—Pensé que solo eran pesadillas, ¿Cómo pudiste hacerme eso? —le reprochó Candy con la boca temblándole de la impotencia, sintió el impulso de matarlo.
Ralph cerró la puerta, ya no podía dar reversa después de esa confesión— no pude contenerme, tenía años de no hacer el amor y te encontré, no pude dejar que se me escapara esa oportunidad, debes comprenderme, solo podía ser contigo, una vez entré a un burdel, busqué una parecida a ti, pero sus besos me asquearon yo solo deseaba los tuyos, todavía los deseo. —al decir la frase intentó besarla.
—Eso mismo estoy sintiendo por ti, asco, ¡repulsión! —dijo Candy empujándolo— ¡No quiero que te acerques a mí!
—No digas que te doy asco, sé que no es cierto, yo sé que no soy feo, te mojaste cuando te lo hice, revivo ese momento en mis pensamientos una y otra vez, Candy mi amor quisiera poseerte de nuevo, prometo que seré discreto.
—¡Mentira! Yo no estaba en mis cinco sentidos ¡Como puedes pensar siquiera que le seré infiel a mi esposo! ¡Déjame salir! ¡No quiero volver a verte en mi vida! —Candy se dirigió a la puerta no quería escuchar más las tonterías que parloteaba Ralph, este le tapó el paso.
—No me odies Candy, yo solo quería darte calor con mi cuerpo, pudiste morir, pero al sentir tu piel fue difícil retroceder.
—Hace rato dijiste que aprovechaste la oportunidad.
—Y ahora se me presenta de nuevo…
Candy vio que Ralph estaba descontrolado, lo pateó en los testículos, él nada más apretó los labios y dijo—: Nena tus golpes me hacen cosquillas. —Respiró profundo—vamos a calmarnos Candy, ya que estás aquí debemos planear como resolveremos este problema.
—Si le comento a William lo que me hiciste, de seguro te matará. No tenemos nada de que hablar, solo aléjate de mi y de mi familia, solo la niña será bienvenida a nuestra casa, dile que vaya a verme, ahora quítate de mi camino.
Tocaron la puerta con ímpetu, Ralph la dejó pasar para que se fuera, Candy al abrir la puerta se sintió aliviada al ver a Jack y Pablo.
—Le pedimos perdón por la intromisión, pero la seguimos a una distancia moderada, no podíamos dejarla sin protección después de lo que pasó en invierno, ahora sentimos que ya tardó mucho en esta casa por eso nos atrevimos a golpear la puerta.
—Gracias muchachos.
Los siervos de Candy miraron a Ralph con furia, Ralph se quedó con la duda si escucharon la conversación. La ayudaron a subir a la carreta, Pablo la guio, Jack los siguió en el otro caballo donde la fueron siguiendo. Candy ni quiso ir a la Iglesia, por el disgusto.
Ismael se quedó con la hija de Ralph hasta que terminó el servicio dominical, no se explicaba para que fue a la iglesia si no participó de los cantos ni puso atención al sermón, solo se quedó sentada en la banca parecía que no se daba cuenta de lo que pasaba a su alrededor.
—Candy te noto ausente ¿Qué te preocupa? ¿Es porque Will llevó a esa chica a la recepción? —le preguntó Ismael.
—Te dije que no quería conversar.
—Lo sé, mira tu misma viste que Rosy terminó nuestro compromiso, ahora soy libre, si quieres tu y yo podemos…
—Yo estoy y siempre estaré enamorada de William, no quiero a nadie más, solo a él.
—Lo sé, pero si no funcionan las cosas entre ustedes, quiero que sepas que estoy dispuesto a desposarte.
Esteban fue a buscar a su padre y a su hermano para que almorzaran juntos, había quedado mucha comida de la noche anterior, cuando llegó Candy a la finca encontró a Albert listo para ir a la finca Gibbs, igual que a sus hijos. Will no se pudo escapar, su padre lo obligó a ir con ellos.
—Rosy me dijo que fuiste a la Iglesia, no me gusta que vayas sin mi compañía o la de tus hijos.
—Fui con Pablo y Jack.
—Eso veo, por eso no te armaré escándalo. Ya betito está listo también, le dije a Rosy que lo vistiera.
En la casa de Ralph, Candy su hija le suplicaba que la dejara ir al almuerzo con los Gibbs.
—No, ya no somos bienvenidos en esa casa. Iremos cuando nazca el bebé de tu mamá.
Pablo encontró a Jack golpeando un saco de trigo.
—Tu también estás buscando una manera de desahogar tu furia, por la conversación que escuchamos entre el señor Ralph y la señora Candy.
—A ese perro no le digas Señor. Creo que Isaac Day se enteró de alguna forma, por eso lo circuncidó.
—Creo que aun atacándolo entre los dos no podríamos contra él, es militar de carrera y es muy fuerte.
—Lo sé, por eso debemos de decírselo al Señor William.
—De nuevo se molestará con la señora Candy, recuerdas cuando se alejaron por un tiempo ¿Quieres que pasen por lo mismo? Y esa vez Jeremy Day no logró abusar de ella, pero en cambio este sí.
Hola, lindo inicio de semana, arrancamos con esta actualización. Les agradezco por participar en la dinámica, en efecto cumplo el 29 de este mes. Gracias. Espero que sus regalos sea en reviews . Bendiciones.
