Abigail entra al cuarto insegura, justo ahora se siente más encerrada que cuando estuvo con aquel tipo, que resultó ser Uno, sin embargo su mirada analiza primero esa pequeña habitación que tal vez en otra época fue un cuarto de bebé o algo así, pero ahora con la mesa atornillada al piso y esas dos sillas es claramente un cuarto de interrogatorios, Hoagie entra detrás sonriendo apenado y alejándose un poco
– Tú a esa silla – Sanban le ordena al chico señalando la fija al piso, yendo a un rincón de la habitación – Finjan que no estoy aquí– sonríe al fin y aunque su pose parece despreocupada se mantiene atenta a ambos
Abigail mira el techo por tercera o cuarta vez buscando cámaras o algún micrófono pero es más la rutina de un TND que real desconfianza sobre ellos – ¿Y bien? ¿Me escogiste o fue un error? Conoces a la Abigail de este mundo ¿cierto? – pregunta directa, no tiene tiempo de organizar un interrogatorio
– Eres muy lista Abby, sí yo te escogí, verás tú fuiste líder supremo del KND además conoces bien a Father, Uno y Grandfather, eso sin contar que Sanban es tu amiga en tu mundo, eres la mejor opción de todas– sonríe él extendiendo su mano sobre la mesa para que ella la tome
En cambio Abigail lo mira reacia – ¿Dónde está la Abigail Lincoln de este universo? – insiste preocupada
– Ella… – él intenta contestar pero su respiración agitada lo altera demasiado, la morena busca mirar sus ojos, angustiada – Está muerta… – musita Hoagie llorando y apretando los dientes para no gritar, se lleva las manos a la cara sollozando dolorosamente mientras Abigail siente que se hunde en un negro abismo y no es por oír de su muerte, es por lo doloroso que suena la culpa y pesar de él, ella se siente igual, sabe perfectamente cómo es esa desolación, entonces en un arrebato de emociones toma su mano para tranquilizarlo, para reconfortarlo si es que ella puede – Fue en un terrible accidente… – murmura sin poder respirar, ahogado en su propio llanto
– ¿Qué?– pregunta Abigail lagrimeando al sentir la mano de "Hoagie" otra vez junto la suya
– No, estoy seguro que fue Uno quien la mató – la mano del chico la afirma temblorosa y ella no puede creerlo
– ¿Qué? – musita Kuki sorprendida
– Sí, eso del accidente seguro es falso, fue él, estoy seguro, sabía que nos amábamos y... que ella… – insiste Hoagie, aferrado a la mano de la menor, que aun en el shock puede notar esa desagradable sensación comenzar a recorrerla
– No, Nigel no es así – grita exigiendo que la suelte
– Él mató a mi mejor amigo – exclama Hoagie agobiado por su incredulidad – ¿Porque no me crees? tú no lo conoces – grita desesperado y Abigail no lucha más queda inmóvil al oírlo, sí, lo sabía pero justo en este momento su corazón no tolera la idea, está demasiado confundida, el funeral de ayer y los constantes cambios que debe asimilar desde que llegó aquí la tienen saturada de emociones, completamente turbada permanece en silencio mirando la mesa sin prestar atención al chico que solloza silencioso sujetando temblorosa y cálidamente su mano, todo el cuerpo de Abigail está frío como si estuviera entumecida – Lo siento, lo siento – él murmura una y otra vez sin soltarla, avergonzado – Pero Maurice... no merecía eso… – llora agotado y ella no soporta más
– ¿Qué? ¿Maurice Payton? – jala su mano, alejándosela bruscamente – No es cierto – grita sujetando el cuello de la camisa del chico, agitándolo con todas sus fuerzas – No, Maurice está vivo, él es muy fuerte y listo, es nuestro amigo, estás mintiendo Nigel nunca lo heriría– su voz se quiebra ha gritado desgarradoramente, aquí no tiene a nadie, este no es Hoagie, No podrá volver a casa y Maurice está muerto porque Uno lo mato, NO, ya no aguanta más sacude al chico para soltarlo bruscamente y caer sobre sus rodillas llorando desesperanzada, ya no le importa nada, este mundo puede estallar si quieren
– Es verdad, YO lo vi, es cierto – Kuki toma su hombro delicadamente esperando calmarla pero ella no quiere oír nada
– Abby – la llama él, su voz es cariñosa mientras se acerca – Abby, yo te entiendo – insiste, su cara duele y sus ojos le arden pero no quiere verla así – Ven Abby, vamos a casa, puedes descansar– sonríe acercándose, no puede ver sus ojos pero sabe que lo oye – Te sentirás mejor después de dormir – agrega temblorosamente al tomar su hombro pero la morena aparta bruscamente su mano
– Ah, lo siento– se disculpan ambos retrocediendo
Tal vez son sus voces o el simple hecho de que no se reconoce a sí misma lo que la hace reaccionar, Abigail recapacita y se calma a sí misma, este no es momento de ser un bebé, ella es una Teen Next Door y debe ser valiente – Perdóname – susurra levantándose, Kuki que la mira atentamente e intenta ayudarla – Lo siento, estoy... perdónenme, ustedes quieren ayudarme ¿cierto? – se siente turbada pero debe ser fuerte, más calmada se endereza acomodando su ropa
– Yo... lo siento esto, todo es un shock... para mí, Hoagie era mi novio pero la semana pasada también tuvimos un accidente y… – lagrimea triste cerrando los ojos unos segundos – Él está muerto, por eso yo... lo siento – exhaló pesadamente tratando de secar sus ojos
– No te presiones– sonríe Kuki abrazándola – No queríamos dañarte, lamento haberte traído tan egoístamente – le susurra sincera, Abigail la abraza de vuelta reconociendo su dulce calor, reconfortándose en esa nueva y nostálgica sensación
– No importa, haré lo posible para ayudar – responde Cinco recuperando su ánimo – ¿Puedo quedarme contigo? – le pide a la mayor, es un poco más baja por lo que debe verla hacia arriba y no quiere pero usará ese tono rogón si es necesario, la pelinegra duda un poco mirando al chico
– Abby, en casa están tus cosas, tu ropa y maquillaje – comenta Hoagie limpiándose el rostro, pasa su mano por su castaño cabello para aplacarlo a su peinado anterior pero las puntas se curvan un poco hacia arriba dándole un look extraño
Pero la morena niega, apartándose – Esas son las cosas de la Abigail de aquí ¿no? Prefiero... necesito un poco de tranquilidad y entender cómo funciona este mundo – explica renuente a ir, los claros ojos del chico la miran fijamente
– Es mejor no moverla mucho, en especial si eres fácil de rastrear – Kuki va a la puerta para abrirle a la chica
– ¿Crees que aquí es seguro? Yo entre fácilmente – replica él con notoria frustración
– Tú ya sabías donde estábamos, créeme está segura con nosotros – la asiática suena convincente y la menor exhala relajada contagiada de esa atmósfera de confianza
– No, no me importan tus estúpidos planes Sanban – grita Hoagie repentinamente, sorprendiendo a ambas chicas pero cambia igual de rápido al ver sus reacciones
– Ah, lo siento– sonríe disculpándose apenado – Pero creo que estaría mejor conmigo – tanto su voz como su actitud son más educadas, eso inquieta a Abigail, él insiste demasiado y eso le crea sospechas
– No me opongo a que te quedes, pero no los voy a dejar solos – recalca la pelinegra tomando la mano de la menor guiándola afuera – De hecho tengo un cuarto aquí donde puedes descansar – agrega para la morena, cabizbajo él las oye hablar pero la tensión de sus hombros intriga a ambas, Kuki permanece en la puerta atenta a él, que guarda silencio
– Vamos, abajo hay una gran pantalla y los chicos encontraron viejas películas, están geniales – la dulce y tranquila voz de la asiática intenta animarlo pero él levanta lentamente la cabeza, con una mirada dura en el rostro
– Iré a mi laboratorio – responde serio
Abigail lo oye mientras sale primero pero le llama más la atención el rubio sentado en las escaleras – ¿Cuántos años tienes Wally? – pregunta amistosa, llegando a sus espaldas en cambio el chico se levanta extrañado
– Solo ella puede llamarme así – le reclama señalando a la asiática, la morena ríe levemente por lo parecido que ha sonado
– Entonces ¿Cómo te llamó? – le cuestiona más divertida
El chico la mira y luego desvía la mirada confundido – Bueno...ya no importa – responde Wally incómodo, rascando su nuca fingiendo indiferencia – Tengo 20 ¿Por qué? Tú eres menor ¿cierto? – dice señalando que es más baja y ella asiente sonriendo, tras recalcar que es más pequeña su buen humor parece volver – ¿Cómo te dicen a ti? – pregunta amistoso
– Cinco – responde ella orgullosa
– Oh, eso es lindo, yo soy Tres pero no preguntes porque – sonríe Kuki de forma juguetona, pasando del robusto castaño
La morena ríe más tranquila, ellos se parecen mucho a los que ella conoce – Es por tu apellido ¿cierto? – contesta y ambos chicos se sorprenden,
La pelinegra asiente alegre – Creo que nos llevaremos bien – asegura la mayor, esperanzada
– Claro – Abigail es sincera al decirlo y aunque sonríe siente un fuerte pesar al ver al robusto castaño salir, su camisa azul de finas rayas blancas está completamente acomodada pero las pequeñas marcas que ella dejó en su arranque de desesperación lucen dolorosas e hinchadas
– Abby, iré a mi laboratorio pero no te preocupes conseguiré regresarte a tu mundo – sonríe Hoagie tomándola suavemente la mano, ella asiente agradecida aunque se acongoja por lo fría que le parece su piel – Aún es temprano, vendré en la tarde y veremos ¿de acuerdo? – se despide dirigiéndose a las escaleras solo
Wally va a acompañarlo y el ligero suspiro de Tres confirma lo que Abigail sospecha – ¿Qué pasa con Cuatro? – pregunta
– ¿Cuatro? ¿Hablas de Wally? – cuestiona la pelinegra, claramente confundida
– Si, lo siento, en mi mundo su número es cuatro – Cinco intenta explicarse pero la incredulidad de la otra la cohíbe
– Bueno, es complejo – sonríe la chica llevándola por el iluminado pasillo, los muros están llenos de coloridos grafitis que alegran el lugar
– Tengo tiempo, si tú tienes ganas – sugiere la menor sin presionarla
– Vale, ya sabes que llego hace poco... y bueno, es muy lindo aun con todo – la mayor ríe dulcemente – Pero... esta Nigel, no me mal entiendas, él no me gusta solo que...– su corta pausa intriga a la menor, pues no solo parece meditarlo, pronto llegan ante una puerta casi al final del pasillo
– ¿Eran cercanos? – cuestiona la preocupada morena, justo cuando la otra toma el pomo de la puerta, vacilando
– Tal vez... – exhala abriendo – Fuimos a la misma escuela y... verás, mi madre es parte del consejo de Grandfather– la joven pretende esperar que ella pase, pero ante la atención de la menor continúa – ¿Has oído de los matrimonios arreglados? Bueno, Nigel Uno es el chico que… el sistema me asignó – la voz de Kuki no indica frustración, de hecho, para la menor suena triste
– Wally lo sabe y le cuesta entenderlo – la mayor camina por el cuarto mientras ella lo mira, es algo simplón para ser el cuarto de la asiática pero este claramente lo es, por los pequeños peluches antiguos o las decoraciones coloridas, – Salía con Nigel desde niña, bueno si le puedes llamarlo así cuando estás obligado a hacerlo – sigue explicando al ir al closet – Pero no me casaré con él, estoy segura de eso– afirma sacando un par de prendas – Toma puedes usar esto –
– ¿Es necesario?– cuestiona Abigail, incómoda, mira las holgadas y coloridas prendas extrañada por sus anticuados diseños, seguramente de finales de los 60's
En cambio la mayor sonríe extendiendo la blusa de manga ancha – Claro, está es preciosa y tu ropa huele a humo – señala los pequeños desgarros en la ropa de la adolescente, que duda mirándose y a la prenda – Oh y un baño te vendría bien – sonríe la pelinegra más bromista señalando otra puerta – Debe haber agua caliente ahora – agrega hincándose al buscar una toalla en el guardarropa,
Abigail no puede negar que es extraño lo del tema de Uno – ¿Realmente crees que lo de sus primos pasó? – insiste, sabe que es una pregunta incorrecta sin embargo la duda persiste en ella
– Sí, puedes pensar que estoy exageración pero yo sabría si miente, aquella vez cuando me lo dijo, ni siquiera lloro, no me lo dijo como una confesión o como si sintiera culpa... además su padre siempre lo dice con orgullo ¿Puedes creerlo? – el pesar de la mayor es claro, parece querer llorar al guardar silencio cabizbaja, le da esa impresión
– Sé que decía la verdad, a veces incluso pienso que se jactaba... pero no, él no lo haría – esa pausa o vacilación le dan una extraña esperanza a la morena – No importa – sonríe triste y forzadamente Kuki levantándose – En fin, pensar así o el poder anticipar lo que hará por conocerlo es lo que me trae problemas con Wally, él es muy dulce intentando superarlo pero mientras sigamos luchando contra Grandfather esto será más doloroso para él – aun cuando actúa tranquila no logra convencer a la menor, Abigail la "conoce" demasiado para eso
– No conozco una pareja más linda que ustedes y estoy segura que cuando eliminemos al abuelo podrán... ¿casarse?– duda un poco pues realmente no sabe sus deseos
– Con estar juntos me basta – sonríe la mayor aunque acaricia el rostro de la chica – Me temo que esto es más difícil que solo eliminar al jefe – responde entregándole gentilmente la toalla – Tomate tu tiempo, estaré afuera – agrega al dirigirse a la puerta
– ¿Por qué no confías en Hoagie? Lo apoyaste con material para la máquina ¿no?– Abigail permanece con la ropa y toalla en las manos dispuesta a escuchar incluso si es malo
– Te da escalofríos ¿cierto? A mí también, ya te dije que era la mano derecha de Nigel Uno, los tres fuimos a clases juntos por más de diez años – la asiática la mira desde la puerta – Nunca me dio esa sensación tan extraña, además… no me creo que "ellos" hayan peleado como dicen, es solo eso, no tengo razones para confiar plenamente en él – Kuki espera otra pregunta
Pero Abigail solo sujeta nerviosamente las prendas – No tardó – responde al entrar en el baño
La mayor sale a cuidar el pasillo y si puede a contactar al resto de su equipo, quiere ese sitio lo más vigilado posible – Todo esto da mala espina –.
