Durante una mañana como cualquier otra, Hermione se encontraba en su cocina desayunando cereal, huevos con salchicha, fruta y un par de panqueques con su hermoso gato acurrucado en sus pies, cuando de repente escuchó a alguien llegar por la chimenea y vio a Sirius salir de él.
-Hola Sirius-
-Buenos días Jean- respondió mientras se limpiaba la ropa y después se fue a sentar junto a ella.
-Si estás buscando a James, él tuvo que salir-
-En realidad vine a hablar contigo- admitió.
-De acuerdo, entonces déjame solo poner esto…- estaba por recoger sus platos pero Sirius interrumpió:
-Termina de desayunar Jean, me espero a que acabes-miró sus platos y preguntó.-¿Todo eso es para ti sola?-
-Sí ¿Por qué?-respondió Hermione confundida.
-No por nada- se apresuró en decir y Hermione entonces le preguntó:
-¿Te ofrezco algo de comer, una taza de té…?-
-Una taza de té estaría bien- Hermione asintió antes de mover a su gato para poder ponerse de pie y mientras ponía a calentar el agua, Sirius comentó:
-Deberías conseguirte un elfo para que te ayude con esas cosas-
-No me molesta hacerlas- le sonrió mientras sacaba una taza con su varita.-Y aunque una ayuda extra no me vendría nada mal, no permitiría que un elfo trabajara para mí a menos que me dejara pagarle lo justo por su servicio- Sirius soltó una leve risa mientras acariciaba al gato.
-Tú y tus ideas extrañas sobre los elfos- parecía como si hubiera dicho una locura.-La verdad dudo mucho que puedas encontrar un elfo que acepte algo así- Hermione sonrió al escuchar sus palabras y dijo:
-Ya conozco a uno que lo hará, de hecho Snape me está ayudando a negociar su situación con la familia a la que le sirve-
-¿Y a qué familia le sirve?-
-A los Malfoy-
-Mucha suerte con eso entonces- sabía que la iba a necesitar.
Una vez que Hermione terminó su desayuno y limpió la mesa, dijo:
-Ahora si dime ¿qué es lo que querías hablar conmigo?- Sirius se puso totalmente serio antes de decir:
-Es sobre mi hermano, él…- Hermione lo entendió de inmediato.
-Te pidió tu ayuda ¿no es así?- Sirius asintió.
-Tal como dijiste que sucedería- suspiró antes de continuar-Me dijo todo lo que había descubierto sobre señor tenebroso y lo que tiene planeado hacer-
-¿Te pidió que lo acompañaras por el guardapelo?- Sirius negó con la cabeza.
-Dice que no quiere ponerme en riesgo, que lo único que quiere es que yo destruya el guardapelo- bajó la mirada.-Dijo que encontraría el modo de dármelo, pero lo dijo de tal manera que…sonaba como si él…como si no pensara regresar-
-Sirius- Hermione colocó una mano en su espalda y este levantó su mirada con tristeza, después de un momento preguntó:
-¿Él morirá, no es así?-
Hermione tardó unos segundos antes de asentir con la cabeza. Odiaba tener que dar noticias así.
-No puedo dejarlo morir Jean, a pesar de todo él es mi hermano y ahora que hemos convivido más me he dado cuenta que no es como yo pensaba, que a pesar de sus errores, no es como mis padres-
-¿Y qué es lo que piensas hacer?-preguntó Hermione sospechando ya la respuesta.
-Pienso acompañarlo aunque él no quiera-dijo con firmeza.- Por eso vine a hablar contigo, porque necesitaba decirte que aunque algo nos suceda, nosotros encontraremos el modo de mandarte el guardapelo a ti-
-Sirius, no digas eso-
-Ambos sabemos que eso puede pasar Jean-dijo honestamente –Voy a protegerlo o moriré en el intento, pero no me comportaré como un cobarde como lo hizo….-aunque no terminó la frase Hermione sabía el nombre que había querido decir. Sirius se había enterado de la traición de Peter el día que rescataron a Hermione porque lo vio del lado de los mortífagos y aquella noticia resultó ser bastante devastadora para él.
-Canuto, que sorpresa- comentó James apareciendo en la habitación.-¿A qué debemos tu bella visita?- Sirius se levantó para saludar a James y este de inmediato se dio cuenta que algo sucedía:
-¿Estás bien Canuto?-
-Hay algo que tengo que decirte Cornamenta-y así le explicó la situación a James. -Y por eso también vine, para pasar un buen rato con mis amigos por si algo va mal- comentó Sirius al finalizar.
James aunque algo triste por la situación, respetó la decisión de su amigo y ese día trataron de pasarla de lo mejor simplemente conviviendo. La despedida fue la parte más difícil, ya que no sabían si sería la última vez que verían a Sirius.
-Usa la capa si es necesario- le dijo James a Sirius ya que decidió prestársela para darle un poco de ventaja, Hermione por su parte también le recordó algunos hechizos que podrían ayudarle.
-Lo haré, gracias por todo- se dieron un abrazo de despedida.
-Cuídate hermano- Sirius asintió y dicho eso, se fue por la chimenea.
Al día siguiente tanto James como Hermione no pudieron estar del todo tranquilos debido a su preocupación por Sirius. Durante todo el día intentaron distraerse arreglando cosas de la casa, con otros asuntos de la Orden y al llegar la noche, se pusieron a leer en el sofá. Cuando Hermione estaba por terminar uno de sus libros, alguien apareció frente a ella logrando asustar a ambos y los dos se levantaron al instante sacando sus varitas de forma defensiva.
-¿Kreacher?- Hermione inmediatamente reconoció al elfo de los Black quien parecía estar un poco agitado.
-¿Es usted Jean Clearwater?- Hermione solo asintió y vio a Kreacher sacar el guardapelo de Slytherin.
-El amo Regulus le pidió a Kreacher entregarle esto-l e dio el relicario y cuando estaba a punto de desaparecer, James comentó:
-¿Sabes dónde está Sirius?-el elfo pareció indignado de que le hubiera hablado y lo ignoró mientras susurraba:
-El traidor de la sangre le habló a Kreacher, Kreacher no debe hablar con traidores de la sangre-James pareció enojarse al escuchar eso y dijo:
-Respóndeme, te hice una pregunta-
-James- Hermione lo regaño antes de regresar su atención a Kreacher y preguntar con amabilidad.-Kreacher ¿podrías decirme la ubicación de los jóvenes Black? Es importante que lo sepamos- Kreacher pareció pensarlo por un momento antes de responder:
-Están en San Mungo, recuperándose de sus heridas- "Al menos están con vida" pensó Hermione aliviada.
-Gracias Kreacher- y con eso, el elfo desapareció.
-El elfo te respondió- parecía sorprendido James.
-Trate der ser amable con él y además dudo que sepa que soy hija de muggles- comentó recordando la manera como solía tratarla.
-Tienes razón- admitió James antes de añadir.-Será mejor irnos a San Mungo- Hermione asintió y después de esconder el guardapelo en su habitación, ambos aparecieron en el hospital.
Cuando preguntaron por los Black, les dijeron que ambos habían llegado hace un par de minutos muy mal heridos pero que ya los estaban atendiendo, que dentro de un par de unas horas les avisarían de su estado y que posiblemente podrían entrar a verlos. Hermione y James decidieron esperar en el hospital y mientras tanto avisaron a sus amigos sobre la situación.
Ya era casi el amanecer cuando James se percató que Hermione se veía muy cansada y estaba algo pálida:
-Jean ¿Te sientes bien?-
-Sí- mintió Hermione ya que sí se sentía un poco mal, pero no quería preocupar a James.-Es solo que estoy cansada, me estrese mucho con todo el asunto de Sirius- James tomó su mano.
-Te entiendo, yo también estuve igual- acarició su mano mientras la observaba con detenimiento.-Sinceramente creo que deberías ir a la casa a descansar un rato, de verdad no te ves muy bien-
-No, me quedaré contigo James-
-Jean-
-Estaré bien, en cuanto veamos a Sirius nos vamos ¿de acuerdo?- a James no le quedo de otra más que aceptar eso y le dio un beso en la mejilla.
Transcurrió otro rato más en el que Hermione comenzó a sentirse cada vez peor, por lo que se puso de pie diciendo:
-Ahora regreso, voy al baño- mientras comenzaba a caminar hacia la salida sintió un leve mareo que la hizo tambalear. James de inmediato se levantó para sostenerla.
-Jean ¿qué tienes?-
-Siento un poco de mareo y nauseas porque no hemos dormido nada y….- James rápidamente la interrumpió.
-Espera Jean, ¿Mareos? ¿Nauseas?- analizó aquello por un momento y como si Hermione pudiera leer sus pensamientos comentó:
-No James, no es lo que tú estás pensando, solamente me siento mal por todo el cansancio y estrés que tengo acumulado-
-Pero...-
-No-
-Admite que puede ser eso Jean, recuerda que este mes no te bajó- Hermione volteó a su alrededor para asegurarse que nadie los estuviera escuchando antes de decir:
-Y tú recuerda que cuando estoy muy estresada no me baja- intentaba que James entendiera.-Además hemos sido muy cuidadosos-
-Jean creo que debemos revisar de todos modos, no perdemos nada- insistió.-Sé que en el fondo sabes que puede ser una posibilidad, eres demasiado lista para tu propio bien- Hermione suspiró derrotada:
-De acuerdo, hay que revisar- James sacó su varita y lo apuntó hacia el vientre de Hermione, después de decir un encantamiento rápido, la punta de la varita tomó un color distintivo que les dio la respuesta que necesitaban:
-Jean, tú…-
-Estoy embarazada- dijo Hermione con total sorpresa.
