Se llevaron detenidos a Jack y Pablo a las oficinas del alguacil, Will fue a interceder por sus siervos, varios de sus compañeros de la Universidad lo acompañaron para testificar a favor de ellos.

-¡Otra vez los Andrew vuelven a darnos problemas! –expresó el Alguacil.

-Esos hombres a los que hirieron mis siervos quisieron atacarme en la Universidad, yo empecé a defenderme pero luego Jack y Pablo llegaron para auxiliarme.

-¿Y cómo sabían ellos que iban a agredirte?

-Ellos siempre están al cuidado de mis hermanas y de mí.

-Ustedes ¿testifican que es verdad lo que dice el muchacho Andrew?- preguntó el alguacil dirigiéndose a los compañeros de universidad de Will.

-Si Señor Alguacil-respondió uno de ellos- cuando estábamos saliendo de la universidad vimos que Will se defendía de tres hombres, no quisimos intervenir pues llevaban dagas y nosotros no hemos sido educados para las peleas, lo apoyaron sus siervos para protegerlo de que no lo hirieran.

-Está bien muchacho, rindan su declaración delante de mi secretario, liberaré a tus siervos.

-Si pero quiero saber porque me atacaron esos hombres

-¿Y cómo lo vamos a saber si están heridos de muerte? Si se recuperan los voy a interrogar.

Pablo intervino: Esos son hombres son los que hacen el trabajo sucio del Señor Douglas.

El alguacil respondió: ¡Cállate! No te di permiso de hablar, tan sólo eres un criado.

-Es mi siervo pero no es mentiroso, El señor Douglas ha de seguir molesto conmigo porque terminé con su hija Maritza.

-¿No te enseñó tu papá cómo ser un caballero? ¡De las mujeres no se habla! ¡Eres tan bárbaro como él! tu padre vino como intruso a New Haven, los Andrew se han enriquecido y han hecho que gente nativa de aquí se corrompa.

-Ellos ya estaban corrompidos-dijo Will sin vacilar.

El Alguacil vio que los jóvenes universitarios estaban molestos por lo que dijo sobre los Andrew y decidió no decir nada más en contra de ellos.

El alguacil era tío de Maritza y cuñado del Señor Douglas.

Terminaron de declarar y firmaron, el Alguacil dejó ir a Pablo y Jack.

Will llegó a su casa y la pequeña Candy salió a recibirlo arrojándose en sus brazos y llorando.

-¿Pequeña que te ha pasado? ¿Por qué lloras?

-Me angustié por ti, estaba jugando con Rosy y Anita cuando nos vino a decir el hijo del ministro que te habían atacado, mi alma no ha descansado desde ese momento, Will, gracias a Dios estás aquí, sano y salvo.

Anita y Rosy vieron que había regresado Will y también lo abrazaron, todos los ojitos azules y verdes tenían lágrimas.

-Ya estoy bien niñas.

Pasaron algunas semanas luego de eso volvieron a New Haven los rubios con Constanza, Esteban y el Señor Gibbs.

Will no quería que se enterara su papá de lo que había pasado pero George se lo contó.

-¿Cómo es posible que ese desgraciado hombre haya querido hacerle mal a mi hijo?

-William, trata de controlarte, recuerda que el Alguacil es cuñado del Señor Douglas.

-¿Acaso quieres que me quede con los brazos cruzados después de que atacaron a mi hijo?, ¡a mi único varón!

-Desde ahora debes tomar tus precauciones y Will siempre debe estar acompañado.

-Necesito darle una lección o cualquiera vendrá y querrá dañar a mi familia.

Albert fue con Henry Day y le expuso todo el caso.

-William no debemos tomar justicia por nuestra propia mano.

-Pero Douglas tiene que recibir una lección de mi parte, para que no vuelva a meterse con mi hijo.

-Está bien podemos organizar algo para recaudar fondos para el orfanato que mantiene la Iglesia.

-¿Y eso que tiene que ver con lo que te estoy diciendo?

-Vamos hacer unos juegos de fuerza y ahí podrás retar al Señor Douglas y será legal.

Esperaron a que fuera domingo, después que Henry dio el sermón dijo: Hermanos, el orfanato necesita recursos por lo que he decidido que hagamos juegos de fuerzas para recaudar fondos, podemos cobrar para que tengan derecho a ver a los jugadores luchar. ¿Quién se apunta como voluntario?

Todos miraban a los lados, nadie levantaba la mano.

-Recuerden que es para una buena causa, el que sea voluntario podrá retar a un contrincante y este deberá aceptar.

Albert levantó la mano.

-William Andrew, levantó la mano ¿ A quién quieres retar?

-Al señor Douglas-Contestó Albert fijando la mirada en su enemigo.

Todos en la Iglesia aplaudieron. El señor Douglas dijo: Yo no quiero participar, daré una aportación pero no pelearé contra William Andrew.

Candy dijo en voz alta: Al parecer New Haven está lleno de cobardes, nadie quiere pelear contra mi esposo, al parecer al Señor Douglas le están temblando las piernas, ja,ja, ja, ja.

Todas las mujeres se molestaron con Candy por haber llamado cobardes a sus maridos.

El Señor Douglas al ver que todas las miradas estaban puestas en él no tuvo más remedio que acceder.

-Está bien yo seré el contrincante de William Andrew.

Henry dijo: Dentro de dos sábados será la pelea, será a puño limpio

Todos salieron emocionados de la Iglesia, se esparció por todo New Haven que boxearían a puño cerrado William A. Andrew y el Señor Douglas, este último tenía un esclavo que era boxeador y le pidió que le enseñara sus técnicas.

Candy y sus hijas en las tardes animaban a Albert mientras practicaba contra Jack, Pablo y otros siervos que se habían ofrecido para que su amo se entrenara con ellos.

-No tengas miedo porque soy tu amo Jack, golpéame porque Douglas no me va a tener piedad.

Jack atacó a Albert y este quedó tendido en el suelo Candy y sus hijas fueron a auxiliarlo.

-William ¿Estás bien? Reacciona-dijo Candy angustiada.

Llegó Olivia con un poco de agua y se la tiró en la cara a Albert y este reaccionó.

Albert se puso en pie y Jack se hincó: Perdone Lord William, no fue mi intención.

-Pero ¿Qué pasó aquí? No entiendo cómo me venciste.

Señor William es que usted no sabe las técnicas de boxeo, usted ha luchado cuerpo a cuerpo, y sabe usar la espada, pero el boxeo es saber esquivar los golpes también debe fortalecer sus piernas, el Señor Douglas tiene un esclavo que boxea por apuestas y de seguro él le enseñara sus técnicas.

-Entonces enséñame Jack o Douglas me hará papilla.

Todos los siervos de Albert le enseñaron algún movimiento de boxeo que le serviría para vencer a Douglas.

Mientras en el patio de la Iglesia sembraban postes en cuadrado para el ring, y ponían las cuerdas.

Vendieron los tickets medio dólar los niños y un dólar los adultos, algunos hicieron sus apuestas, contra Albert pues sabían que a Douglas lo había entrenado su esclavo que era campeón de Boxeo en Connecticut.

Esteban envió por la partera del pueblo ya que a Constanza le dio vergüenza preguntarle al médico.

-Después de un aborto ciertamente se tiene que esperar seis meses para que te embaraces, te diré como te debes cuidar para que no suceda eso.

-Por favor dígale a mi esposo que no me debe de tocar hasta que pasen esos seis meses.

-¿Por qué quieres que le mienta a tu esposo? Esteban Gibbs es un buen muchacho.

-Si eso no lo discuto, lo que pasa es que me da pena desvestirme frente a él.

-Ay utedes las niñas mimadas de familias ricas, debes de complacer a tu marido para eso te casaste, ¿Acaso quieres que busque en otra lo que tú no quieres darle?

-¡No!

-Entonces, no te le niegues.

-Sólo necesito tiempo ¡Por favor dígale que me podrá tocar hasta que pasen los 6 meses!

-Está bien le diré eso, pero me darás tres metros de tela fina del almacén de tu familia.

-Sí, se la enviaré mañana.

Constanza y la partera Salieron de la recamara.

-Señor Gibbs su esposa todavía no tiene fuerzas en su matriz, debe de cuidarse mínimo por 6 meses.

Esteban miró a Constanza de forma extraña y ella bajó la cabeza avergonzada.

-Quiero preguntarle si hay alguna manera en que podamos cuidarnos para que mi esposa no se embarace aunque tengamos relaciones.

-Sólo la abstinencia Señor Gibbs.

Esteban cerró los ojos con lamento después de escuchar esas palabras, la partera se fue dejando solos a los recién casados.

-Parece que tendré que esperar esos seis meses para hacerte mía-le dijo Esteban a Constanza.

-La paciencia es una cualidad que debemos tener-contestó Constanza todavía con la cabeza agachada.

-Si lo sé, pero mis deseos por ti crecen cada día que pasa, estoy luchando contra mis instintos, dormiremos en habitaciones separadas, porque no quiero perder los estribos contigo.

Esteban no se quedó con las dudas y consultó en la biblioteca de la universidad libros de biología, de anatomía y de medicina.

Todos los días la pequeña Candy recibía con un abrazo efusivo a Will cuando regresaba de la universidad, él se estaba acostumbrando a ese recibimiento, Albert se empezó a dar cuenta que la pequeña Candy estaba enamorada de su hijo.

Por fin llegó el día donde se enfrentaría Albert con Douglas, en ese mismo día pero en otro continente Ralph se embarcaba para América.

Chicas gracias por seguir apoyando este Fic. Les mando saludos a Jane (ahora no se me pasó saludarte) Aniii, Sayuri 1707, Liovana, chidamami, Glenda (me alegra que ya estés de vuelta), Loren Ríos, Pathya, Stormaw, Gina Riquelme O, Maravilla 121, Yuleni, Locadeamor, Brigge, Paty Martinez, Rocío CR, Jahzeel, Rixa Eve, Fandcya, Walki Madrid, Litzy, Tania Lizbeth, RomIs Ardley, SaiyaBra, mercedes, , Luz, Josie, Nina. Tania Lizbeth, Gaby Grandchester, Susana rojas, Lolitadelavega, Maty li, Ale Graum, Vialsi, Anmoncer 1708.

Bueno después de comentar propongan cual fic de los nuevos quieren que actualice para el fin de semana.