C'yra no fue la única convertida en animal, pues como era obvio, ella sola tendría posibilidades muy bajas, por no decir imposible, de completar la misión, por lo que algunos más fueron también convertidos en distintas bestias.
— Pero miren semejante zoológico que han creado —Dijo Despara riéndose en su cara.
— ¡Te arrancaré la cara con los dientes! —Exclamo C'yra lanzándose sobre ella.
Despara respondió a esto arrojándole yerba para Gatos a la cara y viendo para su alegría y diversión cómo eso realmente hacia efecto, aunque tenía una espada a la mano por si eso no ocurría. Y solo para rematar, le hecho agua a la cara con un rociador mientras todos ahí presentes se hechaban a reír al ver la reacción de C'yra.
— Tan solo mirate, eres tan patética que ya no deberías ser tratada como Humana, tal vez debería adoptarte como mi mascota, ¿Que te parece Catra como tu nuevo nombre? —Preguntaba Despara disfrutando del Schadenfreude.
— ¡Te mataré! —Juro Catra.
Despara la volvió a rociar y le procedió a arrojar una bola de estambre.
— Este es el mejor día de mi vida —Afirmo Despara.
— Deja ya de jugar con tu mascota, que tiene un trabajo que cumplir —Le dijo Shadow Weaver haciendo que Despara se aguantara las ganas de reír.
— Está bien, está bien, ya paro, estoy siendo muy poco profesional, lo siento, ya me voy —Dijo Despara riendo entre palabras mientras se iba.
— Ahora, tu deja de comportarte como un animal y prepárense para partir dentro de media hora, sin llegar tarde tan siquiera un segundo los dejaré en esas formas para siempre —Les dejo en claro sacando un pergamino y dándoselo a uno convertido en Mono—. C'yra sabe lo que es, con llegue el momento dáselo.
— ¡Si, Shadow Weaver! —Dijeron todo al unísono.
— Completar está misión de esta forma será demasiado difícil. Como descubra quien fue el responsable de liberar a los niños me encargaré de darle la muerte más dolorosa y lenta que se me pueda ocurrir —Juro Shadow Weaver pasando sus manos por su fea cara.
Varias horas más tarde, Catra y su grupo fueron desplegados a algunos kilómetros de Mystacor para no ser detectados por los magos de la ciudad.
Mientras ellos se acercaban, Imp los vigilaba desde lejos a modo de camara para supervisar el curso de la misión. Esto se lograba debido a que la conexión con Hordak hacia posible que esté pudiera ver lo mismo que Imp.
— No estoy impresionado con tu hechizo, bruja —Confeso Hordak muriéndose del aburrimiento.
— Le aseguro que aún con los contratiempos lograremos una infiltración exitosa, pues a fin de cuentas el portal no está dentro de la propia Mystacor —Decía Shadow Weaver.
— Pero eso no es lo que quieres, tu quieres destruir esa ciudad desde dentro —Notaba Hordak viendo cómo sus palabras causaron una reacción en Shadow Weaver que el vio venir a kilómetros de distancia—. Eres demasiado predecible.
Shadow Weaver refunfuño, más no dijo nada.
— De todas formas no iba a suceder por la perdida de esos niños, más te vale encontrar al responsable y matarlo —Le ordenó bostezando.
— Así se hará, mi señor, y con todo el gusto del mundo —Expreso Shadow Weaver saliendo de la sala.
— ¿Y ahora que hago para divertirme? —Se pregunto Hordak moviendo sus deseos por su silla hasta que presionó el botón de la trampilla y se le ocurrió una idea tras cerrarla y activar el altavoz—. Al Hordeano más cercano, que venga aquí ahora mismo.
— ¿Que quiere, mi señor? —Pregunto Mantenna.
— Acércate y ponte un poco a la izquierda —Ordeno Hordak.
— Está bien —Hizo caso Mantenna estando confundido—. ¿Para que quiere que haga esto?
— Por esto —Contesto Hordak presionando el botón y haciendo que Mantenna cayera por la trampilla—. Creo que acabo de descubrir un nuevo pasatiempo.
De vuelta con Catra y su grupo, estos habían logrado evadir la detección Mystacoriana con éxito y lograron llegar hasta las estalagmitas, momento en el que empezaron a buscar el portal.
— Esto sería más fácil si pudiéramos caminar erguidos —Afirmaba Catra.
— Dilo por ti, yo estoy disfrutando esto —Dijo uno que se había convertido en un Buitre.
— Obvio, tu puedes volar, yo en cambio está atrapada en esta forma —Le dijo la que se había convertido en Pulpo.
— ¿Cómo puedes estar fuera del agua tanto tiempo? —Quiso saber uno transformado en Leopardo.
— Algo habrá hecho Shadow Weaver conmigo, pero no sé que —Respondió ella.
— ¡Lo encontré! —Exclamo el convertido en Mono.
— Baja la voz, idiota, que si nos oyen te mato —Le aviso Catra.
— Lo siento —Dijo tímidamente el tipo señalando a la zona del portal.
— ¿Ahora que hacemos? —Quiso saber una convertida en Lobo—, a esos tipos les parecerá extraño que de repente un montón de animales que no deberían habitar por aquí salieran de pronto de su portal.
— Tiene un punto, nos acorralarían en el acto y no tardarían en darse cuenta de quienes somos en realidad, y entonces estaremos muertos antes de poder atacar —Dijo uno transformado en Oso.
— Idiotas, para algo nos dieron ese pergamino mágico, sirve para hacernos invisibles —Les reveló Catra—. Con esto solo tenemos que esperar a que alguno de ellos salga del portal y nos metemos antes de que cierre, así nadie se dará cuenta.
— Ah, así que para eso servía —Dijo el Mono.
— Mira que eres imbécil, llevándolo todo el tiempo y sin molestarte en leer la inscripción —Expreso Catra resoplando.
— Mejor guardemos energía para cuando llegue la hora, así de paso evitamos amargarnos entre nosotros —Sugirió el Oso.
Al final le hicieron caso y esperaron hasta que finalmente una Luna Oscura, una chica maga caucásica de cabello rubio fresa y ojos verdes, salió del portal para una misión, momento en el que se hicieron invisibles y se colaron dentro, emergiendo en el campamento enemigo.
Una vez dentro se ocultaron cerca de una de las tiendas, pues iban a esperar hasta que se durmieran y así asesinar a todos ahí antes de que se despertarán.
Mientras ellos esperaban a que se durmieran, la maga había subido hasta Mystacor y se había reunido con Castaspella.
— ¿Cómo van las cosas con esos rebeldes, Ariel? —Quería saber Castaspella.
— Quitando el hecho de que la gente de los Bosques Susurrantes aún no nos aceptan y siguen atacandonos, las cosas han estado controladas, sin duda mejor que cuando nos instalamos, Maestra Esmeralda —Contesto Ariel—. Pero si hubo algo extraño, pues cuando salí del portal sentí como algo mágico paso justo a mi lado y se coló dentro del mismo, es posible que alguien se haya infiltrado en el campamento.
— …
Lo que parecía que iba a ser una misión exitosa para los Hordeanos rápidamente se descarriló cuando magos de Mystacor entraron al campamento y usando un hechizo de revelación deshicieron la invisibilidad de Catra y su grupo, momento en el que fueron rápidamente rodeados.
— ¿Qué demonios son estas cosas? —Quiso saber una Luna Oscura al ver como las formas animales de los Hordeanos diferían bastante en el esquema de color con respecto a las verdaderas especies cuyas formas habían tomado.
— ¡Deben de ser un truco de los Hordeanos, matenlos ahora mismo! —Ordeno otra Luna Oscura.
— No, aún no, primero les sacamos la información y luego los matamos, así lo quiere la Maestra Esmeralda —Dijo Ariel.
— Bien, pero luego los mataré personalmente —Acepto el tipo.
— Una vez terminemos hasta te entrego herramientas de tortura nuevas para que hagas lo que quieras con ellos, Sunstrike, ¿Te parece? —Quiso saber Ariel.
— Y mucho —Contesto Sunstrike sonriendo emocionado.
— Si salgo viva de esto, ella nunca va a dejar de recordarme esto —Expreso Catra.
— Oh, sin duda alguna no pienso dejarte olvidarlo —Expreso Despara viendo desde la Sala del Trono junto a Hordak el fracaso de su otrora amiga.
— Me gustaría decir que estoy impactado, pero estaría mintiendo —Dijo Hordak.
— Permiso para realizar una invasión como Horokoth manda contra Mystacor, señor —Pedía Mantenna luego de haber batallado para salir del pozo.
— Concedido, haz arder esa ciudad —Acepto Hordak.
— Permiso para acompañar al General Mantenna, señor —Pidió Despara.
— Tu lo que quieres es triunfar en donde fracaso C'yra para restregarselo en la cara, ¿Me equivoco? —Pregunto Hordak.
— No, no lo hace, para nada —Contesto Despara.
— Planeaba matarla si sobrevivía, pero creo que la vergüenza que pasaría si tienes éxito ya es de por sí un muy buen castigo, sin duda preferiría morir antes de que ocurriera —Expreso Hordak—, estas por tanto autorizada en acompañar a Mantenna y ya de paso liderar la primera fila.
— Se lo agradezco mucho, mi señor —Dijo Despara haciendo una reverencia.
Tras haber obtenido la autorización, Despara y Mantenna se fueron de la sala para empezar los preparativos para la invasión.
Justo después de irse, Hordak se acordó de verificar el estado del frente en el Imperio de las Nieves, por lo que estableció comunicación con el general a cargo de la ofensiva, solo para en cambio ser contestado por un soldado raso.
— ¿Y el General Caladrel? —Demando saber Hordak.
— Muerto y congelado debajo de los escombros de un tanque enemigo, Lord Hordak, junto a básicamente todo el alto mando asignado aquí —Respondió el soldado con explosiones y gente muriendo detrás de él.
A Hordak no le gustaba las malas noticias, pero la enorme distancia entre el y el soldado raso fue lo que terminó salvando la vida de aquel Horde Trooper.
— ¿Que voy a hacer con esos malditos de las nieves? —Se preguntaba Hordak pasando sus dedos sobre sus ojos cerrados tras haber cortado comunicación—. Voy a tener que mandar un nuevo general, con suerte y dura más de una semana está vez.
— ¿Y si envías ahí a esa C'yra como castigo por su fracaso? —Proponía Imp.
— ¿Sabes que? me gusta tu idea, eso será un buen escarmiento que frotara sal en la herida de esa inútil —Reconoció Hordak—. Está decidido, si sobrevive la mandaré a sufrir a ese infierno congelado, a ver cuánto tiempo dura en esa tundra.
