Capítulo 19
¿Cruel destino o dulce salvación?
Stefan, al despertarse, se sintió decepcionado al no ver respuesta alguna por parte de Nikolai.
Probablemente, ese era su miedo más grande. Más incluso que el rechazo.
No sería un buen día para él.
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Aunque Nikolai no esperaba nada por parte de Stefan, se desilusionó un poco al verlo reflejado en la realidad. Ni siquiera había comentado algo sobre la respuesta extraña de Feliks.
Decidió escribirle él.
Eh, feliz primer día del año~ 13:12
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Eso le pareció una respuesta bastante colgada. No entendía a que venía. ¿Se estaba guardando lo importante para más tarde? ¿Acaso no había sido lo suficientemente claro?
Decidió escuchar su audio, a ver qué tal. Pero no lo encontró.
Casi grita al darse cuenta de que no había grabado nada en realidad.
Definitivamente, ya había empezado su día sintiéndose como es ser humano más fracasado del planeta. Ni siquiera el optimista y divino mensaje de Nikolai ayudó.
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Grax, igual. 13:13
Le parecía casi un insulto esa respuesta, pero Nikolai decidió no pensar de más en eso. Sólo empeoraría las cosas. Tal vez Stefan simplemente estaba muy cansado o no andaba para esas tonterías.
Se concentraría en arreglar la casa para que pareciera un lugar decente a la hora de la llegada de sus padres.
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Las clases comenzaron, y Stefan se comportó bastante distante con Nikolai. No tanto como cuando recién se conocieron, pero sí notaba que pasaba mucho más tiempo con Feliks que con el resto de ellos.
Pero tampoco era tan drástico como para sentirse en su derecho de replicarle algo.
Ahora tenía otra meta: revelarle a sus amigos lo que le pasaba con Stefan. Tal vez incluso podrían ayudarle con su distancia. Tal vez era algo normal en el búlgaro y no tenía nada que ver con él.
Estaba a punto de avisarles que quería hablar con ellos, cuando el barullo de la clase se silenció inmediatamente.
Por un segundo creyó que se trataba de Gengis Kan. Pero prestó atención, y se dio cuenta de que Natalia acababa de entrar al salón.
La atmósfera se tornó muy tensa de pronto. Todos parecían nerviosos.
Excepto Feliks. Cómo conservaba la compostura, nadie lo sabía.
Antes de sentarse, la bielorrusa le dirigió una fría mirada al chico que la había besado hacía un par de noches.
—Tienes hasta la hora del almuerzo para pensar en una larga lista de razones por las que no debería asesinarte cuanto antes—sentenció, y tomó asiento, tan elegante y digna como siempre.
—Comenzaré ya, rubia—acordó Feliks, aunque no parecía muy preocupado por el asunto. Parecía tener todo resuelto.
El profesor entró en la clase, pero Nikolai llegó a decirle "Ha sido un placer conocerte" a su amigo polaco. Éste rio, como si no tuviera nada que temer.
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Nikolai aprovechó que Stefan había ido a la biblioteca, y a que Feliks estaba teniendo su encrucijada con Natalia, para arrastrar a Paulo y Cian con él a algún lugar para hablar tranquilamente a solas. (Y lo más lejos de Stefan posible).
—Lo que les voy a decir ahora, más les vale llevárselo a la tumba.
Cian tragó saliva, preparándose para lo peor. Paulo parecía también muy preocupado.
—Feliks ya lo adivinó, así que está al tanto. Stefan es el único que no puede saber absolutamente nada.
—Pero, ¿por qué? —preguntó Cian inocentemente.
—Porque me gusta Stefan.
—Entiendo pero... oh—al irlandés le costó.
Paulo fingió sorpresa. Ya lo sospechaba.
—Bueno, agradezco que nos lo digas—contó el portugués—Pero, ¿no crees que Stefan también debería saberlo?
—Todavía no estoy listo.
—Ay, si yo fuera tan cercano a Estonia, me confesaría sin vueltas. ¡Ve y sedúcelo, hombre! —lo incitó el irlandés.
El portugués rio ante el apodo.
—Tú eres el menos indicado para hablar de confesiones, Cian—suspiró Nikolai.
—Oigan. ¿Qué tal si hacen una promesa, ustedes dos? —sugirió Paulo.
—No me gusta cómo suena eso—murmuró el rumano.
—Ambos tienen que confesarse.
—Lo tengo pensado hacer antes de que termine el año escolar—aclaró Nikolai.
—Antes de que termine el mes—sentenció Paulo.
—¿Me quieres matar? —Cian parecía más pálido que de costumbre—Me va a dar un aneurisma.
—Cálmate. Se inspirarán mutuamente—sonrió el ibérico.
—Hablando de inspiración, ¿esa idea se te ocurrió en alguna visita al tulipán del bar, Paulo? —inquirió el rumano, un poco ofendido.
—No sé qué tiene que ver él con esto. No lo he visto desde aquella vez, y ha pasado realmente mucho tiempo...
—No te hagas el distraído—bufó Cian, y luego esbozó una sonrisa traviesa—Nikolai, no sé qué opinas, pero creo que alguien puede ser incluido en nuestra "inspiración mutua".
Paulo se puso pálido.
—No es lo mismo. No estoy seguro de que... —intentó defenderse.
—¡Definido! Paulo debe ir al bar del holandés a solas antes de fin de mes—festejó Cian—Va a ser un inicio movidito, eh. ¡Tuviste una muy buena idea, amigo!
—Sí, claro... —el ibérico parecía a punto de llorar. Nunca se podía ganar contra Cian.
Aunque... ¡si supieran!
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Feliks se sentó en la mesa con ellos, y lucía radiante.
—¡Sobreviviste! —exclamó Cian, increíblemente sorprendido.
—Claro que sí. Sólo hablamos—resopló Feliks, como si fuera obvio.
—¿Presentaste tu lista? —preguntó Stefan, burlón.
—En el momento no fue necesario. Nadie puede rendirse a esto—explicó Feliks, haciendo un sensual movimiento de cintura.
—Dime que no vi eso—chilló Cian, tapándose los ojos—¡Mis ojos vírgenes!
—Pero cuéntanos qué pasó. Nadie entiende—suplicó Paulo.
—La chica necesita tiempo para procesarlo. Y la entiendo—suspiró el polaco dramáticamente—Si alguien como yo se fijara en mí también me costaría creerlo.
—Entonces... ¿se besaron otra vez? —inquirió Nikolai, y Stefan lo golpeó levemente.
—¿Directo al grano, eh?
"Si supieras" pensó Nikolai, mirándolo de soslayo.
—No, no iba a seguir haciéndola sufrir—contestó Feliks—Mejor que todo lleve su tiempo. En mi caso. No diría lo mismo acerca de otras personas.
Aunque miró al irlandés al decir eso, el rumano se sintió muy aludido. Y podría jurar que Stefan tragó saliva.
Le estaba costando cada vez más convivir con ese peso que llevaba encima.
Capítulos de transición aaaaah. Ya se viene,ya se viene. Ya fui estirando demasiado las cosas.
Perdón por otra trolleada. Cuando escribía este capítulo, la tan mencionada Neam que tira ideas por wpp me dijo que había grabado un audio que no se mandó. La inspiración no es divina, viene de la vida, gente. Anyway, espero hayan disfrutado :D
