Notas: Narrado por mi.
Titulo: Daga En El Orgullo
Autora: AngelCaido-PauLumbort
Disclaimer: Estos personajes no son mios, son del gran Akira Toriyama
FanDom: Dragón ball Z/Gt
Summary: No podía ser posible, el amor ya no estaba en su vida desde la partida de Goku, ya no tenia edad para sentir mariposas como una adolescente, ni siquiera se veía tan atractiva como antes…Y el, ya estaba casado y no con cualquier mujer, si no con su amiga mas cercana. No lo entendia, ninguno de los dos lo entendia, ¿Cómo demonios había pasado todo esto?.
Nota 2: En realidad, amo las parejas actuales (Vegeta y Bulma- Goku y Milk) Pero simplemente quería escribir algo como esto, asi que…si solo les gustan las parejas cannon, esto no es para ustedes. Por otro lado, si les gusta imaginarse una historia imposible, esto es para ustedes *-*
Capitulo 16
Su corazón latia con tanta fuerza que creía que podía salir disparado. Aprovechando que Vegeta aun se encontraba anonado corrió con gran rapidez al baño donde sin pensarlo dos veces puso todos los seguros. Corrio al espejo para observarse mejor.
A los segundos se escucharon potentes golpes en la puerta.
—¡Mujer!—Exclamo completamente confundido. Ver a Milk asi solo provoco una gran confusión, la verdad es que el cambio era impresionante, tal vez demasiado. Sus piernas, su cara, su cabello, sus pechos, todo, absolutamente todo era completamente diferente.
—¡No, vete!—Exclamo. Se toco su rostro para comprobar el tacto de la piel que por cierto era mucho mas suave. Se sentía feliz, pero en el fondo estaba dolida porque sentía lo que había pasado a través de su vida se había perdido, las marcas en su piel que marcaban la llegada de sus hijos o el doloroso entrenamiento. Su corazón paro de latir cuando la puerta volo estrepitada estampándose contra la pared rompiendo la misma dejando un enorme hueco que daba la vista al campo "Estupido Vegeta" Gruño.
—¿Qué sucedió?—Vegeta localizo a la chica que lo miraba con cierto temor. Sus intensos ojos negros lo observaban, era bella, demasiado, tanto, que mas de estar sorprendido estaba excitado
—Y-Yo…—Tomo un hondo respiro para relajarse—Creo que lo hizo Goten—Admitio. Si, ahora que lo pensaba todo tenia sentido, era su cumpleaños y ellos viajaron a ese raro planeta, no había nadie mas que hiciera algo asi por ella. Vegeta aun estaba atónito, lo sabia por sus facciones contraídas por la sorpresa y sus ojos abiertos como platos. Su propio rostro se deformo en un intento por retener el llanto, sin saber muy bien que estaba haciendo, tambaleante se levanto y se acero a Vegeta casi corriendo mientras se aferraba al cuello del Saiya. Lo necesitaba, un consuelo, un apoyo, estaba asustada. Sintió como Vegeta se recomponía y la enredaba entre sus brazos.
—Tan…pequeña…—Susurro. Lo abrazo fuerte, de repente la realidad la golpeo, sin importarle nada puso las manos en el pecho de Vegeta y lo empujo con toda su fuerza que para su sorpresa se alejo un poco, algo que no había logrado antes, había recuperado su monstruosa fuerza.
—¡No! ¡Tu deberías estar con Bulma!—Exclamo poniendo sus brazos al frente, en manera defensiva. Vegeta se recompuso de nuevo tratando de ordenar las ideas en su cabeza, trato de buscar las palabras adecuadas, aun no hallaba idea de como Milk termino asi.
—Eres tan dramática, las cosas no fueron como dices—Dijo calmadamente aun sin salir de su confusion. Milk tenia su cabeza derretida, pero tenia que intentar algo.
—¡Entonces explícame!—Mascullo con el ceño fruncido. Vegeta gruño alto.
—¡Yo no tengo porque darle explicaciones a nadie, con mi palabra es mas que suficiente mujer!—Le replico enfadado. Es verdad, quería explicarle como era que terminaron las cosas, pero no podía, su orgullo no se lo permitía y aunque admitía que había hecho cosas por Milk jamas hubiera hecho por nadie, no podía rebajarse tanto como lo es el dar una explicación…
—¡Entonces déjame en paz! ¿Acaso no entiendes lo mucho que te odio?—Exclamo con aquella voz chillona. Era mentira, pero justo ahora quería estar sola. Vegeta no lo admitiría, pero no podía tomarla enserio viéndola tan joven. Se acerco a ella, Milk no retrocedio, sorprendido vio como las lagrimas amenazaban de nuevo . No tenia idea de como actuar, Bulma estaba irradiante de felicidad cuando la juventud vino a ella, pero Milk estaba anonada, en shock. Claro que ambas son completamente diferentes. De repente callo en cuenta de lo que le dijo y estando a tan solo unos centímetros la tomo del mentón y le elevo el rostro para que le mirara a los ojos, esos ojos negros tan profundos y distintos, aunque contenían lo mismo, la misma belleza, quizás…lo único que no había cambiado era eso, sus ojos.
—¿En realidad me odias?—Pregunto con una voz ronca y aquella sonrisa altanera. Milk apretó los labios en una línea recta, Vegeta aprovecho ese momento para detallarla mejor, su rostro tenia la edad de alrededor de 17 o 18 años, quizás menos.
—Por supuesto que…—Se callo, deseaba gritar un abrupto "SI" pero no podía mentir de ese modo, menos que su mente estaba tan distorsionada debido al incidente tan particular en el que estaba sufriendo.
—Eso crei—Vegeta sonrio ampliamente, alimentando su orgullo—Maldita sea mujer, que demonios sucedió contigo—Reitero aun en su confusión, refieriendose a su cuerpo. Milk estrecho los ojos, sentía que su cuerpo temblaba, quizás sean las hormonas que nuevamente dominaban su cuerpo o alguna extraña reacción, es decir, el ya tenia ese poder sobre ella, pero lo sentía mucho mas acentuado…Es verdad, ahora que era joven podía intentarlo de nuevo, llenar ese vacio en su vida que comenzó desde hace muchos años. Amaba al idiota orgulloso que tiene al frente como príncipe, pero a pesar de los prejuicios que la llenaban, quería que ese momento fuera de ellos, al menos olvidándose de lo difícil, de lo complicado, por tan solo un instante. Bajo la mirada, sintiéndose vulnerable.
—Tu…—
—Vaya, esto realmente es interesante—Susurro una voz femenina, casi burlona. Ambos giraron sorprendidos, 18 se encontraba observándolos a través del enorme hueco que había dejado Vegeta cuando lanzo la puerta. El hombre gruño.
—¿Qué haces aquí, patético intento de mujer?—Vegeta de inmediato se puso en posición de pelea, por supuesto, aun no superaba aquel momento cuando lo vencio. 18 sonrio elevando una ceja, cruzo los brazos mientras una leve risa escapaba de ella. Milk se sintió de alguna manera, aliviada de verla, tener alguien con quien contar en ese momento tan…significativo.
—Mi hija no es buena guardando secretos, estaba esperando este dia para llevarte de compras Milk—Sonrio. 18 aunque no lo demostró, estaba completamente sorprendida. El cambio de la peli negra era excepcional, era bastante bella y realmente quería vestirla de modo que reluciera su belleza.
—¿Compras…?—Balbuceo Milk.
Vegeta observo la escena de manera meticulosa, la peli negra no se había alterado debido a que alguien los había visto juntos como había hecho en ocasiones anteriores. Quizá 18 ya sabía lo que pasaba ¡Por supuesto! La había encontrado en KameHouse después de todo, asi que tenia la libertad de actuar como quisiera frente a ella.
—No creo que desees andar con esas ropas holgadas ¿Verdad? Adelante, será un regalo de cumpleaños—Dijo con una clara emoción, algo muy poco común en ella. Milk sonrio, era verdad que 18 era una mujer introvertida, pero cuando se trataba de moda, cambiaba totalmente.
—Pareces realmente emocionada—Murmuro manteniendo su sonrisa. 18 Se ruborizo y su rostro volvió a ser indiferente.
—Vamos justo ahora, la nave esta afuera—18 le tendio la mano para ayudarla a bajar, Milk, consiente de que Vegeta estaba detrás de ella, trato de avanzar a donde estaba 18 pero fue detenida por una mano en su muñeca. Giro observando al hombre que claramente, estaba molesto.
—No iras—Gruño—No puedes subir en una nave—Milk fruncio el ceño.
—Lo que paso aquella vez solo fue un accidente, no puedo huir de las naves para siempre—Replico con aquella voz juvenil y femenina a la cual no terminaba de adaptarse. Vegeta gruño en desacuerdo, acercándosele aun mas, conocía el efecto que causaba y las piernas de Milk no dudaron en temblar, su nuevo cuerpo se ajustaba y la sensación de estar enamorada como una adolescente era ridículamente nueva.
—No me retes—Susurro con aquella voz tenebrosa. Milk se intimido levemente.
—Pero…—
—Si es tan importante ese detalle no usaremos la nave—Interrumpio 18 con una sonrisa. La rubia no tenia la mas minima idea de que pensar frente a la situación que tenia al frente, pero realmente estaba emocionada y feliz por Milk. La pelinegra la miro con agradecimiento.
—¿Lo ves? No pasara nada ma…—Nuevamente fue interrumpida, pero no por una voz, sino porque Vegeta en un descuido se acerco en donde solo vio un poco de luz y se posiciono de sus labios, en un suave beso, uno de los primeros besos tiernos que el osaba darle, ante la atenta mirada.
Vegeta solo lo hizo porque sintió la necesidad, ya no resistia la tentación. Era bastante bella como para no hacerlo y realmente le valia mierda que 18 estuviera ahí mirándolos. Que por cierto, la rubia al ver la escena esquivo la mirada mientras sus mejillas se coloreaban de rojo. El saiya se separo dejando a una muy aturdida Milk.
—La nave de Trunks llegara en la tarde—Dicho esto, salio volando sin destino alguno. Milk tenia el rostro completamente rojo, la confusión brillaba en su mirada. 18 la miro con picardía mientras una sonrisa sorprendida se asomaba en su rostro.
—Jamas pensé que veria esto—Murmuro 18. Milk la miro con preocupación.
—Ni yo—Susurro con una sonrisa, quizás Vegeta tenia razón, después de todo, la palabra del príncipe siempre es cierta.
—¡Mejor vámonos!—18 la tomo con fuerza y salieron disparadas volando.
El trayecto fue muy animado, 18 no dejaba de observarla e una manera extraña, pero la entendia, de hecho no podía dejar de observarse a si misma, estaba feliz. Demasiado. Finalmente llegaron a un centro comercial gigante donde la rubia no paro de gastar dinero comprando ropa para ella y si misma, envidiaba a la androide, después de todo, siendo un androide no envejecería, aunque solo le intercambiaron unas partes de su cuerpo no podía envejecer. Tambien fueron a la estatica donde le arreglaron el cabello. Dijo que tenia que aprovechar aquella belleza que el deseo le había devuelto. Se sentía muy ansiosa, un fuego de adrenalina recorria completamente su cuerpo y aquella llama tan furiosa dentro de ella solo la podía acoplar una persona; Vegeta. Estaba enamorada, lo sabia desde hace mucho tiempo, pero su cuerpo era mucho mas sensible a aquellas sensaciones. Cosa realmente extraña.
Y asi, los minutos se convirtieron en horas, y el atardecer pintaba en el cielo. La emoción recorrio a Milk al pensar que después de cierto tiempo finalmente veria a su hijo y a su nieta, seguramente estarían animados de verla.
Mas rápido de lo que pensaban llegaron a la corporación capsula donde se sorprendio de ver a sus amigos de infancia, todos esperando la llegada de Trunks y Goten. Estando aun al frente de la casa podía ver las siluetas de las personas.
—Me siento nerviosa…no se que diran los demás—Hablo Milk con aquella suave voz. 18 se permitio observarla nuevamente. Vestia un vestido blanco con flores rosas alrededor con un cinturón dorado, era corto, hasta el muslo y traía un sutil escote. Sus zapatos eran finos, con muy poco tacón, su cabello caia como cascada azabache sobre su espalda y su rostro estaba dulcemente maquillado. Simplemente se veía excepcional.
—Espero que la fiesta de regreso este interesante, últimamente hacen muchas fiestas en esta casa—Murmuro 18, la rubia se acerco y toco la puerta, a los pocos segundos su esposo Krillin abrió la puerta, la miro a ella con una dulce mirada enamorada para después pasar sobre la pelinegra y fruncir el ceño.
—Me alegro que llegaras pronto ¿Dónde esta Milk?— Pregunto el enano con la ceja elevada, mirando de reojo a la pelinegra que tenia la boca entre abierta al no ser reconocida por alguien que la conocio desde siempre. 18 rio levemente para luego adentrarse a la casa, Milk la siguiópero se detuvo en un punto observando a sus amigos.
—"Genial"—Penso con pesadez. No se acerco a ellos directamente, pero las miradas de todos estaban sobre ella, lo sabia, solo bastaba con levantar la mirada y observar al maestro Rochi babear. Decidio caminar en círculos con la mirada gacha, hasta que sin darse cuenta choco con alguien.—Disculpe, yo solo…¡Videl!—Exclamo con una sonrisa encantadora. El rostro de Videl se deformo levemente debido a la confusión.
—¿Nos conocemos?—Pregunto entrecerrando los ojos, suspicaz. Milk rio suavemente, esta bien, tenia que admitir que era realmente extraña la situación.
—¿La encontraste?—Interrumpio una tercera voz. Videl negó a su esposo, Gohan entrecerró los ojos, aun sin percatarse de la presencia de la joven que lo miraba expectante.
—No, mi suegra no esta aca—Hablo tranquilamente la joven de ojos claros.
—Su KI esta aquí, ella tiene que…—De repente, los ojos del Saiya y los de Milk se encontraron, Gohan abrió los ojos enormemente, como platos.
—¿No le daras un abrazo a quien te trajo al mundo?—Se mofo la "joven".
—¡No lo creo! Goten dijo que pediría el deseo, pero no le crei ¿Realmente eres tu mama?—Se exalto observándola detenidamente, sorprendido, completamente idiotizado por el cambio de su madre. Las personas alrededor observaron la escena, todos anonadados por la situacion, Krillin escupio un poco de su copa, mientras a Yamcha se le resbalo de las manos y asi diferentes reacciones sorpresivas.
—¿Dudas de tu madre? ¿Acaso tu educación no sirvió para nada?—Regaño Milk con suavidad.
—"Definitivamente, es ella"—Penso Videl sin dejar de verla—Sabia que cuando joven era bonita, pero este cambio es realmente ridículo—Sonrio.
—¡Escuchen, no dejen latas de cerveza por doquier, una flor como yo de debería tener que recoger esta porqueria!—Se escucho un chillon e irritante grito. Todos miraron y el corazón de la peli negra latio rápido al ver como una joven de cabellos azules, vestido rojo corto y una bata de labotarorio se acercaba furiosamente a donde estaban todos reunidos. Entonces, la mirada de Bulma se poso sobre Milk, confusa y sorprendida. Sin titubear se acerco estando a tan solo centímetros de ella, acechándola.
—Hola—Saludo nerviosamente, Bulma era bella, demasiado, tanto que le daba una inseguridad y le rompia el corazón hacerle a su amiga lo que le hacia en ese momento con Vegeta, pero no tenia la culpa de eso ahora que lo pensaba bien ¿Verdad? Aun asi, la mirada de Bulma al percatarse de quien tenia al frente abrió los ojos como platos.
—Milk…tu también rejuveneciste—Hablo de manera efímera. Noto el terror en su voz, algo asi como una inseguridad.
—Asi es, creo que fue por Goten—Sonrio completamente ruborizada mientras sentía como era rodeada por sus amigos.
—Vaya…princesa de las montañas, no me esperaba esto—Escucho que dijo Yamcha con una sonrisa cautivante. Milk se ruborizo aun mas si es que eso era posible. Rapidamente se lleno de cumplidos por parte de sus amigos, algo que la hizo sentir feliz y completamente timida. De repente ese mundo de rosa se había vuelto oscuro cuando se topo con la mirada de Bulma, ella estaba feliz por ella, lo sabia, pero la miraba de manera superior casi de manera a competencia. Milk, sintiéndose por primera vez a la altura de Bulma decidio mirarla de el mismo modo.
—Te ves muy hermosa—Alago Bulma con una sonrisa fría. El corazón de Milk latio fuerte.
—Tu también—Sonrio con sinceridad, el ambiente cambio por completo. Se quedaron mirando un instante y aunque Milk no estaba acostumbrada a esas cosas, intento seguirle el ritmo hasta que un sonido en el cielo llamo la atención. Efectivamente, la nave había llegado y había estacionado perfectamente al frente de todos. Al rato una escalera bajo de la puerta siendo una impulsiva Pan quien había salido primero, seguido de Trunks y Goten para después bajar Bra.
—¡Pan!—Exclamo Videl para luego correr a abrazar a su hija. Milk y Bulma repitieron la acción con sus respectivos hijos.
—¿Mama? ¡Que bueno!—Dijo Goten orgulloso de haber pedido aquel deseo, observo a su madre con asombro. Estaba realmente feliz de ver a su madre tan feliz, aunque su madre ya era bonita antes, usando aquella ropa solo la hacia aun mas linda.
—Gracias, eres el mejor hijo que una madre pueda tener—Susurro solo para que los dos escucharan, el joven Son la miro sorprendido para luego sonreir. Bajaron a reunirse con todos y les fue inevitable observar que Bra y Bulma eran idénticas, solo las diferenciaba el corte de cabello, y porque Bulma se veía alrededor de un año mayor, era aterrador su parecido.
—No tienes que agradecer madre—Murmuro.
Trunks miro al cielo en un punto fijo e hizo un gesto con la mano mientras una sonrisa se asomaba. Milk siguió la vista para ver que Vegeta estaba sentado en un árbol haciendo el mismo gesto, con el ceño fruncido. Se ruborizo aun mas, miro a Bulma para ver con sorpresa que lo ignoraba, algo que de algún modo no le sorprendio.
—Trunks…—Susurro una enferma voz al fondo. Al voltear se fijaron que era Mai junto con Pilaf y Shu que estaban en silencio, todos tenían un semblante bastante oscuro solo para denotar que estaban realmente enfermos. Milk abrió los ojos de par en par al recordar lo que ella le había comentado sobre el enemigo.
Trunks camino hasta a ella, con el ceño fruncio, se notaba muy preocupado.
—Joder ¿Qué les paso? ¿Mai, te encuentras bien?—Se acerco a ella tomándola de la mejilla para comprobar su temperatura.
—Solo es un resfriado—Mintio, su mirada oscura choco con la de Milk en advertencia. La aludida comprendio que no debía decir ni una palabra respecto al enemigo, pues ambas conocían el hambre de batalla que tenían los guerreros.
—Ten, una semilla del ermitaño—Se la dio e imito la acción con Pilaf y Shu. Inmediatamente, después de ingerirlo, Mai recupero su salud igual que sus dos amigos, aun asi ella sabia y tenia muy en cuenta que un par de semillas no servirían de nada en lo que estaba por venir. Trunks le sonrio con tranquilidad y asi una amena charla del viaje comenzó.
Milk esta sumida, aun sentía la mirada de todos sobre ella y de vez en cuando otro comentario que ella trataba de esquivar. Tambien sabia que Vegeta se había marchado de ese árbol después de hacerle esa extraña señal a Trunks.
Rapidamente los minutos se convirtieron en horas y noto que el anochecer pintaba en el cielo. Alguien en algún momento nombro su cumpleaños y aquella vana bienvenida se convirtió en una celebración, logro escapar un momento para contemplar la luna, la luna llena. Un sonido llamo su atención, giro para comprobar y abrió los ojos de par en par al ver quien estaba asechandola. Era Chise.
—¿Chise?—Pregunto con el ceño fruncido. El sujeto salio de las penumbras y Milk admiro el ojo morado que traía, recordó cuando Vegeta lo estampo contra aquella palmera y un coco había caído en su cabeza, probablemente en su ojo.
—Krillin me comento sobre las esferas del dragon, pero no le crei, almenos hasta hoy. Realmente eres muy bonita—Comento caminando hasta situarse a su lado. Milk entrecerró los ojos con sospecha.
—"¿Qué se trae este tipo ahora?"—Penso con frialdad—Gracias—Comento con monotonía.
—Lamento mucho lo que paso, realmente no fue mi intención, me disculpe con Gohan personalmente—Dijo con orgullo.
—¿Hiciste eso?—Pregunto sorprendida, el asintió—Entonces, no hay nada que perdonar—Sonrio con amistad. El tipo imito la sonrisa y rebusco entre sus cosas hasta que saco un pequeño paquete y se lo tendio.
—Es para ti—Sonrio. Milk acepto el paquete dando un sutil "gracias" y lo abrió, dentro de el se hallaba un hermoso collar de plata teniendo como dije un corazón con la letra "M" escrita en el centro, su boca se abrió de la sorpresa.
—Es realmente hermoso, no tienes que dármelo, yo…—
—Por favor, recíbelo, es con mucho gusto—Sonrio, sin darle tiempo de hablar se dio la vuelta—Tengo que irme, adiós—Dicho esto salio volando sin antes darle una mirada que la inquieto.
—"De nuevo esa mirada"—Aquella mirada mantenía una maldad oculta, sabia que Chise era bueno, se lo demostró con la actitud madura que había tomado de repente, pero aun asi le sorprendia todo eso.
Dejando todo eso de lado, se sentía exhausta, había sido un dia con demasiadas emociones y acciones. Solo quería ir a casa y pensar sobre toda la situación. Sin pensarlo dos veces rebusco entre sus cosas sacando una capsula que mantenía su nave, la dejo caer y el nuevo modelo apareció. Se adentro en la misma haciendo los movimientos necesarios para que despegara, sin titubear la nave obedecio. Se sentía un poco mal por abandonar la fiesta, pero no tenia opción.
Recordo que Vegeta le había prohibido andar en naves, se sentía como una niña haciendo una travesura, una muy peligrosa travesura, sabia que se enfadaría bastante, a todo esto ¿Vegeta estaría en su casa? ¿Lo había perdonado por lo que había pasado? Si, lo había perdonado. Descubrio que el amor que tenia por el era mucho mas grande que aquellos sentimientos negativos, y quizás…tenia razón, todo había sido un malentendido, de no ser asi Bulma no hubiera evitado su mirada, quizá Vegeta le había dejado claro que no quería nada con ella o tal vez no, quizás había pasado algo en ese momento de lo cual jamas se enteraría, probablemente, se rio de todo lo que pasaba por su cabeza, aquella madurez y cordura que le había regalado el tiempo había desaparecido. Con esos pensamientos llego mucho mas rápido a la montaña paoz.
Descargo la nave colocándola en su respectiva capsula, levanto la vista para ver el enorme hueco que daba entrada, sin pensar entro a la casa, un escalofrio la recorrio por completo y esa sensación solo existía cuando una persona esta cerca; Vegeta.
—Creo que fui bastante claro con lo de la nave—Hablo una profunda voz a sus espaldas. Milk se tenso y giro para toparse con aquellos pozos negros que parecían desnudarle el alma.
—Y-Ya te dije que no puedo huir para siempre—Replico con voz temblorosa. Vegeta elevo una ceja. Milk se preocupo aun mas al ver que no estaba tan furioso como pensó que estaria.
—Prestame la capsula—Pidio con tranquilidad. Milk parpadeo confundida y sin titubear se la tendio, Vegeta sonrio mientras encerraba la pequeña cosa en su puño y lo apretaba, efectivamente, la capsula se había hecho añicos con su nave mientras una tétrica sonrisa adornaba su rostro. Milk abrió los ojos de par en par.
—¡Mi nave, Vegeta eres un…!—Se callo al sentir como era apresada entre una pared y el. El rubor cubrió su rostro al recordar el beso de la mañana, trato de empujarlo pero el sostuvo sus muñecas sosteniéndolas sobre su cabeza con una mano. Bajo la otra para levantar el rostro e inspeccionarla mejor.
—¿Sientes algún placer al sacarme de quicio?—Inquirio elevando una ceja.
—N-No—Tartamudeo completamente ruborizada, el se apego mas ella, sus respiraciones se mezclaban, Vegeta sonrio al ver las reacciones de ella, no había cambiado nada.
—Aun no acaba tu cumpleaños ¿Quieres hacer algo en especial?—Pregunto alejándose un poco. Milk bajo la mirada para después sonreir con emoción.
—¡Quiero ir a la playa!—Exclamo, Vegeta al escucharla la libero por la impresión, casi era media noche.
—¿Ahora?—
—Ahora—Exclamo Milk liberándose para subir a preparar todo—Dame unos minutos, será rápido—Corrio perdiéndose de su vista. Vegeta suspiro fustrado para luego dejar escapar una sonrisa.
.
.
.
.
—Dende, de esto no pueden saber ninguno de los guerreros—Dijo Kaiosama acomodándose sus lentes de manera inquisitoria, estaba muy serio.
—¡¿Por qué no?! ¡La tierra esta en peligro!—Exclamo furioso el joven verda.
—Si se enteran irían a atacarlo, la única persona que puede con el, es Goku—Hablo pacíficamente, haciendo lo posible por calmarlo.
—¿Asi de poderoso es?—Pregunto en voz baja. Kaiosama elevo una antena.
—Es una cuenta pendiente, el enemigo no se ira sin pelear con Goku y hara lo posible por lograrlo—
—¡Es por eso que tenemos que acabarlo!—Se volvió a enojar Dende señalando al sujeto con culpa.
—No podemos hacer eso, no sabemos ni quien es—Volvio a decir Kaiosama con paciencia.
—¡Puede atacarnos y ya lo esta haciendo robando la energía!—Exclamo Dende.
—Tienes que tener mucha paciencia, ya te dije que si damos aviso iran a buscarlo sin pensar y solo causaríamos un pánico innecesario—Murmuro.
—Aun asi, ya saben de su existencia. Mai del equipo Pilaf lo sabe—Inquirio.
—No es problema, ella guardara silencio—Afirmo con tranquilidad. Dende tomo hondos suspiros, el era el dios de la tierra, joder, tenia que pensar muy bien las cosas.
—Si dices que Goku es el único que puede derrotarlo ¿Cómo pasara eso, si el murió?—Pregunto con suavidad, mucho mas calmado. Kaiosama sonrio abieramente.
—Goku no esta muerto, el volverá—Anuncio sonriente.
—¿El señor Goku volverá?—Se sorprendio.
—Asi es—
.
.
.
.
—¡Esto es hermoso!—Exclamo Milk dando vueltas alrededor, vestia una bata ocultando la corta ropa que traía, corria sintiendo la fría arena bajo sus pies, viendo las olas acariciar las rocas. Vegeta observaba con atención, elevo la mirada para fijarse en la luna llena, una particular luna llena, parecía redondeada de un interesante color rojo. Abrio los ojos de par en par.
—Si—Dijo secamente, el paisaje era hermoso. Milk saco una frazada de picnic y la tendio en la arena, Vegeta se sento admirando con ella el anochecer. La pelinegra tomo asiento a su lado con una mirada soñadora, nunca había tenido la oportunidad de ver algo tan hermoso.
—Gracias—Le miro y sonrio bajando inconscientemente su mano, acariciando el anillo que se posaba a la perfeccion en su dedo. Un gesto que no paso desapercibido por Vegeta.
—¿Por qué me pediste traerte aquí?—Pregunto mirándola fijamente, hablando con una voz tan tranquila que Milk jamas creyo haberlo escuchado asi. La pelinegra miro el mar, tan oscuro , misterioso y brillante, al igual que la mirada que esperaba expectante su respuesta.
—Siempre quise estar aquí…con alguien especial—Confeso. Vegeta se sorprendio al oírla, sonrio y volvió a mirar la luna, gimio de manera baja agarrando su cadera, alertando a Milk—¿Estas bien?—Pregunto acercándose rápidamente.
—Es…la luna—Gimio, Milk fruncio el ceño—Es…la luna roja, se presenta una vez cada 100 años en el planeta Vegeta, esto hace que las colas de los Saiyajines adultos crezcan de nuevo..mierda…no sabia que en la tierra pasaba lo mismo…mierda—Vegeta gruño fuerte y bajo la cabeza, aguantando el creciente dolor en su columna. Milk se alerto sin saber muy bien que hacer cuando un CRACK llamo su atención. Observo con atención de donde provenia el sonido cuando una cola, esponjosa y castaña hizo aparición.
—Eh…¡Vegeta!—Exclamo sin ocultar su impresión. Vegeta suspiro al sentir como el dolor desaparecía para abrir paso a un nuevo problema. Efectivamente, la cola, el no podía mirar la luna.
—Maldita sea—Murmuro Vegeta—Oye que…—Se callo al ver como Milk observaba su nuevo miembro, estaba fascinada, sorprendida. Tenia que concentrarse en no mirar la luna o seria un problema, de todos modos, solo era una molestia, llegaría a casa y la cortaría.
Milk, aun sumida en su interés acerco las manos tocando la cola sintiéndola muy suave al tacto. Vegeta se tenso, olvido decirle que era la parte mas sensible de un Saiya. Mordio sus labios tratando de retener el creciente placer al sentir como ella acariciaba mas y mas aquella zona. Algo que Milk noto.
—¿Te gusta?—Pregunto. Vegeta abrió los ojos al oírla. Ella por primera vez sentía que tenia el control, claro que estaba consciente del placer que le estaba dando al pelinegro, después de todo tuvo dos hijos con cola. Aun asi, tener ese poder sobre el hacia que la adrenalina de su cuerpo se centrara en un solo punto, estaba jugando con fuego al excitarlo, pero la idea de quemarse no se veía tan mala.
Milk presionaba suavemente, haciendo un sutil masaje. Le gustaba ver las expresiones de Vegeta, el estaba inmovilizado por asi decirlo. Vegeta gemia suavemente, era un sonido que le agradaba demasiado mas al ver que el apretaba la arena cuando su frente se torno perlada.
Vegeta estaba loco, idiotizado. Sabia que si ella seguía haciendo eso, podría correrse, solo con el movimiento de su mano sobre su cola. Pero no se dejaría manipular asi por ella, no, eso no estaba del todo bien, pero tenia que liberarse aunque jamas había tenido un placer de ese nivel, si…le devolvería el favor.
Antes de que ella pudiera protestar con toda la fuerza de su voluntado se giro tomando nuevamente sus muñecas y poniéndolas sobre su cabeza para luego posicionarse encima de ella. Milk protesto al sentir que Vegeta le abrió la bata a las malas revelando el traje de baño que estaba tratando de ocultar.
—Ahora, te devolveré el favor—Dijo presionando su erección contra ella. En un instante, recargo su frente con la de ella, observandola profundamente a los ojos, nada...nada podria quitarle la sensacion de tranquiliadad que sentia al conectar sus ojos, era como una galaxia, como un modo diferente de hacer el amor. Aunque pensaba devolverle el favor ¿Que podria hacer para castigarla como ella lo hizo con el?
.
.
.
.
¡¿Qué tal?!
Estuve esperando para subirla, quería perfeccionarla y ver que el capitulo en si, estuviera bien para que pudieses disfrutar de el.
Gracias por tomarse el tiempo para leerlo, realmente me causa mucha alegría. Lamento si esta vez lo hice algo largo...
Estaba pensando…¿Creen que ya es momento del lemmon? No lo se, eso es algo que ustedes deciden 3
Nuevamente, gracias por los rivews anteriores, me dan mucho animo!
¡Rivews! *-*
