Constanza no se apartó sino dejó que Esteban la besara en la mejilla, él no trató de ir más allá con ella, la guió a su habitación y él durmió en la siguiente. Esa noche Constanza recordó el ultraje y lloró toda la noche.
-Si Esteban desea tocarme no podré corresponderle-pensaba Constanza.
Al siguiente día ya se sabía en todo New Haven que habían contraído matrimonio, Esa tarde se reunieron en la mansión Andrew, los Gibbs y los Day para despedirse de los recién casados.
Henry quiso hablar a solas con Constanza.
-Constanza, aceptaste casarte con Esteban para salvar a Marcos de que lo mataran, pero te pido que le des una oportunidad, él ha estado enamorado de ti desde hace mucho tiempo, sé que será difícil para ti, pídele a Dios que sane tu corazón y que pronto puedas olvidar lo que viviste para que puedas ser feliz con tu esposo. Prométeme que lo intentarás.
-Lo prometo papá Henry
Ellos se abrazaron y él oró por ella, Albert lo había escuchado, después de que terminaron de orar Albert se acercó y le dijo:
-Constanza, Algunos se casan enamorados, se sienten atraídos físicamente, pero cuando pasan por pruebas como falta de dinero, muertes de seres queridos, infidelidades, diferencia de opiniones, falta de respeto, como sólo era una atracción física la relación se rompe y el matrimonio fracasa. Ahora te contaré el caso de tu mami y yo, me casé enamorado pero ella no, traté de esperarla hasta que me amara pero Candy nunca me dio ninguna señal, un día la tomé sin su consentimiento sé que estuvo mal, no usé la violencia pues estaba enferma de ahí ella poco a poco se fue enamorando de mí, me perdonó y decidió amarme, los problemas en lugar de destruir nuestro amor lo fortalecieron, la clave para que tenga éxito un matrimonio, es tener presente a Jesucristo en sus vidas, si te alejas de él no funcionará, así que te pido que seas una mujer de oración, siempre mediten en la palabra de Dios y todos sus proyectos como esposos pónganlo en sus manos, dejen que Él los dirija, espero que le des una oportunidad a Esteban, es un buen muchacho, si algún día se porta mal contigo no dudes en acudir a mí, soy tu padre y te protegeré, me enfrentaré a cualquiera que quiera dañarte, no lo hice ahora porque no me quisiste decir quién te ultrajó, pero créeme que lo hubiera matado.
-Gracias papá, te amo.
-Yo también te amo, sé que no he sido el mejor padre, pero te amo intensamente.
-Lo sé papito.
Constanza se despidió de Candy ella le dijo: No pienses en lo que sufriste, piensa en que tienes a tu lado a alguien que te ama.
-Gracias mamá.
Constanza se acercó a Will, al tenerla frente a él la abrazó bruscamente y le dio un beso en la mejilla y le dijo: oraré por tu felicidad.
Se despidió de Anita y Rosy, las niñas lloraban.
-Dios les trajo a Candy para que se quedara en mi lugar, ahora ustedes son sus hermanas mayores, así que cuídenla mucho.
La pequeña Candy se acercó a Constanza y le dijo: Lady Constanza, yo cuidaré de Anita y de Rosy por usted.
Constanza le sonrió, la abrazó diciéndole: Gracias Candy, confío que así será.
Esa noche el patrón de Lucy forcejeó con ella, la dañó tanto que perdió al bebé de Marcos. El Señor Gibbs se enteró de eso y sintió pena por ella.
El lunes que partieron a Chicago, el Señor Gibbs dejó salir a Marcos de donde estaba encerrado.
El capataz del Señor Gibbs le dijo burlándose: Mientras estabas encerrado, sucedieron muchas cosas interesantes.
-¿Ah sí? ¿Cómo cuáles?-preguntó Marcos
-Se casó el joven Esteban con la niña Andrew y partieron a Chicago.
-Era de esperarse-comentó Marcos.
-Pero la noticia más interesante es que anoche le avisaron al patrón que Lucy se puso mal y que perdió al bebé que estaba esperando.
-¡Que dices!
-Lo que oyes, su patrón la dañó tanto que hizo que perdiera a tu hijo.
Marcos miró con odio al Señor Gibbs y pensó: ¡Mataste a mi hijo!, ¡yo también lo haré con el tuyo!
Mientras todos dormían Marcos logró escaparse de la propiedad de Josiah Gibbs.
Candy se estaba preparando para dormirse y Albert se acercó a ella.
-¿Qué tienes?
-Ganas de ti, desde el problema de Constanza no me había sentido bien, pero ahora que se casó con Esteban estoy un poco más tranquilo, te veo tan linda que se me han despertado las ganas de estar contigo. Albert la besó e hizo que ella se rindiera ante él.
-¿Por qué soy tan débil contigo? No me puedo negar a ti- fue lo único que pudo decir Candy al entregarse a él.
Esa noche llovió, a la pequeña Candy le dio miedo, fue a la habitación de Will, él todavía tenía prendida su lámpara ella extendió sus brazos y caminó con los ojos cerrados.
Will pensó: ¿Es sonámbula esta niña?
–El la agarró por la mano y la iba a dirigir hacia la habitación de sus hermanitas, pero ella se quedó parada, giró y caminó hacia la cama de él y se acostó.
El apagó la lámpara y se durmió a lado de ella.
Pasaron tres semanas, Esteban y Constanza llegaron a la finca de Chicago, todos los siervos de Albert estaban contentos de recibir a la hija de Lord Andrew le decían ellos.
Vieron que se parecía a Rosemary.
-¡Señorita Andrew!-dijeron inclinándose ante ella.
-Señora Gibbs ahora, mi esposo el Señor Esteban es el que administrará la finca, aquí traigo la carta de mi papá.
El capataz preguntó: ¿Quieren que les muestre las tierras o desean descansar?
-Descansaremos dos días y luego ejerceré mis funciones- contestó Esteban.
Nada que ver con las mansiones de New Haven, la casa era totalmente de madera estaba muy amplia, se veían las cabañas de los trabajadores alrededor de la propiedad, la más bonita de las cabañas y más cercana a la finca era la del capataz. Constanza y Esteban tendrían la casa para ellos solamente, la esposa del capataz los atendería en las mañanas.
-Esteban iba a llevar sus cosas a otra habitación y Constanza le dijo:
-Quiero que compartir mi habitación contigo
-¿Estás segura?-preguntó Esteban asombrado
-Tengo que adaptarme a ti.
Esteban le agarró la mano y se la besó.
-Demos gracias a Dios por habernos permitido llegar con bien-sugirió Esteban y ambos oraron.
Esa noche Esteban salió de la habitación para dejar que Constanza se preparara para dormir, luego entró y ella se dirigía hacia la cama tenía una bata pegada a su cuerpo y sus rizos sueltos. Esteban reaccionó al mirarla y trató de controlarse. Él pensó: ¡No conté que mi pasión se despertaría al verla!
Se acostó a su lado y se volteó para dormir, esa noche Esteban no pudo dormir el tenerla cerca era demasiado para él.
Al día siguiente Constanza se despertó temprano, ya Margarita la esposa del capataz estaba preparando todo para el desayuno. Pasó una hora y Constanza esperaba a Esteban para que desayunaran juntos, se cansó de esperarlo y comió sola, porque él siguió durmiendo.
Anocheció nuevamente, pasó lo mismo él no podía dormir, era media noche y Esteban escuchó que alguien abrió la puerta de la habitación frente a él se puso Marcos apuntándole con un arma.
