Advertencia: Este capítulo será un poco más trágico y triste que los capítulos anteriores, pero lamentablemente no todo puede ser color rosa en esta historia.

8 meses después...

El mundo mágico oficialmente estaba en guerra, Voldemort había comenzado a tomar mucha fuerza y se había expandido de forma impresionante en muchos lugares. Para contrarrestar esto, la Orden comenzó a realizar misiones con la finalidad de intentar arruinar los ataques de mortífagos y tratar de salvar la mayor cantidad de gente inocente que fuera posible. Desafortunadamente tampoco habían recuperado la copa debido a que Snape cada vez era más solicitado por los mortífagos y debía ser lo más cuidadoso posible para no ser descubierto. Aunque Snape había intentado no realizar cosas terribles mientras estaba con los mortífagos y en muchas ocasiones había logrado librarse de dichas situaciones, había tenido que presenciar cosas horribles y en una ocasión, se vio obligado a torturar a más de una persona hasta casi el punto de la muerte. Lily le platicó a Hermione que cuando eso ocurrió, Snape apareció en su habitación completamente destrozado, que nunca antes lo había visto así de vulnerable y que pasó toda la noche tratando de consolarlo.

Lily por su parte había estado muy involucrada con todo lo relacionado a la Orden y había comenzado a tomar parte de las misiones que se realizaban. También estuvo muy enfocada en la creación del veneno, el cual continuaba sin terminar y resultaba ser algo preocupante porque sin él, los horrocruxes simplemente no podían ser destruidos.

James y Hermione también empezaron a involucrarse con las misiones de la Orden, pero Hermione se había visto muy limitada en ese aspecto, ya que Snape les había advertido a los demás miembros de la Orden del enorme peligro que representaría para el mundo mágico el hecho de que ella llegara a caer en manos de Voldemort, por lo cual casi nunca le dejaban ir a las misiones, pero Hermione jamás se daba por vencida y muchas veces lograba salirse con la suya.

Lamentablemente debido a todo el involucramiento que Hermione estaba intentado tener en la guerra, había olvidado que ocurriría otro importante suceso en la historia, un suceso que no tenía nada que ver con Voldemort y sus seguidores, pero sí con personas que se habían vuelto cercanas a ella.

Durante los inicios del invierno, los padres de James habían tenido que salir de la ciudad por motivos laborales y cuando regresaron comenzaron a tener síntomas de malestar. Ambos fueron hospitalizados en San Mungo cuando les apareció salpullido en todo el cuerpo y debido a la avanzada edad de ambos, comenzaron a empeorar cada vez más. Hermione recordaba claramente la manera como James se había puesto al enterarse del estado grave de sus padres:

-¿Lo sabias?-preguntó de repente James mientras estaba sentado en una de las sillas del hospital, lo que tomó a Hermione completamente por sorpresa.-¿Sabías que esto pasaría?-

-Yo...-

-Por supuesto que lo sabias- se levantó de su lugar y comenzó a caminar de un lado a otro.-¿Por qué no me dijiste nada? Pudimos haberlo prevenido-

-James, yo...lo lamento- James se detuvo en seco y se puso frente a ella.

-¿Lo lamentas? Mis padres se están debatiendo entre la vida y la muerte y tú solo lo lamentas-

-Sí James, es cierto que sabía que esto pasaría y no te lo dije, pero yo también desconocía los detalles de la situación, no tenía idea de exactamente cómo y cuándo pasaría- James se quedó callado por un momento mientras solo la observaba hasta que finalmente se atrevió a preguntar:

-¿Van a sobrevivir?- Hermione inmediatamente bajó la mirada con tristeza y entonces James lo comprendió. Casi al instante se dejó caer destrozado al piso y comenzó a llorar desconsoladamente, Hermione se tiró al suelo con él para abrazarlo con fuerza.

-James amigo ¿Qué pasó?- corrió Sirius hasta donde estaban ellos preocupado por el estado de James. Remus y Peter venían detrás de él ya que habían ido a comprar cosas para comer, Remus al notar la tristeza en los ojos de Hermione y el estado de James, también lo comprendió al instante.

Los padres de James murieron tres días después de eso y a partir de entonces James poco a poco comenzó a alejarse de Hermione debido a que se sumió en su tristeza, impotencia y enojo. Hermione había hecho lo posible por acercarse a él, pero había sido inútil, sabía que aunque no lo dijera una parte de él la culpaba por la muerte de sus padres. Una parte de Hermione también se culpaba a si misma por lo sucedido y con la esperanza de evitar otra tragedia similar, Hermione decidió platicarle a Lily lo poco que sabía acerca de la muerte de sus padres.

-Lo he pensado mucho Jean- comentó Lily mientras estaban en casa de Hermione trabajando en el veneno.-Creo que haré lo mismo que tú hiciste con tus padres, aunque sé que no morirán por la guerra, de igual forma debo intentar protegerlos-

-¿Estás segura Lily?- ella solo asintió.

-Afortunadamente mi hermana ya vive lejos con su marido así que no me causara problemas-

-Solo ten mucho cuidado Lily, los hechizos de memoria son muy delicados-

-Lo sé, creo que podrías ayudarme a...-

-¡Maldición!- gritó Snape con frustración mientras estaba frente a la poción.

-¿Qué sucede?- Lily se acercó a él y colocó una mano en su brazo.

-Es la tercera vez en este mes que la mezcla se echa a perder-

-Severus ya encontraremos la manera de que...-

-Lily llevamos ya un año encontrando la manera, estoy comenzando a creer que un veneno así de potente no se puede hacer- Lily se cruzó de brazos y preguntó:

-¿Y tú desde cuando te rindes en el área de pociones? Desde que te conozco siempre has encontrado la manera para cosas que se creían imposibles- Snape observó a Lily por un momento y dijo:

-De acuerdo-

-Así me gusta príncipe mestizo- inmediatamente Snape volteó a ver a Hermione con cara de acusación

-¿Tú se lo dijiste verdad?- Hermione solo se encogió de hombros y Lily comenzó a reírse.

-Deja a Jean en paz, a mí me gusta el apodo que te diste Severus- Snape suspiró con pesadez y regresó su atención a Hermione.-Dentro de dos días, tú y yo iremos por la copa-

-¿Mi nivel de oclumancia al fin te parece la adecuada?- Snape ignoró la pregunta y continuó:

-Ya deberías tener lista la poción multijugos, yo solamente me haré cargo del mortífago por el cual te harás pasar y te llevaré los cabellos. Nos vemos enfrente de las Tres Escobas a las siete de la noche en punto, ni un minuto antes ni un minuto después-

-Bien- Snape lució complacido por su respuesta cortante y después dijo:

-Será mejor irme, tengo reunión en casa de los Lestrange en menos de una hora-

-Ten mucho cuidado Severus- Lily realmente lucía preocupada por él.

-Lily no me pasara nada, ya aprendí a relacionarme con todos esos psicópatas-

-Al menos ya los llamas por lo que son- comentó Hermione y Lily asintió.

-Jean tiene razón, por lo menos ya admites la clase de calaña que son tus amigos-

-Yo no tengo amigos- Snape se apresuró en decir y Lily inmediatamente hizo una cara de ofendida:

-¿Entonces qué soy yo?- Snape al darse cuenta de su error pareció ponerse un poco nervioso.

-Tú... tú...- Hermione no pudo evitar sonreír al ver a Snape así.-Tú eres mi mejor amiga- dijo finalmente en voz muy baja y Lily lució sorprendida por aquella respuesta.

-Tú también eres uno de mis mejores amigos Severus- le sonrió Lily con ternura y Snape tuvo que aclarar su garganta para recuperar su compostura.

-Nos veremos después- y sin esperar más, desapareció del lugar.

-Yo también ya debería irme, mamá me pidió que llegara a la casa para cenar- Hermione asintió y después de despedirse de ella, Lily también desapareció.

Mientras Hermione guardaba los ingredientes y los utensilios que habían estado utilizando. James dijo detrás de ella:

-Tú no iras a ningún lado- Hermione se asustó porque no lo había visto entrar en el comedor.

-James, no me asustes así. ¿Cuánto tiempo llevas ahí?-

-Un par de minutos- Hermione asintió y continuó guardando las cosas mientras comentaba:

-Snape y yo al fin iremos por la copa en dos días, me pidió que lo viera en...-

-Jean ¿no escuchaste lo que dije verdad?- Hermione lo vio de frente y admitió:

-No James, lo siento, no escuché lo que dijiste-

-Dije que no vas a ir a ningún lado con Snape- dijo en un tono completamente serio y firme.

-¿Disculpa?- Hermione no podía creer lo que estaba escuchando.

-No irás por la copa con Snape, hablaré mañana mismo con Dumbledore para que envié a alguien más en tu lugar-

-¿Y quién te crees tú para prohibirme a dónde ir?- colocó las manos en la cintura bastante molesta.

-Jean yo soy tu novio y...-

-Eres mi novio pero eso no te hace mi dueño- no entendía su comportamiento-¿Qué sucede contigo James? Desde hace semanas has estado comportándote tan frío, tan distante- él solamente desvió la mirada mientras suspiraba con pesadez-De verdad comprendo si te preocupa que algo me suceda, yo también estaría preocupada por ti, pero tienes que entender James que esto lo venimos planeando desde hace meses, mi prioridad desde que llegué aquí ha sido encontrar todos los horrocruxes y destruirlos- James la miró dolido y dijo:

-Gracias por dejarme en claro que no soy tu prioridad-

-Eres una de mis más grandes prioridades James, pero estamos en guerra, no puedes pedirme que me quede de brazos cruzados, tú tampoco te has quedado de brazos cruzados en todos estos meses-James pareció analizar aquello por un momento pero al final solo dijo:

-No iras, es mi última palabra-

-¿Qué es lo ha pasado contigo? Tú no eres el James del que me enamore-

-La gente cambia Jean y si no puedes aceptarme como soy ahora, tal vez deberías irte de aquí- después de varios segundos en los que Hermione se quedó impactada con sus palabras y en donde las analizó con detenimiento, finalmente dijo:

-Tienes razón James, tal vez deba hacerlo-sintió que algunas lágrimas amenazaban con salir y con dificultad se quitó el anillo de su dedo anular, detectó la sorpresa en la mirada de James al verla hacer eso pero Hermione no podía seguir con él si continuaba con esa actitud. Camino lentamente hacia la mesa y dejó ahí el anillo. Tomó un bocado de aire y dijo:

-Adiós James- sin esperar respuesta, desapareció de ahí.

Al instante apareció en el cuarto de Lily pero ella no estaba y finalmente dejó las lágrimas salir. Se sentó en la cama llorando mientras soltaba todo el dolor que sentía hasta que Lily llegó a la habitación:

-¿Jean?¿Qué haces aquí?¿Qué te pasó?- se acercó para darle un abrazo.

-James- fue lo único que Hermione pudo decir y después de un momento añadió.-¿Puedo quedarme aquí?-

-Puedes quedarte todo el tiempo que quieras Jean-

Durante los siguientes dos días Hermione no salió para nada de casa de Lily, se sentía completamente triste y desecha, pero aun así tomó fuerza para ir en búsqueda de la copa.

-Mucha suerte Jean- se despidió Lily

-Gracias Lily, sinceramente la vamos a ocupar- le dio una leve sonrisa y con eso desapareció para encontrarse con Snape.