Dos días, habían transcurrido dos horribles días que Hermione no sabía cómo había logrado sobrevivir. Los mortífagos la habían encerrado en una de las habitaciones de la casa y nunca la dejaban sola; se habían dedicado a torturarla, a tratar de sacarle información o simplemente se divertían con ella.
Hermione no sabía por cuanto tiempo podría mantener la cordura, los únicos ratos en los que podía descansar era cuando a Snape le tocaba vigilarla ya que este no le hacía nada, pero tampoco podía ayudarla ya que se arriedgaba a ser descubierto y Hermione prefería que se mantuviera así.
Lamentablemente en ese momento estaba con su peor pesadilla….
-¿Así que te haces del rogar, no es así?- preguntó Bellatrix cuando terminó de torturarla y en eso sacó un cuchillo que Hermione reconoció a la perfección. "No de nuevo" fue lo único que ella pudo pensar.-Veremos si esto te hace cambiar de opinión - se agachó a su lado y le desgarró la manga de la camisa negra que traía.-Vaya, al parecer alguien ya me robó la idea- dijo al ver la cicatriz en el brazo de Hermione.-¿Así que eres una sangre sucia, eh?- se rió con malicia.-No esperaba menos de ti-se levantó dándole una patada y volvió a gritar:
-¡Crucio!- en eso la puerta de la habitación se abrió y un Snape interrumpió diciendo:
-Deberías de guardar un poco de energía para la batalla que nos espera hoy-
-Yo siempre tengo la suficiente energía para deshacerme de los traidores- se acercó a Snape y le acercó su varita al pecho.-No como otros débiles que conozco por aquí- Snape ni siquiera se inmutó y añadió:
-Bien, si ya terminaste, el señor oscuro quiere hablar contigo- Bellatrix pareció emocionada al escuchar eso y bajó su varita. Antes de salir de la habitación volteo a ver a Hermione diciendo:-Haz lo que te plazca con ella, en cuanto nuestro señor tenga lo que desea esta noche, ella ya no nos será de utilidad- y con eso salió del lugar.
Hermione ni siquiera se podía mover del dolor, ya que tenía heridas y golpes en todo el cuerpo. Snape con un movimiento en su varita, elevó a Hermione y la colocó sobre la cama, después sacó un pequeño frasco de su túnica y lo puso frente a Hermione. Ella le lanzó una mirada molesta, ya que no quería que nadie sospechara que la estaba ayudando.
-Todos están demasiado ocupados con el plan de hoy para darse cuenta- le explicó de forma cortante y Hermione como pudo se apresuró a tomarse la pócima.
Inmediatamente sintió alivió y algo de energía. Regresó su mirada a Snape y dijo:
-Gracias- le dio el frasco y Snape lo volvió a guardar en su túnica.-¿Qué…-le costaba un poco de trabajo hablar.-¿Qué ocurrirá hoy?-
-Una pequeña lucha contra la Orden- Hermione estaba por preguntar más pero Snape comentó.-Es todo lo que puedo decir, ahora intenta descansar, lo vas a necesitar- caminó hacia la pared donde se recargó y se cruzó de brazos, Hermione por su parte se dejó caer en la almohada y casi al instante quedó sumida en un sueño profundo.
Un fuerte sonido la despertó pero antes de que pudiera analizar lo que estaba pasando, Snape la levantó de forma brusca jalándola de la túnica y le susurro:
-Yo tengo tu varita, desarmarme en cuanto tengas oportunidad- y entonces aparecieron en un bosque que estaba completamente desolado. Lo primero que vio Hermione fue a varios miembros de la Orden ahí, entre los que estaban Lily, Sirius, Alice, Arthur, los dos hermanos de Molly y Dumbledore; pero todos estaban rodeados por Voldemort y varios mortífagos.
-Severus, que bueno que la trajiste- comentó Voldemort al verlo llegar.-Dámela, yo me haré cargo- Snape la jaló hasta donde estaba él y de inmediato Voldemort colocó su varita en la garganta de Hermione, volteó a ver a los demás y dijo.-Ahora suelten las varitas- todos hicieron lo que pidió, incluyendo Dumbledore.-De verdad que eres valiosa- la acercó más a él.-Tomen las varitas- le indicó a sus mortífagos antes de regresar su atención a Dumbledore.-Que lastima que solo vinieras a verla morir- empujó a Hermione hacia el frente y gritó.-¡Avada Kedavra!- pero antes de que el hechizo le diera, sintió que algo la empujó hacia un lado con fuerza.
-¡Ahora!- gritó Dumbledore y más miembros de la Orden aparecieron en el lugar para atacar a los mortífagos. Hermione sintió entonces unos brazos a su alrededor protegiéndola.
-James- por atrás de su hombro vio a Voldemort con intenciones de lanzar otro maleficio en su dirección pero Dumbledore los protegió mientras decía:
-Conmigo es con quien quieres pelear Tom, déjalos en paz- y comenzaron un duelo entre ellos. Hermione en eso recordó lo que Snape le había comentado y le dijo a James:
-Préstame tu varita-
-¿Qué?-se veía confundido.
-Solo hazlo- James le dio su varita y Hermione gritó en dirección a Snape.-¡Expelliarmus!- la varita entonces saliendo volando de su mano.
-Gracias- le regresó la varita a James y con la poca energía que le quedaba corrió para tomar su varita.
En cuanto la tomó, bloqueó el hechizo de un mortífago que iba en su dirección y en la medida de lo posible trató de ayudar a otros. Notó que el número de mortífagos empezó a incrementar y se dio cuenta que si seguían así pronto los triplicarían en número.
-Debemos salir de aquí- le dijo a Remus quien estaba cerca de ella y de inmediato él gritó:-¡Canuto, ya!- Sirius comenzó a buscar a todos para dar el aviso.
Hermione vio que James estaba en un duelo con Malfoy a lo lejos y se apresuró en gritar:-¡Petrificus Totalus!- al instante Malfoy quedó estático en su lugar y James corrió hacia ella.
-Hay que salir de aquí- James asintió.
-Solo hay que esperar a que Dumbledore haga la distracción-
-¿Cuál distracción?- en eso vio una luz blanca cejadora y James la abrazó con fuerza antes de desaparecer de ahí.
Aparecieron en casa de los Longbottom y los demás miembros comenzaron a aparecer de igual forma. Cuando James la soltó, comenzó a revisarla y al notar todas las heridas que traía en su cuerpo, gruñó levemente:
-Esos malditos-
-Estaré bien- pero justo entonces sintió como si la adrenalina le bajara por completo y se acercó a James para no caerse. Él de inmediato la cargó entre sus brazos y se apresuró para llevarla a una de las habitaciones, en cuanto la acostó en la cama, le dijo:
-Ahora vuelvo- al poco tiempo regresó junto con Lily cargando varias pociones en una charola.
-Jean debemos curar esas heridas lo antes posible- Hermione solo asintió y entre ambos comenzaron a sanarle algunas heridas de su cuerpo. Al poco tiempo Alice abrió la puerta diciendo:
-Traje una pijama para que se cambie-
-Muchas gracias Alice- le dijo Lily y le ayudo a Hermione a ponérselo.
Cuando finalmente la recostaron para que descansara, ella notó que James traía los ojos llorosos.
-James- él acarició su mejilla.
-Ya estás aquí, ahora descansa-
-Pero…-
-Luego hablamos Jean- y Hermione no tuvo que hacer mucho para quedarse dormida.
Esta vez no supo por cuanto tiempo durmió, pudieron haber pasado días, incluso años y ella ni se habría dado cuenta, estaba completamente agotada por todo lo sucedido.
Cuando finalmente despertó, notó que era de noche y vio que James estaba dormido incómodamente en una silla junto a ella:
-James- Hermione alargó su brazo para tocarlo, despertándolo en el proceso.
-Jean ¿estás bien?¿necesitas algo?- de verdad se veía preocupado.
-Estoy bien, pero tú te ves muy incómodo-
-No te preocupes ¿Cómo te sientes?-
-Mucho mejor-
-Me alegra escucharlo- James también se veía bastante cansado por lo Hermione sin siquiera pensarlo, jaló su brazo para que se recostara junto a ella.
-Puedes acostarte aquí si quieres-
-¿Estás segura?- ella asintió y él finalmente se recostó a su lado.
Estuvieron en silencio por un buen rato hasta que James finalmente dijo:
-Te debo una gran disculpa Jean, por lo que dije y por alejarme cuando…-
-James, acababas de perder a tus padres, sabía que necesitabas espacio, incluso comprendo que me culparas por…-
-Jean yo jamás te culpe, a pesar de lo que te dije en el hospital, sabía que no era tu responsabilidad salvarlos-
-Pero igual pude haber hecho algo- Hermione lo miró con tristeza y James acarició su mano.
-Tú ya has hecho más que suficiente para salvarnos a todos- sus ojos también mostraban tristeza.-Siempre haces lo posible para darnos un mejor futuro - suspiró con pesadez.-Pero después de perder a mis padres entre en pánico porque no quería perderte, para mi tú eras mi futuro-
-¿Era?-
-Sí porque te perdí por estúpido-
-James- tocó su mejilla para que la viera a los ojos.-Yo nunca debí irme, lo que hice también fue muy impulsivo de mi parte- lo miró fijamente a los ojos.-Pero quisiera que lo volviéramos a intentar-
-Yo también quisiera eso Jean- a Hermione le dio gran alegría escuchar eso y lo abrazó, después de otro rato James volvió a hablar:
-Odio admitirlo, pero estoy en deuda con Snape- Hermione se separó de él y lo miró confundida.-Si no hubiera sido por él, seguirías encerrada en ese horrible lugar y si algo te hubiera pasado yo….-
-James estoy bien, algo lastimada pero bien-
-Igual le debo una- le dio un beso en la frente y añadió.- Será mejor que intentes dormir más, muchas de tus heridas requieren de mucho reposo- Hermione sabía que tenía razón, estaba consciente que tenía heridas bastante delicadas.
-Está bien- se recargó sobre el pecho de él y antes de quedarse dormida dijo:
-¿James?-
-Mmmm-él también ya se estaba quedando dormido. No supo que fue lo que la impulso a decirlo, si fue el cansancio, lo que acababa de vivir en casa de los Lestrange, pero dijo con mucha seguridad:
-Estoy lista-
-¿Para?- James preguntó entre dormido y despierto:
-Casarme contigo-
