Hermione se dio cuenta que Peter había intentado esconder el mapa antes de que ellos llegaran ya que lo tenía todo arrugado.

-Peter ¿qué estás haciendo?- le preguntó intrigado James acercándose a él.-¿Para qué estas ocupando el mapa?-

Peter hizo como si no los hubiera visto y dijo:

-James, amigo mío-se levantó de su lugar y se acercó a él. James aún estaba esperando una respuesta de su parte.-Yo pues estaba…emmm….lo tomé prestado porque…- se agarró las manos de forma nerviosa.-La profesora McGonagall me confisco mi pluma mágica y la necesito -

-¿Y por qué no nos lo dijiste? Sabes que los chicos y yo te habríamos ayudado a recuperarla- al escuchar aquello, a Hermione se le ocurrió una idea.

-No pensé que fuera necesario, solamente necesitaba escabullirme a su oficina y listo- mientras James analizaba aquello, Hermione se acercó para tomar el mapa del merodeador que estaba en la mesa y dijo:

-Yo te ayudaré a recuperarla Peter- sonrió lo más natural que pudo, tomando a ambos por sorpresa.-Pero para hacerlo, voy a necesitar esto- señaló el mapa.

-¿Tú sabes cómo funciona?- le preguntó Peter aún sorprendido.

-James me enseñó. No te preocupes, mañana mismo tendrás tu pluma de regreso- Peter pareció ponerse nervioso.

-No será necesario Jean, yo mismo puedo hacerlo-

-Tonterías ¿para qué son los amigos entonces?- lo miró directamente a los ojos manteniendo su gran sonrisa en el rostro, por lo que Peter no supo qué responder. Hermione sabía que debía salir de ahí lo antes posible.

-Será mejor que me vaya a dormir- le dio un pequeño beso en los labios a James antes de regresar su atención a Peter.-Te prometo que mañana tendrás tu pluma antes de la cena, que descansen - rápidamente subió las escaleras hacia su cuarto sin decir más. Buscó un escondite seguro para el mapa entre sus cosas antes de dormir ya que debía evitar a toda costa que Peter volviera a poner sus manos en él.

A la mañana siguiente, Hermione se levantó lo más temprano que pudo para ir a la biblioteca y continuar estudiando para sus exámenes finales. Quedo tan absorta en uno de los libros que no se percató cuando James llegó y se sentó a su lado.

-Buenos días Jean- Hermione finalmente se separó del libro y le sonrió.

-Buenos días James- le dio un pequeño beso en la mejilla, James entonces se cruzó de brazos.

-Tú y yo tenemos una conversación pendiente-

-¿Sobre?- James la miró con el claro mensaje de: "Tú sabes exactamente de lo que estoy hablando", pero de igual forma dijo:

-¿Sobre qué demonios fue lo que ocurrió ayer?-

-Nada, solamente le voy a ayudar a Peter a recuperar su pluma-

-Jean- la miró de forma penetrante mientras se acomodaba los lentes.-No me mientas-

-No lo hago- dijo mientras cambiaba la página del libro. James tomó suavemente su barbilla para que lo mirara a los ojos.

-Sé que hay algo que no me estás diciendo- Hermione suspiró con pesadez antes de decir:

-No confió en él ¿de acuerdo?- James analizó aquello por un momento antes de decir:

-¿Por eso le quitaste el mapa?- Hermione asintió y en eso James pareció entender otra cosa.- También por eso nunca lo incluiste en las reuniones de la Orden ¿verdad?, creí que solo lo hacías porque no lo conocías lo suficiente-

-A veces quisiera no conocerlo- James se perdió en sus pensamientos mientras trataba de comprender las palabras de Hermione, después de un momento, finalmente preguntó:

-Jean ¿Por qué no confías en él?- Hermione lo miró a los ojos con tristeza antes de responder:

-Él….- no encontraba palabras para decirlo, el tan solo recordar lo que había hecho le enfermaba el estómago, la manera como había traicionado a sus amigos por interés y cobardía simplemente no lo podía entender. Por su culpa, habían matado a Lily y a James y además sus acciones habían condenado las vidas de Sirius y de Harry para siempre. No sabía cómo decirle a James que esa rata, era quién había causado su muerte.

Hermione no supo en que momento comenzó a llorar y poco a poco su llanto y su dolor fueron tomando fuerza. James la abrazó y dejó que llorara todo lo que quisiera sobre su pecho mientras él acariciaba su espalda con cariño.

-Yo no quiero perderte James- susurró contra su pecho y él acarició su mejilla para que lo mirara a los ojos.

-Oye, no vas a perderme ¿de acuerdo?- secó sus mejillas con sus dedos y le sonrió. Hermione hizo lo posible por tranquilizarse y cuando finalmente estuvo mejor, James comentó:

-No era mi intención hacerte llorar-

-No fue tu culpa-

-¿Quieres que mejor vayamos a desayunar? Después seguimos platicando sobre esto con calma- Hermione asintió y después de acomodar los libros en su lugar, se fueron tomados de la mano al Gran Comedor.

Durante ese día Hermione intentó destapar la mentira de Peter preguntándole a McGonagall sobre la pluma mágica que supuestamente le había quitado, sorprendentemente para ella la profesora confirmó la historia de Peter diciéndole que en efecto se lo había confiscado el día anterior. Después de que se disipara la sorpresa al descubrir esto, cumplió su promesa y logró convencer a McGonagall para que le entregara dicha pluma. A pesar de eso, Hermione continúo con el presentimiento de que Peter estaba ocultando algo más.

A la hora de la cena Hermione buscó a Peter y se sentó frente a él:

-Toma- le entregó la pluma.

-La conseguiste- la tomó entre sus manos bastante emocionado y Sirius inmediatamente comentó:

-¿Es la pluma que te ayuda a hacer las tareas?- Peter solo asintió mientras Sirius se la quitaba de las manos para inspeccionarla él mismo.

-Deberías de prestármela de vez en cuando, me ayudaría mucho a subir mis notas- Peter miró a Hermione con timidez:

-Gracias Jean -dijo en un tono bajo a lo que Hermione solamente asintió.

-Es una lástima que no puedas usarla en los exámenes finales, sería de gran ayuda- le devolvió la pluma.-Ni modo Colagusano, no nos quedara más opción que estudiar-

-Eso quiere decir que no han empezado- concluyó Hermione al escuchar aquello.-Deberían darle aunque sea una revisada a sus apuntes-

-¿Para qué? No somos tú, aún falta mucho para esos exámenes y no pienso angustiarme antes de tiempo- comentó de una forma que hizo reír a varios en la mesa.

Desafortunadamente para él las siguientes semanas transcurrieron con mucha rapidez y antes de que se dieran cuenta, la semana de exámenes finales había llegado.

-No puede ser, nunca voy a terminar de leer todo esto- dijo Sirius preocupado mientras revisaba sus apuntes de todo el año.- Colagusano ¿de verdad no podemos usar tu pluma en los exámenes?-

-Lunático me dijo que no-

-No, no se puede- dijo Remus mientras revisaba algunos libros de la Biblioteca.-Los exámenes están diseñados para detectar el uso de cualquier pluma autorrespuesta-

-Maldición- Sirius pasó sus manos por su cabello exasperado.

Hermione estaba por decirle algo cuando él levantó la mirada diciendo:

-Ni se te ocurra decir algo-la apuntó con su pluma.

-Ni se te ocurra meterte con mi novia Canuto- Sirius solo hizo una cara de indignación.

-Pero solamente me va a echar en cara que no estudie antes-

-Y con razón- comentó Remus.-Si le hubieras hecho caso, no estarías así de desesperado- Sirius no supo que más decir y solo continuó revisando sus apuntes. Después de varios minutos, James rompió el silencio:

-Jean, hay algo que quiero decirte- Hermione lo miró a los ojos:

-¿Qué sucede?-

-Hoy mis padres me confirmaron que vendrán a la graduación y me dijeron que tienen muchas ganas de conocerte. Espero que no tengas ningún inconveniente con eso- realmente James se veía preocupado de incomodarla.

-Claro que no, me dará mucho gusto conocer a tus papás- aunque si era sincera, también la idea la ponía un poco nerviosa. James sonrió al escuchar su respuesta y de repente Sirius interrumpió:

-¿Ya es hora de conocer a los suegros? Vaya, de verdad vas en serio con ella Cornamenta-

-Yo nunca he dicho lo contrario Canuto-dijo James con completa seriedad, pero podía notarse la alegría en sus ojos.

En eso, Lily entró a la biblioteca y se acercó a ellos diciendo:

-Jean, sabía que te encontraría aquí. Necesito que me acompañes un momento- miró a James y dijo: -¿No te importa que te la robe un momento verdad?-

-Solo si prometes regresarla sana y salva- bromeó con ella.

-Lo prometo- le sonrió mientras Hermione se ponía de pie.

-Vamos- Hermione siguió a Lily hasta la sala de menesteres y al entrar, Lily finalmente comentó:

-Severus tiene algo importante que decirte- Snape mientras tanto estaba revisando los ingredientes de la caja.

-¿Ya quedó el veneno listo?- intentó adivinar Hermione.

-Ya quisiera que fuera eso- comentó Snape caminando lentamente hacia ellas.

-¿Entonces?-

-Por fin encontré la ubicación de la copa-

-¿De verdad?- preguntó Hermione emocionada y Snape solo asintió.-Deberías decírselo a Dumbledore-

-Ya lo hice- respondió-Fue él quien me pidió que te informara de la situación e insistió en que me ayudes a robar la copa- Snape no disimulaba nada que estaba en desacuerdo con esa idea.

-Pero tienes un inconveniente conmigo-

-Así es-respondió.-Para el plan que tengo en mente es posible que quedemos completamente expuestos a los mortífagos y tu mente es tan débil- fue entonces cuando Hermione finalmente lo entendió.

-Necesitas enseñarme Oclumancia-

-¿Acaso tengo opción? De lo contrario los mortífagos nos van a asesinar-

-No digas eso Severus- dijo Lily preocupada al imaginar aquello.-No soportaría que algo les pasara-

-Pues entonces dependerá de la disciplina que tenga tu amiga-

-Confió en que Jean hará un buen trabajo- Snape no respondió aquello y solo regresó su atención a Hermione.

-Mañana a las 6 aquí, sin falta- estableció Snape sin dejar lugar para ninguna negociación.