Toda la congregación estaba alrededor del ring, los Andrew habían comprado tickets para los primeros lugares, querían ver de cerca el espectáculo, esos boletos estaban a 2 dólares así fueran niños los que estuvieran en esa fila de sillas. Henry Day tenía manchada las manos de tinta porque él y su esposa habían hecho los boletos.

Le masajearon las piernas a Albert ya que de tanto brinco que había dado durante el entrenamiento se le acalambraban, la noche anterior no había podido estar con Candy pues le dolía la cintura por los abdominales que sus managers (empleados) le habían indicado que hiciera.

Jack y Pablo habían fermentado corteza de cerezo, raíz de orozuz, corteza de raíz de sasafrás, nuez moscada, anís, vainilla y melaza para hacer cerveza de raíz la llevaron al evento en unos mini barriles de madera fabricados por ellos mismos, para que pudieran pasar con eso dijeron que era agua para darle al boxeador estrella refiriéndose a Albert.

Le dieron a Will un mini barril a escondidas de sus padres, al tomar un poco del contenido se dio cuenta que era cerveza, se lo pasó a Esteban para hacerlo su cómplice, este también tomó un poco, Constanza estaba a lado de su esposo, se fijó en el esclavo boxeador del Señor Douglas y se atemorizó pues recordó a Marcos.

Henry Day se puso en medio del ring improvisado y anunció: Nos hemos reunido para presenciar el combate entre estos dos boxeadores, en esta esquina proveniente desde Escocia ¡William Albert Andrew!, Los Andrew incluyendo sus empleados lo aclamaron.

-¡Wiliam! ¡William! ¡William!-decían entusiasmados.

-En esta otra: Nativo de New Haven ¡El gran Douglas!

Casi no se escucharon aplausos, Maritza miraba a Will con enojo.

-¡Vamos papá! ¡Dale duro! –decían las hijas de Albert incluyendo la pequeña Candy.

El herrero de la ciudad llevó una campana que hicieron sonar para que empezara el combate.

Round 1:

Desde el campanazo inicial ambos boxeadores salieron en busca del triunfo, William Albert Andrew motivado por la sed venganza, los gritos de ovación de su familia y sus empleados que decían ¡Escocia, Escocia, Escocia! Le daba golpes a las costillas de su rival nativo de New Haven que empezó precavido y tiró pocas combinaciones desde su guardia izquierda.

Round 2:

Para el segundo asalto, Albert tuvo mejores momentos al presionar a Douglas que se veía cansado y alcanzarlo con combinaciones al rostro que fueron ovacionadas por los espectadores Escoceses, ante un nativo que no se acomodaba sobre el ring.

En el descanso el esclavo de Douglas le aconsejó que usara su mano izquierda, para castigar a Albert.

Round 3:

En el tercer giro, Douglas, de guardia zurda, tuvo mayor movilidad y conectó el cuerpo y cabeza de Albert, que resintió con ligera inflamación en el párpado izquierdo. Cuándo le dio el golpe las mujeres Andrew se pusieron de pie, llevándose la mano a la boca por lo aterradas que estaban. Will y Esteban para ese momento estaban muy embriagados, Will era pura risa y Esteban se puso a darle besos en la mejilla a Constanza.

Round 4:

El cuarto asalto fue dominado por Douglas, que bloqueó los envíos de Albert y le respondió con combinaciones a la cabeza. Albert alcanzó al final la quijada de Douglas con un gancho de derecha.

Jack y Pablo se acercaron a Albert para decirle:

-Lord Andrew, es ahora o nunca tiene que noquearlo en la primera oportunidad que tenga, ya usted se empieza a ver cansado, no dudamos de su fortaleza pero es mejor que asegure su victoria, golpee tan fuerte como pueda, en este round se tiene que terminar la pelea.

Round 5:

Él escoces tuvo sus mejores momentos de la pelea en el quinto giro, cuando conectó con rectos de derecha la mandíbula de Douglas, que aguantó y respondió con combinaciones en un asalto emocionante. Albert hizo un movimiento golpeando a Douglas con todas sus fuerzas y este cayó inconsciente quien tenía hinchados los dos ojos y rotas algunas costillas, Albert solo tenía hinchado un parpado.

Le levantó Henry Day el brazo a Albert en señal de victoria mientras el doctor del pueblo atendía a Douglas quien yacía tendido en el piso, Los hombres de Albert entraron al Ring para levantarlo victorioso en sus hombros, varios de los asistentes que habían apostado en contra de Albert perdieron y los otros apostadores tenían dinero para un mes sin trabajar.

Albert se acercó a Douglas y este veía borroso.

-Para la próxima será otro tipo de duelo-dijo en tono amenazante Albert.

Candy y sus hijas se acercaron a Él y lo abrazaron, Albert se agachó para besar a sus hijas y dijo: ¡Ay! Me duele un poco.

Albert vio que Will estaba durmiendo en una silla, se extrañó que no lo estuviera felicitando, a lado se encontraba Esteban tomándose el último sorbo de cerveza, se puso de pie, tambaleándose un poco se acercó a Albert y dijo: Suegro ¡todavía está potente! Cuando sea viejo quiero ser como usted.

Albert le iba a dar un golpe a Esteban porque le dijo viejo pero Candy y Constanza lo detuvieron.

-William, el muchacho está ebrio, dile a Jack o a Pablo que ayuden a Constanza a llevarlo a su casa-ordenó Candy.

Albert se acercó a sus empleados quienes estaban contando el dinero que habían ganado, y se abrazaban entre ellos jubilosos.

-Jack, Pablo ¿están ebrios?

-Sí y también el niño Will, y el joven Esteban ja,ja,ja, ja- se reía Pablo

-Le tendré que decir a George, con ustedes hablaré mañana.

Albert le dio indicaciones a George que le ordenara a dos de sus hombres que llevaran a Esteban a su casa.

Él se llevó a Will en hombros, lo subió al carruaje, ayudó a sus hijas y a Candy a subir también y se fueron contentos a su mansión.

Dejó a Will en su habitación, lo acostó de lado por si se vomitaba no se ahogara. La pequeña Candy se quedó al pendiente de él.

-Yo lo cuidaré Lord William-se ofreció Candy

-¡Está bien nena confío en ti! –le guiñó el ojo.

Albert se acercó a la pequeña Candy y le dio un beso en la frente.

Mientras en la propiedad de Esteban y Constanza Gibbs, los hombres de Albert lo dejaban acostado en su habitación, Constanza acompañó a los empleados de su padre a la puerta, cuando regresó a lado de su esposo no lo encontró en la cama sólo escuchó que cerraron la puerta, ella volteo y vio que Esteban la miraba de la misma manera que Marcos cuando la ultrajó.

-Constanza, quiero yacer contigo-dijo Esteban jadeando.

-Esteban, estás ebrio.

-Estoy ebrio pero siento ganas de hacerte mía

-¡Por favor descansa! Ya mañana estarás lúcido

-Mañana y pasado mañana sentiré las mismas ganas de poseerte.

Esteban se acercó a Constanza y se empezó a desabrochar el cinturón y el pantalón.

La agarró por la muñeca y la aprisionó en sus brazos.

-¡Bésame Constanza! Que ardo de deseos.

-Hueles horrible, por favor no me dañes.

Esteban la besó a la fuerza, ella recordó a Marcos y le mordió el labio haciéndolo sangrar, Esteban la aventó a la cama de un solo movimiento y se le encimó, en ese momento Constanza se quedó estática tuvo una ráfaga de recuerdos de cuando Marcos la tomó a la fuerza.

Mientras en la habitación de Will la pequeña Candy se acercó a él, este se puso boca arriba, ella le pasó la mano en el rostro para acariciarlo con ternura, se agachó quedando sus rostros cerca entreabrió los labios y lo besó. Se separó de él y dijo: Así como estás embriagado yo también estoy embriagada de ti, Mi amado Will.

Hola Chicas Lindo fin de semana espero se la pasen bonito.