Gracias por sus comentarios: dinas'moon353, Florfleur y mESTEFANIAb.

Tenemos nuevo capitulo, mucho DRAMA, espero lo disfruten.

Cuando llegó el día en que los estudiantes regresarían a casa para pasar la Navidad con sus familias, Hermione optó por quedarse en Hogwarts para no complicar más la situación con James, pero mientras estaba en la biblioteca descansando un rato, llegó James con un regalo y se colocó a un lado de ella.

-James- se levantó Hermione sorprendida quedando frente a él.-¿No deberías estar preparando tus cosas para irte? El tren saldrá dentro de una hora- James se rió suavemente al escuchar eso.

-Ya tengo todo listo Jean, solamente veía a entregarte esto antes de irme- le dio una caja morada con un moño plateado. -Lo hubiera podido mandar por correo hasta Navidad pero quería dártelo en persona-

-Gracias James- observó el regalo antes de comenzar a abrirlo.

-Espero que te guste- susurró James nervioso esperando ver la reacción de Hermione.

Lo primero que vio dentro de la caja fue un libro titulado "Mil soles mágicos".

-Es un libro que acaba de sacar uno de mis autores favoritos y creí que tal vez te gustaría leerlo- le explicó.-Tengo la esperanza de que no lo hayas leído por ser una publicación nueva- en efecto Hermione había escuchado del libro antes pero sorprendentemente nunca lo había leído.

-Tienes razón, nunca lo he leído- respondió con una sonrisa y James suspiró aliviado de que así fuera.

-Por cierto hay otra cosa dentro de la caja-

-¿Otro regalo?- James asintió y después comentó:

-Bueno en realidad es solo una parte del regalo- pasó una mano por su cabello de forma ansiosa antes de añadir.-El regalo en si está en tu habitación porque no podía traerlo a la biblioteca- Hermione lo miró extrañada y revisó la caja para ver lo que contenía.

De la caja sacó un bonito collar para mascota con una placa plateada sin grabar.

-Últimamente me has platicado mucho de tu gato que perdiste antes de venir a Hogwarts y aunque no es algo que se pueda reemplazar, creí que tal vez te gustaría tener un nuevo gatito que te haga compañía. El nombre que decidas ponerle se grabara automáticamente en la placa- Hermione quedó tan impresionada con el regalo que simplemente se quedó sin palabras, realmente le había encantado. Al no encontrar voz para agradecerle, dejó el regalo en la mesa y solamente le dio un abrazo.

-Creo que sí te gustó el regalo- dijo en un tono bromista James mientras le devolvía el abrazo y Hermione solamente asintió. Disfrutaron del abrazo por un instante antes de soltarse y en eso escucharon un sonido provenir del techo. Al levantar su mirada se percataron que un muérdago estaba creciendo justo arriba de ellos.

"Esto no puede ser" pensó Hermione al verlo y aunque sabía que debía huir como lo había hecho con Cormac hace unos años, algo dentro de ella simplemente no le permitió moverse. Bajó su mirada para encontrarse con la de James quien la observaba fascinado y suavemente él acomodo un mechón de su cabello detrás de su ojera haciendo que el corazón de Hermione se acelerara por completo. Se miraron a los ojos hasta que finalmente James se animó a preguntar:

-¿Puedo?- por primera vez en su vida Hermione pareció perder por completo la razón ya que sin siquiera analizar la situación, solamente asintió. La sonrisa que James le dio en respuesta fue simplemente deslumbrante, lentamente comenzó a acercar su rostro al de ella hasta que Hermione pudo sentir su respiración en la mejilla.

-Eres tan hermosa Jean- susurró James antes de colocar sus labios sobre los de ella.

A pesar de ser solo un roce de labios, aquello ocasionó una explosión de sensaciones en ambos que nunca antes habían experimentado, sintieron todo su cuerpo arder de una forma increíble y los dos se perdieron en aquel beso olvidándose de todo lo que estaba a su alrededor. James la abrazó mientras ella colocó sus manos en su cuello y justo cuando estaban por profundizar el beso, alguien los interrumpió:

-Señorita Clearwater, Señor Potter, diez puntos menos a cada uno -era McGonagall y eso hizo reaccionar a Hermione, ya que rápidamente se separó de James y miraron a la profesora.-Les recuerdo que la biblioteca no es lugar para estas muestras de afecto y como premio anual señor Potter, esperaba un mejor comportamiento de su parte este año-

-Lo lamento profesora, no volverá a ocurrir- prometió James bastante sonrojado.

-Eso espero señor Potter, ahora creo que debería ir por sus pertenencias si no quiere que lo deje el tren como lo hizo el año pasado- pasó su mirada por ambos nuevamente antes de añadir.-Si me disculpan iré a revisar a los de primer año pero espero que se comporten- Hermione solo asintió y McGonagall salió de la biblioteca.

James y Hermione se quedaron estáticos en su lugar aún impactados por lo sucedido hasta que Hermione dijo:

-McGonagall tiene razón, deberías irte- James asintió antes de tomar la mano de Hermione y ella lo miró.

-Que tengas feliz Navidad Jean, nos vemos en unos días- tenía una gran sonrisa en el rostro que no intentó disimular.

-Igualmente James- la sonrisa de Hermione fue tan forzada en esta ocasión que le causo bastante intriga a James y su gran sonrisa se desvaneció. Sin decir nada, solamente acarició la mano de Hermione antes de soltarla y salir de la biblioteca.

Fue entonces que Hermione realmente cayó en cuenta de lo que había hecho. Nuevamente tuvo sentimientos encontrados por todo lo que había ocurrido, se sintió el ser más egoísta en la Tierra por dejar que James la besara y haberlo disfrutado. Al sentir que sus lágrimas amenazaban con salir, rápidamente tomó sus cosas de la mesa y se dirigió a su habitación.

Al entrar, lo primero que vio sobre su cama fue una jaula con un gatito blanco. Hermione se apresuró en abrirla y sacó al pequeño gatito que estaba ahí, el cual era tan blanco como la nieve y tenía ojos azul claro.

-Hola pequeño- dijo mientras lo ponía en su regazo para acariciarlo. Era realmente un gatito precioso.- Eres el regalo más bonito que me han dado hasta hoy- lo acarició detrás de su oreja y el gatito ronroneó.

Por un momento recordó a Crookshanks y a sus amigos y nuevamente la culpabilidad la invadió.

De todos los chicos que había conocido, tenía que ser precisamente James Potter quien llamara su atención, él era un chico inteligente, divertido, que realmente la entendía y le hacía sonreír. Aquel beso que compartieron había sido completamente espectacular, ni siquiera con Ron se había sentido así nunca pero sabía que ese beso no debió existir.

Generalmente ella era muy buena sobreponiendo la razón sobre sus sentimientos por lo que no lograba entender porque ahora le resultaba tan difícil de hacerlo. Se quedó con su nuevo gatito hasta que anocheció y tardo un poco en poder conciliar el sueño. Hizo lo posible por dormir ya que quería despejar su mente de todo aquello que la agobiaba.

Cuando finalmente se durmió, soñó que estaba en la boda de Bill y Fleur. Traía puesto el vestido rojo que había usado y caminó por el lugar viendo como todos se divertían, observó varios rostros que no veía en años.

Cuando pasó por la pista de baile, escuchó el gritó aterrado de Ginny y todos voltearon a verla. Ella se encontraba en el centro de la pista junto con Harry pero notó que este lucia algo traslucido, en cuanto Harry vio a Hermione, le gritó:

-¡Tú! ¡Todo esto es tu culpa!- la apuntó con el dedo y todos voltearon a verla.-Por tu culpa jamás voy a existir- poco a poco Harry se fue disipando cada vez más y añadió.-Pensé que eras mi amiga, pero lo único que te interesa ahora es estar con mi padre- Hermione negó con la cabeza.

-No Harry eso no es…-

-Claro que es cierto- la interrumpió mientras sus piernas desaparecían.-Pero será algo que quedara eternamente en tu conciencia Hermione, espero que estés feliz- y dicho eso, desapareció completamente.

-¡No, Harry!- gritó mientras todos continuaban viéndola. En eso Ginny le dijo mientras lloraba:

-Es tu culpa, es tu culpa…- poco a poco todos comenzaron a decir lo mismo y en eso….

-¡NO, HARRY!- despertó gritando y llorando.

"¿Qué estoy haciendo?" se preguntó a si misma mientras intentaba calmarse y olvidar el horrible sueño que había tenido. "No debo acercarme nunca más a James" concluyó al recordar lo que pasaría de no hacerlo y a su vez aceptando que no tenía la voluntad suficiente para controlarse mientras estaba junto a él. Ahora ya no le importaba lo que Remus le había dicho, tenía que alejarse de él.

Después de aquella noche, pasaron más días y al llegar Navidad, Hermione compró algunos bocadillos con el dinero que Dumbledore le había dado para dárselos a Hagrid como regalo de Navidad. Debido a que sabía que para el Hagrid de esa época ella era una completa desconocida, pensó en solo dejárselos y regresar al castillo. Pero para su sorpresa, Hagrid la invitó a quedarse a cenar y nuevamente comenzaron a conocerse, sorprendentemente el Hagrid de los setenta no era nada diferente al que ella conoció en su época y Hermione se alegró de no pasar su Navidad sola como ella había imaginado que lo haría.

Dos días después llegó la fecha programada para la junta de la Orden por lo que Hermione apareció con Dumbledore en la casa de los Longbottom. Al entrar, los primeros en recibirlos fueron Alice y Frank, los cuales Hermione se sorprendió de ver sanos y totalmente cuerdos; ambos eran personas muy amables. Posteriormente le presentaron a otros miembros de la Orden y nuevamente conoció a los Weasley. Hermione tuvo que contener sus ganas de llorar al ver a Arthur y Molly vivos y jóvenes, realmente los había extrañado ya que habían sido como unos segundos padres para ella. Molly le presentó al pequeño Percy de un año que traía en brazos, lo cual resultó ser una experiencia muy extraña para Hermione y fue entonces que ni siquiera quiso imaginar lo que sería conocer a Ron como bebé.

Al poco tiempo llegaron Lily y los Merodeadores sin Peter y Hermione hizo hasta lo imposible por ignorar a James.

Cuando finalmente todos estuvieron reunidos en la sala, Dumbledore habló:

-Bienvenidos sean todos amigos míos. El día de hoy los hemos reunido aquí con la finalidad de darles información que será esencial para la derrota del Señor Tenebroso, imagino que muchos se estarán preguntando porque no todos los miembros están aquí hoy y prometo que será algo que les explicaremos en un momento más-

-Justo después de la cena- interrumpió Alice haciendo reír a todos y Dumbledore asintió.

-Así es mi estimada Alice-

- Bien, si me disculpan entonces iré a la cocina a revisar cómo va todo- en eso Molly comentó.

-Déjame ayudarte con eso querida- le entregó el bebé a Arthur y juntas se fueron a la cocina.

Justo en ese momento hubo un ruido en la chimenea de la sala y a los pocos segundos apareció Snape en ella. El primero en reaccionar al verlo fue Sirius:

-¿Qué demonios hace Quejicus aquí?- intentó acercarse a él pero James se lo impidió.

-No es que sea de tu incumbencia Black, pero ahora soy miembro de la Orden- respondió Snape saliendo de la chimenea.

-¿Tú? ¿Miembro de la Orden? Tú no eres más que un asqueroso mortífago- finalmente logró zafarse del agarre de James y se acercó a él con varita en mano. En ese momento, Lily corrió para interponerse entre él y Snape sorprendiendo a todos en la sala.

-Señor Black bajé esa varita- le indicó Dumbledore con tranquilidad y añadió.-Lo que dijo el señor Snape es cierto, él es parte de la Orden ahora- Sirius sin más remedio bajó su varita y dijo:

-Yo nunca confiare en esta serpiente escurridiza. No puedo creer que dejaran a Peter fuera de la reunión e invitaran a este- Hermione tuvo que morderse la lengua para no responder nada en contra de Peter y Sirius salió de la habitación molesto seguido por James y Remus.

Snape parecía más interesado en la reacción de Lily que en la de Sirius y Hermione notó entonces que Snape abrió levemente la boca como para intentar saludar a Lily pero al final no decía nada. Lily por su parte parecía estar en shock por la noticia y después de un momento salió de la sala sin decir ni una sola palabra.

Dumbledore entonces presentó a Snape con el resto de la Orden y mientras Hermione se levantaba del sillón para ir a buscar a Lily, Arthur quién estaba sentado a su lado le dijo:

-Lamento molestarla señorita Jean, pero quisiera pedirle un favor- mientras hablaba intentaba calmar a Percy ya que estaba muy inquieto.

-Por supuesto señor Weasley-

-¿Podrías traerme mi varita? La deje en el segundo piso en el cuarto de visitas.-quitó la manita de Percy de su nariz y añadió.- Es la segunda habitación subiendo las escaleras- era obvio que Arthur necesitaba la varita para poder tranquilizar un poco al bebé por lo que Hermione respondió:

-Por supuesto, en un momento se lo traigo- y subió al segundo piso.

Justo cuando estaba por entrar a la habitación, sintió una mano tomar su brazo y al sentir cosquillas en su cuerpo supo exactamente de quien se trataba.

-James- volteó a verlo.-¿Qué estás haciendo?-

-¿Por qué me estas ignorando Jean?-preguntó de forma seca viéndola directamente a los ojos.

-No sé de qué me hablas- se soltó de su agarre.

-Tú sabes bien de lo que hablo- la contradijo.-¿Fue por lo que paso antes de irme, no es así?- Hermione lo miró con seriedad antes de decir:

-Sí James, eso nunca debió pasar- pudo ver tristeza en los ojos de James pero también vio determinación en ellos.- Ya te había dicho que yo no siento nada por ti-

-No te creo- contestó James con convicción antes de añadir.-La manera como reaccionaste a ese beso me dice todo lo contrario-

-Solamente me deje llevar por el momento-

-¿Ah sí?- colocó una mano en su cintura para acercarla más a él. El corazón de ella comenzó a latir como loco y nuevamente sintió que su razón se iba por la ventana.-¿Así que solamente te estas dejando llevar?- Hermione solo asintió.-Eso significa que no sientes absolutamente nada cuando hago esto- acarició su cuello haciendo que ella cerrara sus ojos en el proceso.-O esto- subió su mano a su mejilla haciéndola suspirar, se acercó un poco más para susurrar suavemente en su oído-O esto- le dio un pequeño beso en su oído y para entonces Hermione estaba tan roja como un tomate.- De acuerdo Jean, si no sientes nada por mí entonces te dejaré en paz- pasó sus labios cerca de los de ella pero cuando estaba por separarse, Hermione lo tomó de su playera y esta vez fue ella quien lo beso.

De inmediato ambos sintieron explosiones a su alrededor y James no tardó en profundizar el beso. Hermione sintió todo su cuerpo arder por completo mientras se perdía entre sus caricias, sus labios, su aroma, no supo en que momento James la pego contra la puerta pero tampoco le importó mucho. Nunca antes había experimentado un beso tan intenso como ese.

Ambos estaban tan inmersos en aquel beso que por poco Hermione no escuchó un ruido de sorpresa provenir de las escaleras. Inmediatamente se separó de James y en las escaleras vio a:

-Lily- ella realmente lucía impactada por lo que estaba viendo y bajo las escaleras al escuchar a Hermione.

Hermione corrió tras ella alcanzándola en el pasillo que daba hacia el patio.

-Lily espera, déjame explicártelo-

-¿Qué me vas a explicar? ¿Que tú eres el motivo por el que James dejo de tener interés en mí? No te preocupes, yo misma lo acabo de ver- en eso Lily desvió su mirada hacia James, quién estaba atrás de Hermione y añadió.-Es a ella a quien quieres ¿Verdad?-

- Así es Lily- respondió con seguridad y Lily asintió antes de salir al patio. Hermione estaba por seguirla pero en eso sintió un fuerte empujón y James la tomó del brazo para que no se cayera.

-Fíjate Quejicus- le gritó molesto a Snape mientras este pasaba por su lado para salir en búsqueda de Lily.

Hermione entonces volteó a ver James:

-Esto no debió ocurrir James, lo nuestro es un error- él se acercó a ella y le preguntó:

-¿Por qué es un error Jean? No lo entiendo, yo te quiero y tú me quieres. ¿Qué es lo que te detiene de estar conmigo?-

-Harry- respondió en un susurro.

-¿Harry? ¿Quién es Harry? ¿Algún novio del que no nos hayas platicado?- Hermione negó con la cabeza y dijo:

-Harry es solamente un amigo- James lucía más confundido que antes.

-¿Y qué tiene que ver él con nosotros Jean?-

-Todo James, él tiene todo que ver-

-¿Por qué?- James seguía sin entender nada.

-Porque su nombre es Harry James Potter y él es tu hijo-