El héroe felino había llegado a su casa tan rápido como le permitieron sus piernas. Un semblante pensativo cruzó su rostro, a la vez que lo invadía la preocupación.
Había pasado una amena tarde en casa de los Dupain, pero algo lo tenía intranquilo desde que hablo con la señora Cheng.
El no sabía que su compañera ya casi no se juntaba con Alya. La había visto sola en algunas ocasiones en la hora de descanso, pero nunca imaginó que era porque Alya estaría con Lila. Y la foto que acababa de subir a Instagram, lo demostraba.
Veía con incredulidad la imagen en el artilugio. Una imagen de Lila y Alya tomadas del brazo sonriendo a la cámara.
alya.ladyblogger
Lila se está recuperando de una cirugía de garganta súper grave, ¡Así que vamos a por un helado!
El rubio hizo una mueca de disgusto ante la mención de otra mentira de la italiana, y es que no podía creer que la mentira que decía la chica fuera tan descarada, ya había notado que a Lila le daba igual inventar una discapacidad lo bastante grave como para hacer su mentira más creíble, pero ¿Una cirugía de garganta? ¿Era en serio?, y lo más ridículo del caso, era que iban camino a comer un helado sabiendo que después de una cirugía de garganta si bien es bueno tomar alimentos fríos, corría el riesgo de pescar una pulmonía... claro, si es que realmente hubiera tenido una cirugía.
Cerró los ojos con fastidio ante la patética mentira de Lila. Cada día sus mentiras le parecían más absurdas y cada día que pasaba sus compañeros eran más crédulos. Sintió algo de pena por sus amigos al estar presenciando como una chica los engañaba fácilmente con una que otra palabra para engatusarlos y manipularlos como ella quisiera.
Sin embargo ya no podía hacer nada por ellos, aunque se los dijera, ellos no se creerían algo que viniera de un niño que era cortés hasta con los perros. Simplemente se creerían que hacía una broma de mal gusto. Por supuesto que nadie se tomaría en serio que Adrien Agreste dijera algo para perjudicar a una joven recién llegada; y no podía refutar las mentiras de Lila con pruebas, ya que estaría faltando a su palabra. El trato se mantenía firme en que Lila no dañara de ninguna manera a Marinette, pero estaba logrando hacerlo, quitándole el puesto de mejor amiga por parte de Alya.
No podía dejar que eso pasara, Marinette era una gran chica, y no merecía ser olvidada así nada más. No después de lo que hizo por todos ellos.
Bloqueó su teléfono y planeo su siguiente táctica de acercamiento.
Podría usar la excusa de Alya pero le resultaba algo inaudito tener que acercarse a la chica gracias a que su mejor amiga prefería pasar tiempo con Lila.
No podía tampoco echarle toda la culpa a Alya. Ella estaba totalmente envuelta en las mentiras de la italiana, sus cuentos sobre que ha viajado por todo el mundo la tenían fascinada al igual que a los demás, y conociéndola, eso era material exclusivo para su blogg.
Se preguntaba como estaría Marinette con respecto a esto. Esperaba que no estuviera tan deprimida, después de todo Alya aún la consideraba su amiga a pesar de pasar el 70% del tiempo detrás de Lila.
Colegio Françoise Dupont
Las clases habían terminado y los alumnos recogieron sus pertenencias cruzando el lumbral de la puerta par ir a sus respectivas clases. Todos estaban centrados en su propio mundo, solo quedaron unos pocos estudiantes en el salón, incluidas Alya y Marinette, quien interceptó a Alya antes de que se echara a correr para hacerle una pregunta.
—Alya, conseguí dos boletos para ir al cine esta tarde, ¿Te apuntas? — preguntó la aspirante a diseñadora con una sonrisa en su rostro enseñándole las entradas. Ayer su amiga había salido todo el día con Lila, así que esperaba que pudieran reforzar lazos yendo juntas a una función.
—Me gustaría, pero no puedo hoy Mari — se lamentó la bloguera — le haré una entrevista a Lila para el "Ladyblogg", las visitas han aumentado desde que Lila regresó de su viaje con el Príncipe Ali ¡Quiero que me lo cuente todo! Es increíble que conozca al Príncipe en persona, Rose también se apunto para ir, esta muy emocionada — señalo la de mirada ambarina ilusionada.
Al escuchar esto los ánimos de Marinette decayeron y mordió su labio inferior abatida, bajando los boletos con tristeza.
—V-Vale, no te preocupes — murmuró — pues entonces, nos vemos después — dijo tratando de no verse tan decaída mientras decía estas palabras.
—¡Mil gracias por entender Mari! — su amiga la abrazó enérgicamente sin notar su semblante pesaroso — iremos al cine otro día — sugirió despreocupada — ¡Lo prometo! — grito alejándose con su bolso y el celular en su mano.
—C-Claro, adiós. — atinó a decir Marinette mirando como su mejor amiga se encontraba con Lila y Rose fuera dela aula y juntas se marchaban a su destino.
Adrien miró disimuladamente el rostro triste de su amiga por sobre su hombro, y en cuanto la morocha estuvo fuera del salón, respiro profundamente para sentarse en el asiento vacío de Alya y saludar a la chica que tenía las manos recargadas en su asiento con la mirada baja.
—¿Que tal Marinette? ¿Estas bien? — preguntó simulando no haber escuchado nada de la conversación anterior.
—¡O-Oh! Adrien — tartamudeó — n-no yo, digo ¡si! Estoy bien, solo quería que Alya me acompañara al cine esta tarde pero... tiene otros planes — mencionó bajando la mirada y ocultando las entradas.
—¿No quiso acompañarte? — indagó impresionado.
—N-No es eso, es... — suspiró — es Lila — respondió — al parecer le hará una entrevista sobre los viajes que ha hecho alrededor de todo el mundo — explicó formando con sus manos las comillas — quién soy yo para detenerla de todos modos — decayó — ella esta muy ilusionada y yo... no sé que hacer — murmuró ocultando su rostro bajo sus manos en un gesto de frustración.
El rubio se sintió mal al ver la desesperación de su amiga, no quería que estuviera triste por nada del mundo, después de todo se había prometido a si mismo y Madame Cheng, que haría todo por verla sonreír. Dibujó una sonrisa en su rostro ante su idea y luego tocó la mano de la diseñadora llamando su atención.
—Sabes, tengo la tarde libre el día de hoy, te molestaría... ¿Si voy al cine contigo? — sugirió el modelo sin dejar ver sus verdaderas intenciones.
Marinette parpadeó varias veces creyendo no haber escuchado bien y se pinchó el brazo disimuladamente para cerciorarse de no estar soñando.
—¡¿E-En serio?! — gritó — no te... molesta que vayamos, e-es decir, a mi no me molesta, jamás me molestaría pero quizás tú...
—Tranquila Marinette no es ninguna molestia para mi — añadió con amabilidad — es más, me alegraría salir con una buena amiga, últimamente la escuela ya no es la misma desde que Lila llegó — dijo con tono apático, pero sin dejar su imagen perfecta de súper modelo. — nos servirá para distraernos un rato y pasarlo bién — disuadió.
—T-Tienes razón — tartamudeó la azabache.
—Entonces ¿Es un hecho? — repitió Adrien a la chica.
—C-Claro. — confirmó.
—Perfecto, entonces paso por ti en la tarde para ir al cine, yo pagaré la comida — avisó con una reluciente sonrisa — nos vemos luego Marinette — se despidió el modelo levantándose del asiento de Alya y guiñando un ojo en dirección a la diseñadora.
—A-Adiós — se despidió la azabache patidifusa, sin creer su suerte del todo.
«¡Iré al cine con Adrien!»
Su mente no dejaba de repetir una y otra vez la misma oración, sus ojos brillaron resplandecientes y sus manos se juntaron haciendo una expresión enamoradiza.
Su día, empezaba a mejorar poco a poco.
Finalmente, luego de rogarle a su padre como por una hora de que lo dejara ir al cine solo, sin la compañía de Nathalie o de su guardaespaldas, finalmente el mayor de los Agreste, lo dejó ir inmediatamente al escuchar que iría con Marinette. Estaba claro que su padre la tenía en muy alta estima y reconocía su talento a pesar de ser muy estricto y crítico con el tema de la moda. Así que corrió a arreglarse para pasar por Marinette en unos minutos.
Plagg revoloteó de un lado a otro quejándose de su queso como siempre y reprochándole que era un descuidado desalmado que no dejaba que se alimentara correctamente.
—¿Quieres parar ya? — espetó molesto — lo único que estas logrando es que me piense mejor eso de darte de comer queso normal en lugar de camembert — añadió molesto.
—¡No! ¡Todo menos eso! ¡Eres un ser totalmente ruin y despiadado! — gritó Plagg con esa voz grave que hacía que Adrien solo lo mirara con enojo ante el ruido que provocaba en la habitación.
Se miró por última vez en el espejo suspirando y haciendo caso omiso a lo que decía su Kwami. Había escogido un estilo elegante pero a la vez convencional. No era común para él arreglarse para salir, pero, quería darle una buena impresión a Marinette, además esta sería su segunda cita, contando con la que tuvo con Kagami en la pista de patinaje.
Dió una enorme bocanada de aire ante de salir del baño y suspirar mínimo unas tres veces cada cinco minutos. No era para tanto, solo serían Marinette y él, solo verían una película y solo estarían... ¡Santa Madre!
La puerta del coche se abrió pausadamente como si se detuviera el tiempo y ahora empezara a avanzar de manera lenta. Su mirada verdosa se posó en la hermosa chica que presenciaba con ojos desorbitados y el aliento atascado en su garganta.
—B-Bonsoir — saludó el chico en un claro tartamudeo que hizo reír un poco a la chica, ella también estaba nerviosa. Pero sus miedos e inseguridades fueron derrumbándose una vez que Adrien le ofreció una mano para ayudarla a subir al coche.
—Merci Adrien — agradeció la dulce chica ingresando al vehículo y sentándose a un lado del modelo, quien le indicó al chofer la dirección en la que ambos querían ir.
Se formulo un silencio abrumador, pero no incómodo mientras se movilizaban. La chica estaba súper sonrojada por la cercanía del modelo y este estaba igual o peor que la azabache. Trataba por todos los medios de no mirar su cuerpo entallado en ese inocente y sugerente vestido color rosa con puntos blancos, un color tan característico en ella.
Los bordes de su ligero escote tenían pequeños holandes blancos que le daban una tierna e inocente imagen a su proporcionado pecho, y sus zapatillas de tacón bajo le combinaban perfectamente con su atuendo, casi parecía sacada de un cuento de hadas. Su rostro también había sido ligeramente maquillado con un suave rubor y sus ojos poseían un susceptible color rosa color pastel, sus carnosos labios habían sido remarcados con un brillo labial que a simple vista se podía detectar que era demasiado dulce a un simple contacto. Tan sumido estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta que los labios de la chica había formulado una pregunta.
—Ehh... ¿Qué? — preguntó tontamente prestando firme atención a la chica a su lado.
—Preguntaba si las cosas con tu padre han estado mejor...
—¡Oh, si! Père y yo hemos estado charlando más a menudo — mintió — de hecho, el fue quien me permitió venir a recogerte para ir al cine — bueno, eso no era ciertamente una mentira, pero aún había algo escondido en aquellas palabras.
—Me alegra saberlo — sonrió de vuelta la euroasiática — estoy feliz de que tú y tu padre estén siendo más unidos.
—S-Si, supongo que entendió que no podía permanecer por siempre atado a sus reglas — comentó nerviosamente — cambiando de tema, ¿Que tal vas con tus diseños? ¿Algo nuevo que deba saber? — preguntó emocionado por saber de las nuevas creaciones de su amiga.
Marinette se cohibió un poco con el tema, pero logro responder con normalidad
—Pues... no mucho en realidad, las ideas van y vienen, pero ninguna al final me convence, creo que no tengo nada nuevo para esta temporada — confesó algo entristecida mirando por la ventana. Ese no era el único motivo por el cual estaba triste, y él lo sabía.
—No te angusties Marinette, sé que encontrarás ideas pronto — alentó, eres súper talentosa, de no hacer así ni mi padre ni Audrey Bourgeois te habrían abierto las puertas para ir a estudiar diseño a New York.
—O-Oh si, sabes... a veces me pregunto si fue lo correcto quedarme en París en lugar de... ir a cumplir mi sueño — meditó consiguiendo acaparar toda la atención del modelo.
—¿Sientes que fue un error quedarte? — inquirió curioso.
—N-No, digo, claro que rechacé la oferta por mi familia, mi ciudad y... mis amigos — susurro con pesar, aún estaba triste de saber que ya no podía considerar amigos a los chicos que estaban totalmente hipnotizados por las mentiras de Lila, si bien no la habían apartado del grupo como a una inútil basura, si estaban comenzando a alejarse poco a poco para acercarse más a la que todos consideraban "asombrosa" compañera.
El auto se detuvo y ambos supieron que habían llegado a su próxima parada, estaban tan entretenidos conversando, que no se habían dado cuenta de que ya habían llegado y que el chofer del auto gruñía como diciendo un simple y claro ¡"Bájense ya"!
Adrien sin perder más tiempo, salió del vehículo y le tendió la mano a su compañera como el caballero que era.
—Tu chofer da miedo — comentó en un susurro la hermosa damisela descendiendo del coche con la ayuda del modelo.
—Si, todos me dicen lo mismo — admitió — pero, ayuda a mantener a los fans a raya — rió caminando junto con la chica hacia el puesto de bocadillos. Eligieron un combo de dos botes de palomitas, dos refrescos y una barra de chocolate. Tomaron las cosas y en seguida fueron a la taquilla para entregar sus boletos y poder pasar.
—Asientos H-6 y H-7... ¡Aquí están! — expreso Marinette dejando que el modelo se ubicara primero en el asiento izquierdo y luego el rubio la ayudó a acomodarse en su propio asiento.
Los tráilers empezaron y ambos prestaron extrema atención a los estrenos de nuevas películas
—¿Recuerdas la vez que nos disfrazamos para poder ver la película donde aparecía mi madre? — bisbiseó cerca del oído de la pelinegra.
—Lo recuerdo — admitió von voz ahogada la chica, claro que lo recordaba ¡¿Como no hacerlo?! La joven iba prácticamente en pijama con una toalla en la cabeza y lentes de natación, fue el momento mas bochornoso que pasó con Adrien.
—Ese día fue muy importante para mi — musitó el zagal.
—¿A-Ah si?
—Si — afirmó — porque fue la primera vez que estuve en el cine con una chica linda.
Las mejillas de la chica adquirieron un bonito tono rojizo a la vez que alargo el brazo y tomó un puñado de palomitas masticando lentamente tratando de disipar aquel calor que se había formado en su cara.
El rubio rió y observó de vuelta la pantalla donde daba inicio a la película. Marcando con unas enormes letras el título de esta.
'Mon inconnue'
Se acomodo en el respaldo del asiento tomando un poco de su soda y mirando de reojo como la luz de la pantalla se reflejaba en los ojos de Marinette, haciéndolos lucir hermosos y brillantes.
El zagal de preciosos orbes esmeraldas alargó el brazo pasándolo disimuladamente tras el asiento de la chica, quien al sentir la extremidad del modelo tras su nuca se tensó solo por unos segundos para de un momento a otro recostar tímidamente su cabeza en el hombro del chico y este la imitó posando su mejilla en su coronilla, luciendo tan relajado a la vista.
En ese momento, se olvidaron de todo, se olvidaron de sus problemas, de sus identidades secretas, de Lila y de todas aquellas cosas en las que no podían parar de pensar si no estaban en la presencia del otro y solo se permitieron estar en aquella cómoda posición mirando aquella película romántica.
...
¡Hola, Hola!
Aquí esta el capítulo número dos de esta historia, que conlleva algo de Adrienette al parecer ... Uhh dos capítulos y ya estamos con estas dulces y perfectas escenas? ¿Será así de ahora en adelante? ¿Es buena señal? ¿Qué creen ustedes?
Pues de momento todo esta bien ¿no? Pudimos ver que Lila se ha estado acercando a Alya con intención de separarla de Marinette... ¿Lo logrará?
Al igual que Adrien aprovecho esta pequeña contrariedad con Alya para invitar a Marinette al cine... ¿Creen que sus intenciones son un poco egoístas?
¡No se pierdan más de esta intrigante historia! Los caps van lentos, así que no presionen w igual se les agradece por leer .
Saludos y contestación de comentarios :3
Sonrais777: ¡En efecto! Tod@s queremos que Lila arda en el infierno ¡Muajajaa! (Aunque creo que ni allá la quieren Xd)
Karen Agreste: Jajaja ¡Si! El Karma lo pagó Chat con creces, concuerdo con que Adrien debería comprarse unos lentes e instalarse zoom jajaja.
Hkt29: ¡Exacto!, en unos cuantos caps más de seguro se revela
Zara: ¡Shi! Marinette encanta a cualquiera, y si pronto Lila hará de las suyas con Kagami, esperemos a ver que pasa ¡Gracias por comentar!
¡Marichat y Adrienette For Ever!
¡Bye, Bye!
