SAINT ANDREWS, ESCOCIA

Le habían dado órdenes al Lord Provost y este a su vez al Baillie para que embargaran las propiedades de Ralph, cuando un noble caía de la gracia del Rey era despojado de sus pertenencias y se las cedían a otro que alcanzaba su agrado.

-Baronesa de Abercromby de Abukir, tiene que dejar esta propiedad.

-Lord Provost, usted sabe que el Rey sufre de demencia como su padre, esto que está haciendo es una arbitrariedad.

-Baronesa ¿Quién puede oponérsele al Rey? Su palabra es la ley en todo el Reino Unido. Lo que puedo hacer por usted es permitir que retire todo su dinero y se lleve sus pertenencias personales junto con las de Ralph, espero que el Barón sea lo suficientemente inteligente como para librarse de la opresión del Rey. Le aconsejo que se vaya del Reino Unido, quizás cuando el Rey expire puedan regresar a tomar el lugar que les pertenece.

-Si me voy de Escocia, siento que moriré de tristeza empacaré mis cosas para irme a Inglaterra y enterarme de cuál será el destino de mi hijo.

Chicago Illinois

Albert llegó a la Finca todos estaban reunidos en el comedor, Esteban pudo acompañarlos.

-Les invito a dar gracias a Dios por los alimentos y también porque Esteban ya está fuera de peligro, hijo, haz esta oración pues Dios te libró de la muerte- indicó Albert

Se tomaron de las manos, Esteban le agarró la mano a Constanza y se la acariciaba mientras oraba diciendo: Gracias Dios por estos alimentos, porque bendices la obra de nuestras manos y podemos comer del fruto de nuestro trabajo, Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas;

Porque ha inclinado a mí su oído; Por tanto, le invocaré en todos mis días. Me rodearon ligaduras de muerte, Me encontraron las angustias del Seol; Angustia y dolor había yo hallado. Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo: Oh Jehová, libra ahora mi alma.

Clemente es Jehová, y justo; Sí, misericordioso es nuestro Dios.

Jehová guarda a los sencillos; Estaba yo postrado, y me salvó.

Vuelve, oh alma mía, a tu reposo, Porque Jehová te ha hecho bien.

Pues tú has librado mi alma de la muerte, Mis ojos de lágrimas,
Y mis pies de resbalar. Andaré delante de Jehová, En la tierra de los vivientes. En el nombre de Cristo Amén.

Terminaron de orar y Esteban todavía tenía de la mano a Constanza, él la miró sonriente y ella bajó su rostro, se puso de mil colores.

-Tengo que informarles que mañana competire con nuestro vecino en una carrera de caballos, Stuart Byrne quiere que yo le ceda tres metros en la circunferencia de mi propiedad si gana la carrera, si yo gano le daré solamente uno, esto es para que de una vez cesen los problemas que tenemos con él.

-Albert me afliges, eso es peligroso- dijo Candy

-Suegro, ¿porque no espera a que me recupere para que yo haga la carrera?- se ofreció Esteban.

-William ¡que osado eres! no hay duda que llevas en tus venas sangre escocesa- dijo con admiración Josiah Gibbs.

-Ya quedamos de acuerdo que mañana será la carrera.

Candy se preocupó, después que terminaron de almorzar, Albert salió de la finca y Candy fue tras él.

-¿Cómo te atreviste a desafiar a ese hombre? ¡No piensas en tus hijos! Si algo llegara a sucederte ¿Qué haría yo?

-No te preocupes Candy, confío que todo saldrá bien, estoy seguro que Dios me protegerá. Por cierto quisiera que esta noche estemos juntos, no sé lo que ocurrirá mañana.

-¡Albert no me asustes más de lo que estoy!

-Perdóname, sólo son las ganas de estar contigo.

Albert besó a Candy, Esteban y Constanza los observaron, luego él miró a su esposa.

-Quisiera que nosotros podamos amarnos así, como se aman tus padres y que lleguemos a esa edad así de apasionados como ellos.

-A Constanza se le cerró la garganta y comentó: Mi papá siempre ha sido así con mi mamá, la ama apasionadamente.

-Así te amo yo Constanza, quiero que me des la oportunidad de demostrarte cuan apasionado puedo ser.

-No lo dudo que lo seas, sólo quiero comentarte que el Doctor dijo que debo esperar seis meses para embarazarme nuevamente, quizás quiso decir que no debo de yacer con mi esposo.

-Le preguntaremos al Doctor de New Haven, no dudo en la capacidad del médico que te atendió, pero no sabemos si sólo se refería al embarazo o también a tener contacto sexual.

Constanza pensó: ¡Oh que haré!, parece que Esteban ya quiere que cumpla con mis obligaciones de esposa, yo no me siento lista todavía.

Llegó la noche Albert y Candy estaban en la siguiente habitación a la de Esteban y Constanza. Las paredes eran de madera por lo que se escuchaban quedito los gemidos de los rubios. Esteban se tapó los oídos para no escucharlos, Constanza estaba de lado contrario.

Esteban susurró: Constanza mi amor ¿Estás despierta?

Constanza no le contestó para que Esteban pensara que estaba dormida, él se salió de la habitación y fue a la terraza de la finca a respirar profundo.

-Mi esposa ¡es tan hermosa!, quiero que me ame intensamente, quiero demostrarle con caricias lo mucho que la amo, Constanza ¿cuándo me dejaras entrar en ti?

Amaneció y Albert se preparó para la carrera, no desayunó sino se fueron directamente al camino donde se realizaría, los testigos serían el Alcalde, el alguacil y los de la oficina del registro de propiedades pero el rumor se esparció y muchos curiosos se habían congregado para presenciarla.

Todos los hombres de Albert con sus familias se reunieron también.

Candy y Constanza eran un manojo de nervios.

Albert y Stuart Byrne se montaron en el caballo con el que competirían.

Se alinearon el Alcalde tenía un arma en la mano y la disparó.

Salieron a toda velocidad, Stuart Byrne con su fusta intentaba golpear a Albert pero este lo evitaba, el caballo de Stuart Byrne se esforzó, no aguantó demasiado y se dejó caer, Albert llegó a la meta, todos se acercaron para auxiliar a Stuart Byrne, le quitaron el caballo de encima no se había fracturado el animalito pero su dueño se molestó tanto por haber perdido que sacó su pistola y lo mató. Todos se lamentaron por el caballo.

-Has ganado Andrew, tienes mi palabra que sólo tomaré un metro en toda la circunferencia y que no volveré a matar a tu ganado.

-De todas maneras es necesario que firmemos, tenemos de testigo al Alcalde y al Alguacil.

Ambos firmaron junto los testigos y se retiraron del lugar.

En New Haven, Will estaba saliendo de la Universidad, los delincuentes que había contratado el Señor Douglas lo estaban esperando a que fuera por su caballo, Will los vio a lo lejos, le pareció extraño que esos hombres ajenos al lugar estuvieran ahí, estaba indeciso si pasar por ahí, agarró valor y caminó hacia su caballo, le taparon el paso, sacaron una daga amenazándolo, Will puso en práctica lo que su papá le había enseñado, lo primero que se le vino a la mente fue la pequeña Candy aplaudiéndole y animándolo como cuando practicaba con Albert eran tres hombres contra el muchacho, Jack había tenido un mal presentimiento y convenció a Pablo que fueran a la universidad para alcanzar a su amo, cuando llegaron vieron que se estaba defendiendo, era sólo un chico contra esos hombres fornidos, se enardecieron cuando lo vieron en peligro y se abalanzaron contra los delincuentes, sacaron sus puñales los delincuentes se dieron cuenta que no podrían contra ellos e intentaron huir pero Pablo y Jack hirieron de muerte a dos de ellos, algunos jóvenes habían sido testigos del suceso pero no habían querido ayudar a Will porque no querían salir lastimados. Unos oficiales llegaron por el alboroto y querían llevarse detenidos a Jack y Pablo.

En el Castillo de Windsor , Ralph estaba frente al Rey Jorge IV.

El Emisario que llevaba esposado a Ralph se inclinó ante el Rey diciendo:

-Su majestad, cuando estábamos deteniendo al Barón Ralph de Abercromby de Abukir, hubo una terrible tragedia, la esposa tuvo un ataque y murió casi al instante de la impresión.

-¿Qué me quieres decir con esto?- contestó el Rey con molestia.

-Sólo deseo que su majestad sea misericordioso y deje libre al Barón, su padre luchó con mucha valentía para la gloria del Reino Unido.

El Rey miró a Ralph el cual tenía la cabeza agachada y dijo: Que se vaya lejos del Reino Unido, embárquenlo, si regresa no tendré misericordia nuevamente.

Ralph respiró profundo y pensó: Gracias Dios mío, por tu misericordia podré ir a lado de mi pequeña Candy.

Hola chicas lindo inicio de semana gracias por sus comentarios y por seguir el Fic.

Saludos a : a Aniii, Sayuri 1707, Liovana, chidamami, Glenda, Loren Rios, Pathya, Stormaw (perdona el mal entendido), Gina Riquelme O, Maravilla 121, Yuleni, Locadeamor, Brigge, Paty, Rocío CR, Jahzeel, Rixa Eve, Fandcya, Walki Madrid, Litzy, Tania Lizbeth, RomIs Ardley, SaiyaBra, mercedes, , Luz, Josie, Nina. Tania Lizbeth. Mago Roque (gusto saber de usted) Yuleni