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"Bésame la boca, con tu lágrima de risa,
Bésame la luna y tapa el sol con el pulgar,
Bésame el espacio entre mi cuerpo y tu silueta"

-Ricardo Montaner-

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Prodigio 8: Bésame.

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El contacto la tomo desprevenida, era intenso, tan ardiente que quemaba, estaba lleno de pasión, de tanta desesperación, pero había algo escondido que se fue mostrando con cada movimiento, era posesión, furia, celos, por eso el beso se sentía como una flama quemándole los labios, no era amor, era locura.

Marinette empujo con todas sus fuerzas a Adrien y este retrocedió varios pasos, sintió el sabor a sangre en su boca le había lastimado y por reacción innata lo abofeteo nuevamente― ¡No! ― apretó sus labios intensificandose el hierro en su paladar, pero sentía como las lágrimas corrían en su piel ― Así no es como se supone debió ser ―Adrien entendió el error que había cometido.

Marinette camino hacia la puerta recogió sus cosas del piso y entro a su casa, podía sentir el sabor a sangre muy intenso en su boca, sin volver a cruzar palabra con el rubio, sin mirar atrás, sin impórtale si le seguía o no.

Entro corriendo a su habitación, Tikki salió a recibirla, pero siguió derecho hasta su cama hundiendo su rostro en la almohada mientras lloraba desconsolada, "¿Por qué?" "¿Por qué él se empeñaba en atormentarla?" su hermosa noche con Nathaniel fue dañada por Adrien y sus reclamos, el beso, ese beso cargado de tanto rencor, solo la hizo sentir miserable, no se podía comparar con la calidez y delicadeza del pelirrojo al tomar sus labios.

Fueron doce años que soñó con ese momento, "¿Cómo pudo ser capaz Adrien de convertirlo en algo doloso?", tanto física como emocionalmente fue punzante, ella sabía de sus celos siempre lo demostró cuando era Chatnoir, en ese entonces le parecía tierno esa manera un tanto posesiva como el gato la celaba, pero en la actualidad solo lo percibió como algo enfermizo.

El dolor en su pecho era tan penetrante, las lágrimas solo lo suavizan un poco, pero tal vez la herida que Adrien Agreste acababa de abrir en su corazón no podría sanarse fácilmente, debería ser algo demasiado grande para poder redimirse y era una probabilidad casi imposible que ella permitiera que se acercase nuevamente, para su infortunio el dolor y la cura venían en la misma caja, después de mucho llorar pudo conciliar el sueño.

Marinette abrio sus ojos a pesar de la pesados de sus parpados, la luz que se filtraba en la habitación le obligo a levantarse, su vista se fue aclarando con los segundos, froto sus ojos para asegurarse lo que estaba viendo, frente ella estaba Adrien, lucia de unos dieciséis años, su cabello estaba despeinado, pero le encantaba la naturalidad con que sus mechones caían por todos lados, su rostro mostraba paz, ese era el chico del que ella estaba enamorada, sintió el ardor en sus mejillas y la sonrisa en sus labios, una mezcla entre pena y satisfacción se abría paso en su interior, los rayos del sol en la habitación hacia que su piel brillara como las perlas, con su mano temblorosa le toco, primero sus cejas, bajo por su pómulo y timbro la punta de su nariz, el chico la movió por reacción, creyó que se levantaría pero no fue así, respiro con tranquilidad nuevamente, luego sus dedos se movieron por sus labios, tan provocativos, poco a poco la distancia entre sus bocas se fue acortando y le beso, con tanta dulzura que le supo a plenitud, ese era el tipo de sentimiento que debió generar el contacto de Adrien con ella.

―Fue solo un sueño ― susurro Marinette mientras veía el techo de su habitación, había sentido tan real ese beso de su imaginación, se veía tan niño en sus memorias.

― ¿Te sientes mejor? ― pregunto Tikki quien no pudo hacer más, si no estar a su lado, mientras lloraba desconsolada la noche anterior.

―Creo que ya ni siento, con tanto que Adrien se ha encargado de partirme el corazón ― tomo a Tikki entre sus manos y la trajo hasta su pecho en un abrazo ―Voy a superarlo, no te preocupes, como siempre lo he hecho.

Se levantó de la cama casi movida por una fuerza sobrenatural, los ojos de la chica estaban hinchados y rojizos, se miró al espejo para observar una imagen tan deprimente de sí misma, su labio inferior mostraba claramente el maltrato de Adrien, dolían con cualquier contacto, paso por la ducha donde se quedó un largo rato bajo el agua tibia, luego de alistarse se dispuso a ocupar todo lo que referente a su empresa el trabajo siempre fue lo que despejaba su mente de todas las cosas, luego de una larga llamada por Skype con su directora en New york se sentía más activa ese día, dejo encargado la compra del tiquete para Alya anunciando oficialmente que tenían una nueva directora de marketing.

El sonido de su celular le indico que recibió un nuevo mensaje, desbloqueo su pantalla al ver el remitente, sus labios se curvaron al instante:

"Sé que te dije que nos veríamos antes que te fueras y créeme quería darte tu espacio, pero han pasado 10 horas sin ti y siento que estoy muriendo, dime que existe la forma de poder contar con tu presencia este día, Nathaniel"

Ella también deseaba verle, estaba consciente que podría cometer una locura por la situación que se maquinaba en su mente, pero no le importo, desconecto los deseos de su cuerpo con su corazón para tomar este riesgo, llamo a Alya primero quien no dudo un segundo en seguirle el juego a lo que ella quería y luego respondió el mensaje a su amigo.

Se sentía miserable, no entendía como pudo ser tan estúpido, la lastimo en todos los sentidos, se dejó cegar por los celos, no razonaba, actuó como un completo imbécil de eso estaba seguro, la pregunta ahora era "¿Cómo podría remediarlo?" ya no estaba seguro de cómo actuar, paso de querer decirle de una vez por todas que la amaba a tratarla como una cualquiera, ni siquiera él podía perdonarse la forma como perdió todos los estribos anoche.

Estuvo perdido en sus tormentos todo el día, el tiempo pasaba, pero nada le importaba, solo se mantuvo en silencio mientras firmaba y daba el sí a los diferentes informes y labores de su trabajo, incluso la comida le supo a tierra, parecía un muerto en vida.

Por cada paso que daban en acercarse retrocedían el doble, separándose siempre con tantos conflictos de por medio, curiosamente siempre era el centro de los problemas entre los dos, él presiono la vez anterior, él no le dio oportunidad de explicar, él desapareció antes, él perdió la calma, él la busco para reclamarle, él la beso a la fuerza, él era quien estaba casado, él era el culpable de todo antes y ahora.

―No ganas nada reprochándote a ti mismo ― Plagg estaba cansado de ver la expresión de derrota en su amigo ―Piensa en como disculparte y deja de darte golpes de pecho de una vez por todas.

―No tengo el descaro de ir y buscarla, debe odiarme y le di todos los motivos para hacerlo, no creo poder si quiera ser capaz de verle a los ojos.

―Ya te hundiste hasta el fondo así solo te queda levantarte, saca valor de donde no tengas y por una sola vez en tu vida Adrien, no termines dañándolo todo, amas a esa mujer de tal forma que solo terminas cometiendo estupideces, es un hombre por una buena vez y enfrenta tus errores, sin esperas, sin largos, solo búscala discúlpate y dile todo lo que sientes ― para el gato negro los sentimientos humanos a veces eran un poco desesperantes.

―Tienes razón debo enmendar lo que hice.

―Adrien― interrumpió Nathalie en su despacho, Plagg le tomo un segundo esconderse ― Te traigo los informes de publicidad para revisión, por cierto, tienes dos nuevas propuestas de modelaje, dejare también eso para ti, si accedes a alguna sabes que solo tienes que confirmarme y poder abrir el espacio en tu agenda.

―Ya mismo me pongo a revisar todo, gracias.

―Puede que sea un poco imprudente de mi parte, pero … ¿Estas todo bien con Cloe? ― arriesgándose a ser tratada como una metiche Nathalie no pudo evitar preguntar, Adrien no era como su padre por eso podían hablarse de manera más abierta pero siempre guardándose el respeto.

― ¿Qué te hace pensar eso? ― pregunto el rubio a pesar de saber la respuesta.

―Bueno es que hoy, es como si tu mente estuviera en otro mundo, no sabría cómo decirlo ― Adrien entendió que lucía patético.

―No te preocupes, solo dejo que mi mente vuele lejos a veces ― le aseguro ―Aun tengo una tarde llena de trabajo, me pondré en ello enseguida ― Nathalie entendió que Adrien dio por terminada la conversación y se retiró de la oficina.

Luego de un largo día de trabajo el rubio llego a su casa, sabia a lo que se enfrentaba, anoche Cloe le reclamo y el solo la ignoro durmiendo en el cuarto de invitados, pero hoy no contaría con la misma suerte, su esposa quería explicaciones de sus acciones, efectivamente la rubia le intercepto en la sala, estaba de brazos cruzados con su típica mueca a un lado en el rostro.

―Creí que hoy también me dejarías tirada y aparecerías en la madrugada, para hacer como si nada ― el reproche no se hizo esperar, pero él ya venía preparado.

―Hablemos en el cuarto, no creo que te guste que todos escuchen tus gritos ― las mejillas de Cloe se tornaron rojas imaginando una sexual reconciliación, acepto la propuesta de su esposo y subieron hasta su habitación.

Plagg salió del saco de Adrien y se llevó a Byzz lejos dejando a la pareja a solas.

―Me vas explicando ya a donde diablos te fuiste anoche, que no regresaste hasta la madrugada ― Cloe tomo la adelantara en la conversación.

―Necesita respirar de tanta hipocresía de la que te gusta estar rodeada ― la rubia detuvo todos sus pensamientos, Adrien nunca le hablaba de esa manera, podía ver su ceño fruncido y la seriedad marcada en su rostro, "¿Quién era la persona que estaba frente a ella?"

―No sé a qué te refieres con eso, Adrien cariño, yo lo único que te pido es que cuando estés conmigo no nos encerremos en estas cuatro paredes, te espero todo el día a que regreses del trabajo, no te molesto en la oficina, solo tengo derecho a tus noches y fines de semana, ¿Por qué es tan difícil entenderme? ― sentía como le costaba tragar saliva, era ella quien estaba temblando por la dureza con que su esposo le miraba.

―Entonces debes buscarte una vida, yo no te pedí que te convirtieras en una ama de casa, cosa que no lo eres, porque la servidumbre hace todo por ti, y las tarjetas de crédito que pago por ti, hablan muy bien de cuanto te diviertes gastando mi dinero ― decreto Adrien.

Cloe necesito dos segundos para poder indagar una respuesta ante las declaraciones de su esposo ― ¿Ahora te molesta? Luego de más de un año de casados vienes a reprocharme por el dinero, cosa que te sobra, ¿Por qué actúas así? ― evadir el tema fue lo mejor que pudo pensar.

―El dinero no me sobra Cloe y no se trata solamente del año de casados, desde que somos novios pago todo por ti― sus palabras sonaban como navajas atravesando el aire hasta llegar a su víctima ― ¡Trabajo cada maldito día hasta doce horas para que la empresa de mantenga en pie! ― estaba comenzando a alterarse ― ¡para que tú puedas tener todos estos lujos, eso no significa que puedas derrocharlo como te venga en gana!

―¿Acaso esto se trata del dinero Adrien? ¿Solo por eso me dejaste tirada anoche? ― estaba por descubrir que fue muy mala idea hacer esas preguntas.

Adrien paso su mano por su cabello y suspiro ―No Cloe, esto no es solo por el dinero, te deje tirada anoche por que ya no te soporto, no soporto la farsa que es este matrimonio ― admitió y sintió como una pesada carga se quitaba de sus hombros.

Las lágrimas no se hicieron esperar en la rubia, se apresuró a secarlas ― ¡ESTAS MINTIENDO! ― grito, al darse cuenta que podría empezar a actuar como una demente se calmó ― esto es solo producto del stress de tu trabajo, mañana todo volverá a ser igual ― sus manos temblaban pensando que Adrien estuviera hablando en serio, negación, esa era su mejor salida, pero esta vez no funcionaria.

― ¡Nada volverá a ser igual! has vivido una mentira porque lo permití, pero ya me cansé de esta farsa, en el fondo lo sabes, que no nunca he sentido nada especial por ti.

― ¡CÁLLATE! ― la rubia llevo sus manos pata tapar sus oídos no soportaría otra palabra que la lastimara ―Este no eres tú, este no es Adrien, ¡ESTO ES MENTIRA! ¡MENTIRA! ― suplico entre sollozos.

― ¡CLOE NO ACTÚES COMO UNA NIÑA MÍRAME! ― Adrien tomo sus muñecas entre sus manos, pero la rubia le rechazo.

― ¡NO! ― forcejeaba la rubia ― ¡mientes! ¡Este no eres tú! ―lloraba descontrolada porque sabía a donde su esposo quería llegar.

―¡No puedo ni quiero seguir viviendo esta mentira!

―Esto no es ningun mentira Adrien, no para mi, no puedes venir y destruir mi mundo de repente, ¿como puedes ser tan cruel? ―La rubia lloraba descontrolada.

―Tu mundo era una burbuja que cristal, es tiempo que se rompa y regresemos a la realidad.

―¡CALLATE! Deja de insistir en que no deben ser asi las cosas, Yo te amo, ¿eso no es suficiente para ti? ―Pregunto Cloe en un intento de comnoverlo.

―No cloe, lo siento ― el rubio bajo su mirada y paso las manos por sus cabellos ―Perdoname, pero no quiero pasar a tu lado lo que me queda de vida, se acabo.

―¡NO!, por favor ¡NO! ― suplicaba Cloe aferrandose a su pecho.

Adrien tomo con potencia sus hombros, le sacudió un poco para que ella dejara de evadirle, cuando Cloe le vio a los ojos hablo con mucha calma ― ¡Quiero el divorcio! ― dijo, sentenciando el fin de su relación.

Sus piernas le temblaban había llegado a un pequeño edificio de apartamentos, subió las escaleras apoyada de la baranda todo el tiempo, luego de mucho batallar internamente toco el timbre de la puerta, tenía varios minutos de pie sin atreverse, había venido por consuelo con la persona que no dudaría en dárselo.

El pelirrojo no pudo evitar la felicidad que le producía la visita de Marinette a sus aposentos ―Hola ― saludo y acerco su rostro sin saber si podría besarla en los labios o no, prefirió no ser imprudente y choco con su mejilla ―Ven, pasa, está un poco desordenado, pero te aseguro es muy acogedor ― abriendo la puerta para que Marinette pudiera entrar.

Nathaniel podía sentir el sudor en sus manos y la voz interna que le pedía salir corriendo de la situación, pero se controló ya no era un adolecente inseguro, tenía a la mujer que amaba en su departamento de solo recordar todos los besos con los que le había gastado sus labios la noche anterior, el nerviosismo llego de nuevo haciéndole necesitar apoyarse sobre la pared, para no caer desmayado.

El departamento no era más que un espacio pequeño con una sala llena de cosas para pintura y escultura, la cocina se podía ver del lado derecho pero dos personas a la vez no cabrían en ella, y al fondo dos habitaciones.

―Todo un artista ¿He? ― le alago Marinette.

―Por eso mismo, solo ceno frijoles y Atún normalmente ― confeso el chico, su triste realidad―Hoy es la primera vez en años que me levante y tenía suficiente dinero en mi cuenta, no sé si Alya te dijo, pero se vendieron casi todas las obras.

― ¡Eso es maravilloso! me alegro mucho por ti, pero yo no tengo problema en comer frijoles y atún ― recordándole así que las cosas materiales no le importaban.

―Bueno ― Nathaniel se rascaba la nuca dejando en evidencia su personalidad tímida ― Por eso te escribí, quería invitarte a cenar celebrando que La exposición fue un éxito y antes que puedas reprochar. Yo pago.

Marinette se conmovió por su sinceridad y noble corazón, ese era quien fue su amigo por varios años, llego hasta él, de solo mirarlo fijamente el pelirrojo se tornó como un completo tomate, "bésame" pensó la pelinegra, pero sabía que su amigo no lo intentaría, así que sin meditarlo mucho ella suavemente le dio un beso en los labios, Nathaniel quedo tan impresionado que sus ojos se abrieron como canicas, no podía creer que ella tomara la iniciativa.

Habían quedado como amigos y ya se había hecho la idea mental de no esperarse algo así por parte de ella nuevamente, pero ahí estaban besándose otra vez, cuando quiso intensificar la unión, Marinette se desprendió de él gimiendo levemente, una mueca de dolor se marcó en su rostro y la vio como tapaba sus labios.

― ¿Estas bien? ― se alteró Nathaniel

―Sí, es solo que… ― cuando quito su mano una sutil mancha de sangre estaba en ella.

―Marinette tus labios ― ella coloco su brazo para pedirle que no se acercara.

―Creo que no podre llenarte de besos esta noche, lo siento ― le sonrió la pelinegra, pero en un rápido movimiento Nathaniel retiro su brazo y la jalo hasta el, colocando su mano en la barbilla de la chica mientras detalla sus labios.

―¿fue mi culpa? Acaso yo… ¿te lastime anoche? ― la vergüenza se marcó en la frente se Nathaniel, quería azotarse por haber cometido semejante estupidez.

― ¡NO! ― exclamo Marinette, tomando el rostro del pelirrojo entre sus manos ― ¿Cómo crees eso? Estoy segura que tu jamás me lastimarías.

― ¿Entonces por qué tu labio inferior esta así de herido? ― Exigió saber Nathaniel, aunque ya tenía sus sospechas.

Ella sabía que debía explicarle a pesar que no le gustaría nada ―Adrien me intercepto en la panadería y me beso a la fuerza, en el forcejeo para que se separara de mí, sentí como se rasgaba todo el labio inferior― la furia no se hizo esperar por parte de Nathaniel

― ¡Voy a partirle la boca a ese imbécil ¡que parte de nunca se debe lastimar a una dama no le enseñaron! ― estaba molesto, muy molesto, Marinette le abrazo para calmarlo.

―Yo lo puse en su lugar, no voy a permitir que vuelva a acercarse a mí, le aborrezco tanto en estos momentos, créeme ― le susurro mientras apretaba sus brazos con mayor intensidad.

―Yo... tu mereces ser feliz, Marinette tan solo si me dejaras... yo quiero intentar hacerte feliz ― ella sonrió ante la petición de Nathaniel

Marinette se separó para ver el rostro de Nathaniel, sabía que estaba apenado, que sus mejillas y cabello fueran del mismo color era simplemente encantador, unió sus frentes y sonrió ― A eso vine Nathaniel quiero que intentemos… ser algo más que amigos ― confeso, dejando al pelirrojo a punto de desmayarse de la impresión.

Esa noche mientras algunas relaciones terminaban, otras nuevas surgían.


Capitulo de lunes como se prometio ;3

creo que el tomatico rojo es un encanto y no puedo dejar de obsecionarme con el, pero Adrien tambien es tan bello que tengo mi corazon partido en dos igual que Marinnette, ¿Nath o Adrien? ¿ustedes con cual se quedarian?

En cuanto al capitulo, bueno, he recibido contantemente comentarios que ahi errores, errores y sinceramente lo que me provoca es dejar pausado el Fic,y esta bien que ahi errores ninguna de las dos autoras tiene un titulo en literatura, yo trabajo desde las 8 am hasta las 5 pm y tengo clases en la U de 6 a 10 de la noche, Cindy esta un una Maestria en Chino viendo como doce clases diferentes en la semana con una diferencia horaria a la mia de 13 horas, ninguna de las dos tiene un word actulizado que corrigue automaticamente los errores y aun asi hacemos el esfuerzo de cumplirles con una continua actulizacion y buenos capitulos, ahora comprendo mas cuando dicen que un fanfic arenoso, por que wow pero sobre todo olvidan que es solamente un FANFIC, les agradeceria que la proxina vez que quieran verse no lo se super detallista por notar lo errores minimos, lo hagan por interno y recuerden yo personalmente no busco que los capitulos sean una obra de arte digna de un libro, por que les repito quien hace magia en esa narrativa tan fluida es Cindy gracias a ella es que los capitulos se sienten tan cortos y bellamente descritos, yo solo busco que los entretengan y compartamos unidos una buena historia, pero igual con muchisimo gusto les recibo las correcciones u observaciones por mensaje privado :D

Sin mas un abrazo, nos leemos el jueves :)... Paola