Hola a todos los lectores. Continuamos actualizando las obras que les debo, y esta vez, le toca a esta historia. Vamos a ver como es el entrenamiento entre Ash y Philip, y quien es el invitado de Salvia, a quien Ash debe atender, como su prueba final. Sin mas rodeos, comencemos.
Disclaimer: Pokémon no me pertenece, todos los derechos son de Game Freak.
Capitulo 6: Lo que es ser un mayordomo.
Eran las 5:30 de la mañana, en un palacio ubicado en pueblo Arruruz, donde un joven de cabellos negro, estaba durmiendo tranquilamente, o al menos eso creía, cuando sintió que se caía de la cama, y así fue, ya que alguien había levantado su colchón, dejándolo en el piso.
—¿Qué ocurre? —se preguntaba, hasta que miro que en su misma habitación, se encontraba una persona mas.
—Buenos días, mayordomo en entrenamiento, ¿Cómo durmió? —decía, en un tono algo burlesco.
—¡¿Philip? ¿Qué crees que haces?! —pregunto Ash, con cierta molestia.
—¿Qué no ves? es hora de iniciar el entrenamiento. —contesto Philip, recordándole que hoy iban a comenzar un entrenamiento, para que Ash mejorara como mayordomo, por una visita que su ama, la princesa Salvia, tendría en cinco días.
—¿A las cinco de la mañana? ¿Quién se levanta a entrenar a esta hora?
—Yo me levantaba siempre a esa hora, así que tendrás que acostumbrarte. Además, no tenemos mucho tiempo, y tienes que ser un mayordomo hecho y derecho cuanto antes.
—Entiendo, Pero no era necesario tirarme de la cama.
—Si, no pensé en otro método para despertare, pero que importa, ahora ponte tu traje y vámonos.
—¿Qué clase de entrenamiento, me tendrá preparado?
Tras un rato de arreglarse, Ash llego a una de las muchas habitaciones del palacio, en compañía de Philip.
—Entonces, ¿Qué es lo primero que debo aprender? —pregunto Ash, esperando por la primera enseñanza.
—Supongo que ya estas familiarizado, con lo que es ser mayordomo, y cuales son tus labores.
—Si… ¿Y eso como me ayuda? —pregunto Ash, al sentir que no aprendido nada de lo que escucho.
—En nada, solo quería reafirmar, si conocías lo básico. Aunque lo viviste, ¡Tu crees que es suficiente con eso! —exclamo Philip, dándole un buen susto de sorpresa a Ash.
—¿No es suficiente? ¿En que estoy fallando?
—Te faltan muchas cosas, por las que gente de mi oficio hace este trabajo correcto. Lo que puedo ver, es que te tomas esto muy a la ligera, por lo que tu forma de servir, es muy torpe.
—¿T-Torpe? ¿en que sentido?
—En todo. Postura, coordinación, tacto, y puedo continuar todo el día. —dijo Philip, dando a entender, que Ash no tenia las características para ser un mayordomo.
—Ya veo, entonces no tengo nada en lo que destaque como mayordomo.
—Pues no, ponerse un traje, no quiere decir que venga con las aptitudes. Pero vamos a mejorar esos detalles, y serás al menos, la mitad de bueno de lo que yo era.
—¿Solo la mitad? Creí que me enseñarías a ser igual a ti.
—¿En solo cinco días? Imposible, confórmate con lo que te dije. Ahora vamos a empezar, con el comportamiento y aptitudes. Esto quiere decir, como tienes mostrarte frente a tu ama y gente ajena, es decir, invitados y demás.
—Bueno, eso no suena difícil de hacer. —dijo Ash, confiado que la primera lección de su entrenamiento, seria algo sencillo.
—Bueno, esa es la primera lección. Por mucho que suene, nada es fácil. Este empleo no tiene nada de fácil. Aquí, somos perfeccionistas, precisos, no damos lugar a errores, y siempre servimos con precisión, y respeto a nuestros amos. Si crees que servir es tan fácil como suena, estas totalmente equivocado.
Todo el discurso de Philip, le empezaba a dar a Ash, una mirada mas amarga sobre su oficio. Empezaba a comprender, que tan duro era ser mayordomo, y lo escuchaba de alguien, que sabia perfectamente lo que era ser uno.
—Entonces, de verdad es difícil este trabajo. —dijo Ash, aun impresionado por el testimonio de Philip.
—Realmente lo es, especialmente si sirves a la realeza. Pero yo tampoco era perfecto desde el inicio.
—No me vas a aburrir con tu pasado, ¿O sí?
—La verdad no, perderemos mucho tiempo. En fin, lo primero que tienes que saber, en cuanto a comportamiento y aptitud, es el respeto hacia tu ama, compañeros, e invitados. Imagina que soy la señorita, y pregúntame si se me ofrece algo.
—Pero no te pareces a ella. —dijo Ash, en lo que parecía, algo que sonaba totalmente absurdo.
—Ya lo se. Por eso digo imagina, y hazlo ahora, antes de que cambie de opinión. —Philip exigió que Ash realizara la practica que le proponía.
—D-de acuerdo. Salvia, ¿Se te ofrece algo? —Ash intento dar su propia interpretación de mayordomo, conforme a lo que le propuso Philip.
—Ahora que lo pide, sir Ash… —dijo Philip, intentando fingir ser su antigua ama, incluso agudizando su voz, y tono al hablar. —se me ofrece que tuviera mas tacto, a la hora de hablar conmigo.
—¿Sí? —Ash estaba algo desconcertado, por lo que había escuchado.
—¡A eso me refiero, hablas demasiado corriente, ¿Sabes con quien que estas hablando?!
Aquel reclamo, hizo recordar a Ash, la jerarquía que tenia Salvia, quien no era una persona cualquiera, si no que estaba al servicio de una princesa, una de buenos modales, y habla educada y suave.
—Con una princesa, ¿Verdad?
—¡Exacto! ¡¿No sabes acerca de como dirigirte a tu ama de la realeza?!
—¡Para nada, por algo me estas enseñando! —exclamo Ash, en su propia defensa.
—Esta bien, intenta usar un vocabulario mas formal y suave, podrías practicarlo frente a la señorita estos días.
—Buena idea, ¿Pero que palabras debería utilizar exactamente? —pregunto Ash, ante la inexperiencia de hablar formalmente, no sabia por donde apoyarse.
—Sabia que esto pasaría. Ten, son algunas frases y expresiones. Léelas y memorízalo cada que puedas. —dijo Philip, entregándole una hoja de papel, que tenia escrito lo que Ash necesitaba.
—Bien, ¿Y ahora que sigue? —pregunto, sobre la próxima lección, a la que seria sometido.
—Lo siguiente, pues salgamos de aquí, y vayamos a otro lugar. —tal como indico Philip, los dos salieron de la habitación, y se dirigieron a otro lugar del palacio. Dicho lugar, resulto ser la cocina, donde Philip estaba cocinando, lo que parecía ser un guiso, aun cuando aun no era la hora de comer.
—¿Me enseñaras a cocinar? —pregunto Ash, incrédulo por lo que hacia Philip.
—No, sabes que esa labor no nos corresponde, aunque si he llegado a cocinar para la señorita de ves en cuando. —dijo Philip, vertiendo algo de guiso a un tazón.
—Cierto, eso es trabajo de Verano. —dijo Ash, mencionando a una de las sirvientas de Salvia, quien además, era compañera de trabajo de Ash.
—¿Me hablaban? —dijo una voz, que había llegado de improvisto, y era la chica antes mencionada.
—Ah, buenos días, Verano, ¿Qué haces despierta? —dijo Ash, saludando a la chica de cabello violeta. Lo curioso, es que aun no vestía su uniforme, si no su ropa de dormir.
—Buenos días, había olido algo, ¿Qué haces tan temprano en la cocina, Ash? Y… ¡¿P-Philip?! —Verano exclamo sorprendida, notando su presencia. —¡¿Q-Que es lo que haces aquí?!
—Solo vine a enseñarle a ser un mayordomo de talla. Eso es todo.
—¿Y para que cocinas? Todavía no empiezo mi turno, además, ¿Por qué guiso? Si es muy pesado para desayunar. —preguntaba Verano, quien al igual que Ash, aun no podía relacionar el guiso con una enseñanza.
—Ahí radica el siguiente ejercicio. —dijo Philip, vertiendo guiso en otro tazón.
—Dime, ¿Así era cuando trabajaba? —pregunto Ash a Verano, creyendo que podía sacar mas información acerca de Philip, en sus años como mayordomo.
—Así como lo ves, sirviendo con precisión y elegancia, si. Pero no entiendo como pretende enseñarte a ser un buen mayordomo de esa forma.
—Bien, ¿Ves estos tazones? —pregunto Philip, a lo que Ash asintió. —bien, espero puedas con lo que te voy a encargar.
De un momento a otro, Ash sostenía dos tazones, uno en cada mano, y otro mas en su cabeza, haciendo un gran esfuerzo por que no se cayera.
—¿Y esto que es? ¿En que me ayudara esto?
—Es un ejercicio, que debería mejorar tu equilibrio. Ahora, camina por todo el palacio, ida y vuelta, por una hora, sin que se caigan. Pero trata evita pasar por el cuarto de la señorita, no quiero que la despiertes con el olor. —Philip dio las indicaciones de este ejercicio, y no era algo fácil de hacer.
—¡¿Estas loco? ¿Cómo quieres que logre hacerlo?! —exclamo Ash, en lo que trataba de mantener el equilibrio. Esto le parecía toda una locura, demasiado para tratarse de un ejercicio, que en teoría, debería ayudarlo a mejorar como mayordomo.
—Descuida, no tienes porque hacerlo bien de primeras, esto es algo que haremos estos cinco días. Si quieres ser mejor mayordomo, tienes que ser capaz de hacerlo, si no, estaremos en problemas.
—Si lo pones así, supongo que tengo que lograrlo. —dijo Ash, y sin tener mas opción, empezó a caminar, con muchas dificultades, que apenas podía dar algunos pasos, incluso temblando, de lo difícil que era mantener el tazón encima de su cabeza.
—Philip, ¿De verdad esto lo ayudara, a mejorar como mayordomo? —pregunto Verano, ante el peculiar método de enseñanza de Philip.
—Por supuesto. Si puede lograr superar esto, podrá con cualquier cosa. —contesto Philip, confiado de su método, aunque al escuchar un sonido cercano, lo había sacado de su confianza. —Creo que hable demasiado pronto.
Tanto Philip, como Verano, fueron a ver lo que había ocurrido, y encontraron a Ash tirado en el suelo, junto con los tres tazones derramados.
—Sabia que esto era imposible.
—Bien, tendrás que intentarlo otra vez. —dijo Philip, mandando esa indicación a Ash. Este solo bajo su cabeza, al pensar que tendría que repetir el ejercicio de nuevo.
Pasaron solo un par de horas, y Ash se dirigía a despertar a Salvia. No había logrado cumplir con el ejercicio, ya que no llego demasiado lejos de lo indicado.
—Ese Philip, ¿Que estará pensando, para hacerme hacer tal cosa? —Ash se hablaba a si mismo, y lo que pensaba del entrenamiento poco ortodoxo de Philip.
No le tomo mucho para llegar a la hasta la habitación de Salvia, y abrió la puerta, para entrar en el cuarto, pudiendo ver a la princesa aun dormida.
—Salvia, despierta, ya amaneció. —además de avisarle, también movió ligeramente el cuerpo de Salvia, para que hubiera una reacción de su parte. Salvia, con algo de esfuerzo, abrió los ojos, y se sentó en la cama.
—Buenos días, Sir Ash. ¿Cómo va el entrenamiento entre usted y Philip? —lo primero de lo que Salvia quiso enterarse, era del entrenamiento Ash.
—Bueno, primero me hablo de los comportamientos de un mayordomo.
—Supongo que van por buen camino, ¿Qué paso después?
—Luego, me hizo cargar un tazón de guiso con la cabeza, y caminar por le palacio con el. —dijo Ash, recordando ese ejercicio, que le fue imposible de realizar.
—Y-Ya veo, asumo que no le fue muy bien.
—Realmente no. No entiendo que pretende con este tipo de entrenamientos.
—Por eso le dije que no aceptara que el lo entrenara.
—¿Lo dice porque lo odia? ¿O por sus métodos?
—Lo primero no tiene nada que ver. En realidad, Philip será un gran mayordomo, pero tiene un problema. —dijo Salvia, a punto de revelar un dato, que podría cambiar la visión que hasta ahora, Ash tenia de Philip.
—¿Qué problema? No veo que pueda tener un defecto por como trabaja.
—No es ese tipo de problema. Es muy perfeccionista, y siempre espera, que las cosas se hagan a su manera, y exactamente como el quiere. Y si no ocurre con las personas de su alrededor, puede llegar a ser algo regañón y autoritario. De modo que si lo entrena, será con sus métodos, y no aceptara otra opinión.
—Ah… ya veo, de tal forma, que tiene un lado negativo.
—Si, pero de igual forma, no crea que es una mala persona. De hecho, su lado servicial, siempre resaltaba, además de ser cordial y atento con todos. —dijo Salvia, mencionando ahora las virtudes de su antiguo mayordomo.
—Si dice todo eso, ¿Significa que…
—No, aun no lo perdono.
—Eso pensé. De acuerdo, tengo que volver al entrenamiento, vera que con Philip, seré un buen mayordomo. —dijo Ash, a punto de salir de la habitación, para volver con Philip.
—Si me permite darle un consejo. Pienso que es mejor, que alguien forje su propia forma de servir.
—¿Quiere decir con eso? —pregunto Ash, sobre el significado de ese consejo.
—Si pudiera conseguir no aferrarse a ser alguien mas, y trata de ser usted mismo, conseguirá realizar su objetivo.
—Lo tendré en cuenta. Gracias, Salvia, d-digo, señorita Salvia. —dijo Ash, recordando la enseñanza de hablar mas formal y educado frente a ella.
—No se preocupe. No me molesta que se refiera a mi de esa forma. Siga llamándome Salvia a secas, como siempre lo ha hecho.
—Pero, si Philip me dijo que…
—¿No le dije? Trate de ser usted mismo. Suerte con el entrenamiento.
—Gracias, Salvia. —Ash se despidió definitivamente, y salió de la habitación, y en el camino, se había cruzado con Freesia.
—Buenos días, Señorita Saliva.
—Buenos días, Freesia. —Salvia devolvió el saludo de su subordinada y tutora.
—¿Cree que el Joven Ash, pueda responder a las ordenes de Philip?
—Solo espero que se de cuenta, de lo que puede llegar a ser por si mismo.
Y pasaron tres días, pero no como usualmente lo harían, pues con la presencia de Philip, Ash tenia que dejar sus labores de mayordomo, para concentrarse en su entrenamiento, el cual fue muy duro y arduo, desde ser corregido a la hora de comer, hasta un entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo, del cual Ash poco pudo hacer ante la experiencia de Philip, aunque si hubo cosas que Ash era capaz de realizar, como trotar, y demás entrenamiento físico, pero ciertas actividades, que se les podía catalogar de "peculiares", que según Philip, tenían un significado sobre ser un buen mayordomo, fue donde mas se le dificultaba cumplir.
—Ahh… que exhausto estoy. —dijo Ash, mostrándose cansado, por todo el esfuerzo que hizo el dia de hoy.
—Bueno, con eso terminamos por hoy. —dijo Philip, dando por terminado el entrenamiento del tercer día. —y a juzgar por tu desempeño, dudo mucho que consigas ser un buen mayordomo.
En opinión de Philip, por lo que mostro Ash durante estos días, no tenía altas expectativas sobre el resultado final de todo esto.
—Por eso me entrenas ¿No? Para que llegue a serlo.
—Lo se, pero no es suficiente. Tenemos solo dos días, y no veo que hagas un progreso notable, no veo por donde puedas tener un margen de mejora para dentro de dos días.
—¿De verdad sigo igual? ¿No progrese nada? —preguntaba Ash, por el tiempo que paso, y lo que decía Philip, le daba la impresión, de no haber hecho ningún avance.
—No dije eso, de verdad mejoraste, pero muy poco, como para estar a mi talla, no creo que lo consigas dentro de dos días.
—Ya veo. Eso quiere decir que no soy apto para este trabajo. —esto ultimo lo dijo en voz baja, con un desanimo muy notorio. Veía que si no podía ser como la persona que tenia en frente, no era capaz de servir a nadie.
—Bueno, te veré mañana. Si es necesario, tendré que reforzar el entrenamiento, así que mas vale que estés preparado. —dijo Philip, abandonando la habitación de Ash, sin saber que alguien lo esperaba fuera.
—Parece que el entrenamiento esta progresando bien. —esa era Salvia, en un semblante serio.
—Eso quisiera yo, pero han pasado tres días, y no parece que termine dando la talla cuando llegue su invitado.
—O no será, ¿Qué intenta hacer que sea igual a usted? —Salvia deducía, que Philip estaba tratando de formar a Ash, de tal forma que lo convierta en el.
—¿Y que si es así? Si no puedo hacer que se convierta en un buen mayordomo, al menos que intente parecerse a mi. —Philip no negó esa suposición, y dio sus motivos.
—Por eso estaba en contra de que le enseñara. Impedirá que encuentre la forma de forjarse a si mismo.
—No podía quedarme quieto, en cuanto me entere del tipo de persona, que contrato para ser su mayordomo. Sabia que no me dirigiría la palabra, ni tampoco dejarme entrar, pero si había algo que podía hacer, era intentar hacerlo alguien de mi talla.
—¿Y para quien será el beneficio? Usted no es orgulloso ni egoísta.
—Tal vez en parte sea algo egoísta de mi parte. Pero debe saber, que la sigo respetando, y deseo lo mejor, supongo que se da una idea para quien busco el beneficio.
Aunque pareciera que Philip, hacia todo esto para si mismo, realmente todo lo hacia, por el bien de su anterior ama.
—Ya veo. Entonces supongo que no hay mas que hablar. —dijo Salvia, cortando la conversación, y dispuesta a retirarse.
—Dígame. ¿Por qué tiene tanta confianza en el? ¿de casualidad es por un tema sentimental?
Esa declaración, sobresalto ligeramente a Salvia, mas allá de lo que piensa sobre Ash, supo ponerse firme.
—Se equivoca. Simplemente, quiero quedar a mano con el, no tiene nada que ver con sentimientos. Si eso responde su duda, nos vemos. —respondió, para finalmente caminar lejos de donde estaba.
—¿Quedar a mano? —lo que dijo Salvia, dejo pensando a Philip, realmente no sabia lo que paso entre ella y Ash, y el motivo por el cual lo contrato. En busca de respuestas, este entro de nuevo a la habitación de Ash.
—¿Sucede algo, Philip? —pregunto Ash, a que se debía la intromisión de Philip.
—Creo que no estoy enterado de nada. ¿Qué paso entre tu y Salvia? ¿Y para que trabajas para ella? —Philip pedía esa historia, que aun desconocía entre los dos, y como llegaron al punto donde se encontraban. Desde ese momento, Ash conto a detalle la situación de su familia, las deudas que deben, como conoció a Salvia, y como le llego a ofrecer el empleo.
—Ya veo. De haber sabido que tenias un motivo así, tal vez no te hubiera juzgado tanto.
—Si, ese es el motivo por el que trabajo, y no pienso renunciar; ¡Por eso conseguiré hacer este trabajo lo mejor que pueda!
—Entonces, ¿Lo haras por puro egoísmo? —dijo Philip, esperando por una respuesta, ante lo que podría considerarse una provocación.
—¡Por su puesto que no! Si Salvia confía tanto en mi, para ser su mayordomo… ¡No pienso decepcionarla; Hare que esté contenta por mi desempeño, y estaré a su servicio para cualquier cosa!
—Bueno, con eso fue suficiente. —con todo lo que escucho exclamar de Ash, Philip parecía haber llegado a una conclusión.
—¿A que te refieres?
—Podemos concluir todo el entrenamiento aquí, ya eres un mayordomo hecho y derecho.
De alguna manera, parecía que Philip sentía que ya no necesitaba entrenar a Ash, después de haber oído todo lo que dijo.
—Pero no siento que haya avanzado para estar a la altura, y aun faltan dos días para que llegue el invitado de Salvia.
—Si, lo se. Pero con lo que dijiste, fue suficiente para mi, porque comprendiste el significado de ser un mayordomo a la altura. Servir a nuestros amos, que se sientan complacidos de que les servimos, estar ahí para ellos, y sobre todo, que tengamos el placer de estar a sus servicios. Solo un mayordomo de verdad entiende eso.
—¿De verdad eso piensas? —pregunto Ash, aun sorprendido por todo lo que escucho.
—Además, hable con la señorita hace rato, si puedo mejor hacer que encuentres tu propia manera, no tengo nada mas que enseñarte. Pasaste mi entrenamiento.
—¡Espera! —justo cuando Philip iba a retirarse, Ash lo detuvo. —No lo siento así, aunque comprenda el significado, quiero continuar hasta el ultimo día. ¡Así que sigue entrenándome por favor!
Ash no se estaba conformando solo con lo que dijo, el sentía la necesidad de continuar el entrenamiento de Philip, aun con todas las dificultades que le supuso hacerlo.
—Si así lo quieres, pero piensa que no tendré consideración. —dijo Philip, mostrando una sonrisa retadora.
—Esta bien, puedo con eso y mas. —contesto Ash, imitando el mismo gesto que su provisional mentor.
—Entonces te veo mañana, y prepárate, que estamos en la recta final.
Durante los últimos dos días, el entrenamiento continuaba hasta su conclusión. Esta vez, se veía a un Ash, mejorando en muchos de los métodos anormales de Philip, al grado de dominar todo lo que le pedía, aun con dificultades, pero se empezaba a notar una gran mejoría, y solo faltaba por ver el resultado final, recibiendo al invitado de Saliva.
Finalmente llego el día. Al punto de la tarde, Ash estaba frente a la puerta, esperando por el invitado. Aunque trataba de controlarse, tenia muchas dudas de como hacer esto, ya que era vital causar una buena impresión. Al mismo tiempo, Philip, Freesia, Primavera, Verano y Otoño, estaban observando desde lejos, para ver como se desempeñaría Ash.
—Ash se ve intranquilo, ¿Podrá con esto? —dijo Otoño.
—Claro que podrá, se ha estado esforzando mucho estos días, no tengo duda que lo hará bien. —dijo Verano, mostrándose muy optimista y confiada.
—Yo tampoco lo dudo, ¿Pero porque tan optimista sobre Ash? —pregunto Primavera, de alguna la reciente actitud de su hermana le pareció curiosa.
—Bueno, a uno siempre le alegra que sus compañeros de trabajo hagan algo bien, ¿No?
—Solo me pregunto quien es el invitado. ¿No me digas que viene quien estoy pensando? —pregunto Philip a Freesia, quien por ser la mas cercana a Salvia, sabría quien era el invitado.
—No realmente, digamos que es alguien especial. —contesto, dando mas dudas sobre el potencial invitado. Justo en ese momento, alguien toco la puerta, y eso significaba algo: el invitado ya había llegado. Tal como debía hacerlo, Ash se acerco a la puerta, para abrirle paso a dicha persona.
—Sea bienvenido, estimado invitado… —de forma cordial, Ash le dio la bienvenida, pero cuando vio de quien se trataba, no pudo evitar sorprenderse. —¿S-Salvia?
—Lo sorprendí, ¿Verdad?
El invitado resulto ser la misma Salvia. Esto no tenia ninguna explicación, ni para Ash, ni para el resto de la gente que se encontraba observando.
—¿Tu eres la invitada? Pero entonces…
—Así es. Lo del invitado lo dije, para darle un motivo para mejorar. No tengo que atender a nadie ahora.
—¿Invento todo eso, por mi? —pregunto Ash.
—Si, usted es mi mayordomo, y no quisiera que fuera de otro modo.
—Es decir, ¿Qué no quisiera otro mayordomo, que no sea yo? —pregunto Ash.
—S-Si. —contesto con cierta timidez, pues lo ultimo que dijo, podía interpretarse de otra forma. —además, sabe que entre los dos nos debemos algo, y quiero dejarlo en el puesto, hasta que saldemos esa deuda.
—Tienes razón, estaremos juntos, el tiempo que sea necesario. —dijo Ash, compartiendo el mismo pensamiento que Salvia, pero eso ultimo podría sonar con otro significado, y así lo interpretaba Salvia, lo que hizo que su cara se enrojeciera levemente.
—S-Se refiere como mayordomo y ama, ¿Verdad?
—Si, ¿De que otra forma seria? —pregunto Ash, que no había pensado en otro significado pudo haber interpretado Salvia de su frase.
—Olvídelo. Como su invitada, ¿Me podría llevar donde la princesa? —dijo Salvia, actuando como si de verdad fuera una invitada al palacio. Claramente lo hacia, para seguir con el juego que había empezado.
—Con mucho gusto, me permite acompañarla. —dijo Ash, actuando de una forma mas formal y educada, extendiendo su mano, para que Salvia la agarrara.
—Si, muchas gracias. —de igual manera, agarro la mano de Ash, y los dos pusieron rumbo a la oficina de Salvia.
—Vieron eso, Ash parecía otra persona de esa manera. —dijo Primavera, impresionada por como Ash se comporto hace poco.
—Increíble, si parecía un mayordomo elegante y con clase. —dijo Otoño, con la misma impresión que su hermana. —¿Tu que piensas, Verano?
—Si, se veía muy metido en su oficio, y se comportó como uno. Y realmente muy genial. —lo ultimo lo dijo en una voz muy baja, parecía que Verano fue la mas impresionada.
—Es cierto, y parece que la señorita Salvia también esta satisfecha. ¿Esto era lo que buscabas, Philip? —dijo Freesia.
—Si, aunque no estaré para verlo en acción, entendió lo que quería transmitirle, y con eso esta bien para mi. Bueno, ya no tengo nada que hacer aquí, así que me voy; avísenles a ambos que me fui. —Philip se despidió, y camino directo a la puerta del palacio, sabia que ya no se podía quedar por mas tiempo, y que al cumplir con su cometido, no tenia motivos para quedarse. En cuanto a Ash y Salvia, ella continuo con sus labores, mientras Ash le atendía en lo que se le ofreciera, ahora con un mejor dominio, el servicio era mas eficiente que en sus primeros días de trabajo, pero esto solo era el inicio de Ash como mayordomo, y de su relación con su ama.
Continuara…
¡Nuevo record de palabras, siuuuu! 4111 palabras para este capitulo, lo que la convierte en el segundo capitulo mas largo para una obra mía, solo le falto 400 palabras para superar al aun vigente primer lugar, el record a batir esta en las 5000 palabras, yo también quisiera saber si algún día lo lograre.
Ya volviendo a la historia en si, podemos decir que ya hemos terminado un arco argumental, y el próximo capitulo entraremos a uno nuevo, con algo nuevo que contar, ya vimos y tratamos los problemas que planteamos, y los resolvimos, además de sentar una base para lo que sigue.
Ahora hablemos un poco de dos personajes. Les aseguro, que esta no será la ultima vez que veremos a Philip, no digo que vaya a tener un peso enorme a futuro, pero lo volveremos a ver seguro.
¿Y Verano diciendo que Ash era genial? ¿Qué significara? No les voy a decir ahora, pero dedúzcanlo como quieran.
Y creo que es todo, la verdad no hay mas que comentar, así que lo voy a dejar todo aquí. Espero que les haya gustado el capitulo; nunca había escrito tantas palabras para dos capítulos de dos historias distintas, esta debe ser mi mejor racha en cuanto a longitud de palabras. Dejen sus reviews, con sus opiniones y teorías sobre el futuro de la obra, que entraremos en un nuevo arco argumental el próximo capitulo. Yo me despido y nos leemos hasta la próxima, adieu.
