Janine abordó el avión a Pensilvania días después. Sola. Segura de que nada malo le pasaría a su hija, a salvo ahora con su padre.
Pero era una carcasa vacía. Estaba endurecida y ya no sonreía.
El Capitán Schoenberg la esperaba, con una propuesta interesante para reflotar su carrera.
Había un moroi -un royal- al que todos los varones rechazaban.
Y no quedaba nadie sin asignar, nadie -excepto ella-.
Sería su llave al término del castigo real. Eso, si aceptaba.
Pero lo que vio lo hizo dudar.
La Janine llorosa de 17 años dio paso a una mujer endurecida, con los ojos secos y un rictus de odio y desprecio hacia ellos. ¿Sería acaso la indicada?.
No podía esperar a una nueva camada de graduados -que ya tenían potenciales cargos esperando- así que debería confiarlo a ella.
"Guardiana Hathaway... surgió una oportunidad... hay una extrema necesidad de un Guardián para un... Lord. No tengo a nadie -salvo a tí- disponible".
¿Es un Lord... y nadie lo quiere?, ¿cuál es su falla?".
"No necesariamente..."
"Alguna tara tiene. ¿Cuál es?. Sé que mi vida para ustedes no vale nada. Pero da la coincidencia de que a mí sí me importa mi vida. ¿Cuál es su falla?".
"Es gay", susurró. "Su último guardián fue... Croft, que es algo... homofóbico. Tony Szelsky es un buen hombre... Se requiere a alguien que sea discreto con sus... escapadas... es el hijo menor del Príncipe Szelsky... pero no con su Princesa Consorte... Igual lo reconoció, en su momento. Pero... obviamente, a La Princesa Consorte Szelsky eso no le agradó... Nacido o no del matrimonio, es heredero de su padre..."
"¿Por qué debería aceptarlo?, de seguro hay guardianes gays por allí. Los hay en todas partes. Gays, aclaro".
"Él no puede quedarse... mucho en La Corte".
"¿Y?"
"Necesita un guardián".
"Que lo contrate. Hay muchos que trabajan como guardaespaldas en sus vacaciones".
"Croft... fue la última contratación".
"Ah... ¿y qué tiene que ver conmigo, de nuevo?".
"Requiere un guardián".
"¿Va a contratarme directamente o me obligarán a aceptarlo?, porque ya no tengo mucho que perder", y movió sin querer un delgado y ornamentado anillo de oro en su dedo.
El Capitán le echó un ojo al anillo. Curioso. ¿Había reemplazado la pena de la pérdida de su hija -por la aberración de La Reina- por algo más terreno y pasajero como un hombre?. Él no era Capitán por nada.
"El joven... Lord apenas salió de la Universidad... no creo..."
"Pero tiene a un papi con dinero, ¿cierto?. ¿Él me pagará acorde... al trabajo de moroisitter que me pides?".
"No creo..."
"No hay trato", y tiró sobre su mesa un fajo de papeles. "Lo viáticos. Espero el reembolso para tomar un avión de vuelta a mi trabajo. ¿Sí?. ¿dónde me quedaré?, ¿en las calles, nuevamente?".
"Janine... no. Con las guardianas, obviamente", suspiró, derrotado.
Entonces llegó una llamada. Y levantó el teléfono sin darse cuenta.
"¿Capitán?, Master Tony Szelsky está acá. Quiere conocer a su guardiana... está... emocionado", susurró su incómodo asistente.
"¿Qué?", una idea asomó en su cabeza, "que pase. Janine ya se iba" y se volvió a ella. Sonriendo. "Puedes hablarlo con él. Está aquí. De seguro..."
Un hombre joven y de vivaces ojos azul oscuro entró en la oficina. Hizo un barrido con sus ojos y vio a Janine. Se le dibujó una gran sonrisa, que le quitó por lo menos, 5 años.
"¡Soy Tony!" y tomó su mano, efusivo. "¡Gracias, gracias por aceptar ser mi guardiana!, ¡no muerto, en serio, no a las niñas, sobre todo tan bonitas!".
"Negociábamos el pago, Milord", dijo Janine, más suavizada. Estoy asignada en Europa. Pero aceptaría dejar mi posición... por una contratación directa"
"Oh", se desinfló. Pero no soltó su mano.
Claro. También necesitaba comer y vestirse y esas cosas. A él también le pasaba.
"Podría... conseguir que entres a la planilla de Guardianes Szelsky. No será gran diferencia -entrarías en último lugar, me temo- pero son mejores los beneficios.
"Soy Red, Full Moon", dijo Janine, ganando la sorpresa del Capitán.
El joven lo miró, con curiosidad. Evidentemente, no comprendió nada.
"Tenemos 6 niveles, Milord. Los 4 primeros con 4 subdivisiones. Los dos últimos con 7 cada uno... Janine... lleva 4 años graduada... Es asombroso que haya alcanzado ya el 3er nivel, ya en Full".
"¿Eso... dónde la pone?", dudó el muchacho.
"Junto a los del mismo nivel... ¿Quién es el Líder de los Guardianes Szelsky?", dudó.
"Ah...", y sacó su teléfono, revisando archivos. Luego, sonrió. "Guardiana Galina... algo. Rusa. Es la Guardiana Primaria de... ¡ah!, mi padre. Claro".
"Ah, Galina. Claro. Voy a llamarla, ¿sí?", y El Capitán marcó, rápidamente. A Janine parecía interesarle la propuesta. Sólo esperaba que fuera aceptada por El Príncipe, quien pagaba a los guardianes contratados por él. "¿Galina?, habla Arthur Schoenberg... Aquí está Master Tony... quiere contratar a una guardiana Red, Full Moon... ¿como...?... 4 años. Sí. es muy joven. Ah, Ok. Te la envío. ¡Gracias!" y miró a Janine y a Tony. "Galina dice que debes pasar la evaluación, si lo haces -acorde a tu rango actual- serás contratada. Pero los Red... son siempre mejor pagados que los White o Blue, evidentemente".
"No he dicho que sí", dijo Janine. "¿Con qué me convencerá, Milord?" Evidentemente, había notado que no le decían así...
"Vendo mi esperma entre humanas", se encogió de hombros, "soy joven y bonito y estoy limpio. Hay varios dhampirs Szelsky por aquí y allá... Si mi madrastra se entera...". Se echó a reír.
"Yo tengo una hija de 3 años. La tiene su padre, ahora", reconoció Janine. "No puedo traerla. O La Reina la hará asesinar... otra vez" y miró Al Capitán, desafiándolo. ¿La quería para ese Lord?, sería mejor que aprendiera a cerrar la boca.
"Pero... debías abortarla, ¿cierto?", dudó El Capitán.
"Mi cuerpo. Mi decisión. Mi hija. Yo trabajo para El Consejo de Guardianes. No me vendí a ustedes. Tenía 17 años, sí. Pero ya me había emancipado como adulta".
"Era una orden directa", susurró El Capitán, "¿cierto?"
"Soy una trabajadora, no una esclava, Arthur. Podía echarme, si lo deseaba. No ordenarme matar a mi hija... que intente tocarla ahora", sonrió, siniestra. "Aferré a mi hija a mi vientre por 9 meses. Ahora hice que se aferrara al cuello de su padre. Él va a cuidarla".
"Un moroi, ¿cierto? ¡lógico, que tonto!", dudó el joven Lord, rascándose la cabeza. "Eso es raro, ¿cierto?. ¿Y cómo se llama?".
"¿Ahora?, Roza".
"¿El moroi se llama Roza?" Janine lo miró, como mirando a un ser extremadamente... y él enrojeció. "¿Cómo ahora?, ¿Por Qué cambiaste su nombre a Roza? "
"La llamé RoseMarie. Pero le decía Rose. Su padre quiso llamarla Roza".
"¿Por tu hija Roza y los 6 míos, Janine?", le apretó la mano el joven.
"Por Roza y los 6 dhampirs Szelsky, entonces", sonrió.
"¡Y tengo una guardiana!, saltó el sobreexcitado muchacho moroi. "¡Vamos dónde Galina!, tengo una pasantía en las excavaciones de Santorini y no quiero perderlas!, ¿te gusta el sol?, ¡lleva bronceador!, y un bikini. Obvio. Eres demasiado linda para usar uno entero... ¿tu hijita se parece a tí?".
"No, de hecho. A él".
"¿Fotos?". Y Janine sacó una de su bolsillo. Allí se veía a una pequeña y revoltosa Rose, riendo a la cámara. "¡Qué linda!, de tí tiene tu rostro, es evidente... ¿un moroi con esos ojos tan oscuros, en serio?", y eso saltó las alarmas del Capitán.
"¿Puedo?", y Janine le pasó la fotografía. Oh Oh. ¿pelo y ojos oscuros?, ¿piel almendrada?. Se la devolvió. Mudo. Asombrado. Y más que atemorizado. "Con su padre, ¿dices?".
"Claro. ¿Dónde más estaría a salvo?".
"¿A... salvo de La Reina?", entonces hizo click, de inmediato. Y ahora sí que palideció. "¿Tu hija está con... Ibrahim Mazur?".
"¿Qué acabo de decir?, con su padre", sonrió. Maliciosamente. Siniestramente.
