Capítulo 82
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Rickard miro a Aerys había descansado durante la noche en una de las carpas.
Custodiados por su guardia real.
Paranoico.
Intimidado.
Furioso.
No lo había visto nunca así.
-Está confundido, el secuestro le dejo marcas en su espíritu, es todo- pensó él.
Negó con la cabeza y se metió en la carpa.
Miro a su amigo.
Este levanto el rostro.
-la batalla comenzara pronto, mejor te quedas, no estás en tu mejor momento para liderar- le dijo.
Aerys cabeceo.
-Los quiero muertos- murmuro él.
Rickard lo miro.
-Descansa amigo mío, esta casa no es nada, terminaremos en un par de días- aclaro él.
Y se dio vuelta para ir a la batalla.
-Nada de negociar, los quiero muertos- escucho el príncipe del norte.
Suspiro.
Jon Arryn y Tywin Lannister llegaron.
No hubo palabras.
Sabían lo que debían hacer.
Rickard se dirigió a liderar sus fuerzas.
Las defensas estaban destruidas.
No tenían suficientes hombres para atacarlos.
Poco importaba.
Tomarían a los señores.
Les harían pagar su crimen.
Rickard miro hacia la ciudad el valle oscuro.
Los ejércitos se reunían.
-Terminemos- musito él.
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Rickard ataco con su espada.
Había olvidado su magia.
Por el momento el acero era suficiente.
El ejército peleaba con valor.
Pero estaba resignados.
Perder Aerys les hizo perder su única ventaja.
Tywin arrasaba el flanco derecho.
Jon Arryn el izquierdo.
Rickard arrasaba el centro. Ya había subido un nivel en batalla llegando a nivel 7 con un punto de habilidad.
Pero la batalla seguía.
Un soldado ataco, el lo detuvo y atravesó con facilidad.
Su espada se movía con gran velocidad.
Arrasando a todo lo que se ponía enfrente.
Los nobles aun no salían de su fortaleza.
-Golpe de viento- lanzo el nuevamente.
Una oleada de viento empujo hacia atrás a los soldados.
Sus hombres los eliminaban en el suelo.
Espada estaba atacando a tres a la vez.
Arco detrás de Rickard mataba solo a capitanes sin fallar.
Daga corría por el campo de batalla, matando a todo lo que se le ponga en frente.
No era una batalla.
Era una masacre.
Rickard entonces los vio.
Una caballeriza en el centro.
Los señores del valle oscuro.
Se acerco con fuerza.
Sus caballos atacaron a los de estos.
Rickard ataco y elimino a guardia tras guardia.
Los señores detrás de estos se intimidaron.
-¡QUEREMOS PAZ!-grito uno desesperado.
Rickard rio.
-¿¡Después de secuestrar a tu rey!?- exclamo matando a otro.
Rápidamente los soldados atacaron.
-Golpe de viento- ordeno Rickard.
Una oleada de viento salió disparada de su mano.
Los caballeros cayeron de sus caballos.
Rickard mato a uno.
Luego el otro.
Los nobles se ponían detrás de los soldados.
Era tarde para ellos.
Rickard atravesó uno más cuando sintió un brillo en sus ojos.
Llego al cuarto blanco.
Cabeceo al entender que subió de nivel.
Se dirigió al ordenador.
Felicidades has subido un nivel.
No tienes puntos de habilidad suficientes
para mejorar ninguna de tus habilidades.
Salió del cuarto.
Tywin y Jon Arryn llegaron a su lado.
Sus ejércitos arrasaron la ciudad.
Rickard miro a los nobles.
Estos se fueron de rodillas.
-Responderán ante su rey- les prometió y estos se intimidaron a un mas.
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Rickard cabalgaba con Aerys.
Podían ver Nido de dragón a lo lejos.
La batalla termino.
Aun no se olvido de cómo Aerys reacciono al ver a los nobles en cadenas.
Los ejecuto.
Ejecuto a sus familias.
A los ciudadanos.
Rickard estaba asqueado.
No podía parar de pensar en la suplicas de los nobles.
De los plebeyos.
En los niños.
-Es su reino, el decide- se dijo a sí mismo.
Pensó que era solo su furia.
Que se calmaría.
Pero ahora lo miraba.
Parecía satisfecho con todo.
Incluso lo escucho reír solo.
Negó con la cabeza.
-solo debe recuperarse. Unos días en su ciudad lo calmaran- pensó él.
Tardo unas horas en llegar.
Y entonces vio a la reina.
Y su compañera.
-Joanna- saludo a su prometida.
Esta le sonrió.
Tywin a su lado se mostro frio ante todo.
Pero el rey del norte poco le importo.
La mujer deposito un suave beso en sus labios.
-Nos iremos al norte, juntos esta vez- prometió el.
-Para siempre- dijo ella.
-Para siempre- admitió el.
Sonrieron.
La reina por otro lado, saludo a Aerys con tranquilidad pero sin amor o cariño.
Este la trato igual.
Una fiesta paso luego.
La vuelta del rey fue festejada por días enteros.
La destrucción de los traidores también.
Aerys se calmo.
Festejo el matrimonio de su amigo y Rickard vio al viejo Aerys volver poco a poco.
Aunque su esposa no.
Rickard apenas la vio.
Joanna le dijo que se sentía enferma.
Pero Rickard sabía que simplemente no tenía deseos de festejar.
Sabía que los reyes de Nido de dragón no tenían una alta estima el uno por el otro.
Sintió pena por Aerys.
No se quedaron mucho tiempo.
Joanna se despidió de su familia.
Y ambos se dirigieron al norte.
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Rickard se mostro intranquilo ante todo.
El norte estaba en una época de paz.
El reino dragón no.
Años pasaron desde su vuelta.
Su padre falleció al poco tiempo.
Y él se convirtió en el rey del norte.
Eso le dio un titulo.
El juego lo reconoce como el rey del norte.
Pero sin batalla no junto muchos puntos.
Hijos nacieron también.
El hombre tenía cuatro hijos.
El mayor Brandon de doce, apasionado como su abuelo.
El del medio Eddard, que le decían Ned de diez. Era callado y serio.
Su niña de ocho, Lyana. Apasionada como Brandon pero más lista.
Y su último hijo Benjen de dos años.
Sus hijos se llevaban bien entre sí.
Se relacionaban con otro nobles también.
Los Karstark y Mormont dejaron a sus segundos hijos en invernalia como aprendices.
Una práctica común en el norte.
Bran y Richard Karstark eran buenos amigos.
Marge Mormont y Lyana también se llevaban bien entre ellas.
Aunque por los reinos dragón.
Rumores llegaban de las ciudades dragón.
Tywin desposo a la hermana de Jon Arryn.
Y sabía que tenía unos gemelos, Cersei y Jaime.
Mientras tanto, Rickard se entero que Aerys cometía muchos errores, prometía agua en Dorne, mas oro en el dominio, desenas de ridículas promesas.
Pero lo peor.
Había empezado a tornarse paranoico de todo y todos.
Prisioneros eran ejecutados con Fuego Valyrio.
Rickard aun no sabía que le paso a su amigo.
Mando a preparar mejores defensas, que su flota este lista.
-Aerys ¿Qué te paso?- musito él.
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-Tenemos que mantener un control, Aerys esta desquiciado- le dijo su maestro de susurros.
Rickard cabeceo.
El tiempo pasaba.
Bran cumplió quince años hace poco.
Pero Aerys perdía el control más y más.
La economía de las ciudades dragón estaba al borde del colapso.
El rey negaba cualquier consejo.
Y no castigaba a quienes se excedían.
Tywin era uno de ellos.
Había liquidado a tres familias con deudas a los Lannister en el oeste.
Y Aerys no le dijo nada.
Mace Tyrell remplazo a su padre y creo reformas inútiles que arruinaban la economía del dominio, pero no era detenido.
Lo único bueno que hizo Aerys fue contratar en matrimonio a su hijo con la princesa Martell.
-Al menos es una buena alianza- pensó Rickard.
Miro a su maestro de susurros.
-Mantén tus ojos y oídos en Nido de dragón. Quiero saberlo todo- le dijo él.
Su espía cabeceo.
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Termino su carta de felicitaciones.
El segundo hijo de Aerys nació.
Hace años que no se veían.
No conocía a sus hijos.
Miro por la ventana.
Las cosas empeoraron en los reinos dragón.
Más deudas.
Menos obediencia de leyes.
Aerys más y más paranoico.
El hombre se levanto salió al jardín y vio a Bran y Ned enfrentándose en un duelo de espadas.
De madera claro.
Bran atacaba con pasión.
Ned lo detenía con fríos pero bien pensados golpes.
Lyana y Benjen los vitoreaban o se burlaban.
Pudo ver a su reina mirarlos.
Y sus miradas se encontraron.
Llego hasta ella.
-¿Aerys?- pregunto sabiendo la respuesta.
El rey del norte cabeceo.
-Peor- respondió el.
Ambos miraron a los niños.
-No puedes seguir preocupante, Aerys es rey de sus reinos, tú concéntrate en los tuyos- le dijo Joanna.
El rey del norte cabeceo.
Bran cayó al suelo por una barrida de Ned.
-¡Perdiste!- rio Lyana.
Bran se sonrojo con frustración.
Ned se mostro tranquilo.
Pero tenía una sonrisa satisfecha.
Lo que molesto aun más a Bran.
Lanzo un suspiro frustrado.
El rey sonrió al ver la actitud infantil.
-Espero que esto no cambie- murmuro él.
Su esposa le sonrió.
-Porque lo haría- le dijo ella.
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FIN DEL CAPITULO
