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Colaboración con la autora cpbr15
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"Pero me acuerdo de ti
Y otra vez pierdo la calma
Pero me acuerdo de ti
Y se me desgarra el alma"
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-Christina Aguilera -
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Elecciones 3: Pero me acuerdo de ti
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Marinette no lograba concentrarse en los bocetos esa tarde, desde la mañana que reviso su celular y verifico el extraño número del que le llamaron la noche anterior algo no le gustaba, intento devolver la llamada pero no fue posible conectar, incluso se comunicó con la operadora para verificar de donde provenía el remitente, pero para su mala suerte la única información que pudieron proveerle fue que se trataba de una línea internacional.
Tal vez ¿Francia? Pero los dígitos iniciales no coincidían, la duda la estaba carcomiendo, solo necesitaba que se le confirmara una cosa; ¿fue Nathaniel quien le llamo? Eso era todo lo que deseaba saber.
—Pareces algo inquieta— Tikky intentaba animar a su amiga.
—Era él, estoy segura que era él — la diseñadora se tapó el rostro en señal de vergüenza
— ¿No puedes estar segura? Tal vez solo fue una llamada equivocada, vamos, además estas con Adrien, tarde o temprano Nathaniel debe saberlo ¿no?
Sus manos temblaron ante esa simple pregunta de su pequeña amiga roja —supongo que si — pero sus palabras sonaron con inseguridad, la misma sensación que proyectaban sus ojos y que no pasaba desapercibida para Tikky.
La Kwani también estaba inquieta ¿Por qué su portadora no emanaba aura de felicidad? Estaba con el hombre que había amado por tantos años, pero algo no estaba bien, quería creer que no se trataba de lo que vio aquella noche; pero cada día las señales eran demasiado evidentes, el destino de los portadores había cambiado.
—Tikky — le llamo Marinette — ¿Tú crees que me odia? — era evidente que se refería a Nathaniel por las lágrimas asomándose por sus ojos.
—Eso solo lo sabrás cuando lo veas de nuevo, pero Marinette, vamos es Nathaniel él es incapaz de odiar, no hay corazón más puro que el suyo, eso si te lo puedo asegurar.
—Cierto— se limpió la lagrima de su mejilla.
— ¡Marinette! — interrumpió Alya en su oficina bruscamente, la pequeña Kwani se escondió en un segundo.
— ¿Qué sucede? — pregunto la joven disimulando sus emociones de hace un segundo.
—Lo conseguimos, míralo por ti misma — extendiendo el Ipad a su jefa, Marinette leyó unas cuantas líneas antes que su boca marcara una perfecta "O" para luego gritar de emoción se levantó se su silla y le dio un fuerte abrazo a su amiga.
—Eres la mejor — alabo a la morena.
—Te dije que lo lograríamos, fue difícil ganar el espacio, pero en estos tiempos los negocios virtuales son una realidad y el mundo de la alta costura ya debía darle paso a eso, además que tus diseños son excelentes.
—Todo va mejor desde que estas aquí — le golpeo el hombro a su amiga — ¿Ves que tenía razón? Debiste venir a trabajar conmigo antes, yo te necesito más de lo que tú a mi Alya.
—Es que soy irresistible — bromeo la morena — Tienes mucho que diseñar, así que será que te pongas a trabajar, me comunicare con el resto del equipo de diseño para dejarles a ellos todo lo nuevo de producción y tu señorita, enfócate solo en esto ¿ ok? —mostrándole la imagen en la pantalla.
—Está bien, hace mucho que no hago una línea de alta costura, es un reto.
—La vida de trata de siempre estarse superando, no se te olvide darle la buena noticia a tu novio, seguro estará buena la celebración
—Lo llamare enseguida, aunque está bastante ocupado hoy y mañana le veré el domingo que tenemos el día libre, quiere ir a un viejo teatro y ver una película clásica.
—Tan clásico y romántico, muy propio de Adrien ¿Cuándo regresa a Paris?
—En una semana — la desilusión era evidente en su voz.
—Encontraran la forma de mantenerse, ambos han pasado demasiado para poder estar juntos, la distancia es algo que podrán manejar, estoy segura.
—Lo sé, Adrien se ha portado maravillosamente.
—Bueno, iré con el equipo de diseño — la morena se despidió con un abrazo, y su amiga regreso a su escritorio, Alya abrió la puerta pero se quedó unos segundos preguntándose si debía decirlo o no, al final se dio media vuelta y soltó la lengua — Mañana es la exposición de Nathaniel en Madrid.
El bolígrafo en la mano de Marinette cayó al piso, la chica queda totalmente estática, al siguiente instante estaba hiperventilando — ¿Qué sabes que Nathaniel? —Se levantó de un golpe de la silla —Alya por favor, necesito cualquier noticia de él — estaba sollozando — Por favor.
—Marinette — susurro la morena viendo la expresión desesperada de su amiga.
—Cualquier cosa que sepas, aunque sea mínima, Alya sé que no debería, que tengo a la persona que siempre soñé a mi lado, pero… pero yo tan me acuerdo de él y… — la chica cayo sentada y tapo sus labios
—Vale, te diré lo que averigüe de él — acepto la morena cerrando nuevamente la puerta a su espalda.
…
…
— ¿Estas totalmente segura? — pregunto Adrien a Nathalie por teléfono, la noticia fue como un balde de agua fría.
—Fue confirmado por la misma agencia de bienes raíces.
—Entiendo, con el precio que estaban pidiendo y hace ya varios meses, creí que se rendiría, pero al parecer lo consiguió — No sabía cómo reaccionar ante la situación. La mansión Agreste tenía nuevo propietario.
—Adrien, si deseabas conservar la propiedad simplemente lo hubieras dicho, la hubiéramos comprado a nombre de otra persona.
—No— interrumpió Adrien— Está bien, es momento de desprenderse del pasado, necesito mirar adelante.
—Sé que vas a pedir el cargo de gerencia para la oficina de New York, por eso fuiste, ¿me equivoco? — pregunto la persona que lo conocía de toda la vida.
— ¿Soy tan fácil de leer?—pregunto el rubio con ironía.
—Un poco— acepto Nathalie — ¿Aun quieres encontrarla? — ambos sabían que se refería a Chloé.
—No lo sé, ya no estoy seguro de nada — confeso, pensar en ella le causaba un cierto dolor en su pecho que le era demasiado difícil de explicar, amaba a Marinette sin duda, pero no lograba entender por qué no podía quitarse la imagen de Chloé el día del divorcio, tan segura, tan bella, tan independiente.
—Avísame cuando tomes alguna decisión, me despido entonces — para colgar al instante.
Adrien conservo el teléfono en su oído, sus pensamientos se encontraban en las nubes, el solo pensar en su ex esposa, cambiaba todo, solía evocarla en la soledad, cuando llegaba a su nuevo departamento en Paris abría la puerta y siempre decía "cariño ya llegue" un silencio era su respuesta, su realidad, entonces es cuando comprendía, ya no había gritos molestos en la casa, abrazos que lo tumbaban al piso para recibirlo, cenas donde ella solo charlaba sin parar y él se limitaba a mirarle y sonreírle, noches de películas en la cama, duchas juntos, masajes relajantes, ya no estaba ella, no podía negarlo, fue una esposa excepcional ¿Por qué no fue capaz de verlo antes?.
Estaba con la mujer que amaba de toda la vida, entonces ¿Por qué seguía recordando el pasado? Algo no estaba bien, marco nuevamente en su celular a su asistente.
—Lo autorizo — hablo con seguridad.
— ¿Estás seguro?
—Sí, autorizo que contrates el investigador privado, encuéntrala Nathalie, necesito verla, no me importa la estúpida orden de restricción, busca a Chloé.
—Te informare de cualquier novedad.
—De acuerdo — se despidió Adrien colgando la llamada.
…
…
Chloé miraba la mansión desde su auto, luego que la noticia de la venta fue confirmada, llevada por un impulso emocional, salió del departamento y termino allí.
—No fue tan malo ¿cierto? — pregunto Byzz, su amiga le regalo una sonrisa a medio lado., se recostó contra el asiento y suspiro.
—No, no lo fue, Adrien fue un buen esposo, siempre atento, dedicado, caballeroso, pocas veces se quejaba de mis tontas exigencias, aunque un poco callado.
—Eso es por tu siempre hablas sin parar y no escuchas — comento la pequeña abeja, la rubia comenzó a reír a carcajadas, había demasiada verdad en esas palabras.
—El solo me sonría y afirmaba con su rostro, luego me guiñaba el ojo y me daba un beso, esa era su forma de decirme haz lo que quieras está bien, esos ojos verdes son tan hermosos — por inercia llevo su mano izquierda a su pronunciada barriga, preguntándose si él bebe heredaría el color de su padre.
—Chloé, conmigo no tienes que fingir— le recordó la Kwani —Yo sé que no lo odias, es solo que eres tan orgullosa que nunca permites que nadie te pisotee y sientes que lo hizo por la manera tan cruda que te pidió el divorcio; pero Adrien…
—Basta— interrumpió la rubia —Es cierto que me case con él por interés, pero con el paso de los días de los años, Adrien… — hizo una pausa con un largo suspiro.
—Realmente te enamoraste de él — adivino Byzz, Chloé solo mordió sus labios conteniendo las lágrimas y alzando sus hombros como afirmación a lo dicho.
—Si — acepto con la voz quebrantada —Por eso es que duele tanto que me echara de su vida así sin más, antes era atenta para fingir mi papel de buena esposa, pero lo cierto es que me gustaba, verlo feliz en mis brazos, consentirlo, revolver sus cabello cuando estábamos en la cama, esas guerras de cosquillas — reía mientras algunas lágrimas salían sin control.
—Nunca aceptaste por completo tus sentimientos por Adrien por que sentías que traicionabas el recuerdo de Nathaniel — nuevamente la Kwani tenía razón.
—Creía que dejarlo por conveniencia era seguirlo amando en silencio, pero lo cierto es que cuando me enamore de Adrien sentí que si lo traicione por completo, pero era tan extraño porque nunca deje de querer a Nathaniel, entonces no entendía que me pasaba.
—Por qué lo vas a amar toda la vida simple — comento la abeja y la rubia la miro con la ceja alzada pues no entendía que quería decir.
—Lo que ustedes los humanos no entienden del amor es que no es exclusivo, abarca personas y momentos de nuestras vidas, algunos por un periodo de tiempo otros para siempre aunque su tiempo en nuestras vidas haya terminado, Nathaniel es el más grande amor de tu vida y déjame decirte algo siempre lo vas a querer de una forma u otra, eso está bien, pero no era tu destino, por eso su tiempo en tu vida ya paso; pero Adrien se convirtió en tu realidad es por eso que todo esto te duele tanto, y para mal estas pasando ese dolor y frustración al bebé; debes entender que Nathaniel se convirtió en un amor evocado, pero Adrien en uno existente.
—Pues me asegure que no pueda acercarse a mí en lo que le resta de vida — le recordó la rubia a la abeja.
— ¿Crees que eso lo detendrá si decide buscarte? — una pregunta de la que ambas sabían la respuesta —Que Adrien sea una persona calmada no le quita lo terco y decidido que puede llegar a ser cuando toma una decisión.
—Ya no me importa — mintió Chloé —Tengo Nathaniel de nuevo en mi vida, aunque sea solo como amigos, puedo vivir con eso.
— ¿Por qué mejor no vamos a ver si aquel viejo edificio aún está disponible?—propuso la pequeña para cambiar el ambiente.
—Tienes razón, por fin tengo el dinero, vamos por esa propiedad — perdiendo de nuevo el motor —Todo será excelente, ya verás que si — se animó ella y su pequeña amiga se froto contra su mejilla, ambas sabían que las cosas mejorarían.
La intención de Chloé fue muy clara, era tiempo de hacer algo con su vida, en un recorrido por la ciudad se encontró con un viejo edificio de esquina en venta, la ubicación de la propiedad era excelente, por eso puso la mansión en venta, quería comprar aquel vejestorio y convertirlo en un hotel, tal vez no sería lujoso como el que alguna vez tuvo su padre, pero sin duda seria suyo, su proyecto, su trabajo, su nuevo comienzo.
…
…
Un traje azul oscuro combinado con camisa blanca y corbata gris, engalanaba a Nathaniel esa noche, la exposición en Madrid se hacía realidad, mano su mano derecha por su cabellos perfectamente peinados hacia atrás dándole un toque elegante a todo su look, el joven artista daba la ronda de verificación antes de abrir el paso al público.
—Pero que guapo estáis — Itchaso se acercó a su amigo.
—Viniendo de ti no sé si es un halago o ironía — respondió el pelirrojo.
—Joder, te digo algo lindo y te ponéis a la defensiva, avisadme cuando querrás que sea buena contigo.
—Llevas dos semanas siendo muy dura conmigo.
— ¿Acaso no ha valido la pena? — pregunto mientras movía las manos mostrando su alrededor, para luego dejarlas reposando en su cintura.
—Sí, todo está perfecto — acepto Nathaniel.
—En especial esa— señalo Itchaso la escultura a su derecha —Es preciosa, me alegra mucho haberla traído de Francia, junto con las demás obras claro está.
Se trababa de una chica sentada abrazando con sus manos sus piernas cruzadas apoyando su rostro a medio lado sobre las rodillas, dejando caer su cabello suelto, vestida con un ligero vestido corto.
—Es una buena obra — susurro Nathaniel al memorar a Marinette la modelo de sus creaciones en muchos casos, como este — ¿Estamos listos?
—A por ello— luego estas palabras Itchaso le sonrió y dio media vuelta dando la orden para que le dieran el paso al público.
Luego de una larga velada y muchas felicitaciones las puertas de la exposición se cerraron, Itchaso acompaño a Nathaniel hasta el lugar donde se hospedaba, charlaban mientras compartían una botella de vino.
—Tendrás que darme más que solo dos copas de vino, si esperáis algo de mí — bromeo la rubia.
—Te he visto beber, necesitaría como diez copas para que cedas antes mis encantos — replico el artista, ambos soltaron a reír a carcajadas —Además no te gustan los pelirrojos me lo has dicho muchas veces.
— ¿Vas a ir a New York? — aunque tenía dos semanas evitando la pregunta, la joven considero que este era el momento, la expresión en el rostro de Nathaniel cambio al instante, Itchaso suspiro profundo y continuo —Sé que os rechazasteis, dos veces, pero no creo que ninguna chavala valga que sacrifiquéis un paso tan importante en tu carrera, vale, si no la queréis ver, pues no lo hagáis, pero ve ombe.
— ¿Tú crees? — esta vez su expresión se había relajado.
—Nathaniel, por favor, dejad de huid, el mundo del arte vos sabéis que por estos días es una mierda, abrirse paso es muy difícil joder, ¿Cómo pensáis en dejarlo por una chica? Si el problema es ella, pues no la busquéis, pero si queréis dejar huella, debéis ir a New york.
—Lo pensare, te lo prometo — apretando la mano de su amiga, aunque esta lo miro aun incrédula.
—Tenéis solo dos días para responderles— le recordó la chica —Quizás ese viaje defina tu destino.
—Lo tendré en cuenta — dijo Nathaniel dando por acabado el tema.
…
…
Los rayos del sol comenzaban a brillar en la gran manzana, el invierno estaba llegando a sus últimas semanas, ese día Marinette se sintió como aquella niña en la universidad, los trazos y diseños se plasmaban como los imaginaba en su mente, el tiempo paso tan rápido que la oficina poco a poco se fue vaciando mientras la chica seguía pegada a su tableta, miro su reloj casi las diez de la noche, su estómago le estaba pasando factura y rugía demandando alimentos.
La joven se levantó de su silla mientras estiraba un poco los músculos, la pequeña Kwani floto a su lado — ¿Hora de ir a casa? — pregunto.
—Si Tikky, vamos a casa.
—Me alegra verte tan emocionada y llena de energía con tu trabajo.
—Es una oportunidad que he estado esperando por tanto, poner mi nombre y mis diseños en una importante pasarela — se notaba el entusiasmo en su sonrisa, reviso su celular y encontró varios mensajes de Adrien animándola con su trabajo.
Marinette sabía que estos últimos días en New york también eran muy ocupados para él, aunque deseaba poder pasar su día entero con el sexy gato, debía respetar su espacio, salió de la oficina apagando las ultimas luces a su paso, por la hora decidió tomar un taxi, en pocos minutos estaba frente a su departamento.
Un extraño ruido viniendo del interior la alarmo, tratando de hacer el menor ruido posible entro, lo primero que vio fue el televisor encendido, se acercó pero no había nadie, sintió entonces los ruidos venir de la cocina, tomo confianza y con Tikky asomada desde su bolso se preparó para cualquier situación.
Una figura masculina de espalda, tenía puesto el delantal y gorro de chef, se relajó cerrando los ojos y suspirando, no podría tratarse de otro que no fuera Adrien —Cariño si querías darme una sorpresa, no es necesario que tengas las luces de la sala apagadas — hablo sin detallar bien a la persona, que cocinada.
— ¿Cariño? — Nathaniel se giró para darle la cara, cuando los ojos de Marinette se cruzaron con el particular turquesa del pelirrojo inmediatamente comenzó a hiperventilar — ¿No sabía que me decías así? O ¿esperabas a otra persona? —hablo mientras retiraba las cosas del fuego y se quitaba las vestimentas de cocinero.
—Nathaniel— fue todo lo que sus labios pudieron decir, al tiempo que una lagrima se filtraba de su rostro, sus piernas se movieron sin permiso y en dos segundos su cuerpo se encontró con el pecho del chico que la recibió con un fuerte abrazo.
— ¡Sorpresa! —exclamo el pelirrojo apretando el abrazo y dando un suave beso en sus cabellos, estaba cumpliendo su palabra, había venido a verle.
notitas al lector Paola.
Tenemos nuevo capitulo! llego el pelirrojo, ¿pero cuales seran sus intenciones? omg esto cada vez esta mejor y si nos acercamos al final ¿o no? nuestrps protagonistas cada vez se complican mas, me llamo mucho la atencion que alguien por interno me pidio que me decidiera que ship era el Fic y bueno por si no lo han notado, la historia es de cuatro personas, no dos, lo que si tenemos doble son los triangulos amorosos, por un lado esta nath-mari-adrien y por el otro Chloe-nath- adrien y serian tres si lo ponemos nath-chloe- mari.
Cindy se nos fue a Corea del sur a pasar vacaiones de invierno y no regresa hasta finales de febrero T.T (yo tambien quiero conocer Asia) pero me prometio tratar de actuliuzar asi que, esperemos por el siguiente capitulo. *v*
Espero que se consiga un opa por esos lados *el novio de cindy de nueve años le lanza una chancleta* en fin, muchisimas gracias todos por leer y los que comentan mil mil gracias, tiene un lugar en nuestros corazones, es increible que para ser una historia tan poco conocida en el fandom en cuanto a apopularidad, estemos entre las dies mas comentadas y leidas aqui en Fanfiction, se les quiere mucho, un abrazo desde Colombia, Maria Paola.
