Eran las 10 de la noche en la mansión Andrew ya todos estaban en su cama excepto Will quién estudiaba su materia de latín porque le había tocado un profesor muy estricto, esa noche empezó a llover, la pequeña Candy estaba despierta recordando a sus padres, habían relámpagos y se llenó de temor, no quiso despertar a Rosy o Anita por lo que fue corriendo a la habitación de Will, entró sin tocar la puerta.
-¿Qué haces despierta pequeña? Deberías estar durmiendo en tu cama.
-Me dan miedo los relámpagos, permíteme quedarme contigo esta noche.
-No puedes quedarte conmigo
-¿Por qué? Eres mi hermano mayor.
-Si nena, pero estoy estudiando y tardaré en dormirme.
-Mejor así, puedes cuidarme mientras duermo en tu cama.
-Está bien, como quieras.
-Will ¿te piensas casar con Maritza?
-Creo que sí, es una chica muy bonita
-¿Qué es lo que te gusta de ella?
Will pensó: Dirás que es lo que no me gusta de ella, su cuerpo es perfecto.
-Sus sentimientos-mintió Will tanto que ni el mismo se lo creía.
-¿Cuáles sentimientos?
-Oh niña déjame estudiar, luego hablaremos sobre eso.
-Sabes Will, extraño mucho a papito Ralph y a mamita Carol, temo no volverlos a ver en mi vida-dijo Candy con la voz quebrada y casi a punto de llorar.
Will pensó: Pobre niña, venir de un país lejano y quedarse en la casa de unos perfectos desconocidos, me acuerdo cuando mi mamá se fue de casa con Constanza sufrí mucho su ausencia y eso que tenía a mi papá conmigo, ya me imagino como se siente ésta pequeña estando lejos de sus padres.
William apagó las velas, se acostó a lado de Candy y la abrazó diciendo: No te sientas triste pequeña, mis padres son buenas personas y cuidaran de ti, además tienes a Constanza, a Anita y Rosy.
-¿Y también puedo tenerte a ti?-preguntó Candy
Si también puedes contar conmigo.
-Gracias Will
Candy cerró sus ojitos sintiéndose protegida y pensando: ¡Will es tan fuerte!, me da tristeza que está enamorado de esa plebeya.
Después de dos horas Will se despertó y decidió llevar a Candy a la recamara con sus hermanitas.
Al día siguiente que Candy se despertó, abrazó su almohada y se dio cuenta que estaba en su cama ella pensó: Will me hizo trampa.
Llegó el día en que Josiah Gibbs le dió a Marcos a Lucy por mujer, habían hecho una pequeña fiesta entre los esclavos para celebrar, los amos estaban en la mesa de honor.
Esteban miraba triste el baile de los esclavos.
-¿Qué te pasa Esteban?
-Sólo pienso que hasta Marcos ya se casó y yo todavía sigo soltero
-Vamos hijo, hay varias muchachas solteras en New Haven sólo tienes que escoger a una que te agrade y yo hablaré con sus padres.
-Ya la escogí pero ella no me ama.
-Quiero verte feliz, me gustaría que los Andrew tuvieran otras ideas respecto al matrimonio, así ya se hubiese arreglado lo tuyo con Constanza, pero sus principios son muy firmes y nada puedo hacer.
-Lo sé Padre, espero que Constanza algún día incline su corazón a mí.
A Marcos y a Lucy les permitieron estar solos en un cobertizo para pasar su noche de bodas, el sintió que amaba a su esposa, por unos momentos mientras hacían en el acto sexual pensó en Constanza, pero su corazón se endureció y no daría marcha atrás, llevaría a cabo su macabro plan.
Albert y Will se pusieron a practicar con espadas de madera, él le enseñaba las técnicas que se usaban.
-¡Papá! esto no me servirá de nada-dijo Will molesto
-Tienes que aprender defensa personal, ya te enseñé a disparar ahora tienes que aprender a usar la espada y el cuchillo.
La pequeña Candy salió al patio se sentó con un parasol (sombrilla) para ver la práctica de Albert y de Will, estaba con un vestido estampado con flores de colores claros y tenía sus guantes de encaje puestos.
Cuando Will le asestó un golpe a Albert se escucharon unos aplausos, ellos voltearon curiosos y vieron a la niña diciendo: ¡Bravo Will! Así se hace ¡Bravo! ¡Mi héroe!
Albert sonrió y dijo: ¡Parece que tienes una admiradora!
-Esa mocosa es rara
Will la miró sonriente y siguió practicando con su Padre.
Al día siguiente llegó una nota para Constanza.
-¡Es de la Universidad mamá! ¡Por favor léemela tú! ¡Me da miedo leerla!
-Hija, tu sabes que cualquiera que sea la respuesta en esta nota, es voluntad de Dios y nos tenemos que acatar a sus designios, ya ambas estuvimos orando para que El obrara, esta es su respuesta, ya sea negativa o afirmativa debes estar contenta, ¿De acuerdo?
-Si mamá, acataré los designios de Dios.
Candy leyó la nota que decía:
Señorita Constanza Andrew, por medio de la presente le comunicamos que usted ha sido aprobada para ser alumna de la Universidad de Yale, requerimos su presencia lo más pronto posible para darle su matrícula como estudiante.
Atentamente
Esteban Gibbs
Rector
-¡Fui aprobada!
-¡Felicidades hija!
Hoy haremos una cena especial para celebrar tu ingreso a la Universidad, tendrás que apurarte para nivelarte con los demás alumnos.
-¡Si mamá!
-Le mandaré una invitación a Esteban para que nos acompañe a cenar
-¿Por qué harías tal cosa?
-Porque el intervino
-No quiero que lo invites mamá, mejor no hagas ninguna cena.
-Está bien no lo invitaremos, pero le llevaras un pedazo de Pan de Zanahoria.
-Como digas mamá.
Esa noche estaban en el comedor.
Albert dijo: Invitamos a la pequeña Candy que dé gracias a Dios porque Constanza entró a la Universidad y por los alimentos de esta noche.
Oremos dijo Candy:
Oh Señor te agradecemos en esta noche porque tu oído se inclinó a la voz de Constanza concediéndole la petición de su corazón de ser una estudiante Universitaria, te agradecemos también por estos suculentos alimentos que has traído a nuestra mesa, dáselo a los jornaleros de Lord Andrew y bendice las manos que los prepararon principalmente las de Lady Candy y a Olivia todo esto te lo pido en el Nombre de Cristo Jesús Amén.
Todos dijeron: Amén
Anita y Rosy abrieron los ojos sorprendidas, todos miraron a la pequeña Candy sonrientes.
Candy dijo: ¿Será que Dios no se enoje?
-¿Por qué Candy? –Preguntó Albert curioso
-Porque Olivia me iba diciendo como orar.
Todos dijeron al unísono: ¡Ah!
Rosy dijo: Ya decía yo
Al día siguiente Constanza fue a la Universidad era su primer día de clases. Era la única mujer entre 15 jóvenes que serían sus compañeros de estudios.
Will estudiaba ingeniería, porque ya sabía todo sobre administración porque desde los 14 años acompañaba a su padre al Banco.
Constanza fue a la oficina de Esteban.
-Señor rector lo busca la alumna nueva-le dijo su secretario
-Por favor hazla pasar en seguida
-Buenos días Esteban
-Constanza me has alegrado con tu visita.
-Vine agradecerte por apoyarme para entrar a la Universidad.
-Lo hice con mucho gusto.
-Te traje un pedazo de pan de zanahoria en agradecimiento.
-¿Podemos comerlo juntos? Le diré a mi secretario que traiga té.
Constanza disimuló una mueca y se vio obligada a acompañar a Esteban.
¿Cómo estuvo el sermón del Domingo?-preguntó Esteban.
-Tienes razón, ustedes no fueron ¿Me podrías decir él motivo?
-Tuvimos una pequeña fiesta con los trabajadores.
-¿Celebraban algo en especial?
-Sí, el casamiento de Marcos con una muchacha llamada Lucia, le decimos de cariño Lucy.
Constanza dejó de comer el pan.
-Marcos ¿Tu cochero?
-Sí el mismo, ese día me puse melancólico porque él se estaba casando y yo todavía no he podido…
-Tengo que irme
Constanza se puso de pie y salió apresuradamente de la oficina de Esteban con los ojos llorosos hacia donde estaba Marcos.
-¿Es cierto que te casaste?
Marcos se puso serio
-Si es cierto, el amo Josiah me obligó para que lucy se embarace y tenga más esclavos, perdóname no pude evitarlo.
-Quiere decir que todo se terminó entre nosotros.
-No, podríamos seguir si tú lo deseas.
-Ya estás casado
-Sólo me la dieron por mujer, vamos a tu antigua casa para que lo hablemos más detenidamente.
-Pero todavía me faltan 3 horas de clases.
-Vamos, ahora el amo Esteban está ocupado, puedo escaparme por unos momentos porque no me necesita.
Constanza se subió al carruaje con Marcos y fueron a la casita de los Andrew, Henry Day logró verlos cuando Constanza cerraba el portón, pero llevaba prisa y no se detuvo para investigar porque habían ido para allá.
Fueron al cobertizo.
-Ya no podremos vernos-dijo Constanza con tristeza
Marcos se acercó a ella y le dijo: Yo te amo, ella no significa nada para mí, es a ti a quien amo, créeme me obligaron.
-De todas maneras, ya no podremos vernos, no sería correcto.
-Tú me amas lo sé, ¿Estas segura que ya no querrás verme?
Constanza bajó la cabeza, Marcos la agarró por el mentón y la besó, luego la acarició y ella trató de separarse pero el forcejeó con ella, le tapó la boca y la penetró.
Después de media hora, él se puso de pie y dijo: si se lo comentas a alguien me condenaran a muerte, mi vida está en tus manos, si quieres que me cuelguen en la horca cuéntaselo a tus padres, que de hoy no paso.
