-Al menos eres puntual- dijo Snape en cuanto la vio aparecer.-Sígueme- la llevó a un lugar que estaba completamente desolado y sacó ropa oscura de una mochila que traía.
-Ponte esto- le dio la ropa a Hermione y ella al notar que Snape no tenía planeado moverse de su lugar, le dijo:
-¿Podrías darme un poco de privacidad?- Snape rodó sus ojos con fastidio pero se dio la media vuelta.
Hermione se apuró en cambiarse y al terminar, sacó una pequeña botella con poción multijugo que Lily le había hecho el favor de traer de su casa, ya que no había querido toparse con James.
-Listo-
Snape le entregó los cabellos del mortífago a Hermione y antes de tomar la pócima, volvieron a repasar el plan para robar la Copa.
-Bien, aquí vamos- dijo Hermione y tomó la pócima. A pesar de todas las veces que había tomado dicha poción aún le resultaba asqueroso el sabor del mismo y tenía que hacer su máximo esfuerzo para no vomitar.
-Recuerda, tú nombre es Evan Rosier y no debes olvidar actuar lo más intimidante que puedas-
-¿Qué le hiciste al verdadero Evan Rosier?-
-Le puse un adormilante en su comida que debería haberle hecho efecto en cuanto llegó a su casa, lo dejará noqueado por al menos 3 horas-
-En ese caso debemos apurarnos - Snape asintió y dejó la mochila ahí para no levantar sospechas con los mortífagos.
-Vámonos- Hermione entonces colocó una mano en el hombro de Snape y casi de inmediato desaparecieron de ahí.
Reaparecieron frente a una enorme casa, que aunque no era tan grande como la Mansión Malfoy, no había duda que pertenecía a una familia pudiente.
-¿Dónde estamos?-
-En la casa de los Lestrange- Hermione al escuchar eso sintió un escalofrío recorrer su espalda.-Lo mejor será entrar separados, hay que evitar cualquier sospecha desde un inicio-
-¿Y por qué sospecharían sobre llegar juntos?- Snape pareció molesto por la pregunta.
-Porque los mortífagos saben que no me gusta relacionarme con nadie- se apretó el puente de la nariz con frustración.-Ahora si ya terminaste de hacer preguntas tontas que solo nos están quitando tiempo, nos vemos dentro de 15 minutos en el sótano- y dicho eso comenzó a caminar hacia la casa dejándola ahí sola.
Mientras esperaba, Hermione observó los alrededores tratando de calmar sus nervios ya que por algún motivo el saber que entraría a la casa de la mujer que la torturó sin piedad, la alteraba más de lo que le gustaba admitir. Cuando finalmente consideró que había transcurrido el tiempo suficiente, comenzó a caminar hacia la casa.
Al entrar, lo primero que notó es que el lugar estaba infestado de mortífagos, pero solamente platicaban entre ellos y parecían estar descansando. Caminó con lentitud hacía el pasillo de forma erguida y con seguridad y solo algunos mortífagos que la veían pasar inclinaban levemente su cabeza como forma de saludo, a lo que Hermione respondía de igual manera.
Siguió las indicaciones que Snape le había dado para llegar al sótano y mientras más se adentraba al lugar, Hermione tuvo que admitir que la casa era simplemente espectacular y muy elegante, le sorprendió que tuviera mucho más vida que la mansión de los Malfoy. Cuando llegó a su destino, revisó que nadie estuviera cerca y abrió la puerta que daba hacía el sótano. Snape en cuanto la vio bajar las escaleras, se acercó a un librero que estaba cerca y susurró un hechizo que Hermione no logró escuchar. Inmediatamente el librero se desvaneció dejando a la vista un pasillo que estaba escondido detrás de él. Rápidamente ambos se adentraron en él y caminaron hasta toparse con una gran puerta. Snape le había explicado anteriormente que dicha puerta estaba llena de protecciones mágicas y que le había tomado bastante tiempo investigar como abrirla.
-Me tomará otros 15 minutos abrir esta puerta, mientras tanto ya sabes que hacer- Hermione asintió y se apresuró a salir del sótano para vigilar que nadie más entrara mientras Snape trabajaba con la puerta.
Tratando de no ser tan obvia, se alejó lo más que pudo de la puerta del sótano pero sin perderla de vista y se recargó en la pared con los brazos cruzados. Por bastante tiempo no ocurrió nada y solamente en ocasiones pasaba uno que otro mortífago caminando pero no parecían sospechar nada. Cuando Hermione estaba por regresar al sótano, un joven Lucius pasó caminando por el pasillo pero a diferencia de los demás mortífagos, él sí se detuvo cuando la vio ahí de pie:
-Rosier, no sabía que estabas aquí- se acercó a ella y añadió.-Traje un poco de bebida importada por si quieres probarla- Hermione pensó con rapidez en una respuesta que no fuera a causar sospecha. Snape le había dicho que fuera lo más intimidante posible, por lo que decidió ver a Lucius con dureza y dijo:
-Ahora no Malfoy- al parecer fue la respuesta correcta ya que Lucius no se vio dudoso sino más bien desanimado por la negativa.
-¿Seguro? Por qué yo podría traerte un poco si….- Hermione continuó viéndolo con tal dureza que Lucius decidió mejor no terminar la frase y pareció pensar en otra cosa que decirle.
-¿Y cómo van los encargados del señor tenebroso?- era un hecho que Lucius estaba muy interesado en ganarse la aprobación de Rosier, aunque Hermione no comprendía el motivo.
-Esa información es confidencial-
-Pero yo pensé que…- Hermione no supo de dónde sacó el valor para responder de manera despectiva:
-¿Por qué no mejor vas y le ofreces tu bebida a otro que le interese?- Lucius pareció sorprendido e indignado por el comentario, pero respondió de forma nerviosa:
-Yo… eh… sí, tienes razón, mejor eso haré- y con eso se fue de ahí.
Hermione volvió a revisar los alrededores y al ver que no había nadie cerca, finalmente pudo regresar al sótano. Cuando llegó con Snape, vio que la puerta estaba abierta.
-Bien hecho Snape- Snape no dijo nada y entraron juntos.
Del otro lado había una habitación llena de estantes con pociones, Snape se acercó a una de ellas y con su varita apuntó uno de los frascos y después otro y luego otro, como si estuviera haciendo un patrón pero antes de que Hermione pudiera preguntar lo que hacía, las pociones desaparecieron de los estantes y en su lugar aparecieron diversos objetos de valor.
-¿Cómo supiste...?-
-Lo revisé en la mente de los Lestrange-
-¿Y ellos no se dieron cuenta?- hasta donde sabía los Lestrange también eran buenos en la lectura y protección de la mente, por lo que se le hacía raro que no se hubieran percatado que alguien había invadido sus pensamientos.
-Sí, claramente se dieron cuenta- respondió con sarcasmo Snape haciendo que Hermione rodara sus ojos de forma molesta. Aun así no podía negar el hecho de que hacer algo así demostraba que Snape ya era un mago muy talentoso.
-Ahora es tu turno- dijo Snape.-El horrocrux debe estar aquí pero el problema es que tienen varias copas y no podemos arriesgarnos a tomar el equivocado porque…-
-Tienen la maldición gemino- adivinó Hermione.
-Así es-Hermione asintió antes de comenzar a caminar por los estantes mientras revisaba las cosas y contó todas las copas que veía, llegando a un total de 8. Lamentablemente ella no tenía la misma habilidad de Harry para detectar a los horrocruxes, por lo que tuvo que revisar uno por uno a detalle.
-Hay dos copas que tienen un tejón en su diseño, me imagino que uno de ellos fue creado deliberadamente para despistar a cualquiera que quisiera robar la copa original-
-¿Y tú sabes cuál es el verdadero?-
-Aún no lo sé- admitió.-Pero lo voy a averiguar- Hermione intentó recordar algún detalle único de la copa original, algún desgaste, rasguño que pudiera diferenciarlo del falso. Después de un rato de revisar ambos, finalmente tomó su decisión:
-Es este-
-Tómalo y vámonos-
Hermione estaba por tomarlo pero por un instante vaciló, ya que si era honesta con ella misma, el motivo principal por el cual había escogido esa copa era por pura intuición, algo dentro de ella le aseguraba que esa era la copa correcta, pero el problema era que a Hermione nunca le había gustado tomar decisiones sin tener razones claras.
-¿Qué esperas?-
Hermione solo deseó que su intuición tuviera razón y tomó la copa, por un segundo temió que este empezara a reproducirse pero se alegró al ver que nada pasó.
-Listo, salgamos de aquí-
Salieron de esa habitación y Snape tardó un poco en cerrar ambas entradas. Una vez que estuvieron en el sótano, Hermione le dijo:
-Tú llévate la copa y desaparece en cuanto subas al pasillo, a mí no te va quedar de otra más que salir por la entrada principal-
-¿Nos vemos en tu casa?- Hermione rápidamente negó con la cabeza.
-Nos vemos en casa de Lily-
Hermione subió primero para revisar que no hubiera nadie y en el instante en el que Snape salió al pasillo después de ella, desapareció de ahí. Hermione mientras tanto caminó hacia la salida pero justo cuando estaba por llegar a la puerta, alguien la detuvo por el hombro:
-Rosier, el señor tenebroso esta aquí y tiene algo que decirnos- trató de no ponerse nerviosa y solo siguió al mortífago que la había detenido. Llegaron a una habitación donde ya estaban los demás mortífagos y frente a ellos estaba el mismísimo Voldemort, el cual tenía apuntada su varita en la marca tenebrosa de uno de ellos. Justo en ese instante, varios mortífagos más comenzaron a aparecer en el lugar y Hermione vio a Snape aparecer al otro lado de la habitación, quien con mucha discreción la buscó con la mirada, sin pensarlo mucho ella dio un paso para atrás y de inmediato Snape negó levemente con la cabeza.
-Estimados míos- comenzó a decir Voldemort- Esta noche los he llamado a todos aquí para avisarles que la invasión de hoy no se pudo realizar por culpa de los traidores de la sangre- parecía estar muy molesto.-Ellos nunca lograran comprender la gran labor que nosotros hacemos aquí y lo único que hacen es estorbar- agarró su varita con ambas manos.-Últimamente nos han estorbado demasiado así que debemos darles una lección, una que nunca olviden- su mirada estaba llena de puro odio-Pero antes revisaré que solamente estemos aquí los que requerimos estar- Hermione sintió pánico al escuchar eso, pero trató de mantener su compostura..-Severus, iniciaremos contigo-
Snape se acercó a él con lentitud y al quedar frente a él, Voldemort colocó su varita en su cien y dijo:
-Eather revelio- y nada pasó.
-Excelente Severus- le dijo Voldemort palmeando su hombro antes de voltear a ver a otro mortifago.-Lucius-
Mientras todos los mortífagos comenzaban a pasar con Voldemort, Hermione dio pasos hacia la puerta muy despacito para no ser detectada mientras agarraba su varita, cuando estaba por llegar a la puerta rápidamente lanzó un hechizo no verbal hacía una pintura que estaba colgada al otro lado de la habitación para que se cayera causando que todos se distrajeran. Hermione aprovecho ese momento para salir de ahí, pero mientras iba hacía la puerta principal, Voldemort apareció frente a ella y dijo:
-¿Vas a algún lado Evan?- con un hechizo le quitó la varita de la mano y la tomó por el brazo, rápidamente colocó su varita en la cien y dijo.-Eather revelio- Hermione no sabía que es lo que debería pasar pero no sintió dolor ni nada, hasta que de repente Voldemort la agarró con fuerza del cuello y dijo:
-¡Tenemos un intruso aquí!- la tiró al piso y gritó:
-¡Crucio!-Hermione de inmediato sintió dolor en todo su cuerpo y gritó, no supo cuánto tiempo pasó hasta que finalmente la liberó. Para empeorar la situación Hermione sintió como en ese momento la poción multijugo perdía su efecto.
-Una chica- se agachó Voldemort y la jaló del cabello para que lo viera a los ojos.-No recuerdo haberte visto antes ¿cómo te llamas?- Hermione no respondió. Voldemort entonces se puso de pie y le aventó un hechizo que la levanto del suelo y la estrello contra el techo de forma brusca para después volver a caer al piso.
-Ahora te volveré a preguntar ¿Cómo te llamas?- Hermione volvió a mantenerse en silencio y eso pareció molestar mucho a Voldemort quién volvió a gritar-¡Crucio!- aquel dolor era peor de lo que Hermione recordaba pero cuando la liberó, volvió a quedarse callada.
Voldemort ya enojado la jaló del cabello para verla de frente y fue entonces cuando Hermione sintió la invasión en su mente. Si antes había pensado que Snape era un poderoso legeremante, no era nada comparado con Voldemort ya que sentía como si la desgarrara por dentro mientras buscaba respuestas a sus preguntas. Hermione a pesar de eso, logró bloquear gran parte de sus recuerdos incluyendo la información de los horrocruxes e hizo lo que Snape le había enseñado, que era modificar sus recuerdos con la esperanza de poder engañar a Voldemort. Cuando Voldemort salió de su mente, concluyó:
-Eres parte de la Orden y te mandaron para adquirir información- volteó hacia sus mortífagos y gritó: -¡Pettigrew!- Hermione vio a Peter salir de entre el montón de mortífagos y pudo ver el miedo en su mirada cuando sus ojos se encontraron.
-¿Mi señor?- hizo una reverencia mientras se agarraba las manos de forma nerviosa.
-¿La conoces?- Hermione lo miró con suplica pero sabía que él solo se comportaría como el cobarde que era.
-Sí mi señor, se hace llamar Jean pero su verdadero nombre es Hermione Granger- Hermione sintió su sangre hervir al escucharlo decir eso.
-¿Y qué importancia tiene en la Orden?-
-Mucha mi señor, es de las que toma decisiones importantes-
-Excelente, gracias Pettigrew ya puedes regresar con los demás- Peter inmediatamente regresó a su lugar y pareció evitar a toda costa la mirada de Hermione.
-Si eres tan importante, podremos usarte de carnada- comenzó a reírse y muchos mortífagos también lo hicieron.-Sáquenla de aquí- indicó Voldemort y un mortífago la agarró para levantarla y sacarla de ahí. Mientras salía pudo ver a Snape, quien a pesar de tener una fachada de indiferencia, Hermione sabía que ya estaba planeando algún plan de rescate.
¿Qué les pareció?
Otra vez agradezco el apoyo y los comentarios, les deseo a todos un bello fin de semana.
