—Day tu padre te mandó un cofre—Le dijo Josiah Gibbs al ver a Isaac.
—Le agradezco que se haya molestado en traerlo señor Josiah.
—No es ninguna molestia sabes que aprecio a Henry y le haría cualquier favor.
Isaac tomó aquel cofre y lo guardó, Ralph trataba de ignorar las acciones del joven verdugo, se sentía un poco incómodo de estar entre ellos, pero era la oportunidad perfecta para ver a su amada.
—¡Les hemos preparado un banquete para darles la bienvenida!—intervino Esteban, ansiaba mostrarle a su padre todo lo que había ganado con su arduo trabajo y con la bendición de Dios.
—Constanza me alegro que recapacitaras y que te reconciliaras con Esteban por el bienestar de Betito— dijo Josiah abrazando a su nuera, el niño fue hacia su abuelito y lo jaló de su saco, este se agachó para estrecharlo entre sus brazos, extrañó a su nieto todo el tiempo que estuvo separado de él, Albert aunque estaba contento de recibir a su consuegro y amigo se puso celoso de que el niño se mostrara cariñoso con su abuelo paterno.
—Rosy, te has puesto más linda—comentó Ismael.
—Te agradezco el cumplido—expresó seriamente.
Este le susurró al oído—Deseo besarte como solíamos hacerlo antes de que vinieras acá—Rosy se alejó de él y miró la expresión de Isaac —Oh, si su miradas fueran puñales Ismael yacería muerto en el piso—pensó la muchacha—Han cambiado muchas cosas Ismael, por el momento seamos prudentes.
Ismael se extrañó de la actitud de su prometida en otro tiempo ella hubiese tomado la iniciativa para besarlo con vehemencia fuera de la vista de todos.
Pasaron a la mesa que ya estaba dispuesta, Ralph le indicó a su hija que se sentara a su lado quien sumisa obedeció aunque ansiaba estar a lado de Will.
Rosy se puso a lado de Isaac
—¡Que bienvenida tan más fría le has dado a tu prometido! Tan siquiera siéntate a su lado Rosy—indicó Josiah .
Ella tuvo que cambiarse de lugar, Esteban notó la expresión de Isaac quien frunció el ceño, Ralph sonrió pues gozaba que el muchacho estuviese atormentado por los celos.
—Candy tiene buen semblante, el cambio de aires le hizo bien— comentó Josiah.
—Además está embarazada—Le informó Albert sonriente a su consuegro.
—Con razón, la veo radiante, su cabello más brillante y abundante…
Albert hizo una mueca ya eran demasiados halagos para su esposa en una solo ratito.
Los empleados de Albert sirvieron el almuerzo, después de eso.
—Ralph ¿Y te quedaras soltero toda la vida? Todavía estás joven, no creo que en Chicago no haya mujeres hermosas— comentó el señor Gibbs.
—Si las hay, pero mi corazón sólo pertenece a una.
Albert pensó: Debió decir que su corazón perteneció a una o quizás porque sigue viviendo su esposa en sus pensamientos habló en presente, si Candy falleciera creo que tampoco me casaría nuevamente, no quiero ni pensar en eso, pobre Ralph lo que ha sufrido por la ausencia de su mujer.
Por fin cuando se puso el ocaso los Gibbs se hospedaron en casa de Esteban, Will y la hija de Ralph no pudieron estar juntos como querían.
Ismael siguió a Rosy pues le pidieron que llevara algo de licor para brindar.
—Amor, por fin solos, dame un beso—dijo Ismael agarrándola de la cintura, ella le apartó las manos.
—Ismael, la verdad es que he dejado de amarte, quiero romper mi compromiso contigo.
El joven estaba atónito, no podía creer que lo cortaran de esa manera, él se sentía seguro del amor de Rosy.
—¿Te has enamorado de alguien más? Nuestros padres planearon nuestra unión, yo no quiero causarles un disgusto.
—Esta noche se lo diré a mi papá, tú coméntaselo al tuyo.
—Yo no quiero terminar el compromiso, es mejor que te de unos días para que lo pienses bien, todavía no le digas nada a tus padres, creo que estás confundida.
—Nunca he estado más segura de mis sentimientos, después de la fiesta se los comunicaré a nuestros padres.
Esa noche Albert estaba curioso
—¿Qué te mandó tu padre en ese cofre?
—Le pedí que vendiera otra propiedad y me mandó el dinero, quiero seguir invirtiendo aquí.
—Haces bien, Chicago es una ciudad prospera, estoy algo mareado por todo lo que tomé, me iré a descansar.
Rosy e Isaac esperaron a que todos se durmieran para encontrarse a solas en secreto.
—¿Sigues molesto?
—Desde hace unos meses debiste terminar con él por correspondencia—Le reprochó Isaac
—Ya terminé con él.
—¿Qué te dijo?
—Quiere que lo piense bien, no quiere causarle un disgusto a nuestros padres.
—Es necesario que le digamos a tu papá que nos amamos si es posible mañana mismo.
—Temo que se enoje, todavía está reciente lo de Anita, no creo que lo comprenda, quizás si me embarazo de ti…
—Me matará, cuando me casé con Anita casi me quema vivo.
—Sí, las reacciones de mi papá me dan miedo.
Esa noche Ralph se acordó cuando estuvo con Candy.
Me acuerdo cuando la encontré desmayada cerca de mi propiedad sus labios los tenía morados rápidamente la metí a mi cabaña para darle calor encendiendo la chimenea, sentí que Candy todavía estaba fría por lo que la tapé con algunas pieles como no entraba en calor me metí junto con ella, vi que tenía la mirada perdida y al sentir su aliento no pudo resistirme y la besé, no cerré los ojos para ver su expresión me di cuenta que no estaba en sus cinco sentidos, recorrí su cuerpo a besos, al tocar sus muslos me enloquecí por completo mi miembro se endureció y necesitaba sentir alivio, como estaba seca su intimidad la humedecí con mi lengua en realidad deseaba que ella también experimentara el mismo placer que yo estaba sintiendo, pero era un tempano de hielo, aun así no pude evitarlo y cuando me hundí en ella miré en su rostro que le dolió, fui un poco brusco, a pesar de parir cuatro hijos la sentí estrecha o quizás fue porque estaba haciendo mía al amor de mi vida, traté de hacer movimientos lentos quería deleitarme y no acabar rápido, tenía que saborear el momento porque quizás nunca más tendría una oportunidad como esa, exprimí sus pechos en cada entrada que hice, ella agarró calor y hasta vi unas gotas de sudor o fueron las mías que le cayeron en el rostro, si se me volviera a presentar la oportunidad no dudaría ningún segundo en tomarla de nuevo.
Cuando Rosy entró a su casa Will le preguntó: ¿De dónde vienes? ¿Con quién estabas?
Ella se sintió descubierta.
Saludos y bendiciones chicas mañana primero Dios es la graduación de Israel de la secundaria, estoy un poco triste porque mi esposo no nos podrá acompañar por lo de su enfermedad, pero bueno de todas maneras trataré de mostrar entusiasmo por Isra. Felicidades a todas las que están celebrando graduaciones de sus pequeños o sus hijos jóvenes.
