como atrapar al Duende Verde.

En ese momento, Peter tragó con dificultad, luego suspiró y dijo:

- No se preocupe, señor Stark, le prometo que no habrá más incidentes.

- Eso espero, ahora ve a casa que JARVIS está entreteniendo en la línea a tu querida tía.

La pantalla en la identificación se apagó y Peter no pudo evitar pasar una mano por su cabello mientras suspiraba pesadamente.

- ¿Y ahora cómo le pido ayuda para resolver el problema de los dolores súbitos? - Se preguntó Peter a sí mismo.

- Simple, no lo hagas. - Dijo Leopardon.

- ¿Y entonces qué hago? ¿Esperar a que nos maten a Ladybug, Chat Noir y a mí por culpa de esos dolores?

- Stark es un genio, pero no es el único genio con el que te has codeado, y más importante, él no es un experto en mutación.

En ese instante, a Peter se le abrieron los ojos de par en par y una sonrisa se formó en sus labios.

- ¡Claro! ¡El Doctor McCoy! - Dijo Peter.

- No, él es...

- Él sabe sobre mutaciones, él debe de ser capaz de ayudarme a mí, a Ladybug y a Chat Noir, y por suerte, Bobby puede decirle que nos ayude.

- No me estás prestando atención, ¿verdad?

- Será mejor irnos ya. - Dijo Peter antes de tomar la barra de chocolate en su bolsillo. - Tómala, cómetela, métete en mi sudadera y vámonos ya.

Leopardon rodó los ojos e hizo lo que el adolescente les había dicho, luego Peter salió corriendo en dirección a su casa.


(En otro lado)


El Duende Verde estaba molesto, y no era para menos, Spider-Man nuevamente había frustrado sus planes, y según lo que veía, también había puesto a su hijo permanentemente en su contra.

Sin embargo, entre todo el desastre había algo que lo desconcertó y eso era el hecho de que Spider-Man y sus amigos habían sufrido una especie de colapso en medio de la pelea.

Él ya estaba seguro de qué es lo que lo había causado, pero lo que no esperaba era que los chicos fueran lo suficientemente resistentes como para no verse afectados por tanto tiempo.

- Tal vez hayan ganado hoy, pero gracias a Harry, descubrí su talón de Aquiles. - Dijo el Duende Verde con una sonrisa. - Quizás ni siquiera tenga que completar a los Seis Siniestros, gracias a Connors, pronto tendré sus Miraculous, sólo es cuestión de tiempo.

Con eso dicho, la ventana frente al Duende Verde se oscureció al mismo tiempo que un aura oscura lo envolvía, devolviéndolo a su identidad como CEO de OsCorp.


(Varias horas más tarde)


Harry se encontraba sentado frente al escritorio de su padre, mientras éste estaba de espaldas, mirando una pintura de apariencia abstracta.

La armadura que Harry había denominado como American Son se encontraba en modo portátil sobre el escritorio y tanto padre como hijo estaban en silencio.

Tras un par de minutos con ningún ruido además de las respiraciones de los Osborn, Norman suspiró y, aún sin mirar a Harry, dijo:

- ¿Cómo hallaste esta armadura?

- Por accidente... estaba golpeando distraídamente el muro y un panel se abrió, luego usé el escáner y encontré los trajes.

- ¿Por qué lo tomaste?

- Yo... sólo quería ser un héroe...

- Eres un tonto, Harry, pudiste haber dañado a alguien, o peor, a tí mismo.

- Pero no lo hice, e incluso Spider-Man admitió que podría ser un héroe.

- Harry, no puedo permitirte usar la armadura de nuevo, ¿qué clase de padre sería si te permitiera tal cosa?

- Pero yo quiero hacerlo, padre. - Dijo Harry. - Siempre habías querido que fuera un hombre y que defendiera mis ideales, bueno, pues este es mi ideal y lo defenderé de cualquiera que quiera quitármelo, incluso de tí, padre.

Norman Osborn se sintió profundamente asombrado en ese momento, tanto como para por fin dignarse a dar la vuelta a su silla para encarar a su hijo, quien lo miraba con el ceño fruncido con determinación.

Era cierto que se sentía orgulloso de que Harry por fin defendiera algo en lo que creía, pero también estaba molesto puesto que el nuevo ideal de Harry podía ponerlo justo en el fuego cruzado entre él, Spider-Man y Hawk Moth, además de que ponía en riesgo tanto su identidad secreta como sus planes.

Sin embargo, dicho ideal también le daba la oportunidad de poder descubrir quiénes eran Ladybug, Chat Noir, Spider-Man y Hawk Moth más fácilmente.

Norman analizó cuidadosamente sus opciones y suspiró, luego volvió a girar su silla y dijo:

- Bien, puedes quedarte con la armadura, pero bajo ciertas condiciones.

- ¿Cuáles son? - Preguntó Harry.

- Tomarás un descanso de tus actividades extracurriculares, pero no para que pierdas el tiempo sino para que practiques con la armadura en un ambiente controlado dentro de OsCorp y estudies sus funciones a fondo.

- Acepto.

- Bien, ahora ve a tu cuarto y duerme.

Harry sonrió levemente, luego tomó su armadura y salió de la oficina de su padre, mientras éste último sonreía con malicia.

- Es muy bajo hasta para tí el usar a tu hijo de esa manera, Norman. - Dijo Coffee mientras salía del escritorio del CEO de OsCorp.

- Piensa lo que quieras, Coffee, Harry no está en peligro y de esta forma, podré conocer la identidad secrreta de Spider-Man.

- Como ya te dije, esto te va a estallar en la cara como al coyote de las caricaturas.

Norman ignoró a su kwami y miró su pintura, pensando en todo lo que había pasado y lo que pasaría ahora.

Mientras tanto, la asistente de los Osborn vió caminar a Harry hacia su cuarto al mismo tiempo que oía los murmullos de su jefe con una mirada estoica, luego la mujer se alejó con pasos lentos y calmados de la oficina de Norman Osborn, mientras iba sonriendo de una forma extraña.

- Todo va saliendo justo como lo planeé. - Dijo Janice.