— Candy, me he dado cuenta que a quien amo en realidad es a...
—Por favor no la menciones ¿Qué puedo hacer para que la olvides?
—¿No entiendes que debes alejarte de mí? no quiero hacerte sufrir.
—Ya lo estás haciendo, no concibo la vida sin ti. Quiero ser tu esposa.
Al terminar decir esto, la hija de Ralph se aferró al cuerpo de Will, el se conmovió pues no podía ser inmune ante su sufrimiento, también se sentía triste, ella comenzó a besar su pecho en un acto de desesperación, estaba siendo irracional lo único que quería era que el joven cambiara sus palabras y le confirmara que la amaba tal como ella a él. Will al sentir el roce de sus labios se excitó, con su mano le agarró el mentón y se inclinó para besarle, se intensificaron las muestras de afecto, el bajó a su cuello, al percibir su perfume quiso palpar la suavidad de su piel y le dijo:
—Vete Candy, estoy perdiendo el control.
—Quiere decir que no me ves como una hermana sino como mujer.
—Sí, una mujer codiciable, quiero hacerte mía ahora mismo.
—Will, habla con mi papá estoy segura que…
Will dejó de besarle y volteó la cara. Ella con su mano lo hizo que la mirara, al ver sus lágrimas se las secó y de nuevo la besó.
—Siente cómo me has puesto Candy.
Le agarró la mano y la indujo a que tocara su miembro erguido, ella sentía que se humedecía, era una sensación indescriptible, dejó que Will la despojara de su vestido, no opuso resistencia, ya que la tuvo desnuda y a su entera disposición la guio a la cama, ella temblaba, temía negarse y que el reaccionara mal, hizo que se acostara y comenzó a desvestirse ante sus ojos, ella sabía que era incorrecto lo que pasaba, el tiempo se detuvo para Candy al verlo desnudo, el se acostó a su lado y recorrió a besos su cuerpo, Will se imaginó tantas veces como la tomaría, planeó cada movimiento para la noche de bodas con la que soñó, pero la ira lo tenía cegado, se le hizo difícil penetrarla, su estrechez no le permitía avanzar, después de unos minutos de lucha constante, Candy sintió que algo se le rompió por dentro, era Will que ya la poseía frenéticamente, ella contemplaba enamorada sus expresiones, dejó de sentir aquel dolor que le produjo la invasión de Will y experimentó el placer, se escuchaba la respiración entrecortada de ambos, después de unos minutos llegaron al clímax.
Cuando Will se recuperó se levantó y agarró su ropa.
—¿Qué haces? —, le cuestionó Candy, estaba incrédula de ver que se preparaba para irse de su lado después de lo que pasó entre ellos.
—Esto fue un error, no debió pasar.
—Will, lo que pasó entre nosotros ha sido hermoso con este acto sellamos nuestro amor.
—¿Creíste que por entregarte a mí me retendrás a tu lado? Si pensaste que cambiaría mi decisión de terminar contigo siento decirte que te equivocaste. Dile a tu padre lo que hicimos y que yo te dije que no pienso desposarte. También dile que sé los motivos que tuvo Isaac para circuncidarlo.
A Will se le salieron las lágrimas después de atravesar el umbral de la puerta, por un momento titubeó de avanzar, pero recordó a Ralph y el corazón se le llenó de amargura.
Candy sintió vergüenza, en lo único que pensó fue en desaparecer, no se lo diría a su padre, sabía que podía matar a Will.
Constanza fue hacia su casa, vio salir a su hermano pero este se fue por otro lado para evitar el dar explicaciones, ella fue a cambiarse de ropa, de tanto bailar con su esposo Esteban se había sudado, al abrir la puerta de su habitación encontró a Candy, quien estaba inconsolable, todavía seguía desnuda.
—¿Qué te pasó? ¡No me digas que Will se atrevió a violarte! ¡responde Candy!
Josiah Gibbs tocó su copa con una cuchara llamando la atención de todos los presentes y dijo: Es para mí anunciarles que próximamente habrá otra boda en la familia, Mi hijo Ismael desposará a Rosemary Andrew.
Luisa primera actualización, no me has dicho la segunda todavía. Les agradezco sus comentarios. Que tengan un lindo fin de semana.
