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"Otra no puede haber, Si no existe me la inventaré,
Parece claro que...Aún estoy envenenado de ti
"

-Eros Ramazzoti-

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Prodigio 2: Otra como tu

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Adrien Agreste contemplaba el paisaje urbano de Paris desde su ventana, a diferencia de su padre que trabaja desde casa, él prefería venir al edificio de la empresa que heredo y desempeñar sus labores como director desde su enorme oficina.

Su mente no dejaba de pensar en el correo electrónico del Maestro Fu, había un segundo remitente podría jurar que se trataba de Marinette, pero ella nunca respondió así que no podría estar completamente seguro, tal vez algún otro portador, aunque hasta donde sabia lo ideal fuera que la caja sea heredara por algún central, es decir Marinette o él.

Movía el bolígrafo entre sus dedos sin saber que esperar de aquella reunión que decidiría el nuevo guardián de los miraculous, "¿podría verla de nuevo? ¿Qué le diría luego de todos estos años? ¿seguiría siendo aquella chica torpe pero encantadora? ¿sería capaz de no mostrarle resentimiento?" muchas preguntas daban vueltas en sus pensamientos, hacía ya algún tiempo que no pensaba en ella, la herida de su odio y su desprecio aún estaba latente, no la culpaba por la situación actual de su padre, fue solo la consecuencia de sus actos egoístas eso lo sabía, pero no era capaz de olvidar sus continuas ofensas y la vez que le dijo que lo odiaba, desde ese día un gran vacío se abrio entre los dos.

― Por tu rostro puedo jurar que estás pensando en Ladybug ― le dijo Plagg que flotaba frente a él.

―Odio cuando me lees la mente ― respondió Adrien.

―Es por que esa mirada entre amor y odio solo la pones cuando piensas en ella.

―Han pasado diez años, es increíble que aun… ― modio sus labios y medito mejor sus palabras.

― ¿Qué aun la ames? ― pregunto Plagg

― Ella no es amor, es un veneno, que aun recorre mis venas, solo era un chiquilla torpe y tonta― resoplo Adrien con un tono de molestia en su voz

― Y tu un adolecente inmaduro y ciego, además, sabes que no lo hay

― ¿haber qué? ― pregunto Adrien

―Otra como ella, lo sabes, al final siempre terminabas buscando un rastro de ella en todas las mujeres con las que salías, incluso en tu esposa― aseguro Plagg y el rostro de Adrien se frunció ante estas palabras.

―No es posible compararlas son agua y aceite, una es pasado y la otra es presente ― dijo Adrien juntando sus manos, vio el anillo dorado que brillaba en su dedo anular símbolo de su unión.

El ruido de la puerta al abrirse los alerto a ambos y Plagg rápidamente se escondió en la chaqueta de Adrien ― ¿Estabas hablando con alguien? Me pareció escuchar otra voz ― pregunto una Nathalie de mayor edad con los años marcados en las arrugas de su rostro, aun servía para la compañía y para él.

―No entiendo por qué aun te sorprendes, te he dicho muchas veces que hablo conmigo mismo en voz alta ― respondió el rubio.

―Adrien sabes que me preocupo si haces eso, no quiero que …

―No voy a terminar como mi padre ― le interrumpió Adrien con algo de dolor en su voz.

Nathalie carraspeo y se aclaró la garganta sabía bien que fue algo imprudente lo que pretendió decir ― Lo siento ― se disculpó.

―No creo que hallas irrumpido a mi oficina solo por qué crees que estoy demente, ¿sucede algo? ― el rubio intento cambiar el tema.

― Tu esposa llamo, ¿quiere saber si vas a llegar temprano a casa? Por lo cual puedo reprogramar la cena que tienes con el jefe de producción, tu dime que deseas.

El rubio lo pensó por un momento hacia mucho que no compartía una cena con ella, seguramente planeaba complacerlo cocinando algo ella misma, prefirió darle prioridad a su matrimonio por esta vez ― pasa la cena con el director Rivera para mañana ― le indico a su asistente.

― ya mismo me comunico con él y luego llamo a tu esposa.

―No, yo mismo la llamo, sé que suele no molestarme en mis horas de trabajo, por eso prefiere preguntarse cosas como está a ti, mejor yo la sorprendo con una llamada, gracias Nathalie.

―De acuerdo ― respondió Nathalie para luego dejarlo solo nuevamente, pero se devolvió al instante ― Por cierto, tu madre viene a verte la próxima semana.

―Le llamare también, gracias de nuevo ― y luego de estas palabras la pelinegra si retorno a su puesto de trabajo.

Plagg salió de su escondite ― ¡Quiero queso! ― le pidió a su amigo y este abrio el gabinete de su mesa donde guardaba muchas raciones para la pequeña bola negra.

―Tan glotón como siempre ― se burló Adrien entregándole una gran porción.

― Adrien ya que vas a llamar a tu mama, puedes preguntarle si ella también fue convocada por el Maestro Fu, después de todo es la portadora del peacock kwami ― sugirió Plagg.

― También pensé en eso, no te preocupes.

― ¿Irán a ver a tu padre? ― pregunto Plagg aun sabiendo que eso cambiaría la expresión en el rostro de su amigo.

La mirada de Adrien se oscureció por completo, toco su frente con su mano derecha y luego empuñándola la llevo contra su boca ― probablemente si ― comento sin mucho entusiasmo, trato de sonreír, pero no le fue bien con eso solo logro una mueca a medio lado sin ningún sentido, Plagg prefirió callar, aunque es doloroso hablar de él, a veces era necesario.

…...

…...

Adrien POV (10 años atrás)

Mi corazón nunca había latido tan rápido en mi vida, parecía ir en una carrera contra el tiempo, mis piernas temblaban, por mucho que movía mis labios no lograba dejar sonar ninguna palabra, estaba frente a ella y aun no podía procesar lo que veían mis ojos era Marinette, fue ella My Lady todo este tiempo, ¿Cómo diablos no me di cuenta antes?, me reprochaba a mí mismo por ciego, por tonto, vi como las lágrimas rodaban por las rosadas mejillas de ella, yo aún apretaba fuertemente sus brazos, ambos nos habíamos quedado sin palabras.

Luego de mucho batallar contra mi cuerpo y obligarlo a reaccionar, la solté y ella cayo sentada como si no tuviera fuerzas y yo por primera vez no quise ayudarla, había dejado claro lo mucho que me odiaba, trate de controlar mi agitada respiración, apreté mis puños y hable ― mañana después de la escuela iremos a ver al Maestro Fu, él sabrá aconsejarnos de que hacer, nos vemos entonces ― le dije y sin mirar atrás camine hasta la mansion, no gire a verla de nuevo, si lo hacía toda mi convicción se desvanecería, la escuchaba llorar y aun así no fui capaz de voltear y regresar a su lado.

Entre a la mansion el silencio y camine hacia mi habitación, Nathalie me reclamo de no haberle avisado cuando salí, pero no respondí ninguna palabra, al final me encerré en la soledad de mi espacio, me tire en la cama y ahogue mis gritos y lágrimas en la almohada, insultando mi ser por tantas cosas, de no haberme dado cuenta que se trataba de mi propio padre, por no haberme dado cuenta que era ella, la chica que amaba era mi torpe compañera de clases, la misma que vestido de Chatnoir aseguro cuanto me odiaba.

Encontrarnos en la escuela fue bastante incomodo, nos saludamos tratando de disimular la mayor normalidad entre los dos, sus bellos ojos azules estaban hinchados y algo enrojecidos evidenciando que seguramente lloro por mucho tiempo la noche anterior, tal vez más que yo, pero me obligue internamente a no preguntarle, a no mostrar ningún interés especial por ella, al final cruzamos algunas palabras en el descanso y acordamos vernos en la parte trasera a la salida.

Caminamos en silencio hasta llegar al sitio acordado, el anciano nos miraba con la boca abierta, vernos llegar juntos seguramente fue algo que nunca espero ―significa que ustedes ya saben la verdad ― ante estas palabras los dos le dimos un si ― tomen asiento tenemos mucho de qué hablar ― nos pidió y obedecimos sin protestar, nuestros Kwani se encontraban flotando en el aire, ellos también saludaron al maestro y a su compañero Wayzz.

Hawk Moth es mi Padre ― hable primero, deseaba acabar todo esto lo más pronto posible ― Necesitamos que nos diga cómo enfrentarlo y quitarle su Kwani, por favor ― le pedí.

Adrien, pequeño, lamento tanto escuchar eso.

No se preocupe, eso explica demasiadas cosas, él ha hecho mucho daño, debe ser detenido aun si se trata de mi progenitor ― le asegure, sin querer mi mirada se cruzó por un instante con la de Marinette, ese segundo me basto para notar la tristeza en sus ojos.

Quise rodarla entre mis brazos y asegurarle que no se preocupara que todo estaría bien, que yo estaba siendo fuerte y ella también debía serlo, pero reprimí ese deseo al instante.

Pero Adrien ― exclamo el Maestro Fu, lo vi detenerse para tomar un largo suspiro, lo que sea que diría seguramente no sería agradable ― ¿Estás seguro de querer enfrentarlo? ― pregunto ―Podremos pedir ayuda a otros usuarios, no tienen que ser ustedes dos o tú.

Quiero hacerlo ― enfatice ― quiero que me vea a los ojos y me diga las razones por las cuales ha usado sus poderes de esta forma― trague saliva para calmar la frustración que se filtraba en mis palabras.

Entonces debes saber algo importante acerca de los usuarios y sus kwami, un destino al que los arrastre y ahora lo lamento ― la preocupación se hizo evidente en el rostro del Maestro ante estas palabras y lo que sea que nos contaría ya no me gustaba para nada, estaba empezando a dudar si hacia lo correcto.

Sea lo que sea, estamos dispuestos a detener esta onda de maldad sobre la ciudad, han sido dos años de lucha, no podemos flaquear ahora ― intervino Marinette su chillona voz me pareció tan dulce en ese momento.

Veo que están decididos, entonces es hora que sepan algo importante― El maestro se acomodó en su silla y comenzó su relato ― la unión de un portador y su Kwani es más profunda de lo que parece, se trata de una conexión mental y espiritual que se crea entre los dos, de por vida, eso significa que aun si no necesitan volver a salvar la ciudad Tikki y Plagg estarán con ustedes el resto de su existencia.

¿Pero existe alguna forma de romper el vínculo? ― pregunto Marinette y la fulmine con la mirada en señal que no interrumpiera a los demás al hablar, el Maestro Fu continúo contándonos más del tema.

Si la ahí, una, es que tu renuncies a ser el portador y la otra es arrebatándole el objeto que crea la conexión al portador, pero me temo que ambas tienen consecuencias desastrosas.

¿Qué tan grave es la situación? ― pregunte inseguro de si saber o no la respuesta, un leve hormigueo se movía por mi cuerpo de preocupación.

Si le arrebatamos el objeto al portador, este tiene un lapso prudente para recuperarlo mientras su conexión aun es fuerte, pero a medida que pase el tiempo y esta unión se debilite su cuerpo empezara a mostrar las consecuencias, cuando usas los poderes por primera vez tu cerebro genera una reacción única que te permite ser un portador, sin el kwami cerca una reacción neurológica negativa se desata poco a poco ― el Maestro hizo una leve pausa para aclarar su garganta, pero ya había entendido a donde llegaría.

Se volverá loco ― le indiqué y lo vi cómo me lo confirmo con un simple gesto.

Es más complicado que eso, su cerebro empezará a crear ilusiones para sentir el poder de usar su kwami de nuevo, en otras palabras, perderá la noción de la realidad, y si regresamos el Kwani al miraculous no podrá recuperarlo jamás pues este inmediatamente volverá a un estado inactivo y una vez se rompe un lazo no es posible volverlo a entablar.

Sentí unas enormes ganas de vomitar, tapé mi boca con las manos, no sabía cómo asimilar la situación, me empezaba a faltar el aire.

Adrien, sé que esto es muy difícil para ti, por eso necesito que me digas con total sinceridad ¿aun quieres enfrentarlo? ― mordí mis labios, no podía responder esa pregunta.

…...

…...

Le costó algunos días poder abrir un espacio en su apretada agenda, sobre todo sin tener la vigilancia de Nathalie a su lado como es usual por ser su asistente, el auto se detuvo en la esquina y Adrien abrio la puerta para salir ―No sé cuánto tarde ― le indico al chofer.

―No se preocupe señor, le esperare sin problemas ― respondió este, Adrien le agradeció y salió del vehículo camino algunos metros y luego de escuchar un bienvenido a lo lejos Entro.

―Es bueno verlo, creí que estaría más acabado, pero lo noto muy saludable aun ― Bromeo Adrien con el Maestro Fu, sin duda diez años no pasaban desapercibidos.

―Ha sido mucho desde la última vez que nos vimos ― respondió el anciano, mientras Plagg y Wayzz se saludaban también.

―Quise venir antes, pero me llené de ocupaciones, lamento haber dejado de visitarlo ― lo cierto es que el rubio vino a verlo algunas veces luego de detener a su padre, aunque desde que se hizo director hace cuatro años no había podido regresar.

― Nadie dijo que la vida adulta sería fácil.

―Tan sabio como siempre, Maestro.

―Tan educado como siempre Adrien ― le respondió el anciano.

― ¿Ella vino ya? ― no pudo evitar preguntar el rubio, pero se arrepintió al instante, el anciano mostro una leve sonrisa en sus labios.

―No, aun no sé nada de ella, pero confió en que vendrá ― aseguro el Maestro.

― ¿Se ha reunido con otros portadores?

―No es necesario, lo ideal esta vez es que el miraculous quede en manos de un central del Yin yang, es decir tu o ella― enfatizo Fu.

―Supuse― susurro Adrien con algo de resignación.

― Haz madurado, mucho, a decir verdad, pude percibirlo desde el momento en que cruzaste la puerta, el aura que te rodea ahora es mucho más calmada, más centrada y menos impulsiva, me alegra.

―Me temo que no podía ser un niño toda la vida ― comento el rubio con ironía.

―Sigues siendo tú, la esencia de una persona siempre es la misma, el tiempo nos hace más sabios y menos imprudentes, pero en el fondo siempre seremos lo que nos hace diferentes al resto de la sociedad.

―En mi caso un guapo felino de ojos verdes ― Desdeño Adrien y logro hacer sonreír al Maestro.

― ¡Lo Ves!, sigues siendo el mismo.

― ¿Ya eligió al siguiente encargado? ― preguntó el rubio cambiando el tema de repente.

―Quiero hacerlo una vez pueda hablar con los dos, así que por el momento esperare hasta verla y entonces les comunicare mi decisión.

―Se lo dije antes, que sea lo que usted decida.

―Adrien, cuidar los miraculous es una tarea más difícil de lo que parece, cuando asignas un portador, estas influyendo directamente la vida y el destino de esa persona y no siempre puede ser algo bueno, ambos lo sabemos.

―Un poder que se puede convertir en una bendición o una maldición, en su salvación o su perdición ― susurro Adrien con cierto dolor en las palabras.

―Tienes toda la razón.

― Ha sido una platica muy agradable, aunque me temo que debo regresar al trabajo, si necesita algo solo comuníquese conmigo el cualquier momento― Adrien extendió una tarjeta de presentación que el anciano tomo con gusto ― ahí está mi número de celular y el de la oficina, lo que haga falta, no dude en contactarme.

―Eres bienvenido aquí siempre, lo sabes, no te pierdas mucho, a este viejo no se sabe cuántos años le queden― le recordo Fu.

―Prometo venir más seguido― aseguro Adrien mientras se levantaba de la silla.

―Cuídate mucho entonces

― Hasta una próxima ocasión ― se despidió el rubio y salió del lugar.

Adrien camino los pasos hasta llegar al auto donde le pidió al chofer que regresaran de nuevo a la oficina saco su celular para revisar los mensajes pendientes, sintió el sonido del motor que indicaba que comenzarían a movilizarse, pero luego de un simple impulso el auto freno en seco, la física lo movió con tal impulso que el celular cayo lejos de sus manos.

Adrien se repuso lo más rápido que pudo ― lo siento señor alguien se cruzó de repente ― le indico el chofer.

―No se preocupé yo me encargo de la situación ― le indico Adrien y salió rápidamente del auto.

Una chica estaba de rodillas en el suelo apoyada en sus palmas, intentando levantarse, Adrien rápidamente se acercó y la tomo por el brazo, ayudándola a ponerse de pie ― ¿Se encuentra bien? ― pregunto, mientras la joven sacudía el polvo de su ropa.

Para Adrien el suave movimiento de su oscuro cabello con la brisa le dio la sensación de ver en cámara lenta, la delicadeza con que su rostro se fue descubriendo dejando en evidencia una blanca piel y esos rasgados ojos azules ―No se preocupé, fui yo quien no puse atención ― le respondió la joven que se giró para ver a la persona que le ayudo e igual que aquella vez ambos quedaron estáticos.

Adrien aún le costaba creer que la tenía frente a él nuevamente, fue una mezcla extraña de sentimientos, todo un torbellino de emociones en su interior tanto positivas como negativas ―Marinette ― finalmente se escapó el nombre de ella de sus labios.


Tenemos nuevo capitulo 7v7 ohh siii!

debo agradecer de todo corazon a todos esas hermosuras que colocaron esta historia en sus favoritos, como seguidores y un besote a los que comentaron, me hacen tan feliz T.T shoro de felicidad.

Cindy amor mio, enserio te quiero mucho mucho, cada capitulo te queda tan bonito que me haces ver como si tuviera años escribiendo cuando en realidad sabemos que la magia de la narrativa continua y fluida es tuya, no sabes cuanto agradezco que seas mi beta, complementas tan bien todo, no se que haria sin ti.

nuevamente gracias por leer y sera un placer saber sus opiniones al respecto de como vamos avanzando, un abrazo a todos...