Descargo de responsabilidad: Fate y sus derivados, no me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Type moon.
Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.
Capítulo 41, Contrato.
Altrouge se sentó de mala gana—. ¿Y bien? ¿Qué me quieres decir?
Manaka sonrió—. Bueno, primero contestemos tu duda, sí, se lo que ocurrió entre Shirou y Gray. —Esto hizo que Altrouge entrecerrase sus ojos y la mirara inquisitivamente—. Y estoy segura que no quieres oír la historia completa, así que podemos resumirlo en que intimaron.
Esto hizo que la Princesa se levantara, se diera media vuelta, y se dispusiera a salir de la habitación, sin embargo—. ¡Estoy a punto de tirar abajo esta puerta, así que más te vale dejarme salir si no quieres tener que repararla! —La manilla de la puerta estaba atorada, y Altrouge estaba segura que no era un problema de la manilla.
—Hazlo si quieres —contestó Manaka con indiferencia—. Pero no te encontrarás con el pasillo por el que viniste.
Ella se giró de mala gana hacia la rubia—. Pareces muy tranquila a pesar de saber todo esto.
—Bueno, no lo estaba en un principio —dijo la maga—. Pero el que no hayan llegado hasta el final me permitió mantenerme con la cabeza fría, ah, y por cierto, gracias por eso.
—¿Eh? —exclamó la Princesa confundida.
—Los interrumpiste, ¿no lo recuerdas? Cuando llamaste a Shirou para que se apresurara a terminar de firmar el contrato.
Esto sorprendió a la Princesa—. Tú... Pequeña bastarda...
—Oh vamos... ¿Me vas a decir que no los hubieses interrumpido si te hubiese dicho lo que estaban haciendo? —contestó Manaka con simpleza.
Altrouge chasqueó la lengua—. Aun así, llegaron hasta algún punto, ¿no es así? El solo haberlos detenido no es una victoria, y pareces muy calmada a pesar de eso.
—Sip, tienes razón; pero eso es porque actué rápidamente después de que me enteré de esto —dijo la joven rubia sonriendo.
—¿Y? —contestó despectivamente la Princesa, como si no le importase en lo más mínimo.
—No pareces estar preocupada a pesar de que estoy sonriendo...
Altrouge también sonrió—. Es porque lo conozco y sé que, incluso con la culpa que debió de sentir y lo que sea que hiciste, a menos que lo hayas hipnotizado o algo así, cosa que comprobaré y de ser el caso te mataré, él no te elegirá por sobre de mí.
—Eres despreciable, ¿lo sabes? —dijo la maga con el ceño fruncido.
Mientras tanto, Altrouge siguió sonriendo—. ¿Pero tengo razón?
Manaka no contestó, pero continuó con la conversación—. Estoy tranquila porque Gray no ganó, después de todo, nuestro objetivo no es simplemente tener sexo con Shirou, sino formar una relación con él.
—Sí, pero el intimar con él es un gran avance, por eso lo impediste, ¿o me lo vas a negar?
—Lo es, y por eso actué rápido.
—Pero no ganaste —respondió con confianza la Princesa.
—Oh, lo hice, yo ya gané —contestó Manaka feliz.
Altrouge entrecerró sus ojos y la miró de forma inquisitiva—. Corta la farsa.
—No lo es —respondió ella con completa sinceridad. Los ojos de Altrouge brillaron con los colores del arcoíris al mismo tiempo que sus manos se transformaban en garras; pero Manaka continuó sonriendo—. Pero eso no significa que tú no puedas ser su amante también...
Esto hizo que Altrouge se detuviera abruptamente, analizara rápidamente sus palabras, y con una mirada entre el desprecio y una expresión de repulsión pura, ella dijo—. No me digas que tú... ¿Te viste con tan pocas opciones por lo que había hecho con Gray que te rebajaste a esto?
—Pff... ¿Amenazada? Si bien es cierto que lo que hicieron es preocupante, mi objetivo no es simplemente tener sexo con Shi-kun, es tener una relación firme y duradera con él, incluso si hubiesen llegado a tener relaciones, no hubiese sido una verdadera derrota a menos que eso los hubiese llevado a tener dicha relación. Los únicos que piensan que tener sexo es equivalente a tener una relación son lo vírgenes que se encuentran verdaderamente desesperados, o... ¿Acaso las relaciones en el mundo de los apóstoles muertos son tan superficiales?
—Hmm... Depende del apóstol... —contestó la Princesa un poco más calmada—. ¿Entonces por qué?
—Por la misma razón que tú ya debes conocer, porque esta es la única forma de mantener al grupo unido. ¿Crees en mis palabras?
Altrouge sonrió condescendientemente—. Solo cuando la vida de Shirou está en peligro, y más que creerte, simplemente las tomo en cuenta.
—Bien, entonces por favor ten en consideración mis palabras en cuanto a la guerra, pues esta pondrá su vida en riesgo. Como ya dije, no será una guerra en todo el sentido de la palabra, será mucho más grande que cualquier otra de las guerras del santo grial que se haya visto en este mundo; pero, al mismo tiempo, no será una guerra como las que la humanidad ha visto en el pasado, al menos no en cuestión de números. Será una gran guerra, pero no una que te permita utilizar a tu facción como una carta de victoria a tu favor, además, ni siquiera podrás entrar en esta sin que tengas a alguien que haya sido elegido para participar, así que, en pocas palabras, la única seguridad que tienes de poder participar en la guerra son Illya-san y Shi-kun.
—Calidad sobre cantidad, en pocas palabras —respondió Altrouge de mala gana.
Manaka asintió—. Sí, y este grupo tiene mucho potencial, no solo varios tienen grandes probabilidades de ser elegidos por la Moon Cell, sino que, además, no vas a negar que somos aliados poderosos a tener en cuenta, ¿o sí? Tanto yo, como Illya, y Gray...
Altrouge frunció el ceño, pero no lo negó.
—Eres igual de ambiciosa que yo, quieres tener a Shirou, lo cual significa soportar, como mínimo, a Illya, quien también tiene sentimientos por él, y no puedes apartarla de él al ser su familia, cosa que ya te habrás dado cuenta. También quieres entrar en la guerra y ganarla, así como salvar al planeta, y conociendo a los enemigos que te encontrarás allí, no creo que quieras escatimar en aliados poderosos. Es decir, quieres muchas cosas, pero no puedes tenerlo todo sin dar tu brazo a torcer en algunos aspectos, y lo sabes, porque durante cientos de años, has tenido que mantener unida a una facción de apóstoles muertos, cosa no sencilla considerando que, en el mundo de los apóstoles, tienes a cientos de otros chupasangres queriendo tomar tu trono cada vez que surge la oportunidad.
—¿Dices que esta es la única forma?
—Digo que es la mejor, es un ganar-ganar para todos. Ambas podemos ser felices si tan solo aprendemos a compartirlo, lo tendremos para nosotras al mismo tiempo que obtendrás dos llaves para la guerra, además de aliados poderosos que no tienen la intención de matarte para quitarte del camino, piénsalo y dime que no aumentará en gran medida nuestras probabilidades de victoria.
Altrouge apretó con fuerza sus puños—. Eso solo si dices la verdad.
Manaka continuó ignorando sus palabras—. Y además, ya no tienes elección, Shi-kun ya eligió, yo ya elegí, y si piensas que te dejaré secuestrarlo, entonces eres demasiado inocente, antes de que hayas abandonado Londres, tendrás a Barthomeloi pisándote los pies. Tampoco es que secuestrarlo sea una buena opción, si lo que quieres es ganarte su cariño, porque eso significa separarlo de todos sus amigos, y meterlo dentro de un mundo aún más peligroso como es el tuyo, y para el cual él todavía no está preparado para vivir. Sabes que no es una buena opción, porque eso a su vez te traerá muchos problemas, problemas que de seguro ya has considerado, ¿no es así?
La Princesa se mantuvo callada; pero se dio media vuelta con intenciones de salir del lugar, esta vez, Manaka no le cerró la puerta.
Antes de que la Princesa saliera de la habitación, la joven maga dijo unas últimas palabras—. Altrouge, ¿qué tanto confías en Shi-kun? Debes saber que, si él dice que se hará cargo de ti, es porque piensa hacerse cargo de ti, de tu felicidad, y mañana, en la cita, te revelará todo lo que ya sabes, porque su última intención es hacerte daño, no quiere jugar con tus sentimientos, es solo que esta es la mejor opción. —Manaka dijo las siguientes palabras con algo de asco—. Odio reconocerlo, pero él realmente está enamorado de ti, tanto es así que la culpa durante esta semana lo ha estado comiendo vivo de adentro hacia afuera. Razón por la cual eligió tener la cita antes del nombramiento de Illya, dónde tú lo ayudarás a firmar ese contrato con el mundo, de esta manera puso en peligro el obtener una gran ventaja, solo por el simple hecho de que no quiere aprovecharse de ti. Y Ahora es tu turno, te toca decidir, tienes hasta mañana al final de la cita para pensarlo.
—No pareces estar muy en contra de esta situación, para ser la que siempre decía que lo quería para ella sola —susurró la apóstol.
Manaka frunció ligeramente el ceño—. Sí, pero he madurado, supongo. —Luego ella se giró hacia la Princesa, quien le estaba dando la espalda—. Gracias a ti, en parte. En cierta manera, a ambas nos jugó en contra nuestra inexperiencia con las relaciones románticas, a ti, por ejemplo: me ayudaste a mejorar, y al no ver a Gray como una rival digna, le diste chance. Yo, por mi parte, lastimé a la persona que amo y me gané el odio de su hermana. —Manaka suspiró—. Mira, no quiero esto más que tú, pero amo a Shi-kun y quiero un futuro, así que estoy dispuesta a dar mi brazo a torcer, por otro lado, tampoco planeo compartirlo con cualquiera, mientras más rápido hagamos esto, tendremos que tratar con menos mujeres, y más importante, también es porque no creo que las cosas cambien tanto de cómo estamos ahora: Míranos, ¿no lo estamos compartiendo ya? Incluso si es de forma informal. Y...
Altrouge se giró—. ¿Y?
Manaka bajó su mirada—. Tal vez necesite de la ayuda de alguien, o incluso de algunas más para mantener a Shirou con vida...
Altrouge la miró con los ojos entrecerrados—. Dudo que esto se refiera a tus habilidades para protegerlo...
Manaka la miró a los ojos por unos instantes—. ¿Podrías quedarte un poco más? Sea cual sea la decisión que tomes, dudo que abandones a Shi-kun, y esta información sobre ella, estoy segura que la agradecerás.
—¿Ella?
—Verás, hace unos años, cuando conocí a Shi-kun, él tenía a una chica a su lado, era su mejor amiga, su nombre era Tachie.
Interesada, Altrouge decidió permanecer durante un tiempo más.
...
...
...
Altrouge suspiró colocándose una mano en su frente, no solo tenía que lidiar con sus sentimientos por el chico, ahora también con esto—. Entonces, para resumir: La familia de Shirou era muy cercana a otra familia, esta tenía una hija, y Shirou se hizo muy cercano a esta chica, convirtiéndose en su mejor amiga, y su nombre es Tachie.
Manaka asintió—. Tachie y Shirou se conocen desde que eran niños, han estado juntos más tiempo de lo que tú y yo hemos estado con él, solo conoces a Shirou por poco más de seis meses, y yo estuve dormida durante casi una década, Tachie estuvo con él durante años. Y ella... Tachie fue mi primera rival, ella era mucho más cerca a Shirou que yo, que solo lo conocí por poco más de dos semanas antes de dormir, y también estaba enamorada de él.
Altrouge se cruzó de brazos mientras intentaba concentrarse, sus pensamientos todavía no estaban en el lugar correcto—. ¿Y? Según lo que me contaste, ella murió en el incendio en el que acabó la guerra, ¿o no?
—Te equivocas, Tachie sobrevivió...
Por aquel tiempo la Moon Cell ya había predicho que los Harwey y otras organizaciones intentarían tomar control de ella, y esto podría interferir con su trabajo, cosa que es lo único que la Moon Cell no puede permitir, así que creó una IA para que se encargara de la situación, esta IA sabía que la Moon Cell no utilizaría su poder como santo grial para defenderse, pues eso iría en contra de sus principios, además de que, si bien es imposible infiltrarse físicamente en la Moon Cell, si se llegase a la Luna y se intentase entrar espiritualmente desde allí, la Moon Cell no tendría ningún medio de defensa físico, pues como debes saber, esta no tiene los medios para defenderse a sí misma de esta forma, su poder como santo grial solo se refiere a la Tierra, y no a la Luna. Resumidamente, necesitaba un guardián, si bien es imposible para los humanos hackear a la computadora, eso no les impediría intentarlo, y así lo hicieron, intentaron infiltrarse en ella múltiples veces, tal y como lo habían hecho la primera vez, con un cuerpo de información similar a un espíritu, pero fueron rechazados por el sistema de defensa de la computadora, luego, después de un tiempo, "algo" comenzó a atacar a aquellos que intentaron infiltrarse, este algo actuó como fuerza disuasoria, y desestimó los ataques de los hacker, ahora todos sabían que "algo" cazaba a quienes intentaban hackear a la Moon Cell, esto hizo que intentasen hacerlo desde la Luna, creyendo que el guardián no podría cazarlos allí, pero se equivocaron, lo cual causó que muchas organizaciones cesaran los intentos de hackeo y que los Harwey prohibiesen los viajes a la Luna, de modo que la Moon cell pudo volver a realizar su trabajo sin perturbaciones.
—Escogió a Tachie... —Altrouge comenzó a divagar sin darse cuenta—. Sin embargo, si esa chica estaba prácticamente muerta, entonces lo que queda de ella no es más que un cadáver andante, algo así como una aparición poseyendo un cuerpo, ¿no es así? Si ese es el caso, creo que tus preocupaciones son exageradas, Shirou ha crecido mucho desde entonces, si se encuentra con ella, estoy segura que elegirá ayudarla a descansar de una vez por todas, en vez de hacer alguna locura. A menos que... Tachie sea Shielder, ¿Verdad? —Esto hizo que Altrouge abriera un poco los ojos, ¿Cómo no se había dado cuenta antes? Ella negó con su cabeza, sus pensamientos seguían en su relación con Shirou, ella suspiró pesadamente al ver lo problemático que sería esto, y se obligó a enfocarse en la conversación que tenía con Manaka, quién asintió—. Shielder, eso es problemático, la vi en el Rail, y no puedo decir que sea una aparición poseyendo a un cadáver.
—Porque no lo es, Shi-kun también sufrió mucho durante el incendio de Fuyuki, pero Avalon y la cresta de los Emiya fueron capaces de curar sus heridas físicas y espirituales, sin embargo, Tachie... no tuvo tanta suerte. Ella rogó por ayuda, pero no la recibió de ninguna otra persona, en cambio, la recibió de una "entidad".
—La IA de la Moon Cell.
Manaka asintió—. Esta pactó con Tachie, ofreciéndole un trato, salvar su vida a cambio de que se convirtiese en la guardiana de la Moon Cell. Y en cuanto a Tachie, ella vio morir a sus padres frente de sus ojos, y sus últimas palabras fueron que huyese y que sobreviviese, y ella así lo hizo, pero en medio de su huida, acabó rodeada por las llamas y por el barro, para su fortuna, o desgracia, vio a Shi-kun en la distancia, y le pidió ayuda; pero él se había tapado los oídos para evitar escuchar todo lo que ocurría en ese infierno, y no la escuchó, o tal vez, inconscientemente, decidió no hacerlo para protegerse a sí mismo.
La Princesa suspiró—. Shirou todavía se culpa por esto, ¿no es así?
—Su culpa por lo ocurrido en el incendio ha disminuido, esto debido a que ahora sabe que no sobrevivió por puro azar, sino que hubo personas detrás que hicieron esto posible, sus padres, esto ha hecho que, poco a poco, haya decidido no solo vivir por quienes no pudieron, sino por el sacrificio de sus padres, quienes permitieron que él sobreviviese.
—Ahora no ve el estar con vida como si fuese un error...
—Pero aun así, en su corazón todavía pesa esa traición, una que no puede sanar de ninguna manera, o al menos eso cree... —susurró Manaka.
—¿Qué le pasó a la chica?
—La IA encargada de crear a la guardiana se encargó de que pudiese salir del lugar, luego, ya que esto era necesario para la continuación de sus funciones, se le permitió a Tachie utilizar brevemente la funcionalidad de la Moon Cell como Santo Grial únicamente para salvar su vida a cambio de convertirse en la guardiana de la Moon Cell, o dicho de otra forma, salvar su vida para poder crear a la guardiana perfecta...
Lo primero y principal era que Tachie fuese capaz de defenderse a sí misma y a la Moon Cell, por lo que, se inició el programa Demi-Sirviente, para el cual Tachie recibió múltiples modificaciones, y si bien sus actitudes para ser una Demi-Sirviente eran del más alto rango, la IA a cargo del proyecto se encargó de que estas se mejorasen hasta el límite posible, así como hacer que ella fuese acta para sobrevivir en el ambiente lunar. El deseo de Tachie para salvar su vida, también trajo otras consecuencias indirectas; pero dejémoslas para otro día...
Aunque no lo creas, ella era una de las mejores candidatas para convertirse en guardiana, y su situación especial hizo que fuese sencillo que aceptase dicho puesto, y como se suponía que iba a morir, su desaparición no alteraría demasiado los eventos que la Moon Cell seguiría observando.
—Un premio gordo para la Moon Cell... —susurró Altrouge.
—Así es. Sin embargo, esto no estuvo ausente de consecuencias. La Moon Cell fue capaz de eliminar la maldición de Angra Maiyu; pero el alma de Tachie ya había sido afectada de forma demasiado extensa: Su núcleo, afortunadamente, no fue destruido, pero gran parte del resto fue consumida por la maldición, y la parte que no fue consumida pero que si entró en contacto con esta, fue afectada de forma irreversible. Su Saint Graph se volvió irregular.
Esto hizo que Altrouge la mirara de forma inquisitiva—. ¿Y que hay con eso? Simplemente debió pedir que su alma fuese curada o restaurada, ¿no es así?
—El trato fue salvar su vida, no restaurarla a su estado original, el hecho de permitirle utilizar la función de Santo Grial ya se podría considerar una gran excepción. Tachie fue salvada, pero no se le permitió ir más allá, y para asegurarse de que no volviese a utilizar la concesión de deseos, se le denegó el uso de este aspecto de la Moon Cell luego de que fue salvada.
—¿En qué estado exactamente se encuentra su alma?
—Lo suficientemente bien como para considerarla viva, no lo suficientemente bien como para que su estado no le afecte. Tachie no recuerda parte de su vida, pues esas partes fueron devoradas por la maldición, pero recuerda las cosas más fundamentales, entre ellas, a su familia, a Shirou, y el conocimiento básico que obtuvo del mundo antes de ser afectada por la maldición. Las partes de su alma que interactuaron con la maldición, si bien ya no están siendo consumidas y el efecto corruptivo ha sido eliminado, estas quedaron inevitablemente trastornadas por el contacto con esta, mientras que las partes que no fueron tocadas, siguen siendo las de la misma Tachie.
—¿Y el efecto de esta trastorno se muestra cómo...? —preguntó la Princesa con curiosidad.
—La ciencia actual lo clasificaría como uno de los muchos trastornos de personalidad, aunque no sea exactamente eso.
Altrouge ladeó la cabeza—. ¿Cómo el que causa un alma compartimentada?
Manaka negó con su cabeza—. El efecto es similar; pero no el mismo, mientras que en un alma compartimentada, cada "compartimiento" tiene una personalidad única e independiente, en el caso de Tachie, el trastorno hace que, súbitamente, su personalidad se invierta hacia el mal, mostrado un lado mucho más oscuro de sí misma, para luego volver a su personalidad habitual después de un tiempo. Para protegerse a sí misma, Tachie mantuvo el lado original apartado del lado inverso. La parte sana, es la Tachie original, ella recuerda buena parte de su vida; pero ha "olvidado" los recuerdos más oscuros de esta, incluyendo el ver a Shirou durante la tragedia —dijo Manaka haciendo comillas con sus dedos en la parte de olvidado—. Mientras que la parte trastornada, sigue siendo ella, pero invertida, y posee los recuerdos más oscuros de su vida. —Luego Manaka bajó su mirada—. Ella se siente herida y no puede evitar sentir ira hacia la falta de ayuda por parte de Shirou; pero en el fondo, también sabe cuál era la situación en la que se encontraban, y sus sentimientos por Shirou siguen ahí, así que no es imposible que lo perdone, «A fin de cuentas, una de las razones por las que ella quiso seguir viviendo, fue para poder cumplir con su promesa a Shirou»; pero cuando su personalidad se invierte, no es capaz de controlarse, así que decidió suprimir sus emociones, haciendo que actúe casi como si de una máquina sin sentimientos se tratase. Y bueno, su inversión sucede esporádicamente, y también de forma errática.
Altrouge centró su mirada—. Comprendo... Es como el impulso de inversión que sufren los sangre mixta, ¿no es así?
Manaka asintió—. Similar en cierto aspecto; pero opuesto en el otro, Tachie no sucumbe a la condición de su cuerpo sino de su alma. Y ahora que lo pienso, nunca me fijé; pero... ¿eso te sucede a ti?
—Más o menos, si bien soy una sangre mixta, las especies que me conforman son semejantes en instintos, incluso si uno es provocado por una razón psicológica, mientras que el otro por una razón física, así que los instintos de ambas están en concordancia. No obstante, a veces hay cierta disparidad, por ejemplo, puedo tener más sed de sangre de la que necesita realmente mi cuerpo, también pueden ocurrir otras cosas como que, si no tomó sangre durante un tiempo, entro en un estado famélico, un frenesí por así decirlo; pero más que hambruna, lo siento como si fuese más similar a la lujuria, ¿o tal vez debería decir que el devorar sangre se convierte en un placer lujurioso más allá de la necesidad del simple consumo? —se preguntó la apóstol meditativa—. Bueno, no importa. Al menos en el caso de Tachie, lo único que cambia es su personalidad, no gana mayor fuerza o habilidades especiales. —Manaka esquivó su mirada y Altrouge entrecerró sus ojos—. ¿Verdad?
—B-Bueno, sino fuera una demi-servant, sí, pero como lo es...
—Oh, ¿¡es en serio!? ¿Qué le ocurre? ¿Cambia de espíritu como de personalidad? —preguntó sarcásticamente la Princesa, a lo que Manaka ladeó su cabeza—. ¿Me estás jodiendo?
—Ojalá. Debido al estado irregular del Saint Graph de Tachie, es demasiado complicado que un espíritu heroico con un Saint Graph ordinario pueda poseerla adecuadamente, así que el Saint Graph del espíritu heroico también fue alterado.
—Entonces, ¿cambia de espíritu heroico dependiendo de que "personalidad" tomé el control?
Manaka negó con su cabeza—. No cambia de espíritu heroico propiamente hablando, sino que el Saint Graph tiene ambos aspectos del espíritu heroico dentro de sí, tanto los aspectos originales, como los aspectos alterados, similar a, como ya has dicho, un alma compartimentada. El Saint Graph cambia para coincidir con el "impulso de inversión" de Tachie, cuando la parte alterada toma el control, la parte que muestra las aspectos alterados del sirviente se manifiestan, lo mismo pasa cuando la Tachie original tiene el control, y bueno, los sirvientes alterados no necesariamente tienen las mismas habilidades, o clases.
Altrouge frunció el ceño—. Maldición, si solo fuera un cadáver andante, estoy segura de que Shirou no dudaría en darle un final adecuado; pero si la chica está ahí, y además se le puede ayudar, entonces Shirou no dudará. —Altrouge observó detenidamente a Manaka—. ¿Nos encontraremos con ella durante la guerra?
—Absolutamente sí, de hecho, nos encontraremos con ella incluso antes. Y, como seguro ya debes inferir, puede ser ayudada, aunque no será fácil, y tomará tiempo... —susurró Manaka.
Altrouge chasqueó la lengua, pensando en cómo tratar este asunto.
Manaka, por su parte, siguió con su explicación—. Shirou se culpa por su muerte, se culpa por haberla abandonado, por haber sido egoísta y débil, pero ahora tiene la forma de compensar sus errores entregada en bandeja de plata, no la va a desperdiciar. —Manaka suspiró—. Tal vez sea la única forma en que él sea egoísta, no egoísta para sí mismo, sino para los demás.
—Intentará ayudarla, pero precisamente por su trastorno, ella puede ser una aliada y una enemiga a la vez, una espada de doble filo, un posible peligro constante... Y aunque él sepa esto, conociéndolo, tomará el riesgo. —Altrouge suspiró de mala gana—. ¿No hay una forma de mantenerlos alejados hasta que la podamos curar o termine la guerra?
Manaka negó con su cabeza—. Eso es imposible, después de todo, ella va a ser...
—¡Onee-chan! —Ayaka entró rápidamente al dormitorio de su hermana, transpirando—. C-Creo que mi ritual se salió un poco de control, ¡necesito tu ayuda!
Manaka asintió aturdida, no había estado vigilando a Ayaka—. ¡Okey, ya voy! —Manaka se levantó y se dirigió hacia la salida, no sin antes dirigirle una últimas palabras a Altrouge—. El caso es que no podemos, para nuestra desgracia.
Altrouge suspiró—. Entiendo, pensaré sobre esto.
—¿Y sobre tu decisión?
Altrouge se detuvo, se quedó callada por unos momentos, y luego salió de la habitación, sin embargo, Manaka la oyó susurrar—. También sobre eso...
...
...
Altrouge no durmió aquella noche, ni siquiera se reunió con el resto en la cena, ella... Simplemente no sabía cómo tratar con todo esto, y para colmo, se había dado cuenta de este giro de tuerca justo unas horas antes de su cita.
Ella negó con su cabeza mientras miraba a la Luna, ella era la Princesa de los Apóstoles Muertos, con más de mil años de existencia, si se trataba de gobernar una facción de apóstoles, tenía experiencia, si se trataba de asesinar humanos, tenía experiencia; pero si se trataba de relaciones románticas con humanos... Le faltaba experiencia. Analizando un poco más su vida, esto se debió a una mezcla entre su forma de vivir, el ambiente en el cual vivió, y su propia falta de interés sobre el tema. Nació con enemigos jurados ya preparados, Blackmore, Merem y Ortenrosse, con una facción que mantener unida después de la muerte de su padre, y con el deseo y objetivo de lograr lo que él nunca fue capaz de hacer. Al mismo tiempo, vivió en un mundo salvaje, el mundo de los apóstoles muertos, donde los "hijos" de estos comúnmente intentaban matar a sus padres para arrebatarles el trono, aunque afortunadamente, gracias a la necesidad de una base milenaria para que la Noción Sanguínea funcionase, no era algo que pasase todo el tiempo, y aun así, la mayoría de los puestos actuales estaban ocupados por Advenedizos, y no era común que un apóstol renunciase a su puesto, el caso de los Rozay-en era muy especial.
Dicho de otra forma, tuvo muchas cosas de las que ocuparse, y las relaciones románticas no eran su prioridad, más en un mundo tan traicionero como era el suyo, ella nunca entendió por qué los humanos se buscaban los unos a los otros, como si no pudiesen ser felices sin estar con otra persona, entendía que no pudiesen sobrevivir sin estar juntos, pues eran débiles individualmente, pero la felicidad, eso era diferente. Bueno, ella buscaba la felicidad al cumplir su objetivo, cosa que no había logrado, así que tampoco era la más experta en ese tema. Por otro lado, ella supuso que, simplemente, era por lo diferentes que eran, la humanos eran muchos, y ella, ella era única, la única hibrida nacida entre dos especies que no tenían descendencia de la forma en la que los humanos lo hacían.
Nunca quiso a alguien de la misma forma en la que quería a Shirou, quiso poder para demostrar a los demás quien era, que no podían simplemente descartarla o asesinarla así como así, y para eso tomó (quiso) a aquellos que seguían a Brunestud, y que no habían perdido la esperanza, ni tampoco se habían marchado junto con Ortenrosse, quiso ser la maestra de Primate Murder para así tener más poder después de su derrota a manos de Roa, aunque después este se terminó convirtiendo en su fiel perro guardián, y uno de los pocos seres a los que podía llamar amigo. Pero de Shirou... Quería la espada, obviamente, pero mentiría si dijese que, al menos al principio, pensó realmente que Shirou podría crear algo como eso, y ahora... Ahora la espada se había convertido en una razón secundaría para estar con el chico, quería a Shirou porque era Shirou, por todo lo que habían pasado juntos, que si bien era el equivalente a un grano de arena en su larga vida, aun así, e irónicamente, tenía un valor que el resto del tiempo que había permanecido con vida no tenía, porque si ella no tenía experiencia con relaciones románticas, fue porque nunca se permitió enamorarse.
¿Qué estaba dispuesta a hacer? En un principio, simplemente pensó: "lo que fuese necesario", pero ese "lo que fuese necesario" iba más en el sentido de, lo que fuese necesario para tomarlo para ella: secuestrarlo y volverlo suyo, matar a Manaka o a cualquier otra mujer que se interpusiese en su camino, etc. No obstante, ahora se daba cuenta de que las cosas no eran tan simples, no en una relación de este tipo, como una hibrida capaz de aprovechar el poder de Brunestud, como la Princesa de los Apóstoles Muertos, generalmente no necesitaba preocuparse mucho de los sentimientos de los demás seres con los que tenía relaciones, algunos la consideraban similar a Rita en el sentido de que hacía lo que le venía en gana, aunque eso no significaba que no valorase a quienes le seguían, tenía en alta estima a Rizo y a Fina, sus guardaespaldas; pero no de la misma forma en la que se preocupaba por Shirou.
Ya era de mañana, Altrouge había divagado entre sus recuerdos, su decisión, y Shirou, durante toda la noche, como un disco rayado dándole vueltas a un mismo asunto una y otra vez, repitiendo una misma canción, sin poder pasar a la siguiente.
Sabía que tenía que reunirse con Shirou; pero no podía, no había llegado a una respuesta todavía, necesitaba tiempo, necesitaba más tiempo, pero no podía tardarse, no podía permitir darle ventaja a Manaka o a Gray, pero necesitaba más tiempo, solo un poco más. Una hora pasó, y Altrouge no pudo llegar a una conclusión, así que, agobiada, tomó su celular y le envió un mensaje a Shirou:
—Me fui temprano, se me había olvidado comprar algo, nos vemos en la entrada del Camac, espérame. —Leyó ella en voz alta, para luego asentir para sí misma, Manaka y Ayaka habían salido temprano, así que Shirou tendría que hacer todo el camino hasta el Camac, le tomaría al menos una hora y media llegar hasta el centro comercial de tiendas departamentales.
Altrouge también partió, no sin antes arreglarse para la ocasión, incluso probó utilizar un nuevo peinado, y de hecho, partió antes de enviarle el mensaje al chico, y se aseguró de llegar antes que él, pero mientras esperaba a que el pelirrojo llegase, la intranquilidad causada por la indecisión comenzó en hacer efecto, a medida que sabía que el pelirrojo se acercaba, también comenzó a hacerse otra pregunta: ¿Qué estaba dispuesto a hacer Shirou para estar a su lado? ¿Qué estaba dispuesto a sacrificar? Ella sabía que no podía simplemente abandonar a Manaka y romper al grupo para estar con ella, y le dolía; pero lo entendía, sin embargo, aparte de eso, ¿qué estaría dispuesto a dar a cambio? Y mientras múltiples preguntas aparecían en su cabeza, se dio cuenta de que se había alejado de la puerta del Camac.
—¿Eh? —exclamó ella, al darse cuenta de que se había alejado del centro comercial, ella regresó rápidamente; sin embargo, Shirou ya está allí, e, instintivamente, ella se ocultó de él, y comenzó a vigilarlo—. ¿Me estoy ocultando de Shirou? —Altrouge negó con su cabeza—. No, simplemente lo estoy probando, estoy viendo que es capaz de hacer para estar a mi lado, no es justo que solo yo dé mi brazo a torcer, él también...
Así, pasaron las horas y, mientras Altrouge "probaba" a Shirou, ella seguía intentado tomar una decisión.
Incompatibles, el método deseado y la resolución deseada eran incompatibles, no podía simplemente robar a Shirou y destruir a cualquiera que se le opusiese, quienes eran personas a las que Shirou apreciaba, y, al mismo tiempo, obtener el tipo de relación que quería con este, que la amara. No, no lo haría, Shirou no la amaría si asesinaba a Manaka y a Gray, al mismo tiempo que lo apartaba de Illya y del resto de personas que conocía, pensar lo contrario era una estupidez, y ella lo sabía.
¿Qué podría hacer? No podía simplemente tomarlo, no podía, pero, ¿qué prefería ella? ¿El método o el resultado? ¿Tomarlo como quería, o tener una relación con él como quería? Ambas cosas no eran compatibles, tenía que elegir, o una, u otra.
Habían pasado ya varias horas—. Sacó su teléfono... —Shirou hizo varias llamadas, y, mediante sus sentidos, y su contrato, supo a quien llamó y que conversó con esas personas—. Ya lo sabe, sabe que lo sé, y cree que este es un castigo, b-bueno, supongo que también puede verlo así, ¿Cuánto serás capaz de aguantar? ¿Qué serás capaz de hacer?
Las horas continuaron pasando, y a ambos les ocurría lo mismo, sus corazones latían cada vez más rápido, intranquilos, insatisfechos, queriendo juntarse desesperadamente, pero detenidos por la razón, por el ego.
Las horas continuaron pasando, ambos preguntándose que hacer, Shirou el cómo atraerla, como decirle lo que quería, y ella tomando una decisión, ¿El método o el objetivo?
Shirou contestó una llamada de su hermana, una que no sonaba muy feliz, hacía tiempo que la noche les había honrado con su presencia, ambos miraban a la Luna, mientras la media noche se acercaba, y sin saber, ambos había puesto esta hora como el punto cúspide. Y llegó; pero Altrouge no se movió, el que Shirou la esperase durante todo este tiempo la había conmovido; pero todavía estaba preocupada, ¿sería feliz si aceptase hacerlo de esta forma? No tenía garantía, no tenía nada que le dejase claro que no acabaría con un corazón roto, que Shirou no la dejaría de lado, ni siquiera sabía que realmente sentía el chico por ella, él nunca se lo había dicho y, sin embargo, como si este hubiese escuchado sus dudas, a través del contrato que ella había bloqueado para que él no pudiese escucharla, oyó su respuesta.
Y mientras las palabras se decían mentalmente, una sonrisa se dibujó en el rostro de la Princesa, «Conociéndolo, realmente lo haría, sería capaz de atravesar lo que le pusiese en medio para llegar hasta mí, incluso si eso lo deja medio muerto». El chico incluso ideó una táctica ridícula y suicida mediante la cual intentaría convencerla en el caso de que todo se redujera a: quien gana decide. Y si había alguna inseguridad en su corazón, esta se desvaneció después de que vio el rostro del chico después de que terminó de "hablar". Ese idiota, que no había suplicado piedad cuando se le enfrentó, que no se sucumbió cuando estuvo a punto de morir por el Bosque de Einnashe, que no mostró debilidad en el laberinto de Alcatraz a pesar de que la situación lo superaba, no pudo evitar que las lágrimas cayesen por sus mejillas al creer que ella lo había rechazado y abandonado.
Algunos hombres tienen la idea de que no deben mostrar debilidad, de que no deben llorar, porque supuestamente eso los hace menos hombres, era algo que ella había aprendido en sus meses conviviendo con los humanos. Sin embargo, ¿acaso esas lagrimas no estaban siendo derramadas por el dolor que el chico estaba sintiendo al no poder estar con ella? ¿Y acaso ese dolor no era producto de lo mucho que la quería, de lo mucho que quería estar a su lado, de lo frustrado que se sentía al no poder estarlo? Y, súbitamente, ella también descubrió que las lágrimas se derramaban por sus mejillas, pero era irónico, él lloraba por dolor, ella, por felicidad.
—Bien supongo que eso es todo, en ese caso, te daré una oportunidad... —Altrouge alzó una de sus manos, desde esta, la sangre comenzó a emanar, luego, tomó forma, con unas inscripciones muy similares a las letras de las hadas que habían quedado grabadas en Shirou, su sangre rojiza, se volvió negra en el momento en el que su Noción Sanguínea se activó.
Era raro, ella había descubierto que su Principio era muy parecido, en cierto aspecto, a los Hechizos de Comando que los magi utilizaban en las guerras del santo grial. La forma más sencilla de entender su principio, era a través de los contratos, las función de estos era fácil de entender, vincula varias cosas, generalmente seres, y los obligaba a algo a través de órdenes, reglas, etc, generalmente, a cumplir con un acuerdo previamente pactado. Su Principio era lo mismo, pero en un nivel mucho mayor, era similar a los Hechizos de Comando en el sentido de que, al igual que estos, y a diferencia de los Geis normales, podían tomar por completo el control de la vida de la persona vinculada, y si bien cuando se utilizaba en su forma más básica, los contratos, se necesitaba de la aprobación de ambas partes, cuando ella afirmaba su principio, esto era innecesario.
A través de este, era capaz de vincular cosas y subyugarlas a su voluntad, a sus órdenes, a sus reglas, esto no solo era aplicable a personas, sino a todo lo que ella pudiese reconocer, es decir, espíritus, hechicería, incluso conceptos, ella podía vincularlos y subyugarlos, aunque por supuesto, había ciertos requisitos para que funcionase de forma adecuada:
Mientras más clara y simple la orden, o las reglas, que ella impusiese, es decir, el vínculo, más poderosa será la obligación a cumplirlo. No obstante, si bien las órdenes y reglas sencillas hacen más poderosa a la maldición, las ordenes o reglas largas y explicitas, la hacen más precisa y, generalmente, más duradera.
Otra de las cosas que afectaba la fuerza del vínculo y de la obligación a cumplirlo, era la energía mágica, algunos debían ser constantemente mantenidos por ella, cosa que no era muy difícil ya que ella podía vincular su mantenimiento al respaldo que obtenía del planeta, otros se activaban según ciertas condiciones que ella establecía y su duración y poder era equivalente a la energía, que ella había puesto al crearlos, lo cual afectaba la fuerza de la maldición.
Cuando se trataba de cosas no tangibles, o con las que ella no podía interactuar directamente, como conceptos no colocados en objetos, ella debía de tener un claro y amplio conocimiento de este antes de poder vincularlos a algo y subyugarlos a su voluntad. Mientras que, cuando se utilizaba en cosas tangibles, por ejemplo, en seres vivos con resistencia mágica, ella necesitaba afirmar directamente su principio, lo cual se traducía a marcarlos con su sangre.
La forma más básica y menos poderosa de su Principio eran los contratos normales que había hecho, pero ella lo había utilizado de múltiples formas a lo largo de su vida:
La Noción Sanguínea permitía sobrepintar las leyes del planeta en el lugar donde ella afirmase su principio, y como su principio permitía vincular y subyugar, básicamente podía vincular forzosamente su voluntad al mundo, superando el rechazo provocado por su condición de hibrida y su inestabilidad, logrando de esta forma el mismo efecto que una Manifestación de la Fantasía; sin embargo, ya que era una vinculación forzosa con un ente mucho mayor que ella misma, esta tenía complicaciones, por ejemplo, su velocidad para transfigurar el mundo era generalmente más lenta que el del resto de espíritus de la naturaleza, requería de una mayor concentración y de una imaginación más sólida que le permitiese llevar a cabo su visión, además, sus límites eran el territorio donde afirmaba su principio. Otro problema era que solo podía utilizarla a través de su principio, por lo que, tenía que afirmarlo para poder darle uso, es decir, no podía utilizarla en su forma base donde era mayoritariamente impotente, podía utilizarla de forma limitada en su primera etapa, y solo podía darle rienda suelta en su segunda etapa. Esto era diferente del Fenómeno de Filtración de los Extranjeros, que no sobrepintaba o transfiguraba el mundo, sino que lo cambiaba totalmente imponiendo nuevas leyes y entornos completamente diferentes a los terrestres.
Lo utilizaba para vincularse con la semilla de Brunestud y obligarlo a manifestarse, lo cual se traducía en poder manifestar la Luna Carmesí. Y lo había utilizado para vincular a Zepia y a la Luna Carmesí, formando un contrato entre ambos, subyugando a Zepia y obligándolo a convertirse en el fenómeno Tatari a través del poder de la Luna Carmesí, de modo que solo pudiese volver a convertirse en Zepia al volver a presenciar la Luna Carmesí, lo cual ocurriría obligatoriamente después de un periodo establecido según las reglas que ella había impuesto.
Había utilizado su principio en multitud de formas, y ahora, lo haría una vez más.
Al comienzo de ese día...
Shirou, quien vestía un atuendo informal, se encontraba en el recibidor del taller, si bien solo llevaba allí poco más de un mes, ya se había acostumbrado a este sitio, mientras esperaba a su compañera, permanecía sumido en sus pensamientos. Ahora que lo consideraba, se había cambiado de lugares varias veces, primero su casa original, de la que apenas y conservaba recuerdos, luego el hospital, la residencia Emiya, su apartamento durante su primer año, su otro apartamento con el que había vivido con Altrouge, y ahora este taller, técnicamente, también pasó dos semanas en Alemania, pero no lo tomaba en cuenta.
Y dentro de poco, el chico volvería a la residencia Emiya una vez más; no obstante, más que nostálgico, estaba un poco preocupado.
—¿Como le diré a Fuji-nee sobre la muerte de papá? —susurró Shirou.
Esa era solo una de sus preocupaciones, tal vez una de las más grandes; pero solo una. Por otro lado, había ciertos conflictos personales con los que tenía que lidiar, tal vez porque fue durante un año, o tal vez porque a pesar de todo, no podía volver a conectarse con Muramasa Shirou, no le dio mucha importancia a su procedencia, si su abuelo lo hubiese descubierto, lo reñiría y lo llamaría irrespetuoso, pero era simplemente así, al menos, hasta que se reencontró con Manaka.
El encanto de protección, Lady Kanon, sus padres, si bien antes no pensaba mucho en ellos, prefería evitarlo si era sincero consigo mismo, ahora no podía hacerlo más, por ellos había logrado sobrevivir hasta su encuentro con Kiritsugu, de otra manera, tal vez ni siquiera hubiese conocido a su padre adoptivo. Y lo peor era que, no podía honrarlos de ninguna manera, no había tumbas porque no había nada que enterrar, ni siquiera un monumento o un registro, pues el ayuntamiento se había quemado junto con ellos. No es como que él no conociese sus nombres, los conocía por intersección de su abuelo; pero nada más, a parte de sus dañados recuerdos, recordaba el cabello negro de su padre y el cabello rojizo de su madre, pero poco más. Su abuelo, no había hablado mucho de ellos, de hecho, conocía mucho más sobre sus parientes más antiguos que de sus padres, suponía que era la forma en la que su abuelo se preocupaba por él, era más fácil contarle sobre los chicos huérfanos que encontró y adoptó cuando aún estaba vivo, Onui y Tasuke, que de los padres que habían dado su vida por salvarlo, y aun así, él no podía recordar tales momentos.
Manaka se había ofrecido a devolverle esos recuerdos, pero algo dentro de él le decía que no era correcto, no era Emiya Shirou, físicamente hablando, y no era Muramasa Shirou, espiritualmente hablando, pero de alguna manera, tenía parte de ambos.
También estaba la "resurrección de Kotomine Kirei", esto era más una preocupación de Rin, porque si bien era cierto que el hombre fue el enemigo más peligroso de su padre y lo había puesto contra las cuerdas en más de una ocasión, eso era algo normal en una guerra por el santo grial, y además de eso, no tenía ninguna conexión con el sacerdote... O al menos, eso creyó, Manaka le dijo que si había una relación entre él y Kotomine Kirei; pero también le dijo que no sería bueno que él se enterase de dicha relación por ahora, ella le prometió contarle después de que, al menos, hubiese resuelto algunos de los problemas que tenía actualmente.
Finalmente, estaba su relación con Illya, esto era algo de lo que ambos tendrían que sentarse a hablar. Todo había sido demasiado repentino, y fue precisamente porque hubo una intervención forzada externa. Manaka le había explicado la situación para que él fuese capaz de afrontarla como es debido, según lo que ella le había dicho, Illya no estaba enamorada de él al mismo nivel que ella o Altrouge, pero si se sentía atraída por él, y dichos sentimientos habían comenzado a crecer lentamente, el problema, más allá de su posición como hermana política, era que Illya no era buena demostrándolos debido a su crianza aislada y por haber sido abandonada durante gran parte de su vida, cosa que comenzó a cambiar después de su abandono del castillo, mostrándose más como ella era realmente. Las Diosas al parecer vieron esto, y también vieron el interés de Manaka y Altrouge por el chico, y precisamente por esto y por la dificultad de la situación de Illya, fue que ellas decidieron que debían forzar la muestra de sus sentimientos, ya que creyeron que sería la única forma de que Illya tuviese una oportunidad. El hecho de que una fuera una diosa del amor y la otra una que no se echaba para atrás ante ningún reto, no ayudó al asunto. Y para terminar de complicar las cosas, Illya había sido influenciada por las personalidades de las tres, aunque según su ami-mante, más que cambiar su personalidad, fue "liberada" de golpe, después de todo una de las razones por las que ella fue poseía por las tres, fue porque sus personalidades tenían algún punto en común, cosa que no facilitaba que se mantuviese la situación.
Shirou esperó... esperó... y esperó... No se consideraba impaciente; pero ya había pasado una hora y sin señales de Altrouge, hasta que, súbitamente, un mensaje llegó hasta su teléfono celular.
"Me fui temprano, se me había olvidado comprar algo, nos vemos en la entrada del Camac, espérame" —Shirou frunció el ceño, esto era raro considerando lo mucho que la chica parecía entusiasmada últimamente; pero aun así, era Altrouge, nada era normal cuando se trataba de ella.
Dicho esto, Shirou partió hacia el Camac.
...
...
Le tomó alrededor de una hora y cuarenta y cinco minutos llegar a la entrada del centro comercial; pero una vez más, Altrouge no estaba por ningún lado...
—Le enviaré un mensaje. —Shirou escribió una simple oración y se dispuso a esperar.
Una hora...
No hubo respuesta a su mensaje.
Dos horas más...
Shirou tragó saliva, esto ya no era accidental, esto era adrede, y si era adrede, entonces significaba que algo había pasado que hizo que Altrouge actuase de esta forma.
¿Pero qué?
El pelirrojo tragó saliva, solo se le ocurría una cosa, «No será qué...».
Esto hizo que Shirou comenzase a caminar de lado a lado preocupado, planteándose los múltiples escenarios sobre como Altrouge pudo haberse enterado de todo lo ocurrido, y más importante, cuáles serían las consecuencias de que ella supiera esta información.
—Ella llegó ayer antes que yo, pero ni siquiera la vi en la cena, tampoco hoy en la mañana, pero anteayer estaba normal, bueno, normal para ella. Tal vez signifique que se enteró de algo ayer, si ese es el caso, entonces, ¿en qué momento? —Esto hizo que el chico abriese mucho los ojos—. No vayas mañana al Departamento de Teorías Modernas para la Hechicería... Podría ser que, Mana...
Shirou sacó su celular, pasó rápidamente por su lista de contactos, hasta que llegó al de Manaka, movió su dedo y estuvo a punto de llamarle; pero luego negó con su cabeza, ¿iba a empezar a depender siempre de las habilidades de su ami-amante para todo? ¿Acaso iba a llamarla cada vez que tuviese un problema, incluso cuando ese problema era uno personal entre él y otra chica a la que quería? No le parecía correcto y, rápidamente, subió en su lista de contactos, hasta que llegó a su nombre y apretó el botón de llamada.
El celular de Shirou comenzó a sonar—. No puedo creer que lo esté llamando a él para esto... ... ... —El celular repicó hasta que finalmente una voz le contestó—. ¡Flat! Sí, soy yo, verás necesitó que me digas si viste a Rouge ayer... —La voz animada de su amigo comenzó a narrarle lo que él llamó una pelea entre chicas perfecta para una comedia romántica y, a medida que más hablaba, el rostro de Shirou perdía color, luego de que el rubio terminase de hablar, el pelirrojo le agradeció y colgó la llamada.
Rápidamente, Shirou subió aún más en su lista de contactos, hasta que encontró un nombre y se dispuso a marcarlo...
—¿Shirou? ¿Cómo estás? —preguntó su amigo desde el otro lado de la línea.
—Caules, perdona por el apuro, pero necesito que me hagas un favor —dijo rápidamente el pelirrojo.
—¿Un favor? Claro; pero, ¿estás bien? Suenas muy agitado —respondió el castaño.
—Sí, es solo que estoy lidiando con una situación muy problemática. ¿Recuerdas de parte de lo que hablamos ayer? Sobre qué mi relación con Gray se había vuelto más cercana y que no sabía cómo tratar con esta.
—Sí, dijiste que estabas preocupado sobre cómo comportarte, y sobre bueno, ya sabes... —dijo el castaño sin mencionar el nombre de su otro compañero rubio.
—Sí, recuerdas que al final decidí hablar con él.
—Fue la mejor conclusión a la que llegamos —respondió Caules.
—Pues, algo ocurrió, una discusión entre Rouge y Gray, y Svin estaba presente.
—Oh... —expresó el chico preocupado—. No me digas que...
Shirou asintió, él no le había dicho lo que había hecho con Gray, eso era privado; pero si le había dicho que se habían vuelto más cercanos, y no sabía cómo actuar y cómo lidiar con Svin, además de que hablaron sobre el enamoramiento que tenía el rubio por su compañera y sobre porqué el chico actuaba de esa forma cada vez que se encontraba con Gray—. Sí, y necesito pedirte un favor, necesito que vayas y veas como está, no podemos dejarlo solo, no solo porque somos sus amigos, sino también porque no sabemos cómo pueda afectarle su Hechicería. Yo quiero ir, y tendré que hablar con él tarde o temprano; pero no creo que sea el momento, ¿puedes ir y asegurarte de que esté bien? Sé que este no es tu problema; pero...
—Déjamelo a mí. —Para sorpresa del pelirrojo, el castaño habló con confianza—. Al menos puedo lidiar con esto, me encargaré.
—Te debo una —le agradeció el chico.
Caules también sonrió—. ¿De qué estás hablando? Soy yo el que te debe varias, solo estoy pagando una de ellas.
—Bien, entonces te lo encargo, tengo otro problema igual de grande con el cual lidiar.
—Suerte.
—Igualmente.
Con esto, el chico volvió a colgar y, una vez más, subió en su lista de contactos, finalmente, llegó a su nombre: Altrouge.
El chico tragó saliva, pero marcó el número, y el celular repicó...
Repicó... Repicó... y repicó... pero nadie contestó.
Shirou volvió a ver los mensajes, y no vio ninguna respuesta, solo ese único mensaje:
"Me fui temprano, se me había olvidado comprar algo, nos vemos en la entrada del Camac, espérame"
Espérame, ya habían pasado casi cinco horas desde el momento en el que Shirou comenzó a esperar y desde que debió de comenzar su cita con la Princesa, espérame, esa era su petición, y tal vez, su castigo. Ella no dijo cuanto tiempo tardaría, pero le pidió que le esperase, si este era su castigo, entonces estaba dispuesto a soportarlo.
Una hora más... dos... tres...
Ya había pasado el mediodía; pero Shirou no pensó en ningún momento en moverse de ese lugar, espérame, era todo lo que pensaba, durante esa semana, la culpa lo carcomió lentamente, al menos ya no era tanta gracias a Manaka; pero todavía estaba presente, y él quería deshacerse de esta hoy, quería liberarse de esta.
Cuatro horas... cinco horas...
Si su cuerpo le pidió en algún momento que comiera algo, él lo ignoró, era terco, muy terco, habían pasado 10 horas, desde la mañana comenzó a esperarle, y ahora, comenzaba a entrar la noche.
—Espérame...
Tres horas más...
Ya eran las nueve de la noche, Illya había llamado para preguntarle donde estaba, él le dijo que estaba ocupándose de algo muy importante y que, probablemente, llegaría muy tarde esta noche. Illya le preguntó si se trataba de Altrouge, pues Manaka le habían dicho que estaban en una cita, y él le contesto que, era algo así, Illya farfulló algunas palabras en alemán que él no pudo entender, pero por el tono no parecían ser precisamente halagos... Ella le dijo que se divirtiera de mala gana, y colgó el teléfono.
Tres horas más...
Ya era casi la media noche, la Luna brillaba en la noche, si bien la ciudad estaba encendida y había gente a tan altas horas, para él, la Luna era su única verdadera compañía. Él se había preguntado qué haría si Altrouge apareciese y lo redujera todo a un: quién gane decide. En ese caso él sabía que perdería el 99% de las veces, así que se le ocurrió una "estrategia", acercarse a ella de alguna manera y abrazarla, luego utilizar su Canica de Realidad para empalarlos a ambos con múltiples espadas, y mantenerla así durante tanto tiempo como le fuese posible, con Avalon a pleno rendimiento, no temía sufrir daños, y entonces todo se reduciría a una batalla de voluntades, y en ese caso, él tendría una oportunidad...
Media noche... Altrouge no apareció.
¿Se planteó irse? No, estaría el resto de la noche si era necesario, pero al ver que ni siquiera a esa hora la Princesa aparecía, él comenzó a pensar en qué hacer, si esperar no era suficiente, tenía que buscar una forma de hacerle saber lo que pensaba, y entonces, comenzó a hablar en su mente, a hablar como cuando hablaba con la Princesa a través del contrato.
«Altrouge, no sé si me estás escuchando; pero, bueno, tengo muchas cosas que decirte:
Lo primero y principal, es que, pido disculpas. No sé cuánto sepas sobre lo que pasó; pero de todas formas fue mi culpa, y no fue algo que debí hacer considerando nuestra situación. Realmente no sé qué hacer para que me perdones, he estado dándole vueltas durante todo el día; pero estoy seguro que, lo único que me pedirías, es lo único que no puedo hacer.
Aun así, hay cosas que tengo que decir, cosas que debo decir sin importar que, no sé si me estás escuchando, o si aparecerás cuando la noche termine, pero si me muevo de aquí, será para ir tras de ti, no me importa si colocas a toda tu facción entre los dos, o en qué lugar remoto puedas esconderte, si hay algo que puedo jurar en este momento por mi vida, es que te perseguiré y te encontraré con tal de decirte estas palabras, incluso si al final me rechazas, el que nuestra relación termine sin que las escuches, es algo que no me puedo permitir.
Han sido ocho meses desde que te conocí y, debo decir, que le diste una vuelta de 180 grados a mi vida. El número de locuras que he cometido, de problemas en los que me he metido, de dolores de cabeza que me has causado, han sido numerosos por decir algo».
Luego Shirou sonrió.
«Pero no cambiaría estos ocho meses por ninguna otra cosa. Lo único que me hubiese gustado, es que esto no tuviese que llegar a este tipo de situación, yo... sí tan solo hubiese prestado más atención a mi alrededor y un poco menos a mis objetivos...».
Shirou suspiró.
«Aun así, no puedo detenerme ahora, no puedo excusarme, ni tampoco pienso huir, tengo que dejar las cosas claras, y comenzar a actuar como es debido, el responsabilizarme de mis actos. Altrouge, estoy enamorado de ti, no se desde hace cuánto, pero estoy seguro de que lo estoy. Eres más que alguien de quien dependo, más que alguien a quien le hice una promesa, más que un bote salvavidas al que me aferré. Te has vuelto alguien realmente importante para mí, alguien que le da más color a mi vida cuando estás presente, puede que tenerte a mi lado me ponga en constante peligro, que mi vida se convierta en una montaña rusa de emociones, pero no cambiaría esto por nada».
Luego el chico bajó su mirada, como si se tratase de un pecador confesando los males que había cometido.
«Yo, también tengo sentimientos por Gray y por Manaka, y además, descubrí que Illya también tienen sentimientos por mí. Lo primero es algo que ya sabías, creo que era algo obvio, y por lo que veo, ambas también tienen sentimientos por mí, y en cuanto a Illya, bueno, si bien la revelación me sorprendió, para mi sorpresa, no me causó el desagrado que, imagino, debería causarle a la mayoría de hermanos, de hecho, antes de pensar en que éramos hermanos, pensé en Kiritsugu, si estaría de acuerdo... Supongo que esto es debido a que realmente no nos criamos como hermanos, nuestra hermandad se basó únicamente en nuestro mutuo lazo con Kiritsugu, más allá de que sabíamos que el otro existía, nunca llegamos a relacionarnos hasta hace poco más de unos meses, y es irónico, supongo que es el tiempo suficiente para que algo como el amor pueda surgir, pero es muy poco para un sentimiento como el de pertenencia por parte de ambos a una misma familia, o al menos así es como he racionalizado el hecho de que no me repela la idea de forma instantánea».
Shirou tragó saliva, pero continuó hablando, negándose a detenerse ahora que había llegado tan lejos.
«Hace unos días, Mana se enteró de lo que sucedió con Gray y me pidió una respuesta de una vez...»
Una vez más sintió como las palabras se le atoraban en la garganta.
«No pude decidir, no pude elegir entre una, ni tampoco el rechazarlas a todas, y, no solo porque tengo sentimientos por más de una, sino porque, bueno, estoy seguro que ya lo sabes, tú, que durante siglos has dirigido a una de las más poderosas facciones, debes saber lo difícil que es mantener unidos a un grupo tan dispar, seguro que te diste cuenta mucho antes que yo, que, en el momento en que tomase esta decisión, todo se vendría abajo... Tal vez por eso aceptaste el cese al fuego».
Luego el chico tomó aire, intentando llenarse de tanta determinación como le fue posible, incluso si no sabía si lo estaban escuchando.
«Altrouge, he decidido tener ese tipo de relación, escogerlas a todas, supongo... un harén...»
Una vez que el chico soltó estas palabras, pareció que un peso se le quitó de encima.
«Pasaron muchas cosas en esa conversación, sé que Mana la dirigió hacia esa dirección; pero al final fue porque no pude tomar una decisión, esta es la única forma que tengo para no lastimar a nadie y mantener al grupo unido. Yo... Obviamente no puedo forzarte a participar en este, ni siquiera me siento con el derecho de pedírtelo, porque sé que esto es injusto para ti, y que mereces más, pero es la opción que tomé, y ahora lo único que puedo hacer es responsabilizarme».
Una vez más tomó aire, y observó fijamente la Luna.
«Altrouge, no es que simplemente me gustes, es que realmente te quiero, y eso ha hecho que mis objetivos hayan cambiado un poco. Antes quería forjar la espada por cumplir el sueño de mi abuelo, luego, también fue para cumplir con tus expectativas, después se le agregó el cumplir la promesa de tener un futuro para mí y para Illya, y ahora es todo eso y más. Quiero tener un futuro juntos, quiero alcanzarlo, y no me retracto de las palabras que te dije ese día en el taller, si realmente alcanzamos esa utopía... Es decir, si me perdonas y continuas a mi lado, y juntos alcanzamos esa utopía, entonces me haré responsable, de tu existencia, y de tu felicidad».
No hubo respuestas...
Sniff... Sniff...
Pasaron varios minutos y ni la más mínima respuesta, y así, el chico sintió las lágrimas deslizarse desde sus ojos, intentó que nadie se percatase de esto, no quería hacer una escena; pero también le era imposible no llorar, el silencio también era una respuesta, o al menos, lo era para él.
«Me lo merezco así que, no puedo exigir nada... Pero, por favor, al menos dime si me estás oyendo, sino, entonces hasta que me rechaces con tus propias palabras, no puedo quedarme así, y puedo ser igual de terco que tú cuando quiero algo, así que, por favor...».
Nada...
Él giró su cabeza para evitar que los transeúntes notaran su rostro lloroso, sin embargo, y para su sorpresa, no había nadie en sus alrededores, y, súbitamente, unas marcas aparecieron flotando cerca de su cara.
«¿Puedes respaldar tus palabras con acciones, o son solo palabras vacías?», la voz de Altrouge resonó en su cabeza.
«¿A-Altrouge? ¿D-Donde?».
«¿¡Contéstame!? ¿¡Tienes las intenciones de respaldar tus palabras!? Porque si es así, toca las marcas, sino, entonces este es nuestro adiós, Shirou».
«¿De qué se trata el contrato? No puedo firmarlo si me separará de los demás, es lo único que no puedo hacer, mientras no se refiera a eso, firmaré mientras te satisfaga».
«Hmm, dices eso, pero... ¿No firmaste un contrato con Gray sin saber de qué se trataba? Pues si quieres que vuelva contigo, tendrás que confiar en mi sobre este contrato, tú eliges, sí o no. Ese contrato es la única garantía real que puedes darme de que pondrás todo de tu parte para que la relación funcione, de forma simplificada, vinculará nuestras vidas, la letra pequeña te la explicaré solo si lo firmas».
Shirou se secó las lágrimas, pero sonrió, «Siempre es igual contigo. Bien, si no confiamos el uno en el otro, entonces realmente no tenemos futuro, así que...». Shirou se acercó a las marcas, y las tocó con una de sus manos.
Súbitamente, estás se fundieron con él; pero fue mucho más profundo, no fueron marcas que simplemente se grabaron en su cuerpo, sino que, al igual que los otros dos contratos que tenía con Manaka y con Gray, este afectó a su alma, conectándola, vinculándola, con la de ella. Y entonces pudo sentirlas, emociones, sentimientos, podía distinguirlos como no propios; pero los sentía como si lo fueran.
Consternación, miedo, ira, tristeza, dolor... Una tras otra, las emociones y sentimientos de la Princesa fluyeron hacia él, al mismo tiempo que él sentía que el abismo que separaba sus vidas, se desvanecía.
Una vez que Altrouge sintió que el vínculo se había establecido correctamente, cuando las emociones del chico y sus sentimientos fluyeron hacia ella, finalmente suspiro de alivio. Después, sonrió dulcemente, demasiado dulcemente—. Shi-kun...
Al oír ese tono de voz, Shirou se reforzó tan rápido como le fue posible, ese tono era demasiado dulce para ser verdad—. ¡Espera Altrouge, no fue suficiente con- AHHH!
Súbitamente, y más rápido que cualquier bala, la Princesa surgió desde la oscuridad, y un puñetazo descendente de la ancestro se dirigió hacia el chico, golpeándolo en su pecho hacia abajo y enviándolo a chocar contra el piso. ¡Crack! Fue el sonido del concreto al romperse por el impacto contra su cuerpo.
El pelirrojo contuvo el dolor, no sabía que fue lo que hizo Altrouge para alejar a las personas; pero no quería atraer a ningún problema, afortunadamente, su resistencia al dolor, tanto física como mental, había aumentado bastante, y mientras se retorcía en el suelo era capaz de contener sus gritos mientras que Avalon curaba un buen moretón que este golpe le había causado.
—La espera fue como castigo por tener que hacerme tomar esta decisión, el golpe fue por lo que hiciste con Gray —declaró la Princesa sin ningún miramiento, luego sonrió—. Por cierto, nada mal. Hace poco más de medio año un golpe más débil que ese te atravesó el pecho.
—G-Gracias... —susurró el chico mientras recuperaba el aire.
—Bien, entonces vamos a sentarnos en algún lado, creo que tenemos cosas de que hablar...
Shirou asintió lentamente mientras se levantaba sobándose el pecho.
—Así que hablaste de esto con Mana... —susurró el chico.
Altrouge asintió, ella le había contado muchas cosas de las que había hablado con Manaka, evitando ciertos temas, como, por ejemplo:
Todo lo relacionado a Tachie, pues la ancestro estaba de acuerdo en que era mejor que él se enterase cuando sus relaciones fuesen más sólidas. La Princesa conocía a Shirou, sabía que era alguien responsable y que, una vez que se proponía algo con completa certeza, la única forma en que no lo consiguiera, era que fuese asesinado antes de lograrlo, terquedad absurda en pocas palabras, por ende, sabía que, si Tachie se convertía en un verdadero problema, él tomaría las medidas necesarias de acuerdo a que tan problemática fuera la chica. Sin embargo, también sabía que Shirou era una persona cuya naturaleza, en cierta medida debido al incendio, era la de ayudar a los demás, había sido así con ella, con Manaka, con Gray, con sus compañeros, etc. Además, si lo que Manaka había dicho era cierto, entonces Tachie había sido alguien muy importante para Shirou, relacionada con el mayor trauma de su vida, y alguien a quien Shirou se culpaba por haber abandonado, en pocas palabras, él haría todo lo que estuviese en sus manos para ayudarle, incluso con la situación tan delicada que tenía la chica y el peligro que conllevaría mantenerla a su lado, lo peor era que ni siquiera podía recriminárselo, pues, a fin de cuentas, si había mujeres que podían representar un peligro para él, eran ella y Manaka, y lo habían dejado claro cuando casi lo orillaron a su muerte, y, aun así, él no las alejó, de hecho, convenció a su hermana de darles otra oportunidad.
—Hay... ¿Hay algo que me estás ocultando, no es así? —preguntó el chico mientras se sujetaba el pecho sintiéndose extrañado—. De alguna manera, lo siento.
Altrouge sonrió—. Eso significa que el contrato funciona correctamente.
—¿Qué hace exactamente? —preguntó el chico confundido por los nuevos sentimientos que lo embarcaban.
—Es similar a nuestro primer contrato, pero mucho más poderoso. Lo hice usando mi Principio, si bien no pude desatarlo en su totalidad para crear un contrato como el que tengo con PM, creo que es más que suficiente para hacer el trabajo. En resumen, vincula nuestras vidas y las subyuga a ciertas reglas que creé:
1-. Al igual que el anterior, podemos comunicar nuestros pensamientos, pero este lo lleva mucho más allá: sentimientos, emociones, sensaciones. Todo eso puede ser compartido.
Shirou... —Altrouge lo miró fijamente—. Si me dejas de lado, si me haces escoger este camino solo para abandonarme, o en otras palabras, si me rompes el corazón, lo sentirás todo como propio, y esto es igual para mí, así que ambos tendremos que esforzarnos.
Shirou se mostró un poco sorprendido ante esto, pero luego, simplemente asintió, de acuerdo con esta cláusula.
—Además, si bien quiero que, mediante el contrato que firmarás con el mundo, obtengas el respaldo de este, en el caso de que no lo logre, este contrato también nos permite trasmitirnos energía mágica a través de los caminos místicos que hemos formado entre nosotros.
2-. Al igual que el anterior, nos permite transferir otras cosas, como nuestras heridas. Esto tal vez ya no sea tan importante gracias a Avalon, pero nunca se sabe, en el caso de que la Luna esté en su menor etapa y considerando los enemigos a los que nos enfrentaremos, confiaré en ti, y en el caso de que algo evite que Avalon funcione adecuadamente, puedes confiar en mí.
Además, a partir de ahora, incluso si tu cuerpo o el mío son destruidos, nuestras almas no se desvanecerán, no se corromperán o se pudrirán, como si ya no tuviesen un ancla, no mientras el otro todavía tenga un cuerpo, porque ahora, además de nuestros cuerpos, cada uno será un ancla en este mundo para el otro.
Y finalmente... —Altrouge lo miró una vez más, con gran seriedad—. Dijiste que te harías responsable de mí, ¿estabas diciendo la verdad?
—Sí —Shirou asintió firmemente—. No mentí, y es algo que pienso hacer.
Altrouge sonrió—. Bien, este contrato pesará la determinación de ambos por hacernos responsables. Shirou, esta es la tercera clausula, la de responsabilidad, si uno de los dos pierde el sentido o las ganas de vivir y el otro no es capaz de hacerse responsable, morirá —Altrouge observó detalladamente la expresión del pelirrojo, no había miedo o duda—. ¿Nada? ¿Ni un poco de preocupación?
—Ninguna, ya lo dije, me haré responsable.
Altrouge sonrió—. Bien, entonces no se diga más. La última clausula es la siguiente: es imposible que los implicados abandonen el contrato voluntariamente, no podemos echarnos para atrás, y me aseguré de que fuera prácticamente imposible de romper. Ni siquiera esa horrible daga que obtuviste de Gilgamesh puede hacer algo contra esto.
—¿Ni siquiera Rule Breaker? —preguntó el chico sorprendido.
—¿Preocupado?
—¡Impresionado! —la corrigió el pelirrojo.
Altrouge se afincó sobre sus codos y sonrió como el gato de Alicia en el País de las Maravillas—. No es para tanto, si bien los Geis son considerados como Hechicería Vinculante, llamar así a los míos sería un insulto, ya que, los cimientos de los que yo creo, no pueden ser alcanzados por la Hechicería, y no necesito de fundaciones, códigos místicos o fórmulas mágicas para esto, más importante aún, el mantenimiento y poder del contrato están directamente ligados al respaldo que recibo del mundo, si esa cosa intentara romper el contrato, explotaría por la cantidad de energía mágica liberada por este antes de lograrlo.
—Dicho de otra forma, es un contrato que solo se romperá hasta que alguno de los dos muera.
Altrouge asintió con una bella sonrisa—. Si quieres ponerlo de una forma romántica, es un: hasta que la muerte nos separe. Porque sol- ¡Hmm! —Altrouge pareció querer decir algo más, pero sus palabras fueron obligadas a callar por los labios del pelirrojo. De un momento a otro, Shirou se había acercado y callado a la Princesa con sus labios, «Es mejor que antes... Solo por esta vez, no me enojaré», la Princesa cerró sus ojos y disfrutó del beso...
Después de unos instantes, ambos finalmente se separaron.
Altrouge, por su parte, respiraba entrecortadamente y se encontraba agitada—. ¿E-Eso por qué fue?
Shirou también se mostraba un poco avergonzado, pero contestó sin ningún problema—. Bueno, después de eso, viene el: puedes besar a la novia, ¿no es así?
—¿E-Eh? —exclamó la chica sonrojada.
Shirou la miró seriamente—. ¿Por qué? ¿Te molesta?
Altrouge frunció el ceño—. Sí, fue demasiado sorpresivo, así que no pude disfrutarlo, por lo que... una vez más.
Shirou asintió, y él y Altrouge se acercaron una vez más, sumergiéndose en los labios del otro, el resto del mundo podía esperar, los futuros problemas podían esperar, porque este momento, este pequeño instante, sería para ellos.
Una vez más, ambos se separaron, y Shirou ofreció la mano a la Princesa.
—¿Nos vamos? —preguntó el chico.
Altrouge asintió y tomó la mano del chico—. Volvamos a casa.
Shirou la miró confundido—. ¿A casa?
—¿No? —preguntó la Princesa.
—¿No dije que me haría responsable? Todavía te debo una cita...
Esto sorprendió a la chica, quien sonrió—. ¿Es media noche, sabes?
—¿Cansada?
—Ya quisieras.
Shirou le sonrió—. Entonces vamos.
Esa noche, Londres conoció el terror de una Altrouge Brunestud cuya alegría parecía ser imposible de contener, y vieron cómo, cómicamente, su novio intentaba minimizar sus destrozos. Desde un juego de Paintball, pasando por un parque de diversiones, e incluso una pista de baile de personas de alta cuna, hasta tiendas de ropa, todo negocio abierto a tan altas horas de la noche sufrió la tormenta que era la felicidad de la Princesa, aquella noche fue conocida como la noche donde perder era igual a ganar, porque a Altrouge no le tembló la mano al pagar por sus desastres o por las cosas que quiso, una noche que quedó grabada en la mente de muchos, pero más que nadie, en los corazones de la pareja.
Ese mismo día, en la noche, se encontraba durmiendo en su dormitorio. Los últimos días habían sido una montaña rusa para su vida...
Desde aquella tarde hace varios días cuando Shirou y ella habían firmado el contrato, muchas cosas habían ocurrido.
Ella no pudo evitar la emoción que había surgido en ella desde aquel día, era extraño, se preguntaba que pensarían las personas de su pueblo si la viesen ahora, en su pueblo ella había pasado de ser una chica que cuidaba a las gallinas, para después convertirse en un símbolo de adoración, y afortunadamente, gracias a las acciones de uno de sus maestros, ahora estaba lejos de todo esto.
No era exactamente una magus, al menos no hasta hace unas semanas, pero se había convertido en la aprendiz de un Lord, un Lord sin talento propio para la hechicería y que a veces se comportaba como un niño al cual ella tenía que ayudar a prepararle su ropa y otras cosas, pero, aun así, también era la primera persona que la reconoció como un individuo, cosa por la que ella estaría por siempre agradecida.
Ahora era propiamente una magus, o al menos estaba en proceso de serlo, no exactamente en pensamiento, pero si en conocimiento y habilidades, y estaba siendo enseñada no solo por ese Lord, sino por el mismo mago que alguna vez enseñó a la persona que, de una forma u otra, había sido la mayor influencia en su vida.
Aun así, a pesar de todos sus cambios, ella realmente deseaba estar alejada de su pueblo tanto como le fuese posible, porque si bien había cambiado desde el día en que lo abandonó, estaba segura de que ellos lo interpretarían de forma diferente. Porque ellos no verían que ahora tenía compañeros que no la veían como a la segunda venida del Rey de los Caballeros, no verían que su profesor, no, que sus profesores, no la veían tampoco de esa forma, no verían que ella misma no se veía como tal, tampoco el que ahora tenía más confianza en sí misma, al menos, la suficiente para que su rostro ya no fuese una molestia constante, ni tampoco verían que ahora... que ahora tenía a alguien que le gustaba y que dichos sentimientos parecían ser correspondidos. Ellos verían que ahora no solo tenía a Rhongomyniad, sino también a Carnwennan, además de que estaba siendo entrenada por el Mago de las Flores, Merlín, y tomarían todo esto para fortalecer su resolución sobre quien creían que era ella.
Era por esto que a ella no le entusiasmaba su viaje a Atlas, según lo que sabía, sería acompañada por una pequeña delegación de su pueblo que llevaría consigo el Contrato de Atlas que utilizarían para que instituto aceptase revisar a Add y, en el peor de los casos, repararlo. En pocas palabras, tendría que volver a encontrase con ellos, y una vez más, volver a ver esa mirada en sus ojos... Ella negó con su cabeza, ocultaría tanto como le fuese posible la hechicería enseñada por Merlín y también sus regalos. Afortunadamente, no iría sola con algunos miembros de su pueblo, sino que su profesor la acompañaría, el cual invitaría a alguno que otro de sus compañeros, y también la acompañaría Shirou, y, seguramente, algunos miembros de su grupo.
Y hablando del pelirrojo, él era el principal causante de todos los dolores de cabeza que la estaban aquejando esta última semana. Le gustaba el chico, lo admitía, pero a veces deseaba atarlo a una silla a ver si así evitaba que se metiese en un problema tras otro, literalmente, parecía saltar entre el horno y el sartén, lo cual era realmente preocupante, pero al menos él tenía a Avalon, cosa que la mantenía más tranquila, a diferencia de su maestro que saltaba de un problema a otro también sin tener ningún medio de protección. Otra cosa que, últimamente, le molestaba bastante, era como el chico estaba constantemente rodeado por varias mujeres, las cuales tenían sentimientos por él, según lo que ella había averiguado, o mejor dicho, que Merlín le había confesado. Y lo peor era que... No podía decir que era porque fuese un mujeriego, al menos no después de conocer a un verdadero mujeriego como lo era Merlín, quien para su fortuna, o desgracia, no actuaba de esa forma hacia ella, pero si con casi cualquier otra chica que ella mencionaba, además de que le gustaba constantemente burlarse de ella y de su poca experiencia en el amor.
Los cuatro días después de la firma del contrato fueron una montaña rusa, ese momento que ambos tuvieron colmó sus pensamientos al día siguiente, lo que provocó más de un regaño al estar tan distraída, lo peor es que, a pesar de lo impaciente e inquieta que se encontraba por volver a ver al chico, no pudo hacerlo, pues él no vino a clases durante los siguientes días, y debido a su impaciencia, ella terminó preguntándole a su maestro, y así se enteró de las razones del chico. Así que, mientras pasaban los días, las emociones aumentaban en su interior, pero todo cambió ayer con su encuentro con Rouge...
«¿Malinterpreté las cosas?», se preguntó chica internamente.
—Realmente, hoy no puedes mantenerte concentrada, ¿o sí?
Tenía razón, desde aquel día había recibido más tizas golpeando su frente y también más agarres de lucha libre; pero hoy había sido especial, no solo las tizas y los agarres de lucha libre eran sus enemigos, sino que también las puertas, paredes, y hasta casi las escaleras, simplemente no podía concentrarse debido a lo que había pasado el día anterior, sin importar cuanto intentase alejar sus pensamientos del tema, volvía a darles vueltas al mismo asunto una y otra vez, tanto fue así que, incluso su maestro, decidió despedirla temprano aquel día al ver su completa incapacidad para concentrarse.
—¿Sabes qué otra cosa se convertirá en tu enemigo el día de hoy? —escuchó a la voz de uno de sus maestros hablar—. Los bastones...
—¿Qué? ¡Auch! —Gray sujetó su cabeza en el lugar donde Merlín le había golpeado ligeramente con su bastón, aunque claro, ese "ligeramente" era para un medio incubo con bastante fuerza física, ella se alegraba de que estuviesen en un mundo de ensueño creado por el Mago de las Flores, o de otra manera esto tal vez dejaría marca. Gray alzó su mirada y vio la sonrisa irónica de su segundo maestro—. P-Pero, ¿y la ilusión que levanté?
Merlín suspiró—. Cayó en el momento en el que empezaste a divagar. Realmente te afectó lo de ayer, ¿verdad?
—B-Bueno... —Gray bajó la mirada con un poco de vergüenza.
—Supongo que es inútil enseñarte hoy, así no queda de otra, antes de que podamos avanzar con tu entrenamiento, debemos solucionar todo esto —expresó el mago—. Y no, no malinterpretaste las cosas, es decir, un beso se puede malinterpretar, pero todo lo que ustedes hicieron... —Gray frunció el ceño y observó detenidamente al mago, cosa que hizo que Merlín retrocediera preventivamente ante esa expresión, Gray no era Altria o Morgan, pero se parecía mucho a ambas, por obvias razones—. No me mires así, no fue mi plan que eso pasase, es decir, quería verlos a ambos avergonzados y que se acercasen; pero no tomé en cuenta las hormonas de ambos...
—¿Nos espiaste esa vez...? —preguntó la sepulturera con una mirada inquisitiva.
—Solo hasta que empezaron a ir más allá del primer beso, después de eso ya sabía que me harías sentir orgulloso.
Gray intentó sujetar la jaula de su compañero, olvidando que él no se encontraba en este mundo de ensueño.
Merlín sonrió—. Pero ya no hablemos de esas cosas, sino de tus preocupaciones: No malinterpretaste las cosas, creo que es más que obvio que te gusta él, y es aún más obvio que a él le gustas tú.
Gray bajó su mirada—. ¿Entonces por qué?
—Bueno, digamos que se la debía a cambio de un favor —dijo Merlín.
—¿Estuvo obligado a salir con ella? —preguntó la chica un poco emocionada.
Merlín sonrió un poco incomodo—. Yo no dije eso... Gray, ¿Cuándo te disté cuenta de que te gustaba Shirou?
La sepulturera bajó su mirada—. Supongo que, tal vez lo intuía desde un poco antes, pero fue gracias a la conversación que tuvimos en el laberinto que estuve segura.
El mago asintió—. Bueno, con Shirou fue más o menos igual, salvo que él en vez de tener a dos personas interesadas, tiene a tres.
—Espera, ¿dos? ¿A qué te refieres? —preguntó Gray consternada.
Merlín negó con su cabeza—. Nada, es algo con lo que tendrás que lidiar más tarde, si te doy toda las respuestas no crecerás; pero no te preocupes, creo que solo uno te quiere de esa forma. Sea como fuese, como ya te dije, Shirou tiene a tres personas que estaban interesadas en él románticamente «Bueno, más que tres, pero por ahora es mejor dejarlo así»; pero él nunca les prestó atención, porque estaba concentrado en otros asuntos, hasta que, finalmente, las otras dos se lo dijeron en la cara —Gray continuó escuchando el medio incubo, más concentrada de lo que estaba en sus lecciones—. Al final, él también tenía sentimientos encontrados por las tres, pues había convivido con ellas sin haberles prestado mucha atención a estos, y por eso ahora se encuentra en esta situación.
—Comprendo...
—Si fuera una situación normal no habría problemas, tarde o temprano elijaría a alguna, en ese caso, solo tienes que convencerlo de que eres la mejor... —Luego, el mago suspiró—. Desgraciadamente, la situación en la que están no le permite tomar esa decisión...
—¿Eh? —exclamó la sepulturera confundida.
—Bueno, ¿recuerdas las novelas visuales que Flat y Caules te prestaron? —Gray asintió—. Pues escoger salir contigo, o con cualquier otra chica, es igual a un Bad End.
—¿¡Eh!? ¿¡Por qué!? —exclamó la chica sorprendida. Constantemente, veía a su maestro jugando todo tipo de juegos provenientes de Japón, parecía ser la única cosa que realmente le gustaba de aquel país, y para su suerte, o desgracia, a Flat también, así que de vez en cuando, ambos intercambiaban juegos de los cuales hablaban. Un día, por pura curiosidad, le preguntó a su compañero que juegos jugaban normalmente, y le explicó que a su maestro le gustaban sobre todo los juegos de estrategia; pero que últimamente, había un nuevo boom con cierto tipo de juegos, las novelas visuales, algunas de las cuales se adaptaban a mangas que Flat y Caules leían, aunque, en el caso de Flat, le iban más las psicologías, detectivescas, de misterio, etc, y a Caules... a él le gustaban las más comunes. Él caso es que le prestaron una, y así ella conoció el significado de Bad End, bandera negra, etc, etc. Desgraciadamente, ninguno de sus compañeros tenían lo que llamaban como un juego otome, pero al menos tuvieron la sensates, o al menos Caules la tuvo, de no prestarle un eroge.
—Esa es una larga explicación, que toca secretos que no es mi papel revelar; pero no te preocupes mucho por eso, es probable que Shirou vaya a hablarte de todo esto dentro de unos días. Ya que no quiere jugar con tus sentimientos y con los de Rouge, así que quiere dejar clara la situación y que cada quien tome su elección.
—En unos días...
Merlín asintió—. Solo hay un consejo que puedo darte a la hora de escoger que harás.
Gray lo observó atentamente, tal vez tuviese algún consejo que le ayudase, como lo fue la vez anterior.
Pero Merlín negó con su cabeza—. Lo único que puedo decir, es que pienses únicamente en ti misma.
—¿Disculpa? —preguntó la chica confundida.
—La última vez que hablé sobre este tema, mentí un poco, pero supongo que no importa, ya que ella parece que nunca me creyó, pero en tu caso, es mucho más sencillo. Verás, a lo que me estoy refiriendo, es que cuando vayas a tomar tu decisión, ya sea que aceptes o rechaces, lo hagas por ti misma, porque es lo que crees que te podrá o no podrá hacer feliz, no pienses en los demás, en tus compañeros, en mí, en Waver, en lo que dirán o en lo que pensarán, en ese momento, solo piensa en ti misma. Hay gente que tiene que sacrificar cosas para obtener otras cosas, si quieres un ejemplo, pues como ya dije, Shirou no puede escoger a una por la situación a la que se enfrenta, así que tiene que recorrer un camino que bien puede ser mucho más arriesgado, si quieres otro ejemplo, entonces puedes ver a Altria, quien se casó por motivos políticos, ya que ella realmente no tenía ese tipo de sentimiento por Guinevere. Hay veces en que no te queda de otra que no hacer lo que quieres, pero ese no es tu caso, así que se egoísta, y ya que vas a elegir lo que te hará feliz, solo escoge por y para ti misma.
Gray no respondió en esos momentos, pero luego, simplemente asintió silenciosamente.
Ese día no entrenaron propiamente hablando, simplemente continuaron hablando de diversos temas, sin embargo, incluso si no era hechicería, Gray aun aprendió muchas otras cosas.
Ese mismo día, en la tarde...
Caules y Sieg estaban frente a una puerta que no era la de su dormitorio.
Ellos habían ido a varias de las clases a las que, supuestamente, Svin tenía que asistir; pero descubrieron que el rubio no había asistido a ninguna de estas, así que decidieron ir a su habitación.
¡Toc! ¡Toc!
—¡Svin! Somos Sieg y yo, ¿podemos entrar? —preguntó Caules.
Sin embargo, no hubo respuestas.
Caules miró a Sieg, y este último asintió, tomando la espada que cargaba en su cinturón.
El joven magus había hecho todo lo posible para explicarle la situación a Sieg, y para su fortuna, el joven homúnculo era enormemente rápido a la hora de comprender cosas que le eran ajenas, sobre todo si se trataba de relaciones, ¿había sido esto un efecto secundario del tipo de homúnculo que era? Aun así, Sieg todavía era un poco verde en este tipo de asuntos, pero al menos lograba comprender que Svin necesitaba ayuda, así que decidió acompañar a Caules, sobre todo porque el joven Yggdmillennia no era Lanzador de Hechizos, y la hechicería de Svin podía ser muy peligrosa si no se controlaba adecuadamente.
El joven magus tiró la manecilla de la puerta; pero esta no se movió.
—Está cerrada... —suspiró el magus—. Tal vez deberíamos volver después...
—Yo... creo que podría romper la cerradura —susurró el homúnculo.
—¿Romperla? —preguntó el magus preocupado.
Sieg lo observó confundido—. Esto es algo importante, ¿no es así?
Caules frunció el ceño—. Supongo que sí; pero... —Caules se mostró dubitativo, es decir, esto era irrupción en la propiedad personal, incluso si Svin estaba dentro y estaba mal, tampoco podía simplemente irrumpir en su habitación, ¿o sí? Por un momento el castaño pensó en sus otros dos compañeros, y suspiró, si estuviesen en su posición, uno encontraría una forma loca de entrar, y el otro, el otro probablemente cortaría la puerta en pedazos—. Bien... Pero si no se encuentra dentro, saldremos inmediatamente...
—En ese caso... —Sieg se adelantó; pero Caules lo detuvo rápidamente.
—¡Espera, espera! —le dijo Caules—. Creo que puedo hacerlo sin necesidad de romper nada...
Caules primero escaneó el lugar, no era anormal que los estudiantes pusiesen campos acotados en sus habitaciones, al ver que no había ninguno, él tomó la Batería Primigenia que había traído consigo y, utilizándola, comenzó a transformar su energía mágica en energía eléctrica, Caules era bastante bueno con su control sobre su energía mágica, aunque esto no sería algo por lo que él se enorgullecería, después de todo, tenía un mejor control, porque a diferencia de muchos, no tenía mucho que controlar en comparación con el resto.
Utilizando el magnetismo provocado por la electricidad, él fue capaz de hacer girar el mecanismo de la cerradura, desbloqueando el seguro.
—Bien, parece que todo está bien... —dijo Caules al poner una vez más las manos sobre la manecilla, y estuvo a punto de tirar de ella si no fuera por Sieg.
—Por cierto Caules... —susurró Sieg.
—¿Sí?
—A pesar de que lo estamos haciendo por Svin, esto podría considerarse como malo, ¿verdad?
—Sí, por eso debemos hacerlo rápido —susurró Caules.
—¿Y cómo se lo explicamos a Svin?
—Bueno, sí está adentro tendremos que tratar con él, y si no, entonces nunca hablaremos de esto.
—Creo que no está adentro, y creo que tampoco es posible que no se entere... —susurró Sieg.
—¿Por qué lo dices? —Caules se giró a mirar al otro castaño.
—Porque nos está mirando con el ceño fruncido...
—¿Eh? —Caules giró su cabeza y vio al rubio con el ceño fruncido en la entrada del pasillo—. ¿S-Svin?
El mencionado se acercó y preguntó con mala cara—. ¿Qué se supone que están haciendo?
Caules se separó rápidamente de la puerta y sonrió, o al menos lo intentó—. Te estábamos buscando.
—Preguntamos sobre ti en las clases; pero nos dijeron que no habías ido a ninguna de ellas, así que nos preocupamos y vinimos corriendo para ver si estabas en tu habitación —explicó Sieg.
Al oír sus palabras, Svin se relajó un poco y suspiró—. Entiendo, simplemente no me sentí bien hoy, así que decidí no ir a clases.
—Entiendo, ¿crees que podamos hablar? —preguntó Caules.
—¿Hablar? ¿De qué? ¿Sucedió algo? —preguntó el chico consternado.
—Ehhh, supongo que podrías decir que sí...
—¿Flat? —preguntó de una vez el chico.
«Discúlpame por esto Flat, pero es por una buena causa». Caules asintió.
Svin suspiró—. Bien, supongo que puedo echarles una mano. ¿Vamos a otro lugar?
—¿Eh? ¿No podemos hablar en tu habitación? —preguntó Sieg.
Svin se colocó rápidamente frente de su puerta—. Mi habitación está muy desordenada, ¿podemos ir a la vuestra?
Caules y Sieg se miraron unos minutos y asintieron.
...
...
Una vez en esta, los tres se sentaron.
—¿Y bien, qué hizo esta vez? —preguntó Svin.
—Bueno... —Caules no encontraba las palabras para preguntarle.
—Svin, ¿te encuentras bien? —preguntó Sieg.
—¿Hmm? —exclamó el rubio—. Claro, ¿por qué lo preguntas?
—Porque... —Sieg también se quedó callado.
Svin entrecerró sus ojos—. ¿Qué hizo Flat?
—Bueno... Él... O tal vez, gracias a él, nos enteramos de algo —susurró Sieg.
Svin los observó inquisitivamente—. ¿El qué?
Sieg no contestó, así que esta vez fue Caules el que tuvo que responder—. Perfecta escena de comedia romántica...
Svin tiró su cabeza hacia atrás frunciendo el ceño y cerrando los ojos con fuerza—. ¡Ese idiota...! —Svin tomó aire y volvió a mirar a los otros dos—. Miren, agradezco que estén preocupados por mí, en serio; pero estoy bien, puedo lidiar con esto.
Caules negó con su cabeza—. Confiamos en que puedes hacerlo; pero... eso no significa que no queramos ayudarte. No es algo con lo que tengas que lidiar solo.
—Precisamente es algo con lo que tengo lidiar solo.
—Pero tu hechicería... —dijo Sieg.
—¿Mi hechicería? —Svin volvió a fruncir el ceño—. ¿A qué se refieren?
Caules tragó saliva—. Verás, sabemos sobre los efectos que tiene la Hechicería Bestial en ti, y por eso queremos ayudarte.
Svin entrecerró sus ojos—. Si saben lo que me hace, entonces es mejor que me dejen solo, además, como pueden ver, lo tengo bajo control.
—Si entrásemos en tu habitación, ¿podríamos decir lo mismo? —Para sorpresa de los tres, fue Sieg quien dijo esto último.
Svin siguió con el ceño fruncido; pero no contestó, solo volteó su mirada.
Caules suspiró, llegados a este punto, no había razones para ocultar que tanto sabían—. Sabemos sobre tu Hechicería Bestial, al menos, lo de conocimiento común, por eso sabemos que no es del todo correcto tratarte como al resto de los magi, si bien todos nosotros, tarde o temprano, siempre que podamos alcanzar nuestros objetivos, desapareceremos al ser devorados por las ambiciones de nuestros ancestros, por la maldición llamada Cresta Mágica, contigo es incluso más fuerte, más puro y primitivo, por eso encontraste paz con el maestro, ¿no es así? Él no te vio como a un simple magi, sino como un contenedor de hechicería.
Svin volvió a girar su mirada hacia el castaño, con una mirada ligeramente sorprendida, pero asintió en silencio.
—También sabemos un poco sobre Gray, sobre que es similar a ti, y sobre que por eso, bueno... ya sabes, te enamoraste de ella —terminó de explicar Caules.
—Sabemos el cómo Gray te afecta, por lo que, también imaginamos el cómo te debe de afectar el que te hayas dado cuenta de lo que pasa entre ella y Shirou... Queremos ayudarte a lidiar con eso, no queremos dejarte solo —complementó Sieg.
Svin volvió a suspirar—. Amor... No sé si esa es la palabra correcta.
—¿No estás enamorado de Gray? —preguntó Sieg sorprendido.
—Al principio, tal vez pensé que sí; pero a medida que avanzaba el tiempo, me di cuenta de que puede que no haya sido el caso —Svin dio una sonrisa difícil de describir, pero se notaba un poco el sarcasmo y algo de molestia hacia sí mismo—. Ahora me doy cuenta de que fui bastante tonto, tanto como él. Ya que están aquí, ¿Me escucharán un rato?
Sieg y Caules asintieron con una sonrisa, y Svin continuó con su explicación.
—La primera vez, me sentí eufórico cuando la vi, tal vez en ese entonces lo confundí con amor, pero tal vez era más narcisismo, algo como: Solo tú eres parecida a mí, solo tú y yo. —Luego, él negó con la cabeza—. No, no solo ella; pero en el caso de Flat, era simplemente imposible que nos llevásemos bien.
—¿Eh? ¿No se llevan bien? —preguntó Sieg sorprendido.
—¡Por supuesto que no! —negó completamente el chico—. Él, al igual que yo, es irregular, pero en un sentido en el que no podemos comprendernos, o más bien, no nos interesa hacerlo. —Svin suspiró—. Fui un poco engreído, hay un montón de irregulares en nuestra clase, pero tal vez ellos dos fueron los más afines a mí, en diferentes aspectos...
Sieg miró a Caules, como diciéndole que no entendía, él simplemente hizo un gesto con la cabeza, como si le dijese que se lo explicaría luego.
—Algo cambió, ¿verdad? —preguntó el joven magus.
Svin asintió—. Fue hace varios meses, en ese entonces, el profesor debió haberte elegido a ti y a alguno de los dos para investigar lo que después se convirtió en todo el problema de Gurdoa Devenant, pero al final nos eligió a mí y a Shirou. Pasaron varias cosas, pero lo importante fue que, en cierto momento, Shirou me contó, probablemente sin saber, las cosas que le gustaban de Gray, y en ese entonces, me di cuenta de que no me había fijado en ninguna de esas cosas, de hecho, había muchas cosas sobre ella que no sabía, y mientras más averiguaba, me di cuenta de que, si Gray no fuera similar a mí, el contenedor de un héroe, entonces... entonces tal vez nunca me hubiese fijado en ella. Mientras que Shirou, a él parecía no importarle nada de eso... Ni siquiera lo mencionó, ni una vez, y si tan solo hubiese sido aquella vez... Pero... Desde entonces, nunca le he visto darle importancia a Gray como un contenedor, sino a Gray por ser Gray.
—Tal vez... ¿Tal vez solo querías tener a alguien como tú? ¿Alguien que te entendiese? —preguntó Sieg, para él esto era extraño, pues él nunca había necesitado de otros como él; pero al mismo tiempo, nunca se sintió como parte de estos, al menos, hasta que conoció a Lady Einzbern y sus deseos para los suyos, entonces, comenzó a anhelar.
Svin ladeó su cabeza silenciosamente—. Tal vez... Antes yo, encontraba muy atractivo el poder aprender todo tipo de hechicería. Cada vez que mi Hechicería Bestial avanzaba, yo siempre cambiaba con ella. Siempre he estado cambiando. Y mientras esto ocurría, me di cuenta de que tal vez ya no era yo mismo, o no me podía considerar como yo mismo después de tantos cambios, así que, bueno, mi nombre solo se convirtió en una etiqueta, algo para identificarme, pero... solo eso... —Luego suspiró—. Imaginé que a Gray le pasaría lo mismo, que cambiaría a medida que se acercara cada vez más al héroe para quien fue creada...
—Bueno, ahora que lo dices, creo que Gray ha cambiado bastante, tal y como dices... —dijo Caules.
Svin negó con su cabeza—. No, no es tan sencillo. Ella ha cambiado, pero no en el mismo sentido que yo. Sí, sus habilidades han cambiado, probablemente se acerquen más a las del Rey de los Caballeros; pero ha cambiado en más sentidos. Según mi intuición y mis habilidades, ella sigue siendo influenciada por el héroe que fue creada para... Bueno, ustedes entienden, su personalidad tal vez se acerque un poco más a la de este; pero es diferente, es como si lo hubiese aceptado, y, al mismo tiempo, también se hubiese propuesto dejar de serlo. Es como si... como si... hubiese aceptado tomar todo lo que tiene de este, y, al mismo tiempo, hubiese decidido ser mucho más que solo un contenedor de ese héroe, ser mucho más...
—¿Pero eso no es malo, o sí? —preguntó Sieg confundido.
—No sé... Pero, cuando la vi después del laberinto, las cosa que sentí... Consternación y... ¿Celos? No sé cómo describirlo —Svin se detuvo durante unos segundos, como si estuviese buscando las palabras—. Y, cuando descubrí que alguien más estaba involucrado, que él es parte de lo que hizo que ella se haya vuelto diferente, fue algo que no pude entender, que no pude...
—Te enojó; pero no porque sintieses que te habían arrebatado a la chica que te gustaba, sino porque atentó contra algo que habías aceptado como una verdad, que no necesitabas de nadie más. Y, al mismo tiempo, te sentiste impotente, ¿estoy cerca? —expresó Caules.
Svin se mantuvo con los ojos muy abiertos, luego bajó su mirada—. Tal vez...
Caules suspiró—. Entonces esto es más sencillo y complicado a la vez. Esto es solo mi punto de vista; pero no creo que estés equivocado en el sentido en que no necesitas a nadie más, no eres como yo, que necesita de alguien más por su falta de talento, eso es cierto; pero eso no significa que el tener a personas a tu lado no pueda hacerte llegar a más, siempre que tú lo permitas, tal y como le sucedió a Gray. Al final, es tu decisión, solo tú decides si quieres volver a cambiar sin que la Hechicería tenga que ver, y también es tu decisión seguir siendo tal y como eres.
Sieg frunció el ceño—. Yo... no entiendo mucho, pero como amigos, creo que puedo decir que, elijas lo que elijas, estaremos apoyándote en tu decisión, o te detendremos si creemos que te vas a hacer daño. Entiendo que, tal vez no nos veas como verdaderos amigos, pero para mí, si lo eres, tú, Flat, Caules, Shirou, así solo puedo apoyar su decisión, o detenerlos en el caso de que crea que se harán daño...
Caules asintió con una sonrisa—. Sí, supongo que eso es todo lo que podemos hacer, así que, si necesitas hablar, o necesitas de alguien que te escuche, entonces, bueno, nos tienes a nosotros.
Svin se quedó callado y sorprendido por unos instantes, luego tomó aire y asintió—. Gracias. Lo pensaré y tomaré una decisión, solo... necesito algo de tiempo. —Caules y Sieg asintieron—. Aun así, ¿fue Flat quien los envió aquí? Porque, precisamente por cómo es... porque es similar a mí en ese sentido, simplemente no me viene a la mente que él les pida que vengan a ayudarme. —Una sonrisa incomoda se vislumbró en el rostro de los chicos, y Svin entrecerró sus ojos—. No fue él, ¿verdad?
—Shirou —dijo Sieg.
Una vez más, Svin tiró su cabeza hacia atrás y la sujetó con fuerza mientras ahogaba un grito, como si estuviese conteniendo parte de sí mismo.
—S-Svin, ¿estás bien? —preguntó Caules.
Sus ojos parecía ligeramente rasgados—. S-Sí, es solo que.. no me lo esperaba y... Bueno, al menos aprendió un par de cosas desde la última vez... —Luego el chico se levantó—. Volveré a mi habitación, necesito esta un tiempo solo, seguiré hablando con ustedes pero... Díganle a Shirou que me mantendré lejos hasta que esté listo, que por favor no me busque.
Ambos asintieron un poco preocupados, y vieron como su compañero abandonaba la habitación.
—B-Bueno, salió mejor de lo que esperábamos... —exclamó Caules mientras dejaba escapar el aire que estaba conteniendo en sus pulmones.
—Creo que lo manejaste muy bien —lo animó Sieg.
—Lo hicimos —le corrigió Caules.
Así, los dos se relajaron y empezaron a planear como decirle a Shirou que se mantuviese alejado de Svin durante un tiempo.
—¿¡Realmente está considerando permitir esto, Lord Barthomeloi!? —preguntó estupefacto e, incluso, indignado el joven magus, como si le hubiesen obligado a tragar algo muy amargo.
Lorelei alzó su mirada con el ceño fruncido—. Les permití venir sin cita previa creyendo que tendrían algo importante de que hablar, en cambio, gastáis mi tiempo de esta forma...
—¡Pero...! —expresó el joven pelirrojo, Bram Nuada-Re Sophia-Ri.
—Bram... —la voz del anciano que acompañaba al joven fue como un susurró; pero tenía un aura de muerte inminente que incluso el mimado magus decidió callar después de solo oír su nombre.
Lorelei sonrió—. Deberías aprender de tu padre, Bram Nuada-Re Sophia-Ri, tarde o temprano heredarás su puesto, y si te mueves con tan poca precaución por cualquier cosa, no durarás mucho en este...
Bram frunció el ceño; pero se mantuvo callado y dio un leve asentimiento.
—Aun así... —volvió a hablar el anciano, Rufleus Nuada-Re Eulyphis—. Comparto las preocupaciones de mi hijo —expresó el viejo hombre con un tono un poco más alto—. Y no son preocupaciones que solo poseamos nosotros, Lord Barthomeloi, estoy seguro de que ya está enterada sobre el pensamiento de algunos Lores y de la mayoría de los nobles.
—Y la mayoría lo ve de forma errada —respondió Lorelei de manera despectiva.
Para sorpresa de Bram, su padre asintió.
—¿Oh? Tal vez deba revocarle su puesto como profesor de políticas, por lo que veo, todavía no ha sido capaz de entenderlo... —dijo la joven Lord dirigiéndose a Bram.
—Discúlpelo, como bien sabe, la mayoría de los jóvenes valoran el pasado y solo les preocupa el presente, pocos son quienes le dan importancia al futuro... —respondió el anciano.
—Algo que deberíamos corregir en la medida de lo necesario... —Lorelei dejó momentáneamente el trabajo que estaba realizando—. Bien, le daré una clase especial. Dices que estás preocupado por la posición de Emiya, ¿no es así?
Bram asintió—. No me había preocupado hasta ahora; pero he oído rumores sobre la intención de Lord Valueleta de ascenderlo en la próxima ceremonia de ascensión de rango.
Lorelei asintió—. Y si bien su palabra tiene peso, se necesita más que solo la palabra de un Lord para ser ascendido, pues sus habilidades deben ser evaluadas, ella simplemente está dándoles una advertencia a los Lores o herederos como tú, así como al resto de nobles, para que cuando ocurra, no les agarre de forma desprevenida, y las fricciones entre facciones no sean demasiado grandes.
—Entonces, ¿está afirmando que las habilidades del chico serán suficiente para que sea ascendido?
—Seguramente —contestó la Reina—. Si bien sus habilidades como magus jamás le permitirán ascender a un rango mayor al de Causa, el cual tiene más por la familia Emiya que por sus propias habilidades, sus habilidades fuera de la Hechicería, pero que aun así están relacionadas con esta, deberían de bastar.
—Fez... —susurró Bram.
—He oído que ha creado algunas espadas que han sorprendido gratamente a Lord Valualeta —expresó Rufleus.
—Así es, yo también he visto algunas de sus creaciones y puedo dar fe de que sus habilidades en ese ámbito son dignas de tomar en cuenta —complementó Lorelei—. Sin embargo, como el resto de los Fez, este no se refiere a sus habilidades como magus, así que en ese sentido no hay ningún problema, por otro lado, sus habilidades son algo de lo que cualquiera con los suficientes fondos puede aprovecharse, y una vez que obtenga el rango por estas, lo cual es equivalente a ser reconocido por la Torre del Reloj, muchos magi probablemente se interesen en estas, incluso puede que le dé el honor de forjar algo para mí.
Bram y Rufleus se quedaron callados de mala gana, pues si bien ellos tenían fondos más que suficientes para aprovechar dichas habilidades, era más que obvio que comerían tierra antes de siquiera pensar en pedirle a Emiya que forjase algo para ellos. Sin embargo, ambos no dirían nada, pues había más de una forma de llegar a un mismo objetivo.
—Sin embargo, incluso si no denota sus habilidades como magus, todavía se considera un ascenso, eso, y tomando en cuenta su posición, ¿no cree que es demasiado? Su familia tiene alrededor de 500 años, todavía se les puede considerar parte de la Nueva Era, pero como la familia del Lord con la menor historia todavía no supera el quingentésimo, no es algo que podamos menospreciar a la ligera. Su hermana es el nuevo Lord, y debido a esto, junto con sus habilidades como magus, ha obtenido el rango de Marca, es la segunda persona más joven en toda la historia en obtener dicho rango; sin embargo, debido a que se convirtió en un Lord, es algo más que esperable. Finalmente, es protegido de Lord Valualeta, y también su ejecutor, todo esto para alguien de una familia de herejes que solo lleva dos años dentro de la Torre, ¿no cree que es simplemente demasiado?
—¿Estás sugiriendo que esto fue planeado? —preguntó Lorelei.
Bram asintió.
—Si fuese el caso, entonces entendería porque Valualeta lo tomó bajo su ala, pues orquestar un plan tan magnifico que lo catapultase a donde se encuentra ahora a pesar de, como tú dices, ser parte de la plebe, es sin duda alguna algo que pueden usar como estandarte en la Facción Democrática.
—¿Eh? —exclamó el joven heredero sorprendido.
—No te confundas —expresó Lorelei—. Ambas facciones deseamos lo mejor para la Torre del Reloj, y nuestros puntos de vista son afines en cierto nivel; pero tienen una división tajante. Los de la Facción Democrática cree que los logros deben ser valorados por sobre todo, y solo los que tengan logros deben reinar. La facción Aristócrata tenemos en alta estima los logros; pero a diferencia de la facción Democrática, creemos que es debido a que tenemos un largo y excelente linaje que podemos alcanzar dichos logros, por obvias razones, por lo que, solo aquellos que tienen excelentes linajes deberían reinar, ahí es donde se encuentra la división.
Bram escuchó callado mientras la Reina continuaba.
—La Facción Democrática apoya a los logros por sobre todo, esto no significa que se decanten por linajes exitosos o mediocres; pero están dispuestos a intentar buscar diamantes en minas de carbón y darles poder más allá de sí mismos, algo que para nosotros es un gasto tonto de recursos y un peligro a futuro. No podemos negar que a lo largo de nuestra historia ha habido más de un talento o "genio" nacido de la "nada" y que han dejado su marca en la historia; pero esto es solo uno de cada 100, no, uno de cada 1000, y nada dicta que dichos talentos puedan ser trasmitidos a generaciones futuras de forma consecuente, por ende, no pueden asegurar la estabilidad a futuro. Nosotros en cambio, hemos cuidado nuestros linajes desde la antigüedad, trabajado arduamente para avanzar aunque sea un paso en cada generación, tanto en nuestros circuitos, habilidades, hechicería, y en todos y cada uno de los aspectos, mientras que los genios nacidos de la nada no pueden garantizar la consecuencia en las próximas generaciones, nosotros podemos garantizar que, incluso el más mediocre de los nuestros, será mejor que cualquier miembro de la plebe, hemos trabajado para eso.
Mientras más hablaba, más orgullosa se mostraba, y por momentos, ante la dignidad de la Reina, Bram casi sintió ganas de bajar su cabeza.
—Es por esto que nosotros somos quienes debemos gobernar, nuestros logros son debido a nuestro linaje, y da igual que tan grandiosos sean estos prodigios nacidos de la nada, pues lo que ellos puedan lograr en una sola vida, nunca podrá equipararse a lo que un largo y exitoso linaje habrá logrado a lo largo de sus varias generaciones. Incluso un linaje en decadencia, es más fácil de elevar a su antigua gloria, que buscar un reemplazo para un prodigio cuya generación subsecuente no contó con la suerte de su antecesor.
—Dicho de otra forma, la única forma de que estos prodigios contribuyan realmente a la Torre del Reloj, es que sean adquiridos por un antiguo linaje, estos aprovecharan sus talentos, y al formar parte del linaje, se garantiza que la siguiente generación tenga un mínimo de talento —resumió Rufleus.
A lo que Lorelei asintió. Sin embargo, ninguno de los dos tenía planeado que dichos prodigios formasen parte de la rama principal de sus familias, no hasta que fuese verificado que sus talentos podían transmitirse, por ende, la única opción para estos era una familia filial.
—Exactamente, dejarles gobernar solo basándose en sus logros sin pertenecer a un antiguo linaje, aunque sea solo de forma política, es algo que no podemos permitir, por el bien del futuro de la Torre del Reloj.
—Dicho esto, el futuro es lo que me preocupa —expresó Rufleus—. En esta generación no hay mayores preocupaciones, sus habilidades como magus no mejorarán para llevarlo a más, sus influencias en la facción Democrática se las debe a Lord Valualeta, y solo las tendrá mientras cumpla con sus estándares, por otro lado, sus influencias en la facción aristocrática se las debe a usted, por lo que, puede arrebatárselas cuando quiera. Su única influencia preocupante es en la facción neutral, pero precisamente por cómo funciona esta facción, no es algo apremiante. Pero el futuro...
—Solo por curiosidad, ¿Cuál es su análisis, Lord Sophia-Ri? —preguntó la Reina.
—Si bien Illyasviel von Einzbern es la segunda magus más joven en obtener el rango de Marca, considerando su posición como Lord, es tal y como dijo mi hijo, y quien realmente tiene el reconocimiento de ser la magus más joven en haber alcanzado dicho título puramente por habilidades, es Manaka Sajyou, una nueva prodigio nacida en Japón proveniente de una familia prominente, aunque no lo suficiente como para ser considerada digna de entrar en la nobleza, o de alejarse de la Nueva Era, solo por su linaje.
(Aclaratoria: si bien Illya tiene 18 y Manaka 19, Fillia aparenta tener 20 años).
Lorelei asintió—. He oído sobre ella, sí. ¿Se ha interesado en tomarla para su linaje?
—En un principio tomé la idea en consideración, no solo alcanzó dicho rango, sino que además derrotó a un noble con extrema facilidad y sobrevivió a una Falsa Guerra del Santo Grial. Creemos que es justo lo que usted dice, una gran prodigio nacida de la "nada", de hecho, parece que Valualeta le tenía echado el ojo incluso antes de que todo esto se supiese.
—¿Incluso antes?
—Probablemente se deba a su relación con Emiya, al parecer, ambos se conocen desde hace varios años, no me sorprendería que él le haya advertido de antemano —explicó el anciano—. Deseché esta idea después de ver como la niña rechazaba todo tipo de propuestas, y de que empezasen a surgir rumores sobre su relación con Emiya, rumores que no han desmentido.
—¿Oh? Interesante... —exclamó la joven Lord con una indescifrable sonrisa.
—Si estamos hablando del futuro —intervino Bram—. Entonces hay dos opciones: O la familia Emiya se vuelve una familia filial de los Einzbern, o... se unen como una sola.
El anciano asintió—. Si fuera yo, el curso de acción está claro: Tomarlas a ambas por esposas. Los lazos políticos son endebles, los lazos a través de la sangre son más duraderos, por ende, mantener a la familia Emiya como una familia filial es un gran error si el chico quiere que su familia llegue al mismo nivel que el resto de las nuestras. Además, la familia Einzbern no tiene aliados en la Torre, para Illyasviel la única opción sería tomar por esposo a un miembro de una familia inferior, a uno que ella pudiese controlar; pero aun así, es un riego, pues no sabe que nido de serpientes estará agitando, lo mejor es ganar aliados a través de un proceso lento, pero eso puede tomar más de una generación, cosa que ella no se puede permitir, pues necesita procrear para la siguiente generación de los Einzbern. Creo que ella sabe más que nadie que no aceptaremos a un simple homúnculo como reemplazo.
—Si Emiya, o tal vez llamarlo Muramasa sea más apropiado para sus planes, se casa con su hermana política, ambos ganarán, ella tendrá toda una generación para hacerse de aliados, y Emiya... —En ese momento Bram se detuvo.
—Obtener una sola cresta puede significar un peligro en múltiples formas debido a la necesidad de una gran compatibilidad, dos generalmente traerían fácilmente la muerte a cualquiera, en el caso más realista. Heredarle ambas crestas a un solo sucesor es entregarle prácticamente una sentencia de muerte. No es una buena opción —expresó Lord Barthomeloi al comprender el repentino silencio de Bram—. Lo más adecuado es combinarlas, fusionarlas en una sola, algo en extremo riesgoso, y la información que tenemos sobre los experimentos de Geryon Ashborn no hacen más que corroborarlo.
—Sí se hace de forma artificial, sí; pero si se hace de forma natural... las probabilidades aumentan. Aunque para eso se necesita más de una única generación —expresó el anciano—. Creo que el plan de Emiya es el siguiente: Empezar el proceso en esta generación para que ambas crestas se vuelvan afines, para lo cual necesitan encontrar un punto en común entre la Hechicería de los Emiya y la de los Einzbern, necesitan desarrollar y estabilizar dichos misterios, para luego grabarlos en sus respectivas crestas, la siguiente generación solo deberá continuar y desarrollar aún más el proceso, el hijo que tendrá con Sajyou heredará la cresta Emiya, mientras tanto, el hijo que tendrá con Illyasviel heredará la cresta de su familia, y, para la tercera generación...
Bram abrió mucho los ojos—. El proceso se habrá iniciado y avanzado en la primera generación, y para la segunda ya se habrá desarrollado lo suficiente como para que los hijos de los tres puedan casarse entre sí, de modo que en la tercera generación, ambas crestas serán lo suficientemente compatibles como para poder hacerse una sola, de esta forma, uniendo completamente a ambas familias.
—Una deducción interesante, pero, ¿hay alguna prueba que la respalde? Mas allá de simples rumores... —preguntó Lorelei.
—Una —contestó Rufleus—. La familia Sajyou tiene dos herederas, Manaka Sajyou es la mayor, su hermana menor se llama Ayaka Sajyou, ella no tuvo la misma suerte que su hermana mayor, no es una prodigio ni mucho menos, a lo mucho podríamos llamarla una magus promedio y probablemente el rango Causa sea su límite con algo de suerte. En otras palabras, una magus común de la Nueva Era.
—¿Y? —preguntó una vez más la Reina.
—Y es ella quien tiene la cresta de la familia Sajyou —contestó Rufleus.
Lorelei alzó una ceja, ¿otorgarle la cresta a la descendiente menos agraciada? Eso era un estupidez desde el punto de vista de la mayoría de los magi cuerdos, simplemente no tenía sentido, a menos que...
—¿Estás sugiriendo que esto se debe al plan de unificación de ambas familias?
Rufleus asintió—. Si la hermana mayor tuviese la cresta, entonces tendrían el mismo problema que entre las crestas Emiya y Einzbern, pero al no poseer la cresta...
—Todo iría liso como la seda, y con esto, la familia Sajyou podría considerarse como una familia filial a los Emiya, que un futuro se harán uno con los Einzbern, se convertirán en la familia filial de un Lord, dando como sacrificio a la prodigio que tuvieron suerte de obtener en esta generación, asegurándose un futuro incluso si las siguientes generaciones decaen... —complemento Bram.
Para sorpresa de ambos hombres, Lorelei no pareció molesta, de hecho, todo lo contrario, una sonrisa de pura satisfacción se vislumbró en su rostro—. Comprendo...
—¿No piensa impedirlo? —preguntó Bram consternado.
—¿Por qué debería? Su forma de pensar y actuar va en total concordancia con mis principios, e incluso, con la forma de pensar de la facción Democrática, se está asegurando ambas cosas, logros y linaje, lo cual dará estabilidad a su familia en generaciones futuras.
—¡P-Pero...! —intentó contradecirla el joven heredero.
—Comprendo el desagrado de vuestra familia hacia Emiya, y no podría importarme menos si envían asesinos o si lo contratan para algún trabajo imposible, si muriese debido a esto, entonces nunca fue digno de ser mi ejecutor —le calló Lorelei—. En lo que a mí respecta, esto solo significa que tengo tres generaciones para asegurarme de encadenarlo con más fuerza a mi familia, de modo que le quede claro cuál es su posición con respecto a los Barthomeloi, tal vez incluso hacer oficial algunos de esos tontos rumores que circulan últimamente. O en otras palabras, mientras esté bajo mis órdenes directas, el que se vuelva más poderoso solo lo hará una herramienta más eficaz.
—Entiendo —dijo el antiguo señor, dándole la espalda y haciéndole un gesto para que Bram lo siguiese—. Pero como parte de la Facción Aristocrática, permítame recordarle algo, Lord Barthomeloi... Las espadas, pueden ser de doble filo.
Lorelei entrecerró sus ojos—. Si llegase a darse el caso, entonces romperé esa espada con mis propias manos.
El anciano Lord dio un asentimiento y, mientras era seguido por su hijo, abandonaron el despacho de la Reina.
Mientras tanto, la mujer continuó con su trabajo, «Parece que no me equivoqué al esperar cosas de ti, Emiya, no solo me has dado resultados en el campo de batalla, sino también fuera de este. Me has dejado en claro que sabes jugar al juego; pero espero que seas lo suficientemente consciente para entender tu debida posición, después de todo lo que has hecho para llegar a dónde estás, sería una verdadera perdida de esfuerzo, tiempo, y talento el tener que eliminarte...».
Omake:
Altrouge asintió con una bella sonrisa—. Si quieres ponerlo de una forma romántica, es un: hasta que la muerte nos separe. Porque solo así podremos separarnos.
—Okey, entiendo, ¿pero me podrías explicar algo?
—¿El qué? —preguntó Altrouge todavía sonriendo.
—¿Quién es la persona detrás de mí, y por qué me está apuntando con una espada? —preguntó el chico sudando frio.
—Oh, te lo presento, él es Rizo, uno de mis guardaespaldas, así como el padrino.
—Encantado —contestó el apóstol muerto ancestral.
—¿Padrino? No, espera, ¿Quién es la persona que está detrás de ti?
—Oh, él es Fina, será el padre.
—¿Padre?
Altrouge asintió—. De nuestra boda por supuesto, ¿no lo sabes Shirou? Los capitanes pirata tienen autoridad de casar en sus barcos.
—Aunque ahora que lo veo, es bastante joven, hmm... ¿considerarías prestármelo, Princesa? —preguntó Fina con una sonrisa que hizo que causó un escalofrío en Shirou y hizo que se acercase inconscientemente hacia la espada con la que Rizo lo estaba amenazado, a pesar del peligro de ser cortado.
—Nop —contestó Altrouge con el ceño fruncido—. Se que te gusta chupar la sangre únicamente de chicos jóvenes; pero Shirou es territorio prohibido, ¿entendiste?
—Hmm… Las personas quieren aquello que no pueden tener, Princesa —contestó Fina sonriendo.
—Bueno, entonces espero que no quieras poner fin a tu "no vida", porque no solo yo le he tomado cariño, PM también —dijo Altrouge y Fou, que apareció de ninguna parte, se sentó en el hombro de la Princesa para después girarse hacia Fina mostrándole los dientes.
—Bueno… Puedo hacer excepciones —contestó el apóstol echándose para atrás.
Shirou sacudió la cabeza intentando procesar lo que Princesa había dicho—. ¿Dónde viste eso?
—Oh, en una película que me prestó Flat. Una de piratas en el fin del mundo.
«¡Maldita sea Flat!», pensó el pelirrojo.
—Bueno, prosigamos con… —Súbitamente, Altrouge se calló al sentir como se desplegaba un campo acotado sobre toda Londres.
—¿Qué esta pasando? —preguntó el chico.
—Fina, ¿cumpliste con las ordenes de nuestra señora? —preguntó Rizo.
—Por supuesto, los barcos están en el muelle —respondió felizmente el pirata.
—¿Y los escondiste? —volvió a preguntar el caballero.
—Por supues… —Antes de terminar la frase, Fina se detuvo abruptamente—. Eh… ¿¡Ups!? Bueno, no creo que se den cuenta…
De repente, múltiples firmas mágicas se dirigieron a los muelles…
—Oh mierda… ¿Esos son ejecutores? —preguntó el chico viendo a la distancia.
—Ni modo, parece que tendremos que abrirnos paso… —declaró Fina.
—¿Abrirnos paso? —preguntó el chico sorprendido, y asustado, a partes iguales.
—Fina solo tiene la potestad de casar si estamos en su barco, es necesario para que podamos casarnos —explicó Altrouge.
—Todavía no estoy seguro de si un capitán pirata puede hacer eso… —susurró el chico.
—No te preocupes —contestó Rizo—. Los muertos de Fina se encuentran en sus barcos y yo he traído a parte de los míos, además de que les ordené convertir a parte de la población de Londres, en las últimas horas, somos más que suficientes para ejecutar a cualquier ejecutor —luego el chupasangre sonrió—. Tal vez incluso pueda divertirme un rato con la mocosa de Lorelei.
—¡Eso es aún peor, toda Londres será afectada! —exclamó el chico—. A-Además, en el caso de que alguien me vea, todo el secreto de nuestra asociación se vendrá abajo.
—Hmm… Tienes razón. —De repente, Fina lo había envuelto con unas cuerdas sacadas de alguna parte, y eran sorprendentemente fuertes a pesar de parecer pertenecer a algún barco fantasma—. A partir de este momento, esto es un secuestro —exclamó el capitán pirata.
—Nice idea, Fina —declaró Altrouge mientras entraba en su primera etapa—. ¡Bien, hoy estoy de buen humor, vamos a divertirnos un rato!
—¡NO, ESPERA, NO ESTOY DEACUERDO CON- AAAHHHH! —gritó el chico mi entras era arrastrado por los tres apóstoles.
Nota de autor:
Bueno, otro cap listo. Este cap será el último por un buen rato, ya que quiero terminar de revisar la versión en inglés y al menos sacar un cap de esa versión y de Impact antes de continuar con este, así que esperen el siguiente pacientemente, el cual también debería ser el comienzo del viaje a Japón.
Ahora las preguntas:
jayasimha: She was already committed before meeting him.
00038458: No lo tengo planeado, pero tampoco lo descarto.
Ariadne Venegas:
Bueno, creo que esta es la última vez que discutiré este tema porque creo, de hecho, ya lo hemos discutido antes.
Para empezar, veo que hay varias cosas que no comprendes, así que vayamos por partes:
Primero: Shirou, y escúchame bien, SHIROU NO ES ARCHER, Archer es una posible versión futura de Shirou. ¿Qué significa esto? Pues que además de que sus personalidades son diferentes, también hay diferencia en el nivel de sus habilidades, las habilidades de Shirou todavía no están al mismo nivel que las de Archer, Shirou no puede pelear como Archer con el arco, es algo que lleva practicando dos meses a lo mucho, Archer para llegar a ese nivel tuvo todo una vida e incontables misiones como Counter Guardian para perfeccionar su estilo, si Shirou lo utilizara tal y como está ahora contra un sirviente puede darse por muerto. Lo mismo pasa con las espadas flotantes, no puedes querer que de un momento a otro pueda luchar como hace Archer con ellas, no tienen lógica. Y si "milagrosamente" lo comienza a utilizar bien estaría cometiendo el mismo cliché de prota que entrena un rato y ya vence al tipo que estuvo fortaleciéndose toda su vida. Vamos ni siquiera UBW Shirou y Prisma Shirou tienen las habilidades al mismo nivel que él.
Segundo: No es afán de cambiarle el origen a Shirou, o mejor dicho la forma en que pelea, es por practicidad, y tampoco lo hago yo, si quieres culpar a alguien de que Shirou pueda hacer esto, ahí tienes al hongo (Nasu) que permitió que Alter existiese.
Tercero: Nunca dije que las pistolas fueran cuerpo a cuerpo, expliqué que, con ellas, en el caso de que un sirviente se le acercase y él no pudiese detenerlo, estaría mejor que con el arco, y aun así dije que, de todas formas, Shirou estaba trabajando un nuevo modelo de arco para lidiar con eso. En ningún momento he dicho que Shirou solo vaya a utilizar pistolas, solo enumeré ventajas y desventajas de las formas de combate a distancia.
Cuarto: De nuevo, no es que la arquería sea lenta, es que, 1-. requiere de más habilidad. 2-. Por muy rápido que sea, un arquero no puede dispararte 15 flechas con la misma rapidez que una persona puede descargarte un cartucho de 15 proyectiles. Que, de hecho, admito que si es un poco más lento porque Shirou tienen que modificar las espadas en pistolas, cosa que digo en el cap, pero luego de esto y gracias a que ya tiene las municiones preparadas (Cosa que al parecer no leíste), puede disparar un cartucho tras otro sin problemas, una obvia ventaja.
Quinto: Comprendo que esto es tú opinión personal, y que no te guste la relación que pueden llegar a tener Shirou e Illya (Para gustos colores), y entiendo que des tu opinión cuando hay capítulos donde ocurren ese tipo de interacciones, no tengo ningún problema con eso, pero también espero que comprendas dos cosas: la primera es que por la forma en la que la escribes casi parece una exigencia más que una opinión, y dos, por mucho que lo digas, al menos que yo quiera o que la historia lo necesite, no va a cambiar. Y el que parezca que lo exiges en cada cap, puede ser un poco molesto.
SG: Comrprendo, aunque eso último de fusionar a Shirou y a Archer lo veo más complicado de lo que parece, ambos pueden ser la misma "existencia", pero no la misma persona, es decir, tienen personalidades diferentes debido a las cosas que han vivido, además de que Archer es un espiritu heroico, los cuales son seres de mayor densidad que los humanos, si se hace de forma incorrecta puede matar a Shirou, o en el mejor de los casos, dejarlo como el de Prisma que cada vez que usa su hechicería comienza a ser consumido. Si lo que quieres es un demi-sirviente, no sabría decirte que pasaría, porque si bien a Mashu no le pasa nada(Lo cual también tiene que ver con los experimentos que se hicieron en ella), con Shirou se ve en prisma y HF que la "hechicería de su yo futuro lo consume", no sé si un solo sello de comando baste para arreglar todo eso.
Sin más que decir, agradezco todos vuestros comentarios y espero que hayan disfrutado del capítulo, nos vemos en el siguiente.
