Casa de los Dupain Cheng
Marinette observaba con adoración la pantalla de su móvil en donde yacía una foto del modelo y ella recostados en los respaldos de los asientos haciendo una seña a la cámara con una dulce sonrisa plantada en su rostro.
—Has estado contemplando esa foto durante más de media hora — informo Tikki mirando como su portadora miraba con una sonrisa bobalicona la fotografía que Adrien había colocado en su muro de Instagram.
adrienagrestebrand
"PASANDO LA MEJOR TARDE CON @marinettedesigned, FUE UNA ESPLÉNDIDA VELADA."
Las letras en mayúscula dieron un vuelco en su corazón y casi le da un paro cardiaco al ver la fotografía donde salían ambos, estaban recostados en el respaldo del asiento haciendo la señal de victoria mientras Adrien tomaba la selfie con tanta naturalidad y una amplia sonrisa, ella por el contrario había formado una sonrisa tímida pero hermosa ante la cámara, mientras sus manos estaban entrelazadas.
La Kwami estaba cansada de ver a su portado suspirar ante la imagen de su teléfono tal y como lo había echo con el comercial de Adrien.
—¡Marinette! ¡Tienes que reaccionar ahora o se te hará tarde para la escuela! — chilló la Kwami despertando a su portadora del trance en el que estaba sumido.
—Escuela, ahora, llegar tarde — expresó Marinette sacudiendo frenéticamente la cabeza y apagando su móvil. Ya se le hacía raro que estuviese vestida con ropa de calle tan temprano. ¡Tenía que ir a la escuela!
Rápidamente guardo sus cosas en su mochila y corrió escaleras abajo dándole a penas tiempo a Tikki de que se resguardara en su bolsa.
El echo de que hubiera pasado ayer la mejor tarde de su vida no justificaba una falta a clases. Menos cuando cierta mitómana merodeaba por la escuela acarreando mentiras.
...
Colegio Françoice Dupont.
Llego totalmente agitada debido al esfuerzo por correr, la respiración de la chica fue normalizando a medida que caminaba hacia la puerta encontrándose a Alya sentada en la mesa que compartían, Juleka, Alix y Rose en sus asientos y a Nathaniel súper concentrado en sus dibujos, respirando de alivio al no encontrarse con cierta persona.
Dejo su bolsa a un lado de la de Alya quien tecleaba los botones de su celular con rapidez y emoción instalándose en su rostro antes de apagarlo y guardarlo para entablar una conversación con su mejor amiga.
—¿Que tal chica? Supe de tu cita anoche con cierto modelo — expresó codeando a la muchacha a su lado — desearía haber estado ahí para tomarles una foto más comprometedora — insinuó con una risita traviesa.
—¡A-Alya! — exclamó avergonzada la peli-azul — D-De todas formas, lo hubieras hecho si hubieses aceptado mi invitación.
—¡Había una emergencia de periodismo! ¡Era igual de importante! — se defendió.
—¿Y ver una película con tu mejor amiga no lo es? — preguntó Marinette a modo de berrinche girando su cabeza y haciendo un puchero con los labios de forma adorable.
La morena resopló e intentó persuadir de alguna forma a su mejor amiga.
—¡Venga ya, Marinette! Siento haberme perdido la película — se disculpó la bloguera — en verdad quería ir, pero oportunidades como estas no aparecen siempre...
—¡Vale! No te preocupes, entiendo — la interrumpió — ¿Que tal tu entrevista con Lila? — preguntó simulando una sonrisa y sacando todo su autocontrol para no hacer una mueca de desagrado.
—¡Fue estupenda! La mejor entrevista que he hecho! — argumentó — Lila es tan desenvuelta frente a la cámara, y Rose no dejó de saltar de emoción cuando Lila nos comentó que tuvo la oportunidad de viajar con él en su Jet privado — chilló emocionada — el único problema fue que Lila no quiso que subiera el video a la red — se lamentó.
—Oh... ¿Por qué no? — sabía muy bien la respuesta a esa pregunta, pero tenía que fingir ignorancia para no hacer un escandalo y zarandear a la morena con todas sus fuerzas gritándole que Lila no quería que subieran ese video a internet, para no arriesgarse a que lo viera el mismísimo Principe Alí y la desmintiera... el Príncipe podrá tener una agenda apretada, pero no era ningún tonto. No dejaría que una colegiala mintiera acerca de conocerlo en persona. Esa era la verdad a cerca del porque Lila estaba tan reacia a mostrar ese video.
—Dice que le da pena mostrar un video suyo hablando de su amistad con el Príncipe Alí, él es una figura pública, no quiere parecer una engreída y presumida como Chloe — murmuró despectivamente. — muchas chicas podrían agredirla y meterse con ella por conocer a alguien tan famoso.
—Pues no la vi tan mal alardeando sobre su supuesta amistad con Ladybug — murmuró para si misma la ojizarca.
—¿Dijiste algo Mari?
—¡N-No, nada! Es terrible que no pudieras subir la entrevista a tu blogg — mintió la joven cerrando los ojos con nerviosismo.
—Tienes razón — habló pesarosa la morena — estaba muy emocionada de subir algo nuevo a mi blogg, y más si era de parte de alguien tan asombrosa como Lila —
—No te preocupes — la calmo la ojizarca colocando una mano en su espalda — ya tendrás nuevo material para poner en el Ladyblogg, puede que incluso consigas una entrevista de parte de ambos — la animó.
Cuando la chica dijo esto Alya brincó en su asiento como un resorte.
—¡Tienes razón! ¿Como pude olvidarlo? Lila es amiga de Ladybug ¡Puedo decirle que me consiga una entrevista al instante! ¡Que brillante!
—Eh no, yo me refería a que... — las palabras quedaron atoradas en su garganta cuando la morena comenzó a hablar otra vez.
—¡Gracias por la idea Mari! — habló sin dejarla terminar — Ahora podré decir con seguridad que tengo material exclusivo para mi blogg, ¡La fantástica heroína de Francia contando todo acerca de su mejor amiga! ¡Que emoción! — gritó de modo enérgico sacando su celular de su bolsa y dirigiéndose a Marinette.
—Regreso en un momento — informó — ¡Tengo que esperar a Nino para contarle la noticia!
Sin esperar a que la oji-azul dijera algo, Alya corrió a toda velocidad a la entrada para esperar a su novio que de seguro llegaría junto a Adrien.
Marinette no supo que pensar de su mejor amiga, tenía ganas de parar toda esta locura y confesarle que Lila simplemente los estaba engañando a todos, pero... a su mente llegaron las palabras de Adrien, diciéndole que humillándola no haría a Lila fuera una mejor persona. Adrien tenía un corazón tan dulce al creer que todos tenían un motivo para sus actitudes. Y en el caso de Lila no era diferente.
Estaba bien con eso, si Adrien decía que esto no era lo correcto, entonces no lo haría, esperaría a que la verdad saliera a la luz pronto. Siempre lo hacía.
...
Al mismo tiempo, una silueta se divisó frente a la puerta del salón de clases, sus ojos color olivo inspeccionando el lugar con fastidio, sentimiento que creció más al dar con la persona que le provocaba un tremendo dolor de cabeza.
Aprovechando que Adrien no llegaba aun al salón de clases, la oji-verde se acercó a la diseñadora y sonrió maliciosamente antes de subir los escalones a su asiento, donde estaba concentrada bocetando un diseño en ese insulso cuaderno que siempre cargaba.
Había tenido que soportar a Alya en la entrada del colegio ni bien había llegado para escuchar esa peste de nombre y fingir que estaba encantada con ello, la muy tonta se creyó cada una de sus palabras y salió disparada a contarles a Nino y a Adrien sobre la entrevista con Ladybug que le prometió y la cual nunca obtendría.
La fotografía de esa mosca muerta de Marinette y Adrien le había arruinado por completo la mañana como para encima soportar a esa loca fanática de Ladybug.
Ya era mucho con mentir acerca de que ese bichejo y ella eran "mejores amigas", se aseguraría de que ese moteado insecto termine totalmente aplastado como a una vil y asquerosa cucaracha.
Y a cualquier costo lo conseguiría, cualquier costo...
Con una sonrisa ladeada empezó a hablarle a la chica sentada en el pupitre.
—¿Quien diría que te tomarías tan bien el echo de que Alya sea mi amiga?, eres tan idiota que te conformas con estar en el segundo puesto de la vida de Alya, tantas oportunidades que tienes de desmentirme frente a tu mejor amiga ¿Y las dejas pasar? — atacó burlonamente.
La pelinegra dejó de dibujar alzando su mirada y adhiriendo con furia sus gemas azules contra las verdes de su contrincante.
—Solo hago porque Adrien me convenció de que descubrirte sería una mala idea, además, tu solita te irás desmintiendo si sigues inventando cosas que están fuera de tu alcance... podrás engañar a todos pero a mi no, sé que eso que andas diciendo de que Ladybug es tu mejor a miga no es más que otra mentira, es más... me sorprende el echo de que puedas hablar tan bien de ella cuando en realidad la odias...
Lila abrió los ojos desmesuradamente al escuchar aquello. Miró para todos los lados cerciorándose de que nadie hubiera escuchado la conversación. Solo vio a Rose y Juleka hablar en la otra fila tranquilas y a Nathaniel en la última fila centrado en sus dibujos. Frunció el ceño para mirar a Marinette que tenía una expresión de seriedad plasmada en su dulce rostro.
—Oh pero que cosas dices Mari ¿Yo? Odiar a la heroína de París — trato de fingir ignorancia — que locuras dices, puede que conozcas la verdad acerca de que Ladybug y yo no somos amigas, pero ¿odiarla? Es en serio... — dramatizó.
Marinette no cambio su expresión. Se cruzo de brazos y con voz firme se dirigió a la castaña.
—No tienes que actuar conmigo, sé que tu odias a Ladybug tanto como a mi por el simple echo de haberte descubierto delante de Adrien... y aún así tienes la poca vergüenza de inventar que es amiga tuya — escupió — pude ver como fingiste una lesión cuando Chat y Ladybug lucharon contra Oni-chan, solo para que Ladybug detuviera sola al Akuma... — reveló haciendo palidecer a la italiana — además... cuando Chat te preguntó si odiabas a Ladybug, el cuerno en tu frente brilló y creció un poco más, eso prueba que tu desprecio por Ladybug va más allá de lo normal.
La castaña había escuchado atentamente cada palabra dicha por la azabache, apretando los puños y los dientes con una fuerza colosal aún ante la palidez de su rostro.
Marinette Dupain-Cheng era un parasito que solo podría desaparecer si ella entraba en acción y la tiraba desde la Torre Eiffel ella misma. ¡¿Como rayos se dió cuenta e su odio hacia Ladybug?!
Sus manos temblaban presas de la ira y frustración al verse descubierta, esa maldita era más molesta que un mosquito zumbándote en el oído. Tenía que deshacerse pronto de ella a como diera lugar, ¡Pero como maldita sea! Si lo único que podía hacer era mandarle miradas fulminantes detrás de su asiento deseando que algún akuma decida tomarla de rehén y la envíe a volar.
La tensión era palpable solo en ese sitio... los demás no se mostraban interesados en aquella conversación que mantenían ambas chicas.
Lila apoyó con fuerza pero con precaución las manos en la mesa de Marinette y le susurró a su rostro lo bastante audible para que nada más ella escuchara.
—Escúchame bien pequeña mosca — masculló — ahora que sabes este secreto, te confesaré que si... odio a Ladybug... la odio tanto por hacerme quedar mal delante de Adrien, y te juro que mi más ansiado deseo es que desaparezca de la faz de la tierra, tal como quiero que tú termines sola y sin amigos como te lo prometí al inicio — declaró con rudeza.
La pelinegra no se dejó amedrentar por las palabras de la castaña y habló con la voz clara y firme enfrentando a la italiana.
—Pues te quedarás sentada esperando la caída de Ladybug —sentenció — ella es más fuerte de lo que crees y no importa cuanto lo desees, ella seguirá en pie protegiendo París y cuidándonos de los akumas.
Lila sentía asco de solo escuchar aquella charla emotiva sobre la heroína, más solo quedo mirando mal a la chica negándose a decir nada más. Era inútil ponerse a discutir con aquella descerebrada.
Al mismo tiempo el rubio ingresó en el salón y al ver a Lila parada a un lado del puesto de Marinette endureció su semblante y se apresuró a subir para cerciorarse de que todo estaba bien.
—¿Todo en orden? Lila — inquirió el modelo remarcando el nombre de la italiana de manera intencional.
Lila se tensó en su mismo sitio mirando el rostro pasible y amistoso de Adrien. Más esos ojos color verde la hicieron temblar debido a la rigidez con la que la escrutaba a ella y su posición. Le recordó vagamente a la mirada que siempre tenía el Señor Agreste, pensó irónicamente que eran en verdad padre e hijo.
Cierto, por un momento había olvidado la estúpida promesa. Adrien estaba más que seguro a cumplirla, y este se lo demostró quedándose frente a ella, diciéndole con su rostro que se alejara a 6 millas de Marinette. Una mirada que pasó por completo desapercibida por la euroasiática.
La dulce chica de coletas tomó la palabra antes se que una pálida y temblorosa Lila lo hiciera.
—Todo esta bien Adrien — contestó — solo charlábamos — argumentó en ese tono afable que siempre caracterizaba a Marinette.
—Me alegro entonces — sonrió el oji-verde dirigiéndose ahora hacia la chica de ojos azules tiernamente — iré a sentarme, hablamos luego Marinette.
—S-Seguro Adrien — eludió la chica tartamudeando nuevamente en presencia del zagal.
Lila miró furiosa la escena antes de irse a sentar con una mala cara debido a la mirada furtiva que le dirigía Adrien.
Se sentó en la última fila cruzada de brazos y encogiéndose de hombros cuando la maestra llegó al salón.
Tenía que poner en marcha su plan lo más rápido posible.
...
Ya llego su adorado capi Como habéis visto, Marinette salió defender su título de mejor amiga y Adrien imitando a ¿Su padre? Quién lo diría ¿No? ¿Se esperaban esta reacción por parte de Adrien?
En fin... Lila a aceptado su odio enfermizo por Ladybug delante de Marinette, sin saber que Marinette es en realidad aquella persona... ¿No hay mucha diferencia, no? Además de que se puso cada vez más la soga al cuello al acercarse a Marinette ¡Delante de Adrien! ¡Madre mía! ¿Será que Lila intentará acercarse a Marinette otra vez después de lo que acaba de pasar?
¡Descúbranlo en el siguiente cap!
Agradecimientos:
Laurenlmprincess, Rebeca.sz, Htk29, Sonrais777, Karen Agreste, Zara, natsuri1416 y Marichatforever.
Disculparán que no pueda contestar los comentarios :"v es que en verdad estoy muy cansada, escribí este capítulo ahora en la madrugada de golpe y mi cerebro no da para más, espero que les haya gustado de todo corazón… ¡Un beso enorme a todos!
