Greg y Jenny (Capitulo 5) ¨Heridas abiertas¨

Desde el punto de vista de Jenny:
Estábamos yo y Greg, en la cama, después de haber vivido una de las noches más lindas de mi vida. La noche anterior, Greg me había ido a buscar después del trabajo en el hospital. Charlábamos sobre todo lo que nos molestaba. Yo le dije que lo más me fastidiaba del trabajo era Hodges, ese entrometido me sacaba de quicio con sus acotaciones molestas y Greg estuvo de acuerdo conmigo. Eran alrededor de 12:30 del mediodía, pero todavía estábamos acostados, degustando la comida china y haciendo crucigramas, cosa que a mí me encanta hacer. Eran unos crucigramas bastante difíciles pero nada podía con nuestra inteligencia. Estaba envuelta una sábana nada más, prácticamente si me la sacaban, iba a estar desnuda y Greg tenía unos jeans puestos pero estaba con el tórax descubierto. Nos encantaba estar juntos mientras hablamos y hacíamos los crucigramas, pero a Greg se le dio por abrir el cajón donde estaban todos los papeles y las cosas de mi bebe que perdí hace mucho tiempo. Y él me pregunta:

-¿Qué es esto Jenny?- Con cara de asombro.

Se me empezaron a caer las primeras lágrimas y decidí decírselo a Greg para que el supiera lo que me había pasado, porque un día me encontraría llorando y no sabría lo que me estaba pasando.

-Greg, Cuando yo estaba en Boston estaba con un soldado que había conocido en la guerra de Afganistán, yo estaba en la fuerza área y el también. El me golpeaba salvajemente, pero siempre se arrepentía y yo como una tonta, lo perdonaba. Había quedado embarazada, en todo el embarazo no me golpeo, pero me tomaba de los brazos y me sacudía sin razón. Un día estaba hablando con un compañero del trabajo y él pensaba que lo estaba engañando, pero no. Entonces tomó mi teléfono celular lo quebró y me comenzó a golpear. Me defendía, pero era inútil porque él tenía más fuerza que yo. Me arrojo al suelo y me pateaba sin piedad, Se frenó solo, pero no fue capaz de ayudarme. Estaba muy golpeada y asustada, en lo único que pensaba era en mi bebe. Él se fue y nunca más lo vi. Gracias a Dios, Nick estaba en la ciudad y me fue a visitar. La reacción de el ante mi condición, fue muy desesperante, me levantó y me sentó en una silla y me preguntaba que me había pasado, yo no podía hablar, apenas podía respirar. De pronto sentí algo que corría entre mis piernas, cuando me toque y mire mi mano, era sangre, yo había a comenzado a palidecer y me desmaye. El me llevó al hospital. Según Nick, me tuvieron que inducir el parto yo estaba consiente hasta cierta instancia luego me volví a desmayar y el doctor me tuvo que sacar él bebe con fórceps. Cuando lo saco, era muy pequeño seguramente pesaba menos de un 2 kilos, era una niña se iba a llamar Laila pero cuando nació tuvo un paro cardiaco y no sobrevivió. No lo habría superado sin Nick no hubiese estado conmigo pero todavía tengo dolor en mi- Dije llorando.

En ese momento Greg me abrazo con fuerza y comencé a llorar desconsoladamente. Él no podía creer lo que me paso, se le caían unas mínimas lágrimas, lo que le había dicho le llego al corazón. Parecía que me estaba comprendiendo.

-Se cómo te sientes, sentí lo mismo cuando falleció mi papa- Me dijo secándome las lágrimas y las de él.

-¿Cómo fue?- Pregunte dudosa.

-En un accidente de automóvil cuando yo tenía 13 años, yo nunca pensé que iba a perder a mi papá- Me dijo acariciándome el cabello.

Yo sentí lo mal que se sentía cuando me lo dijo, lo abracé y le di un beso en su frente.

-¿Qué paso luego?- le pregunte mirando sus ojos.

-Mi mamá se casó de nuevo y tuve que aceptar que ya debía superarlo y que mi papá iba vivir en mi corazón, en el de mi mamá y en el de mis abuelos y que estaba en un lado mejor-Me dijo algo angustiado.

Lo volví a abrazar porque lo necesitaba mucho a ese abrazo. Ambos nos levantamos de la cama, nos vestimos y fuimos a la sala de estar. No nos dijimos una palabra, fue muy duro de lo que hablamos. Preparé un café para cada uno y nos quedamos en silencio un largo rato. Yo tenía ganar de llorar otra vez. Agache la cabeza y llore. Greg se levantó, se puso de rodillas al lado mío y me consoló. Seguro que iba a estar así todo el día, entonces Greg me dijo si quería ir al parque a caminar un rato para no pensar en el mal rato y yo accedí. Caminamos hasta que oscureció. Volvimos a mi casa y preparamos las cosas para ir al laboratorio. Cuando subimos al automóvil, yo me recosté y me dormí. Al llegar al laboratorio, el tonto de Hodges estaba en la puerta y nos miró como si fuéramos dos niños y no nos saludó, no le di importancia sabía que era un jodido misántropo. No lo criticaba porque no soy perfecta. Estábamos todos reunidos en la sala de juntas no se para que era, pero no iba a preguntar.

-Seguro Grissom va dar uno de sus sermones sobre el compañerismo- Dijo Warrick algo burlón.

Todos comenzamos a reír, pero de pronto, apareció Grissom atrás de Warrick. Tenía cara de pocos amigos. Se hizo un silencio de golpe. El todavía seguía riendo, yo le tuve que hacer una cara que dijera que Grissom estaba atrás. Y me entendió. Se calló de golpe el también y Grissom comenzó a hablar.

-tenemos 3 casos para investigar, Jenny vas estar con Cath, Greg vas con Nick y Sara y Warrick vienen conmigo- Espetó Grissom algo gruñón.

Todos estaban de acuerdo. Yo nunca había trabajado con Catherine, así que causó curiosidad trabajar con ella. Hacíamos el mejor equipo, trabajábamos muy bien juntas. Tal vez me acostumbre a trabajar con Cath. Revisábamos la escena del crimen de arriba a abajo, pero no encontramos nada, ni armas homicidas, ni huellas ni nada que nos diera indicios del asesino solo estaba el cuerpo de la víctima. Las dos furiosas volvimos al laboratorio, molestas por el asesino seguía suelto. Además había matado a una niña de 10 años eso lo que nos daba furia e ira. Yo empezaban a sospechar que Cath se lo estaba tomando personal porque ella tiene una hija adolescente y eso seguro que se le cruzaría por la cabeza. Solo pensé en encontrar a ese cretino que no tuvo piedad con una criatura. Volvimos al laboratorio sin ninguna evidencia solo teníamos el cuerpo que debía hacer una autopsia el doctor Robbins. Esperando que el doctor termine y fui a ver lo que estaban haciendo Nick y Greg. Justo les toco a los dos juntos, lo único que se me cruzaba por la cabeza era que no se vayan a pelear por mí o algo así. Pero los vi muy unidos trabajando sin pelear ni discutir, pensé ¨ ¿Se habrán amigado de nuevo?¨. Ver a mis dos hombres trabajando en perfecta armonía fue un alivio para mi corazón.

-Hola chicos ¿Qué encontraron?- Dije apoyándome en el hombro de cada uno.

-Hola Jenny, encontramos unas huellas, espero que nos sirvan- Dijo Nick sonriendo.

-Bueno, pero por lo menos encontraron algo- Dije haciendo muecas.

-A ustedes como les va- Me dijo Greg curioso.

-Mal, no encontramos nada, lo único que tenemos es el cadáver- Dije enfadada.

-Espero que encuentren algo- Dijo Nick sonriéndome.

De pronto se sintió un chillido de Greg. Ambos lo miramos, y notamos que se había cortado la mano. No se conque pero se la cortó. Yo con mi instinto de doctora, le dije que me la mostrara y estiro la mano para que la viera. Tenía un corte bastante profundo, nada grave pero debía suturarlo. Lo lleve a la sala de descanso. Puse su mano arriba de una toalla y limpie la herida con solución salina y escuche un chillido que salió de su boca pero no le di importancia. Cuando saque la jeringa con lidocaína, empezó a llorisquear como un niñito pequeño.

-Jenny ¿Eso es una inyección?- Me dijo con cara de asustado.

-No Greg, esto es lidocaína esto te adormecerá la zona donde te cortaste así te puedo suturar- Le dije acariciándole el rostro con una mano y con la otra sostenía la jeringa.

-Ok pero ¿Me dolerá?- Me pregunto con cara de cachorro abandonado.

-Solo un poco pero no es nada- Le dije tranquilizándolo.

-Entonces adelante- Dijo Greg tragando saliva.

Apenas puse la aguja para adormecer la zona, empezó a llorar como niño chiquito. Las lágrimas corrían por toda su cara con si le hubiese puesto una inyección. De pronto apareció el tonto de Hodges con sus comentarios bobos.

-Quieres que te de un chupete Sanders- Le dijo a Greg burlándose de él mientras yo lo suturaba.

-Cállate Hodges no sabes lo que me duele- Le espetó Greg enojado.

-Ya está- Le dije mientras arrojaba los desechos en el tacho de basura.

Tome el mentón de Greg y le di un beso bien merecido.

-Por haberte portado bien- Le dije dándole otro beso pero este en la mejilla.

-Gracias, amor- Me dijo enternecido.

Antes de que yo me fuera, Greg le sacó la lengua a Hodges y este reaccionó de inmediato:

-Suertudo- Le dijo algo furioso.

Yo me fui y no sé si se dijeron más cosas pero eso sí que se tenían odio entre ambos era obvio. Como no teníamos evidencia del caso, esperamos hasta que terminara nuestro turno. Terminó, tomé mi bolso y volvimos con Greg a casa. Me iba a dormir con la ropa puesta, no tenía ni ganas de ponerme el pijama. Así que me senté en la cama.

-Me voy a bañar y tal vez vuelva a mi casa para ordenar un poco en la mañana- Dijo Greg algo cansado.

-No te vayas, no sé si voy a tener una buena noche- le espete angustiada.

-Bueno, me quedaré contigo, ve a acostarte- Me dijo dándome un beso en la mejilla.

Me recosté en la cama para esperar a Greg, pero me dormí. Cuando él se terminó de bañar, se acostó al lado mío y me abrazó para que sintiera su presencia. Me susurró a lo oído ¨Buenas noches Jenn¨ y me arropó como si fuera una niña. En el medio de la madrugada, me puse a llorar dormida, él se despertó y me abrazó con mucha fuerza y me tranquilicé. Sentí que tenía un hombre que de verdad me amaba, que me cuidaba y se preocupaba si yo estaba bien.