-¿Por qué me ocultaste que tenía un hijo? ¿Cuáles fueron tus motivos para privarme de la dicha de verlo crecer? Por tu culpa soy un completo desconocido para él.

-Yo sólo quería que te olvidaras de mí, si te hubiese dicho lo del bebé estoy segura que no me darías el divorcio.

-¡Que egoísta eres! ¡Sólo pensaste en ti! Me perdí sus primeros pasos, sus primeras palabras y su cariño, sabes algo Constanza ¡estoy muy molesto! Ahora me toca a mí quedarme con él, regrésate a New Haven y déjalo conmigo, creo que es lo justo.

-¡Yo no me iré sin mi hijo!

-¡Pues lo siento mucho! ¡No lo dejaré ir! Yo lo educaré, el me necesita a su lado.

-Yo lo he criado sola, todos estos años ha estado bien sin ti

Esteban se enojó y la agarró por los hombros y la jaló hacia el bruscamente

-¡Pero yo no he estado bien sin ustedes! ¡He sido infeliz todo este tiempo! Apartado de mi familia, rompiste el juramento que hiciste de estar conmigo hasta que la muerte nos separara ¡Por Dios sigues estando hermosa! –Esteban se inclinó para besarla y ella apartó la cara- Hagamos un trato-le dijo al oído

-¿Cuál?

-Viviremos juntos como familia por cinco meses, después de eso te dejaré ir con el niño.

-¡No estoy dispuesta a…

-¡Es eso o te vas sin mi hijo Constanza! ¡Hiciste conmigo todo lo que se te pegó tu gana pero ya no más!

-Si haces esto te encariñarás con él y menos lo dejarás ir

-Vete a New Haven, me quedaré con el niño, fue producto del amor que sentí por ti.

Constanza pensó: ¿Qué sintió? ¿Quiere decir que ya no me ama?

Milca observaba por la ventana-Esa mujer presumida es la que hace sufrir a mi amo Esteban, si ella no lo quiere yo sí—salió de la casa y se acercó a Esteban—Amo Esteban, su desayuno se le enfrió ¿quiere que le prepare más?

-Milca, te presento a mi ex mujer

Constanza se sintió un poco extraña pensó que la presentaría como su esposa.

-¿Va a desayunar su ex?

-Sí desayunaremos juntos, Constanza sigue a Milca, yo mientras meteré tu baúl de ropa, trajiste uno pequeño

-No me pienso quedar mucho tiempo, quisiera que tu criada me prepare la tina, quiero ducharme después de desayunar.

-Ya escuchaste Milca, sirve el desayuno de la señora y luego ve a prepararle la tina con agua tibia.

Esteban pensó-Estará desnuda en esa tina, ¡Tanto tiempo sin mi mujer y ahora la tengo tan cerca!-El respiró profundo– sólo de imaginarla desnuda.

-Will no tengo tiempo de recorrer Chicago, quiero tomar la misma embarcación en que llegamos, hoy mismo sale y quiero regresar a New Haven lo antes posible, en todo el camino estuve inquieto, deseo ir con Anita-Le dijo Isaac a Will

-Entiendo cuñado, yo quería que me pusieras al día de los acontecimientos en New Haven.

-Prefiero desayunar cerca del muelle para estar atento de la hora que saldrá la barcaza.

-¡Está bien vamos hacia allá!

Esteban y Constanza estaban en la mesa, Milca tenía un vestido un poco escotado, y se inclinaba cada vez que le servía té a Esteban. Constanza esperó a que se fuera a preparar la tina.

-¿Por qué permites que tú criada se vista de esa manera? ¿O es que te gusta así?

-No entiendo, ¿Qué tiene la ropa de Milca?

-Se viste sin ningún pudor, casi se le sale el pecho poco le falta para que se le vea la areola

-No me he dado cuenta, me la paso trabajando, casi no tengo tiempo de fijarme en esos detalles.

Constanza terminó de desayunar, Milca le mostró el camino hacia la recamara- ¡Ayúdame a desvestirme por favor! –le pidió Constanza

Milca le desató el corsé de mala gana

Constanza entró a la tina. Esteban no pudo resistir la tentación, y abrió la puerta con cuidado tratando de no hacer ruido, la espió sólo veía parte de su espalda y las piernas remojadas pero eso fue suficiente para que reaccionara su miembro.

Milca lo vio y lo tocó por él hombro, Esteban se sobresaltó porque lo tomó por sorpresa, cerró la puerta con cuidado.

-Vine a ver si no se le ofrecía nada a mí ex-expresó Esteban avergonzado.

-Lo comprendo amo

New Haven

Hubo mucha gente en el entierro de Anita, los últimos que se quedaron a contemplar la tumba fueron los Day, los Gibbs y los Andrew.

Constanza salió lista, le dio curiosidad y recorrió las recamaras, se sorprendió al ver a Esteban remojado en su tina y a Milca llevándole la ropa, ella se dio cuenta que Constanza los miraba y dijo:

-Amo ¿Quiere que le frote la espalda?

-No Milca, ya te puedes retirar, por favor ve con la señora para ver si necesita alguna cosa.

Isaac partió esa tarde, Will y el niño lo acompañaron hasta que se embarcó de nuevo.

-¡Quiero ver a mi tía Candy!- suplicó Betito

-Yo también, vamos a la casa del teniente Ralph

Se dirigían a la casa de Ralph y se encontraron a Patsy en el camino.

-Hola Patsy ¡Que gusto verte!

-Hola William, te vi pasar con un joven y no me atreví hablarte ¿Quién es el pequeño?

-Mi sobrinito el hijo de Esteban y mi hermana Constanza, al que despedí fue a mi cuñado Isaac, esposo de una de mis hermanas menores.

-Ya te ganaron, tú todavía no te animas a casarte-le dijo sonriéndole

-Créeme que ya me estoy animando.

-¿A dónde vas?

-A visitar al teniente Ralph y a saludar a la más pequeña de mis hermanas.

-¿Me la presentarías? Quiero conocerla.

-Claro, vamos

Caminaron unos metros y llegaron a la casa de Ralph, Candy estaba lista pues iría a conocer a su prometido. Tocaron la campanita

-Yo iré hija—Ralph abrió la puerta

-¡William, Señorita Patsy! Betito, pasen

-Vine a ver a Candy

-Por poco y no nos encuentras, nos disponemos a visitar al prospecto de Candy.

Candy se había puesto mal pues escuchó mencionar el nombre de Patsy.

-¿Dónde está esa niña? ¡quiero pellizcarle las mejillas!—Will fue al salón y vio a Candy

-¿Candy?

-Hola Will

Will la escudriñó completamente con la Mirada.

-Estás muy cambiada, ¿Dónde dejaste a mi pequeña mocosa?

-Tu pequeña ya creció un poquito. ¿Qué esperas? ¿no me darás un abrazo?

-Eh yo…¡claro!—Will empezó a caminar hacia Candy y Patsy lo agarró por el saco.

-William ¿No me vas a presentar con tu hermana?-reclamó

-Sí, disculpa fue la emoción de ver a mí—No, ella no es mi hermana, ya no es aquella niña, ahora está convertida en una hermosa mujer.

-Soy Patsy, William me ha hablado mucho sobre ti.

-Soy Candy

Patsy se le adelantó a Will y le dio un beso en la mejilla a Candy como saludo, Candy miró que Will tenía la mirada clavada en ella.

-Hermano, es tu turno de abrazarme

Will pensó: ¡No soy tu hermano!

Will se acercó e hizo a un lado a Patsy cuidadosamente, luego estrechó a Candy en sus brazos. Olió su cabello y expresó-¡Pequeña te extrañé!

Constanza se acostó para descansar por el viaje, Esteban entró a su recámara, ella ya se había dormido, el empezó a respirar agitado, se paró a su lado y…

Continuará…