Cinco está tratando de tomarse en serio todo pero le parece imposible, un universo donde Grandfather haya ganado y gobierne es absurdo, sin embargo Kuki intenta explicarle pacientemente el horror de su mundo – Fue a finales de los sesentas… creo, no estoy segura, no he encontrado suficientes datos de antes y los pocos archivos que vi aquí no son muy específicos, además no puedo confiar en lo que enseñan en los centros de formación ¿entiendes? según sé mis padres no vivían aquí entonces, verás yo soy japonesa, bueno, no exactamente, mis padres son de Japón, después de la victoria de Grandfather en Tokio cientos de niños fueron traídos y criados en América, como futuros miembros de su comité internacional – la joven intenta ser concisa o algo así, ella no lo sabe pero le parece difícil de creer

Como rehenes – agrega Wally disgustado, Cinco lo mira esperando algo más y la mayor también pero al verse observado él se voltea

Bueno sí, aunque la mayoría de sus soldados también eran niños, los espías, los técnicos y trabajadores de sus fábricas son todos niños – continúa Sanban, la repulsión que siente al pensarlo resuena fuertemente en su voz

Espera ¿Las fábricas? ¿Las de tapioca? ¿Gano con eso? – se sorprende Abigail, por más que lo piensa no puede creerlo, puede oír el desconsuelo de ambos y aun así…

¿Qué? No, tenían cientos de armas, aviones y bombas, podían amarlas con lo que fuera como si tuvieran otra clase de tecnología a su disposición – Kuki luce confundida al decirlo dejando claro que solo lo ha oído

Pero Cinco se siente aterrada al comprenderlo – Tecnología 2x4 – se lleva las manos a la boca, pensando en lo terrible que sería si los adultos tuvieran acceso a ella, considerando esa posibilidad al fin se sienta – Pero… ¿Y Cero o los agentes KND? ¿Dónde están? – insiste, no quiere ser terca o insensible pero...

Ya te lo dije, ellos están allá – señala Kuki más allá del grueso muro y eso desconcierta a Cinco pero también la esperanza – En Las Torres, con el comité de Grandfather, cada uno gobierna un sector diferente – remata la pelinegra, tan desesperanzada y sombría que a la atónita morena la recorre un profundo escalofrío

Les lavaron el cerebro o algo así, mi padre los admiraba pero al volverlos a ver – Wally hace una pausa negando molesto – Ellos son muy crueles – concluye lagrimeando aunque rápido sacude su cabeza alborotando su rubio cabello para cubrir su rostro – Pero tenemos una estupenda idea ¿cierto Kuki? – exclama con exagerado entusiasmo, asombrando a Abigail – Ah ¿Verdad Sanban? – ruborizado rectifica al notarlo, pero la mayor sonríe dulcemente al verlo

Claro, abriremos un portal para aventar fuera a cada uno – ríe Kuki con algo de inocencia, que Abigail no sabe cómo tomar

Espera ¿es en serio? ¿Me trajeron solo por eso? – cuestiona levantándose

Pero la pelinegra ríe relajándose – No, la verdad queremos saber cómo lo vencieron en tu mundo – aclara, más decidida

Su repentina seriedad intranquiliza a Cinco – Bueno, yo no estuve ahí la primera vez y sobre la segunda tampoco se todo – explica o eso intenta, es sincera sin embargo la incredulidad de los chicos es clara

¿La segunda vez? – musita Wally, pensativo

Ya. Claro, debe ser muy difícil vencerlo a la primera… pero nuestro plan es muy bueno – analiza Kuki en voz alta, tal vez para tranquilizarlo – Dime ¿En tu mundo hay algún arma que funcione contra él? – insiste, aunque la menor no entiende la duda – Verás, aquí es imposible acercarse con un arma, te sonará absurdo pero todo se oscurece y... las armas sin importar el material se desintegran – la asiática palidece al decirlo y cerrando los ojos retrocede para despejarse la mente, Abigail lo nota, el temblor en sus manos y la agitación en su respiración, así que comprensiva se mantiene a su lado, calmada

No importa, ahora nadie puede acercarse y menos con el bastardo de Uno alrededor – gruñe Wally con agresividad

Creí que lo habían terminado – cuestiona una chica desde la entrada, Cinco se alarma, su negra ropa de apariencia militar le recuerdan al par que la retuvo al llegar

Esos idiotas exageran todo, yo solo dije que ella le voló la máscara – se queja el australiano cruzando los brazos al dejarse caer pesadamente en el sofá, el que está frente ellas

La recién llegada lleva un gorro tejido que cubre su cabeza sin dejar salir un solo mechón de cabello, claramente es mayor a ella pero mucho más que esta Kuki, además usa maquillaje muy ligero pero bastante contrastante con sus oscuras cejas, de piel apiñonada con difusas pecas en las mejillas resaltan sus verdes ojos, fijos en la morena – ¿Fue ella? ¿Es ella? ¿Cierto? – pregunta, muy interesada, acercándose sin prestar atención a la asiática, que apenas si asiente

Estuviste en Las Torres ¿Cierto? ¿Viste sus planos? ¿Sabes alguna de las contraseñas? ¿Qué te han dicho? ¿Qué oíste? – la apiñonada la interroga algo brusca, sin darle tiempo a ninguna de contestar, e inclinándose sobre Cinco – ¿Oíste a Uno decir cómo te regresarán? ¿Sabes en qué piso está el portal de Grandfather? – insiste, presionando

Espera, no preguntes solo así, dale espacio – la llama Kuki con paciencia

No hay forma que ese imbécil suelte información, ese hijo de la gran… –

¡Wally! – lo regaña la asiática algo estricta, él la mira receloso y ella se voltea rápidamente, esquiva

¿Y? – le insiste la recién llegada a la menor, pasando de los otros

Abigail se levanta molesta, obligándola a retroceder y alejarse – Para un poco ¿Quieres? No he oído nada de eso y tampoco tu nombre – la encara, la desconocida es más alta y claramente más agresiva pero Cinco ha enfrentado cientos de adultos antes, así que no se dejará intimidar

En cambio la apiñonada rueda los ojos y se da vuelta dejando a la chica a su espalda – Sí, claro, seguro – sonríe, alejándose

¿Qué pasa? – cuestiona Cinco pero la otra niega

Mientes, ellos te llevaron dentro de su base – reclama la joven – ¿No sabes nada? – se mofa, mirándola fijamente, la menor se siente presionada e incluso acorralada, claro que oyó algunas cosas pero no sabe su veracidad y esta chica no le da confianza

Escucha, yo también quiero derrotar "al Abuelo" aun cuando no es mi mundo, pero necesito saber que pasa y dónde están mis amigos, Hoagie, Fanny, Patton y Maurice – explica, zanjando lo otro, los tres chicos la miran entre confundidos y extrañados

¿Tus amigos? Según sé sólo tú vendrías por el portal – duda la apiñonada mirando a Kuki

Sí, así es, vino sola – le aclara la asiática – Se más amable, quiere ayudarnos – agrega conciliatoria pero la otra no cambia su actitud

La menor ve su obstinación e intenta comenzar de nuevo – Soy Abigail Lincoln… –

¿Lincoln? ¿Cómo el médico de cabecera de Grandfather? ¿El Doctor George Lincoln? – interrumpe rápidamente la chica

¿Quién? – Wally no capta que pasa

El jefe de médicos del comité, profesor en la facultad, ya sabes – la desconocida busca que la asiática y el rubio recuerden pero ninguno parece reaccionar – ¿Nunca leen los informes? – grita con una estruendosa e irritante voz

El sonido cimbra en Abigail reconociéndolo al instante – ¿Fanny? ¿Fanny Fulbright? – pregunta asombrada, pasando del otro tema, Kuki mira a ambas enredada en cambio Wally está cada vez más perdido

No, Fulbright está muerta – la desconocida la voltea a ver, muy seria – ¿Entonces a "esa" Fanny te referías? – cuestiona interesada, llegando frente la menor

¿Qué? No, No es cierto ¿Cómo murió? – musita la morena impactada

No lo sé, solo oí que intentó rebelarse a Grandfather y la guardia militar de Las Torres la acorralo, antes de que huyera, entonces su capitana Rachel McKenzie la mató, hemos visto las fotos pero los videos estan bloqueados – su mirada indiferente y la frialdad con la cuenta todo deja perpleja a la menor, siente un vacío formarse en el estómago como si todo empezara a pasar de nuevo y quiere llorar pero...

Entonces ¿No viste nada útil?– insiste la desconocida en su interrogatorio, acercándose repentina y casi brusca

Cinco se alarma, entrando en guardia – Solo estuve poco tiempo en ese sitio y no me explicaron nada – responde medio confundida, intentando centrarse en el aquí, aunque sigue incrédula de la posibilidad de sus amigas enfrentándose, recordando la agresividad de aquella rubia (la Rachel de este mundo) piensa en lo terrible que pudo ser – ¡Ah! Pero dijeron que la máquina estaba custodiada – recuerda repentinamente saliendo un poco de su shock

Claro, sus lectores deben estar volviéndose locos por el alboroto que causamos – ríe la apiñonada, sacándose el gorro revelando su cabello negro, tan corto que apenas si puede pasarse los dedos entre este, su complexión esbelta no concuerda con la gruesita y ruda Fanny que ella conoce sin embargo su voz suena muy similar

No pudo haber oído nada, pasaron muy poco tiempo dentro y solo porque la movieron de lugar pudimos actuar ¿Cierto Wally? – Kuki sonríe relajando el ambiente

Fue ella quien derribó al asno de Uno ¿puedes creerlo? – ríe el rubio emocionado, levantándose de golpe para ir a la apiñonada de difusas pecas – Hey ¿Oíste sus comunicaciones? ¿Sabes qué tan herido está? – le pregunta muy interesado, él es bajo incluso ante esta chica algo que resalta mucho estando tan cerca

La apiñonada en cambio exhala negando – No, ellos están ocultando todo, incluso de los suyos – explica aplacando un poco la coronilla del rubio, que irritado se aleja para alborotar su cabello

¿Eh? No lo entiendo pensé que estarían las calles llenas de patrullas o algo así ¿Abby no les importa o qué? – cuestiona Kuki, jugando con el cabello del chico a sus espaldas mientras él arregla el frente preocupado, ambas se comportan familiarmente y ver eso extrañamente relaja a la morena

Oí que fue su error pero no sé sobre qué – acota Abigail acercándose al grupo, es raro pero se empieza a sentir parte de ellos

Claro, ellos perdieron la máquina y si Father se entera seguro perderán sus puestos, de mínimo – entiende Wally, separándose de ambas chicas yendo a la menor, ante ella es un poco alto y eso parece darle gusto, tomando su hombro sonriente – Nosotros la tenemos y podremos conseguir armas en tu universo, para acabar con el viejo – le comenta alegre – ¿Entiendes? Solo necesitamos el arma que ustedes usaron —, expectante

Entonces Abigail entiende y se alarma a la vez – ¿Lo dicen en serio? no, no puede ser… – exclama alterandose – El módulo recuperador fue destruido y la cámara de destitución está en la luna, es tecnología KND y no hay forma de desmontarlo o traerlo – explica más centrada

¿Qué? Pero alguien debe tener los planos o saber cómo ganarle – pregunta la preocupada asiática

No creo – contesta la morena, siendo Nigel uno de sus ayudantes no puede pensar en alguien más, repasando la vez en que los atacó y ninguno de ellos pudo detenerlo excepto… – ¡Ah! Claro, Número Cero – grita emocionada – Cero es quien lo venció, él y… – se detiene bruscamente al entender todo, es como un balde de agua fría en la cara

¿No lo sabes? Cero es Father, es la mano derecha de Grandfather – la desconocida intenta explicárselo

Imposible él es una leyenda, Cero es el más grandioso KND, él creó cientos de armas y los codificadores, nunca caería ante "El Abuelo" – la voz de Abigail tiembla, quiere afirmarlo aunque suena más como una pregunta qué otra cosa, su miedo y desesperación crece al ver la indiferencia de la chica

No lo sé, mira no tengo tiempo o interés en explicarte qué pasa, si no hay algo en que puedas ayudarnos debemos regresarte – concluye la joven de corto pelo negro

Espera – pide Kuki mientras Wally aleja a la morena

Todavía puedo ayudarlos – exige la menor – Ya estoy aquí, con Kuki y Wally podremos organizar algo ¿cierto? – les pregunta a ambos – Si puedo encontrar al resto de mis amigos, idearemos un gran plan – le propone a la otra, se siente absurda suplicando poder quedarse cuando hace poco quería irse pero también le preocupa la situación de este mundo

Esos chicos de los que hablas, tus amigos, los de tu mundo ¿podrías reunirlos? – pregunta la desconocida, en este momento parece que ella tiene el mando y Abigail centra su atención en ella

Sí, claro, sería genial y si encontramos al resto aquí, duplicaría nuestra fuerza de ataque – sonríe la morena, auto convencida con la idea, la última vez les fue bien así que tiene esperanza

Claro, dime sus nombres, los encontraremos – la apiñonada va a un escritorio para tomar una hoja y pluma para entregarlos a la menor – Dame sus nombres – pide, la menor la toma y escribe rápidamente mientras ellos hablan

¿Es buena idea? – duda Kuki

Es la mejor hasta ahora – responde la chica de corto cabello negro, su tono tranquilo brinda confianza a los chicos

Ellos son los mejores – le sonríe Cinco, algo emocionada al darle la lista

La chica asiente – Los buscare – dice mirando la hoja – Soy Jennifer Hale, siento no haberlo dicho antes – apenas si se presenta, pues su atención sigue sobre el papel, su actitud lejana deja mucho que pensar pero Abigail la comprende, ella misma está tensa por la situación, la apiñonada mira de arriba abajo la lista – Estos chicos trabajan para Father – dice al rayar unos nombres, ella quiere ver quiénes son pero un gran estruendo viene desde las escaleras, el fuerte sonido de pisadas y gritos la alarman – Atrás – ordena Jennifer, tomando su gorra y sacando un arma de entre sus ropas

– Dame un arma – pide Cinco, en guardia y sin retroceder

Kuki niega sacando su automática rosa – Wally sácala de aquí – ordena, sonriendo emocionada, el rubio va rápidamente por la adolescente, tomándola del brazo

Abby – la llama a gritos una voz conocida para ella, avanza emocionada al oír su agradable y ligeramente grave voz, que la llena de una potente nostalgia – Abby – grita un chico, al frente del grupo que entra desde las escaleras

Pero rápidamente Kuki sobrepasa a la morena para interceptar al escandaloso chico, interponiendo su brazo para detenerlo – No solo llegues gritando – le regaña, casi seria pero el chico claramente disgustado intenta apartarla, Wally se relaja liberando a la menor mientras Jennifer guarda su arma

Lo sentimos, intentamos detenerlo pero… – trata de explicar uno de los chicos que lo perseguían, respirando agitado

¿Y se llaman resistencia? – los regaña la irritada pelinegra pecosa, su escandalosa voz resuena en el cuarto – En verdad son unos inútiles, no lo puedo creer, seguro estaban con sus videojuegos ¿cierto? – reclama harta, Abigail no puede evitar sonreír, suena igual que Fanny aunque asegura no serlo

Los chicos avergonzados se disculpan con Kuki, que aún retiene al intruso, este exhala pesadamente mientras la otra reniega apartándose – No importa, revisen de nuevo las entradas ¿Ok? – pide la asiática mandándoles abajo, pero su seriedad vuelve mirando al visitante inesperado – ¿Cómo llegaste aquí? – le cuestiona casi agresiva

Creías que tus defensas eran impenetrables ¿verdad? – se sonríe el chico, es más alto que la pelinegra 1,80 aproximadamente, robusto de cabello castaño y redondos lentes azules – Pero te equivocas Sanban, tu "Resistencia" es inútil – agrega el chico, altivo

¿Inútil? ¿Quién fue él que vino a nosotros llorando? – ríe Kuki, más relajada regresando cerca de la morena

Oye – grita el robusto castaño, molesto al seguirla pero Wally lo ataja esta vez, su mirada agresiva detiene al chico que nervioso traga saliva, retrocediendo

Yo lo llame – exclama Jennifer, pidiéndole al rubio que lo deje en paz

¿Cómo? "El trato" era una colaboración mutua, no que ustedes podían entrar y salir cuando quieran ¿Están rompiendo el acuerdo? – cuestiona la asiática, bastante molesta e interponiéndose entre ellos y la menor, el movimiento es muy sutil pero le da ventaja, Wally también está atento a sus respuestas, preparado

Claro que no, nunca me aliaría con él si tuviéramos otra opción – aclara Jennifer acomodando su gorra tejida – Necesitamos hacer funcionar la máquina ¿No? – pregunta seria

La asiática asiente, algo renuente – Vale, pero nada más ¿entendido? – recalca para el robusto castaño, este murmura molesto algo pero ninguno del grupo llega a entender pero tampoco reparan en ello, Wally se aleja aún vigilándolo

A ella no le importa lo que las chicas hablen solo mira al chico recién llegado – ¿Tú me conoces? – le pregunta nerviosa, delineando cada facción de su rostro con la mirada

Abby soy yo Hoagie ¿No me reconoces? – sonríe el robusto castaño removiendo sus lentes, ignorando a los otros, mirándola fijamente

Incrédula lo mira en silencio, con los ojos llenos de lágrimas, temblorosa y confundida intenta reconocer esos claros ojos azules, agitada va a él y sin decir palabra lo abraza, Sí, es un poco más alto y claro que es mayor pero es él, su novio y mejor amigo – Hoagie – llora entre sus brazos, es él, incluso si esto es otro sueño no importa es él y está vivo, Hoagie está vivo.