Muchas gracias a Xyori Nadeshiko-Kumiko Taisho, mESTEFANIAb, glashgood por su apoyo y sus lindos comentarios. Me dan mucha energía para continuar.
Y ahora comencemos con el siguiente capítulo….
Durante la siguiente semana, Hermione se la pasó buscando otras opciones para poder cambiar su aspecto para el evento de los Malfoy. Lo que tenía hasta el momento era un encantamiento para cambiar el color de su cabello y la pócima realizada por ella y Snape que finalmente habían logrado terminar. A pesar de esto, ella sabía que debía encontrar alguna manera de alterar radicalmente su rostro para que no lograran identificarla en la cena, lamentablemente hasta el momento no había encontrado ningún otro hechizo que pudiera ayudarle en la biblioteca.
Por ahora, Hermione se encontraba sentada en las gradas del campo de Quidditch mientras los merodeadores jugaban contra otros compañeros de Gryffindor. A pesar de que ella había planeado quedarse todo el día en la biblioteca para seguir investigando sobre el tema de transformaciones, los chicos le insistieron tanto a Hermione que los acompañara al partido que al final ella no se pudo negar.
El equipo donde estaban jugando los merodeadores ya iba ganando por mucho, ya ni siquiera atrapando la snitch haría ganar al otro equipo. De repente, Hermione notó que un chico llamado Henry Brown estaba sentado con su escoba no muy lejos de ella completamente solo, se veía algo triste mientras observaba el partido por lo cual ella imaginó que al chico se le había hecho tarde y no alcanzó lugar en alguno de los equipos. Al regresar su atención al juego, observó que James hizo otra anotación y este le guiñó el ojo, después él desvió su mirada al chico que estaba en las gradas y lo observó por un instante.
-¡Canuto!- le gritó a Sirius y este se acercó a él. Hablaron por un momento pero Hermione no alcanzó a escuchar ni una palabra de lo que decían, solamente vio a Sirius asentir y después regresó a su posición. Mientras tanto James pidió un tiempo muerto y se acercó a Henry.
-Henry, toma mi lugar. Yo ya hice lo que pude- Hermione vio a Henry sonreír ilusionado.
-¿De verdad?-
-Anda, sigan aplastando al otro equipo-
-Gracias James- sin pensarlo dos veces, Henry se subió en su escoba y se fue con el resto del equipo. James mientras tanto se acercó a Hermione y se sentó a su lado.
-Fue muy lindo de tu parte hacer eso-
-El muchacho merece su oportunidad de jugar ¿no crees? Además yo tengo algo más importante que hacer ahora-
-¿Algo más importante que jugar Quidditch?- lo miró extrañada ya que sabía que a James amaba ese deporte incluso mucho más que el mismo Ron y Harry.
-Sí, en lugar de eso planeó ayudar a una amiga a superar su miedo a volar- Hermione se alarmó al escuchar aquello.
-No James, yo…- inmediatamente supo lo que intentaba hacer.
-Vamos Jean inténtalo-insistió James y añadió.-Creo que tu temor y odio a volar no es tan grande como imaginas-
-¿Y qué te hace pensar eso?- preguntó ella bastante intrigada.
-Porque si realmente lo odiaras y tuvieras fobia a volar, ni siquiera soportarías vernos a nosotros durante los partidos de Quidditch- estableció James.
-Eso no significa que no me aterre volar-
-Puede que no, pero significa que hay posibilidades de hacerte cambiar de opinión. Pienso que gran parte de tu miedo se debe a que la persona que te enseñó no logró hacerte sentir segura- Hermione escuchó con atención su idea.
-Es una teoría interesante- admitió.
-Y seguirá siendo una teoría hasta que no me dejes comprobarlo con hechos- Hermione se cruzó de brazos antes de decir:
-¿Así que quieres que vuele una escoba para comprobar tu teoría? ¿Significa que ahora soy tu nuevo proyecto escolar?-
-Básicamente- contestó James con una sonrisa que evidenciaba que no lo decía en serio y solamente bromeaba con ella.-Vamos Jean, dame la oportunidad de demostrarte el lado bueno de volar, si me equivoco en esto prometo jamás volverte a molestar con el tema y haré cualquier cosa que me pidas- de verdad James se escuchaba seguro de poder hacerla cambiar de opinión y Hermione finalmente se sintió tentada ante aquella oferta.
-¿Lo que sea?-
-Lo que tú me digas- Hermione pensó en la oferta por un momento y recordó todas las ocasiones donde se vio forzada a volar. Aunque realmente le asustaba la idea de volver a intentarlo, una parte de ella quería aceptar el reto y ver si la idea de James pudiera tener parte de razón. Por algo ella era una Gryffindor.
-¿Qué dices?- preguntó James.
-De acuerdo, pero respetaras mi decisión si decido no seguir- estableció con firmeza.
-Es un trato- sonrió victorioso y se levantó de su lugar para llevar a Hermione a un lugar mucho más despejado.
Caminaron por los campos de Hogwarts hasta llegar a un lugar donde no hubiera otros estudiantes que pudieran molestarlos.
-Aquí es un buen lugar- le entregó su escoba a Hermione.-Creo que contigo no será necesario recordar la parte teórica- comentó James sabiendo que Hermione era una chica bastante inteligente.-Por eso mismo empezaremos con lo práctico-
-¿Quieres que simplemente me ponga a volar por todo el castillo y ya?-
-No, quiero que solamente flotes sobre tu lugar, tal como hacen los de primer año-
-De acuerdo-
Hermione hizo lo que le pidió y le sorprendió lo nerviosa que la ponía el simple hecho de tener que flotar. No podía creer que después de enfrentarse a mortífagos, ser torturada al punto de la locura y vivir cosas aún peores esto la afectara de esa manera. Por un momento se sintió como una niña pequeña de once años en su primera clase de vuelo.
-Bien Jean, ahora tienes que intentar relajarte- colocó su mano sobre las de ella que estaban temblorosas en la escoba y Hermione sintió un cosquilleo agradable.-Respira suavemente- añadió James indicándole el ritmo que debía seguir por algunos segundos.
Una vez que la respiración de Hermione se estabilizó, James le dijo:
-Ahora cierra los ojos- lo hizo.-Quiero que imagines un lugar donde te sientas completamente relajada. Incluso puedes pensar en la biblioteca si lo deseas-Hermione se rió ante ese último comentario pero lo primero en lo que pensó fue en la casa de sus padres, recordó lo feliz y cómoda que se sentía viviendo con ellos, como si nada ni nadie pudiera nunca dañarla y le hizo recordar lo mucho que extrañaba a su familia.
-Quiero que intentes elevarte más sobre este mismo punto pero sin abrir los ojos- en eso sintió a James soltar sus manos e inmediatamente Hermione dijo alarmada:
-No, espera. No me sueltes- "¿De dónde vino eso?" pensó Hermione recriminándose a sí misma "¿Qué demonios pasa contigo?" se sintió avergonzada de su reacción y James también estaba bastante sorprendido.-Olvida lo que dije, yo puedo hacerlo sola-
-Te acompaño- respondió James con seriedad.
-Pero no es necesario-
-Sí lo es, te dije que te ayudaría a vencer tu miedo y si ocupas que te acompañe no pasa nada-
James se sentó atrás de ella sin esperar respuesta y Hermione sintió sus mejillas arder de vergüenza.
-¿Te importa si…- comenzó a preguntar James y Hermione comprendió a lo que se refería.
-Sí, no hay problema- James colocó sus manos en la cintura de Hermione causando que ella sintiera el mismo cosquilleo agradable recorrer su cuerpo y añadió:
-Bien, entonces cierra otra vez los ojos Jean, piensa en tu lugar de tranquilidad y elévate- Hermione hizo lo que le pidió y poco a poco sintió que se elevaban cada vez más.
-Ahora detente- le indicó James.-Respira- lo hizo y sorprendentemente ya no se sentía para nada nerviosa.-Abre los ojos-
Al abrirlos, Hermione vio el hermoso paisaje que rodeaba a Hogwarts y se maravilló ante aquella vista. Era la primera vez que realmente lograba disfrutar estar volando en escoba sin sentir urgencia por bajar ni tampoco sintió la necesidad de volver a cerrar los ojos, definitivamente tener a James con ella le ayudaba a mantenerse relajada. Sintió que al fin comprendía un poco más la fascinación de la gente por volar.
-¿Cómo te sientes?-
-Tranquila- respondió Hermione contenta.-No creí que esto fuera posible- escuchó a James reír.
-Te dije que podía hacerte cambiar de parecer-
-Eres un buen maestro- admitió Hermione.-Podrías ser profesor de vuelo cuando te gradúes de Hogwarts-
-No es mala idea, voy a tenerlo en mente- le aseguró y los dos se rieron. Se quedaron viendo el paisaje que estaba frente a ellos por un rato más cuando de repente James le preguntó:
-Jean por curiosidad ¿En qué lugar pensaste para relajarte?- Hermione suspiró con añoranza antes de responder:
-Pensé en mi casa y en mis padres–ella no los había visto desde que había iniciado la segunda guerra mágica y suponía que ahora era menos probable que eso sucediera. James al escuchar eso se sintió un poco culpable por hacerla recordar aquello.
-Lamento que tengas que estar lejos de tu hogar Jean-
-A veces es lo que se tiene que hacer para proteger a tu familia- volteó a verlo sin soltar la escoba y añadió.- Solo espero estar haciendo lo correcto-
-Creo que estás haciendo lo suficiente Jean -la miró directamente a los ojos y Hermione pudo ver calidez en su mirada.-Ya verás que todo saldrá bien y pronto volverás a estar con ellos-
-Me conformo con saber que ellos están bien, no me interesa realmente lo que suceda conmigo- dijo con completa sinceridad lo que confundió bastante a James.
-No digas eso Jean- colocó su mano en la mejilla de ella tomándola por sorpresa y causando que su corazón latiera con rapidez.-Lo que suceda contigo claro que es importante- su mirada fue tan penetrante que Hermione no pudo evitar bajar la mirada apenada y fue entonces que pareció recordar en donde estaban. Rápidamente regresó su atención al frente de forma nerviosa.
En eso vieron al resto de los merodeadores volar hacia ellos y en cuanto llegaron a su lado, Sirius no tardo ni dos segundos en preguntar:
-¿Qué hacen aquí arriba?- preguntó bastante intrigado.
-James está intentando ayudarme a vencer mi miedo a volar- respondió Hermione tratando de mantener la calma y James al ver esto, susurró en su oído:
-Tranquila, no te dejaré caer- reafirmó su agarré en su cintura y Hermione pareció tranquilizarse un poco.
-¿Y cómo es que lograste convencerla Cornamenta?- le preguntó Peter a James.
-Ustedes bien saben que yo puedo ser bastante persuasivo cuando me lo propongo- Peter y Remus solamente se rieron mientras Sirius rodó sus ojos.
-Jean solo estas logrando que su ego se le suba más a la cabeza. ¿Lo sabes?-
-Lo lamento, no era mi intención- contestó Hermione aún tensa debido a la altura.
-No puedo creer que se perdieran el final del partido, aplastamos al otro equipo sin piedad-añadió Sirius- Pero pues aprovechando que ya estamos aquí. ¿Qué les parece si volamos alrededor de la escuela para celebrar?- Hermione solo negó con la cabeza ya que aún no se sentía lista para eso.
-No creo que sea conveniente Canuto- interrumpió James.-Apenas Jean está comenzando a disfrutar esto y no quiero que el avance de hoy se vaya a la basura. Creo que ha tenido suficiente clase de vuelo por un día- Hermione solamente asintió y Sirius suspiró con fastidió.
-Bien, vayamos a la sala común entonces- los tres merodeadores rápidamente se dirigieron al suelo y Hermione lentamente bajo la escoba.
-Tranquila, no hay prisa- le aseguró James y cuando finalmente tocaron piso, Hermione le agradeció a James.
-No hay de que, gracias a ti por dejarme comprobar la teoría- le sonrió James y después escucharon a Sirius aclarar su garganta.
-¿Ya nos podemos ir?-
-Chicos vayan y diviértanse, yo los veré después. Iré un rato a…-
-La biblioteca- terminaron la frase los cuatro y Hermione no pudo evitar sonrojarse levemente.
-Jean hoy es sábado, no te hará mal tomarte un día de descanso de la biblioteca- comentó Remus y los demás asintieron.
-Lo sé, es solo que realmente necesito encontrar un encantamiento para una tarea de Transformaciones que debo entregar la siguiente semana y ya voy muy atrasada-
-¿Qué clase de encantamiento ocupas?- le preguntó Peter
-Cualquiera que me ayude a modificar mi rostro temporalmente- intentó usar un tono amigable con él ya que siempre le costaba mucho no responderle de forma grosera.
-Pues nos hubieras dicho eso antes Jean- respondió Sirius- James conoce un hechizo que te puede ayudar- Hermione se emocionó al escuchar aquello.
-¿De verdad? ¿De qué es el hechizo?-
-Es un hechizo que te modifica temporalmente la forma de la boca y la nariz - le explicó James.-El efecto dura aproximadamente unas cuatro horas-
-Nunca he leído ni escuchado nada sobre ese hechizo-
-Posiblemente sea porque James fue quien lo inventó en cuarto grado- comentó Remus.
-¿Tú lo creaste?- preguntó Hermione impresionada y James solo asintió.
-Aunque no lo creas, somos buenos inventores Jean- interrumpió Sirius.-Ese hechizo nos sirvió bastante bien para unas bromas que le hicimos a…-
-¡Canuto!- lo calló James.
-Bien- Sirius entendió el mensaje y añadió.-Lamentablemente el único que lo sabe hacer sin problemas es James-
-¿Me enseñarías el hechizo James?- le preguntó Hermione ilusionada ante la posibilidad de tener el último elemento necesario para el evento de los Malfoy.
-Por supuesto- le respondió mientras la veía a los ojos y le sonreía. En eso Sirius tomó a James del brazo y sentenció:
-Pero lo hará después de celebrar nuestra victoria de hoy en la sala común- lo jaló de regreso hacia el castillo y Peter los siguió de inmediato, mientras tanto Remus comentó:
-No tienes que venir si no quieres Jean-
-Sí quiero Remus pero realmente necesitaba encontrar ese hechizo lo antes posible- Remus pareció entender el trasfondo de lo que decía y asintió.-Pero ahora que James me dará una opción ya no me siento tan apurada, además creo que tienes razón, no me hará mal tomarme un día de descanso de la biblioteca- Remus le sonrió.
-Bien entonces vayamos a la sala común- Hermione asintió y rápidamente alcanzaron a los demás.
Tal como lo prometió, James le enseñó el hechizo a Hermione al día siguiente. No era un hechizo fácil de realizar y Hermione comprendió porque James era el único que podía realizarlo con éxito. Tuvo que practicar durante toda la semana para poder perfeccionarlo y James quedó sorprendido por la habilidad de Hermione para aprender hechizos complicados. Ella fue la primera persona en lograr dominar su hechizo a la perfección.
Cuando finalmente llegó el día del evento de los Malfoy, Hermione estaba más que lista para asistir y pasar totalmente desapercibida. Dumbledore le había comprado un vestido negro bastante elegante para la ocasión y después de ponérselo, se alació y se cambió el color de cabello, el cual quedo en un rubio brillante. Después realizó el hechizo que James le enseñó el cual agrandó su nariz y sus labios y hasta el final tomó la poción creada por ella y Snape.
Al llegar a la oficina del Dumbledore, este quedó maravillado del cambio que realizó Hermione sin la ayuda de la poción multijugos.
-Excelente trabajo señorita Granger. Es impresionante ver lo que logró hacer en tan poco tiempo ¿Ya tiene en mente algún nombre para usar esta noche?-
-Isabelle Charron- respondió Hermione en una voz muy parecida a la de Fleur Delacour.
-Buena elección además con ese acento muchos pensaran que no es de aquí y afortunadamente los Malfoy solo conocen a las familias de sangre pura provenientes de Gran Bretaña- ambos sabían que si lograban hacer creer a los Malfoy que ella era de sangre pura, no desconfiarían de ella ni la estarían vigilando durante la velada.-Recuerde revisar la biblioteca en cuanto tenga oportunidad y mientras tanto distraeré a los Malfoy lo más que se pueda-
-De acuerdo, ya tengo todo listo- llevaba su bolsa con la capa de invisibilidad.
-¿Nos vamos?- preguntó Dumbledore ofreciéndole su brazo y en cuanto Hermione lo tomó, aparecieron en la entrada de la Mansión Malfoy.
A pesar de lo hermosa que se veía la Mansión con los arreglos que le habían puesto para el evento, Hermione no pudo evitar sentir cierto temor al recordar la vez que los carroñeros los llevaron ahí durante la segunda Guerra Mágica. Caminaron hasta la puerta y al entrar se encontraron con los señores Malfoy quienes estaban recibiendo a sus invitados.
-Dumbledore, que bueno que pudo venir- lo saludó la señora Malfoy. Ella era exactamente la imagen de toda Malfoy: cabello rubio, piel clara y ojos grises.
-Al fin logré hacerme un espacio entre mis pendientes Amely- comentó Dumbledore.
-Me alegra que lo haya hecho, ya verá que le encantará la cena- fue entonces que notó a Hermione a su lado.
-¿Y quién es esta linda chica?-
-Ella es Isabelle Charron, es una amiga mía que invite como acompañante esta noche, espero no haya ningún inconveniente-
-Para nada- respondió aunque no se escuchaba muy convencida.
-Encantada de conocerla señora Malfoy- Hermione la saludo cortésmente con su acento francés.
-Una extranjera- se relajó bastante ante eso.- Bienvenida a mi casa señorita Charron, por un instante creí que Dumbledore había traído a una sangre sucia a nuestra cena, una disculpa- Hermione se controló para no responderle y solamente le sonrió. "Si tan solo ella supiera" pensó.-Si gustan pueden ir pasando al comedor, en un momento más los elfos servirán la cena-
-Muchas gracias- cuando pasaron a lado del señor Malfoy, quien estaba saludando a otro de sus invitados, miró a Dumbledore con desdén.
-Abraxas- dijo Dumbledore asintiendo con la cabeza en forma de saludo.
-Albus- y regresó su atención a otro de sus invitados.
Al entrar al enorme comedor, Hermione sintió como si se le helara la sangre por completo. El lugar estaba infestado de mortífagos y futuros mortífagos, lo cual era de esperarse debido a que la mayoría de ellos se relacionaba con la familia Malfoy.
-¿Qué hace usted aquí?- se acercó un chico muy parecido a Draco pero con cabello largo. Hermione inmediatamente supo que se trataba de Lucius.
- Su madre me invitó a la cena como la hace todos los años señor Malfoy- Lucius no lució para nada contento.
-Tendré que hablar con ella después de la cena- estaba por irse cuando de repente pareció percatarse de la presencia de Hermione.-¿Y quién esta dama que tenemos aquí?-
-Isabelle Charron- respondió Hermione.
-Una francesa, que encantador. Es un placer conocerla- sin siquiera preguntarle tomó la mano de Hermione y le dio un suave beso en el dorso.- Mi nombre es Lucius Malfoy, me alegra que al menos la presencia de Dumbledore trajera algo bueno a la cena- elevó su tono para que este lo escuchará y después regreso su atención a Hermione.-Tu es très belle mademoiselle, lamentablemente su servidor ya está comprometido. ¿Le molestaría si le presento a un amigo mío antes de la cena?- ella miró a Dumbledore de reojo y aunque no quería respondió con una sonrisa:
-Me encantaría- Lucius la llevó a otra parte de la mesa donde estaba un chico sentado que no podía ver bien por el ángulo.
-Severus, amigo mío, hay alguien que quisiera presentarte- Snape volteó a ver a Hermione sin levantarse de su lugar y no lucía para nada interesado.
-Ella es la señorita Isabelle Charron- la presentó Lucius.- Et il est mon amie Severus- le dijo a ella.
-Mucho gusto- lo saludó Hermione y notó que Snape entrecerró sus ojos levemente antes de contestar:
-Encantado-
Justo en ese momento, los señores Malfoy entraron al comedor para dar inicio a la cena y Hermione se fue a sentar junto a Dumbledore sin decir nada más.
Durante la cena realmente le fue muy difícil a Hermione terminar su comida, cada bocado le sabía cómo una piedra que no podía tragar ya que frente a ella estaba sentada la mismísima Bellatrix Lestrange con su esposo y del lado derecho estaba el mortífago que había matado a Ron. Para terminar de empeorar las cosas, tenía que soportar el maltrato horrible que les daban a los elfos que solamente estaban sirviendo la cena.
"Tranquilízate Hermione, tranquilízate" se decía a sí misma una y otra vez. "Estamos aquí para encontrar el horrocrux".
Una vez terminada la cena, Abraxas Malfoy invitó a todos a beber y descansar un rato en la sala principal y mientras el comedor comenzaba a despejarse, Hermione se acercó a la señora Malfoy para preguntarle:
-Disculpe, ¿podría decirme donde está su baño?-
-Claro, el baño está justo subiendo las escaleras. Es la segunda puerta a mano derecha, si quieres te puedo llevar- Hermione se apresuró en responder:
-No es necesario- la señora Malfoy estaba por decir algo más cuando Dumbledore la interrumpió.
-Amely ¿me regalaría unos minutos con usted? Hay un asunto muy importante del que quisiera platicar-
-Por supuesto- respondió sin poder negarse y regresó su atención a Hermione.-¿Segura que estarás bien?- ella solo asintió y vio a Dumbledore llevársela de ahí.
Hermione subió al segundo piso y rápidamente entró al baño para ponerse la capa de invisibilidad, después volvió a salir al pasillo y recordó las instrucciones que le dio Dumbledore para llegar a la biblioteca. Caminó lentamente por los pasillos de la Mansión mientras constantemente volteaba a su alrededor para verificar que nadie la estuviera siguiendo y se sorprendió de lo grande que era el lugar.
Recorrió varios pasillos hasta que finalmente vio una gran puerta de madera que lucía exactamente como la descripción que Dumbledore le había dado. Entró y en efecto se trataba de la biblioteca de los Malfoy. Cerró la puerta mágicamente antes de silenciar el lugar.
Aquella habitación se sentía igual de tétrica como el resto de la casa pero tenía un toque que lo hacía ver un poco más acogedor. Había varios estantes de libros a lo largo de la habitación y se podía ver que al fondo tenían una chimenea que estaba encendida.
Con varita en mano Hermione comenzó a recorrer los estantes buscando el diario de Tom Riddle, sabía que no sería fácil encontrarlo por lo que tendría que usar su lógica e intuición. Notó que en la biblioteca había varios libros de magia oscura y otros que fomentaban la pureza de sangre, incluso vio algunos que hablaban sobre métodos adecuados para torturar muggles. Siguió buscando por los pasillos sin encontrar nada que llamará su atención y al llegar a la parte donde estaba la chimenea, notó que encima del mismo había otros libros.
Al revisarlos con detenimiento hubo uno en particular que llamó mucho su atención. En el lomo decía "In æternum vive" era un libro pequeño y viejo. Sin pensarlo mucho Hermione se acercó para tomarlo y en cuanto sus dedos tocaron el libro, este se transformó en el diario de Tom Riddle.
-Lo encontré- se dijo a si misma contenta pero antes de que Hermione pudiera reaccionar se escuchó un:
-Petrificus Totalus- Hermione no alcanzó a evadir el hechizo y quedó estática en su lugar. Vio que alguien caminó hacia ella y rápidamente le quitó la capa de invisibilidad.
-Lo sabía- era Snape y se apresuró a quitarle también su varita y el libro.-¿Qué es lo que estabas intentando robar?- miró el diario y se sorprendió al ver de lo que se trataba.
-¿El diario del señor tenebroso?- la apuntó con su varita.- ¿Quién eres?- se acercó a ella y puso su varita en la garganta de Hermione.- ¿Acaso creíste que no me daría cuenta que estas usando la poción que yo inventé? No debiste decirme ni una sola palabra durante la cena- se alejó un poco de ella antes de decir:
-Legeremens-
Hermione hizo todo lo posible para bloquear la invasión en su mente pero fue inútil ya que Snape era mucho mejor que ella.
Finalmente logró penetrar su mente y Snape pudo verlo todo, absolutamente todo. El futuro del mundo mágico y más que nada, su propio futuro.
Vio la pérdida de Lily, su solitaria vida como maestro durante décadas y su horrible muerte a manos de Voldemort.
Al romper la conexión Snape parecía estar en completo estado de shock y se quedó así durante algunos segundos, su respiración comenzó a acelerarse cada vez más y poco después cayó al piso como si sus piernas ya no fueran capaces de sostenerlo. Hermione vio el pánico en la mirada de Snape antes de que comenzara a llorar, realmente se escuchaba totalmente destrozado y comenzó a repetir una y otra vez:
-No Lily, ella no-
Hermione seguía sin poder moverse y se sentía agotada por la invasión de Snape en su mente pero de repente, sintió como si algo más le quitara por completo la energía y poco a poco fue perdiendo la conciencia hasta que todo se volvió negro.
¿Qué les pareció?
