Notas: Narrado por mi.
Titulo: Daga En El Orgullo
Autora: AngelCaido-PauLumbort
Disclaimer: Estos personajes no son mios, son del gran Akira Toriyama
FanDom: Dragón ball Z/Gt
Summary: No podía ser posible, el amor ya no estaba en su vida desde la partida de Goku, ya no tenia edad para sentir mariposas como una adolescente, ni siquiera se veía tan atractiva como antes…Y el, ya estaba casado y no con cualquier mujer, si no con su amiga mas cercana. No lo entendia, ninguno de los dos lo entendia, ¿Cómo demonios había pasado todo esto?.
Nota 2: En realidad, amo las parejas actuales (Vegeta y Bulma- Goku y Milk) Pero simplemente quería escribir algo como esto, asi que…si solo les gustan las parejas cannon, esto no es para ustedes. Por otro lado, si les gusta imaginarse una historia imposible, esto es para ustedes *-*
Capitulo trece
Su cuerpo entero temblo tras decir aquello ¿Cómo pudo hacerlo? Su impulsividad había salido a flote, la presión no le permitio pensar con claridad y había dicho eso simplemente, no lo había pensado. No lo medito. Se había metido en un gran problema y sabia que Vegeta enfurecería cuando le contara que había metido la pata, pero ya no había vuelta atrás, lo único que podía hacer era esperar la reacción de su tan "querida amiga".
—Asi es—Dijo con voz clara y firme, aunque dentro de ella se este haciendo completamente añicos.
—¿Vegeta vive contigo?—Pregunto Bulma tratando de analizar esas palabras y es que no entendia nada de esa frase, absolutamente nada.
—Ya te he dicho que…—Se callo al sentir como los brazos femeninos la rodeaban con tal fuerza y cariño que se sorprendio de tal acto. Se confundio mas de lo que estaba y la verdad, esperaba una firme cachetada o un manojo de insultos.
—¡Gracias, gracias!—Repetia incesante la mujer de cabello azulado, estaba feliz. Alegre, no podía manifestar tal agrado y es que Bulma había confundido completamente las cosas.
—Bulma, lo que quiero decir es que…—
—Le estas dando posada para que no sufra en la soledad, para que no se enrolle en las manos de una arpía—Dijo frunciendo el ceño, entonces Milk se dio cuenta de que Bulma confundia las cosas de manera exagerada, creía que ella le había dado posada a Vegeta como un invitado, claro, lo ultimo que se imaginaria es que están durmiendo en la misma cama y esta ha sido testigo de tantas cosas, a excepción de lo que realmente una pareja debe hacer.
—Tienes razón—Mintio—Estoy dándole posada porque el me lo pidió—Se sentía una verdadera porquería, mintiendo de ese modo, destruyendo un hogar. Sus ojos se aguaron y aunque intento retener dichas lagrimas, estas resbalaron por sus mejillas, causando la confusión en Bulma.
—¿Te encuentras bien? ¿Te duele algo?—Pregunto con una mirada llena de ternura. Milk no lo soportaba mas, no encontraba respuesta a todos estos problemas que se volvían un laberinto en su vida, su alborotado modo de sentir se hundia en desesperación, no sabia que hacer y no podía dejar que las cosas fluyan porque si asi fuese Vegeta se hubiese aprovechado de eso.
—No, estoy bien. La verdadera pregunta es ¿Lo estas tu?—Pregunto con el mismo tono que ella y era verdad, de repente la vio bastante palida y sus ojos con la mirada fija en algo que no existía, un espacio vacio. La vio muy mal de repente.
—Si…yo…estoy…—Desmayo.
—¡Bulma!—Exclamo sosteniendo su cuerpo antes de que el mismo impacte contra el frio suelo, entro en pánico. No supo como reaccionar asi que dio la orden al bot para que la ayudase con el delicado cuerpo de la mujer.
—¿Qué paso aca?—Pregunto una fría voz masculina que conocía muy bien, Milk giro lentamente mientras sus mejillas acariciaban un suave rubor. Vegeta elevo la ceja curioso al ver como el debilucho bot intentaba levantar el cuerpo de la mujer que alguna vez amo.
—Ss-se de-des-mayo—Balbuceo tratando de dar explicación. Vegeta la miro con sarcasmo y diversión a la vez, aunque algo de lo cual la pelinegra fue testigo es de la preocupación de dicho hombre, pues el mismo con el solo toque de sus dedos hizo que el bot explotara en varios pedazos. Observo con desasosiego como levanto a Bulma y la llevaba a un cuarto especifico, lo siguió sin saber muy bien que hacer. Pronto se dio cuenta de que llegaban al cuarto matrimonial, la tensión se sentía en el aire justo cuando el hombre deposito a Bulma con suma delicadeza en la cama.
Vegeta simplemente había entrado, pues estaba deambulando por el aérea, tenia un mal presentimiento y cuando escucho la voz de Milk gritar observo casi con horror como Bulma se desmayaba ¿Estara enferma? No, no lo sabia. Ella siempre fue una mujer muy sana, claro, era adicta a los cigarrillos y eso afectaba a sus hijos. Al ver la escena observo el pánico en Milk, asi que simplemente tomo a la inconsciente mujer y la deposito. Se extraño con algo, no supo exactamente que cambio en su rostro, pero se veía extraño, un poco mas joven, quizás alguna crema mágica y cara de esas que tanto tenia empezaban a hacer efecto, pero la pregunta era…¿Por qué callo en la inconsiencia?
—¿Qué paso? Te he preguntado por segunda vez—Giro para ver a la pelinegra.
—Dije algo que no debía, pero no reacciono como era debido, simplemente la vi muy mal de repente y se desmayo—Confeso rezando muy en su interior que no preguntara que fue exactamente lo que le dijo.
—¿Qué le dijiste?—Pregunto entrecerrando los ojos.
Oh mierda…
—Que estas viviendo conmigo—No mentiría, eso no. Vegeta deformo el rostro tras la confesión de Milk. ¿Enojo? Nah, lo que sentía era ganas de asesinar a alguien.
—¡¿Qué hiciste que, que dijo ella?!—Mascullo acercándose de manera peligrosa, Milk ni se inmuto, había convivido tanto con el que su amenazante manera de caminar se había vuelto algo habitual. Sin embargo, enfurecio también.
—¡Dijo que me agradecia!—
—¿De que idioteces hablas?—Pregunto confundido.
—¡Ella cree que te estoy dando posada y dándote consejos para que vuelvan!—Gruño. Vegeta suspiro, la verdad, penso que esto seria realmente malo, pero al darse cuenta de la reacción que tuvo…Un momento, Bulma jamás actuaria asi, siempre fue una especie de celopata…Nada de esto tenia sentido, o quizás, el estar follando tanto con Yamcha había obligado a la mente de la peli azul a la gran idiotez.
—Callate…no quiero oir mas, tan solo volvamos—No, no quería saber mas del tema, realmente dejarla venir fue un error. Ah…casi olvidaba el verdadero motivo por el que vino, para comprobar la salud de la novia de su hijo, esa mujer que es mayor que el en la mayoría de aspectos.
Se acerco a ella con los brazos extendidos con el fin de agarrarla. Milk retrocedio en gesto orgulloso.
—¡No ire contigo, me llevare una nave!—Gruño molesta. Vegeta suspiro pidiendo en lo mas profundo de su ser paciencia.
—No tengo tiempo para tus pataletas—Dijo indiferente y como la primera vez que la sostuvo, se acerco tomándola por la cintura y obligándola a salir por la fuerza por la ventana del cuarto matrimonial.
En medio de quejas y golpes por parte de Milk, Vegeta jamás dejo de divagar en su mente dando asi la rendición en la pelinegra. Milk penso que seria inútil estar en contra de el, aunque intento violarla una vez, el amor en ellos tenia tantos prejuicios que asustaba a cualquiera. Como una especie de novela esperando en vano ser escrita, asi se sentía, atrapada en una novela en la cual ella no podía escribir aunque…después de todo, nada esta escrito en el gran libro de la vida.
La noche no había caído, era tarde, si…el vuelo fue lento, pues Vegeta no se dio cuenta de la lentitud de su movimiento, al estar encerrado en tu mente las cosas pierden sentido. Finalmente y antes de darse cuenta estaban frente a la montaña paoz, mas específicamente en la puerta de la casa.
—¿Tienes algo que decirme o replicarme?—Lo enfrento, Vegeta la miro de arriba abajo y sacudió su cabeza, tratando de persuadir sus morbosos pensamientos y es que al verla con el ceño fruncido, sus brazos cruzados, en una pose tan característica de su raza, le daba una gran excitación.
—Si, eres una chismosa—Dijo con indiferencia. Milk hizo un chillido de exclamación.
—¡Eres un grosero!—Le grito.
—Necesito ir a entrenar—Dijo con frialdad antes de elevar nuevamente su vuelo, esta vez, a la velocidad de la luz.
Milk suspiro mientras tragaba saliva, tenia la garganta seca, de nuevo. Todas estas emociones la perturbaban de manera agobiante, todos los días a cada momento era un mar de emociones en su alma, no sabia que pensar o que hacer…Solo sabia que como todas esas veces, terminaría resignándose a las circunstancias, al cruel juego de la vida y la burla del destino…Aun se preguntaba ¿Cómo termino enamorándose de Vegeta, el rival del que fue su marido alguna vez? Siempre sufrio como mujer, Goku nunca le puso la debida atención, aunque le fue fiel hasta la muerte de este, siempre deseo que alguna vez la tocase mas, la besara con verdadera pasión y desenfreno. Siempre amo a Goku, desde pequeña lo hizo y a pesar de que Vegeta puso su vida patas arriba, los inolvidables momentos que paso con el padre de sus hijos jamás los olvidaría, pero eso si. Con Vegeta estaba creando nuevos recuerdos y aunque se consideraba demasiado vieja, no lo estaba.
Entro a la casa y decidio ocuparse con cualquier cosa para despejar su mente, ya estaba muy hundida y llorar para desahogar su perturbada alma, no sirviria de nada.
Un momento…¿A dónde dijo que iria Vegeta? ¿A entrenar? No, estaba casi segura de que el había ido a ver a Bulma y no lo culpaba, después de todo fueron marido y mujer, que el se preocupe por su salud no tiene nada que ver ¿O si? No, claro que no. Sin darse cuenta, los celos comenzaron a carcomerla por primera vez…se sintió patética.
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—Trunks—Dijo una angelical voz con cierta intensidad.
—¿Qué?—Respondio en atractivo muchacho frunciendo los labios.
—¡Trunks!—
—¡¿Qué?!—
—¡Trunks!—
—¡Habla de una vez enana, me estas hostigando!—Mascullo con cierto enojo.
—…Trunks!—Grito por ultima vez Pan, tratando de hacer enojar al muchacho y es que le causaba gracia ver los gestos de este.
—No te enojes con mi sobrina—Dijo Goten—Que sea irritante no es algo nuevo—Dijo juguetando con una especie de tableta que encontró en el interior de la nave. Una tabla se dirigio a gran velocidad a su cabeza y para desgracia de este, choco con su frente causando un gran chichon, el joven solo atino a dar un quejido de dolor.
—¡¿De que lado estas?!—Exclamo.
—T-t-tu…¡Ahg!—Balbuceo sosteniendo la parte afectada, Trunks rio suavemente al ver la reacción tan infantil de su amigo, bueno, ni tanto. La chica era bastante fuerte, después de todo la sangre Saiyajin corre por sus venas.
—Me pregunto si mi madre ya habrá obtenido la juventud—Murmuro risueña Bra, sin embargo fue escuchada por sus acompañantes.
—Yo también—Hablo el joven de cabellos lilas, tenia la esperanza de llegar a tiempo, aunque estaban a dos días de la tierra. Bueno, la verdad, se imagino que cuando llegase encontraría una mujer de la edad de su hermanita haciéndose pasar por su madre, eso si, nadie le creería que esa mujer tan atractiva es la que lo dio a luz, había visto fotos de su madre cuando joven y era realmente bella, aun es bella.
—Trunks—Volvio a molestar Pan.
El aludido solo suspiro.
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Sintio un matutino dolor de cabeza. Lentamente abrió los ojos dejando que la luz penetrase en su mirar, se sintió extraña, como si no estuviese en su cuerpo. Una idea patética, si. Recordo que estaba hablando con Milk y se sintió terriblemente mareada, cayo en la inconsciencia y lo único que recuerda con exactitud es el sonoro grito de su amiga. Se sento en la cama y nuevamente se sintió mareada, su cuerpo se sentía extrañamente ligero, bajo la mirada a sus pechos y vio con horror contenido como estos habían encogido. Quiso gritar, pero recordó que eso seria inútil, se levanto dejando que el pánico la controlara cuando sintió algo rosar su espalda, llevo la mano a la misma sintiendo una larga melena, enredo un mechon entre sus dedos y los acerco a su rostro, su cabello se veía de maravilla, sin imperfecciones y rejuvenecido, entonces se fijo en algo mas, sus manos, blancas y perfectas como las de cualquier adolescente. La ropa le quedaba un poco holgada, sin pensarlo dos veces corrió al cuarto de baño y se observo en el enorme espejo de cuerpo completo.
Un enorme y sonoro grito salio de su garganta, oh, el inconveniente, su grito era chillon y tedioso.
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Ya era oscuro, la noche había cubierto la montaña con colores muertos, iluminando sutilmente una casa en dicha montaña. En ella, se hallaba Milk, sentada en la mesa de la cocina, jugando con sus dedos esperando el momento en que llegase Vegeta. Estaba indecisa entre creerle y no hacerlo, por un lado; podría estar entrenando duramente, pues sabia lo obsesionado que estaba con ser mas fuerte cada vez, pero por otro lado; pudo mentirle e ir a ver a Bulma, bueno, y si halla sido a si ¿Qué mas da?
No, fingir indiferencia no serviría de nada.
En medio de su confusión escucho unos sonidos provenientes del exterior, imagino por un segundo que se trataba de algún ladron y claro, con su espantosa fuerza lo mandaria al abismo. Agarro un palo con el cual solia defenderse y salio a la oscuridad, fruncio el ceño al ver una silueta acercarse. Sonrio y sin pensarlo dos veces se abalanzo sobre ella.
—¡Ha!—Le lanzo el palo, pero el individuo, lo agarro.
—¿Qué demonios haces mujer?—Pregunto con curiosidad y esa tan particular voz, Milk se ruborizo.
—Pense que eras un ladron—Susurro. Vegeta bufo.
—Eres torpe—Sonrio, Milk al ver esa sonrisa no pudo evitar sospechar.
—Asi que….¿Donde estabas?—Pregunto.
—Te he dicho que entrenando—Señalo algunas heridas que había ganado y el sudor que aun goteaba de su frente. Sin embargo, los celos de Milk no cesaron.
—Claro, la escusa perfecta—Murmuro con sarcasmo, intento alejarse pero el se lo impidió sosteniéndola de la muñeca.
—¿A que te refieres?—Pregunto con diversión, no podía creer que ella estuviera actuando asi, aunque claro, es bastante posesiva, pero jamás dejaría que una mujer le reclamara algo característico de su raza.
—A nada ¡Sueltame! Sabes como odio que me sujetes—Comenzo a forcejear, claro, el no la solto. Al contrario movio su agarre atrayéndola a ella.
—Tu no me das ordenes—Susurro cerca a sus labios, rozándolos, sin besarla. El lo hacia de aposta, esperaba que ella diese la iniciativa.
—¿Ah no? Este es mi terreno, aquí mando yo—Susurro del mismo modo, luchando con la tentación y es que no podía escapar de sus brazos, solo le quedaba la opción de esperar que sea el quien dice ese paso.
—Eso esta por verse—Susurro y pego su frente a la de ella donde sus ojos conectaron, ónix oscuro y siniestro contra un negro sensible y delicado, la combinación mas extraña, a el le gustaban los ojos de ella, eran hermosos. Era como perderse un momento en ella, hacer el amor de un modo distinto, no es que estuviese enamorado de ella, pero asi lo sentía. Y ella no se quedaba atrás, pero la tentación fue mas grande que ella y sabia las consecuencias de eso, sin embargo las cosas ya no importaban.
Sin darse cuenta el había descansado su cuerpo en el pasto, en la naturaleza, sobre ella. Dejo que el placer la recorriera completamente, su lengua jugaba con su boca, Vegeta tampoco estaba pensando lo que hacia, ya no importaba nada…tan solo la luna seria testigo de lo que pasaría en ese patio.
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Ya se…fue una etapa dura…
Siento mucho si tarde bastante, mi mas sincero sentir. Cuanto amo escribir y mas para ustedes, os recompensare muy bien…¡Gracias por leer!
Rivews *-*
