Tocaron la puerta de la mansión Andrew y eran los Gibbs, Josiah se sorprendió al ver a Isaac Day presente pues por boca del propio Albert sabía que lo aborrecía.

-Buenas noches familia Andrew, me sorprende la presencia de los Day-dijo Josiah el consuegro de Albert.

-Invité a Isaac a cenar porque creo que si ya se casaron es necesario hacer un festejo, quiero que nos pongamos de acuerdo sobre eso, al parecer mi destino es que mis hijas tengan matrimonios al vapor-comentó Albert resignado.

Isaac miró a Ismael con desprecio y este se dio cuenta-Si las miradas fueran puñales ya estaría muerto ¿Cómo se le ocurrió a Ana fijarse en el hijo de un asesino?

-Vayamos a la mesa ¿Dónde está betito? –preguntó Josiah

El hijo de Constanza salió para abrazar a su abuelito paterno.

-¡Te traje un regalo!

-¿Si? Démelo abuelito quiero saber que es

Josiah Gibbs sacó unos caballitos de madera-Luego te traigo a los indios, todavía me los están haciendo.

-¡Gracias Abuelito! ¡Le quiero mucho!

Albert blanqueó los ojos, se puso celoso de que su nieto besara entusiasmado a Gibbs, Constanza se fijó en la expresión de su padre recordó que cuando tenían que ponerle nombre al niño, Albert había dejado de hablar por dos semanas a Josiah Gibbs porque quería llamarlo Josiah Esteban Gibbs y el alegaba que llevaría el apellido Gibbs que tan siquiera le pusieran uno de sus nombres, para que no pasara más tiempo sin registrarlo Josiah dio su brazo a torcer y le pusieron Albert Esteban Gibbs, Albert celebró la victoria haciendo una gran fiesta por el bautizo del pequeño.

Se sentaron en el comedor y Josiah Gibbs empezó su monólogo: Mi hijo me ha contado que desea cortejar a Rosy, es por eso que he venido para hacer las cosas correctamente y pedirte permiso a nombre de Ismael, yo no soy como los Day que se roban a la novia, le he enseñado buenos principios a mis hijos.

Isaac interrumpió irónicamente: ¿Buenos principios?

Anita lo pellizcó, este se dio cuenta que no debía decir nada.

-Está bien, pero las visitas serán acompañadas ya sea de mi esposa o sus hermanas, ya estuvo bueno que me vean la cara-dijo Albert-Tan siquiera que Rosy se me case bien.

-Si señor Andrew, haré las cosas como lo dictan nuestros principios-prometió Ismael.

Olivia empezó a servir la cena, Albert abordó el tema del festejo de la boda.

-Creo que el pueblo debe de ver que no hay rencores entre los Day y los Andrew, por eso creo que debemos celebrar ¿No les parece tan descabellada mi idea?

-Tiene razón suegro, yo quiero que todo el mundo sepa que soy el hombre más feliz de la tierra por haberme casado con una de las jóvenes más hermosas de todo New Haven y que he emparentado con el gran Señor William Andrew- expresó entusiasmado Isaac Day.

Ismael pensó: Que irónico, emparentó con el asesino de su padre, quizás si me pasara algo similar me casaría con la hija de mi enemigo para hacerla sufrir, Isaac Day es un adulador quiere quedar bien con William Andrew, yo en cambio estoy fastidiado de esta familia, primero el problema de Constanza con Esteban, la mujerzuela a la que primero se la cogió el negro de Marcos dejándole las migajas a mi pobre hermano, luego esta chiquilla tonta de Rosy fijó sus ojos en mí y mi padre al darse cuenta no ha dejado de hostigarme para que me case con ella, ama tanto a su amigo William que quiere emparentar por todos lados con él, ni modo tuve que hacerle caso, siempre he sido obediente y buen hijo, la que me gusta es la pequeña Candy es elegante en sus maneras una hermosa damita, suspiro, me la imagino tomándola en todas las posiciones, Rosy es linda no lo niego pero es un marimacho lo mismo que Ana, quizás por eso Isaac se fijó en ella, todas las Andrew son hermosas hasta yo hubiera perdido la cabeza por Constanza, se ve más mujer entiendo a mi hermano, pero la pequeña Candy siempre haciendo labores de mujer así como mi madre, bordando, cocinando, dibujando y diseñando sus atuendos toda una artista con sus manos, su voz tan hermosa, envidio al tonto de Will.

-Entonces que sea dentro de dos semanas, mañana iré hablar con Henry para planear el banquete-anunció Albert.

-Suegro, por favor déjeme dar el banquete a mí, la verdad siento mucho que las cosas se hayan dado así, no sé cómo compensarle el agravio, es más le daré una dote por Anita, ella vale muchísimo para mí, elija cualquier propiedad de los Day, yo se la cedo.

-Muchacho mi hija no tiene precio y acepto que te hagas cargo del banquete, si te hace falta algo avísame.

-No tenga cuidado con eso, Señor William, tengo lo suficiente, a su hija no le hará falta nada a mi lado.

Ismael hizo una mueca irónica.

Se despidieron todos esa noche, antes que se fuera Anita con Isaac, Constanza dijo: Ana te pido que me perdones, hice mal en acusarlos yo sólo quería…

-Hermanita, perdóname por todas las cosas feas que te dije, estaba enfurecida contigo me cegó la ira, no tuve derecho en juzgarte.

Ambas se abrazaron, Isaac abrazó a las dos hermanas y dijo: Gracias Dios porque mi amada esposa se reconcilió con su hermana mayor, gracias porque mi amado suegro me ha perdonado y ahora me ha hecho parte de esta hermosa familia.

Candy miró a Albert y este sonreía al ver la escena.

Pasaron unos días y los Andrew recibieron la visita inesperada de Ralph.

-¡Ralph! ¡Que sorpresa! –

-Hola Candy ¿está William?

-No, fue a ver a los músicos que tocaran en la boda de Anita e Isaac Day.

-Entonces puedo abrazarte

Ralph aprisionó a Candy con sus brazos olió su cabello, pensaba: ¡Tanto tiempo sin una mujer! Y a ella la sigo viendo tan hermosa como el primer día, sólo Candy podría hacerme olvidar todo lo malo que he hecho.

-He venido por mi hija, le he encontrado un buen candidato para esposo, quisiera casarla antes que llegue a pasarme algo por estar de servicio en él ejército y así pueda irme tranquilo a la tumba.

-¡Por favor Ralph! He criado a Candy como una de mis hijas y sólo porque no la parí no me das ningún derecho sobre ella. Deja que ella elija con quien casarse, siempre nos tendrá a los Andrew para apoyarla, todos la amamos.

-¡Es mi hija! Y yo puedo decidir sobre su vida, si tan sólo tu…

Ralph se acercó a Candy acorralándola en la pared, Isaac en ese momento lo vio e intervino:

-Señor Ralph, vaya sorpresa, creo que está asfixiando inconscientemente a mi suegra, comprendo el gusto por verla, pero mi suegro podría mal interpretarlo, mi esposa me ha contado lo celoso que es, por favor no ocasione un problema entre ellos.

-Si tiene razón Isaac, disculpame Candy.

-Suegra, sólo vine a decirle que ya contraté a los músicos.

-Albert fue a contratarlos

-¿Tiene mucho que se fue?

-Veinte minutos.

-Trataré de alcanzarlo, pero me preocupa dejarla con…

-No te preocupes muchacho, no dañaría a Candy.

-Entonces me puedo retirar, nos vemos luego suegra

La hija de Ralph salió de su habitación atrás de betito, este le había agarrado su talco.

Ralph vio al pequeño: ¿Y ese chiquillo quién es? ¿Tuviste otro niño Candy? Aunque se parece a ¿Esteban?

Constanza lo escuchó: ¡Por favor Señor Ralph no se lo diga!

-El tiene derecho a saber que es Padre

-¡Papá has venido! -Dijo la pequeña Candy corriendo a sus brazos

-Hija, te extrañé

-Ralph, quiero que te quedes al festejo.

-Eso haré, pero luego partiré con mi hija a Chicago.

Esa noche hicieron una cena especial por el visitante, aunque Albert se esforzaba por ser paciente, se sentía amenazado por Ralph, de reojo lo miraba lo mismo que a su esposa, esa noche…

-¡Que sentiste al verlo! Quizás estás pensando que me veo anciano delante de él.

-Ya vas a empezar a hostigarme, además ya nadie se fija en mí porque estoy vieja.

-¡Yo me fijo en ti!, para mi sigues siendo la mujer más hermosa de la tierra, aun mis niñas no igualan tú belleza, te amo Candy y no quiero que tus ojos miren a nadie más que a mí, bueno, aunque dicen que gallina vieja hace buen caldo-sonrió Albert

Candy frunció el ceño-Si le digo qué aunque estoy vieja todavía puedo hacer suspirar a uno que otro no me la voy acabar, mejor que siga pensando que no le gusto a ninguno.

-Nena ya tenemos varios días sin hacerlo.

-Lo hicimos el lunes

-¡Me parece una eternidad! además no me lo debes racionar, vente para acá que ando meloso.

Isaac eligió los animales que sacrificaría para el banquete, sus siervos los amarraron, él dijo que personalmente los mataría, sus siervos se espantaron de ver la manera en que Isaac Day desmembraba a los animalitos, fue sádico y cruel, hubiese podido matarlos de una puñalada en el corazón pero él sentía placer prolongando el sufrimiento.

-Lleva la misma sangre de Jeremy Day-murmuró uno que presenciaba él acto sangriento.

-Estaba dormido pero algo lo está despertando-comentó otro temeroso

En realidad Isaac se imaginaba que era Ismael Gibbs.

-¡Muere canalla!, ¡no permitiré que dañes a mi familia! ¡No dañarás el corazón de Rosy!

La última escena me la inspiró Yuleni con su Albert carnicero, todavía no lo supero jajaja estuvo bueno. Saludos a Estrelladaly, Alexi fanalbert, Anmoncer 1708, Rixa eve, Nathy Eli, Adorada Andrew, Yuleni paredes, Maravilla 121, Stormaw, Luz, Mary silenciosa, MadelRos, Mary men, Gina Riquelme, GabyTG, K.e.c.s., Isasi, Vialsi, Luly Andrew, la vez pasada vi por ahí a la castaañeda (saludos uuuuh cuánto tiempo) a Louna, Boribonbon.

Si me animan puedo actualizar otro fic hoy, ¿Quién da más? Jajaj bendiciones chicas.