.
Colaboración con la autora cpbr15
.
"Si no existieras
yo te inventaría
pues sin duda alguna
o tú, o ninguna"
.
.
-Luis Miguel-
.
.
Elecciones 1: O tú o ninguna.
.
.
— ¡ADRIEN! — grito Marinette quien se levantaba de repente con el recuerdo de lo que creyó fue una ilusión, rápidamente miro a la persona que se encontraba a su lado, su mejor amiga — ¡Me estoy volviendo loca Alya! Ahora veo a Adrien en todos lados, ese chico en el ascensor lucia igual que él, Alya — su voz parecía una plegaria con desesperación mientras sus manos aferradas a los brazos de la morena la movían de un lado a otro.
— ¡Hey! Mírame, tranquila — le pidió Alya, Marinette tomo un gran suspiro mientras intentaba controlar su agitado corazón.
— ¿Qué sucedió? — pregunto la diseñadora llevándose las manos a la cabeza.
—Nada, en realidad solo viste a Adrien Agreste, te quedaste estática como una tonta; él se acercó a decirte hola y caíste desmayada de la impresión.
Los ojos de Marinette se abrieron como platillos, mientras una perfecta "O" se marcó en sus labios, no había sido una alucinación, comenzó a hiperventilar nuevamente y de un solo brinco se levantó del sofá, caminando en círculos.
—Marinette será mejor que te calmes— Le advirtió Alya —Adrien seguro entrara por esa puerta en cualquier momento, justo fue por un té para ti, ya pasaste la vergüenza, solo te queda reponerte, además estará en New york por un mes, tu momento es ahora.
— ¿Un mes? — estaba tratando de asimilar la situación — ¿Tanto? — si una semana en Paris revolvió toda su vida sentimental, no quería ni pensar los estragos que un mes podrían dejar.
—Sí, eso me conto — Alya fue interrumpida por el sonido de la puerta abriéndose, ambas sabían de quien se trataba — pero será mejor que el mismo te lo diga.
El rubio traía una tasa con infusión hirviendo en su mano, su cabello despeinado dejando que las puntas tomaran diferentes direcciones, junto con su ropa informal creaban una imagen de joven universitario que le sentaba bien, la sonrisa no se hizo esperar al verla —Que bueno que ya despertaste — comento mientras extendía la bebida para ella.
La mano de Marinette temblaba al intentar tomar la taza, trago en seco, sus ojos aun no creían lo que estaba detallando —Gracias — susurro intentando controlar el rio desbocado de emociones que recorría su interior.
—Bueno, creo que yo los dejo solos, ustedes dos tienen mucho de qué hablar — la sonrisa pícara de Alya dejaba clara sus intenciones —Cuida de ella — le pidió a Adrien antes de salir de la oficina.
Al cerrarse la puerta solo quedaron ellos dos, mirándose sin decir alguna palabra, tal vez cualquier sonido podría dañar el momento, la bella sonrisa de Adrien iluminaba el lugar, Marinette sorbió un poco del té, sentía sus labios secos y miles de cosas atoradas en su garganta exigiendo salir, esperaba que cuando el agua caliente pasara por su interior las empujara dentro y así poder controlarse, podía sentir como sus piernas temblaban igual que lo hacía todo en su interior.
—Lamento haber venido sin avisar— finalmente Adrien rompió el silencio.
— ¡Oh no! No tienes por qué disculparte — respondió Marinette, evidentemente aún estaba alteraba.
—Parece que la impresión no fue nada buena porque te desmayaste — rascando su nuca comento el rubio —Solo… solo quería saludarte.
—Gracias por venir Adrien, es solo que… bueno, la última vez, esa ocasión, parís, ahora tu aquí, olvídalo — Marinette intentaba armar una clara idea pero por alguna razón sus labios solo balbuceaban cosas sueltas y comenzaba a frustrarse
— No has cambiado mucho a la hora de querer decir algo — le recordó Adrien al memorar las extrañas actitudes de Marinette en la escuela, que en ese momento no comprendia, pero ahora tenian sentido, lo amaba.
—Hay cosas que nunca cambian— resoplo la joven.
—Como tú, pero está bien, eso significa que conservas tu esencia sin importar cuando pasen los años y eso me gusta, me gusta mucho— ante estas palabras las mejillas de la pelinegra se tornaron carmesí.
—Adrien, por favor, en el fondo sigo siendo una torpe.
—Eres única Marinette, no hay nadie más con tu aura — el rubio cayo en cuenta que las cosas estaban tomando un tono demasiado romántico y sus mejillas también se colorearon, al final ambos rompieron a reír al verse sonrojados.
— ¿Te gustaría ir a cenar? —Propuso Adrien, la chica lo miro dudosa, pero en segundos su expresión cambio.
—Eso es una buena idea, me muero del hambre.
—Entonces My Lady ¿Me acompaña esta noche? — posando su mano empuñada a la altura de su cintura para que ella pudiera rodearse a su brazo, cosa que Marinette realizo al instante.
—Sera un placer — respondió la bella joven con una marcada sonrisa.
….
…
—Permíteme ayudarte, por favor— suplico el pelirrojo apoyado en la pared de la cocina, aunque no era su departamento, venia demasiado seguido a ese lugar.
—Nathaniel —con el cuchillo en la mano hablo Chloé — ¡Basta! Estoy embarazada, no incapacitada ya te lo he dicho, solo ve y espera en la sala, termino de cortar estos vegetales y todo va al horno, en un rato la comida estará lista.
—Vale, pero solo intento ayudarte.
—Dejame al menos hacer esto por ti, ya demasiado haces tú por mí, además vuelas a Madrid en dos días.
—Siempre que esté en Paris vendré a verte cada día, al menos hasta que eso — señalando a la prominente barriga — reviente.
—No puedo esperar que eso suceda, ahora ve y espera en la sala.
—No quiero — refuto el pelirrojo y se cruzó de brazos como si fuera un niño pequeño siendo regañado.
— ¡Vamos! Tengo que terminar todo esto primero y contigo alrededor solo me retraso, así que fuera — pidió Chloé.
—No sabía que te gustara tanto cocinar, quien diría que haber sido la señora Agreste te cambiaria tanto — se burló el artista, quien por estar riendo no percibió el cambio de humor en su amiga.
—Yo solo… solo intente ser una buena esposa, aunque para él no fue suficiente — su tono de voz torno el ambiente tenso al instante — ¿podrías esperarme en la sala? Por favor.
Era obvio que Nathaniel abrió la herida que ella se empeñaba en cerrar —Sí, claro que si — obedeció sin objetar esta vez.
—Él no lo digo por mal — abogo Byzz por Nathaniel tan pronto se quedaron solas.
—Lo sé — con una sonrisa falsa hablo la rubia — pero odio que me lo recuerden, odio todo lo que esté relacionado con Adrien Agreste y eso incluye esta cosa creciendo dentro de mí.
—Chloé, ese bebe también es parte de ti, lleva tu sangre, eso es un lazo que no puede romperse jamás, aunque lo entregues a otros— le recordó la abeja.
—Te equivocas — bruscamente le respondió a su Kwani, mientras se concentraba en seguir cortando las cosas —Esto fue un error, un mal cálculo, pero ya pronto todo volverá a su rumbo.
—Es un nacido de dos portadores, ¿realmente crees que su destino es estar lejos de sus padres? — le pregunto Byzz.
Inmediatamente las manos de la rubia detuvieron lo que estaban haciendo, esa pregunta le dejo sin habla, carraspeo y se obligó a recobrar la compostura —No tientes la suerte y mejor cállate — con seriedad pidió la rubia, dejando claro que la conversación había terminado.
El plato de patatas y cordero fue puesto en el horno, decidió preparar la receta que encontró por internet para sorprender a Nathaniel, en el fondo ella aun guardaba la esperanza que en cualquier momento las cosas se tornaran a un tono romántico entre los dos, pero el pelirrojo no mostraba ningún indicio que eso sucedería, de echo su trato con ella aunque amable, no se acercaba en nada a lo que fue varios años atrás; el ofreció una amistad y eso era lo que estaba dando.
— ¿Ya está? — pregunto Nathaniel por quinta vez, el pelirrojo se comportaba muy relajado al permitir que la confianza volviera entre los dos.
—Todavía le faltan unos cinco minutos — le recordó Chloé luego de mirar el reloj en su muñeca — deja de hacer berrinches como un niño de cinco años.
—Es que tengo mucha hambre, apiádate de mí, además huele delicioso.
—Eso es una buena señal, ahora — punteando la alacena — ¿podrías alcanzar los platos y cubiertos por mí?
—Por supuesto, ¿Qué harías sin este hombre a tu lado? — ambos sonreían, Chloé se apoyó en la mesa mientras acariciaba su vientre y Nathaniel bajaba las cosas, no podía dejar de mirarla y ella lo noto.
— ¿Qué sucede? — pregunto muy curiosa.
—El embarazo te sienta bien, es solo eso — respondió el pelirrojo con una sonrisa tímida en sus labios.
—No me mientas Nathaniel, te conozco ahí algo más.
—No te miento, solo a veces omito partes de la verdad que es diferente — pero la ceja alzada de la chica le mostro que no caería por la broma.
—En estos últimos días se mueve mucho, en especial cuando hablas, como si tu voz le animara ¿Quieres venir y sentirlo? — el rostro de felicidad de Nathaniel le dio la razón acerca de lo que ella sospecho que sucedía.
— ¿Y si no le gusta que yo me acerque?
—Deja de decir tonterías, es solo un bebé creciendo, aún no sabe nada del mundo, de ti o de mí.
—Eso no es cierto — refuto el artista — no es solo un bebé, es tu hijo, no es cualquier niño, lleva tu sangre, la herencia de Bee Queen una héroe de Paris.
—Me temo que jamás sabrá eso de su madre biológica — por los ojos de la chica las lágrimas comenzaban a asomarse, los cerro para controlarlas y un suave tacto en su mejilla la altero, era cálido y dulce, era Nathaniel.
—Aun puedes echar para atrás esta locura, elige estar con tu hijo, no lo entregues en adopción por favor— suplico Nathaniel mientras tomaba el rostro de ella entre sus manos.
—No puedo— comenzó sollozar Chloé —No lo quiero, por ser el hijo de Adrien, intento sentirlo mío y solo recuerdo quien es su padre y la forma como me boto de su vida sin más, me frustra, me enoja, aunque no sea su culpa — cuando abrió sus ojos la vista no era clara el rostro de Nathaniel se encontraba demasiado cerca, tanto que sus narices rozaban.
—Chloé — susurro Nathaniel, quien sabía que era una locura lo que estaba a punto de hacer.
—Nathaniel — como una plegaria le llamo ella, cerrando sus ojos y esperando por el contacto, el pelirrojo acerco sus labios pero no concluyo el beso, no podía, no era correcto, sabía que aun debía dejar claras otras cosas primero cambio la dirección de sus labios y le dio un beso en la frente.
El sonido del horno alerto que la comida estaba lista, ambos se miraron para separarse, un momento así no se repetiría, eso lo tenían claro.
— ¡Hora de comer! — intento animar el ambiente Chloé.
—Déjame hacerlo a mi — Pidió Nathaniel quitándole los guantes de las manos — yo saco las cosas del horno, ahora tu eres quien me tiene que esperar en la sala ¿de acuerdo?
—Vale— su cuerpo se movió por si solo y le planto un beso en la mejilla a su amigo tomándolo por sorpresa—Gracias — este le guiño un ojo en señal que todo seguía bien entre los dos.
….
…
—Cuéntamelo todo —Fue lo primero que dijo Alya al abrir la puerta de la oficina de su jefe y amiga —Y con todos los detalles.
Marinette no acababa de colocar su bolso en la mesa cuando fue interceptada por la morena, pero la amplia sonrisa en su rostro lo decía todo, fue una buena cena — En realidad no fue nada especial, fuimos por sushi, mientras hablamos un poco de nuestros proyectos laborales, me conto que está aquí para supervisar la apertura de la oficina de su compañía en la ciudad, yo le hable de la próxima colección, de cómo te ha ido trabajando conmigo, solo fue… solo fue una buena charla.
— ¿Enserio?—el tono de voz denotaba la decepción de la morena — ¡Ustedes dos son un par de tontos! él ya te dijo que te ama, maldita sea, se divorció y vino a buscarte, ¿qué más pruebas quieres?
— ¿Pruebas de que?
—Que para bien o para mal, Adrien Agreste es el hombre de tu vida.
—Alya, no es tan fácil… — pero su amiga le interrumpió.
—Sí, es muy fácil, solo tenías que decirle, ¿quieres venir conmigo al departamento? Yo ya no vivo contigo, estarían solos y te lo hubieras follado toda la noche, ustedes dos lo que necesitan es dejarse de pendejadas de una vez por todas.
Marinette comenzó a reír a carcajadas, por las ocurrencias de su amiga — somos unos tontos, tu misma lo dijiste, anoche sentí que éramos dos adolescentes en su primera cita, tan nerviosos, tan torpes…
—Tan tontos— interrumpió Alya cortando el suspiro de Marinette al hablar — al menos dime que acordaron verse de nuevo —La sonrisa de Marinette anticipo la respuesta — ¡SI! — celebro la morena.
—Esta noche, vamos a cenar juntos otra vez.
—Hoy vas a follar — se burló Alya.
— ¡Hey! — se alarmo Marinette.
—Vamos Marinette, ya no tienes quince, te has acostado con hombres de los cuales no recuerdas ni el nombre, muéstrale a Adrien Agreste todo lo que se estuvo perdiendo estos años.
—Pero es diferente, Adrien es… es todo, la razón de mis suspiros por más de diez años, quiero tocarlo, quiero abrazarlo, quiero besarlo, esos labios que me hipnotizan cuando se mueven, quiero que vengan y dancen con los míos.
— ¿Y qué te haga el amor? — pregunto la morena.
—Si — acepto sonrojada Marinette — no se trata de sexo cuando esa persona significa tanto para ti.
—Eso lo sé a la perfección, bueno tenemos que pensar en un vestido para esta noche, porque hoy debes lucir como toda una reina.
—Pensamos en eso más tarde, estamos en horario de trabajo— le recordó la diseñadora.
—Bueno jefa — para luego abrazar a su amiga — me gusta verte feliz— esta vez fue Marinette quien cerro el abrazo entre las dos.
….
…
Un vestido azul oscuro de corte ejecutivo ajustado al cuerpo, tacones claros y cabello suelto era el look elegido por Marinette para su cita de esa noche, Adrien Agreste hizo su aparición al instante, abriendo la puerta del auto para su bella acompañante subiera al auto.
Llegaron al restaurante elegido, Adrien no cabía en atención con ella llevándola del brazo y disponiendo todo para la comodidad de Marinette, luego de ofrecerle la silla a la dama, tomo asiento, charlaron un poco y ordenaron la cena —Luces hermosa esta noche—el rubio dijo las palabras que venía pensando desde el primer momento que la vio en esta ocasión.
La sonrisa se marcó al instante en el rostro de la joven —Gracias — respondió totalmente sonrojada.
— Fue bueno dejar a los otros dos en el auto, parece que tenían mucho de qué hablar — menciono Adrien refiriéndose a Tikky y Plagg
—Esos dos siempre se emocionan cuando están juntos.
—Ayer no te lo dije, pero hay algo que necesito que sepas… Chloé y yo.
—Se divorciaron— se adelantó Marinette, y la sorpresa se hizo evidente en el rostro del rubio.
— ¿Cómo lo sabes?
—Chloé y Alya se encontraron y ella se lo dijo.
— ¿Chloé y Alya son amigas? — pregunto extrañado con una ligera chispa en su pecho por saber alguna noticia sobre su ex esposa, pues la sensación que algo pasaba con ella no le dejaba tranquilo.
— ¡No! Claro que no, fue solo una casualidad antes que ella se viniera a New York.
—Entiendo — se sintió un poco decepcionado con esa respuesta.
—Adrien debió ser una situación difícil para ti.
—Está bien, el simple hecho de haberse casado fue un apresurado error, debí venir a buscarte mucho antes, no simplemente esperar que aparecieras, pase demasiado tiempo tratando de odiarte, en vano, fui un completo imbécil, perdóname.
—No creo que fue un error, la persona que conozco no harías las cosas solo porque sí, yo diría más bien que fue un ciclo de tu vida, estoy seguro que la querías, a tu manera, pero tal vez no lo suficiente para estar juntos toda la vida.
—Tienes razón — acepto el rubio —Jamás podría amar a otra como te amo a ti, siempre has sido tú, o tú o ninguna Marinette.
—Adrien— susurro la chica con las mejillas enrojecidas.
—Marinette, yo vine por ti, voy a luchar por estar contigo, ya no somos unos niños, es tonto intentar ocultar lo que nos sucede, ¿que no lo ves? estamos destinados, el viento me lo dijo y yo quiero creerle al susurro del destino.
— ¿El mismo destino que nos separó por diez años? — pregunto la chica.
—El mismo destino que se encargó de volvernos a cruzar, aun cuando volvernos a ver pudo haber parecido una coincidencia, yo quiero creer que fue la vida que no coloco de frente para demostrarnos a quien le pertenecemos de verdad.
Esas últimas palabras de Adrien tocaron los recuerdos de la chica "a quien le pertenecemos" esa persona que volvimos a ver luego de muchos años que nos hizo sentir vivos y enamorados luego que habíamos perdido aquella esperanza, que la hizo estremecer entre sus brazos, sentirse segura y amada, — Nathaniel — susurro tan suavemente que Adrien no logro escucharla.
— ¿Dijiste algo Marinette? — pregunto el rubio, pero a la chica le tomo algunos segundos salirse de sus pensamientos.
—No, nada— disimulo con una sonrisa, mientras se preguntaba porque la imagen del pelirrojo vino tan repente a su mente.
El mesero les interrumpió para servir la comida, ambos terminaron la velada entre charlas, sonrisas y vino.
— Me temo que tendremos que tomar un taxi, luego de esas dos botellas de vino, sería un peligro si te llevo a casa — comento Adrien mientras salían del restaurante tomados de la mano.
—Eso sería muy cuerdo— reconoció Marinette — aunque estoy cansada de hacer solo cosas sensatas contigo.
—Vale la pena perder el control algunas veces — completo Adrien.
— ¿Enserio? — cuestiono Marinette.
—Claro — recalco el rubio — Como ahora — de un solo impulso rodeo la cintura de la chica, trayéndola hacia él y sellando sus labios en un beso.
Notitas al Lector de Cindy
Volvimos! si si, el retraso tiene nombre y si fui yo, primero al incapacidad y luego los examanes finales y si, estoy en examanes finales, en china como ellos manejan el calendario diferente al resto del mundo y su año nuevo es en febrero estas fechas son de normalidad academica, tuve examanes el 23 de diciembre el 30, ayer y hasta la otra semana no estare libre del todo.
este capitulo no tiene el ojo de los anteriores, asi que me disculpo de antemano si encuentran muchos errores, era eso o retrasarlo aun mas otras semanas, y se que todos necesitabamos saber un poco mas de la historia, gracias por seguir aqui leyendo, por los animos dados en los comentarios son una amor *inserte corazoncito*
Pao esta de vacaciones y ha escrito mucho y me temo que yo no tengo tiempo de revisar, pero tratare xD lo prometo, ademas entro a vacaciones y de inmediato viajo a corea a pasar mis vacaciones de invierno alla, estare un mes en el pais de mis sueños *v*. asi que ya no tendremos actulizaciones tan frecuentes T.T perdonenme.
Pao ha escrito tanto que ya tiene el final, pero tocara esperar hasta que tome capitulo por capitulo y se suban luego de mis revisiones y complementos, quisiera tener mas tiempo mas que pronto entro en vacaciones pero bueno, quiero solo disfrutar mi viaje T.T nuevamente no me odien, por que yo los quiero mucho.
Un beso inmenso a todos, me encantaria leer sus comentarios por el regreso del Fic y recuerden este es el arco Final OMG. un saludo y gracias por leer.
