Los jóvenes desorbitaron los ojos, por la sorpresa de tener a Albert frente a ellos.

—¿Por qué tendrías que hacer feliz a mi hija, Isaac? A ti no te corresponde eso. Y tu Ismael, ya eres infiel y todavía no te has casado, no quiero tener un yerno que quebrante su pacto matrimonial, no eres digno de Rosy. Sentí pesar por ti cuando te rechazó, pero veo que hizo lo correcto. El compromiso queda cancelado. —dijo Albert tajante.

Ayudaron a la joven mancillada a vestirse, Esteban entró a su casa y vio a Constanza cabizbaja bajando las escaleras, le preguntó que ocurría ¿por qué se demoró? debían de regresar al festejo.

—Estoy triste por lo que ha pasado entre mis hermanos —contestó Constanza.

—Bueno, estoy seguro que tu papá hará que Rosy recapacite.

—No es por Rosy, es por la menor, al parecer Will la sedujo y le dijo que no se casará con ella, sé que mi hermano ya es un hombre hecho y derecho, tiene su propia fortuna y no le debe cuentas a nadie, quizás el estar lejos de casa influyó a que sea un patán, pero Candy no merece que la trate así.

—Él la ama, de seguro reflexionará, hablaremos con él.

Mientras Esteban abrazaba a Constanza para darle ánimo se le cruzaron por la mente varios pensamientos, uno de sus temores era la reacción de Ralph por la virtud de su hija, si habría algún enfrentamiento ¿Qué haría su suegro al ver a su hijo muerto? porque de seguro Will perdería ante el imponente militar. Pero se estaba olvidando de Isaac, un joven de apariencia apacible pero que por dentro tenía una sed de derramar sangre, este era capaz de matar a Ralph a traición antes del enfrentamiento.

En la recamara terminaron de vestir a la joven, que por los nervios no había podido ni sostener sus prendas.

—No le digas nada a tu padre Candy, déjame primero hablar con Will, yo trataré de convencerlo de que te cumpla, mi hijo no es un perverso.

—Lo sé mamá, estoy segura de que, si intervienes, Will accederá a casarse conmigo.

A Rosy le extrañó el comportamiento de Will, creía conocer que era un joven de conducta intachable, algo lo hizo actuar de esa manera ¿pero ¿qué? Se lo preguntaría a Isaac. Alzó la mirada y vio aparecer a su padre, sintió escalofríos ante su presencia.

—Isaac ¿Te contó que vio a Ismael besándose con otra chica? ¿Es por eso que lo rechazaste? Escuché una conversación entre ellos, lo que no entiendo es ¿por qué Isaac se atribuye el derecho a que puede hacerte feliz? —le preguntó Albert a su hija.

Candy escuchó la voz de su esposo, salió para interrumpir esa conversación.

—Lo cierto es que amo a Isaac —contestó Rosy agachando la cabeza, no se atrevía a mirar a la cara a su padre por lo que implicaba.

Albert desorbitó los ojos y se acercó a ella para sacudirla, pensaba que su hija había enloquecido.

—¡Es el viudo de tu hermana, hace poco tiempo de su muerte! ¿No me digas que te ha hablado de amor? ¿Y el recuerdo de Anita? Entonces no la amaba.

—Si la amaba, pero ella está muerta y yo viva, también lo amo.

—Ya veo porque dejó a su familia y nos vino siguiendo, por sus retorcidas intenciones contigo, es digno hijo de Jeremy Day, un hombre sin escrúpulos.

—¡Es el hijo de Henry Day! Y tu sabes que es de nobles sentimientos —replicó Rosy.

—William, se han enamorado y nada podemos hacer. —intervino Candy.

—El luto es de un año, antes de eso no quiero que se acerque a ti, tú también le debes respeto a la memoria de tu hermana, después de eso que empiecen los cortejos.

Candy y Rosy respiraron aliviadas, pensaron que Albert buscaría a Isaac para encararlo.

—¿Qué esperan para regresar al festejo? Vamos que tengo que hablar con Josiah, aunque no le diré tus sentimientos hacia Isaac, me parece algo vergonzoso, bien dice la Biblia en 2 Timoteo 3:2-4 que en los postreros tiempos

2 habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,

3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno,

4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios. recitó Albert

—Isaac no es nada de eso que acabas de mencionar lo defendió Rosy.

—Dile a Isaac que mañana vaya a hablar conmigo. le ordenó Albert, a pesar de todo consideraba buen muchacho a Isaac, siempre apoyando a la familia.

Rosy asintió, sería difícil mirarlo desde lejos, pero sabía que el tiempo afirmaría su amor.

Los Andrew regresaron al festejo, Isaac, sacó a bailar a Rosy, pero esta se negó.

—Estoy de luto, mi padre me ha dicho que debo esperar un año antes de que empieces a cortejarme, mañana quiere que vayas a hablar con él.

—Pero a Ismael no le pusieron trabas.

—Pero Ismael no es viudo.

—Comprendo, un año, se me hará eterno. suspiró con pesar Isaac.

—El amor es paciente.

Albert vio a lo lejos a los jóvenes, estos al sentir la mirada fija se apartaron, cada quien por su lado.

Albert le explicó a su consuegro que Ismael, no era leal con Rosy.

—William los jóvenes solemos cometer estupideces, pero cuando sentamos cabeza, nos dedicamos por completo a la familia. replicó Josiah Gibbs.

—Para mi es inaceptable, no quiero poner a mi hija en esa situación.

Candy no quería que Albert se enterara todavía de lo que hizo Will, pretendía hacerle ver a su hijo lo mal que se portó.

Esa noche se llevaron a Betito (el hijo de los recién casados) para que Constanza y Esteban pasaran su noche de bodas a solas, Josiah e Ismael Gibbs se hospedarían en la pensión del pueblo.

Candy esa noche se despertó y dejó el lecho conyugal para ir a hablar con su hijo, Albert se volteó para abrazarla y al no sentirla a su lado, se despertó, temió de que pasara lo mismo de aquella vez que se perdió, se levantó para buscarla cuando escuchó una discusión.

—¡Tienes que desposarla! Le hiciste mucho daño, eres mi hijo y no dejaré que seas un canalla.

—No la desposaré, ella tiene que pagar…

—¿Pagar? ¿de que hablas?

—Ella pagará por los pecados de su padre.

Ralph regresó por su hija, durante el camino se acordó de la conversación que tuvo con Patsy.

—Candy es necesario que te advierta sobre Will. El querrá hacerte daño, está enojado conmigo y quiere vengarse de mí.

—¿Pero que hiciste? ¿es el mismo motivo por el cual Isaac y Esteban cambiaron su actitud contigo?

Hola chicas espero estén bien, que pasen un lindo fin de semana. Les agradezco sus comentarios. Ahí me dicen que fic quieren que actualice.