REGENERATION
Derechos de autor y Nota inicial: Los personajes de One Punch Man, pertenecen a su creador como lo es One en Web comic con Yusuke Murata, siendo este, ilustrador en el caso de lo que se trata en lo que es Manga. Espero de verdad contar con su verdadero apoyo, debido a que existen usuarios que no dan apoyo por así decirlo, creyendo que es algo injusto por la razón que cuesta hacer una obra como actualizarla en ver detalles.
Arco III: Bloody War.
Capítulo 35: Lazos mentales.
Psykos se quedo a horas de la tarde de aquel jueves en la computadora que tenia en su habitación con el fin de investigar a un hombre, quien era el mismo director de la preparatoria a la que asiste con Fubuki, siendo que con esa chica ha dado un gran lazo tanto de amistad como de una hermandad por las líneas de poderes que ambas poseen como de algunos gustos que se asemejan entre sí, aunque tenía un mal presentimiento con haber burlado el archivo de seguridad como de la pagina con hacer un Hackeo, observando una carpeta con un nombre, Zeimeet, siendo que apretó en el mismo con ver los reportes tanto policiales y militares que ese hombre ha dado reporte con el fin de ganar algunos votos o prestamos de inversionistas con llegar a ser el director ya mencionado de ser lugar de estudio de gran clase, pudiendo quedar esta chica de apenas dieciocho años aproximado en un shock con ver que aparecen el nombre de sus padres en el momento que hace años se dio las denuncias en contra de ellos con otros seres de poderes mentales que fueron llevados al matadero como si de ovejas se tratasen.
Observaba una vez, otra, otra, y otra con quedar claramente en una posición que llegaba a estar con la espada y la pared, llegando a tener dos conclusiones luego de meditar, cosa que si en una se deja el pasado de odio como de rencor en contra de aquel hombre que acuso a su familia por miedo racial o cualquier motivo, pudiese tener una vida tranquila, cosa que ella en este último tiempo lo ha tenido con la mano de Fubuki, pudiendo empezar una nueva vida o ese sueño de empezar una pequeña alianza entre Esper con el fin de combatir la injusticia de la ciudad M donde se vive.
La segunda opción que manejo Psykos era de vengarse o hacer un daño contra el director de nombre Zeimeet, llegando a tener muchas pérdidas de ganancias con darse una huida de la sociedad que le ha demostrado que está podrida en muchos sentidos cuando se refiere a la ayuda humana o de ver sus pecados, aunque perdería en cierta manera el comienzo de una vida tranquila con la amistad de Fubuki, aunque recordó muy bien a las personas en los postes, acribillados de balas, decapitados como quemados en vida que eran Esper o que tenían una habilidad especial con dar miedo a la misma población civil, llegando a la conclusión que si toma este rumbo, mediante el uso de la fuerza como de la intimidación, algo así no pasaría de nuevo.
Esa mentalidad de aquella mujer no era algo descabellado, cabiendo recordar que los humanos si han cometido los mismos errores, jurando en muchas ocasiones que no lo harían, cosa que llama la atención de que Psykos haya tomado un peso por encima de su espalda como lo es de tener un odio de manera racional en su contra en caso de irse por el lado equivocado, añadiendo de que Fubuki estaría mucho mejor sin ella en el caso de luchar sus propias peleas.
En el caso de la hermana de Tatsumaki, vemos que ella seguía lidiando con dar esa manga de héroes a la misma Esper de cabello verde esmeralda, esperando una buena aprobación con seguir en un shock interno por memorias que llegan acerca del asesinato de quienes eran llamados sus padres. Tatsumaki era una razón o luz que dejaba su línea para que ella siguiese los pasos, siendo que en un caso curios, vemos que la misma Esper de cabello negro no le dijo nada del despertar de sus poderes a su hermana mayor con pensar que sería un gran alivio para la heroína de ese tiempo que su hermana menor pudiese ser alguien fuerte como ella.
Ya en el presente de ese viernes, siendo las diez y media de la mañana, observamos que el ambiente se puso algo tenso en los pasillos con dejar algo raro a los estudiantes, quienes estaban siguiendo sus rutinas en las clases correspondientes con darse a una Fubuki que sale de su salón con el fin de ir al baño, teniendo el pase en su poder en caso que una persona encargada le viese con el fin de no recibir amonestaciones, aunque vemos que en la oficina del mismo Zeimeet, estaba firmando algunos papeles con ser unos cheques fraudulentos que les iba a dar hacia las personas a las cuales le pedían favores de cosas humanitarias o de fines sociales, demostrando que este hombre era una vil rata en muchos sentidos con solo buscar el beneficio propio, tocándose con esto la puerta de esa habitación en unos dos segundos con dejar confundido a ese sujeto que dejo de lado de lo que hacía con presionar un botón que era para llamar a la secretaria que no respondía para nada a sus llamados, cosa que escuchamos lo siguiente.
Psykos —. Con una voz grave —. Sé que estas ahí dentro, pecador...
Zeimeet —. Frunciendo el ceño —. ¿Qué diablos...? —. Presionando el botón nuevamente —. ¿Quién es...?
Psykos —. Abriendo la puerta con sostener una especie de micrófono en la mano derecha —. Una estudiante que merece tener un poco de su tiempo, señor director...
Zeimeet —. ¿Q-que...?
Psykos —. Dejando caer ese aparato al suelo, empezando a caminar con dar una sonrisa muy leve —. Parece que alguien está en una cosa ilegal, aunque descuide... —. Mostrándose la escena en donde la secretaria que era una ancianita de sesenta años, estaba en el suelo con un moretón en la frente —. Digamos que alguien no nos molestara...
Zeimeet —. Estando de pie con fruncir el ceño —. ¿Qué significa esto, querida estudiante...? —. Levantando su brazo derecho, apuntando con el dedo índice de esa mano —. ¡¿Acaso quiere ser expulsada por mala conducta...?!
Psykos —. Colocando su mano derecha en el mentón, sacando una sonrisa algo picara —. Oh Director, deseo eso como que me toque...
Zeimeet —. Muy sonrojado con estar cerca de esa mujer fuera de su escritorio —. ¡¿De que mier*a esta hablando...?!
Psykos —. Agachando la cabeza —. ¿Acaso quiere una explicación...?
Zeimeet —. ¡Pues claro!
Psykos —. Esper... —. Susurrando muy bajo.
Zeimeet —. ¿Q-que ha dicho...? —. Abriendo los ojos, empezando a sudar con ver como esa chica alza su mirada con pupilas que brillan de color celeste —. T-tú eres... —. Empezando a retroceder con tragar algo de saliva, encontrándose medio aterrado con recordar a muchas personas que estaban detrás de él con esos ojos brillantes —. A-ah... E-eres uno de esos fenómenos...
Psykos —. Teniendo sus pupilas como ojos enfocado en ese tipo —. Eres un bastardo que no sabe el daño que me ha hecho, siendo que los Esper no somos nada de fenómenos, sino que somos seres humanos que tienen órganos, tejidos humanos, huesos, emociones... —. Frunciendo el ceño con darse una vena en la sien del lado derecho de su frente —. ¡Somos humanos con emociones! —. Sintiendo como el vidrio se quiebra con las ampolletas y pantalla del computador de dicha habitación con ver el rostro lleno de horror en aquel sujeto —. ¡Siendo que eres un perro miserable que no merece la pena vivir...!
Zeimeet —. ¡Es-espera...!
Psykos —. ¡Acusaste como un maldito cobarde con otros idiotas muchas vidas para que fuesen asesinadas como animales...! —. Presionando sus dos puños con fuerza, habiendo ya un aura celeste alrededor de su cuerpo —. ¡Incluyendo a los míos...!
Fubuki —. Caminando en el pasillo, sintiendo un estruendo —. ¡Ah...!
Hubo una explosión en el sector donde se encontraba la misma Fubuki, observando como una puerta sale expulsada de la oficina de la secretaria del director, quebrando el ventanal con irse abajo con estar ella en el cuarto piso de aquel lugar, empezando a correr sin dudar a ese lugar con el fin de ver qué pasaba, cosa que se adentro un poco, quedando plasmada de lo que veía al ser que algunos muebles estaban encima de la pobre ancianita con tener una mueca de dolor, aunque la escena que le dejo sin palabras era la completa destrucción de la habitación del director con estar el mismo en el suelo con moretones como sangre cayendo de su frente como de la nariz.
Psykos en su parte, mostraba su pelo que estaba elevado con haber unas chispas de electricidad alrededor de su cuerpo con tener muchas venas que eran de manera visible en la frente, observando a ese sujeto que seguía arrastrándose con mojarse los presentes con las regaderas de los aspersores de los techos, mientras se daba una alarma de evacuación como de mostrarse a muchos estudiantes algo confundidos sin saber que pasaba, cosa que algunos maestros con segundos posteriores, estaban llegando con quedar helados en ver la misma escena en frente de sus ojos. No obstante, la más afectada de esto era Fubuki que se quedo en silencio con sus ojos bien abiertos al no poder creer que haya pasado con esa chica que se veía completamente diferente, transmitiendo ella un aura de muerte, mezclado con dolor en lo que se observa.
Zeimeet —. Arrastrándose con estirar su brazo derecho —. ¡Ayuda de esta lunática...! —. Cayendo muchas lágrimas de sus ojos, pasando de lado de Fubuki —. ¡Esta chica me quiere asesinar...! —. Estirando mucho más su brazo con tener la palma abierta —. ¡Ayúdenme...!
Psykos —. ¡Maldito miserable, tienes el atrevimiento de hablar como una rata...! —. Apretando sus puños con mucha fuerza, haciendo caer pedazos de techos encima de los presentes —. ¡No mereces la vida...!
¿? —. ¡El techo...!
¿? —. ¡Cúbranse...!
Pero nada paso a los maestros como al mismo Zeimeet con verse que esos pedazos de concreto como de techo no cayeron sobre sus cabezas con verse a una Fubuki que daba la espalda con alzar sus brazos con una mueca de molestia en no poder controlar tanto la fuerza, dejando en silencio a una Psykos que no quedo sorprendida, empezando esta a bajar los brazos con dejar ahora en terror a los docentes con Zeimeet, quien grito de horror con ver a otra Esper, pidiendo que llamasen a las fuerzas especiales para la exterminación de una raza que según se observa con los hechos en frente de sus ojos, han de ser unos demonios que no merecen la vida.
Antes de que dijese algo, Fubuki le da un grito en mandarlo a callar, exigiendo como puede a los maestros que se llevasen como pueden a la mujer que estaba debajo de todos los escombros con verse como todos observaron a la pobre anciana, esto mientras que Psykos se quedaba mucho más enojada con esto como de los gritos de aquel director que seguía gritando sin importar nada sobre las cosas en contra de los Esper, llegando a tener un odio irracional en contra de esos seres especiales.
Zeimeet —. ¡Merecen lo peor, siendo que no me importa que digan los demás... ¡ —. Estando de pie con tener muchas lágrimas en los ojos, señalando a las dos —. ¡No merecen vivir con las personas de la sociedad...!
Psykos —. Abriendo sus ojos con verse más venas en la frente —. Eres un...
Zeimeet —. Dando la espalda, comenzando a correr con esas lágrimas que emanan de sus ojos —. ¡Olvídense de esa vieja, huyan por sus vidas...!
Todos se quedaron en silencio por parte de los maestros con tener ya un odio en aquel hombre cobarde, quien se largo sin importar el daño que tengan los demás con el enojo de una Psykos que no dudo en irse corriendo en su encuentro, quedando entre Fubuki que movió los escombros del techo con chocar con ella, cayendo encima de la misma Psykos con pedir a gritos que se lleven a la mujer anciana, cosa que pudieron sacarla entre todos los docentes con irse de ese sitio en dejar así a las dos Esper que no se quedaban atrás en sus acciones con verse en un odio inmenso de Psykos contra Fubuki.
Psykos —. ¡Suéltame, Fubuki...!
Fubuki —. ¡Debes de parar con esta locura...! —. Sosteniendo con fuerza los brazos de esa chica con tener una mueca de dolor por la presión —. ¡¿En que estabas pensando con hacer esta locura...?!
Psykos —. ¡Eso no te importa!
Fubuki —. ¡Claro que me impo...! —. Siendo expulsada contra el techo, golpeando su espalda con sacar mucha saliva de su boca —. ¡Puaj...! —. Cayendo al piso de lleno con tener una mueca de dolor —. Igh...
Psykos —. ¡Ese pu*o idiota del director fue uno de los causantes de algo horrible... ¡ —. Empezando a caminar con quebrarse los vidrios de todo el pasillo como de las ampolletas, mientras se agrieta las paredes, llegando donde estaba esa mujer con levantarla, usando su poder con estirar su brazo derecho —. ¡No sabes de lo que hizo ese infeliz...! —. Cayendo lágrimas de sus ojos —. ¡Lo peor es que defiendes a personas que son inferiores a nosotras...!
Fubuki —. Igh... —. Pensando con una mueca de dolor —. N-no me puedo mover... Igh...
Psykos —. Llegando a estar en frente de Fubuki, tomando su cabeza como puede con ambas manos —. ¡Ve que hizo ese bastardo...!
La Esper choco su frente con la de Fubuki, creando unas grandes chispas con una explosión que expulso muchas cosas hacia las afuera del recinto con verse el horror como miedo de los estudiantes, quienes seguían corriendo con salvar algunos sus vidas, pero lastimosamente se quedaron en el camino algunos que se quedaron con sus cabezas o partes mutiladas con los vidrios que salían disparado como de estar bajo pedazo de ese lugar como grandes rocas o muros que cayeron sin medir estos los daños, pareciendo un infierno en ese lugar, cosa que en la mente de Fubuki, observamos que muchos recuerdos de Psykos con sus padres, venían y llegaban, mostrando el pasado de esa niña en como ella observo en un lugar escondido al mismo Zeimeet que estaba con terror, señalando a sus dos padres con la policía en esas jornadas trágicas para los seres de los Esper con ser asesinados casi en su mayoría, siendo que volviendo a la realidad. Esta mujer lanzo un grito con despegar su frente con la de Psykos que estaba aun furiosa con esta accionar de su amiga.
Psykos —. ¡Ahora sabes que merece perecer ese perro de mierd*!
Fubuki —. Y-yo no sabía... —. Teniendo sus ojos abiertos con la cabeza agachada, sudando de la frente —. Y-yo no tenía idea de que... —. Siendo expulsada a mucha fuerza contra una pared fuera de la oficina —. ¡Agh...!
Psykos —. ¡Los humanos son pedazos de basura que solo me han causado un dolor horrible...! —. Teniendo su brazo extendido del lado izquierdo con la palma abierta de la mano —. ¡Merecen lo peor...!
Fubuki —. Agh... —. Haciendo una mueca de dolor, expulsando sangre de la boca —. N-no... Igh...
Psykos —. ¡¿Ah...?!
Fubuki —. Alzando como puede su cabeza con lagrimas en los ojos —. ¡No somos como ellos, podemos ser heroínas...!
Psykos —. ¡Ya no quiero luchar por quienes causan las desgracias de este continente!
Esas palabras calaron hondo en el corazón de Fubuki, quien fue traspasada de la pared con el poder de Psykos que la hizo pasar no solo por esa misma, sino que por muchas más con causar muchos daños al cuerpo de la pobre Esper de cabello negro que expulsaba sangre con llegar al lado derecho del final de ese edificio, siendo ambas expulsadas por un ventanal con llegar a caer al suelo con quebrar el mismo con verse a una Fubuki ya con mucha sangre que cubre su rostro, pero con una Psykos que levitaba con descender poco a poco con una mirada muerta hacia su antigua compañera, viendo en sus alrededores a las personas que lanzo una mirada asesina, levantando mucho polvo con tapar la vista de todos los presentes, quienes se fueron del lugar con un terror, dejando la escena de una Psykos que bajo para quedar a una altura de Fubuki, quien abre los ojos poco a poco sin tener nada de fuerzas.
Psykos —. Con bajar su aura celeste, teniendo sus pupilas sin brillo —. No mereces ser una Esper... —. Juntando su frente con la de esa chica con sacar una sonrisa muy leve, escuchando gritos de personas como de sus alrededores —. Juro que en un cuando nos volvamos a ver, estaré ayudándote para liberarte...
Fubuki —. Psy... Psykos... —. Habiendo lágrimas que pasan por sus mejillas.
Psykos —. Estando de pie, dando la espalda —. Adiós... Fubuki —. Presionando sus puños con fuerza, empezando a irse del lugar con levitar como largarse con lágrimas en sus ojos.
Fubuki —. Abriendo sus ojos con volver al presente, sosteniendo esa foto en su mano derecha —. Ese día, termine con muchas heridas en el cuerpo con ser una masacre, siendo que no pude ver a mi hermana a la cara... ella quemo el manga, diciendo que no fuese una heroína... pero dime, Psykos —. Mostrándose esa Esper de cabello celeste, caminando con una sonrisa leve en medio de la oscuridad —. ¿Un día, seremos amigas de nuevo...?
Continuara.
Nos veremos en el siguiente capítulo, llamado: Corazón valiente.
Nota final: Muchas gracias como siempre en llegar al final del capítulo, siendo qué espero de verdad contar con su apoyo
