Volveré a tus brazos. Capítulo 3.

Mientras las fuerzas y energías de Shidou se veían mermadas. Origami no la pasaba bien, estaba bajo vigilancia constante de su sensei Murasame Reine, Origami, Kotori y Mana estaban en la casa de la profesora por pedido de esta. Todas dormían de forma "apacible" a excepción de Origami que estaba en la cocina que estaba haciendo algo de arroz.

—Quizás ya no estés… pero no olvidare nuestro tiempo juntos, cuidare de Mana y Kotori en tu lugar, tengo que ser fuerte es lo que tu querrías ¿No, Shidou? —pensaba la hermosa muchacha de forma amarga mientras, mantenía su mirada muerta en la hoya donde se cocía el arroz, en ese momento una pequeña punzada sintió en su pecho—. Shidou… ¿Es posible que tu…? —

—«Volveré a tus brazos»

Esa línea que pudo leer en los labios de su novio… Esa sensación, todo era porque podría seguir vivo, su corazón sintió un cálido confort al pensar en ello, sin embargo, esa sensación… ¿Podría ser que Shidou, su Shidou se estaba dando por vencido? Eso no sonaba a él, pero podría ser un poco posible.

—Shidou, mi amor… Por favor, solo mantente con vida un poco más, iré mañana por ti.

Fue su pensamiento para terminar de cocinar comer e irse a la cama con la mente en despertarse temprano e ir a ver si encontraba a Shidou, incluso si tenía que aventurarse ella misma por toda esa grieta…

Mientras, Shidou ya estaba en el mundo de los sueños ¿Oh, no…?

Se encontraba en una especie de casa, pero esta estaba totalmente blanco, esto era raro… Entonces, pudo escuchar la voz de un hombre.

—No esperaba verte aquí.

Shidou de voltea para hacerle frente al hombre, que estaba acompañado de una mujer, era raro no podía distinguir ni el color de su cabello ni sus caras…

—¿Eh…?

Solo puede murmurar esto, la situación era más que rara.

—Anata, no seas tan… frio, es un gusto, si no me equivoco eres Itsuka Shidou-kun…

—¿Este…? ¿Cómo sabes mi nombre? ¿Quiénes son ustedes? Y ¿Dónde estamos…?

El hombre levanto su mano poniéndola al frente, dando a entender que le pedía al joven que se calmara.

—Perdóname, es solo que no esperaba verte tan pronto, sobre tu pregunta… Como decirlo, somos los padres de tu novia Origami…

—¿Los… padres… de Origami…? —pregunta sin poder creérselo, según su novia, ellos murieron en un accidente cuando ella era pequeña, se puso pálido, muy pálido—. ¿Eso, significa que yo…?

—No te apresures, Itsuka-kun. —dice la mujer de forma calmada y amable—. Podemos decir que todavía no, pero puede que estés cerca… Estas en un estado entre la vida y la muerte, es difícil decirlo, pero pedimos permiso para poder verte y hablar contigo…

—¿Conmigo…?

—Sí, veras queremos que te levantes y vuelvas a tener el mismo ímpetu que al principio, ¿Dónde quedo eso de nunca romper una promesa…? —dice el hombre.

—Yo…

—Entiendo que sea difícil, más aún en tu situación, pero piensa en nuestra hija, como debe estar sin ti. Como se debe sentir, y no puedes olvidar a tus hermanitas, ellas necesitan de ti. Se que puedes verlo solo levantarte y da un último intento, es difícil decirlo, pero sé que puedes hacerlo.

—Sí, y antes de que preguntes nunca dejamos de vigilar a nuestra pequeño ángel, y debo decir que su vida… Francamente no fue la mejor hemos de admitir, pero cuando llegaste tu a su vida… que decir que todo cambio, pudimos ver como la defendías bestia Itsuka… —dice en burla la madre de su novia, el joven solo pudo sonrojarse… Ese bendito apodo era una molestia… Aunque cuando se lo decía su novia, era algo distinto—. Bueno, aunque técnicamente no te conocemos sabemos bien el alcance de tu voluntad, es decir ¿Cuántos muchachos de tu edad se enfrentarían a unos lobos? Un último esfuerzo es todo lo que debes hacer, te ayudaremos a que salgas de la cueva…

Las palabras de la mujer solo hicieron que unas imágenes llegaran a la mente del joven.

Flash back.

Un grupo de muchachas estaban molestando a Origami, ya que estaba sola y era huérfana… Para muchos no era más que un bicho raro de la preparatoria.

—¿Qué vas a llorar? —se burlan.

Origami impotente quería golpearlas, pero no ganaría nada y se meterían en problemas, solo podía bajar la mirada y sacar su bentou para intentar disfrutar de su comida.

Una de las muchachas se la quita, pero alguien más se la quita a ella.

—¿Qué te pasa…? —dice volteándose enojada.

Ahí estaba Itsuka Shidou el más reciente amigo de Origami, quien veía de forma seria y poco amistosa a las revoltosas que molestaban a su amiga.

—¿Qué me pasa? —responde enojado—. Mas bien ¿Qué les pasa a ustedes? Ya déjenla, ustedes no son mejores que ella. Vámonos Tobiichi-san. —dice mirándola.

La joven al reconocer la voz de su amigo, levanta rápidamente la mirada y un brillo de felicidad los inundo, una sonrisa involuntaria se forma.

—Itsuka-kun… —responde sin poder creerlo, apenas se había conocido ayer y ya estaba ayudándola de nuevo—. Está bien.

Shidou sonríe de medio lado, para esperar a Origami para caminar a la par de forma tranquila, fue así hasta que llegaron a una parte alejada para poder sentarse a comer tranquilamente.

—Este… Gracias por la ayuda.

—Ni lo menciones, ahora será mejor comer que hemos perdido tiempo del receso.

—Sí, este Itsuka-kun.

—¿Sucede algo?

—¿Por qué me ayudaste?

—¿Por qué? Jajaja. —suelta una pequeña carcajada que hace que la joven se avergüence—. Porque somos amigos, te lo dije ese día, aquel o aquella que se meta contigo, se la vera conmigo. No importa que sea hombre o mujer, te defenderé porque eres mi amiga… Aunque claro, ciertas condiciones aplican. —dice bromeando.

—¿Ciertas… condiciones? —pregunta con miedo.

—Solo es un pequeño chiste, aunque claro no golpeare a una mujer, si es un hombre, jeje le desfigurare la cara a todo aquel que se atreva a jugar contigo.

Shidou sonríe de forma cálida, la joven se sonroja ligeramente e igualmente sonríe, solo podía pensar en que Shidou era muy buen amigo…

Algún tiempo después.

Todo iba bien para Origami, la gran amistad de Shidou era un gran apoyo, siempre estaba con ella, la defendía y gracias a él, también había lograda hacer algunas amistades… Y el evento más inesperado, ahora salía con alguien al principio le fue difícil abrirle su maltrecho corazón, pero este se lo había ganado, llevaban saliendo algún tiempo. Ahora lo buscaba para comer juntos, Shidou comía bastante con ella, pero hoy le había dicho que comería junto a él, y este como buen y atento amigo entendió y le deseo la mejor de las suertes, camino buscándolo hasta que oyó su voz.

—Jajaja, ¿enserio esa rara de lo creyó? —se escucha la voz de una mujer.

—Por supuesto, y la terminare hoy en la cafetería ya verás su cara.

—Perfecto, no puedo esperar, amor…

Esa conversación, hizo que el pobre corazón de Origami se desquebrajara, había abierto su corazón y solo fue manipulada las lágrimas comenzaron a caer de sus hermosos ojos de color azul… La pareja se dirigió hacia donde estaba ella sin saberlo y la encuentran con una caja de comida lo suficientemente grande para 2.

—Vaya, creo que alguien nos escucho… —dice con burla la chica.

—Bueno, quizas no fue como lo planee, pero mira su cara jajaja. —el sujeto se rio de forma descara ante la pobre Origami que solo sostenía la caja con sus manos temblorosas de la rabia que contenía.

—Tienes razón, esto te pasa por querer darte de "linda" muchos dicen que lo eres, pero no eres más que una patética huérfana, buena para nada.

Origami ya no pudiendo aguantar sus lágrimas y sollozos se va corriendo, solo podía hacer eso, se encerró en el baño de las chicas a llorar el dolor que tenía su pobre corazón.

Ella no salió en lo que resto del día de clases, Shidou tuvo que buscarla ya que se preocupó de no volver a verla en lo que resto del día, cuando la encontró y le hablo… La joven salió solo para abrazar a su amigo… su fiel amigo quien a pesar de que no llevaba mucho tiempo de conocerse era muy bueno, quien pensaba ella que no la traicionaría por nada.

Las lágrimas humedecieron el uniforme del peli azul, quien desconcertado devolvió el abrazo.

—Tobii…

—No… po-por favor… no, no me digas así…

—¿Entonces…?

—O-Ori-Origami está bien. —responde ahogando sus sollozos.

—¿Qué paso, Origami…?

—Él, él me mintió jugo con mi corazón, parece que es novio de una de las chicas de hace un tiempo. Aquella que me quito mi bentou…

Esas palabras, encendieron la flama de la ira en Shidou, esto era imperdonable jugar con los sentimientos de alguien era malo, pero jugar con los sentimientos de Origami, quien había sufrido de forma psicológica… Enserio ese tipo se las iba a pagar…

—Esta bien… Ya, ya déjalo salir estoy contigo, no me iré si quieres. —dice acariciándole el cabello con calma.

—Yo… Gracias. —dice para sentir la calidez del abrazo—¿Puedo pedirte algo?

—Claro, si está a mi alcance lo hare.

—¿Puedes acompañarme a casa? —le pregunto de forma algo inocente.

—Yo… —se pensó la respuesta, la estabilidad emocional de Origami era frágil en aquel momento, y le dolía verla así… Ella le había contado de sus problemas y otras cosas no podía dejarla sola cuando más lo necesita—. Claro.

Shidou la acompaño y estuvo pendiente de ella, por teléfono claro… Al día siguiente en la academia.

Un gran revuelo se montaba en el patio, Itsuka Shidou, estaba básicamente moliendo a golpes a un desgraciado… Sí, aquel que se había atrevido a lastimar a Origami.

—¡Esto es para que vuelvas a jugar con los sentimientos de alguien y te lo pienses mucho, antes de volver a lastimar a Origami…! —exclamo en furia, no iba a dejarlo salir impune.

El joven apenas se podía defender bien, Shidou estaba enfurecido, eso sumado a que estudiaba artes marciales fue una muy mala combinación.

Los profesores tuvieron que separarlos, o más bien arrastrar a Shidou para que no volviera carne molida humada a ese desgraciado, que había osado meterse con su amiga… Shidou fue llevado lejos para ser amonestado y advertido que de seguir así sería expulsado, poco le importaba la verdad aquel sujeto se lo merecía por hacerle eso a Origami.

Origami, al rato se le informo de esto por; Tonomachi Hiroto, amigo cercano de Shidou, ella se apresuró con pomada para curar sus heridas.

—Itsuka-kun, mírate todo sucio y tu cara, algo arañada y algo cortada.

—¡Origami! —exclama sorprendido—. Esto… bueno, lo que paso fue…

—No intentes mentir, Tonomachi-san me conto todo. —dice para sentarse a su lado y sacar todos los implementos.

—Yo…

—¿Sabes? Me siento feliz… —dice tomando algo de alcohol y algodón, e impregnando el algodón de alcohol—. Realmente… es difícil de creer que seas así conmigo, no solo me buscaste y me consolaste, sino que también haces esto… Realmente te lo agradezco. —dice para comenzar a limpiar las heridas.

—Ite, no me agradezca, ya sabes que lo prometí.

—Pero, esto puede traerte problemas no quiero que continúes con esto, estoy y estaré bien, siempre que estés para mi cuando te necesite, eres un verdadero y gran amigo Itsu… No, Shidou-kun…—sonríe de forma cálida.

—Sí, intentare estarlo, pero no te prometo no moler a golpes a cualquier idiota que juegue o se meta contigo. —dice mirando hacia otro lado sonrojado.

Algún tiempo más después.

Para Origami, todo había ido… Bueno más o menos, era cautelosa con la mayoría de chicos que se le acercaban… Y no eran muchos, después de la paliza que recibió aquel sujeto que se metió con Origami, lastimarla era paliza segura. Y Shidou era extremadamente cauteloso y mantenía un ojo sobre cualquiera que se acercaba a Origami no iba a permitir que volviera a sufrir.

Origami, por su parte empezó a despertar sentimientos por su amigo, o bueno mejor dicho mejor amigo; Itsuka Shidou siempre atento con ella, teniendo detalles como salir con ella, estudiar, cocinar juntos y pasar tiempo con las hermanitas de este, pensaba que Shidou gustaba de ella como ella de él, pero…

—Ah, Origami tengo que contarte algo, estoy muy feliz. —dice sonriéndole.

—Sí, ¿Qué sucedió?

—Mai acepto ser mi novia…

Semejantes palabras fueron una estaca en su corazón le dolió, pero forzó una sonrisa, él merecía ser feliz, aunque no fuera con ella.

—¡Qué bien! —exclama, fingiendo felicidad.

Después de eso… que decir Shidou solo se convirtió en un play boy, toda chica que quería la obtenía y parecía que nunca le llenaba eso, esto le dolía a Origami, verlo con tantas chicas ninguna de ellas lo conocía como ella, ninguna lo quería, o mejor dicho lo amaba como ella… Y, aun así, solo podía aceptarlo Shidou nunca dejo de protegerla, de estar ahí para ella y, aun así, le dolía quería estar junto a ese chico que siempre está ahí para ella, poder decirle abiertamente te amo, te quiero… Pero nunca encontraba el valor para hacerlo, otro día más en que Shidou se peleó porque alguien intentaba jugar con ella… tuvo que curarlo.

—Mou… Cielos Shidou-kun deberías dejar de pelearte.

—Mientras allá quienes quieran lastimarte, no lo dejare.

—Por cierto, que paso con tu novia…

—Ah, terminamos una lástima, pero igual seguro que…

Origami ya no pudo más y lo cacheteo.

—Oe, Origami ¿Qué te pasa? —se quejó sobándose la mejilla.

—¿¡Que me pasa!? —le reclama enojada, Shidou se sorprendió y tuvo algo de miedo—. ¡Tú eres lo que me pasa! ¡Siempre tras una, tras otra! Siempre… siempre son otras, miras a otras chicas, cuando yo estoy aquí, yo… yo me he enamorado de ti y ni cuentas te das… —se desahoga mientras pequeñas lagrimas salen de sus ojos.

—Origami… —dice sin poder creérselo, pone su mano en su mejilla derecha.

—Déjame, solo jugarías conmigo como con cualquier otra chica, o te terminarías de aburrir de mí. —dice quitando su mano.

—Origami… tú también me gustas, como no tienes una idea…

—¿Qué? Entonces ¿Por qué…?

—Yo… No quería lastimarte. Siempre pensé que me veías como un hermano, o algo parecido no quería perderte…

—Shidou… ¿Entonces, me estas pidiendo que sea tu novia?

—No. —responde a secas, asiendo sentir mal a Origami—. Porque esa no es la forma, ¿Origami, serias mi novia?

—Claro que sí…

Fin del flash back.

Después de recordar eso… No tenía dudas regresaría con su Ori-chan.

—Lo hare, no un último intento. Los intentos que sean necesarios para regresar con ella.

—Esa es la respuesta que quería escuchar de ti Shidou-kun. —dice la madre de Origami.

—Es bueno ver que ya lo decidiste, ya tenía un plan de respaldo, pero creo que ya no es necesario…

¡Tou-san! —se escuchó la exclamación de 2 pequeños, 1 niña y un niño, que al igual que a los padres de Origami no podían vérsele la cara.

—¿¡Eh!? —exclama más que sorprendido.

En ese momento Shidou se levantó de un susto de la nieve.

—¿Eh? Fue un sueño… Demasiado realista, pero debo continuar para regresar con Origami.

Shidou se levanta con fuerzas renovadas, y continua su caminata en una dirección en forma automática.

Mientras contra Origami.

Esta se había levantado temprano, preparo comida, agua y suplementos de primeros auxilios por si Shidou estaba en mal estado, dejo una nota y se fue a la montaña.

—Ya voy Shidou…

De regreso a la montaña.

Shidou sentía un hambre terrible, pero no se iba a detener, camino unos 10 minutos más logro salir, pudo sentir los rayos del sol en su cuerpo, se sentía increíblemente bien, solo tenía que ubicarse donde estaba.

—Por fin, espérame amor, ya Sali y buscare hablarte.

Siguió caminando hasta que llego a la cabaña de los rescatistas, toco la puerta y espero que abran.

—Sí, ¿en qué puedo ayudarle…? —dice uno de ellos, para ver a Shidou quien tenía quemaduras por frio en la cara y tenía un brazo algo descubierto—. Por dios, muchacho ¿Qué te ha pasado?

—Caí por una grieta en la montaña hace aproximadamente 2 días, por favor déjeme pasar para calentarme y poder avisar que estoy bien…

—¿Hace 2 días? Un momento debe ser el novio de aquella muchacha. —piensa sorprendido—. Pasa rápido tenemos que revisarte y ver como estas.

—Gracias. —responde con un sonrisa.

Shidou pasa, y entonces lo primero que se hizo fue revisar sus heridas del brazo, por suerte Shidou al ponerse el torniquete fue lo suficientemente ajustado para realizar cura compresiva, luego fueron sus manos y pies, los cuales la estaban presentado un color ligeramente azul, dando a entender que se había empezado el proceso de congelamiento de los dedos…

—Esto es preocupante, lo mejor será llevarte a un hospital de emergencia. —dice uno.

—Está bien, pero necesito realizar una llamada antes, si me puede ayudar…

—Toma, seguro tu novia se alegra de que estés sano y salvo. —responde otro.

—No mencione nada de tener novia… —responde tomando el teléfono y marcando el número de Origami.

—Tu novia nos fue a buscar para que te buscáramos en esa grieta, si mal no recuerdo su nombre era Origami. —dice el que le abrió.

—Ya veo… —dice para ponerse el teléfono en la oreja a esperar a que Origami conteste.

—"Buenos días, Tobiichi al habla"

—Amor, soy yo Shidou.

—"¡Shidou! No sabes lo alegre que me pone escucharte al fin"

—Lo mismo puedo decir linda, ahora escúchame por lo que paso, me llevaran a un hospital ciertos problemas, pero estoy bien quería decírtelo.

—"Me alegra saberlo, pero ¿A qué hospital iras?"

—No sé, supongo que al más cercano.

—De hecho, el más cercano queda a 30 minutos descuida yo le enviare la dirección, pero tenemos que llevarte urgentemente.

—Okey, Origami tengo que cortar te enviaran la dirección por este mismo número, te veré después.

—Está bien, cuídate.

Origami quiso mantener en secreto que estaba en camino, quería sorprenderlo.

Una hora después, Shidou ya estaba en el hospital ingresado y ya se le habían hecho los exámenes correspondientes, además de ser hidratado y comer algo, en ese momento se abre la puerta de su habitación, dando paso a Origami.

—Origami…

Esta solo se acerca y se sienta en la cama, para besarlo con tranquilidad y amor, el beso fue correspondido por Shidou, quien la tomo ligeramente de la cadera, y se separan.

—Me alegra poder verte de nuevo.

—Lo mismo puedo decir. —dice Origami acariciándolo en el cuerpo en general—. Sabes, nunca podre agradecerte lo suficiente por todo.

—No me tienes que agradecer nada mi amor, tenerte a mi lado, poder ver tu sonrisa y tu felicidad y ser parte de la misma, es todo lo que necesito. —dice para tomarla del mentón y darle otro beso.

—Jejeje, supongo que es igual para ambos.

—Sí…

Shidou en el momento pudo observar de nuevo las siluetas de las podres de Origami, pero esta vez pudo observar claramente como sonreían.

Fin.

Oh, ¿no?