holas! he vuelto y siento que el cap de hoy es un fiasco xD

daianapotter: a mi tmbn, merecían un poco de paz después de tabta sangre

Javi Corona: gracias! espero poder seguir haciendo historias, y que bueno que te guste la mía :)

salvecharlie: jajajaj este cap es de como comenzaron a salir, o un intento


-¡Oni-chan hace 15 minutos que estás ahí dentro, necesito ir al baño!-

Ichigo escuchó la queja de su hermana Yuzu. Se sentía un idiota pues hace 15 minutos estaba mirándose al espejo. Si, al espejo. Hoy era un día anormal pues iba a tener una cita con su amiga Orihime Inoue. Si, una cita y sí, con su amiga. Se miró y rio sin poder creérselo. Ichigo –cara de maleante- Kurosaki se había armado de valor y había invitado a la bella Orihime Inoue a una cita. La mitad es mentira, porque la invitación fue casual, pero se atribuía el crédito no sabemos porque. Todo sucedió el día en que los amigos (Chad, Uryuu, Orihime e Ichigo) se reunieron en la casa del moreno a merendar. Se había hecho de noche y Orihime, según Ichigo, no debía irse sola a casa, así que su deber (tal como le había dicho a la peli naranja) era acompañarla a casa.

-Gracias por acompañarme Kurosaki –kun – exclamó la hermosa joven.

-no es nada Inoue, no podías volver sola –

-sí que puedo, tú sabes que Tatsuki- chan me enseño algunos movimientos- acompaño la frase con una imitación de algunos movimientos de defensa personal haciendo reír a Ichigo.

-es lindo verte sonreír- dijo Orihime para luego ponerse colorada al ver la cara de desconcierto de su amigo – digo, tú no te ríes mucho y es muy raro verte hacerlo, quiere decir que eres feliz- se justificó riendo incómoda.

-puede decirse que sí- respondió Ichigo haciendo una sonrisa de lado – soy feliz sabiendo que pude protegerlos-

Orihime sonrió feliz con él -¿sabes que me hace feliz? Un helado de fresa ¡es mi favorito! – esa exclamación produjo un sonrojo en ella.

Ichigo la miró, dudó pero al final, casi escapándosele de los labios le propuso:

-¿Qué te parece entonces comer uno este sábado?-

Orihime se quedó de piedra y roja.

-perdón, no quería incomodarte – Kurosaki se excusó apenado.

- no, no ¡está bien! ¡Acepto! – respondió un poco eufórica Inoue haciendo que su compañero sonriera.

Así que a causa de eso Ichigo estaba hace 15 minutos encerrado en el baño. Incómodo e intentando disimular la ansiedad y los nervios salió del baño para bajar las escaleras.

-estás muy prolijo ichi-nii – dijo Karin intentando sonar despreocupada. Ichigo vestía un jean chupín un poco suelto color negro, una camiseta color uva y una campera de jean.

Ichigo la miró con cara de enfado a modo de respuesta.

-¿es que acaso mi hijo tiene una cita?- exclamó eufórico Isshin – Masaki, esposa mía nuestra hijo va camino a convertirse en un hombre- Su padre ya había empezado a hablar, con sus gestos estrafalarios, con el póster de su esposa.

-¡cállate viejo, no molestes! No es una cita iré a tomar un helado con Inoue- el joven con cara de maleante levantó la vista (pues escuchó solo silencio) y vio las caras estupefactas de su familia - ¿qué?- preguntó algo confundido y molesto.

-Ichigo – su padre se tornó serio y apretó su hombro – tu padre ya no es tan joven, no juegues de esa manera con su salud- su mirada echaba fuego - ¡no debes jugar ese tipo de broma a tus mayores!- ni bien terminó la frase salió disparado por el puñetazo de su hijo.

-¡viejo estúpido no es una broma! ¡¿Que te piensas que Inoue no puede tomar un helado conmigo?!-

-es que una mujer como Inoue oni-chan… comenzó a decir Yuzu.

-Está fuera de tu alcance Ichii-nii – remató Karin.

A Ichigo se le caía la quijada del rostro. Enfurecido, golpeo la puerta principal al salir. "¿Pero que se creen?" pensó dolido, él ya sabía que una mujer como Orihime no estaba a su alcance aunque le sorprendió que ella accediera tan feliz.

Orihime tocaba su cabello nerviosamente, si seguía enroscando su cabello así tendría un nuevo corte. Soltó una risa cargada de tensión y miró su vestimenta esperando no haber exagerado: el día si bien estaba caluroso la brisa lo hacía un día apetecible y ella estaba allí con su pollera larga a la altura de la cintura color salmón, una remera suelta pero muy linda color negro (que contrastaba con su pollera colorida y al cuerpo aunque suelta a la vez) y una camisa de jean por si refrescaba a la tarde. Se había animado y había maquillado su rostro con un maquillaje ligero y natural y había atado su cabello en una cola de caballo que le sentaba muy bien. Observó la hora en su celular y escuchó que alguien la llamaba, su corazón empezó a latir muy fuerte y se sonrojó: Ichigo se acercaba a ella con una sonrisa de lado.

-Lo siento ¿te hice esperar mucho?- se disculpó Ichigo

-para nada – le sonrió ella

-y bien ¿vamos por ese helado?-

-claro que si- se entusiasmó la joven – al parecer hay una feria hoy en el parque, si quieres podemos dar un paseo –

- lo que tú quieras Inoue- le sonrió su amigo

"¡Carajo, carajo, carajo!" Ichigo no se había sentido tan nervioso en su vida. Cuando se acercaba a la joven era como una postal: le sonreía tan hermosa entre los árboles rosas, violetas y verdes del parque y en el instante que la vio se dio cuenta de algo: estaba enamorado. Pero es que Inoue debería estar prohibida, mejor dicho prohibida para él. ¿En serio alguien como ella se fijaría en él? Una vez Chad le había insinuado que quizás el corazón de Orihime ya tenía dueño y por una extraña razón eso le había molestado.

Y se veía tan hermosa cuando sonreía…

-¡ohhh mira que hermoso esa fresa!- Orihime señalaba un colgante para celular. Vio que Ichigo le hacía señas al puestero, lo pagaba y se lo tendía

-No, Kurosaki- kun yo-

-shhh- le sonrió – es un regalo- no sabía que te gustaran tanto las fresas-

A Orihime se le escapó una risa y vio que sorprendido – me encantan – se sonrojo ella.

Ya era de noche e Ichigo la acompañó hasta la puerta de su casa. En el camino le había comprado ese helado de fresa que le había prometido días atrás y el cual era motivo de la cita y hablaron trivialidades mientras lo comían

-Muchas gracias Kurosaki-kun me divertí mucho hoy- Orihime no podía ocultar la sonrisa de su rostro

-yo también- le respondió él con una sonrisa dulce.

-eto, gracias por acompañarme también, no era necesario-

-¿Cómo qué no? Con todos los fanáticos que tienes detrás- Ichigo intentó ocultar el enfado sin éxito.

-¡no! Te equivocas Kurosaki –kun además – hizo una pausa – yo… yo ya estoy enamorada de alguien-

"Así que Chad tenía razón rayos!" Ichigo intentó calmarse pero no pudo. Celos. No podía creer que los estuviera sintiendo, sin mencionar que ahora tenía un humor de perros

-como sea – sin querer había sido tosco y Orihime notó que algo le sucedía, su mirada la delataba – descansa y gracias por la tarde, nos vemos-

Cuando Ichigo quiso darle un beso en la mejilla a modo de saludo (si, un beso ¿quién lo creería no? Pero Inoue ya estaba en su círculo íntimo de personas importantes y además le gustaba sentir la calidez de su mejilla. Se sentía un idiota mendigando afecto de esa manera) su torpe amiga se movió para decirle vaya a saber qué y ocurrió: fue un roce de labios pero fue el pie para que Ichigo se olvidara de los modales, de la cultura fría de su país y por supuesto de que era su amiga, para tomar su rostro y apretar sus labios con los suyos. Esperó el empuje de la joven pero se sorprendió al ver que su arranque de impulsividad era respondido de manera positiva. La apretó delicadamente contra su cuerpo para profundizar un poco el beso y separarse ya que al ser la primera vez había sido un desastre.

-lo siento, Inoue – se inclinó delante de ella a modo de disculpas. Encima de impulsivo, mal besador, pensó.

La risa nerviosa de su amiga hizo que se enderezara - ¿te estás burlando de mí?-

-claro que no Kurosaki – kun, es que estaba tan nerviosa que reí – yo… me gustó. Me gustó que me besaras – Inoue sintió su cara arder-

Ichigo sonrió -¿quieres que lo haga devuelta? Yo, la verdad es que quiero aprovechar este momento de locura que tienes…-

-¿locura? Kurosaki –kun yo… te amo desde hace mucho-

- no juegues con eso Inoue – rio triste Ichigo.

-no juego-

Él la miró y entonces la besó una vez más.