Deseo amargo
Karasu no entendía como podía desear algo así. A el no le gustaban mucho esas cosas, sin embargo en ese momento no había algo que deseara más que eso. En especial tras siete meses sin verla, siete largos meses sin Betty. Era malo que se obsesionara tanto con eso, y se sentía estúpido por añorar esa sensación que solo ella le brindaba. Esos labios, esos besos. Solo habían sido dos besos, pero habían sido la dosis perfecta para hacer que se volviera adicto a los labios de Belo Betty.
Recordaba con memoria fotográfica como Betty se le había acercado a el aquella noche obscura, justo cuando había acabado su reunión con Dragon. Recordaba como Betty se había quitado sus lentes y le había visto directamente a los ojos. Sus ojos color verde menta, tan penetrantes y seductores como siempre le decían algo que el no entendía fácilmente, era como otro idioma, el cual pese a no comprender en absoluto le maravillaba e intrigaba. Tras un rato tratando de descifrar el mensaje de sus ojos, la boca de Betty sirvió de traductora y sus palabras de interpreté.
- Quiero que seamos más que amigos. Llevamos conociéndonos lo suficiente y se que tu me deseas. Y yo te deseo a ti. ¿Qué dices pelón, le entras?
El se sintió emocionado y sin pensarlo se quitó su máscara y procedió a pegar sus labios en los de ella, llegando pronto a absorberlos y entrelazando su lengua en la de ella. El percibió el sabor a tabaco en su boca, el maquillaje rojo de sus labios y algo de bálsamo de un sabor afrutado, siendo estos sabores demasiado fuertes para su gusto. Pese a su inmenso placer, el sabor de los labios de Betty le parecía abrumador y se sentía asfixiado, por lo que en un santiamén despego sus labios de los de ella. Los rojos labios de Betty no tenían un sabor particularmente agradable, pero por alguna razón los deseaba de forma insana. Pese al sabor amargo de cenicero y maquillaje, Karasu quería comer sus labios una y otra vez. Sin embargo el sentido del deber le llamó.
- Tengo que retornar a North Blue en cuanto antes, Betty. – dijo Karasu seriamente. Se sentía mal por decírselo así. Era una despedida muy fría y seca, no terminaba de responder su pregunta, solo era una interrupción incomoda. Ella no se merecía a un hombre como el, tan callado, tímido y seco.
- Yo también regresaré a East Blue.- contestó Betty. Karasu sentía que su asunto con Betty estaba concluido, hasta que Karasu sintió algo en su interior, un impulso fuerte que le hizo perder aquella sensación de miedo que tenía en su interior.
- Antes de que te vayas quiero decirte que te amo. Necesito que seamos más que amigos y prometo que yo te seré fiel. Se que lo nuestro será difícil, tu sabes que no podemos vernos a menudo, pero trataré de dar lo mejor de mi. Te amo Belo Betty.
Betty solo sonrió y le vio a los ojos directamente.
- Yo también. – dijo Betty tras lo cual ella lo besó nuevamente, empapando los labios de su amante de ese amargo sabor a cigarro, lápiz labial y bálsamo.
Siete meses habían pasado desde ese encuentro y Karasu seguía sin superar ese sabor en su boca. El sabía que no tenía derecho a quejarse de la lejanía que tenían, en especial cuando gracias a la tecnología podía hablarle de forma más o menos constante y al hecho de que lo que ellos estaban haciendo estaba destinado a una causa mayor. No podía interponer sus sentimientos ante su responsabilidad y el estaba seguro que tarde o temprano, cuando le tocara actuar de mensajero de los Revolucionarios, iba a poder verla otra vez, aunque fuera para dejarle una flor, cigarros o unos bombones de chocolate. Una llamada desde su den den cortó sus pensamientos.
- ¿Si?
- Soy tu novia. Hay una promoción en el restaurante de pollo del que te contó mi tía chismosa. – dijo la familiar voz de Betty.
- ¿Qué diablos? ¡Primera cita formal que tenemos y quieres llevarme a comer porquerías! No se quien es tu tía y no entiendo como tu puedes… - Karasu guardó silencio un rato.
Se dio cuenta que aquella instrucción no había sido más que una llamada dada en claves, tal como los hacían habitualmente. Este habito les servía para que en caso de que alguien espiara sus llamadas o comunicaciones estas parecieran charlas ¨normales¨ e insignificanticas, haciendo que susodicho espía se fuera con la finta de que en realidad ellos no eran parte del Ejército Revolucionario. Al parecer el mensaje de Betty era que tenían que ir a Kambakka a una reunión general con Dragon. Karasu suspiró. Tenía que prestar más atención a lo que decía y oía, o sino podría hacer que todos terminaran en un grave peligro.
- Ohh. Ya veo, me parece raro que hayas elegido ese restaurante. ¿Algún día que tengamos que ir a el?- contestó Karasu regresando a su papel.
- Tenemos que ir allí antes de la tormenta, me lo dijo mi tío favorito.- dijo Betty.
Karasu recordó la clave: eso significaba que sería en una semana.
- De acuerdo. ¿Vestimenta formal o casual? – preguntó Karasu en clave.
- Mi tío te dirá los detalles. Búscalo cuanto antes, pero recuerda su horario laboral.
- ¿Algo más?
- Recuerda que te amo.
- Yo también. – preguntó Karasu.
- Espero que podamos salir otro día a un lugar más adecuado.
- Será cuando nos desocupemos, si es que eso pasa.
- Pasará. Es cuestión de tiempo.- contestó Betty pícaramente.
- Ojalá así sea. Muero por comerte a besos.
- Llevabas tiempo sin ponerte tan romántico. Eso me gusta. Ojalá pronto pueda comerte yo también…
- Llevaba tiempo sin hablarte. Cuídate Be… bella dama.- contestó sonrojándose, tras lo cual colgó.
El resto de los revolucionarios que se encontraban junto a Karasu asumieron que Karasu se había metido muy bien en su papel e improvisado por completo la última parte. Sin embargo Karasu no había hecho más que tener una conversación normal, sin claves o mensajes ocultos de promedio. Bajo su mascara el se lamía los labios pensando en que pronto llegara el momento en el que el pudiera lamérselos a ella.
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Bien segundo capítulo de mi serie de One Shots de esta pareja. ¡Wiii! Como se fijaron serán anacrónicos y posiblemente también haga AUs, más cosas sobre su familia, comedia o incluso angst si entro en mi fase dramática. ¡Muahahaha!
A decir verdad quise experimentar y ponerme romántica y cursi para este One Shot, pues el romance nunca ha sido mi fuerte.
Monnie´s: Como este capítulo muestra si habrá más capítulos de esta serie de One Shots. Me alegra que te haya gustado.
Rosslie: Tienes razón en eso, muchas veces la gente no conoce por completo a una persona y se queda nomás con lo que ven a simple vista. Algo que me fascina de Karasu (y de muchos de los personajes masculinos de One Piece) es que no importa lo intimidante, estoico y masculino que se vea, en el fondo tiene un lado bobo e incluso adorable y eso los hace personajes muy humanos y bastante interesantes. Oda es muy bueno para crear personajes multifacéticos, incluso si son secundarios o terciarios.
Como siempre mil gracias por sus comentarios, como siempre los comentarios de ustedes me hacen muy feliz.
¡Besos y abrazos!
Posdata: La comida menos preferida de Karasu es el pollo y todo lo que se le relacione, supongo que tiene algo que ver con su amor con los pájaros o algo así (?)
