Buenas tardes a todos. Disculpen la tardanza en actualizar. Pero no tenia muy claro quie rumbo debía tomar. Se perfectamente cual será el final de esta historia y de su secuela pero quiero saber y conocer como llegare a esos finales.

Por ahora disfruten de este capitulo. Y espero sus comentarios.

Robb XVI.

Yohn Royce era un hombre que a sus más de sesenta años aun se conservaba bien, muy bien de hecho. Imponía un respeto y una autoridad digna de su sangre y en cuanto comenzaron a hablar Robb supo que sin duda podría llevarse bien con ese hombre y que llevaría a cabo su misión de manera muy satisfactoria.

Con unas simples y educadas palabras, Robb despidió a su familia, mas tarde habría tiempo de exponerles lo que tenía planeado para el futuro del Valle. Necesitaba que los Arryn y sus abanderados fueran sus aliados. Sabía que tarde o temprano los Lannister le volverían a declarar la guerra y el estaría preparado para ello.

Una vez le hubo contado a Royce la historia sobre la traición de Baelish hacia Ned Stark, el señor de Piedra de Runas rápidamente se enfado. Habia sido un buen amigo de su padre y del difunto rey Robert y era un hombre de honor. No cabria esperar una reacción diferente a la mostrada.

-¿Y ahora que ocurrirá con el Valle? Vuestra tía no aceptara que ejecutéis a su esposo, lo ama de manera enfermiza y sin duda intentara declarar una guerra contra vos majestad.

Robb asintió.

-es cierto, por ello mi tía no puede seguir siendo regente de mi primo ni señora del Valle, al menos no como gobernante, el titulo lo podría seguir ostentando, pero Lysa Arryn no debe tener más poder que el de elegir su propia vestimenta.

Royce parecía intrigado y rápidamente respondió.

-si no es su madre, quien gobernara el Valle y será el tutor de Lord Arryn hasta su mayoría de edad. ¿Acaso queréis tomar vos la regencia del Nido de Águilas?-pregunto Royce.

Robb negó.

-tengo que ocuparme de mi reino, ademas el Trono de Hierro podría ver que deseo anexionar el Valle a mis dominios y eso podría reiniciar la guerra, y aunque Kevan Lannister es un hombre razonable, la mera amenaza de que el Rey en el Norte sea el Lord Protector del Valle hará que mi paz con el Sur se rompa en mil pedazos. Ni yo ni nadie de mi familia puede ser nombrado como regente del Valle.

-entonces…- inquirió Royce.

-entonces solo podéis ser vos mi señor. Jon Arryn confiaba en vos como un hermano, todos los señores del Valle os respetan y os apoyaran y yo hare otro tanto. Seréis el tutor de mi primo y Lord Protector hasta que sea mayor de edad. Y para que el Norte y el Valle sigan siendo amigos tengo una idea que os satisfará, si aceptáis el cargo.

Royce pasó unos minutos en silencio, sopesando las opciones. Robb sabía que no era ambicioso, al menos no más de lo normal, y esperaba que su honor le hiciera aceptar. Necesitaba a Royce para sus planes de futuro.

-acepto majestad. El Valle de Arryn es un gran reino y estoy seguro de que con vuestra alianza y apoyo todos los demás señores me respaldaran y podre gobernar el reino hasta que vuestro primo tenga la mayoría de edad.

Robb sonrió.

-me alegro Lord Royce, bajo vuestra guía, mi primo y el Valle estarán en buenas manos. Ahora quiero vuestro apoyo para el juicio contra el traidor de Baelish y ademas quiero haceros una oferta más, para que se la hagáis llegar a Lady Anya Waynwood.

Horas más tarde.

Por primera vez en muchos meses, la familia Stark-Tully ceno como lo que no habían sido en mucho tiempo: una familia. Robb, su madre, su hermana, su tío y el Pez Negro se habían sentado a cenar. Robb sabía que Catelyn deseaba una cena propiamente en familia, alejada de la política, como la que tenían en la época en la que Ned Stark aun vivía, no era Mano del Rey y todos Vivian en Invernalia, sin embargo el Joven Lobo debía informar de sus planes a su familia, pues uno de ellos era un elemento esencial en su proyecto para salvar el Norte y el Tridente.

Sin embargo Robb no sabía cómo sacar el tema, sabía que su madre se opondría, y la cena discurría en silencio, únicamente con el sonido de los cubiertos presentes en la estancia. Entonces Edmure Tully fue el que rompió el silencio.

-Majestad, ¿que pensáis hacer con Meñique? ¿Y con Lysa?

Le agrado que su tío hubiera aprendido a dirigirse a él. No es que fuera necesario, pero Robb sabía que era importante que incluso su familia le tratase como un rey.

Todos le miraban y ahora Robb supo que habia llegado el momento.

-Baelish morirá, lo ejecutare en tres días. En cuanto a Lysa, será enviada a Piedra de Runas, donde quedara a cargo de Lord Royce, a buen cuidado según su rango merece. Asi lo ha decidido el nuevo Lord Protector del Valle.

Catelyn alzo la vista.

-estáis diciendo que vos lo habéis decidido, imagino que sois vos quien regirá el Valle en nombre de mi sobrino.

Robb sonrió.

-no querida madre. Mi primo quedara a cargo de Lord Royce, quien ha jurado que el Norte y el Valle serán aliados desde este día hasta el final de los tiempos. Asi si algún día el Trono de Hierro nos ataca, no tendrá los Seis Reinos a su lado.

El siempre perspicaz Pez Negro fue el que dio pie al asunto principal del acuerdo con Royce.

-y que asegurara que en el futuro, los Arryn nos apoyen. Lysa no envió ni una espada al Ojo de Dioses, y aun asi, confiáis en su hijo. Quizás vuestro acuerdo con Royce nos garantice la alianza del Valle, pero el niño de Lysa crecerá.

Con un suspiro Robb negó.

-según el maestre, Lord Robert Arryn no vivirá lo suficiente para poder convertirse en un hombre adulto. Me fiare del próximo Señor del Valle, quien será parte de mi familia.

Entonces Robb miro a su madre y luego a su hermana, y todos los presentes se dieron cuenta de lo que el rey iba a ordenar. Catelyn se levanto de su asiento con aire enfadado.

-No te atreverás Robb, no lo permitiré…

En ese momento Viento Gris, que se encontraba junto a la chimenea, se alzo y gruño, acto seguido Catelyn se sentó.

-Olvidas madre, que yo soy el jefe de esta familia, ademas Sansa ya ha aceptado…

Todos miraron a su hermana mientras Robb recordaba la conversación que habían tenido antes de la cena.

Flashback.

Sansa entro en el despacho de Robb, parecía mas contenta, con el pelo recogido según la costumbre norteña, cualquiera diría que es la misma niña que hace unos años solo soñaba con ser reina sureña.

-Majestad, me habíais llamado- su educación siempre perfecta. Cada vez que se habían cruzado desde su llegada, Sansa se dirigía a el por su titulo y no por su nombre, le halagaba y le horrorizaba a partes iguales, al fin y al cabo, era la única hermana que le quedaba, salvo Jon.

-asi es hermana. Tengo que hablar contigo del futuro. Pero por favor toma asiento.

Robb se levanto y se acerco al aparador para servir dos copas de vino y le entrego una a su hermana.

-Veras. Ahora que la guerra ha acabado, debemos estar listos y preparar el Norte para que cuando llegue el momento de enfrentar una amenaza desde los Seis Reinos.

Sansa parecía incrédula.

-Pero has ganado la guerra, por que iba a haber una amenaza.

-Tú conoces a los Lannister mejor que yo y sabes que Cersei no se rendirá. Algún día intentara atacar nuestro reino y pienso estar listo para ello. Pero por muchos planes y reformas necesitaremos aliados.

Sansa alzo la mirada, era mas inteligente de lo que parecía, eso estaba claro pero sus palabras la sorprendieron.

-Deseas que me case con Robert Arryn, como pensaba hacer Baelish.

Robb sonrió, su hermana casi acierta.

-nuestro primo es débil, dudo que viva durante mucho más tiempo. Quiero que te cases con Ser Harold Hardyng, según tengo entendido es el heredero de la Casa Arryn.

Sansa permaneció en silencio. Robb se levanto y se sentó junto a su hermana. Tomo sus manos y la miro a los ojos.

-se que has pasado por mucho querida hermana. Pero necesitamos aliados: los Martell nos apoyaron contra Tywin pero no confió que vuelvan a hacerlo; los Greyjoy, los Baratheon, los Lannister y los Tyrell son nuestros enemigos. Solo los Arryn pueden ser nuestros aliados. Y para ello necesito que mi propia sangre se case con el Halcón y la Luna.

Robb, sin esperar una respuesta, hizo la pregunta que esperaba.

-¿cuento con tu apoyo hermana?

Sansa miro a Catelyn y asintió.

-asi es madre, Robb me lo explico y estoy de acuerdo, me casare con Ser Harold Hardyng cuando llegue el momento que mi hermano y rey concuerde con Lord Royce.

Catelyn seguía insegura del acuerdo, su madre no quería desprenderse de su hija y Robb rápidamente la tranquilizo.

-Sansa volverá con nosotros a Invernalia, se casara con Ser Harold cuando este sea el nuevo Señor del Nido de Águilas. Según el maestre no tardara mucho. Robert Arryn es un chico muy débil y por desgracia no ha heredado la fortaleza de los Tully o los Arryn. Mañana explicare a los Señores del Norte y del Tridente mis planes para el reino, en tres días Baelish será ejecutado y en cuatro marcharemos de regreso al Norte.

Catelyn alzo la cabeza.

-eso está bien hijo mío, si tu hermana está de acuerdo yo también. Pero hablando de bodas, te recuerdo que ahora eres un rey y tienes un deber…

-Lo sé madre, también lo solucionare en la reunión con los señores.

Al Día siguiente.

El Gran Salón de Harrenhal estaba abarrotado, allí se encontraban todos los señores norteños que habían seguido a Robb al sur, y ademas todas las Casas del Tridente estaban representadas. El Joven Lobo se sentaba en un trono frente a una tarima. A un lado tenía una mesa con los documentos que reflejaban sus planes para el futuro. Su familia estaba presente, al igual que Lord Royce, pues Robb habia decidido que su mayor aliado en los Seis Reinos debía saber sus planes.

También Oberyn Martell estaba presente, pues el Rey en el Norte deseaba que todos en el Sur supieran que aunque la paz se hubiera firmado, el Joven Lobo no se convertiría en un perezoso y estaría listo para acabar con cualquier amenaza. El dorniense se encontraba apoyado en una columna con su habitual pose relajada.

Los señores norteños y ribereños se sentaron en dos largas mesas, obviamente habia menos norteños, destacando Lord Umber y su hijo Pequeño Jon, Lady Dacey Mormont, Lord Galbart Glover, Ser Helman Tallhart, Lord Owen Norrey, los Hermanos Manderly, Robin Flint, Lord Reed, Lord Karstark y su hijo Harrion y los comandantes de las Casas Dustin, Ryswell y Cerwyn, pues sus señores se hallaban en el Norte. Entre los ribereños destacaban los Blackwood, los Mallister, el nuevo Lord Lucas Bracken, Ser Marq Piper y los Vance.

Los señores estaban felices, y eso era decir poco. Todos estaban deseando volver a sus hogares con el botín de la guerra y victoriosos tras docenas de batallas. Pero antes habia que prepararse para el futuro. Robb se levanto y el bullicio ceso.

-Mis señores, amigos. Hemos conseguido lo que hace unos meses parecía imposible. El Trono de Hierro se ha rendido y nosotros somos libres. Hasta el fin de los tiempos seremos un reino libre e independiente.

Los señores comenzaron a vitorear con sus habituales canticos "El Rey en el Norte" y "El Rey del Tridente". Robb se sentía alabado.

-Yo no he sido el único que ha tenido importancia en nuestra victoria. Un rey no es nada sin sus leales abanderados, por ello he decidido hacer un regalo de 3.000 dragones de oro a cada Casa que ayudo a que este reino ganara esta guerra. Ademas repartiré 20 dragones de oro a cada uno de los soldados que lucharon en este gran ejercito y para aquellos que hayan fallecido, la corona entregara esa misma cantidad para sus familias.

El rugido fue ensordecedor. Era una gran cantidad de oro, pero al fin y al cabo Robb habia conseguido millones de dragones de oro y era de justicia que sus hombres se vieran recompensados. Les debía mucho a sus soldados y les apreciaba.

Robb alzo las manos y el salón volvió a sumirse en el silencio.

-El resto del botín conseguido en esta guerra se invertirá en mejorar nuestro reino, nuestras defensas y en mejorar la vida de nuestro pueblo. He decidido mejorar el mantenimiento del Camino Real, asi mismo mejoraremos los caminos convencionales tanto en el Norte como en el Tridente. Con el dinero conseguido importaremos alimentos para que nuestra gente no pase hambre. He acordado con la Casa Manderly –Robb miro a Ser Wylis quien asintió- que Puerto Blanco comenzara a buscar acuerdos comerciales que impulsen nuestra economía. Lord Wyman Manderly será nombrado Canciller del Reino para ayudarme con la gobernanza. No permitiré que ningún niño, mujer, hombre o anciano vuelva a pasar hambre en mi reino.

Los aplausos volvieron a dominar la sala. Los señores aplaudían estas reformas. Necesitaban ser fuertes y tener una población fuerte y eso Robb lo sabía y parece que sus vasallos también. Sin embargo aun no habia terminado.

-Sin embargo, no debemos caer en la tentación de creer que nunca más volverá a haber una guerra que afecte a nuestro reino, por ello también reforzaremos nuestro poder militar.

Los señores se miraron entre sí, sorprendidos.

-Para que nuestras fronteras estén seguras he decidido que Harrenhal y sus tierras, al igual que el Colmillo Dorado quedaran en manos de la Corona. Es mi deseo que este castillo en el que nos encontramos sea reformado, para que deje de ser la ruina estratégica que es hoy. De igual manera establezco que el Foso Cailin sea reconstruido y también quedara en manos de la Corona. Asi las principales fortalezas estratégicas de nuestro reino servirán para el bien del mismo.

En ese momento Lord Karstark se levanto.

-Majestad, ¿Quién guarnecerá esos castillos? ¿Cómo se financiaran sus reparaciones?

Robb sonrió, el Señor de Bastión Kar habia hecho una buena pregunta.

-La Corona se encargara de pagar las reparaciones, en cuanto a las guarniciones creo firmemente que la mejor manera de proteger nuestro reino es establecer un ejército permanente.

"¿Un ejército permanente?" fue el susurro más extendido. Lord Blackwood se levanto y se dirigió al Joven Lobo.

-Majestad, nunca en la historia de Poniente, ha existido un ejército permanente. Acaso pensáis obligar a vuestros vasallos a aportar sus hombres de armas para conformar vuestro ejército.

-Sera Nuestro ejército- respondió Robb, quien se levanto.

-No os equivoquéis mis señores. No pretendo que las Casas del Norte y el Tridente dejen de llamar a sus levas cuando llegue el momento de necesidad, pero debemos tener hombres armados, preparados, adiestrados y listos para defender nuestras tierras. Los soldados que se unan nuestro ejército serán pagados por la Casa Stark, recibirán un salario de la Corona, al igual que armamento. Recordad mis señores, el acero y el oro nos sobra en estos momentos- dijo Robb riéndose.

Las risas comenzaron a contagiarse entre los señores.

-12.000 norteños y 12.000 ribereños. El mismo número para el Norte que para el Tridente. De esos doce mil hombres, tres mil serán jinetes y el resto infantería. Ademas, reclutaremos 4.000 hombres más para servir como infantería de marina que estará embarcada y siempre preparados para luchar en nuestra armada. Ser Marlon Manderly será nombrado Almirante de la Flota del Mar Angosto, mientras que Lady Dacey Mormont y Lord Jason Mallister serán nombrados Almirantes de la Flota del Mar del Ocaso. En estos momentos contamos con unos 60 navíos de guerra en el Mar Angosto, y he ordenado a Lord Manderly que construya 40 navíos mas, para lo que seguirá necesitando ayuda de todo el Norte y el Tridente. Ademas crearemos un puerto en la Costa Pedregosa, donde será el cuartel general de la Flota del Mar del Ocaso, que llegara a contar con otro centenar de naves.

Norteños y ribereños por igual se encontraban estupefactos, muchos habían pensado que esta sería una fiesta más. Sin embargo su rey se habia encargado de establecer las líneas maestras de cómo sería el nuevo Reino del Norte y el Tridente.

-Ser Brynden Tully, Ser Marq Piper y Harrion Karstark serán nombrados comandantes de los castillos de Harrenhal, Colmillo Dorado y Foso Cailin respectivamente. Harrenhal mantendrá una guarnición de 7.000 ribereños que bajo el mando del Guardián de las Marcas del Sur se encargaran de vigilar nuestra frontera con Desembarco del Rey. Ser Marq Piper contara con 3.000 hombres del Tridente para guarnecer el Camino Dorado para evitar que los leones quieran entrar en las Tierras de los Ríos con tanta facilidad. Los 2.000 ribereños restantes estarán bajo el mando de Ser Edmure Tully en Aguasdulces.

Los mencionados guerreros se levantaron y se arrodillaron mientras Robb asentía con una sonrisa.

-respecto a nuestras fuerzas en el Norte, Harrion Karstark tendrá una fuerza de 3.000 norteños, los 9.000 restantes se dividirán entre Invernalia, la Costa Pedregosa y las zonas al este del Cuchillo Blanco, con capitanes de mi entera confianza. Os aseguro mis señores que de esta manera nuestro reino será más fuerte que nunca y nuestros enemigos deberán pensarlo dos veces antes de atacarnos.

Aun quedaban dos asuntos que tratar, más relacionados con la familia que con el reino, pero sin duda importantes para los presentes.

-Ademas deberíamos hablar de qué hacer con Fuerte Terror y los Gemelos.

Pequeño Jon Umber se levanto, algo raro, normalmente los señores eran los que hablaban no sus herederos, pero si el Heredero del Ultimo Hogar tenía algo que decir Robb lo escucharía.

-Majestad, yo solo se luchar, y solo contra quien mi rey me ordena, pero creo que deberías destruir Fuerte Terror, Lord Manderly lo tomo para vos, pero debéis destruirlo para dejar claro que ocurre cuando la Casa Stark es traicionada.

Todos los norteños y muchos ribereños aplaudieron.

-¿Y los Gemelos? ¿Qué hacemos con ese castillo Pequeño Jon?

Robb miro a Olyvar, igual que Pequeño Jon y este sonrió.

-creo que ese castillo se lo merece quien os fue más leal a vos que a su sangre, Lord Olyvar Frey.

Muchos aplaudieron. Si Walder Frey viviera para ver este momento volvería a morirse. Un Frey siendo aplaudido por todos los jóvenes nobles del Norte y el Tridente, y también por muchos señores mayores que olvidaban la ira contra el difunto Lord Frey.

Entonces Lord Reed se levanto.

-majestad, por que deberíamos destruir un castillo fuerte, que podría sernos útil en el futuro. Y más ahora que necesitamos que todo el Norte este unido.

Robb sonrió. Tanto Jon Umber como Howland Reed le habían ayudado a expresar su propia opinión.

-Mis señores creo que es justo que Olyvar sea reconocido como Lord Frey del Cruce y Señor de los Gemelos. Y creo que Lord Reed tiene razón, por ello si estáis de acuerdo, otorgare Fuerte Terror a mi hermano Jon Stark, antaño nombrado como Señor del Foso Cailin. ¿Están de acuerdo?

Todos aplaudieron y golpearon sus jarras contra la madera de las mesas. Robb lo tomo como un sí.

-Antes de terminar, quiero hacer el anuncio del compromiso matrimonial de mi hermana Sansa Stark con Ser Harold Hardyng, heredero del Nido de Águilas.

Los aplausos volvieron a llenar el salón, aunque habia expectación en el ambiente. Y Robb sabia porque, y fue Lord Mallister quien se encargo de decir lo que todos esperaban.

-Majestad, vos estáis soltero, necesitáis una reina y el reino un heredero. ¿Quizás hayáis pensado en alguna candidata?

Robb se levanto del trono y miro a todos. Sabia con quien iba a casarse, era una deuda que debía pagar.

-asi es mi señor, debo casarme y ya tengo mi candidata para Reina del Norte y el Tridente.- Robb camino por la tarima- sé que hay muchas jóvenes de buena familia que serian grandes reinas, sin embargo voy a compensar una deuda que aun no he pagado.

Todos los presentes, Stark, Tully, nobles e invitados contuvieron el aliento. Robb sabía que algunos podrían estar pensando erróneamente.

-Lord Karstark.

El Señor de Bastión Kar miro a su alrededor y se levanto. La cicatriz del rostro, causada en la Batalla de la Colinas Doradas, se le notaba.

-Os prometí que os daría al Matarreyes cuando acabase esta guerra y sin embargo por la paz no he podido cumplir mi palabra. Y os pido perdón por ello.

El señor norteño parecía serio, aunque Robb lo conocía y sabia que aquello le estaba sorprendiendo.

-No hay nada que perdonar mi rey, hicisteis lo mejor para el reino. Ademas mi hijo ya tomo nuestra venganza.

Robb sonrió, al fin y al cabo era cierto. Jaime Lannister nunca volvería a ser el mismo sin su mano derecha.

-os lo agradezco mi señor, sin embargo quiero pediros la mano de vuestra hija Alas para que sea mi reina. ¿Aceptáis?

Rickard Karstark inca la rodilla.

-si Rey Robb, con gusto os otorgo la mano de mi hija Alas.

Robb sonrió y tomo de los hombros al anciano señor y lo abrazo. En ese momento los vítores y aplausos anteriores quedaron en un juego de niños con los rugidos ensordecedores que llenaron el salón.

Robb volvió al trono, aunque no se sentó.

-esta noche celebraremos por nuestro futuro amigos míos. Que todo el reino sepa de las nuevas reformas, de los nuevos caminos y del futuro que nos espera. En tres días haremos justicia y luego regresare al Norte, y en Invernalia me casare con Lady Alys. Y espero que todas las casas del reino estén presentes.

Los aplausos llenaron el salón, Robb fue felicitado por todos sus vasallos y amigos. Y sin embargo no dejaba de tener miedo. Serian suficientes sus reformas. Sería suficiente lo que habia conseguido, sería suficiente su poder para salvar a los suyos. Sin embargo rápidamente se dio cuenta de que debía disfrutar, aunque fuera por una noche. Sus hombres habían aceptado sus planes. Los pondría en marcha y el futuro sería algo más seguro.

Bueno pues Robb se va a casar y ha puesto en marcha muchas reformas, todas ellas sustentadas en una riqueza conquistada con la guerra. Al fin y al cabo ganar la guerra es hacerse con el botin.

Tengo una duda para ustedes amigos lectores

¿Creen que Aegon Targaryen y Jon Connignton deberían aparecer en esta historia?

Daenerys aparecerá, pero siempre he pensado en el regreso de los Targaryen con ella sola, no con el dragon, pues yo considero que el no es el verdadero hijo de Rhaegar, el Aegon que era hijo del Ultimo Dragon murió en Desembarco del Rey.

Que opinan ustedes.