-¡Chicos!- tanto Sirius como Snape rápidamente corrieron hacia Lily al escucharla gritar, no tardaron mucho en verla sentada en el césped a lado de un inconsciente Remus.
-¡Lunático!- Sirius se arrodilló junto a él.-¿Qué le pasó?-
-No lo sé pero debemos llevarlo adentro-
-Yo lo llevaré- dijo Sirius.- Ustedes revisen los alrededores- Lily y Snape asintieron y se fueron sin decir más.
Sirius elevó a Remus con su varita para llevarlo a la casa, lo recostó en uno de los sillones mientras le gritaba a Molly para pedir su ayuda.
-Oh, Merlín- dijo en cuanto vio a Remus.
-¿Cree poder ayudarlo?-
-Por supuesto- lo revisó antes de añadir.-Tiene un fuerte golpe en la cabeza- estableció.-¿Acaso estamos siendo atacados?-
-Aún no lo sabemos, lo mejor será que James y Jean se preparen para irse lo más rápido posible, yo revisaré que no haya nadie en la casa- y dicho eso, con varita en mano se fue a revisar la cocina.
-¿Qué sucede?- preguntó James mientras bajaba lentamente las escalares con el pequeño bebé en sus brazos. Al ver a su amigo inconsciente en el sillón se acercó angustiado:
-¿Qué pasó?¿Lo atacaron?-
-No lo sabemos- respondió Molly.-Tiene un fuerte golpe en la cabeza- suspiró con pesadez mientras se ponía de pie para ir a la cocina.-Le daré una pócima que lo reanimara, mientras tanto ve por tu esposa y prepárense para irse de aquí- James no lo pensó dos veces antes de caminar hacia las escaleras, pero cuando estaba por subir, entraron Snape y Lily corriendo a la casa.
-¿Lily?- preguntó James en un tono de sorpresa.
-James, Jean y tú tienen que irse lo más pronto...-
-¿En qué momento te saliste? Te deje con Jean para que...-
-¿Me dejaste con Jean?-
-Sí, hace apenas unos minutos-
-¿De qué hablas Potter? Ella ha estado con nosotros desde antes de que tu esposa diera a luz- aquella información le cayó como una cubeta de agua fría a James, ya que eso solo podía significar una cosa:
Hermione estaba en peligro.
Desde el momento en el que había entrado por esa puerta, Hermione supo que aquella persona no era Lily. Sus movimientos eran bruscos y sus ojos no irradiaban la calidez de siempre. Afortunadamente había logrado convencer a su esposo para que las dejara a solas y se llevara consigo al bebé, desde hace meses sospechaba que algo así podía pasar y había decidido que no iba a poner más en riesgo a sus seres queridos: si la querían solo a ella, a ella sola la iban a tener.
En cuanto James cerró la puerta del cuarto, Hermione comentó con tranquilidad:
-Ya puedes dejar de fingir-
-¿De qué hablas?- preguntó "Lily" mientras caminaba lentamente hacia ella, Hermione notó que tanto sus palabras como sus pasos parecían estar cargados de mucho nerviosismo.
-Sé que no eres Lily- la chica entonces se detuvo en seco.
-Por supuesto que soy Lily, amiga mía- dijo con una risa nerviosa mientras se agarraba las manos de forma ansiosa.
Hermione entonces lo supo, sabía exactamente quién era la persona que estaba frente a ella. Solamente conocía a una persona que se expresaba de ese modo con sus manos cuando estaba muy nerviosa:
-Sé que eres tú Pettigrew, deja de fingir- la sorpresa en su rostro fue evidente:
-¿Pero cómo?-
-¿De verdad te sorprende? Ni siquiera te esfuerzas un poco por ocultarlo- eso pareció molestar a Peter ya que contestó:
-Por supuesto que me esforcé, me esforcé como nunca antes para encontrarte y lo hice. Tal como me lo pidió mi señor-
-No eres más que un maldito traidor- la mirada de Peter por un instante se volvió de dolor antes de decir:
-Tú no lo entiendes-
-Entiendo que eres un cobarde y un soplón- Peter enojado sacó su varita para apuntarla.
-Yo no haría esto si él no me obligara- su voz sonó temblorosa.-Pero al fin le daré lo que más desea y me dejara en paz- se apresuró a remangarse la blusa antes de apuntar la varita en su marca tenebrosa.
-¡No!- Hermione gritó al entender lo que estaba haciendo, no supo si fue la adrenalina o si fue su instinto protector, pero Hermione levantó su mano diciendo.-¡Expelliarmus!- y la varita de Peter salió volando de su mano.
Hermione con dificultad se paró de la cama aprovechando que Peter estaba impactado por la situación y se acercó a él. En eso se escucharon pasos acelerados subir las escaleras lo que hizo reaccionar a Peter ya que se apresuró para tomar su varita pero justo cuando la agarró, la mano de Hermione tomó su brazo y dijo:
-Si vamos a hacer esto, lo haremos a mi modo-
En el instante en el que James abrió la puerta, Hermione y Peter desaparecieron del lugar.
