.
Historia Co-escrita con la autora Cpbr15
.
"Volverte a ver es todo lo que quiero hacer
Volverte a ver para poderme reponer
Porque sin ti mi vida yo no soy feliz"
.
-Juanes -
.
.
Prodigio 6: Volverte a ver
.
.
Un ligero vacío se situó en el pecho de la chica al despertar, no entendía que había sucedido, primero él vino en la tarde intentando confesarse para prometer luego visitarle en la noche y dejarla esperando, Adrien Agreste era una ruleta de situaciones y emociones que Marinette ya no sabía si quería seguir disfrutando.
Estiro su cuerpo y se preparó para este nuevo día, reviso sus correos y atendió por un largo rato todo lo referente a su empresa mientras desayunaba el café y Pan que le trajo su madre hasta la habitación, luego de tomar una ducha y vestirse para ayudar en la panadería, bajo las escaleras donde sus padres ya estaban atendiendo el negocio, su hija les regalo un beso en la mejilla a cada uno y se quedó apoyando la labor de su mama en el mostrador.
Estaba tan atormentada por Adrien que no le dio la importancia necesaria al mensaje del Maestro FU indicándole que un nuevo guardián había sido elegido, necesitaba ir a verlo nuevamente, ¿sería ella o Adrien?, no lo sabría hasta visitar al anciano, cerca de medio día mientras devoraba el almuerzo, una llamada de Alya la sorprendió se apresuró en responder al instante.
―Hola Marinette― Saludo la morena primero al otro lado de la línea.
―Hola Alya, dime que ya tienes una respuesta a lo que te pedí ― esperaba un Si, la pelinegro no aceptaría una negativa por parte de su amiga.
―Mi jefe no estaba feliz al ver mi carta de renuncia esta mañana ― El grito de Marinette no se hizo esperar ante las palabras de Alya, le tomo dos años convencerla de que fuera la publicista de su compañía que no cabía de felicidad en esos momentos.
―Amaras la gran manzana, estoy segura, luego que te acostumbras a vivir ahí descubres el mundo de oportunidades que tiene ― le animo Marinette sabía que para la morena no era fácil desprenderse de Paris.
―El inglés sigue apestando para mí, pero bueno, por cierto, esta noche tenemos una exposición en la Galería, es oficialmente mi último trabajo en Paris y tengo un pase extra para la bella muestra de arte que yo misma prepare, te gustara mucho el artista, de eso estoy plenamente segura, paso más tarde por la panadería para dejarte la entrada y que me acompañes hoy.
―Claro que si Alya, necesito hacer esas cosas que te hacer sentir que estas en París como ir a una exposición de arte.
―Dar un paseo por el parque también ayuda a sentir el ambiente de la ciudad ― propuso la morena.
―Entonces tenemos un plan cuando vengas en la tarde, nos vemos luego ― confirmo la chica para colgar la llamada.
…..
…..
―He revisado tantos números el día de hoy que siento que moriré ― Exclamo Adrien dejándose caer en la silla de su oficina.
―No deberías quejarte, sabes muy bien lo atareados que son los fines de mes y lo importantes de las revisiones financieras y de producción ― le recordo Nathalie quien no podía evitar siempre sonar como una madre regañando a su hijo.
― ¿Qué sigue?
―Tienes 20 minutos para tomar un respiro, tenemos una visita al centro de distribución del país para una reunión de inventarios de venta y Stock de la siguiente temporada.
― ¿Y luego?
―Pasar por tu esposa y alistarte para esta noche, ahí una exposición en la Galería Fouvre.
― ¿Realmente tengo que ir? ―Reprocho el rubio, quien odia esas reuniones sociales programadas por Cloe para su "entretención" cuando sabía perfectamente que solo era su deseo de mostrar a la sociedad respetable pareja que eran.
―Se lo prometiste hace mucho tiempo, por eso te deje ese espacio libre en la agenda ¿quieres que la llame y le diga que esta cancelado?
De solo imaginarse los gritos de Cloe por no llevarla a la exposición y sus reclamos sobre que solo tiene tiempo para el trabajo se le estremeció el cuerpo ―No te preocupes, ahora sin más ¿puedo tener una siesta de veinte minutos?, por favor.
―Claro que si ― Nathalie abandono la oficina inmediatamente.
Adrien se levantó de su silla para tirarse en el mueble, la oficina era lo suficientemente grande como para tener su espacio de trabajo y una pequeña sala que usaba para las visitas y rápidas juntas con el personal de la empresa, no era tan bueno en diseños el ojo de definir líneas, colores y contrastes no le fue dotado por naturaleza como su padre, por tal razón tenían un director creativo que se encargaba de esas cosas, su madre se encargaba de dirigir la oficina en Berlín, así que toda la labor administrativa de Francia estaba bajo sus hombros.
Plagg salió de su escondite ― Adrien necesito queso, te la has pasado moviéndote todo el día, me tienes mareado.
―Es porque últimamente quieres vivir en el bolsillo interno de mi saco, sabes que puedes quedarte en la oficina y distraerte con el IPad que te di, abre el cajón de mi mesa ahí dejé comida para ti.
― ¿Sigues pensando en ella? ― pregunto Plagg quien ya traía en sus manos un gran trozo de queso.
― ¡Soy un idiota! ― se reprendió ― ¿Cómo pude quedarme dormido?, ¡Anoche justamente!, no sé con qué excusa buscarla ahora, luego de dejarla esperando por mí.
―Después del ejercicio físico de anoche, era lógico, los gritos de Cloe resonaban en toda la casa, casi parecía que la estabas torturando ― se burló Plagg.
―Ni me lo recuerdes, nunca antes había gritado tanto al hacerlo.
―Solo por curiosidad, ¿no pensabas en Marinette mientras lo hacían? ―pregunto Plagg solo para ver sonrojar a su amigo y sí que logro su cometido ― ¡Lo sabía! Tonto enamorado.
― ¡Basta! Sabes lo frustrado que estoy de no poder librarme de mis ocupaciones y en la noche tengo esa estúpida exposición de arte, ¡Maldición! No sé si mañana tenga tiempo libre, no sé cómo, pero necesito volver a verla, cada reencuentro me reconforta y a la vez me desespera, debo disculparme y explicarle demasiadas cosas.
―Lo que sea que tengas pensado, debes apurarte, recuerda que solo vino por una semana, sin contar este te quedan cuatro días para recuperarla o perderla para siempre.
Adrien estaba en una carrera contra el tiempo, Plagg tenía razón, no podía seguir dándole plazos a las cosas, necesitaba actuar rápido, confesar sus sentimientos y si dado caso ella le correspondería, enmendar el error de haberse casado tan pronto con alguien que no amaba.
…..
…..
Las dos amigas daban un paseo por el parque, pero Alya parecía trazar el rumbo de su caminar, lucía un poco nerviosa mirando en todas direcciones, Marinette no tardó en darse cuenta que la morena tramaba algo.
― ¿A qué juegas? ― pregunto abiertamente Marinette ― Y no me digas que no pasa nada porque te conozco, se leer esos tics que tienes cuando quieres mostrarme algo.
―Creí que estaría aquí dibujando, como siempre, normalmente lo hace cuando está muy estresado, al menos eso dijo él, salir y dar trazos al aire libre, asumí que sería así teniendo en cuenta que hoy era la exposición― suspiro Alya en un gesto que mostraba decepción y una boquita de pato como puchero.
― ¿Puedo saber de quién se trata? ― Marinette deseaba saber a qué juagaba su amiga en estos momentos.
―Creí que verte, le haría feliz y alzaría sus ánimos, no ha cambiado mucho, a decir verdad, aún sigue siendo demasiado tímido y reservado con sus cosas ― Alya dejo salir otro suspiro de resignación, mientras se tiraba en la banca del parque.
La peligra se cruzó de brazos frente a la morena esperando por una mejor explicación de las cosas ―Marinette― le llamaron con una voz tan insegura que sonaba más a una pregunta, primero vio el cambio en la reacción de Alya, una enorme "O" se marcó en su rostro seguido de una sonrisa, mientras con su mano le daba un saludo a quien fuera que le hablo.
Marinette se giró para encarar a la persona que le hubiera reconocido, sin duda reacciono casi de la misma manera que su amiga, y se abalanzo en un abrazo a él, quien la recibió sin dudar, vivir tantos años en Estados Unidos le ayudo a romper un poco su nerviosismo al momento de mostrar sus sentimientos y este momento sin duda no cabía de alegría, permaneciendo unidos por un largo rato.
―No puedo creerlo, creí que no te vería otra vez, no sabes cuánto deseaba volverte a ver, intente contactarte muchas veces cuando me fui a New York ― le explicaba Marinette luego de separarse de su pecho.
Nathaniel mostraba una leve sonrisa en sus labios, no era muy expresivo, nunca lo fue y eso no había cambiado mucho, pero la dicha que le producía tenerla frente a sus ojos no podría explicarla con palabras, tal vez con un garabato de trazos como siempre suele hacerlo cuando el hablar se le queda corto ― Cambie de número y correo al poco tiempo que te fuiste por muchas cosas, pero… Te ves hermosa ― fue todo lo que pudo articular, estaba anonadado, los años solo la hicieron más bella.
Cuando Adrien desapareció de repente de la escuela, el tímido pelirrojo vio la oportunidad de acercarse a la chica que tanto admiraba desde siempre, todo vino una tarde mientras dibujaba en las escaleras, cuando Marinette se sentó a unos escalones de distancia, sin dudarlo comenzó a trazar en su libreta la bella silueta que se mostraba frente a sus ojos, su mirada subía y bajaba entre detallarla y plasmar lo que veía, cuando estaba terminando alzo su rostro y observo como la lagrimas rodaba por la mejilla de la pelinegra, dejo todo a un lado y sin pensarlo bajo hasta donde esta ella y se sentó a su lado, preguntándole si todo estaba bien, por dentro la pena lo estaba matando, pero los deseos de reconfortar el dolor de su amada fueron más fuertes, Marinette no dijo nada y solo se puso a llorar dejando caer su rostro sobre las rodillas de su compañero.
A partir de ese día Marinette entablo conversaciones de manera seguida con Nathaniel y este poco a poco fue perdiendo su miedo para hablarle, luego de la escuela la amistad siguió creciendo, a pesar de ir a diferentes universidades, se veían muy seguido, solo se distanciaron cuando la chica emprendió un viaje lejos de todos.
―No puedo creer que no me dijeras que el artista de esta noche es Nathaniel ― le reclamo Marinette a su amiga.
―Porque aceptamos sus obras hace apenas tres semanas, no habíamos hablado y cuando me llamaste me informaste que venias para acá, pensé en darte la sorpresa mejor.
―No le reproches Marinette, yo tampoco tenía idea de nada y eso que le pregunte por ti varias veces ― el pelirrojo le fulmino con la mirada, pero Alya se hizo la desentendida ― aun así es demasiado maravilloso saber que estas aquí, aunque me hubiera gustado pasar por ti al aeropuerto de haber sabido que venias ― lucia como todo un artista sin duda, su contextura seguía siendo delgada, llevaba pantalones gastados, un simple suéter negro acompañado de una chaqueta azul oscuro, su cabello estaba más largo llegándole de manera pareja a la altura de su cuello a pesar de recogerlo con una coleta, algunas hebras sueltas le daban ese aire natural.
―Siempre tan amable conmigo Nathaniel, no sé cómo he sobrevivido sin ti, estos últimos años.
La amabilidad de Nathaniel era la manera como maquillaba aquel sentimiento que lo quemaba por dentro desde la primera vez que la vio, pero que nunca ha tenido el valor de expresar "amor", él artista la amaba con cada fibra de su ser, cualquiera con dos dedos de frente era capaz de percibirlo, excepto claro que Marinette eran tan despistada que nunca lo noto.
― ¿Vendrás esta noche? ― la pregunta sobraba, pero Nathaniel igual deseaba estar seguro.
―No me lo perdería por nada del mundo, prometo estar ahí contigo, para apoyarte, como siempre lo hemos hecho le uno al otro ― Marinette aun recordaba todos los ánimos que le dio su amigo para atreverse a buscar hacer realidad sus sueños, aunque se tuviera que ir del país.
―Tengo algo para ti en la exposición, asegúrate de ser la más hermosa, aunque sé que nadie puede compararse contigo.
―Para ti nadie se compara con ella ― comento lanzando la indirecta Alya, esta vez los dos la fulminaron con la mirada y esta se defendió alzando sus hombros.
Luego de uno minutos de charla, Nathaniel se despidió de las chicas pues debía estar antes que nadie en la galería.
―Eres una ciega ― le dijo Alya refiriéndose al pelirrojo.
―No vas a comenzar con eso de nuevo, te lo he dicho mil veces ¡solo somos amigos! ― aunque en el fondo no quería descubrir si Alya tenía la razón, no estaba segura de cómo lidiar con una declaración de Nathaniel.
―El mismo lo dijo asegúrate de lucir preciosa esta noche, yo de ti sigo ese consejo― entregándole el tiquete de entrada para la exposición, le dio un abrazo y se despidió de su amiga.
Alya sabía que los Agreste estaban en la lista de participantes, esta mañana chequeo de nuevo el nombre de las personas importantes, pero al ver la reacción de Marinette con Nathaniel considero que era mejor no decírselo, tal vez esta noche la peli negra si tendría una oportunidad en el amor y no sería un rubio modelo el cual apoyo durante la adolescencia, haberse casado con Cloe quito cualquier afecto que pudiera guardarle el rubio.
…
…..
Un vestido rojo entallado a su figura de magas cortas y escote en "V" no muy profundo, con un diseño de fajón incorporado negro y falda lápiz que llegaba hasta sus rodillas, acompañado de unos hermosos tacones cerrados, Marinette se observó en el espejo terminando de pasar el suave rubor por sus mejillas, sombras doradas y cafés con delineado negro enmarcaba sus ojos, varias capas de rímel incrementaron sus naturalmente tupidas pestañas, sus labios por el contrario conservaron un color coral muy tenue, dejando el impacto en su mirada, su cabello estaba recogido en un moño alto
Un taxi la llevo hasta la galería, camino entre la gente mientras buscaba algún rostro conocido, "¿Dónde diablos estaban sus amigos?", trataba de verse relajada, aunque por dentro los nervios la consumían, si tan solo Nathaniel no se hubiera convertido en un bohemio artista con ese aire atractivo que sintió en la tarde las cosas fueran más fáciles para ella, su cabeza daba vueltas en la posibilidad que el pelirrojo sintiera algo más allá de una amistad a estas alturas de su vida, no le cabía en la cabeza, ¿o sí?, estaba soltera y sin nada que perder, tal vez podría intentarlo no sabía ciencia cierta si una relación, pero una noche de pasión no le vendría mal.
Marinette parpadeo varias veces tratando de aclarar la imagen que veía, un fuerte escalofrío recorrió su cuerpo, le costó mucho pasar la saliva, Cloe se mostraba sobrecargada de maquillaje como usualmente solía ser, con un vestido negro de coctel, sonreía abiertamente mientras entablaba una conversación con las personas alrededor, rodeaba el brazo de Adrien quien lucía un traje gris muy elegante, a pesar de haberlo visto en ese mismo tipo de ropa estos días pasados, hoy sin duda resaltaba de forma atrayente en especial por el cabello perfectamente peinado hacia atrás, dándole un toque maduro, se le veía muy feliz al lado de su esposa, ya no necesitaba ninguna explicación del por qué la dejo esperando, ella prefirió esquivarlos y dar media vuelta pero para su mala suerte Cloe ya la había visualizado ―Marinette ― Grito la rubia.
Se limitó a tomar un largo suspiro y volteo para saludarles obligándose a colocar la sonrisa más hipócritamente posible mientras caminaba hacia ellos, "¿Por qué siempre esos dos?" Se preguntó, "¿Por qué siempre tú, Adrien? Era mi noche con Nathaniel", pero ahí estaba el rubio que podía cambiar su mundo haciendo acto de presencia.
Adrien aún no cabía de la impresión, ninguna palabra describía lo perfecta que lucia Marinette esta noche, era como si todo lo demás se desvanecería a su alrededor y sus ojos solo la miraran a ella mientras desenfocaban todo a su alrededor, la perfecta figura que se marcaba en el apretado vestido resaltaba su cuerpo y sus ojos lucían más grandes y llamativos que de costumbre, el rubio no sabía que decir o hacer en estos momentos.
―Hola ― Saludo Marinette
― ¿Quién diría que tú también vendrías?, que coincidencias de la vida ¿verdad cariño? ― le pregunto la rubia a su esposo, esperando por su reacción.
―Es bueno verte de nuevo, luces muy encantadora ― le alago Adrien, lo que provoco una torcedura de boca en Cloe.
―Muchas gracias, ustedes se ven muy elegantes.
La conversación se tornó incomoda en segundos, Cloe seguía hablando mientras Adrien la miraba tan detenidamente y Marinette respondía evasivamente.
― ¿Viniste Sola? Quiero decir seria como tener un cartel que dice busco pareja y no creo que tú seas así Marinette ― el veneno en las palabras de Cloe era demasiado evidente.
―No en realidad … ― quiso explicarse Marinette, pero un brazo rodeando su cintura detuvo sus palabras miro de reojo y Nathaniel había llegado en rescate.
― ¿Algún problema con mi cita? ― pregunto pelirrojo quien no tenía ni la más mínima idea de donde había sacado el valor para encarar a sus antiguos "compañeros" en especial la rubia antipática de Cloe, se mostraba muy seguro, aunque por dentro estaba temblando, acerco a Marinette con fuerza contra su cuerpo ― Perdonen mis modales, primero debe uno saludar ¿no?, Hola Cloe, Adrien.
El ambiente se tornó tenso en un instante, cuatro personas, viejos compañeros y dos triángulos amorosos se veían las caras esa noche.
Ya por interno me pedian un interes romantico para marinette a ver si Adrien despertaba pues aqui lo tienen ! cabe aclarar que el Fic sigue siendo Adrienette pero no se tal ves se enamoren mucho de este nathaniel por que ya echo todo un adulto esta pero *v*, adoro ese triangulo amorso
Las actulizaciones quedaron Lunes y jueves por la noche, les aseguro al menos en muchas semanas no tendre problemas con actulizar, por que tengo muchos cap avanzados y bosquejos generales de toda la historia, cuando la publique ya tenia escrita una gran parte a decir verdad.
nuevamente Cindy bella gracias por tu magia en la narrativa eres la mejor *insertar corazoncito*
a Mis lectores 7v7 yo si los quiero muchisimo ! me animan con sus fav y follows y sus comentarios y mensajes privados son preciosas y preciosos, para ustedes son estas letras... disfruten en cap... Paola
