Fin
Un pequeño rayo de sol tocó su mejilla, y eso fue suficiente para que ella recobrara su consciencia. En un inicio, quería seguir durmiendo, disfrutando de la vida de ser una desempleada mantenida por su hermano, y...
Abrió los ojos de par en par nada más recordó a su hermano y rápidamente levantó medio cuerpo mirando a todas las direcciones posibles.
No había nadie ahí. Solo estaba ella en la cama de una habitación vacía, como si nada hubiese pasado, así que antes de suspirar, miró hacia abajo y levantó las sábanas para notar una pequeña mancha de sangre seca en el colchón.
Llevó sus manos a la cara, soltando el mayor suspiro que alguna vez pudo soltar en su vida. Si había pasado.
¿Habían terminado al menos? Ni siquiera lo sabía, antes de salir de su primer día de trabajo tomó un par de tragos haciendo que el alcohol le haya ayudado en decirle todo eso a Lincoln. El condón no parecía estar ahí, así que seguramente lo había tirado, ¿Pero al final lo habían usado o no? No importaba realmente si Lynn tomaba en cuenta que de cualquier modo rompió su himen. Volvió a suspirar sin dejar de tener las manos al rostro, completamente avergonzada, de como podría mirar a Lincoln a la cara, de como podía siquiera mirar a sus padres y en lo que dirían si llegaban a enterarse.
Lynn siempre estuvo en contra del suicidio y le parecía un acto sumamente cobarde, pero si alguna vez llegó a tener unas ganas infernales de morir, seguramente no se comparaban a las ansias de simplemente esfumarse de la existencia que tenía en ese preciso momento.
Y realmente esperaba que fuera a pasar algo por el estilo.
¿Y por qué lo había hecho en primer lugar?
Porque se sentía sola. Claro, eso era lo obvio, pero jamás pensó que llegaría a hacer eso, y tampoco pensó que podría hacerle eso a su hermano menor, ¿Qué clase de monstruo era? Definitivamente de la peor calaña posible.
Escuchó un pequeño chirrido, uno que ya era peculiar para ella. Era el molesto sonido que hacia la puerta al abrirse. Rápidamente sacó sus manos de su rostro para ver que Lincoln estaba ahí parado, intentado de forma fallida no hacer contacto visual con ella.
—Yo... Me había olvidado de mi mochila —Con un tono algo tembloroso, señaló la esquina de su habitación, dirigiéndose ahí para tomar una pequeña mochila, poniéndosela en la espalda. — Ten... ten un buen día, ¿Sí? Volveré en la tarde.
Lincoln se dio media vuelta, dirigiéndose a paso firme a la salida de la habitación, hasta que se detuve en seco por las palabras de Lynn.
—¡Sobre lo que hicimos ayer...! —Se detuvo repentinamente al ver que Lincoln volteó a verla con una expresión de nerviosismo. Tragó saliva, esta vez pensando palabra por palabra la decisión que tomaría. — Olvídate de todo. Lo que pasó entre nosotros fue un error... jamás debió haber pasado. Lo siento, pero... Dios. —Dijo para si misma. — ¿Cómo pude haberle hecho eso a mi hermano?
—Está bien —Lincoln la había interrumpido con un tono que rozaba la tristeza. — Quiero decir... bueno, si no lo decías tú, entonces lo diría yo —Soltó una pequeña risa nerviosa. —. En fin... Nos vemos después, hermanita. —Volvió a voltear, soltando un pesado suspiro y formando una expresión que Lynn por un momento creyó que reflejaba una mezcla de decepción y algo de angustia.
Lynn vio a su hermano por un momento, pensando en todo lo que había dicho. Esto era lo mejor, ¿Verdad? Obviamente era lo mejor, en primer lugar eran hermanos, en segundo lugar...
Ni siquiera necesitaba un segundo punto, con el primero bastaba y sobraba, lo que hicieron estaba mal y si alguien llegaba a descubrir eso estaba en todo su derecho de juzgarlos.
Pero aún así...
"No necesitas devolverme nada, Lynn.
"Me gusta cuidarte."
"Tú haces que este horrible departamento sea un poco menos aburrido."
—¡Espera! —Exclamó Lynn, extendiendo su brazo, y rápidamente volteando a otra dirección para que Lincoln no viera su rostro avergonzando por darse cuenta de lo que estaba haciendo.
—¿Hm? —Lincoln volteó antes de finalmente salir de la habitación, confundido. — ¿Qué sucede, Lynn?
Lynn tenía un rostro completamente rojo por el rubor, sin embargo, logró tomar las suficientes fuerzas para decirle lo que ella quería.
—¿Podrías...? Ya sabes —Tragó saliva, esta vez volteando a verlo. — Quedarte... ¿Podrías quedarte conmigo un rato más?
Lincoln quedó sin habla por unos momentos. Al procesarlo, no hizo más que cerrar la puerta detrás de si, tirar su mochila, y sentarse junto a su hermana, la cual estaba tan nerviosa como lo estuvo la noche anterior.
—Seguro —Se acercó a ella y le dio un largo beso en la frente el cual solo le hizo soltar una pequeña risa a su hermana. —. Seguro que sí, apestosa.
Lynn con algo de inseguridad tomó la mano de Lincoln, él igual de temeroso la tomó, sonriendo.
—Oye, Lynn...
—¿Sucede algo, perdedor?
Sin perder su sonrisa, señalo el torso de su hermana.
—Tienes el cuerpo desnudo, se te ven las tetas.
Lynn tardó un poco en procesar lo que dijo, y una vez se dio cuenta de ello, le dio un fuerte golpe en el hombre a su hermano el cual soltó un pequeño quejido.
—¡Oye, ¡Y eso por qué fue?! —Le recriminó sobándose la zona lastimada.
—¡Pudiste habermelo dicho antes, idiota, ahora quedé en ridículo, y tú arruinaste el ambiente!
—¡¿Cuál ambiente?! ¿Tengo que recordarte que somos nosotros?
—Oh, ¿En serio? —Su tono al decir eso fue sarcástico. — ¿Y yo tengo que recordarte qué hicimos hace varias horas?
Ambos se miraron fijamente con enojo. Luego, uno de ellos soltó una pequeña risa, y el otro decidió seguirle el juego comenzando a reír también.
—Je... —Lincoln soltó otro bufido. — Parece que al final nada cambió entre nosotros, ¿Eh?
—Hmm... Nah. Algo si cambió.
—¿En serio? —Preguntó Lincoln con interés. —Y qué...?
Fue interrumpido por un corto beso. Cuando Lynn separó sus labios, soltó otra risa al ver que su hermano estaba completamente ruborizado.
—Obviamente eso, aspestoso.
Lincoln soltó un suspiro, aún sabiendo que todo eso seguramente era un error y que nada más la gente se entere los tomaría de enfermos... aunque seguramente en la universidad algunos de su clase lo vieran como uno al ver lo solitario y mal arreglado que estaba.
Pero aún así... cuando pensaba en que ya no se sentía solo y que sin importar quien fuese la mujer a su lado, lo aceptaba y quería tal y como era...
Entonces con gusto seguiría con esto para ver como sigue.
Bien... lamento mucho si les pareció un final algo abrupto, pero este fic me ha dejado en claro dos cosas.
1- No soy tan bueno escribiendo romance como debería.
Creo que por eso apelé más al humor varias veces durante la historia, no es mi mayor fuerte, pero supongo que se me da mejor que las relaciones amorosas.
2- El Loudcest ya no me gusta después de escribir esto.
No necesito explicarme con esto. Pero hey, seguiré leyendo fics así mientras estén buenos.
En fin, lamento mucho no haber actualizado estos tiempos, pero hey, nos vemos en el próximo capítulo de Record of Loudnarok y el final del tercer combate.
Hasta otra.
