—Por eso quiero matarlo, iré al pueblo y lo atacaré por sorpresa, es mejor que nuestro amo no se entere de lo que hizo, así no discutirá con la señora Candy— dijo Pablo.
La hija de Ralph se escapó de su casa para ir a la finca de los Gibbs, quería encontrarse con Will, fue la última en llegar al almuerzo, Candy y Albert se alegraron de verla, Will se sintió incómodo con su presencia, huía de su mirada fija; Ismael se dio cuenta, ella estaba parada en el marco de la puerta del comedor esperando a que Will la alcanzara y le cediera el asiento a su lado, pero no lo hizo. Ismael se puso de pie, pero Isaac Day se puso alerta y fue hacia ella para guiarla a lado de Rosy. Albert se sintió molesto por la frialdad de Will hacia ella. Todos los miembros de la familia querían tratar el tema de la deshonra de la joven, pero no querían que se enteraran los Gibbs, es decir que nadie más supiera la canallada que hizo Will, este se disculpó, se levantó de la mesa y se iba a retirar, pero Albert con voz de mando le dijo que se quedara en su lugar, le obedeció sin objetar. El ambiente estaba demasiado tenso, Constanza y Rosy sirvieron los alimentos.
—¿Por qué no vino Ralph? —le preguntó Albert a la joven (a él no le gustaba decir "tu padre" porque el se consideraba el papá de la pequeña Candy).
—No quise despertarlo, así que tomé su caballo y heme aquí, gracias a las clases de equitación que me dio Will ahora puedo guiar cualquier corcel —contestó Candy fingiendo una sonrisa.
—Cierto, Will debes de llevarle el caballo que le regalaste.
La muchacha miró la reacción de Will, él no resistió más y se alejó de ahí, la joven fue tras él —espérame por favor, tenemos que hablar, le gritó al verlo que su paso se aceleró.
Jack y Pablo vieron que Will le apartó la mano de su brazo con brusquedad y fueron testigos involuntarios de aquella discusión.
—¿Para que viniste? No me dejas convivir tranquilo con mi familia.
—Yo también he sido parte de esta familia, Will ¿Qué hice para que me humilles de esta forma? Me dijiste que me amabas…
—Y te amo, pero nunca podremos ser felices, y te diré por qué, ¡tú padre se atrevió a abusar de mi mamá! por tal motivo me desquité contigo, Isaac Day tuvo más agallas que yo, por eso le cortó el prepucio. Deseo desollarlo vivo; ¿Ahora entiendes, por qué te hice mía sin casarnos? para que haya una justificación de nuestro enfrentamiento, yo no puedo retarlo porque mi papá querrá saber el motivo, no quiero que mis padres tengan problemas conyugales, ahora le dirás al perro de tu papá que te traté como una ramera, para que venga a matarme.
Candy se acordó que Esteban cambió mucho con su papá —Si es verdad lo que dices, entonces no le diré lo que me hiciste, sé que eres diestro con las armas pues tu papá te enseñaba, varias veces los vi entrenar ¿te acuerdas como te aplaudía?
Will sintió melancolía por aquellos tiempos felices miró los ojos de su amada que estaban cristalizados por las lágrimas, él mismo estaba a punto de llorar, no podía seguir siendo cruel con ella, así que huyó de su presencia.
Candy cayó al piso llorando, Albert se quedó justificando la actitud de ellos diciendo que era pleito que solían tener los enamorados, después de unos minutos, salió a ver lo que ocurría, vio a la muchacha tirada y fue a recogerla. —¿Qué te hizo ese malvado? Lo haré pagar por tu sufrimiento, aunque sea de mi sangre.
—¡No papá! Déjalo, yo me porté mal —Albert le cedió su pañuelo y la ayudó a entrar.
Todos vieron la condición de Candy, y ya no se sintieron a gusto, los Gibbs se percataron que algo malo pasaba, pero no querían ser indiscretos, luego se lo preguntarían a Esteban.
Jack y Pablo no soportaron más y decidieron enfrentar a Ralph.
Aunque los Gibbs se ofrecieron a acompañar a Candy a su casa, Albert y Candy decidieron llevarla personalmente.
—Quiero regresarme con ustedes —dijo la joven en el camino— ¿me recibirían de nuevo en su hogar?
—Si —respondió Candy sin pensarlo dos veces, yo hablaré con tu papá de que te permita regresar con nosotros.
—¿Qué tú hablarás con Ralph? Eso lo trataremos de hombre a hombre, tu no tienes nada que hablar con él —intervino Albert.
Ralph estaba a punto de salir de la ciudad con sus hombres, lo alertaron de un cargamento de licor de contrabando. Mientras esperaba que prepararan los caballos, llegaron Pablo y Jack y se pusieron a su vista, Ralph vio la actitud desafiante de aquellos siervos y preguntó—: ¿Qué les ocurre? Vayan con su amo y no se metan en problemas.
—Estamos aquí para desafiarlo —lo retó Jack.
Los hombres de Ralph al escucharlos lo cubrieron y les apuntaron con sus escopetas.
—Guarden sus armas, de seguro están ebrios, nadie dispare —los detuvo Ralph, dio unos pasos al frente y trató de hacerlos entrar en razón.
Jack sacó su cuchillo y se puso en posición de ataque, Ralph vio que era en serio.
—Nadie se meta, esto lo resolveré solo.
Ralph se agachó y sacó un cuchillo que tenía escondido atrás de su bota derecha.
—Jack no quiero lastimarte, ríndete, tan solo por desafiarme te has hecho acreedor de un arresto por un mes, es la ley.
—¡Cállese! Usted tiene que morir, ¿quiere que gritemos delante de todos, el motivo de nuestro desafío?
Ralph se imaginó que escucharon la conversación que sostuvo con Candy.
—Si me atacan tendré que defenderme, todos son testigos que es en defensa propia.
Jack corrió hacia él con el cuchillo en mano, Ralph lo esquivó torciéndole el brazo, Jack forcejeó quería librarse de aquella llave, pero Ralph al ver que no se tranquilizó se vio forzado a quebrárselo, solo se escuchó el grito de dolor, Ralph lo soltó, Jack se agachó para recoger su cuchillo con el brazo bueno.
—Basta, ya tuviste suficiente.
—Dejaré de hacerlo hasta verlo muerto.
Jack de nuevo lo atacó, en ese momento Albert vio amontonada a la gente y dirigió la carreta para ver lo que ocurría, en el momento que reconocieron a los contrincantes Ralph enterró su cuchillo en el corazón de Jack matándolo al instante.
Lindo inicio de semana, estuve recibiendo algunos MSJ en que me pedían que actualizara este fic, así que ahorita siendo las 12 de la noche estoy terminando de escribirla, como estoy algo cansada mañana edito, pero quise subir de una vez el capítulo. Saludos chicas.
