Notas: Narrado por mi.

Titulo: Daga En El Orgullo

Autora: AngelCaido-PauLumbort

Disclaimer: Estos personajes no son mios, son del gran Akira Toriyama

FanDom: Dragón ball Z/Gt

Summary: No podía ser posible, el amor ya no estaba en su vida desde la partida de Goku, ya no tenia edad para sentir mariposas como una adolescente, ni siquiera se veía tan atractiva como antes…Y el, ya estaba casado y no con cualquier mujer, si no con su amiga mas cercana. No lo entendia, ninguno de los dos lo entendia, ¿Cómo demonios había pasado todo esto?.

Nota 2: En realidad, amo las parejas actuales (Vegeta y Bulma- Goku y Milk) Pero simplemente quería escribir algo como esto, asi que…si solo les gustan las parejas cannon, esto no es para ustedes. Por otro lado, si les gusta imaginarse una historia imposible, esto es para ustedes *-*

Capitulo tres

Tomo un fuerte respiro intentando relajar su mente, al fin había llegado a su hogar. Sin embargo, ahí estaba el príncipe de los Saiyajin mirándola impaciente, como si esperase el momento en que entrasen a la casa y preparan aquella deliciosa comida que solo ella sabe preparar. Milk sonrio después de haber contado mentalmente hasta 10.

—¿Quieres pasar ahora?—Pregunto con amabilidad. Vegeta profundizo su ceño.

—¿Quieres hacer mi maldita comida?—Gruño. Milk se ruborizo de ira.

—¿Quieres ser mas cortes?—Mascullo acercándose a el de manera peligrosa decidida, si la insultaba nuevamente que no se le haga extraño que le de una bofetada.

—¿Quieres quedarte afuera, conmigo todo el rato?—Pregunto y por raro que parezca su voz cambio de manera muy notoria, era suave, delicada y aunque no quisiese reconocerlo. Seductora. El rubor se extendió por el rostro de Milk que sin pensarlo se encamino a la puerta a paso rápido y la abrió. Vegeta sonrio para sus adentros, a pesar de ser una mujer adulta tenia el comportamiento de una niña y eso era agradable.

Sin decir nada se sento en el mismo sitio y Milk comenzó a cocinar toda clase de platillos y a montones conociendo perfectamente el estomago Saiyajin, pasado un buen tiempo en el que la mujer intento concentarse en cortar cosas innecesarias para no tener que hablar con Vegeta, divagaba en su mente "Esto es ridículo, estoy vieja además Vegeta esta casad….¡Que demonios me pasa!" en su ultimo pensamiento el cuchillo había rosado su dedo permitiendo paso a la sangre llevo su dedo a sus labios sin prestarle mucha atención. Ambos estaban sumidos en el silencio y en realidad era una situación muy incomoda, no había pasado nada entre ellos. Aunque jamás habían sido precisamente amigos, que el viniera a su casa de vez en cuando para alimentarse era algo realmente extraño. No es como si no tuviese comida en su casa, pues era millonario, fácilmente podría comprar algo delicioso aunque tal vez Vegeta no conociese perfectamente el valor del dinero.

Acabado el tiempo necesario comenzó a servir la gran variedad de platos, se sintió orgullosa de si misma.

—Espero que te guste—Dijo tomando asiento al frente de el, Vegeta sin perder el tiempo comenzó a comer en grandes cantidades, definitivamente le gustaba y si decía lo contrario estaría mintiendo. El hambre también la cautivo, se levanto y se planto en la nevera donde saco un lujoso y pequeño postre, bastante delicioso en verdad. Como un tenedor y volvió a su asiento actual, introdujo el tenedor y lo paso sobre sus labios, le fue inevitable dejar escapar un suave gemido de placer cuando el chocolate y las avellanas acariciaron su boca. De repente y como su fuese un rayo el plato fue arrancado de su mano. Abrio los ojos alarmada viendo al raptor de su delicioso postre.

—¿Tan rico esta?—Pregunto Vegeta, sumergio un dedo y lo metio a su boca. Sus ojos brillaron como los de un niño.

—¡Dame mi postre!—Exclamo levantándose de golpe y acercándose al Saiyajin, Vegeta sonrio e hizo el mismo acto de meter el dedo al postre y llevárselo a su boca. Milk hizo una mueca de asco.

—¿No lo quieres ahora?—Pregunto Vegeta y cometio el mismo acto. Sin soportar el enojo se abalanzo sobre el hombre que perdió el equilibrio de la silla y callo al suelo con la mujer encima de el. Milk se ruborizo, pero no por la extraña posición en la que se encontraban si no porque el postre había caído en el rostro del Saiyajin y estaba completamente lleno de chocolate.

—¡V-Ve-geta! No fue apropósito—Vocifero horrorizada, seguramente había firmado su sentencia de muerte. Vegeta abrió los ojos lentamente sintiendo el frio en su espalda, al abrirlos se encontró con unos preocupados ojos negros, estaba asustada. Pero el estaba sorprendido, su cara no estaba contraída de ira, sus rasgos eran finos. Era una mujer bonita muy bonita. Paso su mano por su propio rostro sintiendo el chocolate y sintió la ira momental.

—¡Eres una tonta, terrícola!—Grito con ira. Los ojos de Milk brillaron con el temor.

—Lo lamento, pero te habias robado mi postre—Se defendió con una sonrisa timida. Entonces callo en cuenta de la situación, ella estaba a horcajadas sobre el. Maldita sea eso era muy vergonzoso, pero tenia que disimilarlo un poco no quería que se formaran falsas cosas.

—¿Quieres comerlo ahora?—Dijo de manera sarcástica.

—No—

—¡Encontes levántate!—Exclamo, por la cercanía Milk aprecio un rubor en el rostro del hombre, aparte de que sus ojos estaban abiertos como dos platos. Sin embargo ella no se quedaba atrás, sentía sus piernas temblar cuando se levanto. Pero no dejaría demostrarlo.

—¡Desechaste mi postre!—Regaño dándole un fuerte puño en el hombro que no lo hizo ni tambalear.

—¡Manchaste mi cara!—Gruño acercándose al lavaplatos para abrir la llave y sumergir su rostro. Milk rio fuertemente.

—¡Eso no vale tanto, mi postre si!—Exclamo cruzándose de brazos, sabia que se estaba pasando, pero el se lo merecia ¡Por Dios! Ese postre se lo compro Goten, es muy caro y muy delicisoso. Aun asi quería darle una lección a ese tipo. Vegeta al oir tales palabras se alejo del lavamanos de golpe y la encaro, su mirada era fría.

—¿Cómo te atreves a decirle eso al príncipe de los Saiyajin?—Dijo con voz distante. Milk sabia que se había pasado, lo hirió en donde mas le duele, en el orgullo. Sin embargo no iba a pedirle disculpas ¡El tenia que hacerlo!

Milk se encogio de hombros.

—Se todas las debilidades de un Saiyajin, puedo pinchar la tuya—Dijo de manera arrogante, ¿Qué importa meter la pata? Necesitaba que Vegeta se alejara, algo raro estaba naciendo en ella y tenia que controlarlo y la presencia del causante de su dolor, no era de ayuda. Quizas…enojarlo hasta un punto alto haría que se fuera.

—Eso lo dudo, en cambio, yo se todas las debilidades de un terrícola—Mascullo acercándose, esta molesto, no …eso era poco para la ira que sentía en ese momento ¿Cómo podía decir eso? ¡No conocía ni un poco de los Saiyajin! "Este pensamiento es ridículo, es la mujer de Kakarotto" Sin embargo no podía retener sus impulsos ¿Qué conocía las debilidades de un Saiyajin? Debe de ser una jodida broma.

—Ya quisieras, los humanos somos mas fuertes de lo que parecemos—Sonrio con ironia, Vegeta gruño mas fuerte, ¿Por qué a esa mujer le gustaba desafiarlo? Y peor a un ¿Por qué le gustaba que lo desafiase?

—¿Cómo tu?—Se mofo Vegeta deteniendo su paso, eso era realmente gracioso. Milk apretó los labios, bueno, podría patearle el trasero a ese tipo por grosero, eso sin duda. Quito el moño de su peinado donde su lacio y largo cabello azabache callo como cascado por su espalda donde el fin terminaba en sus caderas. Vegeta la observo levemente sorprendido, de ese modo, se veía mas atractiva "No, contrólate, ella no es linda, hasta Kakaroto lo dijo" Penso con frialdad. Vio como la mujer se ponía en posición de batalla. Le fue inevitable reír ¿Acaso pensaba pelear con el? ¿No sabe que el fue el que asesino a muchos de los amigos de su esposo?

—Espero que no te sientas mal cuando otra mujer te patee el trasero—Dijo Milk con una sonrisa mas grande. Vegeta negó lentamente con la cabeza y cerro los ojos dándole ventaja. Milk se sintió ofendida ante eso, se lanzo con fuerza dispuesta a darle una serie de patadas y puñetazos que Vegeta comenzó a esquivar aun con sus ojos cerrados. El Saiyajin rio, ella sabia pelear eso sin duda, parecía mas fuerte que el enano calvo. Pero ese ridículo jueguito comenzó a aburrirle asi que cuando Milk estaba por estrellar el puño en el rostro del hombre su puño fue sujetado con fuerza y jalado hacia atrás donde su cuerpo impacto con la pared.

—¡Eres un maldito gro...!—Se callo al ver la cercanía de Vegeta, la situación era incomoda sin duda alguna, pero muy muy excitante.

—¿Un que…? –La reto. Agarro nuevamente el puño de la mujer y la elevo hasta ponerla de pie, coloco sus brazos a la cabeza de la mujer. Milk apretó los labios, eso estaba mal. Estaba muy mal, pero no quería detenerlo, a pesar de que aun no había pasado absolutamente nada.

—Grosero—Termino la palabra. Vegeta elevo la ceja, eso no salio como lo había planeado, bueno…quizás esa mujer no era tan débil después de todo.

—Tengo mas hambre—Susurro acercándose al rostro de Milk. La aludida se sonrojo violentamente, joder…tenia que intentar quitar esa lujuria de su cuerpo y aquella sensación tan extraña que le producia la cercanía de Vegeta, pero ella no era su cocinera y pensaba dejárselo en claro.

—Dile a tu esposa que te cocine, no soy tu cocinera—Murmuro con notoria ira. Vegeta ladeo el rostro.

—Ella no cocina ni para sus hijos—Dijo de manera pensativa. Milk rodo los ojos, ¿Por qué ha de cocinar? Podria progamar los bots, bueno…Nada como una comida cacera pero tampoco Vegeta podría despreciar aquel don del dinero que se le ha dado, es un hombre muy quejambroso.

—Entonces no sere su remplazo—Vegeta quedo firmemente sorprendido ante esas palabras, jamás le habían dicho algo como eso, bueno…¿Por qué actuaba de ese modo? ¿Por qué la tenia acorralada? Maldita sea…Ese maldito impulso por poseerla, como lo que sentía con Bulma cuando la veía, pero no era tan fuerte, sin embargo podía controlar sus instintos primitivos. Pero no con ella…Maldita sea estaba casado y esa pelinegra no era ni mas ni menos que la esposa de su rival.

Vegeta se separo instantáneamente ante su ultimo pensamiento.

—¿Remplazo?—Mascullo.

—Espero que le haya gustado la comida, adiós Vegeta—Dijo Milk encaminándose a la puerta, la abrió de golpe y lo miro directo a los ojos, sabia que eso estaba mal, jamás había tenido que llegar al limite de echar a las personas de su casa pero es que Vegeta tenia otro planes y ella no se podía permitir ser una segunda Bulma, aparte estaba muy vieja para eso. Tenia hijos y familia, aunque le dolio que Goku se haya marchado, no quita el hecho de que aun lo ame profundamente, después de todo fue su primer amor.

Vegeta se encamino hacia la fuerta en un parpadeo y alzo su vuelo perdiéndose de vista. Milk suspiro profundamente y cerro la puerta. Se recargo en ella unos segundos. ¿Qué demonios había sido todo eso? No, no podía permitirse tener esos sentimientos por otro hombre…Bueno, quizás si por otro hombre ¡Pero no de Vegeta por Dios! ¡Era el esposo de su mejor amiga!

Subio rápidamente las escaleras. Habia sido un día largo y tenia que dormir, además el día de mañana será un largo día. Tomo las prendas de su corta piyama y comenzó a desvestirse. Se admiro unos segundos en el espejo y negó con la cabeza, "Ni siquiera soy bonita, nunca lo fui a pesar de que quise lucir siempre como una bella esposa" Observo por la ventana sintiendo el frio de la brisa y volvió la vista a su espejo.

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Maldita terrícola, la había echado de su casa. Jamás se había sentido tan humillado, nisiquiera freezer lo expulsaba de su oficina de ese modo. Pero tal vez tenia sus razones, se había comportado de un modo muy extraño, ¿Cómo llegaron a todo eso? Era ridículo, tenia una hermosa esposa al cual admirar todas las noches asi que era completamente absurdo tener ese primitivo deseo de poseer una mujer. Sonrio sintiendo nostalgia.

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—Principe Vegeta, usted ya esta en edad de reproducción—Murmuro Napa. E l adolescente lo observo con curiosidad.

—¿Qué quieres decir?—

—Comenzara a sentir el deseo de poseer una hembra en especifico. Puede relacionarse con una, pero seria inevitable que le guste otra mujer, asi sea menos atractiva. Pero puede que esa este destinada a ser su pareja. Es por eso que nuestra raza pasaba por varias etapas hasta encontrar la indicada. Su padre el rey Vegeta nunca la encontró. Pero esa tradición fue respetada y en el planeta Vegeta los hombres solo buscaban reproducirse.

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No, eso era firmemente ridículo. Como dijo Napa aquella vez su raza solo buscaba el poder reproducirse. Aun asi el solo sinto la necesidad de estar con Bulma y si hubiera sentido un deseo por otra mujer, seguramente se lo hubiera comentado a su actual esposa .

Pero tampoco dejaría que esa terrícola lo tratara de aquel modo tan ofensivo. Se dio la vuelta dispuesto a encararla pasados unos segundos se encontraba al frente de la casa, decidio entrar por la ventana para darle un buen susto, sin embargo. Cuando se asomo se quedo completamente palido.

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Kawaii

Rivews *-*