-¿Qué te pasa? ¿Por qué lo hiciste?- Le reclamó Rosy al mismo tiempo que lo empujaba
Isaac tenía lágrimas escurriéndole por las mejillas-Rosy eres como ella, sus mismos ojos, tu figura hasta la misma voz apacible ¡Fue injusto que me la arrebataran! ¡Ni siquiera pude despedirme de Anita! Yo siempre la he amado y ahora la veo en ti, ella murió por salvarte ¿No es así? Por eso debes, ¡tienes que reponérmela!
Rosy se asustó ante las palabras de Isaac y le contestó: Yo no puedo ser el repuesto de Anita, me estás tratando como un objeto, no deseo ser amada por alguien que ve en mi a otra persona aunque esa persona fue a la que más amé pues compartimos todo, el mismo vientre, crecimos juntas, era mi compañera, mi cómplice de aventuras, yo siempre te veré como su amor y si te hago caso sería como traicionarla, sería indebido, impropio…
-¿Y si te dijera que la he visto en sueños diciéndome que tú eres para mí? Es por eso que me he atrevido a tanto contigo
-El dolor te hace alucinar, te comprendo, estás de duelo y por eso no tomaré en cuenta tu agravio.
-Pues no quitaré el dedo del renglón contigo Rosemary, tú serás mía así como lo fue Anita
Los vigilantes de la tienda que Albert había puesto para que resguardaran a Rosy se acercaron para arremeter contra Isaac pues escucharon la amenaza.
-Señorita Andrew ¿Quiere que saquemos al Señor Day?
-No es necesario él se irá en este momento
Isaac se le acercó a Rosy para besarla y ella volteo la cara
-¡Señorita! ¡Permítanos sacarlo!
Isaac vio a Rosy indecisa, él pensó que si realmente le fuera indiferente no dudaría en echarlo.
-Te veré en tu casa-le dijo al despedirse
-Señorita Andrew! ¿Por qué no nos dejó protegerla? Le tendremos que decir a su padre lo que pasó con el Señor Day?
-Ustedes no abrirán la boca, esto lo arreglaré yo sola
-¡Es nuestro deber cuidar de usted!
-Y lo han hecho-Rosy vio que los vigilantes estaban indignados y trató de calmarlos-Muchachos el Señor Day está dolido de alguna manera tiene que canalizar su tristeza, ustedes han visto que es noble, estoy segura que este comportamiento es pasajero.
Rosy mientras acomodaba las cosas para cerrar la tienda reflexionaba: Anita siempre contándome lo maravilloso que era Isaac con ella, el siempre hacía todo por complacerla no era necesario que me lo dijera pues yo era testigo de esa devoción que el siempre tenía, confieso que me daban celos o envidia de que se amaran así, yo quise tener algo como ellos por eso tuve fijación por Ismael pero creo que él no me ama realmente, no soy su prioridad a veces siento que está a mí lado a la fuerza, me atrae sí, me hice a la idea que me casaría con él, Anita y yo visualizábamos como sería nuestra vida estando casadas, habíamos escogido un día de la semana en que nos desentenderíamos de nuestros esposos e hijos para estar juntas, ahora mi hermanita no está y siento la confusión que tiene Isaac, pero ella hizo que yo me enamorara porque nunca cesó de hablar de él, ahora viene y me besa de la manera en que siempre soñaba que lo hiciera, ¡Soy una traicionera! ¡Si mi papá se entera no lo verá bien! Pero yo ¿Cuánto resistiré si Isaac se enterca conmigo?
En Chicago los hermanos Andrew estaban deprimidos por la noticia, Constanza no atendía las pláticas de su esposo, al pequeño betito no le daba ánimos de jugar, Will no visitaba a Candice ni salía a vigilar sus negocios.
-Papá quisiera ir a visitar a Will
-Candice siento la muerte de Anita pero no es correcto que visites a hombre soltero que vive solo
-Entonces acompáñame
-Tengo mucho trabajo, bien sabes que debo patrullar el pueblo
-¡Necesito consolarlo!
Candy esperó a que se fuera Ralph para irse a escondidas a ver a Will.
Llegó a la propiedad Andrew en Chicago estaban los fieles Jack y Pablo buscando la manera de animar a Will, también ellos lloraron la muerte de Anita cuando se los contó Will
-Señorita Candice ¿Por qué vino sola? Pudo encontrarse con algún nativo y sufrir daño
-Vine para ver a Will,
-¿Caminó desde el pueblo hasta acá?
-Alguien me dejó en el camino principal.
Will salió al escuchar la voz de Candy y se paró en el marco de la puerta
-No debiste venir sola, si algo te llegara a pasar por tu insensatez ¿A dónde iría yo? ¡No vuelvas a hacerlo!
-Es que no he tenido noticias tuyas después que leímos la carta, me preocupé por ti
-Pasa Candy
Ella se acercó para besarle la mejilla y él se apartó
-Estoy sucio, no me he aseado
-No importa
-A mi si mi importa no quiero que me veas todo fachoso
-Somos hermanos ¿Qué más da?
-No somos hermanos Candy, Anita era mi hermana, Rosy es mi hermana, Constanza también pero tú no llevas la sangre de los Andrew, ya hemos crecido y ahora no te considero mi hermana, hay que dejar eso en claro.
-¿Quieres que me aleje de ti?
-No Candy, somos amigos quiero que estemos como lo que somos: amigos
Will pensó: No quiero que me trate más como un hermano, ahora estoy de duelo, es muy pronto para que empiece a cortejarla no tengo cabeza para eso, no sé ni que decirle sólo pienso en cuánto sufrió Anita cuando se le escapaba la vida, quiero estar en mis cinco sentidos cuando le diga que la amo.
Albert esa noche entró a la habitación vio los pies de Candy sucios así como el dobladillo de su bata de dormir, el salió a preguntarle a Olivia si se había aseado su esposa
-Olivia ¿La señora no se duchó hoy?
-No señor, hoy tampoco, dejé la bañera llena sólo es de llevar agua caliente
-Pon a calentarla para que yo la lleve
Después de unos minutos le pasaron el agua caliente y Albert la echó en la bañera, dejó el recipiente a un lado y fue hacia Candy, la desvistió con mucho cuidado, la llevó a la tina, la depositó en ella, luego le pasó una estopa con jabón por todo el cuerpo, humedeció sus cabellos, la enjuagó cuidando que no le entrara jabón en los ojos, fue a buscar algo para secarla y lo extendió en la cama luego la puso encima de la toalla y la secó delicadamente, al terminarla de vestir desenredó su cabello.
-Dios mío consuélanos con tu Espíritu, perder una hija ha sido lo más difícil que hemos pasado como matrimonio, te pido misericordia y que no nos dejes ver de nuevo la muerte de uno de nuestros hijos.
Esteban había apagado su lámpara cuando sintió que abrieron su recámara, el volvió a encenderla pues temía que su empleada quisiera jugarle una mala pasada, se sorprendió ver a Constanza caminando hacia él, rápidamente fue hacia ella.
-¿Qué tienes linda?
-Consuélame Esteban, necesito tu abrazo-lloró Constanza mientras el enjugaba sus lágrimas con sus manos, ella sintió la calidez de su cuerpo, la trataba con mucha dulzura.
-Te amo Constanza, no he querido acercarme a ti porque pensé que quizás deseabas estar sola.
-¿Cuándo pensarás también en ti? Hazme tuya Esteban, hazme olvidar mi tristeza.
Esa noche Esteban la acarició como si fuera un vaso frágil que sólo con el tacto podía romperse, sus movimientos al penetrarla eran lentos y profundos, al finalizar ella se durmió enseguida.
Al día siguiente en New Haven Isaac llegó temprano para desayunar con Albert y Anita.
-Gracias por venir Isaac, la verdad es que esta casa se ha vuelto muy silenciosa falta Betito corriendo por todos lados, las risas de la pequeña Candy y los gritos de Constanza atrás del niño, es por eso que pronto nos iremos a Chicago
Mientras Albert hablaba Isaac le agarraba la pierna a Rosy
Hola Chicas estos días he actualizado amo a mi princesa Candy, confundí los designios de Dios y los Consuegros.
Ahora veremos cuál es el review más largo de este fic, participan los fics para actualizar el jueves o viernes.
El lazo que me une a ti
Amo a mi princesa Candy
La hija del ministro
Luego llegó el amor
Mi amor siempre ha sido Tuyo
Mi dulce enemiga se robó mi corazón
Yo loco loco y ella loquita
