Disclaimer: Gravity Falls y sus personajes le pertenecen a Alex Hirsch y a Disney.
Capítulo 3
Sintió como la oscuridad lo rodeaba, su cuerpo se envolvía de una extraña tranquilidad y como si enterrara sus dedos en el agua fresca en un día caluroso, su cuerpo se iba cubriendo. Dormía, aunque por alguna razón sabía que no era este un sueño regular. Las sensaciones que lo embargaban lo empezaron a llenar de dudas, era la primera vez en mucho que se sentía consiente, había paneles negros, sin sonido e imágenes, pero no había ese sentimiento de muerte, aunque existía la sensación de caer por una espiral antes de sumergirse en el descanso como sucedía con regularidad. Era realmente consiente de que soñaba, pero no había nada, sólo el vacío de la oscuridad, sin saber si sus ojos estaban cerrados o abiertos.
Llevó su mano a la cara y tocó sus mejillas arrastrando sus dedos sobre su piel, de pronto tocó más arriba y sintió algo de tela sobre sus ojos y tiró con cuidado de esta, una venda cayó y abrió sus ojos. Lo primero que vio fue la venda, quedándose absorto al verla. Era de un rojo intenso, como las flores que alguna vez le regalaron a su hermana el día de la graduación escolar, o más bien, el color le recordaba a cuando se limpiaba la sangre de la nariz a causa de los matones de secundaria.
De pronto vio más allá de lo que tenía en su mano y se vio flotando en un lago a mitad de la noche, la luz de la luna iluminada derredor y sólo algunas salpicaduras de los otros astros se lograban divisar a causa de la irradiación de esta. El lago, por lo que pudo observar más allá de la vegetación estaba ubicado en un cráter, o eso le permitía ver la luminosidad, y conocía ese lago, estaba a más de 90km de la cabaña "pero yo no pude caminar tanto, ni siquiera… ohh" empezó a recordar lo que había sucedido, la persecución, y la estatua "No pude haber recorrido tanto en tan poco tiempo, será a causa de Bill Cipher… ¡Bill Cipher!, estaba la estatua de ese maldito triángulo" Se exaltó de inmediato, pero nuevamente trató de calmarse y recobrar la compostura para no hundirse, verificó nuevamente donde se encontraba. Debajo de él estaba una superficie firme, dio la vuelta sobre su espalda para levantarse apoyándose con sus codos y de pronto desapareció la base y se sumergió en el lago que ahora era en el espacio infinito que sólo había visto en fotografías del telescopio Hubble.
–¡Aaaa! – El agua entró por su boca y fosas, le faltaba el aire que escapaba en burbujas y subía a la superficie. Abrió más los ojos al ver el fondo del lago, era resplandeciente. Era el espacio, de muchos de los pensamientos que le recorrieron durante la infancia con películas como A Space Odissey, donde temía perderse en la infinita soledad del vacío, y ahora se veía inmerso en esa pesadilla extraña que le arrastraba a la nada. – Esto no está pasando, no, no está pasando, sólo es un sueño, es sólo un sueño. – Se decía a sí mismo tratando de recuperar la cordura que escapó de pronto de su mano mientras se empezaban a congelar sus extremidades. Logró convencerse y estabilizarse antes de seguir siendo atraído hacia la nada, se imaginó en un traje espacial y este apareció, protegiendo su cuerpo. "Bien, por lo menos no estoy tan oxidado en esto, aún estoy lúcido".
En el fondo de lo que había sido el lago, observó con detenimiento una galaxia espiralada a la que se acercaba con mayor velocidad, arrastrándolo hacia su centro gravitatorio. La atravesó y vio otra más y otra más aumentando la rapidez mientras los colores se barrían en líneas rectas a su alrededor hasta que empezó a disminuir la velocidad poco a poco encontrándose con una galaxia extraña. Era bella, lo más hermoso que habría visto en la vida, como una rosa de extraños colores, probablemente a causa de una explosión solar, y un anillo que lo rodeaba. "Es casi como un ojo…." Dipper empezó a maquinar sus pensamientos. "Un ojo felino…." De pronto el "ojo" parpadeó.
– Así es, Pinetree. ¿Extrañabas verme? – Su voz retumbó en el espacio, como si saliera de todos lados. – ¿O acaso ni siquiera habías pensado en mí? –Una luz blanca enceguecedora proveniente de la galaxia que observaba lo fulminó, tomando la forma figura geométrica que le obsesionó
– Bill Cipher! –
– ¿Has venido de nuevo a derrotarme? – El triángulo se acercó cada vez más, cómo si la distancia luz a la que estaba sólo fueran metros y su tamaño se redujera más y más conforme se acercaba al aun anonadado chico.
– ¿Ahora qué clase de jugarreta será hoy, Pino? – Cuestionó el triángulo a Dipper, mientras este trataba de comprender lo que pasaba. – ¿Acaso vendrás a desmembrarme de nuevo o estás conforme con sólo quitar mi piel y bailar con ella en el campo?
– ¿De qué rayos estás hablando? –
– ¿Cuántas veces tenemos que pasar por esto? Tú, maldito saco de carne… humillarme y… – Exclamo, sin llegar a terminar la oración mientras su único ojo comenzaba a tornarse rojo irradiando un calor casi insoportable para cualquier humano. Dipper sentía cómo su traje lo estaba empezando a quemar.
– Pronto, tengo que pensar en algo. – Cerró los ojos con fuerza y se imaginó a sí mismo en el lago nuevamente, sintiéndose refrescado sobre la superficie del agua, estaba nuevamente dentro del lago.
Alrededor del triángulo se juntaban asteroides y fragmentos de rocas, formaban cadenas laterales a modo de extremidades, atravesaron el espacio que habría entre este y el joven, apresándolo. Su voz gutural se hizo presente nuevamente.
–VAMOS NIÑO, DIME COMO OSARÁS NUEVAMENTE DERROTAR A ESTE PODEROSO ENTE DE ENERGÍA PURA. – Las costillas empezaban a ceder, el aire escapaba por sus pulmones aunque no lo denotaba el agua, no había burbujas que expresara que estaba dentro del lago, salvo el lento movimiento de su cabello.
–Algo… alguien… vamos… agh… duele… –Sintió un reflujo subir por su garganta, el sabor de sus jugos gástricos y la sangre se mezclaba en su boca. – Tío Stan… tío Ford… Mabel…
Un rayo de luz atravesó el espacio, como una flecha hecha de estrellas a través de la negrura, penetró por el ojo de Cipher atravesando hacia el espacio infinito.
– ¡ARGH! ¡MI OJO! – Líquido oscuro se derramaba por la perforación, llevándose las manos a la parte carente de superficie del triángulo, desintegrándose en segundos las extremidades que agobiaban al chico.
– ¡Rayo arcoíris! – Escuchó el grito de una voz conocida la cual anhelaba oír junto con el relinchar de un caballo. Alzó la mirada y allí estaba su hermana, montada en un unicornio alado color magenta. Realmente no era nada a lo que esperaba ver, realmente ya se pensaba muerto sin embargo era una grata sorpresa y una suerte, aunque intrigante.
El rayo multicolor atravesó el espacio que separaba a la niña de donde estaba el ojo del poderoso triángulo, ensanchando el hueco aún más y haciéndolo estallar en múltiples luces que se dispersaban a través del espacio. Cabalgó con furia hacia el gemelo que no cabía del miedo y agradecimiento que se mezclaba en su interior.
– ¡Toma mi mano! – La gemela extendió su mano al otro para atraparla y treparlo a su unicornio en un rápido movimiento y salieron huyendo del lugar por el lago donde el chico vino. Volaron un rato hasta que la chica lo lanzó a un prado.
–Mabel me salvaste, pensé que moriría. Te debo una muy grande. –Se levantó y se acercó a abrazar a su hermana.
–Sólo era mi deber de hermana, Dippingsausage. – Bajó de su unicornio y se acercó a abrazarlo. – Pero yo tengo una duda.
– ¿Qué pasa?
– ¿Por qué eres tan grande? – Dejó de abrazarle y lo miró a la cara. – ¿Qué te hizo esta vez aquél demonio en forma de nacho?
Despertó en el sillón de la estancia de su amiga, echado boca abajo. Después de no verla desde hace tanto, reconsideró que una borrachera con ella quizá no había sido lo mejor para su reencuentro. La cabeza le daba vueltas, aun no podía acoplarse a tomar alcohol, su boca estaba seca y necesitaba urgentemente ocupar el baño, ya por la orina o por las náuseas al levantarse y darse cuenta de que hacerlo de golpe no era lo correcto, las paredes giraban a su alrededor, no como anoche, sin embargo un poco más lento, como usar anteojos y ver los huecos en el piso por la distorsión.
Trató de caminar, apoyándose en el mueble hacia la pared, arrastrándose poco a poco y luchando por controlar su estómago y los movimientos antiperistálticos que provocaba este. Uno, dos, tres pasos dieron sus pies y llevó su mano a la boca. Le sabía a jugos gástricos y a tequila y a otros tantos alcoholes que mezcló la noche anterior, además de la botana. Buscó con la mirada una puerta que le diera idea de dónde se encontraba el baño y se acercó.
Abrió de golpe la puerta y su estómago no soportó más el castigo. Pero ese no era el cuarto de baño.
– Oh por dios Bill, me hubieras llamado… Aunque no hubiera servido de nada, lo admito, aún seguía durmiendo. – La chica llevaba una cubeta y otros elementos de limpieza a su lugar. El piso se encontraba limpio ahora. – ¿Pero ya te sientes mejor, no?
–Sí, bueno, no del todo, pero creo que ya no saldrá nada más. – Tomó una taza del mueble y se sirvió de una cafetera que estaba en la cocina. Le dio un ligero soplo a la humeante taza antes de llevarla a la boca. – Creo que seguiré evitando esta clase de salidas, pero estoy feliz de estar contigo nuevamente, aunque sigo sin aceptar estas maneras.
–Ohh vamos, Bill. ¿Si no es ahora, cuando lo será en nuestras vidas? Además, no es como si lo hiciera cada semana – Se acercó y sirvió en otra taza la misma preparación. – Además, suponía que estando allá habrías bebido elixires extraños, como ese ¿Guaru-o? ¿Guaro?
–No realmente, temía terminar haciendo algo estúpido. – Miró por un largo rato a la nada. – Dime que no hice nada estúpido.
–No hiciste nada estúpido. – La mirada socarrona que le dirigió no terminó de convencerlo. –Bien, quizá un poco, nada grave a mi idea. Sólo enviaste audios a tus contactos.
Nada tardo ni perezoso empezó a revisar su celular. Al parecer ninguno raro en algún aspecto, quizá el investigador con el que estuvo lo tomaría a broma, o aquellos chicos con los que hizo amistad. Hasta que paró en el contacto del chico que conoció la mañana del día anterior, tocó la pantalla para reproducir el mensaje.
–Hey, hola. Hahahaha, oye, muchas gracias por lo que hiciste esta mañana, ¡Espera, déjame un poco!
– ¡Consíguete tu trago!
– ¡Hey, cantinero, sirve otra ronda, hace mil años que no pisaba estas tierras y debemos celebrar! – Un grito eufórico de un tumulto resonó en el audio. – ¿Bien chico, que te parece si salimos cuando regreses?
El audio cortó y terminó. Dejó caer el teléfono y casi entra a la taza de café, aunque esta ya se encontraba vacía.
– ¿Que mierda acabo de hacer? Eso, eso… Eso es una proposición un tanto gay.
–Yo no le veo el problema, ¿o acaso tienes algún problema? ¡Ehh! – Su voz se volvió ligeramente amenazante y burlona.
–N-no, no, claro que no, nunca le he visto el problema – La risa nerviosa del chico se hizo presente. – Pero, no creo que haya sido correcto, quizá lo malentienda y piense que quiero algo con él.
–No cariño, no querría algo contigo. – Tomó otro sorbo de café y dejó la taza sobre la barra. – Quiere algo conmigo, pero eso no sucederá.
–Creo que es muy obvio que no pero, pensé que él ya lo sabría.
–Al parecer nunca lo notó pero ¡Hey! Ve el lado bueno, podrías intentarlo, bueno, ya lo estás intentando, hahaha. Entre otras cosas, ¿cenarás conmigo esta navidad?
–Aclararé las cosas cuando regrese, al fin y al cabo, aun no ve el mensaje. Y sí, pero será en mi casa, ya avisé que regresaría, así que en cuanto estemos mejor iremos allá, a mi madre le gustará verte pero no en estas condiciones. – Tomó las tazas vacías y las llevó al fregadero a lavar.
NdA.: When…
– Dices que actualizarás cada dos meses pero terminas actualizando a mitad del año.
– Dices que escribirás la misma cantidad de palabras pero sólo te da para esto.
– Usas como recurso para tu personaje un país y elaboras un trabajo que aceptan en ese país. (Azopotamadre, nos aceptaron en el XXI congreso de la Sociedad Mesoamericana para la Biología y la Conservación (SMBC) aunque no seré ponente. El próximo fic será de la wea fome, ok no, dispénseme si he ofendido a alguien).
Lo siento, estuve ocupada todo mi semestre, pero… Ya, ya no diré que publicaré pronto, ya mátenme. Pero si pretendo continuar.
Se me perdió mi portada (volveré a tratar de hacerla Q-Q) y sobre el fanfic de Bad End Friends, si, lo siento, no logré publicarlo a tiempo (ni siquiera lo he publicado), pero llevo como… varias páginas escritas y creo que no será one shot, me dio por extenderlo.
Si has llegado hasta aquí, házmelo saber con un review, por favor, por lo menos quiero saber si el fandom no está muerto :'v.
Pd. ¿Alguien sabe quién es la chica del laboratorio? (Obvio yo sé quien es, pero ¿tú adivinas quien es?, lo saqué de una ship extraña del fandom de GF y otro fandom).
